{"id":8964,"date":"2020-06-30T10:19:50","date_gmt":"2020-06-30T13:19:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/?p=8964"},"modified":"2022-01-25T14:00:34","modified_gmt":"2022-01-25T17:00:34","slug":"el-documento-notarial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2020\/06\/el-documento-notarial\/","title":{"rendered":"El documento notarial"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"width: 100%;\">\n<p><img decoding=\"async\" class=\"\" src=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/134_700x467.jpg\" alt=\"\" width=\"100%\" \/><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"background-color: #dec1fd; padding: 10px;\">Autor:<strong> Octavio Bianciotto<\/strong>\u00a0 <strong>|<\/strong>\u00a0 (<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/biografia\/octavio-bianciotto\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">ver bio<\/a>)<\/p>\n<p style=\"background-color: #b0dafb; padding: 10px;\"><strong><span style=\"color: #000080;\">Resumen<\/span>:<\/strong>\u00a0La trascendencia en el tiempo de los derechos nacidos de los negocios jur\u00eddicos fue la necesidad que movilizo la creaci\u00f3n del documento notarial. El documento, como base de la ciencia notarial, reviste vital importancia para los hombres, ya que garantiza el tr\u00e1fico jur\u00eddico y constituye un medio de prueba de derechos y obligaciones nacidos del negocio jur\u00eddico. Por ello, es v\u00e1lido afirmar que se trata de un medio de pacificaci\u00f3n, ya que busca brindar certeza de los status jur\u00eddicos y evita los litigios. El documento notarial es creado por un sujeto que recibe el nombre de notario, y se caracteriza por cumplir con una serie de solemnidades que la ley establece. El presente trabajo pretende abordar al documento, desde la teor\u00eda del documento, y al documento notarial como especie de aquel, desentra\u00f1ando sus elementos esenciales para lo cual nos hemos valido del m\u00e9todo descriptivo.<\/p>\n<p style=\"background-color: #b0dafb; padding: 10px;\"><strong><span style=\"color: #000080;\">Palabras clave<\/span>:<\/strong>\u00a0documento notarial; funci\u00f3n notarial; formalismo documental; tipolog\u00eda documental.<\/p>\n<p style=\"background-color: #cfe8fc; padding: 10px;\"><sup><span style=\"color: #000080;\">Recibido: <\/span>10\/12\/2019 \u00a0<span style=\"color: #000080;\"> |<\/span><strong><span style=\"color: #000080;\">\u00a0 \u00a0<\/span><\/strong><span style=\"color: #000080;\">Aceptado: <\/span>1\/3\/2020\u00a0 \u00a0|\u00a0 \u00a0<span style=\"color: #000080;\">Publicado: <\/span>30\/6\/2020<\/sup><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"introduccion\"><\/a><h2>Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p>Foucault, en su momento, expuso que \u201cel surgimiento hist\u00f3rico de cada una de las ciencias humanas aconteci\u00f3 en ocasi\u00f3n de un problema, de una exigencia o de un obs\u00adt\u00e1cu\u00adlo te\u00f3rico o pr\u00e1ctico\u201d.<sup><a href=\"#_ftn130\" name=\"_ftnref130\">[1]<\/a><\/sup>\u00a0En el caso de la ciencia notarial, el problema fue \u00bfc\u00f3mo resguardar las verdades ocurridas en la realidad?, cuya respuesta fue el documento re\u00advestido de autenticidad:\u00a0el documento notarial, que constituye la tem\u00e1tica escogida en el presente y que<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 cobra caracteres intensos [\u2026] por el rol preponderante que despliega como \u201cprueba\u201d de las declaraciones humanas. Si la verdad es, precisamente, que todo documento con\u00adsigna por escrito un testimonio, la verdad es tambi\u00e9n que este testimonio importa un medio de prueba preconstituido, esto es, establecido o fijado antes de que sobrevenga el litigio entre las partes contratantes o interesadas en el documento mismo [\u2026] Por m\u00e1s respeto que inspire una declaraci\u00f3n verbal,\u00a0<em>vox viva<\/em>\u00a0del testigo, nunca ser\u00e1 superior a la documentaci\u00f3n escrita,\u00a0<em>vox mortua<\/em>, porque esta equivale a la reproducci\u00f3n de \u201cuna determinada manifestaci\u00f3n del pensamiento\u201d [\u2026] el testimonio puede ser influido por agentes extra\u00f1os al inter\u00e9s en juego, en tanto que el documento, tomado por su valor escrito [\u2026] condensa de antemano \u2013salvo su falsedad o nulidad\u2013 los hechos o declaraciones que en \u00e9l se expresan.<sup><a href=\"#_ftn129\" name=\"_ftnref129\">[2]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>En tal sentido, la documentaci\u00f3n notarial contribuye a la pacificaci\u00f3n social,<sup><a href=\"#_ftn128\" name=\"_ftnref128\">[3]<\/a><\/sup>\u00a0ya\u00a0que ayuda a tener por cierto algo; y evita las controversias derivadas de estados de incer\u00adtidumbre a los que los seres humanos estar\u00edamos expuestos ante su ausencia.<sup><a href=\"#_ftn127\" name=\"_ftnref127\">[4]<\/a><\/sup>\u00a0El tra\u00adtamiento de la teor\u00eda general del documento constituye un aspecto trascendente en el desarrollo acad\u00e9mico del derecho notarial tanto en lo formal como sustancial. Por ello, puede aseverarse que el estudio del documento constituye la piedra angular del desarrollo de la ciencia notarial, ya que sobre la creaci\u00f3n y elaboraci\u00f3n del documento ocurre la m\u00e1s importante e incuestionable tarea notarial: la armonizaci\u00f3n de las relaciones humanas.<\/p>\n<p>Mediante nuestro abordaje, descriptivo y conceptual, de la tem\u00e1tica escogida, bus\u00adcamos brindarle al lector una correcta y sistem\u00e1tica comprensi\u00f3n del fen\u00f3meno elegido. Ello es menester atento a la gran amalgama de posturas autorales que han dedicado\u00a0un cap\u00edtulo a su tratamiento pero que han ca\u00eddo, en algunos casos, en imprecisiones y, en otros, en formulaciones poco claras. Razones estas que hacen necesaria un desarrollo minucioso, resumido y l\u00f3gico.<\/p>\n<p>Nuestra exposici\u00f3n se divide en dos partes. En la primera parte, abordaremos el documento jur\u00eddico en general, tratando de desentra\u00f1ar su esencia, para lo cual bus\u00adcaremos definirlo, acudiendo a la revisi\u00f3n de diferentes posturas autorales, y describirlo, mediante el tratamiento de sus componentes elementales, con lo que podremos llegar a deslindarlo conceptualmente de otros vocablos con los cuales se lo suele asemejar. En la segunda parte, desarrollaremos el documento notarial propiamente dicho, desde su concepci\u00f3n doctrinal y jurisprudencial hasta la descripci\u00f3n de sus componentes constitutivos, dedicando un espacio a los principios de la ciencia notarial, que deben imperar en todo producto del notariado.<\/p>\n<p>Sin otro particular, proponemos al lector acompa\u00f1arnos en este recorrido con\u00adceptual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"1-primera-parte-el-documento-en-general\"><\/a><h2>1. Primera parte. El documento en general<\/h2>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"11-el-documento-sentido-y-alcance-de-la-expresion\"><\/a><h3>1.1. El documento. Sentido y alcance de la expresi\u00f3n<\/h3>\n<p>Seg\u00fan Vega Vega,<\/p>\n<blockquote><p>La voz documento es polis\u00e9mica y podemos referirnos a ella con distintas acepciones, aunque con car\u00e1cter general [\u2026] suele entenderse principalmente con los dos significados [\u2026] Esto es, en un sentido amplio, ligado a la informaci\u00f3n, a cuyo tenor tendr\u00edamos que decir que cuando hablamos de documento nos referimos a todo soporte que contenga datos de cualquier \u00edndole proveniente o relacionado con el hombre [\u2026] El segundo significado, con un criterio m\u00e1s restringido, lo asociar\u00edamos a la teor\u00eda de la plasmaci\u00f3n escrita de la declaraci\u00f3n de voluntad o la constataci\u00f3n de alg\u00fan acto humano, esto es, referido a todo soporte que contenga alg\u00fan texto, graf\u00eda, sonido o imagen [\u2026] que en el \u00e1mbito del derecho suele ir ligado a declaraciones de voluntad o constataci\u00f3n de actos jur\u00eddicos, entre los que podr\u00edamos incluir contratos, testamentos, manifestaciones con efectos jur\u00eddicos, resoluciones de la autoridad, inscripciones registrales, etc.<sup><a href=\"#_ftn126\" name=\"_ftnref126\">[5]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>No hay un criterio un\u00edvoco en torno a la concepci\u00f3n de documento, ya que son tan variadas las definiciones, sea por el criterio\u00a0<em>ius-filosofico<\/em><sup><a href=\"#_ftn125\" name=\"_ftnref125\">[6]<\/a><\/sup>\u00a0adoptado por el tratadista que abordemos o por el origen geogr\u00e1fico en donde se utilice la expresi\u00f3n. Tal es esto que, dependiendo de uno u otro criterio, podremos entrever que: 1\u00ba) el vocablo es tan antiguo como el mism\u00edsimo vocabulario, lo cual, sumado a su constante y descuidada utilizaci\u00f3n, ha provocado, con el devenir hist\u00f3rico, que su significado caiga en ambig\u00fcedad;<sup><a href=\"#_ftn124\" name=\"_ftnref124\">[7]<\/a><\/sup>\u00a02\u00ba) la idea subyacente al documento, su finalidad,<sup><a href=\"#_ftn123\" name=\"_ftnref123\">[8]<\/a><\/sup>\u00a0ha hecho que el objetivo del documento lo caracterice, haciendo que el mismo en si pierda su esencia, y se limite a ser una ma\u00adterializaci\u00f3n de una aspiraci\u00f3n relacional: la seguridad jur\u00eddica.<sup><a href=\"#_ftn122\" name=\"_ftnref122\">[9]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Etimol\u00f3gicamente, en base a los estudios de Helmut Arntz, citado por Pelosi, la palabra documento proviene de la voz indoeuropea\u00a0<em>dekos<\/em>, que denotaba el gesto de las manos extendidas utilizado para tanto \u201cofrecer\u201d como para \u201cpedir\u201d.<sup><a href=\"#_ftn121\" name=\"_ftnref121\">[10]<\/a><\/sup>\u00a0De la voz\u00a0<em>dekos<\/em>\u00a0proviene el prefijo\u00a0<em>dek<\/em>; y, seg\u00fan Pelosi, \u201cde la ra\u00edz\u00a0<em>dek<\/em>,\u00a0<em>dock<\/em>\u00a0o\u00a0<em>doc<\/em>\u00a0nacen varias palabras. Entre ellas, el verbo latino\u00a0<em>doceo<\/em>\u00a0y, de este vocablo,\u00a0<em>documentum<\/em>, con tres acepcio\u00adnes\u00a0primarias\u201d,<sup><a href=\"#_ftn120\" name=\"_ftnref120\">[11]<\/a><\/sup>\u00a0aludiendo as\u00ed a: 1) aquello con lo que alguien se instruye, 2) aquello que se refiere a la ense\u00f1anza, 3) aquello que se ense\u00f1a. Pelosi, de este modo, evidencia\u00a0que\u00a0la palabra\u00a0<em>dekos<\/em>\u00a0es la base etimol\u00f3gica latina de palabras tales como\u00a0<em>doctor<\/em>,\u00a0<em>doctrina<\/em>\u00a0y\u00a0<em>do\u00adcente<\/em>, por lo que concluye que est\u00e1n impregnadas del significado ense\u00f1anza,<sup><a href=\"#_ftn119\" name=\"_ftnref119\">[12]<\/a><\/sup>\u00a0por lo cual nos dar\u00eda a entender que documento es algo que tienen a ense\u00f1ar<sup><a href=\"#_ftn118\" name=\"_ftnref118\">[13]<\/a><\/sup>\u00a0o demostrar algo.<\/p>\n<p>En base a dicha etimolog\u00eda, podemos inferir que el documento tiene una finalidad, la cual es demostrar un hecho o situaci\u00f3n concebible en la realidad de las relaciones hu\u00admanas.<sup><a href=\"#_ftn117\" name=\"_ftnref117\">[14]<\/a><\/sup>\u00a0Ello se refuerza con la idea de Pelosi de que los vocablos\u00a0<em>dek<\/em>,\u00a0<em>dock<\/em>\u00a0o\u00a0<em>doc<\/em>\u00a0se vinculan con\u00a0<em>d\u00f3cil<\/em>, cuya primera acepci\u00f3n es f\u00e1cil para ense\u00f1anza, y\u00a0<em>decet<\/em>, en latino, y\u00a0<em>dekomai<\/em>, en griego, que, respectivamente, pueden traducirse como \u201cyo hago a alguien algo claro\u201d o \u201cyo ense\u00f1o\u201d. De esta manera, se puede inferir que un documento tiene la utilidad no solo de demostrar algo frente a terceros sino la de dejar delimitados los hechos que pretend\u00eda trascendieran en el tiempo,<sup><a href=\"#_ftn116\" name=\"_ftnref116\">[15]<\/a><\/sup>\u00a0por lo cual denota la importancia de la convencionalidad. Convencionalidad que se exalta al exponer el autor que la palabra\u00a0<em>documento<\/em>\u00a0tambi\u00e9n procede del griego\u00a0<em>dokei moi<\/em>\u00a0(\u201ca m\u00ed me parece, para m\u00ed es aceptable, para mi es conveniente\u201d) y\u00a0<em>dokeo<\/em>\u00a0(\u201cyo opino, a m\u00ed me parece\u201d). Pelosi expone que la traducci\u00f3n de documento en alem\u00e1n es\u00a0<em>urkunde<\/em>, que deriva del verbo\u00a0<em>urkunden<\/em>, al que se atribuye un sentido general de dar fe, mientras que, para otros, el concepto se vincula a los efectos producidos por el objeto en el mundo exterior.<\/p>\n<p>Si nos remontamos a la doctrina, podemos extraer un sinn\u00famero de definiciones del objeto en estudio.<sup><a href=\"#_ftn115\" name=\"_ftnref115\">[16]<\/a><\/sup>\u00a0As\u00ed es que:<\/p>\n<ul>\n<li>Seg\u00fan Santoro Pastarelli, citado por Cornejo, el documento es la \u201ccosa jur\u00eddica representativa de un hecho relevante\u201d;<sup><a href=\"#_ftn114\" name=\"_ftnref114\">[17]<\/a><\/sup>\u00a0hecho que, seg\u00fan Cornejo, \u201cpuede ser un pensamiento, un deseo, un sentimiento, un hecho pasado, presente, futuro, natural, humano, ps\u00edquico, etc\u00e9tera\u201d.<sup><sup><a href=\"#_ftn113\" name=\"_ftnref113\">[18]<\/a><\/sup><\/sup><sup><a href=\"#_ftn113\" name=\"_ftnref113\"><\/a><\/sup><\/li>\n<li>Seg\u00fan Grille Gonz\u00e1lez, citado por Neri,<\/li>\n<\/ul>\n<blockquote><p>\u2026 la palabra \u201cdocumento\u201d puede ser definida como toda forma permanente bajo la cual se supone expresada o manifestada declaraci\u00f3n personal, y tal concepto no solo abarca la escritura, sino tambi\u00e9n \u201caquellas formas del testimonio personal que tienen por objeto perpetuar un hecho, tales como los monumentos, las tumbas, los mojones, etc.<sup><a href=\"#_ftn112\" name=\"_ftnref112\">[19]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<ul>\n<li>Para Shultze,<\/li>\n<\/ul>\n<blockquote><p>\u2026 documento es un objeto corporal que presenta huellas de la actividad humana, dirigido a consignar una noticia. Estima que el presupuesto del documento es la escritura (como forma) y una declaraci\u00f3n (como contenido)\u2026<sup><a href=\"#_ftn111\" name=\"_ftnref111\">[20]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Lo define Guidi como \u201cun objeto corporal producto de la actividad humana de la cual conserva los caracteres\u201d y que \u201ca trav\u00e9s de la percepci\u00f3n de la graf\u00eda sobre el impresa, de la luz o del sonido que puede procurar, es capaz de representar de modo permanente a quien lo busca un hecho que esta fuera de \u00e9l\u201d\u2026<sup><a href=\"#_ftn110\" name=\"_ftnref110\">[21]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Ampliando el concepto de documento escrito con una referencia m\u00e1s expresiva al con\u00adtenido y funci\u00f3n del documento, Fausto Moreno lo caracteriza \u201ccomo toda escritura que incorpora, ense\u00f1a, expresa, constata, publica, prueba declaraciones de voluntad positivas o negativas (de querer, saber o conocer, o bien de no saber, no querer o no conocer), o simplemente hechos y derechos\u201d.<sup><a href=\"#_ftn109\" name=\"_ftnref109\">[22]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<ul>\n<li>Seg\u00fan Devis Echandia, documento es<\/li>\n<\/ul>\n<blockquote><p>\u2026 toda cosa que sea producto de un acto humano, perceptible con los sentidos de la vista y el tacto, que sirve de prueba hist\u00f3rica indirecta y representativa de un hecho cualquiera.<sup><a href=\"#_ftn108\" name=\"_ftnref108\">[23]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<ul>\n<li>Seg\u00fan Messineo, el documento es \u201caquella cosa corporal por medio de la cual se representa aquel hecho o acto jur\u00eddico que es la declaraci\u00f3n de voluntad\u201d.<sup><a href=\"#_ftn107\" name=\"_ftnref107\">[24]<\/a><\/sup><\/li>\n<li>Seg\u00fan Pelosi,<\/li>\n<\/ul>\n<blockquote><p>Aplicando en forma amplia el concepto de ense\u00f1ar, implica tambi\u00e9n el de mostrar, indicar, y de all\u00ed pasamos al de presentar, es decir, poner algo en presencia de uno. Cuando esa presentaci\u00f3n se produce a trav\u00e9s de otra cosa, se opera la representaci\u00f3n. La figura, imagen o idea sustituye la realidad. Representaci\u00f3n es la imagen de la realidad, la que se presenta al intelecto a trav\u00e9s de los sentidos [\u2026] Por eso, Carnellutti define al documento como una cosa que sirve para representar a otra. Ello obedece a que en sentido etimol\u00f3gico es una cosa que\u00a0<em>docet<\/em>, esto es, que lleva en si la virtud de hacer conocer; esta virtud se debe a su contenido representativo.<sup><a href=\"#_ftn106\" name=\"_ftnref106\">[25]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<ul>\n<li>Garc\u00eda Bernardo Landeta, lo considera una<\/li>\n<\/ul>\n<blockquote><p>\u2026 cosa corporal y mueble que representa una o varias declaraciones de trascendencia ju\u00adr\u00eddica o cosa corporal y mueble que representa un hecho jur\u00eddico o alguno de sus ele\u00admentos.<sup><a href=\"#_ftn105\" name=\"_ftnref105\">[26]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<ul>\n<li>Para Chiovenda, es<\/li>\n<\/ul>\n<blockquote><p>\u2026 toda representaci\u00f3n material destinada e id\u00f3nea para reproducir una cierta ma\u00adnifestaci\u00f3n del pensamiento: como vos gravada eternamente (vox mortua), mientras que para Liebman \u201cdocumento, en general, es una cosa que representa o configura un hecho, en modo de dar a quien lo observa un cierto conocimiento de \u00e9l\u201d.<sup><a href=\"#_ftn104\" name=\"_ftnref104\">[27]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<ul>\n<li>Valota ha sabido explicar que para poder brindar un concepto jur\u00eddicamente v\u00e1lido de lo que la voz documento implica, es menester acudir tanto a la doc\u00adtrina como a la jurisprudencia. En tal sentido, vali\u00e9ndose de las mismas ha sabido expresar que existe un consenso en definir al mismo como un acto\u00a0es\u00adcrito, cuyos elementos esenciales son la forma, el contenido y la firma, y me\u00addiante el cual es posible probar un hecho o relaci\u00f3n jur\u00eddica.<sup><a href=\"#_ftn103\" name=\"_ftnref103\">[28]<\/a><\/sup><\/li>\n<li>Seg\u00fan Valota, para la jurisprudencia reviste la calidad de documento todo lo que da o justifica un derecho, todo lo que asegura una acci\u00f3n, todo lo que prueba aquello en que tiene inter\u00e9s una persona. No obstante,<\/li>\n<\/ul>\n<blockquote><p>Tanto en los partidarios del criterio restrictivo (Ramos Mejia y Oderigo, entre otros), como en los del amplio, la indebida inclusi\u00f3n del requisito probatorio como nota caracterizante del documento, los lleva inconscientemente a perfilar un documento de naturaleza procesal, el cual \u2013como vimos\u2013 resulta ser, de todos modos, el m\u00e1s inasible por irrestricto.<sup><a href=\"#_ftn102\" name=\"_ftnref102\">[29]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<ul>\n<li>Seg\u00fan Pelosi,<\/li>\n<\/ul>\n<blockquote><p>\u2026 el documento consiste en un papel (o varios papeles concatenados) escrito (cor\u00adpo\u00adralidad: materia escriptoria y graf\u00eda), que expresa (o representa) el pensamiento del autor, perceptible por la lectura, sobre hechos naturales o hechos o actos humanos materiales o externos o con efecto ps\u00edquico o interno (declaraciones y aprehensiones del conocimiento), destinado a producir efectos jur\u00eddicos\u00a0<em>ex lege<\/em>\u00a0o\u00a0<em>ex voluntate<\/em>.<sup><a href=\"#_ftn101\" name=\"_ftnref101\">[30]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"12-el-documento-como-expresion-e-incorporacion\"><\/a><h3>1.2. El documento como expresi\u00f3n e incorporaci\u00f3n<\/h3>\n<p>Con anterioridad a la teor\u00eda de la representaci\u00f3n elaborada por Carnellutti, se habl\u00f3 de la expresi\u00f3n o de la incorporaci\u00f3n como postulados tendientes a definir el documento pero que, con independencia de su fiabilidad, sirvieron de base a aquella. Por la teor\u00eda de la expresi\u00f3n, se comprendi\u00f3 que \u201cel documento contiene una expresi\u00f3n de un pensamiento humano, mediante una declaraci\u00f3n cuyo contenido recoge\u201d.<sup><a href=\"#_ftn100\" name=\"_ftnref100\">[31]<\/a><\/sup>\u00a0Es as\u00ed que, para autores como Prieto Castro Fern\u00e1ndez, se trata de \u201cel objeto o materia en que consta por escrito, una expresi\u00f3n del pensamiento y tambi\u00e9n el pensamiento expresado por escrito\u201d.<sup><a href=\"#_ftn099\" name=\"_ftnref099\">[32]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Por la teor\u00eda de la incorporaci\u00f3n,<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 la incorporaci\u00f3n constituye una especie de simbiosis entre declaraci\u00f3n y documento, de tal manera que una cosa no vive sin la otra, y perdido el documento se extingue el derecho.<sup><a href=\"#_ftn098\" name=\"_ftnref098\">[33]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Conciben al documento como una materialidad a la que se incorpora una idea, que ofrece el testimonio de un hecho o un acto, por lo que podr\u00eda decirse que es una porci\u00f3n de la realidad material destinada a expresar, a trav\u00e9s de signos externos, un dignificado espec\u00edfico y determinado. En este sentido, Seg\u00fan G\u00f3mez Orbaneja y Herce Quemada, documento es \u201ctoda incorporaci\u00f3n o signo material de un pensamiento por signos es\u00adcritos, bien usuales, bien convencionales\u201d.<sup><a href=\"#_ftn097\" name=\"_ftnref097\">[34]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Estas teor\u00edas son descartadas por el simple hecho de que se centran exclusivamente en el acto\u00a0<em>in continentti<\/em>, no contemplando que el documento alude a un negocio anterior que puede acreditarse pese a la destrucci\u00f3n del mismo.<sup><a href=\"#_ftn096\" name=\"_ftnref096\">[35]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"13-el-documento-como-representacion\"><\/a><h3>1.3. El documento como representaci\u00f3n<\/h3>\n<p>Carnelutti, exponente de esta postura, destaca una noci\u00f3n amplia de documento:<\/p>\n<blockquote><p>En sentido etimol\u00f3gico, es una cosa que\u00a0<em>docet<\/em>, esto es, que lleva en s\u00ed la virtud de hacer conocer; esta virtud se debe a su contenido representativo; por eso, documento es una cosa que sirve para representar otra. Por otra parte, siendo la representaci\u00f3n siempre obra del hombre, el documento, m\u00e1s que una cosa, es un\u00a0<em>opus<\/em>\u00a0(resultado de un trabajo).<sup><a href=\"#_ftn095\" name=\"_ftnref095\">[36]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Dicho autor advierte, en torno a la coetaneidad de la precepci\u00f3n del hecho representado con la creaci\u00f3n del documento, que<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 \u201cquien describe por escrito un hecho que, percibido en otra ocasi\u00f3n, forma un tes\u00adtimonio, porque quiere representar actualmente un hecho pasado mediante el acto de describir\u201d.<sup><a href=\"#_ftn094\" name=\"_ftnref094\">[37]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>La concepci\u00f3n de Carnelutti, seguida por autores como Pelosi, por la cual el documento, si bien registra una realidad, proviene de la representaci\u00f3n mental que de ella efect\u00faa el sujeto que elabora el mismo, resulta plausible al comprender efectivamente lo que el documento envuelve: la percepci\u00f3n de hechos por medio de sentidos (constataci\u00f3n del pensamiento del autor del documento). No obstante, dicha apreciaci\u00f3n conceptual ha merecido objeciones doctrinales sustentadas en que la palabra representaci\u00f3n cuenta con distintas acepciones, raz\u00f3n por la cual se propone su sustituci\u00f3n por t\u00e9rminos como, por ejemplo, \u201creflexi\u00f3n\u201d o \u201cdeclaraci\u00f3n\u201d.<sup><a href=\"#_ftn093\" name=\"_ftnref093\">[38]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"14-objeciones-a-su-naturaleza-representativa\"><\/a><h3>1.4. Objeciones a su naturaleza representativa<\/h3>\n<p>Seg\u00fan Pelosi, la expresi\u00f3n\u00a0<em>representaci\u00f3n<\/em>, que ha sido ampliamente aceptada por la doctrina, ha sido objeto de impugnaciones y han surgido propuestas para sustituirla por t\u00e9rminos como\u00a0<em>reflexi\u00f3n<\/em>, propuesta por Garc\u00eda Bernardo Landeta, ya que<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 \u201cla declaraci\u00f3n se refleja en el documento como la imagen en el espejo, pero aun con m\u00e1s fuerza que en el campo f\u00edsico, pues hay identidad, aunque no fusi\u00f3n entre medio, forma y la declaraci\u00f3n, contenido de la forma, no de la declaraci\u00f3n, pues si se rompe el espejo se destruye la imagen reflejada, no la realidad, cuya forma f\u00edsica continua intocada, mientras que si se destruye el documento no se destruye el acto jur\u00eddico documento, pero este pierde la visibilidad, la recognoscibilidad\u201d.<sup><a href=\"#_ftn092\" name=\"_ftnref092\">[39]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Pelosi expone que las discrepancias derivan de la existencia de los documentos cons\u00adtitutivos, que se contraponen a los reproductivos. Citando a Furno, expresa que<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 \u201cel documento tiene siempre un aspecto representativo, refleja y demuestra la de\u00adclaraci\u00f3n, su texto; revela su existencia y su modo de ser, constituye indicio formal, su prueba. El documento representativo y probatorio es inseparable de la idea misma de documento, aun en los casos en que, sustancialmente, tiene eficacia constitutiva\u201d.<sup><a href=\"#_ftn091\" name=\"_ftnref091\">[40]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Para conciliar las discrepancias doctrinales, Pelosi acude, centr\u00e1ndose en el caso de los documentos notariales, a los\u00a0<em>actum ex intervallum<\/em>\u00a0y\u00a0<em>actum in continenti<\/em>. As\u00ed, entiende que cuando el acto se produce\u00a0<em>ex intervallum<\/em>\u00a0se puede hablar de representaci\u00f3n porque hay algo que es anterior; se trate del acuerdo preliminar, o el negocio, ya formado, que se representa o refleja en el documento. Ahora, cuando el acto se produce\u00a0<em>in continenti<\/em>, existe una identidad entre la declaraci\u00f3n (acuerdo o negocio) y el documento, por lo que no podr\u00eda hablarse de representaci\u00f3n en sentido estricto, pero s\u00ed de representaci\u00f3n del hecho de la declaraci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"15-origen-historico\"><\/a><h3>1.5. Origen hist\u00f3rico<\/h3>\n<p>No hay precisi\u00f3n en cuanto al origen hist\u00f3rico de la palabra\u00a0<em>documento<\/em>\u00a0en el sentido que hoy se le otorga, no solo por la escasez de datos fidedignos sino tambi\u00e9n por la no linealidad de la historia misma, que hace imposible situar el comienzo de su utilizaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica en una fecha exacta. Es as\u00ed que se pueden extraer de diferentes fuentes posibles referencias al documento, sirviendo de antecedentes del concepto actual.<\/p>\n<blockquote><p>Sostienen algunos autores que solo despu\u00e9s de Cristo la palabra documento logra su actual significado de escritura o papel en que se hace constar alguna cosa, y el de t\u00edtulo, no en el sen\u00adtido de modo o causa por el que se adquiere un derecho, sino de prueba o constancia de ese derecho.<sup><a href=\"#_ftn090\" name=\"_ftnref090\">[41]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Seg\u00fan la investigaci\u00f3n de Arntz, rememorada por Pelosi,<sup><a href=\"#_ftn089\" name=\"_ftnref089\">[42]<\/a><\/sup>\u00a0la palabra documento\u00a0se remonta a: 1\u00ba) las ep\u00edstolas de Sid\u00f3n, donde se habla de\u00a0<em>tabulis nuptialibus<\/em>\u00a0como el\u00a0<em>ma\u00adtrimonialibus documentis<\/em>; 2\u00ba) las ep\u00edstolas de san Agust\u00edn, que hacen menci\u00f3n a \u201c<em>quastio vel de scripturis sanctis vel documentis sclesiasticis aut publicis discutenda est<\/em>\u201d, con referencia a los documentos eclesi\u00e1sticos o p\u00fablicos. En el siglo I d. C., la palabra\u00a0<em>documentum<\/em>\u00a0es sin\u00f3nimo de\u00a0<em>argumentum<\/em>. En un pasaje de Ovidio se encuentra esta cita: \u201c<em>et documenta damus qua simus origine nati<\/em>\u201d.<\/p>\n<blockquote><p>Guidi aduce que la palabra\u00a0<em>documentum<\/em>\u00a0fue empleada por Cicer\u00f3n y Tito Livio para dar exacta y completa idea de su significado, es decir, todo aquello que permite ense\u00f1ar cualquier cosa y, por lo tanto, un medio para el conocimiento de cualquier cosa que se halla fuera del documento.<sup><a href=\"#_ftn088\" name=\"_ftnref088\">[43]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>El\u00a0<em>documentum<\/em>\u00a0era considerado por los juristas romanos como el t\u00edtulo, la escritura, ale\u00adgato, justificante, etc.; y algunos de estos t\u00edpicos documentos figuran en el\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Codex Iuris Canonici<\/a>.<sup><a href=\"#_ftn087\" name=\"_ftnref087\">[44]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Afirma Durando que<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 \u201cfue Justiniano quien dio las primeras normas sobre el modo de redactar los documentos notariales. En diversas novelas promulgadas por el Emperador de Oriente en el Siglo VI para completar la Legislaci\u00f3n Romana, las palabras\u00a0<em>instrumentum<\/em>,\u00a0<em>documentum<\/em>,\u00a0<em>scripturae<\/em>,\u00a0<em>scripta<\/em>\u00a0comprend\u00edan todos los instrumentos probatorios, sea que fuesen redactados por las partes mismas o por los escribanos o escribas especiales. Cuando eran redactados por los tabeliones se les daba generalmente el nombre de instrumenta o\u00a0<em>documenta publicae confecta<\/em>\u201d.<sup><a href=\"#_ftn086\" name=\"_ftnref086\">[45]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"16-funcion-del-documento\"><\/a><h3>1.6. Funci\u00f3n del documento<\/h3>\n<p>Varias resultan las funciones del documento. Desde el punto de vista del fin que con \u00e9l se persigue, desempe\u00f1a una doble funci\u00f3n: una de car\u00e1cter probatoria y procesal cuan\u00addo despu\u00e9s de su formaci\u00f3n es aducido a un proceso; y otra, que existe desde su otorgamiento y es extraprocesal, que puede ser de naturaleza sustancial y solemne,\u00a0en el sentido de que no solo sirva para celebrar el negocio o contrato sino que es indispensable requisito para su existencia jur\u00eddica, o su validez, o de tipo simplemente probatorio, bien sea porque la ley lo exija o porque voluntariamente se quiera constituir un medio permanente de representaci\u00f3n de un hecho o acontecimiento, es decir, para que de \u00e9l se pueda deducir extrajudicialmente (o procesalmente, si llega el caso) la existencia del contrato, de la declaraci\u00f3n de voluntad unilateral o del hecho o cosa que representa.<sup><a href=\"#_ftn085\" name=\"_ftnref085\">[46]<\/a><\/sup>\u00a0En ambos casos, el documento permite el disfrute y ejercicio extrajudicial del co\u00adrrespondiente derecho o de la respectiva relaci\u00f3n jur\u00eddica.<\/p>\n<p>Puede suceder que el documento no tenga su origen en un negocio jur\u00eddico. Puede suceder que en el momento de formarse no se tenga la intenci\u00f3n de utilizarlo como medio de prueba extrajudicial ni judicialmente. No obstante, la ausencia o presencia de esa intenci\u00f3n es indiferente para la existencia del documento y su doble funci\u00f3n. Es decir, existen documentos necesarios para la existencia jur\u00eddica o validez de los actos jur\u00eddicos, cuya naturaleza jur\u00eddica es mixta, por ser a un mismo tiempo medios de prueba, cuya funci\u00f3n se cumple tanto dentro como fuera de un proceso judicial, y solemnidad sus\u00adtancial o material del respectivo acto jur\u00eddico; mientras en otros, sin duda la gran ma\u00adyor\u00eda, tiene un valor jur\u00eddico simplemente\u00a0<em>ad probationem<\/em>, de instrumento probatorio, sea que las partes hayan tenido o no, al formarlos, la intenci\u00f3n de preconstitutir un medio de prueba.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"17-los-documentoides-clasificacion\"><\/a><h3>1.7. Los documentoides. Clasificaci\u00f3n<\/h3>\n<p>Cuando hablamos de los documentos, resulta ineludible dedicar un cap\u00edtulo a los cua\u00adsi-documentos o\u00a0documentoides,<sup><a href=\"#_ftn084\" name=\"_ftnref084\">[47]<\/a><\/sup>\u00a0o contrase\u00f1as,<sup><a href=\"#_ftn083\" name=\"_ftnref083\">[48]<\/a><\/sup>\u00a0los cuales consisten en objetos port\u00e1tiles que en determinadas situaciones cumplen funciones parecidas a los documentos. Cons\u00adtituyen una declaraci\u00f3n circunstanciada que constituye principio de prueba, ya que\u00a0<em>prima facie<\/em>\u00a0no son documentos, pero tienden a producir efectos de los mismos. Un t\u00ed\u00ad\u00adpico ejemplo de\u00a0documentoide\u00a0es el cartoncito numerado que suelen otorgarse en\u00a0los supermercados a todo cliente que asiste con una cartera o mochila que deja en un ca\u00adsillero de resguardo. Con dicho cartoncito numerado, el propietario de la mochila o cartera puede, al retirarse del establecimiento, recuperar sus pertenencias depositadas, exhibiendo el cart\u00f3n al depositario (generalmente un supervisor de sucursal que est\u00e1 en esa \u00e1rea). El\u00a0documentoide, en este caso, no acredita lo que se dio, sino que es prueba de que hay algo que se otorg\u00f3 y que es de quien lo presenta para su retiro.<\/p>\n<p>La funci\u00f3n indicativa (no representativa) de los documentoides se ejecuta mediante la conexi\u00f3n del emblema o se\u00f1al a la cosa que ha de distinguirse. De este modo, se extraen dos tipos de contrase\u00f1as: personales y reales.<\/p>\n<p>Entre las contrase\u00f1as personales, encontramos:<\/p>\n<ul>\n<li>1) De identidad: Alude al nombre propio, el cual indica la identidad tanto de la persona como el propio nombre de la cosa. El nombre en s\u00ed constituye una se\u00f1a. Resulta indiferente su portaci\u00f3n por una persona. Lo que la vuelve con\u00adtrase\u00f1a es su portaci\u00f3n por la persona indicada. En tal sentido, la falsedad opera en este caso con la indicaci\u00f3n de un nombre falso.<\/li>\n<li>2) De cualidad: Puede ser nominal, que corresponde a t\u00edtulos nobiliarios o pro\u00adfesionales, y emblem\u00e1tica, que corresponde a condecoraciones o a la divisa. En tal caso, la falsedad operara en el caso de las nominales por la asunci\u00f3n de t\u00edtulos falsos o que no se poseen, y, en el supuesto de las emblem\u00e1ticas, por portar una condecoraci\u00f3n que no se posea o bien se arrogue atributos propios de una profesi\u00f3n u oficio que requiera habilitaci\u00f3n especial del Estado.<\/li>\n<li>3) De prestaci\u00f3n: Implica el cumplimiento de una prestaci\u00f3n consistente en\u00a0un objeto cuya posesi\u00f3n por parte de una persona sirve para indicar dicho cum\u00adplimiento.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Entre las contrase\u00f1as reales, por su parte, encontramos:<\/p>\n<ul>\n<li>1) De identidad: Es el t\u00edtulo de la obra art\u00edstica y, particularmente, la literaria.<\/li>\n<li>2) De procedencia: Son las improntas monetarias, las documentales (de timbre y sello) y las marcas de f\u00e1brica de comercio. Sirven para indicar que el disco met\u00e1lico, el documento o la mercanc\u00eda provienen de una determinada fuente.<\/li>\n<li>3) De calidad: Pertenecen a las improntas sobre pesas y medidas y las marcas o se\u00f1as distintivas aptas para indicar la calidad de la mercanc\u00eda.<\/li>\n<li>4) De uso: Es el timbre de anulaci\u00f3n o matasellos de los timbres m\u00f3viles.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"18-documentos-e-instrumentos-diferencias\"><\/a><h3>1.8. Documentos e instrumentos. Diferencias<\/h3>\n<p>La liviandad con la cual los juristas suelen expresarse al momento de argumentar una postura o referirse a determinadas cuestiones lleva ineludiblemente a que, en muchas ocasiones, recurran a ciertas expresiones para referirse a conceptos que guardan\u00a0una significaci\u00f3n diferente a la que se pretende atribuir; al punto de que el lenguaje jur\u00ed\u00addico, para salvar dicha falta dial\u00e9ctica, se haya dividido, por decisi\u00f3n de \u00bfqui\u00e9n sabe qu\u00e9 erudito?, en conceptos en sentido amplio y estricto; en una suerte de intento\u00a0res\u00adcatista doctrinal respecto de quien se ahoga en su falta de precisi\u00f3n conceptual. Ello, precisamente, se evidencia cuando se aborda la dif\u00edcil tarea de distinguir las\u00a0voces\u00a0<em>documento<\/em>\u00a0e\u00a0<em>instrumento<\/em>. Y es que, seg\u00fan Carrica,<sup><a href=\"#_ftn082\" name=\"_ftnref082\">[49]<\/a><\/sup>\u00a0en el mundo jur\u00eddico, la im\u00adpor\u00adtancia procesal del documento como prueba o testimonio ha obligado a codificar el concepto, distinguiendo entre documento (objeto que muestra hechos o estados de cosas) e instrumento (reservado para los actos humanos y declaraciones de voluntad).<\/p>\n<p>No obstante, al estudiar la raigambre de ambos t\u00e9rminos, nos encontramos, lamentablemente, con que\u00a0<em>documento<\/em>\u00a0e\u00a0<em>instrumento<\/em>\u00a0tienen un valor etimol\u00f3gico similar, lo que, sumado al uso corriente que se suele dar en el \u00e1mbito del derecho, tanto por algunos doctrinarios como por los tribunales, genera la confusi\u00f3n de si son lo mismo o no. Ello puede evidenciarse en tratadistas de la talla de Pelosi, por ejemplo, quien, al citar a De Sarlo, advierte que<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 los cl\u00e1sicos cuando usaron el t\u00e9rmino\u00a0<em>instrumento<\/em>\u00a0en sentido t\u00e9cnico quisieron decir documento. Tal circunstancia obedec\u00eda a que instrumento era por ant\u00edtesis de acta,\u00a0<em>epis\u00adtulae<\/em>,\u00a0<em>rescripta<\/em>, el documento de contenido privado o sea el documento de un negocio jur\u00eddico en oposici\u00f3n a las actas \u201cdocumentos administrativos y judiciales\u201d, a las\u00a0<em>epistulae<\/em>\u00a0(que eran imperiales, emanaci\u00f3n y documento del poder p\u00fablico); a rescripta (documento que conten\u00eda la opini\u00f3n o dictamen del pr\u00edncipe en puntos controvertidos de derecho); todos, como puede verse, documentos p\u00fablicos.<sup><a href=\"#_ftn081\" name=\"_ftnref081\">[50]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Debemos tener presente que \u201cla voz instrumento deriva del verbo\u00a0<em>instruere<\/em>. Es algo que est\u00e1 destinado a instruirnos e informarnos del pasado\u201d,<sup><a href=\"#_ftn080\" name=\"_ftnref080\">[51]<\/a><\/sup>\u00a0mientras que la voz\u00a0<em>documento<\/em>\u00a0deriva de\u00a0<em>docere<\/em>, que es ense\u00f1ar, por lo que, en principio, podr\u00edamos advertir que en tanto uno apunta a dar a conocer (sustancia) otro apunta a acreditar (prueba).<\/p>\n<p>La labor resulta a\u00fan m\u00e1s compleja al advertir la variedad de significaci\u00f3n que la voz\u00a0<em>instrumento<\/em>\u00a0recibe en la actualidad, ya que no solo se la asemeja a la de\u00a0<em>documento<\/em>\u00a0si\u00adno, incluso, que vale la misma para referirse a una herramienta o utensilio. Por ello, se ha afirmado que<\/p>\n<blockquote><p>Dentro del concepto ampl\u00edsimo que comprende a toda especie de \u201cinstrumento\u201d este vocablo [\u2026] se ha empleado gen\u00e9ricamente para denominar todo aquello que es apto para permitirnos alcanzar una determinada finalidad, sea esta f\u00edsica o moral\u2026<sup><a href=\"#_ftn079\" name=\"_ftnref079\">[52]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>En el nuevo\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil y Comercial<\/a>\u00a0no se considera, dentro del cap\u00edtulo dedicado a las escrituras p\u00fablicas y a las actas, la voz\u00a0<em>documento<\/em>\u00a0o\u00a0<em>instrumento notarial<\/em>. S\u00ed, en cambio, se utiliza m\u00e1s frecuentemente la voz\u00a0<em>escritura p\u00fablica<\/em>, haciendo alusi\u00f3n a la escritura negocial o al acta que narra hechos, denominaci\u00f3n de com\u00fan utilizaci\u00f3n a lo largo del cuerpo codificado. La doctrina, en su lenguaje jur\u00eddico, suele utilizar la voz\u00a0<em>instrumento<\/em>, otorg\u00e1ndole un significado m\u00e1s circunscripto que en el lenguaje vulgar, desde que recurre a la misma en las relaciones jur\u00eddicas de manera que siempre estar\u00e1 referenciando relaciones que derivan de los hechos jur\u00eddicos.<\/p>\n<p>Aguiar, a fin de contribuir a su comprensi\u00f3n, alude a la definici\u00f3n del jurisconsulto Julius Paulus Prudentissimus \u2013m\u00e1s bien conocido como Paulo\u2013, quien expresara en el\u00a0<em>Digesto<\/em>\u00a0que<\/p>\n<blockquote><p>Con el nombre de instrumento se ha de admitir todo aquello con que puede ser probada una causa; y por eso tanto los testimonios como las personas son consideradas en calidad de instrumento.<sup><a href=\"#_ftn078\" name=\"_ftnref078\">[53]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>No obstante, dicha interpretaci\u00f3n, desde la visi\u00f3n de N\u00fa\u00f1ez Lagos, resulta por dem\u00e1s forzada, toda vez que el fragmento de Paulo no se refer\u00eda a la prueba testimonial sino al testimonio previamente redactado por escrito. Asimismo,<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 la frase\u00a0<em>causa instruere<\/em>\u00a0(medio de prueba) no aparece en el digesto m\u00e1s que una sola vez en el citado fragmento de Paulo, por lo que de Sarlo cree que es interpolado.<sup><a href=\"#_ftn077\" name=\"_ftnref077\">[54]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Para Aguiar, instrumento jur\u00eddico es<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 toda escritura, papel, o documento, hecho de la manera m\u00e1s conveniente de acuerdo con las leyes en vigor, y destinado a probar, justificar o perpetuar la memoria de un hecho, o hacer constar alguna cosa o algo relacionado con el derecho de alguien.<sup><a href=\"#_ftn076\" name=\"_ftnref076\">[55]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Big\u00fan y Tozzini, remiti\u00e9ndose a la causa \u201cBollero, Carlos A.\u201d (del 10 de junio de 1987), rememoran que el Dr. Zaval\u00eda, magistrado interviniente, sostuvo:<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 cuando la ley habla de instrumentos es evidente que se refiere a los documentos que surten efectos jur\u00eddicos, que dan o justifican un derecho, lo que envuelve una idea espec\u00edfica dentro de la amplia acepci\u00f3n del vocablo documento.<sup><a href=\"#_ftn075\" name=\"_ftnref075\">[56]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Lo que evidencia una relaci\u00f3n g\u00e9nero-especie, en la cual instrumento es este \u00faltimo.<\/p>\n<blockquote><p>En el contenido de \u201cdocumento\u201d se incluyen ingredientes del derecho civil vinculados con las diferentes interpretaciones que gravitan en la doctrina y jurisprudencia de este \u00e1mbito. Se define, as\u00ed, un documento por \u201clos efectos jur\u00eddicos\u201d (voto del Dr. Oderigo en el plenario Horowitz; voto del Dr. Villegas Basavilbaso en el plenario Garc\u00eda); o por \u201clas consecuencias jur\u00eddicas\u201d (voto de los doctores Portel de Peralta y Vega Ocampo, en el plenario B\u00e1ez), o por \u201clo jur\u00eddicamente trascendente\u201d (voto de los doctores Vera Ocampo, Oderigo y M\u00e9ndez, en la causa Valle, juan B.) [\u2026] de este modo el concepto de \u201cdocumento\u201d queda ce\u00f1ido por los alances del acto jur\u00eddico y la significaci\u00f3n jur\u00eddica \u2013sin\u00f3nimo de las expresiones antes mencionadas\u2013, que solo tienen cabida dentro de las relaciones de derecho civil.<sup><a href=\"#_ftn074\" name=\"_ftnref074\">[57]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Por su parte, Neri expone que entre los t\u00e9rminos\u00a0<em>documento<\/em>\u00a0e\u00a0<em>instrumento<\/em>\u00a0tan solo hay una vinculaci\u00f3n etimol\u00f3gica, toda vez que<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 el vocablo\u00a0<em>instrumento<\/em>, y su similar\u00a0<em>documento<\/em>, se aplica a todo escrito que sirve de instrucci\u00f3n o conocimiento de algo, en tanto que t\u00edtulo es la causa del derecho que tenemos; el t\u00edtulo de un comprador,\u00a0<em>verbi gratia<\/em>, es la compra; el t\u00edtulo de un donatario es la donaci\u00f3n; el t\u00edtulo de un arrendatario es el arrendamiento: el t\u00edtulo de un heredero es la instituci\u00f3n; de modo que el titulo viene a ser lo mismo que la convenci\u00f3n o el contrato o la instituci\u00f3n, mientras que el instrumento no es otra cosa que la prueba escrita del t\u00edtulo. Podemos, pues, tener un t\u00edtulo sin tener el instrumento; y, por el contrario, podemos tener un instrumento sin tener el t\u00edtulo [\u2026] reafirmando estos criterios, y con m\u00e1s ret\u00f3rica, pue\u00adde expresarse que el \u201cinstrumento\u201d es la pieza jur\u00eddica que ilustra o instruye acerca de derechos y obligaciones contra\u00eddas por las partes, en tanto que el \u201ct\u00edtulo\u201d, en su verdadera acepci\u00f3n cient\u00edfica, es el motivo l\u00edcito de la adquisici\u00f3n de una cosa o derecho\u2026<sup><a href=\"#_ftn073\" name=\"_ftnref073\">[58]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Si bien parece que hay poca diferencia entre el significado de \u201cinstrumento\u201d y de \u201cdo\u00adcumento\u201d, estimo que la primera es m\u00e1s expresiva cuando se requiere hablar de prueba. En la base de la noci\u00f3n de documento est\u00e1 la idea de docencia, y en el de instrumento, la de prueba.<sup><a href=\"#_ftn072\" name=\"_ftnref072\">[59]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Hugo Alsina<sup><a href=\"#_ftn071\" name=\"_ftnref071\">[60]<\/a><\/sup>\u00a0sostiene que las leyes hablan indistintamente de documento o instrumento como si fueran sin\u00f3nimos, cuando en realidad responden a conceptos diferentes. Por documento se entiende toda representaci\u00f3n objetiva de un pensamiento, la que puede ser material o literal. Son documentos materiales, entre otros, los quipos,<sup><a href=\"#_ftn070\" name=\"_ftnref070\">[61]<\/a><\/sup>\u00a0las tarjas,<sup><a href=\"#_ftn069\" name=\"_ftnref069\">[62]<\/a><\/sup>\u00a0las marcas y las contrase\u00f1as. Instrumentos son documentos literales (escrituras destinadas a constatar una relaci\u00f3n jur\u00eddica).<\/p>\n<p>Varela, al precisar el concepto de documento utilizado en el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 292 del C\u00f3digo Penal, considera que<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 documento es toda representaci\u00f3n objetiva que tiene por fin la reproducci\u00f3n de una manifestaci\u00f3n del pensamiento o declaraci\u00f3n de voluntad, que puede ser material, como las marcas o signos, o literal, como son las escrituras en sentido\u00a0<em>latu sensu<\/em>, que son los instrumentos. En consecuencia, el t\u00e9rmino\u00a0<em>instrumento<\/em>\u00a0tiene un significado especial m\u00e1s restringido que documento, como que es una especie de este\u2026<sup><a href=\"#_ftn068\" name=\"_ftnref068\">[63]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Seg\u00fan Cama\u00f1o Rosa, citado por Pelosi,<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 \u201cdocumento es el g\u00e9nero, y la escritura la especie. Documento es todo objeto v\u00e1lido para probar una verdad y, por consiguiente, no solo puede serlo un escrito, sino tambi\u00e9n una piedra, un hueso, un fragmento de metal, etc\u00e9tera. Como ambos contienen un va\u00adlor probatorio, su diferencia radica en la forma. La escritura comprende para \u00e9l toda formulaci\u00f3n grafica de cierta permanencia, fijada con y sobre un medio id\u00f3neo. Siendo as\u00ed, es indiferente la clase de signos y el idioma empleados, que se trate de escritura manuscrita, mec\u00e1nica, calcada, etc\u00e9tera\u201d.<sup><a href=\"#_ftn067\" name=\"_ftnref067\">[64]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>No obstante, Pelosi cuestiona esta concepci\u00f3n ya que el criterio clasificatorio que condice a llamar instrumentos a esta clase de documentos no ofrece argumentos s\u00f3lidos.<\/p>\n<p>Gattari<sup><a href=\"#_ftn066\" name=\"_ftnref066\">[65]<\/a><\/sup>\u00a0sostiene que el vocablo\u00a0<em>instrumento<\/em>\u00a0tiene una mayor riqueza que\u00a0<em>do\u00adcumento<\/em>\u00a0y proviene de\u00a0<em>instrumentum<\/em>, que reconoce dos antecedentes etimol\u00f3gicos:\u00a0<em>instruo<\/em>, que se descompone en la proposici\u00f3n\u00a0<em>in<\/em>\u00a0y el verbo\u00a0<em>struo<\/em>. La preposici\u00f3n significa el lugar, esto es, \u201cen\u201d, y que seg\u00fan el mismo autor tambi\u00e9n significa interioridad. El verbo\u00a0<em>struo<\/em>\u00a0significa reunir, juntar, fundar, erigir, etc. Gattari llega a la conclusi\u00f3n de que mientras el vocablo\u00a0<em>documento<\/em>, etimol\u00f3gicamente, capta solo el valor formal, la palabra\u00a0<em>instrumento<\/em>\u00a0desarrolla un triple valor: el sustantivo o constitutivo, el de forma y el de prueba.<\/p>\n<p>No obstante,<\/p>\n<blockquote><p>Desde el punto de vista de la costumbre y desde la misma legislaci\u00f3n, ambas expresiones se usan como sin\u00f3nimos y as\u00ed a veces a un \u201cdocumento\u201d se lo denomina instrumento y viceversa a un \u201cinstrumento\u201d se lo menciona como documento, lo que en principio no est\u00e1 del todo mal, ya que el instrumento siempre conlleva el valor formal, pero sus efectos son m\u00e1s amplios.<sup><a href=\"#_ftn065\" name=\"_ftnref065\">[66]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"19-elementos\"><\/a><h3>1.9. Elementos<\/h3>\n<blockquote><p>Los elementos del documento son: la corporalidad, la autor\u00eda y el contenido.<sup><a href=\"#_ftn064\" name=\"_ftnref064\">[67]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"191-la-corporalidad\"><\/a><h4>1.9.1. La corporalidad<\/h4>\n<p>Por la cual se alude a la relaci\u00f3n signo-cosa, por los cuales se representa un hecho. Cuan\u00addo hablamos del signo, l\u00f3gicamente hablamos del signo-graf\u00eda (escritura), y cuando nos referimos a cosa, es a aquello sobre lo cual se graf\u00eda o escribe. Consecuentemente, los componentes de la corporalidad son:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>A)<\/strong>\u00a0La cosa u objeto material, que ha variado a lo largo de la historia.<sup><a href=\"#_ftn063\" name=\"_ftnref063\">[68]<\/a><\/sup><\/li>\n<li><strong>B)<\/strong>\u00a0La graf\u00eda: esta proviene del verbo\u00a0<em>grafo<\/em>, que significa trazar signos, grabar, es\u00adcribir, redactar, etc. La graf\u00eda se compone de dos aspectos:<br \/>\n<strong>1.<\/strong>\u00a0Un aspecto est\u00e1tico, elemento f\u00edsico constituido por los procedimientos<sup><a href=\"#_ftn062\" name=\"_ftnref062\">[69]<\/a><\/sup>\u00a0e ingredientes utilizados para escribir.<sup><a href=\"#_ftn061\" name=\"_ftnref061\">[70]<br \/>\n<\/a><\/sup><strong>2.<\/strong>\u00a0Un aspecto din\u00e1mico, elemento constituido por la escritura. Ahora, pa\u00adra que la graf\u00eda tenga aspecto documental, se requiere que este dotada\u00a0de: i.\u00a0visibilidad (debe ser perceptible a la vista); ii.\u00a0expresividad (debe ser expresi\u00f3n del pensamiento); iii.\u00a0recognocibilidad (posibilidad de re\u00adco\u00adnocer).<\/li>\n<\/ul>\n<p>Seg\u00fan Larraud,<sup><a href=\"#_ftn060\" name=\"_ftnref060\">[71]<\/a><\/sup>\u00a0el documento escrito posee caracteres externos e internos. Los caracteres externos apuntan a la realidad f\u00edsica, al soporte<sup><a href=\"#_ftn059\" name=\"_ftnref059\">[72]<\/a><\/sup>\u00a0(por ejemplo, el papel), mas no a la escritura, que ser\u00eda solamente un aspecto gr\u00e1fico. Los caracteres internos son la intelectualidad del autor (contenido ideol\u00f3gico de la graf\u00eda).<\/p>\n<p>No obstante, hay que destacar que, en lo atinente a la corporalidad propiamente dicha, est\u00e1 representada por lo que Larraud designa como elemento externo, mientras que el contenido ideol\u00f3gico, o elemento intr\u00ednseco, es lo que traduce la graf\u00eda. Pero ello es ajeno a la corporalidad, quedando en al orbita interna del autor.<\/p>\n<p>Creemos que la confusi\u00f3n de Larraud radica en que, m\u00e1s que hablar de la cor\u00adporalidad, se dedic\u00f3 a analizar los componentes operacionales que intervienen en la redacci\u00f3n; es decir, describi\u00f3 la funcionalidad humana del autor (relaci\u00f3n hombre-me\u00addio). Y es l\u00f3gico que ambos elementos, extr\u00ednsecos e intr\u00ednsecos, se vean en el producto (documento) porque, como muy bien ense\u00f1a Marx, el hombre se realiza en el produc\u00adto\u00a0de su trabajo, pero ello no significa que el producto del trabajo sea el medio empleado ni su fuerza laborativa.<\/p>\n<p>Lo que planteamos es reconocido, quiz\u00e1s inconscientemente, por N\u00fa\u00f1ez Lagos, citado por Pelosi,<sup><a href=\"#_ftn058\" name=\"_ftnref058\">[73]<\/a><\/sup>\u00a0quien considera que<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 \u201cen cuanto a su calidad expresiva, su aptitud para manifestar algo, radica precisamente en su graf\u00eda; porque si bien es cierto que ella se integra en la pieza escrituraria, adhiri\u00e9ndose a la corporeidad documental, por una vertiente de naturaleza intelectual que convierte en ligamen de ambos elementos: caracteres externos e internos, cuerpo y docencia o expresi\u00f3n del instrumento vienen a quedar fundidos en un solo concepto, por la acci\u00f3n catalizadora que ejercen significaciones convencionales de su graf\u00eda\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"192-la-autoria\"><\/a><h4>1.9.2. La autor\u00eda<\/h4>\n<p>La autor\u00eda alude a quien redacta o dirige el documento, mas no a quien materialmente ha\u00adce o escribe el mismo. La autor\u00eda es el resultado de una actividad humana de tipo ideo\u00adl\u00f3gico. Constituye una creaci\u00f3n intelectual. En este sentido, Carnelluti<sup><a href=\"#_ftn057\" name=\"_ftnref057\">[74]<\/a><\/sup>\u00a0ha dicho que la formaci\u00f3n de un documento no implica el acto material, sino el acto jur\u00eddico de su formaci\u00f3n, lo que equivale a decir que formador, o autor, del documento no es quien materialmente le da forma, sino aquel a quien el ordenamiento jur\u00eddico atribuye su formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Existen diferentes teor\u00edas en torno a definir qui\u00e9n reviste la condici\u00f3n de autor y, consecuentemente, dota de autor\u00eda al documento:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>A)<\/strong>\u00a0La teor\u00eda de la firma, por la cual quien firma reviste la calidad de autor del do\u00adcumento, lo cual es criticable ya que:<br \/>\n<strong>1.<\/strong>\u00a0Existen documentos que no poseen firma<sup><a href=\"#_ftn056\" name=\"_ftnref056\">[75]<\/a><\/sup>\u00a0y, pese a ello, fueron el pro\u00adducto de una autor\u00eda. En efecto, lo importante no es que est\u00e9 o no firmado, sino que se pueda identificar a su autor, sea por el contexto del documento o por la utilizaci\u00f3n de un seud\u00f3nimo o sobrenombre.<br \/>\n<strong>2.<\/strong>\u00a0El documento puede estar firmado pero estar en blanco (firma en blan\u00adco), o puede que su contenido sea desconocido o inentendible por el firmante (firma en barbecho), y, en tal caso, no habr\u00e1 autor\u00eda. Ello con independencia de las consecuencias jur\u00eddicas derivadas de la negligencia del firmante frente a las normas del derecho del lugar de que se trate (la firma hace presumir,<em>\u00a0iuris tantum<\/em>, el conocimiento del contenido).<\/li>\n<li><strong>B)<\/strong>\u00a0La teor\u00eda corporal, para la cual el autor del documento es quien lo escribe materialmente, lo cual es criticable ya que quien escribe es un medio del que se vale el autor para la producci\u00f3n del documento. Es decir, quien escribe no tiene dominio de lo que se hace, solo sigue indicaciones.<\/li>\n<li><strong>C)<\/strong>\u00a0La teor\u00eda de la compilaci\u00f3n, para la cual el autor es quien lo forma jur\u00ed\u00addicamente, el que lo hace. Mientras que la teor\u00eda corporal se centra en el me\u00adcan\u00f3grafo, esta teor\u00eda se centra en el director.<\/li>\n<li><strong>D)<\/strong>\u00a0La teor\u00eda de la causa, para la cual autor del documento es el causante de su formaci\u00f3n, cualquiera que sea el modo en que lo haga, por s\u00ed o por medio de otro.<\/li>\n<li><strong>E)<\/strong>\u00a0La teor\u00eda de la impu\u00adtaci\u00f3n, para la cual el autor es a quien se le impu\u00adta el do\u00adcumento.<\/li>\n<li><strong>F)<\/strong>\u00a0La teor\u00eda de la ley, por la cual autor es aquel por cuenta de quien se ha hecho.<\/li>\n<li><strong>G)<\/strong>\u00a0La teor\u00eda del autor del pensamiento, para la cual autor es aquel cuyo pen\u00adsamiento expresa el documento.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Sin perjuicio de estas teor\u00edas, Carnelluti, en su af\u00e1n de determinar la paternidad del documento, expone cuatro reglas para acreditar la condici\u00f3n de autor del documento:<\/p>\n<ul>\n<li>a) Mediante la suscripci\u00f3n, por la cual se prueba la autor\u00eda por la simple presencia de la firma.<\/li>\n<li>b) En concurso de circunstancias particulares, en donde la autor\u00eda puede probarse por medio de la olograf\u00eda, por la cualidad del objeto y\/o por la relaci\u00f3n entre la cosa donde est\u00e1 grabada la escritura y la persona a la que se atribuye su paternidad.<\/li>\n<li>c) En concurso de otras circunstancias particulares, por la cual la prueba pue\u00adde ser admitida sin la suscripci\u00f3n y sin olograf\u00eda; sea por la cualidad de la cosa donde est\u00e1 grabada la escritura,<sup><a href=\"#_ftn055\" name=\"_ftnref055\">[76]<\/a><\/sup>\u00a0por la relaci\u00f3n entre el libro de comercio y la persona a quien se atribuye su paternidad<sup><a href=\"#_ftn054\" name=\"_ftnref054\">[77]<\/a><\/sup>\u00a0y\/o por la relaci\u00f3n entre la persona a quien se atribuye la paternidad<sup><a href=\"#_ftn053\" name=\"_ftnref053\">[78]<\/a><\/sup>\u00a0y quien lo escribe.<sup><a href=\"#_ftn052\" name=\"_ftnref052\">[79]<\/a><\/sup><\/li>\n<li>d) En cuanto al telegrama, por la cual la paternidad puede resultar de la des\u00adtinaci\u00f3n de la escritura o de la coincidencia entre personas indicadas como au\u00adtor del telegrama y la persona que toma la iniciativa<sup><a href=\"#_ftn051\" name=\"_ftnref051\">[80]<\/a><\/sup>\u00a0de entregarlo a la oficina postal.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"193-el-contenido\"><\/a><h4>1.9.3. El contenido<\/h4>\n<p>Es el texto o tenor que exprese o represente el pensamiento del autor. El pensamiento del autor debe ser inteligible por la lectura. De all\u00ed que sujetos del documento son el autor y el destinatario.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Bayardo Bengoa, citado por Pelosi,<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 \u201cel tenor se refiere al texto de la declaraci\u00f3n documental en al forma cl\u00e1sica del do\u00adcumento escrito, y el contenido es el valor intelectual de la declaraci\u00f3n documentaria misma, lo que Carrara indicaba como \u00abla vida del documento\u00bb\u201d.<sup><a href=\"#_ftn050\" name=\"_ftnref050\">[81]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"110-clasificacion-de-documentos\"><\/a><h3>1.10. Clasificaci\u00f3n de documentos<\/h3>\n<p>No hay un criterio \u00fanico en cuanto a la clasificaci\u00f3n de documentos.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>A)<\/strong>\u00a0Partiendo de la manera en la cual los documentos se pueden materializar, sin tomar en consideraci\u00f3n su valoraci\u00f3n jur\u00eddica, encontramos que se pueden clasificar en:<br \/>\n<strong>1.<\/strong>\u00a0Documentos gr\u00e1ficos (libros, folletos, revistas, hojas sueltas, separadas, vo\u00adlantes, manuscritos o impresos).<br \/>\n<strong>2.<\/strong>\u00a0Documentos iconogr\u00e1ficos (incisiones, dise\u00f1os, fotograf\u00edas, mapas geo\u00adgr\u00e1ficos y topogr\u00e1ficos, planos, ilustraciones, figuras de toda especie, tablas, cuadros).<br \/>\n<strong>3.<\/strong>\u00a0Documentos pl\u00e1sticos (monedas, medallas, sellos, y todo objeto originado en relieve met\u00e1lico o de otro material pl\u00e1stico).<br \/>\n<strong>4.<\/strong>\u00a0Documentos f\u00f3nicos (discos, cintas magnetof\u00f3nicas y toda forma de trans\u00admisi\u00f3n de sonido).<br \/>\n<strong>5.<\/strong>\u00a0Documentos visuales (filmes, microfilmes, diapositivas, microfichas, etc.).<\/li>\n<li><strong>B)<\/strong>\u00a0Partiendo de su valoraci\u00f3n jur\u00eddica, seg\u00fan Carnelluti, los documentos pueden ser:<br \/>\n<strong>1.<\/strong>\u00a0Documentos directos: representan un hecho sin pasar por la mente o la psiquis humana; es decir, es una valoraci\u00f3n hecha en presencia del objeto.<br \/>\n<strong>2.<\/strong>\u00a0Documentos indirectos: representaciones que pasan por la mente humana; es decir, es una valoraci\u00f3n hecha en ausencia del objeto.<\/li>\n<li><strong>C)<\/strong>\u00a0Seg\u00fan Colombo, en base a sus estudios sobre Carnelluti, los documentos se clasifican en:<br \/>\n<strong>1.<\/strong>\u00a0Documentos consistentes en objetos representativos: Objetos que pueden en el sujeto promover de modo inmediato su imagen sin necesidad de estar presentes. No contienen ninguna declaraci\u00f3n sino que consisten en una simple reproducci\u00f3n mec\u00e1nica de un hecho o una serie de hechos sin otro a\u00f1adido.<br \/>\n<strong>2.<\/strong>\u00a0Documentos no consistentes en objetos representativos: Objetos que no pueden en el sujeto promover de modo inmediato su imagen sin necesidad de estar presentes. Contienen una declaraci\u00f3n que puede ser al mismo tiempo informativa de un cierto estado de cosas o dispositiva en tanto ella importa la constituci\u00f3n, modificaci\u00f3n o extinci\u00f3n de una relaci\u00f3n jur\u00eddica.<\/li>\n<li><strong>D)<\/strong>\u00a0Seg\u00fan el criterio procesal, los documentos son sin\u00f3nimos de medios de prueba. As\u00ed, se clasifican en:<br \/>\n<strong>1.<\/strong>\u00a0Pruebas hist\u00f3ricas: En estas se da la funci\u00f3n representativa y tienen vir\u00adtualidad por acci\u00f3n del hombre, que escribe el hecho por los sentidos y los representa en forma inmediata, creando una cosa (documento), o mediata, a trav\u00e9s de la memoria (testimonio).<sup><a href=\"#_ftn049\" name=\"_ftnref049\">[82]<br \/>\n<\/a><\/sup><strong>2.<\/strong>\u00a0Pruebas cr\u00edticas: Que act\u00faan por medio del raciocinio porque no repre\u00adsentan el hecho, sino que se deduce de ellas (por ejemplo, las presunciones y contrase\u00f1as).<\/li>\n<li><strong>E)<\/strong>\u00a0Seg\u00fan Cornejo, los documentos pueden ser:<br \/>\n<strong>1.<\/strong>\u00a0Por su autor\u00eda, p\u00fablicos o privados.<br \/>\n<strong>2.<\/strong>\u00a0Por su corporalidad, escritos o no escritos.<br \/>\n<strong>3.<\/strong>\u00a0Por su contenido, simplemente representativos o representativos\u00a0de\u00adclarativos, que a su vez pueden ser declarativos o dispositivos.<\/li>\n<li><strong>F)<\/strong>\u00a0Seg\u00fan el autor del documento:<br \/>\n<strong>1.<\/strong>\u00a0P\u00fablicos: creados por un funcionario p\u00fablico en ejercicio de su cargo).<br \/>\n<strong>2.<\/strong>\u00a0Privados: no hay intervenci\u00f3n de funcionario alguno sino simplemente los otorgantes.<\/li>\n<li><strong>G)<\/strong>\u00a0Seg\u00fan la funci\u00f3n que cumplen:<br \/>\n<strong>1.<\/strong>\u00a0Constitutivos: dan lugar a la existencia y validez del acto; su inexistencia, o nulidad, importar\u00eda la nulidad o inexistencia de aquel.<br \/>\n<strong>2.<\/strong>\u00a0Probatorios: comprueban la existencia de un acto sin que dicha forma venga impuesta por ley y sin que su presencia excluya su existencia ni la admisibilidad de otros medios de prueba).<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"2-segunda-parte-el-documento-notarial\"><\/a><h2>2. Segunda parte. El documento notarial<\/h2>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"21-el-documento-notarial-concepto\"><\/a><h3>2.1. El documento notarial. Concepto<\/h3>\n<p>Tras todo lo desarrollado, y en una escala m\u00e1s elevada de formas solemnes en la ex\u00adteriorizaci\u00f3n de la voluntad, nos encontramos ahora con el documento notarial como un tipo especial de documento jur\u00eddico con caracter\u00edsticas propias que hacen del mismo la forma solemne por excelencia en nuestro ordenamiento jur\u00eddico.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Pelosi, el acto puede ser considerado en su noci\u00f3n material, es decir, con respecto al contenido, o en su aspecto formal, a la concreci\u00f3n f\u00edsica, objetiva y visible con que se hace perceptible el hecho jur\u00eddico. En tal sentido, t\u00e9cnicamente, hay que separar la idea de la operaci\u00f3n jur\u00eddica del escrito destinado a constatarla.<sup><a href=\"#_ftn048\" name=\"_ftnref048\">[83]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Conforme al ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 18 del anteproyecto de ley de documentos notariales,<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 es notarial todo documento con las formalidades de ley, autorizado por notario en ejercicio de sus funciones y dentro de los l\u00edmites de su competencia.<sup><a href=\"#_ftn047\" name=\"_ftnref047\">[84]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>El XIV Congreso Internacional del Notariado Latino (Guatemala, 1977) lo defini\u00f3 como<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 todo escrito que goza de autenticidad corporal, autenticidad de autor\u00eda, de fecha y de ideolog\u00eda, y, adem\u00e1s, presenta la caracter\u00edstica de su incorporaci\u00f3n al protocolo, lo que asegura su preservaci\u00f3n y la posibilidad de su eventual reproducci\u00f3n.<sup><a href=\"#_ftn046\" name=\"_ftnref046\">[85]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Seg\u00fan Abella<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 documento notarial es todo escrito original o reproducido, autorizado por el notario y resguardado por el conforme a la ley de su organizaci\u00f3n procurando los fines de seguridad, valor y permanencia de la funci\u00f3n.<sup><a href=\"#_ftn045\" name=\"_ftnref045\">[86]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"22-elementos\"><\/a><h3>2.2. Elementos<\/h3>\n<p>Partiendo de la base de que todo documento notarial se sustenta en las reglas generales de los documentos jur\u00eddicos, y ampar\u00e1ndonos en la postura de Pelosi, podemos afirmar que los elementos del documento notarial son: a) el pensamiento, b) el sujeto, c) el objeto del pensamiento, d) su expresi\u00f3n, e) el rito.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"221-el-pensamiento\"><\/a><h4>2.2.1. El pensamiento<\/h4>\n<p>El pensamiento del notario es aquello que percibe el hecho hist\u00f3rico. Seg\u00fan Gonz\u00e1lez Pa\u00adlomino, citado por Pelosi,<\/p>\n<blockquote><p>\u201cEl notario es un testigo rogado que no tiene otro campo libre que el del instrumento p\u00fablico. El testigo rogado es como un espectador que se ha propuesto asistir al espect\u00e1cu\u00adlo sin perder detalle, para relatarlos luego. Se propone captar hechos, sin perder detalle, e irlos archivando en su memoria ordenadamente. Contempla los hechos desde fuera, sin ser actor de ellos, y con una preparaci\u00f3n psicol\u00f3gica de testigo (\u0085) el notario es un testigo rogado, mejor preparado para serlo que otro alguno por ser necesariamente imparcial y ajeno a los hechos, como tal notario, y por su experiencia profesional reiterada en ser testigo\u201d.<sup><a href=\"#_ftn044\" name=\"_ftnref044\">[87]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Prosigue:<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 \u201cel notario [\u2026] relata los hechos no en un momento posterior, sino en el mismo mo\u00admento en que suceden, sin poder alterar ni los hechos mismos, porque se requiere el asentimiento de los protagonistas (firma de los otorgantes o de los testigos) ni la fecha y\u00a0lugar (por la inalterabilidad del protocolo, con foliaci\u00f3n, numeraci\u00f3n, \u00edndices, etc\u00e9tera)\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"222-el-sujeto\"><\/a><h4>2.2.2. El sujeto<\/h4>\n<p>El sujeto del mismo (autor) no es otro que el notario: \u201cel notario es un t\u00e9cnico es\u00adpecializado se ha dicho, utiliza el conocimiento cient\u00edfico del derecho y lo aplica en el ejer\u00adcicio de sus funciones\u201d.<sup><a href=\"#_ftn043\" name=\"_ftnref043\">[88]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Durante el transcurso del Primer Congreso Internacional del Notariado Latino (Buenos Aires, 1948), se estableci\u00f3 la siguiente declaraci\u00f3n:<\/p>\n<blockquote><p>El notario latino es el profesional del derecho encargado de una funci\u00f3n p\u00fablica consistente en recibir, interpretar y dar forma legal a la voluntad de las partes, redactando los ins\u00adtrumentos adecuados a ese fin y confiri\u00e9ndoles autenticidad, conservar los originales de estos y expedir copias que den fe de su contenido.<sup><a href=\"#_ftn042\" name=\"_ftnref042\">[89]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Este elemento es el m\u00e1s importante, ya que la doctrina notarialista ha concordado que el origen del documento notarial se remonta a aquellos tiempos en los cuales, siendo menester la salvaguarda de hechos jur\u00eddicos en el tiempo, se envisti\u00f3 a un sujeto de atribuciones tendientes al resguardo de la verdad y la seguridad jur\u00eddica preventiva. En este sentido,<\/p>\n<blockquote><p>La Corte Suprema de Justicia tiene declarado que la intervenci\u00f3n del escribano publico confiere una presunci\u00f3n legal de verdad que acarrea una suerte de inversi\u00f3n de la carga de la prueba respecto de la parte a la que se opone un instrumento probado, para quien no bastar\u00e1 el solo desconocimiento, sino que ser\u00e1 necesaria la redarguci\u00f3n de falsedad, pues dicha intervenci\u00f3n notarial inviste al instrumento de fuerza legal probatoria que corresponde al instrumento p\u00fablico. (C\u00e1m. Apel. Civil y Comercia, La Plata, Buenos Aires, N\u00ba\u00a01, Sala I, 20\/6\/1991, \u201cFacciuto, Alejandro c\/ Ocen, oscar s\/ ejecutivo\u201d).<sup><a href=\"#_ftn041\" name=\"_ftnref041\">[90]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Es decir, el documento notarial nace con el notario, y es el notario quien le da calidad de notarial al documento. En tal sentido, desde el antiguo derecho romano se encuentran vestigios de adagios que aluden a un sujeto con aptitudes para la plasmaci\u00f3n escrita del derecho y, con ello, para traer paz a los hombres. As\u00ed,<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 en las partidas, la postulaci\u00f3n \u201c<em>omme sabidor<\/em>\u00a0de escribir\u201d no es, como se ha cre\u00eddo con simpleza, el medo conocimiento de escribir. Es evidente que se refiere al que sabe redactar el derecho.<sup><a href=\"#_ftn040\" name=\"_ftnref040\">[91]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>\u2026 autor es aquel que crea algo, aquel que en sus tareas id\u00f3neas o profesionales emplea su ingenio, su saber; aquel que act\u00faa directamente en la ejecuci\u00f3n de un trabajo o de una obra, con su inteligencia, o que sugiere o coopera en su realizaci\u00f3n con originalidad. Aplicando este concepto a las tareas notariales, su consideraci\u00f3n trae inmediatamente la idea reveladora de que el notario es autor del instrumento p\u00fablico que sanciona. En efecto, el, y no las partes otorgantes, es quien hace la escritura p\u00fablica.<sup><a href=\"#_ftn039\" name=\"_ftnref039\">[92]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>En Corrientes, las condiciones que debe revestir este profesional del derecho est\u00e1n con\u00adtenidas en la\u00a0<a href=\"https:\/\/hcdcorrientes.gov.ar\/digesto\/legislacion\/textos-actualizados\/Ley1482.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley 1482<\/a>\u00a0(y sus modificatorias). En este sentido, se puede ser notario por titularidad<sup><a href=\"#_ftn038\" name=\"_ftnref038\">[93]<\/a><\/sup>\u00a0o adscripci\u00f3n,<sup><a href=\"#_ftn037\" name=\"_ftnref037\">[94]<\/a><\/sup>\u00a0para lo cual se requiere, seg\u00fan el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 2:<\/p>\n<blockquote><p>a) ser argentino nativo o naturalizado y tener como m\u00ednimo diez a\u00f1os de domicilio real, efectivo y continuo constituido en la Provincia, acreditando esta circunstancia con una certificaci\u00f3n que ser\u00e1 expedida por el Juzgado Electoral Nacional o autoridad judicial de la Provincia.<br \/>\nb) mayor\u00eda de edad;<br \/>\nc) t\u00edtulo de Escribano o Abogado habilitado para ejercer el Notariado, expedido por las Universidades Nacionales o T\u00edtulo de Escribano expedido por el Superior Tribunal de Justicia con anterioridad a la Ley N\u00ba\u00a01482 [\u2026]<br \/>\nd) ser de conducta, antecedentes y moralidad intachable;<br \/>\ne) hallarse inscripto en la matr\u00edcula profesional;<br \/>\nf) estar colegiado.<sup><a href=\"#_ftn036\" name=\"_ftnref036\">[95]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Ahora bien, para poder desempe\u00f1ar su funci\u00f3n, deben cumplirse actos previos:<\/p>\n<p><strong>1.<\/strong>\u00a0Reunir las condiciones para postularse a la funci\u00f3n notarial: En este sentido, preliminarmente se debe contar con: a) t\u00edtulo acad\u00e9mico, al que se accede transitando la carrera universitaria de Escriban\u00eda; y b) idoneidad, que se traduce en la capacidad en cuanto a lo \u00e9tico y lo moral (condiciones intr\u00ednsecas del sujeto). Dotado de estas dos condiciones, uno puede acceder a la funci\u00f3n notarial por adscripci\u00f3n o por adquisici\u00f3n de titularidad de registro:<\/p>\n<ul>\n<li>Funci\u00f3n notarial por adscripci\u00f3n: El adscripto<sup><a href=\"#_ftn035\" name=\"_ftnref035\">[96]<\/a><\/sup>, seg\u00fan Neri<\/li>\n<\/ul>\n<blockquote><p>\u2026 act\u00faa por s\u00ed solo y autoriza el mismo las escrituras que otorga. Debe reunir las mismas condiciones que el titular y se le nombra en la misma forma. Tiene tambi\u00e9n las mismas responsabilidades que el titular y lo reemplaza en casos de ausencia, enfermedad o cualquier otro impedimento de car\u00e1cter transitorio, haci\u00e9ndolo por orden de antig\u00fcedad.<sup><a href=\"#_ftn034\" name=\"_ftnref034\">[97]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>La instituci\u00f3n del adscripto se aviene perfectamente con la naturaleza de la misi\u00f3n social del notariado y con su car\u00e1cter pr\u00e1ctico y \u00e9tico.<sup><a href=\"#_ftn033\" name=\"_ftnref033\">[98]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Seg\u00fan la Ley 1482, ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 48,<\/p>\n<blockquote><p>El escribano adscripto, mientras conserve ese car\u00e1cter actuar\u00e1 dentro del respectivo registro con la misma extensi\u00f3n de facultades que el titular, y simult\u00e1nea o indistintamente con el mismo, pero bajo su total dependencia y reemplazar\u00e1 a aqu\u00e9l en todos los casos de ausencia, enfermedad o cualquier otro impedimento transitorio.<\/p><\/blockquote>\n<ul>\n<li>Adquisici\u00f3n de la titularidad de registro. La adquisici\u00f3n de la titularidad de un registro notarial, en nuestra Provincia de Corrientes, puede darse por la llamada \u201che\u00adrencia de registro\u201d o por el acceso a la funci\u00f3n notarial mediante concurso e antecedentes y oposici\u00f3n. La adquisici\u00f3n de titularidad por \u201cherencia\u201d es el supuesto del adscripto que accede a la titularidad del registro notarial del cual es adscripto cuando el titular del mismo se retira de la funci\u00f3n, operando una continuaci\u00f3n de la funci\u00f3n notarial por subrogaci\u00f3n personal. As\u00ed lo prev\u00e9 al ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 46 al disponer que<\/li>\n<\/ul>\n<blockquote><p>Producida la vacancia del Titular de un Registro en que existiese un Adscripto, co\u00adrresponder\u00e1 a \u00e9ste la titularidad del mismo siempre que tenga tres a\u00f1os por lo menos, de ejercicio de la profesi\u00f3n\u2026<br \/>\nCuando la vacancia se produzca por fallecimiento del titular o por incapacidad total del mismo, o cuando el adscripto sea: padre, hijo, hijo pol\u00edtico, c\u00f3nyuge o hermano del titular, no se requerir\u00e1 antig\u00fcedad\u2026<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">En ambos supuestos la sustituci\u00f3n es autom\u00e1tica.<\/p>\n<ul>\n<li>Adquisici\u00f3n de titularidad por concurso de antecedentes y oposici\u00f3n: Toda\u00a0persona que se grad\u00fae de escribano puede someterse a un procedimiento a fin de ac\u00adceder a la titularidad de un registro notarial. En este sentido, existe un mecanismo de acceso dispuesto por la Resoluci\u00f3n N\u00ba\u00a0745 del Colegio de Escribanos de la Provincia de Corrientes, que instituye el Reglamento de Concursos para el discernimiento de Titularidades Notariales de la Provincia de Corrientes.<sup><a href=\"#_ftn032\" name=\"_ftnref032\">[99]<\/a><\/sup><\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>2.\u00a0<\/strong>Estar matriculado: La matr\u00edcula es la incorporaci\u00f3n a los colegios o aso\u00adciaciones que agrupan a los profesionales de una determinada actividad o funcionalidad. Los es\u00adcribanos que accedan a la adscripci\u00f3n o los que adquieran la titularidad de un registro notarial podr\u00e1n matricularse siempre que no est\u00e9n comprendidos en los impedimentos de la Ley 1482<sup><a href=\"#_ftn031\" name=\"_ftnref031\">[100]<\/a><\/sup>\u00a0y cumplan con el otorgamiento de una fianza.<\/p>\n<p><strong>3.<\/strong>\u00a0Constituir una fianza: Los escribanos, antes de entrar en la posesi\u00f3n\u00a0de\u00a0su registro, deber\u00e1n constituir una fianza real o personal<sup><a href=\"#_ftn030\" name=\"_ftnref030\">[101]<\/a><\/sup>\u00a0que tendr\u00e1 car\u00e1cter inem\u00adbargable (art.\u00a013, Ley 1482), cuyo monto es fijado por el Superior Tribunal de Justicia (art.\u00a05, Ley 1482), y que debe ser constituida por escritura p\u00fablica o por endosos de los t\u00edtulos respectivos<sup><a href=\"#_ftn029\" name=\"_ftnref029\">[102]<\/a><\/sup>\u00a0(art.\u00a07, Ley 1482). Esta fianza, que puede consistir en una o m\u00e1s (art.\u00a09, ley 1482), debe mantenerse \u00edntegramente mientras no se cancele el registro, de\u00adbiendo, en caso necesario, proponer un nuevo fiador o reforzar la fianza, en su caso, to\u00addo lo cual deber\u00e1 hacer el mismo escribano sin perjuicio de la acci\u00f3n que en este sentido pueda desarrollar la Inspecci\u00f3n de Justicia, el Colegio de Escribanos, los agentes fiscales o el fiscal de Estado, los que podr\u00e1n peri\u00f3dicamente verificar la integridad de\u00a0la fianza (art.\u00a08, ley 1482). Esta fianza se cancelar\u00e1 siempre que el escribano deje de ejercer las funciones de escribano de registro, previa publicaci\u00f3n por un mes en el Bolet\u00edn Ofi\u00adcial y un \u00f3rgano de publicidad del lugar donde el escribano haya tenido el asiento de su oficina, y siempre que no hubiese reclamaci\u00f3n pendiente por da\u00f1os y perjuicios o por incumplimiento de sus deberes de acuerdo al C\u00f3digo Civil o leyes impositivas y notariales, y cuyas penas pudieran ser pecuniarias (art.\u00a010, ley 1482).<\/p>\n<p><strong>4.<\/strong>\u00a0Prestar juramento de cumplir fielmente la funci\u00f3n en respeto de la ley.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"223-el-objeto-del-pensamiento-contenido\"><\/a><h4>2.2.3. El objeto del pensamiento (contenido)<\/h4>\n<p>El documento no representa el pensamiento del escribano, sino que lo expresa gr\u00e1\u00adficamente. En cambio, el hecho hist\u00f3rico s\u00ed es representado. La tarea del notario se traduce, as\u00ed, en un proceso por el cual el hecho hist\u00f3rico es percibido por el mismo en su pensamiento y lo representa por medio de una declaraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si bien la declaraci\u00f3n escrita exterioriza el propio pensamiento del notario, no se limita a ello, ya que al mismo tiempo recrea lo pensado o, como Pelosi postula, \u201cre\u00adproduce a trav\u00e9s de su mente describi\u00e9ndolo o relat\u00e1ndolo, el acontecimiento o situaci\u00f3n de hecho que presencia o percibe\u201d.<sup><a href=\"#_ftn028\" name=\"_ftnref028\">[103]<\/a><\/sup><\/p>\n<blockquote><p>El \u201ccontenido\u201d de la daci\u00f3n de fe no es otro que la percepci\u00f3n sensorial del notario y no debe confundirse con el objeto (que no es la percepci\u00f3n sino lo percibido) [\u2026] dicha percepci\u00f3n sensoria no solo est\u00e1 referida al comportamiento ajeno, acontecimiento de la naturaleza o resultado material de que se trate, sino, a la vez, a los actos del propio notario\u2026<sup><a href=\"#_ftn027\" name=\"_ftnref027\">[104]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"224-su-expresion-grafia\"><\/a><h4>2.2.4. Su expresi\u00f3n (graf\u00eda)<\/h4>\n<p>La graf\u00eda es el material que lo contiene o el soporte f\u00edsico que lo integra y forma parte de \u00e9l (corporalidad).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"225-el-rito\"><\/a><h4>2.2.5. El rito<\/h4>\n<p>El rito es el cumplimiento de las formalidades legales. Dice N\u00fa\u00f1ez Lagos, citado por Pe\u00adlosi,<\/p>\n<blockquote><p>\u201cEl notario no puede, con su sola intervenci\u00f3n, producir el instrumento p\u00fablico, uno por uno, todos sus movimientos est\u00e1n reglados. El notario necesita sujetarse, antes de la firma y despu\u00e9s de la firma, a una serie de normas adjetivas, formales, y que en su conjunto definen al derecho notarial como derecho formal, lo que antes que nada quiere decir: derecho que en si es todo, colecci\u00f3n de formalidades, esto es, forma y procedimiento, forma de la forma y no solo forma de actos y contratos. La forma de los actos notariales se nos presenta m\u00e1s amplia, y m\u00e1s compleja que la forma del acto jur\u00eddico que se contenga en el instrumento\u201d.<sup><a href=\"#_ftn026\" name=\"_ftnref026\">[105]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"23-naturaleza-juridica\"><\/a><h3>2.3. Naturaleza jur\u00eddica<\/h3>\n<p>Seg\u00fan Larraud,<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 el documento notarial es el resultado de una actividad principalmente t\u00e9cnica, que se concreta en un hecho voluntario del agente; por medio de aquella y de este \u00faltimo el escribano cumple, de modo objetivo, su funci\u00f3n.<sup><a href=\"#_ftn025\" name=\"_ftnref025\">[106]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>El documento notarial no es otra cosa que un medio de la t\u00e9cnica jur\u00eddica; y sus diversas especies son medios adaptados al logro de ciertos fines particulares, aunque comprendidos en el objeto general perseguido por aquella. En el libre arbitrio del particular est\u00e1 el recurrir a una u otra de sus especies, y aun el renunciar a todas; pero \u00e9l debe saber que, si persigue determinados fines, ellas constituyen los medios m\u00e1s adecuados e id\u00f3neos para obtenerlos.<sup><a href=\"#_ftn024\" name=\"_ftnref024\">[107]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Partiendo de la base del fin, o la utilidad, por el cual se lo ha creado, se podr\u00eda decir, y de hecho varios autores as\u00ed concuerdan, que se trata de un medio de prueba. No obstante, se\u00adg\u00fan Mart\u00ednez Segovia, citado por Gattari,<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 \u201cdecir que el documento notarial es una prueba constituida significa que solo vemos esa obra notarial cuando el derecho ha sido cuestionado. Es como ver dicho documento solamente cuando esta agregado a una expediente judicial \u0085 no es un fin del documento ni de la funci\u00f3n pre constituir prueba, sino un accidente\u201d.<sup><a href=\"#_ftn023\" name=\"_ftnref023\">[108]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Prosigue, citando a N\u00fa\u00f1ez Lagos,<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 \u201caun entendiendo la prueba en el sentido amplio, judicial y extrajudicial, que le asigna Carnelutti, el documento no tiene, como nota caracter\u00edstica, la de formarse para ser un medio de prueba. Naturalmente, que si el documento expresa hechos jur\u00eddicos, podr\u00e1 ser, adem\u00e1s de documento, medio de prueba; mas una cosa es su aptitud de ser medio de prueba y otra distinta es su naturaleza y su estructura\u201d.<sup><a href=\"#_ftn022\" name=\"_ftnref022\">[109]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Falbo considera que<\/p>\n<blockquote><p>La escritura no es mera \u201cforma\u201d de ser de un negocio jur\u00eddico, ni tampoco \u201cprueba\u201d de su existencia, sino que ella (la escritura) es el resultado de un procedimiento (notarial) que tiene finalidad constitutiva, o sea conseguir se produzca los efectos (traslativos\u00a0o constitutivos) que resultan de los negocios jur\u00eddicos, confiriendo las respectivas ti\u00adtu\u00adlaridades.<sup><a href=\"#_ftn021\" name=\"_ftnref021\">[110]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Tomando en consideraci\u00f3n que el documento pretende trascender en el tiempo un hecho hist\u00f3rico, se entiende que es una porci\u00f3n de una realidad percibida, una representaci\u00f3n de un hecho o acto.<\/p>\n<p>Para Pond\u00e9,<sup><a href=\"#_ftn020\" name=\"_ftnref020\">[111]<\/a><\/sup>\u00a0al no haberse desarrollado una teor\u00eda profunda sobre la naturaleza jur\u00eddica del documento notarial, debe prevalecer lo primero que fuera hist\u00f3ricamente tenido en cuenta como relevante en el seno de su estudio: la relevancia de su valor pro\u00adbatorio como prueba preconstituida.<\/p>\n<p>Por su parte, Abreut de Begher y otros<sup><a href=\"#_ftn019\" name=\"_ftnref019\">[112]<\/a><\/sup>\u00a0advierten que la noci\u00f3n de documento en la actualidad no se vincula exclusivamente con la prueba, sino que esta es \u00fanicamente su consecuencia refleja pero para nada determinante de su naturaleza.<\/p>\n<p>Gattari<sup><a href=\"#_ftn018\" name=\"_ftnref018\">[113]<\/a><\/sup>\u00a0se refiere al instrumento notarial como una de las especies m\u00e1s im\u00adportantes de documento p\u00fablico.<\/p>\n<blockquote><p>El documento notarial, como todo documento, aparece ante nuestros ojos como una \u201ccosa\u201d, y evidentemente lo es, aunque no solo sea una cosa ni ello sea lo m\u00e1s importante. Su sola contemplaci\u00f3n nos indica que, a la cosa en su estado natural u original, a fin de que pueda haber llegado a ser documento, se ha incorporado, por la acci\u00f3n humana, una graf\u00eda.<sup><a href=\"#_ftn017\" name=\"_ftnref017\">[114]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Ahora bien, si trat\u00e1ramos de extraer la esencia del documento notarial, dir\u00edamos que la naturaleza jur\u00eddica atribuible al mismo es la de un documento p\u00fablico escrito. Asimismo, siendo que las cosas se pueden clasificar por su naturaleza en muebles e inmuebles, o bien por su car\u00e1cter representativo, podr\u00edamos afirmar que el documento notarial es una cosa mueble por naturaleza, ya que puede trasladarse de un lugar a otro sin que se modifique su esencia. En este sentido, vale lo dicho por Gattari:<\/p>\n<blockquote><p>El hecho hist\u00f3rico que se produce en la audiencia notarial es transe\u00fante, ef\u00edmero. Pero el notario lo fija en su documento especifico y, al quedar registrado, se espacializa, se cosifica. De este modo, y a pesar de que el documento como tal es\u00a0<em>voz mourta<\/em>, sigue enviando a las generaciones futuras su mensaje de verdad y de seguridad, sobre cuya base se construye el derecho real y vivido de todos los d\u00edas en una sociedad ordenada.<sup><a href=\"#_ftn016\" name=\"_ftnref016\">[115]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Por lo cual, tambi\u00e9n puede decirse que es una cosa inmueble por su car\u00e1cter re\u00adpre\u00adsentativo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"24-el-documento-notarial-y-la-teoria-de-la-representacion\"><\/a><h3>2.4. El documento notarial y la teor\u00eda de la representaci\u00f3n<\/h3>\n<p>La idea por la cual el documento debe expresar o representar el pensamiento del autor armoniza con la esencia del documento notarial siempre que se hagan presentes, en el mismo, declaraciones del notario y de las partes. Ahora, si bien en los llamados ciclos cerrados (copias, certificaciones, etc.) no hay duda de ello por cuanto las declaraciones y atestaciones provienen exclusivamente del notario, existe incertidumbre en cuanto a los llamados ciclos abiertos, o heterografos, en los que, adem\u00e1s de las del notario, concurren declaraciones de los otorgantes y otros intervinientes. En este supuesto, para poder dilucidar la cuesti\u00f3n, es necesario distinguir entre el autor del documento y el autor de las declaraciones, ya que el pensamiento del autor puede mostrar parte de su contenido como ajeno. Y ello por cuanto, al ser el notario un ser pensante, interpreta las voluntades, les da forma y las vierte en el documento mediante tecnicismos. En este sentido, el documento contiene el pensamiento del notario sobre el pensamiento de los otorgantes.<\/p>\n<p>Si bien es cierto que el pensamiento ajeno es pensamiento y declaraci\u00f3n de par\u00adte,\u00a0no es menos cierto que tambi\u00e9n es pensamiento del notario que lo interpreta. De ello resulta que el notario es exclusivamente el autor del documento notarial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"25-clasificacion-de-documentos-notariales\"><\/a><h3>2.5. Clasificaci\u00f3n de documentos notariales<\/h3>\n<p>Los documentos notariales pueden ser originales o reproducidos. Cuando nos refe\u00adrimos a documentos originales, aludimos a aquellos que se autorizan por el notario en el protocolo notarial o bien se trata de documentos extraprotocolares, los cuales se realizan en hojas no protocolares. Los documentos notariales reproducidos son aquellos que tienen fe p\u00fablica derivada, no originaria. Es el caso de los llamados traslados. Su autenticidad depender\u00e1 de su coincidencia con el documento original; acreditan la existencia del documento original. Puede tratarse de testimonios, copias simples o fo\u00adtocopias simples sin autorizar.<\/p>\n<p>Algunos autores, como Gonz\u00e1lez,<sup><a href=\"#_ftn015\" name=\"_ftnref015\">[116]<\/a><\/sup>\u00a0proponen que los documentos notariales se clasifiquen en principales y secundarios. Los documentos principales son los que ir\u00e1n en el protocolo, son las escrituras p\u00fablicas, tanto la matriz como la copia o testimonio. Y los secundarios son los que podr\u00e1n ir en el protocolo o fuera de \u00e9l, y est\u00e1n constituidos por inventarios, actas de notoriedad, referencia de t\u00edtulos, testamentos cerrados, sorteos, asambleas, protestas, certificaciones de autenticidad de firmas e impresiones digitales, de existencia de personas, de vigencia de documentos y contratos, y las notas de cargos judiciales y administrativos y de transmisi\u00f3n y gravamen en los t\u00edtulos.<\/p>\n<p>Etchegaray,<sup><a href=\"#_ftn014\" name=\"_ftnref014\">[117]<\/a><\/sup>\u00a0remiti\u00e9ndose al reglamento notarial espa\u00f1ol,<sup><a href=\"#_ftn013\" name=\"_ftnref013\">[118]<\/a><\/sup>\u00a0clasifica los do\u00adcumentos notariales en:<\/p>\n<ul>\n<li>a) protocolizados, que se subdividen en originales y copias;<\/li>\n<li>b) no protocolizados.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Seg\u00fan Larraud,<sup><a href=\"#_ftn012\" name=\"_ftnref012\">[119]<\/a><\/sup>\u00a0los documentos notariales se pueden clasificar en:<\/p>\n<ul>\n<li>a) Documentos matrices o documentos protocolizados, que son las escrituras matrices y las actas notariales.<\/li>\n<li>b) Documentos derivados o traslados, que son los expedidos para que circulen en el tr\u00e1fico jur\u00eddico a los efectos de acreditar la existencia del original y facilitar el ejercicio de los derechos a que se refieren, y pueden ser: i.\u00a0literales (copias y testimonios); ii.\u00a0sint\u00e9ticos (certificados); y iii.\u00a0documentos de administraci\u00f3n interna (constancias, \u00edndices, comunicaciones, relaciones, que suscriptas por\u00a0el notario quedan en el archivo de la notar\u00eda, en el Colegio de Escribanos o en las reparticiones p\u00fablicas).<\/li>\n<\/ul>\n<p>Pelosi<sup><a href=\"#_ftn011\" name=\"_ftnref011\">[120]<\/a><\/sup>\u00a0propone adoptar dos criterios clasificatorios de los documentos, de\u00adpen\u00addiendo de si hemos, o no, de sujetarnos a los textos legales para realizar una cla\u00adsificaci\u00f3n de documentos notariales basada en la idea del sustento legal o doctrinal en las mismas, sin perjuicio de que la clasificaci\u00f3n termina, en uno u otro caso, siendo la misma, y su fundamentaci\u00f3n, de evidente corte ontol\u00f3gico, es la misma por remisi\u00f3n a la cual constantemente recurre en su obra\u00a0<em>El documento notarial<\/em>. En este sentido, clasifica los documentos notariales de la siguiente manera.<\/p>\n<ul>\n<li>Originales y reproducciones:<br \/>\nPrimeramente, acude a clasificar los documentos en estas dos categor\u00edas. De tal manera, por documentos originales o de primer grado refiere a los que\u00a0se producen como resultado directo e inmediato de las facultades fedatarias del notario en asuntos de su competencia; los que recogen con fe p\u00fablica ori\u00adginaria los hechos autenticados, percibidos sensorialmente y narrados con su\u00adjeci\u00f3n a los principios de evidencia y coeternidad. Son directos en cuanto a la inmediaci\u00f3n.<br \/>\nPor su parte, documentos de segundo grado o reproducciones tienen fe p\u00fa\u00adblica derivativa ya que solo se producen frente a la existencia f\u00edsica de otro do\u00adcumento, que es la causa constitutiva de su ser. Son indirectos en cuanto a la inmediaci\u00f3n.<sup><a href=\"#_ftn010\" name=\"_ftnref010\">[121]<\/a><\/sup><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li>Protocolares y extraprotocolares.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>A)<\/strong>\u00a0Documento protocolar es aquel<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 extendido en las hojas o sellos que dan ser al protocolo inicial, es decir, a los que tienen su graf\u00eda y nacen en ese objetivo material y re\u00fanen las dem\u00e1s condiciones necesarias para revestir calidad de documento notarial en las diferentes clases que admiten los originales producidos en el protocolo.<sup><a href=\"#_ftn009\" name=\"_ftnref009\">[122]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Subdivide estos documentos protocolares por su naturaleza y en com\u00adple\u00admen\u00adtarios.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 60px;\"><strong>A.1)<\/strong>\u00a0Los documentos protocolares por su naturaleza est\u00e1n en el pro\u00adto\u00adcolo, son escrituras matrices, las escrituras y las escrituras-actas.<sup><a href=\"#_ftn008\" name=\"_ftnref008\">[123]<\/a><\/sup><\/p>\n<p style=\"padding-left: 60px;\"><strong>A.2)<\/strong>\u00a0Los documentos complementarios son aquellos dependientes de\u00a0las escrituras o actas protocolares, que tienen por objeto completar\u00a0a estas mediante actuaciones posteriores a su autorizaci\u00f3n que im\u00adponen su documentaci\u00f3n en textos separados pero que integran de una u otra manera el mismo documento protocolar.<sup><a href=\"#_ftn007\" name=\"_ftnref007\">[124]<\/a><\/sup>\u00a0Pelosi los divide en tres grupos: i.) por razones de t\u00e9cnica instrumental, ii.\u00a0por razones de deber profesional, y iii.) por razones de incorporaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 60px;\"><strong>A.2.i)<\/strong>\u00a0Los complementarios por razones de t\u00e9cnica instrumen\u00adtal\u00a0se dividen en dos grandes grupos: a) por integridad del con\u00adtenido (actas y diligencias complementarias de la escritura, comunicaciones, notificaciones, intimaciones), y b) por incolumidad funcional (certificaciones marginales de subsanaci\u00f3n).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 60px;\"><strong>A.2.ii)<\/strong>\u00a0Los complementarios por deber profesional son las no\u00adtas y constancias de expedici\u00f3n de testimonios, de ins\u00adcripciones, de declaraciones de nulidad, rectificaciones, revocaciones, que tengan relaci\u00f3n con el acto otorgado, ya sea a requerimiento de los interesados, por orden ju\u00addi\u00ad\u00adcial o de oficio por el mismo notario. La base de este de\u00ad\u00adber profesional est\u00e1 en el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 298 del\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Ci\u00advil y Comercial<\/a>, que descarta la eficacia de los contrado\u00adcumentos particulares que alteren lo expresado en un ins\u00adtrumento p\u00fablico respecto a los terceros interesados de buena fe, si no se correlacionan en las escrituras, matrices o testimonios, seg\u00fan el caso.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 60px;\"><strong>A.2.iii)<\/strong>\u00a0Son complementarios por incorporaci\u00f3n, por ejemplo, los originales o copias de los documentos habilitantes\u00a0que se agregan a las escrituras en caso de que act\u00faen repre\u00adsentantes.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>B)<\/strong>\u00a0Documentos extraprotocolares son<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 instrumentos p\u00fablicos autorizados por notario, en original, fuera del protocolo, con las formalidades de ley, en ejercicio de sus funciones y dentro de los l\u00edmites de su competencia; susceptible de este tipo de facci\u00f3n por su contenido o prescripci\u00f3n legislativa, sin perjuicio de la entrega, guarda, colecci\u00f3n, o archivo de otros ejemplares voluntariamente o por mandato legal y de las formas de anotaci\u00f3n o registraci\u00f3n as\u00ed como de reproducci\u00f3n que pueden reglamentarse<sup><a href=\"#_ftn006\" name=\"_ftnref006\">[125]<\/a><\/sup>.<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Los documentos extraprotocolares se subdividen en actas,<sup><a href=\"#_ftn005\" name=\"_ftnref005\">[126]<\/a><\/sup>\u00a0certificados,<sup><a href=\"#_ftn004\" name=\"_ftnref004\">[127]<\/a><\/sup>\u00a0cargos,<sup><a href=\"#_ftn003\" name=\"_ftnref003\">[128]<\/a><\/sup>\u00a0constancias,<sup><a href=\"#_ftn002\" name=\"_ftnref002\">[129]<\/a><\/sup>\u00a0notas<sup><a href=\"#_ftn001\" name=\"_ftnref001\">[130]<\/a><\/sup>\u00a0y reproducciones.<sup><a href=\"#_ftn000\" name=\"_ftnref000\">[131]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Ahora bien, remiti\u00e9ndonos al C\u00f3digo Civil y Comercial podemos evidenciar la existencia expresa de tres categor\u00edas de documentos notariales: las escrituras p\u00fablicas (reguladas en los arts.\u00a0299-309), las actas (reguladas en los arts.\u00a0310-312) y las copias o testimonios (regulados en el art.\u00a0308).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"3-conclusion\"><\/a><h2>3. Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>De todo lo expuesto hasta aqu\u00ed liminarmente se advertir\u00e1 que es falaz pretender abordar superficialmente la tem\u00e1tica \u201cdocumento notarial\u201d. Y es que el documento notarial constituye una herramienta p\u00fablica, de armonizaci\u00f3n social, y privada, de instauraci\u00f3n de seguridad jur\u00eddica, cuya materializaci\u00f3n, con las connotaciones que la doctrina y la ley le confieren hoy d\u00eda, es una clara consecuencia del desenvolvimiento hist\u00f3rico-social, muchas veces de \u00edndole negocial, pero siempre orientado a la institucionalizaci\u00f3n de las relaciones jur\u00eddicas entabladas entre los hombres, para su trascendencia temporal y cultural, en la que es de vital importancia la actuaci\u00f3n del notario como el art\u00edfice de su creaci\u00f3n, al ser quien, dotado de conocimientos y t\u00e9cnica, lo declara formalmente con fuerza de ley y verdad.<\/p>\n<p>Es trascendente denotar que la teor\u00eda general del documento es una herramienta conceptual del derecho notarial, al ser la esencia y base de la misma la apreciaci\u00f3n y va\u00adloraci\u00f3n del documento jur\u00eddico, pero desprovista de los matices que solo la ciencia notarialista le proporciona para atribuirle naturaleza notarial. Pareciera un juego de palabras, pero cada palabra envuelve un dogma de diferente apreciaci\u00f3n, que tiene se\u00adrias implicancias en el campo del derecho, al punto que una mala interpretaci\u00f3n podr\u00eda arrebatar las dosis de autonom\u00eda que independiza a una rama del derecho de la gran amalgama que constituye la ciencia jur\u00eddica. Motivada en esta consideraci\u00f3n, nuestra metodolog\u00eda apunt\u00f3 a discriminar conceptos y establecer las bases l\u00f3gicas que constituyen el nexo interpretativo del documento desde cada teor\u00eda.<\/p>\n<p>Resta decir que el documento notarial ha venido a erigirse, de la mano del notario, como la m\u00e1s grandiosa construcci\u00f3n que el derecho ha podido concebir, tras un largo devenir hist\u00f3rico, en su af\u00e1n de garantizar la paz entre los hombres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"4-bibliografia\"><\/a><h2>4. Bibliograf\u00eda<\/h2>\n<p class=\"francesa\">ABELLA, Adriana N., \u201cDocumento notarial\u201d, en\u00a0<em>Revista Notarial<\/em>, La Plata, Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires, N\u00ba\u00a0941, 2002.<\/p>\n<p class=\"francesa\">ABREUT DE BEGHER, Liliana y otros, \u201cLa seguridad jur\u00eddica y el rol del notariado\u201d, en Highton, E.\u00a0I. (dir.),\u00a0<em>La funci\u00f3n notarial en la comunidad globalizada<\/em>, Santa Fe, Rubinzal-Culzoni, 2005.<\/p>\n<p class=\"francesa\">AGUIAR, Henoch, \u201cInstrumentos\u201d en, AA. VV. (Asociaci\u00f3n Argentina de Derecho Comparado),\u00a0<em>Estudios jur\u00eddicos en homenaje al profesor Enrique Mart\u00ednez Paz<\/em>, Buenos Aires, Perrot, 1957.<\/p>\n<p class=\"francesa\">ALSINA, Hugo,\u00a0<em>Tratado te\u00f3rico pr\u00e1ctico de derecho procesal civil y comercial<\/em>, Buenos Aires, Ediar, 1961 (2\u00aa ed.).<\/p>\n<p class=\"francesa\">ARATA, Roberto M.,\u00a0<em>\u00c9tica notarial<\/em>, Buenos Aires, Abeledo-Perrot.<\/p>\n<p class=\"francesa\">BAIG\u00daN, David y TOZZINI, Carlos A., \u201cLos conceptos de documento e instrumento p\u00fablico en la juris\u00adprudencia penal\u201d, en\u00a0<em>Revista de Doctrina Penal<\/em>, Buenos Aires, Depalma, 1980.<\/p>\n<p class=\"francesa\">CARNELUTTI, Francisco,\u00a0<em>Sistema de derecho procesal<\/em>, t.\u00a02, Uthea, (traducci\u00f3n de De Niceto Alcal\u00e1 Zamora y Castillo y Santiago Sent\u00eds Melendo).<\/p>\n<p class=\"francesa\">CARRICA, Pablo A.,\u00a0<em>Documentos e instrumentos<\/em>, Universidad Nacional de La Plata, 2001.<\/p>\n<p class=\"francesa\">\u2014\u00a0\u201cLos documentos notariales\u201d, en\u00a0<em>El Derecho<\/em>, Buenos Aires, Universidad Cat\u00f3lica Argentina, t.\u00a0205, 2004.<\/p>\n<p class=\"francesa\">CHIOVENDA, Giuseppe,\u00a0<em>Principios de derecho procesal civil<\/em>, t.\u00a02, Madrid, Reus.<\/p>\n<p class=\"francesa\">CORNEJO, Am\u00e9rico A.,\u00a0<em>Derecho registral<\/em>, Buenos Aires, Astrea, 2014 (4\u00aa reimp.).<\/p>\n<p class=\"francesa\">DEVIS ECHANDIA, Hernando,\u00a0<em>Teor\u00eda general de la prueba judicial<\/em>, t.\u00a02, Buenos Aires, Zaval\u00eda, 1988.<\/p>\n<p class=\"francesa\">ETCHEGARAY, Natalio P.,\u00a0<em>Escrituras y actas notariales<\/em>, Buenos Aires, Astrea, 2016 (6\u00aa ed.).<\/p>\n<p class=\"francesa\">FALBO, Miguel N., \u201cNaturaleza jur\u00eddica del documento notarial\u201d, en AA. VV.,\u00a0Los anales del notariado ar\u00adgentino, v.\u00a0II, Buenos Aires, Instituto Argentino de Cultura Notarial, 1964.<\/p>\n<p class=\"francesa\">FOUCAULT, Michael,\u00a0<em>Las palabras y las cosas (una arqueolog\u00eda de las ciencias humanas)<\/em>, Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 2012.<\/p>\n<p class=\"francesa\">GARC\u00cdA-BERNARDO LANDETA, Alfredo,\u00a0<em>T\u00e9cnica jur\u00eddica y pr\u00e1ctica notarial<\/em>, Oviedo, M. Pons Gr\u00e1fica Luc., 1964.<\/p>\n<p class=\"francesa\">GATTARI, Carlos N.,\u00a0<em>El objeto de la ciencia del derecho notarial<\/em>, Buenos Aires, Depalma, 1969.<\/p>\n<p class=\"francesa\">\u2014\u00a0<em>Manual de derecho notarial<\/em>, Buenos Aires, Abeledo-Perrot, 2008.<\/p>\n<p class=\"francesa\">\u2014\u00a0<em>Pr\u00e1ctica notarial consolidada<\/em>, t.\u00a01-IV, Buenos Aires, AbeledoPerrot, 2012 [1\u00aa ed.].<\/p>\n<p class=\"francesa\">G\u00d3MEZ ORBANEJA, E. y HERCE QUEMADA, V.,\u00a0<em>Derecho procesal civil<\/em>, t.\u00a01, Madrid, Graf. Administrativa, 1949.<\/p>\n<p class=\"francesa\">GONZ\u00c1LEZ, Carlos E.,\u00a0<em>Derecho notarial<\/em>, Buenos Aires, La Ley, 1971.<\/p>\n<p class=\"francesa\">KIELMANOVICH, Jorge,\u00a0<em>Teor\u00eda de la prueba y medios probatorios<\/em>, Santa Fe, Rubinzal-Culzoni, 2004.<\/p>\n<p class=\"francesa\">GONZ\u00c1LEZ PALOMINO, Jos\u00e9,\u00a0<em>Negocio jur\u00eddico y documento<\/em>, Valencia, Reus, 1951.<\/p>\n<p class=\"francesa\">LARRAUD MIRANDA, Rufino, \u201cEscrituras y actas en la concepci\u00f3n notarial\u201d, en AA. VV.,\u00a0<em>Los anales del no\u00adtariado argentino<\/em>, v.\u00a0II, Buenos Aires, Instituto Argentino de Cultura Notarial, 1964.<\/p>\n<p class=\"francesa\">LARRAUD, Rufino,\u00a0<em>Curso de derecho notarial<\/em>, Buenos Aires, Depalma, 1966.<\/p>\n<p class=\"francesa\">MESSINEO, Francesco,\u00a0<em>Manual de derecho civil y comercial<\/em>, t.\u00a02, Buenos Aires, Ejea, 1971.<\/p>\n<p class=\"francesa\">NERI, Argentino I.,\u00a0<em>Tratado te\u00f3rico y pr\u00e1ctico de derecho notarial<\/em>, v.\u00a02., Buenos Aires, Depalma, 1980 (1\u00aa ed., 2\u00aa tda.).<\/p>\n<p class=\"francesa\">\u2014\u00a0<em>Tratado te\u00f3rico y pr\u00e1ctico de derecho notarial<\/em>, v.\u00a03., Buenos Aires, Depalma, 1980 (1\u00aa ed., 2\u00aa tda.).<\/p>\n<p class=\"francesa\">ORTIZ YAGUEDD\u00da, Roberto M., \u201cEl instrumento p\u00fablico\u201d, en AA. VV. (Ateneo de Estudio e Investigaciones Cient\u00edficas de Derecho Notarial y Registral),\u00a0<em>Anuario 2004<\/em>, Corrientes, Moglia, 2005.<\/p>\n<p class=\"francesa\">PELOSI, Carlos, A.,\u00a0<em>El documento notarial<\/em>, Buenos Aires, Astrea, 1997.<\/p>\n<p class=\"francesa\">PIETRO CASTRO FERN\u00c1NDEZ, Leonardo,\u00a0<em>Derecho procesal civil<\/em>, Madrid, Revista de Derecho Privado, 1964.<\/p>\n<p class=\"francesa\">POND\u00c9, Eduardo B.,\u00a0<em>Tr\u00edptico notarial<\/em>, Buenos Aires, Depalma, 1977.<\/p>\n<p class=\"francesa\">PONS, Jorge H.,\u00a0<em>Redarguci\u00f3n de falsedad. Acci\u00f3n civil y querella criminal<\/em>, Buenos Aires, Ediciones Jur\u00eddicas, 2005.<\/p>\n<p class=\"francesa\">SANTORO PASSARELLI, Francisco,\u00a0<em>Doctrina general del derecho civil<\/em>, Madrid, Revista de Derecho Privado, 1964.<\/p>\n<p class=\"francesa\">Uni\u00f3n Internacional del Notariado Latino,\u00a0<em>Memorias del cincuentenario 1948-1998<\/em>, Santa Fe de Bogot\u00e1, (s. e.), 1998.<\/p>\n<p class=\"francesa\">VALOTTA, Marcelo R., \u201cComentarios sobre jurisprudencia relativa a falsedades documentales, materiales, ideol\u00f3gicas, e impropia\u201d, en\u00a0Revista de Derecho Penal y Criminolog\u00eda, Buenos Aires, N\u00ba\u00a010, 1968.<\/p>\n<p class=\"francesa\">VARELA, Bernardo C.,\u00a0<em>El concepto de documento en el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 292 del C\u00f3digo Penal argentino<\/em>, C\u00f3rdoba, Lerner, 1964.<\/p>\n<p class=\"francesa\">VEGA VEGA, Jos\u00e9 A.,\u00a0<em>El documento jur\u00eddico y su electronificaci\u00f3n<\/em>, Madrid, Reus, 2014.<\/p>\n<p class=\"francesa\">ZINNY, Mario A.,\u00a0<em>El acto notarial (daci\u00f3n de fe)<\/em>, Buenos Aires, Depalma, 1990.<\/p>\n<p class=\"francesa\">ZUVILIVIA, Marina C.,\u00a0<em>El notario y la seguridad jur\u00eddica<\/em>, Santa Fe, Juris, 2008.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"notas\"><\/a><h2>Notas<\/h2>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref130\" name=\"_ftn130\">1<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Foucault, Michael,\u00a0<em>Las palabras y las cosas (una arqueolog\u00eda de las ciencias humanas)<\/em>, Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 2012, p.\u00a0358.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref129\" name=\"_ftn129\">2<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Neri, Argentino I.,\u00a0<em>Tratado te\u00f3rico y pr\u00e1ctico de derecho notarial<\/em>, v.\u00a02., Buenos Aires, Depalma, 1980 (1\u00aa ed., 2\u00aa tda.), p.\u00a014.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref128\" name=\"_ftn128\">3<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>\u201cEl notario adem\u00e1s de asesor de las partes, es un protagonista de la mediaci\u00f3n en un \u00e1mbito de prevenci\u00f3n de controversias [\u2026] Con su funci\u00f3n asesora y mediadora, el notario ha contribuido tradicionalmente a la paz en las relaciones sociales, a la descongesti\u00f3n de los tribunales y a la eficacia de la econom\u00eda\u201d (AA. VV., [conclusiones del XXII Congreso Internacional del Notariado Latino {Grecia, 2001}]; citado por\u00a0Zuvilivia, Marina C.,\u00a0<em>El notario y la seguridad jur\u00eddica<\/em>, Santa Fe, Juris, 2008, p.\u00a0121).<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref127\" name=\"_ftn127\">4<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>\u201cLa explicaci\u00f3n profunda de la causa por la cual la ley regula la funci\u00f3n notarial es que esta cubre una necesidad existencial del ser humano, considerado en s\u00ed mismo y en su relaci\u00f3n social (interferencia intersubjetiva), y mientras existan seres humanos con tales apetencias, la funci\u00f3n notarial existir\u00e1 y solo podr\u00e1 variar el \u00f3rgano que al desempe\u00f1e\u201d (Gattari, Carlos N.,\u00a0<em>Pr\u00e1ctica notarial consolidada<\/em>, t.\u00a01-IV, Buenos Aires, AbeledoPerrot, 2012 [1\u00aa ed.], p.\u00a0674).<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref126\" name=\"_ftn126\">5<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Vega Vega, Jos\u00e9 A.,\u00a0<em>El documento jur\u00eddico y su electronificaci\u00f3n<\/em>, Madrid, Reus, 2014, p.\u00a019.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref125\" name=\"_ftn125\">6<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Ya que para unos se tratar\u00e1 de un acto creador del ser (as\u00ed, N\u00fa\u00f1ez Lagos lo define como aquel que crea al notario, aunque sea el notario quien haga el documento) y otros, se centran en el aspecto teleol\u00f3gico (as\u00ed, Allende lo considera un acto con el cual se busca fijar y salvaguardar la verdad de los hechos de la deformaci\u00f3n, consecuencia del transcurso del tiempo, o de la deshonestidad).<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref124\" name=\"_ftn124\">7<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>En tal sentido, la mayor\u00eda de los autores, al definir al documento, utilizan expresiones tales como \u201cToda forma de\u2026\u201d (Grille Gonz\u00e1lez); \u201cAquella cosa corporal\u2026\u201d (Messineo); \u201cToda cosa\u2026\u201d (Echandia); \u201cCualquier cosa\u2026\u201d (Carnelutti). La nota de la imprecisi\u00f3n conceptual evidencia la ambig\u00fcedad del t\u00e9rmino, que nos lleva a la simple conclusi\u00f3n de no saber en definitiva qu\u00e9 es lo que se pretende definir, limit\u00e1ndose a la utilizaci\u00f3n de un lenguaje natural descriptivo.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref123\" name=\"_ftn123\">8<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Seg\u00fan Vega Vega, \u201cLo que resulta evidente es que, del an\u00e1lisis conjunto de las acepciones etimol\u00f3gicas ana\u00adlizadas, se induce el objeto material de la acci\u00f3n del verbo, entendido como ejemplo, lecci\u00f3n, demostraci\u00f3n o prueba\u201d (Vega Vega, Jos\u00e9 A., ob.\u00a0cit. [cfr. nota 5], p.\u00a019).<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref122\" name=\"_ftn122\">9<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>\u201cEl documento naci\u00f3 con la misma necesidad de dar fijeza y seguridad a las relaciones de todo orden, de perpetuar los acontecimientos para conocimiento y ense\u00f1anza de sucesivas generaciones\u201d (Pelosi, Carlos, A.,\u00a0<em>El documento notarial<\/em>, Buenos Aires, Astrea, 1997, p.\u00a031).<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref121\" name=\"_ftn121\">10<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Gestualidad utilizada en la \u00f3rbita religiosa.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref120\" name=\"_ftn120\">11<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Pelosi, Carlos A., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 9), p.\u00a04.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref119\" name=\"_ftn119\">12<\/a><strong>.<\/strong><strong>\u00a0<\/strong>En id\u00e9ntico sentido, Neri expresa que documento \u201ces la palabra que deriva del lat\u00edn\u00a0<em>documentum<\/em>, y esta, a su vez, de\u00a0<em>docere<\/em>, que equivale a ense\u00f1ar\u201d (Neri, Argentino I., ob.\u00a0cit. [cfr. nota 2], v.\u00a02, p.\u00a05), importando el escrito donde se hace constar alguna cosa.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref118\" name=\"_ftn118\">13<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>La etimolog\u00eda de la palabra nos remite a un contexto de ense\u00f1anza o aprendizaje cuya substancia, no puede negarse, es la transmisi\u00f3n de un conocimiento, es decir, en el fondo un proceso informativo. En todo proceso de este tipo quien emite espera producir una determinada modificaci\u00f3n en la mente del destinatario: una convicci\u00f3n, un descubrimiento, una certeza.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref117\" name=\"_ftn117\">14<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>En tal sentido, Carnelutti ha dicho \u201cdocumento en sentido amplio se dice de cualquier cosa que represente la experiencia de un hecho, si tal cosa consiste en una escritura representativa, se llama documento en sentido estricto\u201d (citado\u00a0Larraud, Rufino,\u00a0<em>Curso de derecho notarial<\/em>, Buenos Aires, Depalma, 1966, p.\u00a0197, nota al pie 281).<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref116\" name=\"_ftn116\">15<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>En este sentido, Zuvilivia expresa que \u201cel documento existe como cosa corporal, pertenece a la esfera del ser: con espacialidad temporalidad, causalidad\u201d (ob.\u00a0cit. [cfr. nota 3], p.\u00a0178).<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref115\" name=\"_ftn115\">16<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>\u201cCorresponde destacar, finalmente, que merced a las diferentes concepciones del documento, sea por su acepci\u00f3n amplia o restringida, sea por el campo jur\u00eddico de donde parten los estudios sobre la materia, se puede hablar de diferentes nociones de documento\u2026\u201d (Pelosi, Carlos A., ob.\u00a0cit. [cfr. nota 9], p.\u00a033).<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref114\" name=\"_ftn114\">17<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Santoro Passarelli, Francisco,\u00a0<em>Doctrina general del derecho civil<\/em>, Madrid, Revista de Derecho Privado, 1964, p.\u00a055.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref113\" name=\"_ftn113\">18<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Cornejo, Am\u00e9rico A.,\u00a0<em>Derecho registral<\/em>, Buenos Aires, Astrea, 2014 (4\u00aa reimp.), p.\u00a048.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref112\" name=\"_ftn112\">19<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Neri, Argentino I., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 2), v.\u00a02, p.\u00a05.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref111\" name=\"_ftn111\">20<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Pelosi, Carlos, A., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 9), p.\u00a030.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref110\" name=\"_ftn110\">21<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0\u00cddem, p.\u00a030.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref109\" name=\"_ftn109\">22<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>\u00cddem, p.\u00a031.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref108\" name=\"_ftn108\">23<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Devis Echandia, Hernando,\u00a0<em>Teor\u00eda general de la prueba judicial<\/em>, t.\u00a02, Buenos Aires, Zaval\u00eda, 1988, p.\u00a0486.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref107\" name=\"_ftn107\">24<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Messineo, Francesco,\u00a0<em>Manual de derecho civil y comercial<\/em>, t.\u00a02, Buenos Aires, Ejea, 1971, p.\u00a0386.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref106\" name=\"_ftn106\">25<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Pelosi, Carlos A., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 9), p.\u00a06.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref105\" name=\"_ftn105\">26<\/a><strong>.<\/strong><strong>\u00a0<\/strong>Garc\u00eda-Bernardo Landeta, Alfredo,\u00a0<em>T\u00e9cnica jur\u00eddica y pr\u00e1ctica notarial<\/em>, Oviedo, M. Pons Gr\u00e1fica Luc., 1964, p.\u00a05.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref104\" name=\"_ftn104\">27<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Chiovenda, Giuseppe,\u00a0<em>Principios de derecho procesal civil<\/em>, t.\u00a02, Madrid, Reus, p.\u00a0334.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref103\" name=\"_ftn103\">28<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Valotta, Marcelo R., \u201cComentarios sobre jurisprudencia relativa a falsedades documentales, materiales, ideol\u00f3gicas, e impropia\u201d, en\u00a0<em>Revista de Derecho Penal y Criminolog\u00eda<\/em>, Buenos Aires, N\u00ba\u00a010, 1968, pp.\u00a067-69.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref102\" name=\"_ftn102\">29<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Baig\u00fan, David y\u00a0Tozzini, Carlos A., \u201cLos conceptos de documento e instrumento p\u00fablico en la jurisprudencia penal\u201d, en\u00a0<em>Revista de Doctrina Penal<\/em>, Buenos Aires, Depalma, 1980, p.\u00a098.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref101\" name=\"_ftn101\">30<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Pelosi, Carlos, A., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 9), p.\u00a086.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref100\" name=\"_ftn100\">31<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0\u00cddem, p.\u00a08.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref099\" name=\"_ftn099\">32<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Pietro Castro Fern\u00e1ndez, Leonardo,\u00a0<em>Derecho procesal civil<\/em>, Madrid, Revista de Derecho Privado, 1964, p.\u00a0429.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref098\" name=\"_ftn098\">33<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Pelosi, Carlos, A., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 9), p.\u00a08.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref097\" name=\"_ftn097\">34<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Gomez Orbaneja, E. y\u00a0Herce Quemada, V.,\u00a0<em>Derecho procesal civil<\/em>, t.\u00a01, Madrid, Graf. Administrativa, 1949, p.\u00a0314.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref096\" name=\"_ftn096\">35<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Raz\u00f3n por la cual estas posturas servir\u00e1n para los mercantilistas, que aluden a ellas para definir a los t\u00edtulos valores caracteres de causa, mas no para nosotros que abordamos los documentos jur\u00eddicos en general.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref095\" name=\"_ftn095\">36<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Carnelutti, Francisco,\u00a0<em>Sistema de derecho procesal<\/em>, t.\u00a02, Uthea, (traducci\u00f3n de De Niceto Alcal\u00e1 Zamora y Castillo y Santiago Sent\u00eds Melendo), pp.\u00a0414-417.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref094\" name=\"_ftn094\">37<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Carnelutti, Francisco,\u00a0<em>La prueba civil<\/em>, Buenos Aires, Depalma; citado por\u00a0Kielmanovich, Jorge,\u00a0<em>Teor\u00eda de la prueba y medios probatorios<\/em>, Santa Fe, Rubinzal-Culzoni, 2004, p.\u00a0372.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref093\" name=\"_ftn093\">38<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Nuevamente el dilema del significado de las palabras.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref092\" name=\"_ftn092\">39<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Garc\u00eda Bernardo Landeta, Alfredo,\u00a0<em>Formalismo jur\u00eddico y documental notarial<\/em>; citado por\u00a0Pelosi, Car\u00adlos,\u00a0A., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 9), pp.\u00a06-7.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref091\" name=\"_ftn091\">40<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Furno, Carlo,\u00a0<em>Negocio de fijaci\u00f3n y confesi\u00f3n extrajudicial<\/em>; citado por\u00a0Pelosi, Carlos, A., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 9), p.\u00a07.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref090\" name=\"_ftn090\">41<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Pelosi, Carlos, A., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 9), p.\u00a04.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref089\" name=\"_ftn089\">42<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>\u00cddem, pp.\u00a04-5.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref088\" name=\"_ftn088\">43<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>\u00cddem, p.\u00a05.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref087\" name=\"_ftn087\">44<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>As\u00ed\u00a0<em>Documentum alienum<\/em>: documento ajeno, que no est\u00e1 suscrito por los interesados.\u00a0<em>Documentum in\u00adsinuationis<\/em>: una comprobaci\u00f3n de la entrega.\u00a0<em>Documentum privatum<\/em>: el documento privado, el t\u00edtulo no oficial.\u00a0<em>Documentum publicum<\/em>: el documento p\u00fablico oficial.\u00a0<em>Documentum quasi publicum<\/em>: el documento casi p\u00fablico, casi tan valioso como el p\u00fablico, suscripto por tres testigos.\u00a0<em>Documentum referens<\/em>: un documento que se relaciona con otro.\u00a0<em>Documenta noviter reperta<\/em>: los argumentos, las discusiones reabiertas, reiniciadas.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref086\" name=\"_ftn086\">45<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Citado por\u00a0Pelosi, Carlos, A., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 9), p.\u00a05.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref085\" name=\"_ftn085\">46<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Por ejemplo, los escritos relacionados con el estado civil de las personas o con contratos no solemnes y los documentos no declarativos como las fotograf\u00edas, las pinturas, los mapas, etc.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref084\" name=\"_ftn084\">47<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Llamadas as\u00ed por\u00a0Gonz\u00e1lez Palomino, Jos\u00e9,\u00a0<em>Negocio jur\u00eddico y documento<\/em>, Valencia, Reus, 1951, p.\u00a0147.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref083\" name=\"_ftn083\">48<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Llamadas as\u00ed por\u00a0Pelosi, Carlos, A., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 9), p.\u00a09.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref082\" name=\"_ftn082\">49<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Carrica, P.\u00a0A.,\u00a0<em>Documentos e instrumentos<\/em>, Universidad Nacional de La Plata, 2001.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref081\" name=\"_ftn081\">50<\/a><strong>.<\/strong><strong>\u00a0<\/strong>Pelosi, Carlos, A., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 9), p.\u00a012.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref080\" name=\"_ftn080\">51<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>\u00cddem, p.\u00a013.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref079\" name=\"_ftn079\">52<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>\u00cddem, p.\u00a014.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref078\" name=\"_ftn078\">53<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Aguiar, Henoch, \u201cInstrumentos\u201d en, AA. VV.\u00a0(Asociaci\u00f3n Argentina de Derecho Comparado),\u00a0<em>Estudios jur\u00eddicos en homenaje al profesor Enrique Mart\u00ednez Paz<\/em>, Buenos Aires, Perrot, 1957, p.\u00a0181.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref077\" name=\"_ftn077\">54<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Pelosi, Carlos, A., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 9), pp.\u00a014-15.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref076\" name=\"_ftn076\">55<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Aguiar, Henoch, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 53), p.\u00a0181.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref075\" name=\"_ftn075\">56<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Baig\u00fan, David y\u00a0Tozzini, Carlos A., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 29), p.\u00a094.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref074\" name=\"_ftn074\">57<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>\u00cddem, pp.\u00a097-98.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref073\" name=\"_ftn073\">58<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Neri, Argentino I., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 2), v.\u00a02, p.\u00a06.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref072\" name=\"_ftn072\">59<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Pelosi, Carlos, A., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 9), p.\u00a016.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref071\" name=\"_ftn071\">60<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Alsina, Hugo,\u00a0<em>Tratado te\u00f3rico pr\u00e1ctico de derecho procesal civil y comercial<\/em>, Buenos Aires, Ediar, 1961 (2\u00aa ed.), pp.\u00a0391-392.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref070\" name=\"_ftn070\">61<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>T\u00e9rmino de origen inca con el cual se designa al cord\u00f3n de lana, del que penden otros de distinto largo, grueso y color, cada uno de los cuales expresaba una idea y el conjunto un pensamiento.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref069\" name=\"_ftn069\">62<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>T\u00e9rmino utilizado en las ventas al fiado, con las que se refer\u00eda a listones divididos longitudinalmente en dos partes iguales: una de ellas se entregaba al comprador y la otra se reservaba al vendedor. En cada operaci\u00f3n se superpon\u00edan ambas mitades y se las perforaba y al liquidarse el negocio se las confrontaba.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref068\" name=\"_ftn068\">63<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Varela, Bernardo C.,\u00a0<em>El concepto de documento en el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 292 del C\u00f3digo Penal argentino<\/em>, C\u00f3rdoba, Lerner, 1964, pp.\u00a028-29.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref067\" name=\"_ftn067\">64<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Pelosi, Carlos, A., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 9), p.\u00a023.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref066\" name=\"_ftn066\">65<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Gattari, Carlos N., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 4), t.\u00a01, v.\u00a05, p.\u00a0982.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref065\" name=\"_ftn065\">66<\/a><strong>.<\/strong><strong>\u00a0<\/strong>Ortiz Yaguedd\u00fa, Roberto M., \u201cEl instrumento p\u00fablico\u201d, en AA. VV. (Ateneo de Estudio e Investigaciones Cient\u00edficas de Derecho Notarial y Registral),\u00a0<em>Anuario 2004<\/em>, Corrientes, Moglia, 2005, p.\u00a0144.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref064\" name=\"_ftn064\">67<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Cornejo, Am\u00e9rico A., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 18), p.\u00a047.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref063\" name=\"_ftn063\">68<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>As\u00ed, por ejemplo, la piedra, el papiro, el papel.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref062\" name=\"_ftn062\">69<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Ejemplo, la pluma.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref061\" name=\"_ftn061\">70<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Ejemplo, la tinta.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref060\" name=\"_ftn060\">71<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Larraud Miranda, Rufino, \u201cEscrituras y actas en la concepci\u00f3n notarial\u201d, en AA. VV.,\u00a0<em>Los anales del notariado argentino<\/em>, v.\u00a0II, Buenos Aires, Instituto Argentino de Cultura Notarial, 1964, pp.\u00a084- 98.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref059\" name=\"_ftn059\">72<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Este soporte puede ser mueble o inmueble, ya que lo que interesa, a los fines probatorios, es que su existencia en relaci\u00f3n con la graf\u00eda pueda llegar a conocimiento de un magistrado, lo cual en el caso de graf\u00edas sobre inmuebles puede llevarse a cabo con una inspecci\u00f3n ocular.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref058\" name=\"_ftn058\">73<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Pelosi, Carlos A., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 9), p.\u00a036.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref057\" name=\"_ftn057\">74<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Carnelluti, Francisco, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 36), t.\u00a02, p.\u00a0415.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref056\" name=\"_ftn056\">75<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Por ejemplo, libros an\u00f3nimos, libros contables.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref055\" name=\"_ftn055\">76<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Libro contable.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref054\" name=\"_ftn054\">77<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Comerciante.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref053\" name=\"_ftn053\">78<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Comerciante.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref052\" name=\"_ftn052\">79<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Contador.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref051\" name=\"_ftn051\">80<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Sea iniciativa de entregar personalmente el mismo en la oficina, o de encargar a otro la entrega en la oficina postal.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref050\" name=\"_ftn050\">81<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Pelosi, Carlos A., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 9), pp.\u00a075-76.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref049\" name=\"_ftn049\">82<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Estas subcategor\u00edas tienen sus rasgos caracter\u00edsticos que las diferencian: Mientras que el testimonio es de car\u00e1cter personal, por lo que es una voz viviente (requiere del sujeto que declare) creada en el acto mismo, y es una representaci\u00f3n mediata y transe\u00fante; el documento es de car\u00e1cter real, por lo que constituye una vos muerta (vale por si sin necesidad de intervenci\u00f3n de su autor), por lo que constituye prueba pre constituida y es as\u00ed una representaci\u00f3n inmediata y permanente.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref048\" name=\"_ftn048\">83<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Son dos momentos diferentes: el acto es anterior y el documento posterior.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref047\" name=\"_ftn047\">84<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Ver\u00a0<a href=\"http:\/\/escribanos.org.ar\/rnotarial\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/RNCba-10-1965-11-Legislacion.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; fuente: CEPC; \u00faltima consulta: 1\/3\/2020.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref046\" name=\"_ftn046\">85<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>XIV Congreso Internacional del Notariado Latino. Bolet\u00edn informativo.\u00a0<em>Tema 1. Formaci\u00f3n de la escritura; validez, eficacia y libre circulaci\u00f3n del negocio jur\u00eddico as\u00ed documentado en las relaciones de derecho internacional privado<\/em>, Guatemala, Editorial Land\u00edvar, 1977.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref045\" name=\"_ftn045\">86<\/a><strong>.<\/strong><strong>\u00a0<\/strong>Abella, Adriana N., \u201cDocumento notarial\u201d, en\u00a0<em>Revista Notarial<\/em>, La Plata, Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires, N\u00ba\u00a0941, 2002, p.\u00a086. [<em>N.\u00a0del E.<\/em>: ver\u00a0<a href=\"http:\/\/www.colescba.org.ar\/ics-wpd\/revista\/Textos\/RN941-2002-doc-abella.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; fuente:\u00a0<em>Revista Notarial<\/em>; \u00faltima consulta: 20\/4\/2020].<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref044\" name=\"_ftn044\">87<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Pelosi, Carlos A., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 9), p.\u00a0124.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref043\" name=\"_ftn043\">88<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Arata, Roberto M.,\u00a0<em>\u00c9tica notarial<\/em>, Buenos Aires, Abeledo-Perrot, p.\u00a028.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref042\" name=\"_ftn042\">89<\/a><strong>.<\/strong><strong>\u00a0<\/strong>Uni\u00f3n Internacional del Notariado Latino,\u00a0<em>Memorias del cincuentenario 1948-1998<\/em>, Santa Fe de Bogot\u00e1, (s. e.), 1998, p.\u00a0113.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref041\" name=\"_ftn041\">90<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Pons, Jorge H.,\u00a0<em>Redarguci\u00f3n de falsedad. Acci\u00f3n civil y querella criminal<\/em>, Buenos Aires, Ediciones Jur\u00eddicas, 2005, p.\u00a0217.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref040\" name=\"_ftn040\">91<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Arata, Roberto M., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 88), p.\u00a030.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref039\" name=\"_ftn039\">92<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Neri, Argentino I., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 2), v.\u00a02, p.\u00a0703.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref038\" name=\"_ftn038\">93<\/a><strong>.<\/strong><strong>\u00a0<\/strong>Por el art.\u00a040 de la\u00a0<a href=\"https:\/\/hcdcorrientes.gov.ar\/digesto\/legislacion\/textos-actualizados\/Ley1482.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley 1482<\/a>, los escribanos de registro tienen una serie de deberes, entre los que se encuen\u00adtran:\u00a0\u201ca) La custodia y conservaci\u00f3n en perfecto estado de los Protocolos respectivos, mientras est\u00e9n en su poder; b)\u00a0La conservaci\u00f3n y guarda de los documentos y t\u00edtulos que se le hayan entregado por cualquier concepto; c)\u00a0Ex\u00adpedir a las partes interesadas testimonios, copias, certificados, extractos, res\u00famenes o constancia de las escrituras autorizadas en sus Registros; d) Exhibir a las partes interesadas las escrituras originales en sus Registros; e) Expedir copias de las referencias o extractos de las mismas; f) Mantener el secreto profesional sobre todo acto en que intervenga como asimismo de todo conocimiento que adquiera en el ejercicio de su profesi\u00f3n; g) Informar por cartas interesadas sobre hechos o circunstancias que consten en escrituras por \u00e9l autorizadas; h) Explicar a los otorgantes, en forma clara y concreta el alcance de un acto siempre que le fuere solicitado; i) Evacuar las consultas que le formulen con asuntos relacionados con la profesi\u00f3n; j) Dejar nota marginal en los t\u00edtulos de las operaciones que realicen, en base a los mismos\u201d. Consecuentemente, estos \u201cson civilmente responsables de los da\u00f1os y perjuicios ocasionados a terceros por incumplimiento de dichos deberes\u201d (art.\u00a041).<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref037\" name=\"_ftn037\">94<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Por el art.\u00a043 de la\u00a0<a href=\"https:\/\/hcdcorrientes.gov.ar\/digesto\/legislacion\/textos-actualizados\/Ley1482.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley 1482<\/a>\u00a0(modificado por Ley 5621), se dispone que cada titular de registro \u201cpodr\u00e1 contar con hasta dos adscriptos, los que ser\u00e1n designados y removidos por el Poder Ejecutivo a simple propuesta del titular\u201d. Este escribano adscripto, \u201cmientras conserve ese car\u00e1cter, actuar\u00e1 dentro del respectivo Registro con la misma extensi\u00f3n de facultades que el titular, y simult\u00e1nea o indistintamente con el mismo, pero bajo su total de\u00adpendencia y reemplazar\u00e1 a aqu\u00e9l en todos los casos de ausencia, enfermedad o cualquier otro impedimento transitorio\u201d (art.\u00a048), raz\u00f3n por la cual es \u201cresponsable por los da\u00f1os y perjuicios que originara con su intervenci\u00f3n y puede ser perseguido por el tercero da\u00f1ado o el titular del Registro\u201d (art.\u00a051).<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref036\" name=\"_ftn036\">95<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Lo cual exige no estar comprendido en los impedimentos establecidos por el art.\u00a04 de la\u00a0<a href=\"https:\/\/hcdcorrientes.gov.ar\/digesto\/legislacion\/textos-actualizados\/Ley1482.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley 1482<\/a>: \u201ca) Los ciegos, los sordos, los mudos, y todas aquellas personas que adolezcan de defectos f\u00edsicos o mentales, que los inhabiliten para el ejercicio profesional. En caso de duda se dar\u00e1 intervenci\u00f3n a la Direcci\u00f3n Provincial de Salubridad y m\u00e9dicos designados por las partes y el juzgado; b) Los dementes o idiotas; c) Los encausados por cualquier delito desde que se hubiere dictado la prisi\u00f3n preventiva; d) Los fallidos o concursados no rehabilitados; e) Los que por inconducta o graves motivos de orden profesional fueran descalificados para el ejercicio del notariado; f) Los escribanos suspendidos en el ejercicio profesional en cualquier jurisdicci\u00f3n de la Rep\u00fablica, mientras dure su castigo; g) Los que hayan sido condenados por autoridad competente, por hurto, robo, estafa, malversaci\u00f3n o falsedad en general\u201d.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref035\" name=\"_ftn035\">96<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>La figura del \u201cadscripto\u201d a un registro notarial y no a un escribano es propia del notariado argentino o por lo menos la legislaci\u00f3n argentina le dio origen. La palabra\u00a0<em>adscripto<\/em>\u00a0viene del lat\u00edn\u00a0<em>adscriptum<\/em>, que quiere decir agregar a una persona al servicio de algo o alguien. Es la figura del colaborador. Es un colaborador del registro notarial. La adscripci\u00f3n naci\u00f3 en respuesta al\u00a0<em>numerus clausus<\/em>\u00a0de los registros notariales, dando la posibilidad a un profesional del derecho a ejercer como notario.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref034\" name=\"_ftn034\">97<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Neri, Argentino I., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 2), v.\u00a03, p.\u00a069.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref033\" name=\"_ftn033\">98<\/a><strong>.<\/strong><strong>\u00a0<\/strong>\u00cddem, p.\u00a071.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref032\" name=\"_ftn032\">99<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>El procedimiento puede resumirse en la siguiente secuencia: El Tribunal Notarial de Calificaci\u00f3n evaluar\u00e1 a los inscriptos en los concursos para el discernimiento de titularidades notariales por medio de tres instancias: a)\u00a0evaluaci\u00f3n de antecedentes, b) evaluaci\u00f3n escrita, y c) evaluaci\u00f3n oral. A tal fin, el Tribunal fijar\u00e1 las fechas de las pruebas, en forma discrecional, las que deber\u00e1n ser notificadas a los concursantes con una antelaci\u00f3n m\u00ednima de quince d\u00edas h\u00e1biles. La prueba de oposici\u00f3n escrita es la primera en rendirse y tiene una duraci\u00f3n de cinco horas. La misma consiste en la redacci\u00f3n del texto de una escritura p\u00fablica que debe contener el negocio jur\u00eddico planteado por el Tribunal, a cuyo efecto el conscursante debe resolver el caso conforme la teor\u00eda y pr\u00e1ctica notarial, respetando las normas de fondo y de forma, tanto nacionales como locales, de la misma manera que lo har\u00eda en el ejercicio de la funci\u00f3n p\u00fablica notarial actuando en el protocolo. Concluida la redacci\u00f3n escrituraria, se deber\u00e1 confeccionar los formularios correspondientes a los tr\u00e1mites previos y posteriores. La prueba oral, es de car\u00e1cter p\u00fablico, y es la \u00faltima en rendirse, y versar\u00e1 acerca de la totalidad de los temas contenidos en las unidades del programa reglamentariamente establecido. El d\u00eda del examen, el concursante deber\u00e1 sortear dos unidades. Elegir\u00e1 una de entre ellas. Podr\u00e1 iniciar su evaluaci\u00f3n con un tema elegido por \u00e9l, entre los contenidos en la unidad seleccionada, acerca del cual expondr\u00e1 por el plazo de diez minutos. Luego el Tribunal proceder\u00e1 a interrogarlo acerca del mismo tema o de cualquier otro que integre las dos unidades sorteadas. El concursante dispondr\u00e1 de un lapso de diez minutos como m\u00ednimo contados desde el sorteo de sus unidades hasta el comienzo de su evaluaci\u00f3n para ordenar sus ideas. Las bolillas sacadas del bolillero por cada concursante, solo volver\u00e1n al mismo, cuando sean sorteadas en su totalidad, conforme al criterio que adopte el Tribunal teniendo en cuenta el n\u00famero de concursantes. Posteriormente, los miembros del Tribunal Notarial de Calificaci\u00f3n proceder\u00e1n a consensuar las calificaciones definitivas de cada uno de los concursantes, tanto sea de los antecedentes como de las pruebas de oposici\u00f3n oral y escrita, considerando solamente aprobados a los que obtuvieron siete o m\u00e1s puntos no promediables, en las dos \u00faltimas pruebas, teniendo en cuenta que s\u00f3lo podr\u00e1n rendir el examen oral, quienes hayan aprobado el examen escrito. El Tribunal Notarial de Calificaci\u00f3n deber\u00e1 confeccionar la n\u00f3mina de los concursantes aprobados. El orden de los concursantes en la n\u00f3mina no ser\u00e1 alfab\u00e9tico, sino que depender\u00e1 en forma exclusiva del orden de m\u00e9ritos, partiendo del puntaje m\u00e1s alto hasta el m\u00e1s bajo, debiendo elevar la misma a la Comisi\u00f3n Directiva del Colegio de Escribanos de la Provincia de Corrientes, la cual la eleva al poder ejecutivo provincial, pa\u00ad\u00adra\u00a0que, por un acto pol\u00edtico, designaci\u00f3n, otorgue los registros a los agraciados en funci\u00f3n de las necesidades del lugar.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref031\" name=\"_ftn031\">100<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Ver nota 95 del presente trabajo.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref030\" name=\"_ftn030\">101<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Si afianza el mismo escribano, la fianza debe ser real (art.\u00a09, Ley 1482). En el caso de estas fianzas, constituida por el escribano. La fianza constituida por los escribanos, seg\u00fan el art.\u00a012 de la Ley 1482, responder\u00e1: \u201ca) Al pago de da\u00f1os y perjuicios ocasionados a terceros a que el Escribano fuera condenado con sentencia firme, con motivo del ejercicio de sus funciones; b) Al pago de la suma de que fuera declarado responsable el Escribano por incumplimiento de las Leyes Fiscales; c) Al pago de las multas que le fueron impuestas por el mal desempe\u00f1o de sus funciones y al de las sumas a que estuviera obligado en su car\u00e1cter de Colegiado; d) Al pago de las deudas que por cualquier concepto reconozca a favor del Colegio de Escribanos\u201d.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref029\" name=\"_ftn029\">102<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>\u201cEn todos los casos el que afianza, cobrar\u00e1 los dividendos, intereses o alquileres de los t\u00edtulos, cr\u00e9ditos o propiedades dados en garant\u00eda\u201d (art.\u00a07, Ley 1482).<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref028\" name=\"_ftn028\">103<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Pelosi, Carlos A., ob. cit. (cfr. nota 9), p. 125.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref027\" name=\"_ftn027\">104<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Zinny, Mario A.,\u00a0<em>El acto notarial (daci\u00f3n de fe)<\/em>, Buenos Aires, Depalma, 1990, p.\u00a036.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref026\" name=\"_ftn026\">105<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>N\u00fa\u00f1ez Lagos, Rafael,\u00a0<em>La fe p\u00fablica<\/em>; citado por Pelosi, Carlos A., ob. cit. (cfr. nota 9), p. 180.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref025\" name=\"_ftn025\">106<\/a><strong>.<\/strong><strong>\u00a0<\/strong>Larraud, Rufino, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 14), p.\u00a0245.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref024\" name=\"_ftn024\">107<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Larraud Miranda, Rufino, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 71), v.\u00a0II, p.\u00a090.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref023\" name=\"_ftn023\">108<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Mart\u00ednez Segovia, Francisco,\u00a0<em>Funci\u00f3n notarial<\/em>; citado por\u00a0Gattari, Carlos N.,\u00a0<em>El objeto de la ciencia del derecho notarial<\/em>, Buenos Aires, Depalma, 1969, p.\u00a054.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref022\" name=\"_ftn022\">109<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>N\u00fa\u00f1ez Lagos, Rafael,\u00a0<em>Perfiles acerca del concepto y clases de documentos<\/em>; citado por\u00a0Gattari, Carlos N., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 108), pp.\u00a055-56.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref021\" name=\"_ftn021\">110<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Falbo, Miguel N., \u201cNaturaleza jur\u00eddica del documento notarial\u201d, en AA. VV.,\u00a0<em>Los anales del notariado ar\u00adgentino<\/em>, v.\u00a0II, Buenos Aires, Instituto Argentino de Cultura Notarial, 1964, p.\u00a0284.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref020\" name=\"_ftn020\">111<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Pond\u00e9, Eduardo B.,\u00a0<em>Tr\u00edptico notarial<\/em>, Buenos Aires, Depalma, 1977, p.\u00a097.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref019\" name=\"_ftn019\">112<\/a><strong>.<\/strong><strong>\u00a0<\/strong>Abreut de Begher, Liliana y otros, \u201cLa seguridad jur\u00eddica y el rol del notariado\u201d, en Highton, E.\u00a0I. (dir.),\u00a0<em>La funci\u00f3n notarial en la comunidad globalizada<\/em>, Santa Fe, Rubinzal-Culzoni, 2005, p.\u00a0116.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref018\" name=\"_ftn018\">113<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Gattari, Carlos N.,\u00a0<em>Manual de derecho notarial<\/em>, Buenos Aires, Abeledo-Perrot, 2008, p.\u00a011.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref017\" name=\"_ftn017\">114<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Carrica, Pablo A., \u201cLos documentos notariales\u201d, en\u00a0<em>El Derecho<\/em>, Buenos Aires, Universidad Cat\u00f3lica Ar\u00adgen\u00adtina, t.\u00a0205, 2004, p.\u00a01075.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref016\" name=\"_ftn016\">115<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Gattari, Carlos N., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 4), t.\u00a01-IV, p.\u00a0673.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref015\" name=\"_ftn015\">116<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Gonz\u00e1lez, Carlos E.,\u00a0<em>Derecho notarial<\/em>, Buenos Aires, La Ley, 1971, pp.\u00a0322-325.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref014\" name=\"_ftn014\">117<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Etchegaray, Natalio P.,\u00a0<em>Escrituras y actas notariales<\/em>, Buenos Aires, Astrea, 2016 (6\u00aa ed.), pp.\u00a025-26.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref013\" name=\"_ftn013\">118<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>[<em>N.\u00a0del E.<\/em>: ver el Reglamento de la organizaci\u00f3n y r\u00e9gimen del notariado de Espa\u00f1a, Decreto del 2 de junio de 1944\u00a0<a href=\"https:\/\/www.boe.es\/buscar\/act.php?id=BOE-A-1944-6578\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; fuente: Bolet\u00edn Oficial; \u00faltima consulta: 20\/4\/2020].<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref012\" name=\"_ftn012\">119<\/a><strong>.<\/strong><strong>\u00a0<\/strong>Larraud, Rufino, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 14), pp.\u00a0245-247.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref011\" name=\"_ftn011\">120<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Pelosi, Carlos, A., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 9), pp.\u00a0245- 284.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref010\" name=\"_ftn010\">121<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Si bien ambos poseen corporalidad y formas extr\u00ednsecas propias, su contenido ideol\u00f3gico importa un transvasamiento del documento original. Si este no re\u00fane las condiciones necesarias de validez, de ninguna eficacia final puede gozar la copia, que solo vale cuando el protocolo se perdiere.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref009\" name=\"_ftn009\">122<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Pelosi, Carlos, A., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 9), pp.\u00a0248-249.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref008\" name=\"_ftn008\">123<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Llamadas solamente actas para el anteproyecto de documento notarial. Son las que no contienen un negocio jur\u00eddico, sino que autentican, comprueban o fijan hechos.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref007\" name=\"_ftn007\">124<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>A estos el ante proyecto de documento notarial los designa como notas y actas complementarias.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref006\" name=\"_ftn006\">125<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Pelosi, Carlos, A., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 9), p.\u00a0249.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref005\" name=\"_ftn005\">126<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Seg\u00fan Etchegaray, en las actas hay un mero hecho: el notario solo tiene actividad de ver y o\u00edr; no entra al fondo del asunto, lo adapta al derecho solamente en la forma; narra el hecho y lo deja como es, no lo manipula ni lo altera; es copia del natural, queda al desnudo, el notario no lo viste; la firma de las partes no es otorgamiento ni consentimiento, es conformidad con lo narrado y le\u00eddo por el notario, que es narraci\u00f3n de lo sucedido en ese momento. Es solo medio de prueba, su eficacia es reflejo del orden jur\u00eddico; no es de creaci\u00f3n aut\u00f3noma, es\u00adte\u00a0hecho comprobado por el acta tendr\u00e1 valor si existe un contrato preexistente donde las partes o la ley le exi\u00adgen al requerido o al notificado una determinada actividad. No se cae en mora por requerimiento, sino que el hecho del requerimiento unido a la previsi\u00f3n del contrato o de la ley puede constituir en mora (Etchegaray, Natalio P., ob.\u00a0cit. [cfr. nota 117], p.\u00a029).<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref004\" name=\"_ftn004\">127<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Tambi\u00e9n llamados por algunos traslados. Seg\u00fan Pelosi, es un documento de ciclo cerrado donde hay \u00fani\u00adcamente declaraciones del notario. Ejemplo, certificaci\u00f3n de firmas, de fotocopias, etc.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref003\" name=\"_ftn003\">128<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Son atestaciones hechas por el escribano en un escrito firmado, que le ha sido entregado en determinado d\u00eda y hora, con obligaci\u00f3n de presentarlo ante la autoridad judicial o administrativa a los efectos y dentro de los t\u00e9rminos prescriptos por las normas rituales.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref002\" name=\"_ftn002\">129<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Tienen an\u00e1loga finalidad que las notas y se las puede considerar intercambiables.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref001\" name=\"_ftn001\">130<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Generalmente son protocolares, y cuando se producen fuera del protocolo sirven en particular para hacer referencia a documentos otorgados o para subsanar errores u omisiones o como reproducciones de as consignadas en la escritura matriz.<\/sup><\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref000\" name=\"_ftn000\">131<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Pueden ser directos (de originales) o indirectos (de reproducciones). La reproducci\u00f3n directa, cuando es completa, es testimonio o copia, y cuando es parcial, es un extracto. Por otro lado, la reproducci\u00f3n indirecta, cuando es total, se llama \u201ccopia de copia\u201d, y cuando es parcial puede ser tambi\u00e9n un extracto o un certificado. La copia o testimonio es la que se expide guardando todos los recaudos legales de fondo, de forma, tributarios y registrales, y que eventualmente puede servir para reponer o renovar la escritura matriz. Adem\u00e1s, la copia sin esos atributos exteriores o formales, pero con suscripci\u00f3n notarial que garantiza su exactitud e integridad, se denomina copia simple. Por \u00faltimo, la copia total o parcial, firmada por el notario, pero sin certeza de su fidelidad con el original, se denomina simple copia, y solo asegura la existencia del original, pero no la exactitud de su texto. Los certificados son las constancias de existencia de un documento, original o no.<\/sup><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><em>Doctrina.<\/em> Exhaustivo an\u00e1lisis del documento notarial como base de la ciencia notarial, garante del tr\u00e1fico jur\u00eddico y medio de pacificaci\u00f3n social. 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