{"id":731,"date":"2014-11-06T19:34:31","date_gmt":"2014-11-06T19:34:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/?p=731"},"modified":"2022-08-09T11:41:07","modified_gmt":"2022-08-09T14:41:07","slug":"donacion-por-sociedad-anonima-capacidad-acto-extrano-al-objeto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2014\/11\/donacion-por-sociedad-anonima-capacidad-acto-extrano-al-objeto\/","title":{"rendered":"Donaci\u00f3n por sociedad an\u00f3nima. Capacidad. Acto extra\u00f1o al objeto"},"content":{"rendered":"<p class=\"nota_rosa\">\u00a0Dictamen elaborado por el escribano\u00a0<strong>Diego Maximiliano Mart\u00ed<\/strong>\u00a0y aprobado en forma un\u00e1nime por los miembros de la Comisi\u00f3n de Consultas Jur\u00eddicas del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires en su sesi\u00f3n del 13\/6\/2014. (<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/biografia\/diego-maximiliano-marti\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Informaci\u00f3n sobre el autor<\/a>)<\/p>\n<figure id=\"attachment_2513\" aria-describedby=\"caption-attachment-2513\" style=\"width: 200px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2513\" src=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Marti_BIO.jpg\" alt=\"Esc. Mart\u00ed\" width=\"200\" height=\"250\" srcset=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Marti_BIO.jpg 200w, https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Marti_BIO-44x55.jpg 44w\" sizes=\"(max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2513\" class=\"wp-caption-text\">Esc. Mart\u00ed<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"1-doctrina\"><\/a><h2>1. Doctrina<\/h2>\n<ul>\n<li><strong><em>La capacidad gen\u00e9rica de la sociedad es independiente del objeto concreto para el que se haya constituido, que no impone un l\u00edmite a su actuaci\u00f3n, sino que s\u00f3lo hace al r\u00e9gimen de imputaci\u00f3n interno. La decisi\u00f3n v\u00e1lidamente adoptada por el \u00f3rgano de gobierno respecto de la aprobaci\u00f3n de un acto notoriamente extra\u00f1o al objeto social resulta suficiente para considerarlo v\u00e1lido, eficaz y oponible a la sociedad.<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"2-antecedentes\"><\/a><h2>2. Antecedentes<\/h2>\n<p>Viene en consulta la escribana C. (en escrito posterior \u2013al responder a lo solicitado en cuanto a la presentaci\u00f3n de la documentaci\u00f3n que hace a los antecedentes del caso en consulta y a la emisi\u00f3n de opini\u00f3n fundada, a m\u00e9rito de lo establecido por el reglamento de consultas\u2013 la hace suya el escribano F., alegando que la consultante original la formul\u00f3 a su pedido y en virtud de una ausencia transitoria del mismo) con relaci\u00f3n a la bondad de un t\u00edtulo que verifica entre sus antecedentes una\u00a0<strong>donaci\u00f3n efectuada por una sociedad an\u00f3nima<\/strong>.<\/p>\n<p>La donaci\u00f3n se refiere a un inmueble ubicado en la Ciudad de Buenos Aires, data del 8 de mayo de 1990 (escritura 143) y fue formalizada por \u201c[\u2026] Sociedad An\u00f3nima, Ap\u00edcola, Ganadera\u201d, en favor de I.\u00a0E.\u00a0S. de R.<\/p>\n<p>Se informa en la consulta que la reuni\u00f3n de la asamblea que decidi\u00f3 el otorgamiento del acto (de la que no se acompa\u00f1a copia)\u00a0<strong>no tuvo car\u00e1cter un\u00e1nime<\/strong>, aunque s\u00ed quorum estatutario suficiente (suponemos que tambi\u00e9n se ha cumplido con el r\u00e9gimen de mayor\u00edas), que la posesi\u00f3n ha sido pac\u00edfica y que no obra constancia alguna en la matr\u00edcula (se acompa\u00f1a copia de la misma \u2013t\u00e9cnica de folio real, matr\u00edcula abierta con la donaci\u00f3n de marras\u2013, con \u00faltimo asiento practicado en 2009) de anotaci\u00f3n de medida que pueda hacer suponer pretensi\u00f3n alguna de terceros.<\/p>\n<p>Se adjunta asimismo copia del testimonio judicial y su ampliatorio, mediante los que se inscribi\u00f3 en el Registro de la Propiedad Inmueble el testamento dejado por la aludida donataria, legando en favor de su hija, E.\u00a0I.\u00a0R., el inmueble de marras (el testimonio es parcial; el legado est\u00e1 contenido en una disposici\u00f3n que lleva el n\u00famero ocho).<\/p>\n<p>De la lectura de la documental surge que la legataria, hija de la donataria, fue quien represent\u00f3 a la sociedad donante, como presidente de la misma. Nada se dice en la consulta respecto de si la donataria era socia o directora de la sociedad.<\/p>\n<p>Manifiesta la escribana C. que \u201cno escapa a la suscripta que, respecto del pasado, la situaci\u00f3n del actual propietario es inatacable\u201d, y consulta \u201c\u00bfpero qu\u00e9 sucede con el t\u00edtulo de un nuevo adquirente? \u00bfEst\u00e1 su adquisici\u00f3n protegida por el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1051 del C\u00f3digo Civil? \u00bfEs su t\u00edtulo perfecto?\u201d.<\/p>\n<p>Por su parte, al emitir opini\u00f3n, el escribano F. expresa que \u201cno existe en la legislaci\u00f3n positiva prohibici\u00f3n alguna a las sociedades de efectuar donaciones, y la fulminaci\u00f3n de tales actos proviene de la elaboraci\u00f3n doctrinaria\u201d (citando en tal sentido a la escribana Carmen S.\u00a0E. Magri, en reuni\u00f3n del Ateneo Notarial del 28 de septiembre de 1992), pero agrega que dicha postura no resulta un\u00e1nime, ya que hay quienes sostienen \u201cla plena libertad de la sociedad, con la debida actuaci\u00f3n de sus \u00f3rganos de deliberaci\u00f3n y administraci\u00f3n, para efectuar actos notoriamente extra\u00f1os a su objeto social\u201d (y cita como part\u00edcipes de esta corriente a Otaegui, Su\u00e1rez Anzorena, Man\u00f3vil, Favier Dubois y Bense\u00f1or).<\/p>\n<p>Se posiciona (hipot\u00e9ticamente, a efectos de ir al extremo en su an\u00e1lisis) en la primer postura (contraria a la validez del acto), lo que acarrear\u00eda, fund\u00e1ndose en la falta de capacidad de la sociedad, una nulidad absoluta (cita a Oscar D. Cesaretti), postura que se ver\u00eda morigerada, dado que, en sus palabras, \u201cla jurisprudencia sobre la nulidad surgida de tal incapacidad es totalmente contradictoria acerca (de) si se trata de una nulidad absoluta o relativa\u201d (cita aqu\u00ed a Borda), bas\u00e1ndose luego en que \u201cel principio de que en la duda debe estarse por la tipificaci\u00f3n de menor gravedad es de rigor\u201d.<\/p>\n<p>Retoma luego el an\u00e1lisis en la hip\u00f3tesis de que la donaci\u00f3n estar\u00eda afectada por una nulidad absoluta, y, por lo tanto, la acci\u00f3n ser\u00eda imprescriptible (tambi\u00e9n cita aqu\u00ed a Borda), para finalmente plantear, en apoyo a la bondad del t\u00edtulo, a modo de pregunta ret\u00f3rica y frente a la colisi\u00f3n entre la prescripci\u00f3n (entendemos que aqu\u00ed se refiere a la adquisitiva) y la nulidad:<\/p>\n<blockquote><p>\u00bfY a cu\u00e1l de ambos (institutos) se deber\u00eda privilegiar? \u00bfEl de la sanci\u00f3n por la sanci\u00f3n misma, extrayendo un bien del comercio, o aquel que permite la incorporaci\u00f3n del mismo a la circulaci\u00f3n negocial?<\/p><\/blockquote>\n<p>Propone luego un parang\u00f3n con el derecho penal (prescripci\u00f3n del delito de homicidio), que no compartimos, lo que implicar\u00eda entre otras cuestiones, tomando la vida como el bien supremo, abolir la imprescriptibilidad de las nulidades absolutas, y agrega que \u201cla prescripci\u00f3n es un instituto superior y, como tal, debe prevalecer\u201d.<\/p>\n<p>Concluye que la soluci\u00f3n al caso, en favor de la bondad del t\u00edtulo, est\u00e1 dada por el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 4016 del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil<\/a>, que considera claro y terminante, y que transcribe como sigue (el destacado le pertenece): \u201cAl que ha pose\u00eddo durante veinte a\u00f1os sin interrupci\u00f3n alguna no puede opon\u00e9rsele ni la falta de t\u00edtulo,\u00a0<strong>ni su nulidad<\/strong>, ni la mala fe en la posesi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"3-consideraciones\"><\/a><h2>3. Consideraciones<\/h2>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"31-donaciones-formalizadas-por-personas-juridicas\"><\/a><h3>3.1.\u00a0Donaciones formalizadas por personas jur\u00eddicas<\/h3>\n<p>Nos toc\u00f3 dictaminar al respecto, aunque en el particular se trataba, en el caso de la donante, de una asociaci\u00f3n civil, en el expediente 16-00154-06. En su oportunidad dijimos que<\/p>\n<blockquote><p>La donaci\u00f3n efectuada por una persona jur\u00eddica no resulta observable, independientemente del objeto de la misma, transcurridos diez a\u00f1os de efectuada, por encontrarse prescripta cualquier acci\u00f3n para atacarla\u2026<\/p><\/blockquote>\n<p>Lo que mereci\u00f3 la cr\u00edtica de Carlos N. Gattari en un trabajo especial para la\u00a0<em>Revista del Notariado<\/em>\u00a0titulado \u201c<a href=\"https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/biblioteca\/cgi-bin\/ESCRI\/ARTICULOS\/51180.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pasados los veinte a\u00f1os, la donaci\u00f3n a tercero es t\u00edtulo perfecto<\/a>\u201d[<a href=\"#nota1\">1<\/a>]<a id=\"volver1\"><\/a>, quien invoc\u00f3 que<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 la prescripci\u00f3n decenal, para el caso planteado en la hip\u00f3tesis de aprobaci\u00f3n por unanimidad, me parece que no es aplicable [\u2026] si todos han aprobado, responden del acto propio: en consecuencia, no podr\u00edan negarlo ni modificarlo.\u00a0Quiz\u00e1 podr\u00eda pensarse en la prescripci\u00f3n decenal del 4023 si la aprobaci\u00f3n no fuera un\u00e1nime\u00a0y algunos de los que se negaron pudieran aducir alg\u00fan delito o cuasidelito, tal como indica la nota al 4023.<\/p><\/blockquote>\n<p>Nos resulta de gran utilidad la cr\u00edtica del destacado colega, tanto por habernos ilustrado en su momento como en virtud de la consulta en despacho, a la que se ajusta, ahora s\u00ed conforme a su criterio, la prescripci\u00f3n decenal, por la ausencia de unanimidad en la decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>A diferencia de lo que ocurre con las conocidas como donaciones a terceros, formuladas por personas f\u00edsicas y as\u00ed denominadas por ser hechas a quienes no son hijos de los donantes (o a quienes no son descendientes en l\u00ednea recta a los que hubiese correspondido el ejercicio del derecho de representaci\u00f3n en caso de haberse tratado de la sucesi\u00f3n del donante), que no son actos prohibidos, ni nulos o anulables, sino contratos perfectamente v\u00e1lidos (aunque en determinadas circunstancias puedan generar, por parte de herederos legitimarios del donante, el ejercicio de una acci\u00f3n reivindicatoria respecto del bien donado contra los terceros adquirentes), trat\u00e1ndose de donaciones formuladas por personas jur\u00eddicas, m\u00e1s concretamente por sociedades comerciales (una sociedad an\u00f3nima en el caso), en virtud de no tener \u00e9stas herederos, no resultan aplicables en el caso en consulta las acostumbradas objeciones que se basan en el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 3955 del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil<\/a>\u00a0y en la doctrina emanada del centenario fallo plenario de las C\u00e1maras Civiles de Apelaciones de la Capital Federal en autos \u201cEscari, Jos\u00e9 v\/ Pietranera, Tancredi s\/ escrituraci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Los cuestionamientos en casos como el que aqu\u00ed analizamos apuntan a la capacidad para la formalizaci\u00f3n del acto de car\u00e1cter gratuito, que, con el contenido patrimonial de un nivel acorde al valor de un inmueble, queda excluido por definici\u00f3n del objeto propio de una sociedad comercial. Entonces, pasa a ser fundamental dilucidar qu\u00e9 incidencia tienen en la consideraci\u00f3n de la capacidad de la persona jur\u00eddica los alcances de su objeto.<\/p>\n<p>Al respecto, ense\u00f1a Norberto R. Bense\u00f1or[<a href=\"#nota2\">2<\/a>]<a id=\"volver2\"><\/a>\u00a0que el criterio de moderna orientaci\u00f3n \u2013al que adhiere\u2013 independiza la capacidad gen\u00e9rica de la sociedad respecto de las limitaciones que le impone su objeto, subsistiendo s\u00ed las propias de su naturaleza (como el no poder testar ni contraer matrimonio), y que los fines de su instituci\u00f3n a que alude el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 35 del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil<\/a>\u00a0apuntan a los prop\u00f3sitos gen\u00e9ricos que movilizan a las personas a agruparse y actuar colectivamente, con independencia del objeto que se propongan desarrollar, de modo que las restricciones derivadas del mismo s\u00f3lo afectan al mecanismo de imputaci\u00f3n al fijar el marco de competencia de los \u00f3rganos de representaci\u00f3n. As\u00ed, un acto extra\u00f1o al objeto social no es nulo por defecto de capacidad y puede ser v\u00e1lidamente concertado por el representante societario debido, teniendo como l\u00edmite \u00fanicamente el acto notoriamente extra\u00f1o, que puede ser reconocido y asumido por la sociedad, formando la voluntad social. Advierte intentos por retornar al concepto limitativo de la capacidad (postura en la que cita a V\u00edtolo[<a href=\"#nota3\">3<\/a>]<a id=\"volver3\"><\/a>), descartados exitosamente por la doctrina y la jurisprudencia.[<a href=\"#nota4\">4<\/a>]<a id=\"volver4\"><\/a><\/p>\n<p>Como corolario, concluye que la doctrina del\u00a0<em>ultra vires<\/em>, que implicar\u00eda la nulidad de los actos extra\u00f1os al objeto aunque fuesen autorizados por todos los socios en forma un\u00e1nime, no tiene acogida en nuestro derecho, sino que el sentido de la norma del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 58 de la\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=25553\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley 19.550<\/a>\u00a0es el aludido r\u00e9gimen de imputaci\u00f3n interno de la sociedad.<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n expresamente a los actos gratuitos (caso en an\u00e1lisis) que resultan extra\u00f1os al objeto social \u2013y ello es a su vez ostensible y patente para los terceros\u2013, no duda en afirmar que la actuaci\u00f3n del representante org\u00e1nico es insuficiente, incluso contando con una deliberaci\u00f3n previa del \u00f3rgano de administraci\u00f3n, que es incompetente en virtud de la organizaci\u00f3n interna, por lo que el mecanismo de imputaci\u00f3n del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 58 no se produce, resultando menester una decisi\u00f3n del \u00f3rgano de gobierno.<\/p>\n<p>En definitiva, para Bense\u00f1or, los actos que exceden o exorbitan el objeto social no adolecen de nulidad, siendo competencia del \u00f3rgano de gobierno resolver su aprobaci\u00f3n, trat\u00e1ndose en consecuencia, ante la falta de dicha imputaci\u00f3n voluntaria a la sociedad, de una nulidad relativa, y, en consecuencia, confirmable y prescriptible a los cuatro a\u00f1os, por imperio del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 847 inciso 3 del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109500\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo de Comercio<\/a>, excepto que el acto se catalogue como civil, en cuyo caso la prescripci\u00f3n ser\u00eda de diez a\u00f1os, a tenor de lo normado por el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 4023 del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil<\/a>. Las mayor\u00edas requeridas para la toma de tal decisi\u00f3n por la Asamblea (o reuni\u00f3n de socios) ser\u00edan las mismas que para la reforma del objeto de la sociedad.<\/p>\n<p>Agrega que en las jornadas celebradas en nuestro Colegio en homenaje a Max M. Sandler hubo consenso mayoritario en que los socios disidentes podr\u00edan ejercer derecho de receso si la actuaci\u00f3n extra\u00f1a pod\u00eda suponer un cambio fundamental en el objeto, mientras que, para Man\u00f3vil[<a href=\"#nota5\">5<\/a>]<a id=\"volver5\"><\/a>, la decisi\u00f3n requiere de unanimidad.<\/p>\n<p>En cuanto a la cuesti\u00f3n de la prescripci\u00f3n societaria, por un lado nos encontramos con un doble r\u00e9gimen o sistema, o, si se quiere, una doble ubicaci\u00f3n normativa en cuanto a las acciones de responsabilidad social: el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 848 inciso 1 del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109500\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo de Comercio<\/a>,[<a href=\"#nota6\">6<\/a>]<a id=\"volver6\"><\/a>\u00a0de aplicaci\u00f3n general, y la normativa de la\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=25553\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley de Sociedades Comerciales<\/a>\u00a0(arts.\u00a0275, 276 y 277), que no derog\u00f3 la antedicha norma comercial, siempre con relaci\u00f3n al r\u00e9gimen del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 58, resultando de aplicaci\u00f3n la prescripci\u00f3n trienal. Y por otro lado tenemos la norma del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 846 de la codificaci\u00f3n comercial, que establece la prescripci\u00f3n ordinaria decenal.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=25553\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley 19.550<\/a>\u00a0(Secci\u00f3n III, Cap\u00edtulo I, arts.\u00a016 a 20) establece un r\u00e9gimen gen\u00e9rico para las acciones de nulidad societarias (sin perjuicio de los supuestos tanto expresos como expl\u00edcitos que se encuentran en el resto del articulado), aplicable, por supuesto, al caso de las nulidades relativas, siendo tambi\u00e9n aqu\u00ed la regla general la de la prescripci\u00f3n trienal.<\/p>\n<p>Por su parte, el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 251 de la\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=25553\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley de Sociedades<\/a>\u00a0establece un plazo de tres meses desde el cierre de la asamblea para promover la impugnaci\u00f3n de las decisiones adoptadas en violaci\u00f3n de la ley, el estatuto o el reglamento por los accionistas ausentes o por aquellos que no hubiesen votado favorablemente, lo que implica un r\u00e9gimen de mayor fortalecimiento de la estabilidad y fuerza vinculante de las decisiones societarias,[<a href=\"#nota7\">7<\/a>]<a id=\"volver7\"><\/a>\u00a0dando preminencia a cuestiones hoy b\u00e1sicas, como el principio de conservaci\u00f3n de la empresa, la seguridad y fluidez de las transacciones, la seguridad de terceros y la cautela con que deben juzgarse las nulidades.[<a href=\"#nota8\">8<\/a>]<a id=\"volver8\"><\/a><\/p>\n<p>No obstante, conforme a Ver\u00f3n[<a href=\"#nota9\">9<\/a>]<a id=\"volver9\"><\/a>\u00a0(quien cita en tal sentido a Halperin), la norma, que establece un plazo de caducidad no de prescripci\u00f3n,[<a href=\"#nota10\">10<\/a>]<a id=\"volver10\"><\/a>\u00a0no resulta aplicable a los supuestos de ciertas y graves nulidades del r\u00e9gimen del derecho com\u00fan, quedando excluidas para el autor las nulidades absolutas, subsistiendo la acci\u00f3n de nulidad del C\u00f3digo Civil en caso de estar involucrado el orden p\u00fablico o verse afectado el r\u00e9gimen societario. Sin embargo, acepta que la posibilidad de las nulidades absolutas en materia societaria debe restringirse al m\u00e1ximo.[<a href=\"#nota11\">11<\/a>]<a id=\"volver11\"><\/a>\u00a0Trata tambi\u00e9n el autor el caso del abuso de poder en que incurriera la asamblea,[<a href=\"#nota12\">12<\/a>]<a id=\"volver12\"><\/a>\u00a0y cita como ejemplo el caso de venta perjudicial (a bajo precio) de un inmueble a otra sociedad con la que tuviese vinculaci\u00f3n de intereses. Califica la acci\u00f3n de marras como social-particular, ya que estar\u00eda dada en protecci\u00f3n tanto de los intereses de la sociedad como del socio, independientemente de su porcentaje de participaci\u00f3n en el capital.[<a href=\"#nota13\">13<\/a>]<a id=\"volver13\"><\/a>\u00a0Y estar\u00edan tambi\u00e9n legitimados los terceros afectados, por tener alguna vinculaci\u00f3n de car\u00e1cter crediticio con la sociedad.[<a href=\"#nota14\">14<\/a>]<a id=\"volver14\"><\/a><\/p>\n<p>Para Ricardo A. Nissen[<a href=\"#nota15\">15<\/a>]<a id=\"volver15\"><\/a>, el objeto social fija la capacidad de la sociedad, por lo que tiene una verdadera incapacidad de derecho para realizar actos notoriamente extra\u00f1os al objeto social (tal el caso, que cita como ejemplo, del otorgamiento de garant\u00edas en favor de terceros[<a href=\"#nota16\">16<\/a>]<a id=\"volver16\"><\/a>\u00a0o, en definitiva, de cualquier actuaci\u00f3n de sus administradores que no tenga por objeto contribuir directa o indirectamente a la obtenci\u00f3n de ganancias[<a href=\"#nota17\">17<\/a>]<a id=\"volver17\"><\/a>), y, en consecuencia, tales actos adolecen de nulidad absoluta y, como tal, imprescriptible e inconfirmable, por lo que considera inadmisible el procedimiento de ratificaci\u00f3n por parte de la asamblea.<\/p>\n<p>Daniel R. V\u00edtolo[<a href=\"#nota18\">18<\/a>]<a id=\"volver18\"><\/a>\u00a0considera que el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 58 de la\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=25553\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley de Sociedades<\/a>\u00a0consagra el principio del\u00a0<em>ultra vires<\/em>\u00a0y, en consecuencia, limita la responsabilidad de la sociedad a las obligaciones asumidas por sus representantes respecto de actos comprendidos en el objeto social, el que hace de marco a la capacidad de modo que la sociedad no responda por aquellos que le resulten notoriamente extra\u00f1os. No obstante, considera, basando su opini\u00f3n fundamentalmente en el principio de la apariencia de legalidad, que en caso de duda debe protegerse a los terceros.[<a href=\"#nota19\">19<\/a>]<a id=\"volver19\"><\/a><\/p>\n<p>Ante la diversidad de opiniones, se impone entonces analizar si, finalmente, y aun en la consideraci\u00f3n de quien se ponga en la postura m\u00e1s estricta, cabr\u00e1 alguna posibilidad de reclamaci\u00f3n de terceros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"32-titulo-perfecto\"><\/a><h3>3.2.\u00a0T\u00edtulo perfecto<\/h3>\n<p>La perfecci\u00f3n u observabilidad de un t\u00edtulo puede determinarse, en la mayor\u00eda de los casos, de manera indubitada. Pero en algunos la objetividad que debe primar en nuestro an\u00e1lisis se ve influida leg\u00edtimamente por las concepciones y la formaci\u00f3n de cada int\u00e9rprete. Es all\u00ed cuando, en definitiva, y tal como surge de jurisprudencia que se citar\u00e1, determinar lo que debe entenderse en un caso concreto por t\u00edtulo perfecto importa una cuesti\u00f3n circunstancial sujeta al arbitrio o criterio judicial. Parece apropiado entonces efectuar un acercamiento al concepto jurisprudencial de t\u00edtulo perfecto.<\/p>\n<p>As\u00ed, en un\u00a0<a href=\"https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/biblioteca\/cgi-bin\/ESCRI\/ARTICULOS\/16805.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">trabajo<\/a>\u00a0presentado a la XVIII Jornada Notarial Argentina (Salta, 3-7 noviembre 1980), coordinado por Mar\u00eda T. Acquarone y Eduardo H. Plaetsier,[<a href=\"#nota20\">20<\/a>]<a id=\"volver20\"><\/a>\u00a0se informa que, seg\u00fan el concepto jurisprudencial, t\u00edtulo perfecto es el que no permite que el adquirente del bien sea perturbado por acciones reales de terceros o el que le permite al comprador, por sus antecedentes, pensar fundadamente que no ser\u00e1 molestado por terceros que ejerzan acciones reales, que no ofrecer\u00e1 objeciones en los negocios inmobiliarios (para lo cual es suficiente que no ofrezca motivos que hagan presumir ese peligro). Y se sostiene que el t\u00edtulo<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 ser\u00e1 perfecto en tanto y en cuanto su titular no se vea perturbado en el libre ejercicio de su derecho por la existencia de alg\u00fan vicio oculto con respecto al acto jur\u00eddico del transmitente y posibles acciones reivindicatorias anteriores [\u2026] t\u00edtulo perfecto [es] aquel que re\u00fane los requisitos esenciales para su validez y se encuentra libre de todo vicio.<\/p><\/blockquote>\n<p>Y se brinda jurisprudencia, de la que surge lo siguiente:<\/p>\n<blockquote><p>La venta de inmuebles realizada con la estipulaci\u00f3n expresa de t\u00edtulos perfectos importa para el comprador la seguridad de no ser molestado por acci\u00f3n real de terceros (<em>La Ley<\/em>, t.\u00a059, p.\u00a0 486, fallo 28.470).<\/p>\n<p>Para averiguar la perfecci\u00f3n de un t\u00edtulo debe indagarse con criterio relativo la existencia de motivos fundados susceptibles de molestar al comprador en la posesi\u00f3n del inmueble, conforme a la norma del 1425, compulsando los elementos de juicio que ofrece cada expediente (<em>La Ley<\/em>, t.\u00a020, p.\u00a0 897, fallo 10.528).<\/p>\n<p>Debe entenderse que el t\u00edtulo es perfecto cuando por sus antecedentes el comprador no puede temer verse molestado por acciones reales de terceros (<em>La Ley<\/em>, t.\u00a0111, p.\u00a0 251, fallo 50.618).<\/p><\/blockquote>\n<p>Por su parte, de la recopilaci\u00f3n efectuada por Agust\u00edn O. Braschi[<a href=\"#nota21\">21<\/a>]<a id=\"volver21\"><\/a>\u00a0en su trabajo denominado \u201c<a href=\"https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/biblioteca\/cgi-bin\/ESCRI\/ARTICULOS\/40645.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Acerca del seguro de t\u00edtulos. \u00bfSeguro de t\u00edtulos seguros<\/a>?\u201d surge jurisprudencia como la siguiente:<\/p>\n<blockquote><p>El t\u00edtulo es perfecto cuando el comprador no puede temer que la posesi\u00f3n se ver\u00e1 turbada por acciones reales; para que el comprador pueda resistirse a escriturar, debe mediar un peligro real e inminente, pero no fundado en meras contingencias futuras (Juzg.\u00a01\u00aa instancia Civil Capital n\u00ba 4, 7\/5\/1973, en\u00a0<em>El Derecho<\/em>, fallo 53225).<\/p>\n<p>El t\u00edtulo perfecto es aquel en que el comprador no puede temer que su posesi\u00f3n se ver\u00e1 perturbada por acciones reales (CNCiv, Sala A, 16\/3\/1978, en\u00a0<em>El Derecho<\/em>, fallo 78395).<\/p>\n<p>Determinar lo que debe entenderse en un caso dado por t\u00edtulo perfecto a los efectos de la transmisi\u00f3n del dominio importa una cuesti\u00f3n circunstancial, que debe quedar librada, en principio, al arbitrio o criterio judicial (SC Buenos Aires, 10\/12\/1979,\u201cMart\u00edn de Ramognini, Blanca c\/ Jim\u00e9nez de Yuste, Natividad y otros\u201d, Ac.\u00a028396).<\/p>\n<p>El t\u00edtulo perfecto en la compraventa inmobiliaria es el que ofrece la seguridad y garant\u00eda de legitimidad, y objetivamente tiene plena eficacia para el ejercicio del dominio que se adquiere, as\u00ed como la l\u00f3gica y fluida confianza en el mercado inmobiliario (CNCiv, Sala D, 18\/9\/1980, en\u00a0<em>El Derecho<\/em>, t.\u00a091, p.\u00a0 223).<\/p>\n<p>El t\u00edtulo perfecto en la compraventa es el que ofrece total garant\u00eda y seguridad para quien lo adquiere, tornando el mismo objetivamente eficaz para poder gozar del dominio que del mismo emanar\u00eda, as\u00ed como la l\u00f3gica y fluida confianza en el mercado inmobiliario (CNCiv, Sala A, 2\/6\/1981, en\u00a0<em>El\u00a0Derecho<\/em>, t.\u00a096, p.\u00a0 443).<\/p>\n<p>La menci\u00f3n de un contrato de \u201ct\u00edtulos perfectos\u201d quiere referirse a los t\u00edtulos o antecedentes que aseguren una eficaz transmisi\u00f3n del dominio respecto del inmueble que se pretende enajenar. En efecto, el titulo no s\u00f3lo representa el antecedente o el conjunto de requisitos constitutivos y justificativos del derecho de propiedad, sino un medio que influye sobre la mayor o menor garant\u00eda y facilidad que ofrece al due\u00f1o para realizar actos de disposici\u00f3n o gravamen [&#8230;]<\/p>\n<p>Es t\u00edtulo perfecto el que por sus antecedentes, no puede dar temores fundados al comprador respecto de acciones reales de terceros, ni ofrecer objeciones en los negocios inmobiliarios [&#8230;]<\/p>\n<p>T\u00edtulo perfecto es el que re\u00fane dos elementos de valor: uno jur\u00eddico y otro comercial, o sea, el aprecio que merece por su \u201ccurso p\u00fablico\u201d, del cual depende la mayor o menor eficacia para el ejercicio de los derechos de propietario en las transacciones inmobiliarias o constitutivas de derechos reales. Si uno de los elementos se observa disminuido, la perfecci\u00f3n no existe (CNCiv, Sala D,\u00a029\/5\/1981, en\u00a0<em>El Derecho<\/em>, t.\u00a095, p.\u00a0 440).<\/p>\n<p>Debe entenderse por \u201ct\u00edtulo perfecto\u201d a los efectos de la transmisi\u00f3n del dominio el que puede ofrecer al adquirente la seguridad de no ser molestado por acci\u00f3n real de terceros; esta noci\u00f3n nada tiene que ver con la clasificaci\u00f3n del dominio en perfecto e imperfecto, ya que se puede transmitir un dominio imperfecto mediante un t\u00edtulo perfecto o a la inversa, un dominio perfecto con t\u00edtulo imperfecto (CNCiv, Sala D, 15\/6\/1982, en\u00a0<em>El Derecho<\/em>, t.\u00a0102, p.\u00a0 257).<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"33-la-prescripcion-adquisitiva-como-medio-de-subsanacion\"><\/a><h3>3.3.\u00a0La prescripci\u00f3n adquisitiva como medio de subsanaci\u00f3n<\/h3>\n<p>Si bien, en general, los trabajos a que nos referiremos en este apartado apuntan al conflicto entre el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 3955 del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil<\/a>[<a href=\"#nota22\">22<\/a>]<a id=\"volver22\"><\/a>\u00a0y el instituto de la prescripci\u00f3n adquisitiva del domino (arts.\u00a04015 [<a href=\"#nota23\">23<\/a>]<a id=\"volver23\"><\/a>\u00a0y 4016 [<a href=\"#nota24\">24<\/a>]<a id=\"volver24\"><\/a>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCIV<\/a>, y parte de sus notas\u00a0[<a href=\"#nota25\">25<\/a>]<a id=\"volver25\"><\/a>), servir\u00e1n para apoyar las conclusiones y fundar la usucapi\u00f3n.<\/p>\n<p>Con motivo de su incorporaci\u00f3n como miembro de n\u00famero de la Academia Nacional del Notariado, en\u00a0<a href=\"https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/biblioteca\/cgi-bin\/ESCRI\/ARTICULOS\/37207.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">sesi\u00f3n p\u00fablica del 3 de diciembre de 2001<\/a>, Francisco Cer\u00e1volo[<a href=\"#nota26\">26<\/a>]<a id=\"volver26\"><\/a>\u00a0sostuvo sin fisuras a la usucapi\u00f3n como excepci\u00f3n a la acci\u00f3n real prevista por el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 3955 del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil<\/a>. Y, frente a la cr\u00edtica que se formula a su postura, nos dice que del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 2509 [<a href=\"#nota27\">27<\/a>]<a id=\"volver27\"><\/a>\u00a0y de los t\u00e9rminos de su nota[<a href=\"#nota28\">28<\/a>]<a id=\"volver28\"><\/a>\u00a0se desprende que la adquisici\u00f3n por usucapi\u00f3n se agrega a la hecha antes a t\u00edtulo de donaci\u00f3n, en el sentido de completarlo y quitar su imperfecci\u00f3n. Es decir, no se refiere \u00fanicamente al supuesto de adquirir, por distintos y sucesivos t\u00edtulos, partes proporcionales o desmembraciones del dominio, sino tambi\u00e9n, tomando la nota\u00a0<em>a contrario sensu<\/em>, a adquirir lo que al derecho le faltare para ser pleno y perfecto.<\/p>\n<p>Siendo el dominio adquirido por donaci\u00f3n en un caso como el sub-examen, un dominio resoluble o revocable, que no puede ser ejercido en su plenitud, resulta aplicable la referida interpretaci\u00f3n de la nota para dar cabida a su perfecci\u00f3n (a la adquisici\u00f3n de lo que le falta para ser perfecto, pleno), mediante la prescripci\u00f3n adquisitiva.<\/p>\n<p>Cita a Highton[<a href=\"#nota29\">29<\/a>]<a id=\"volver29\"><\/a>, quien expresa que el instituto de la usucapi\u00f3n<\/p>\n<blockquote><p>&#8230;\u00a0facilita la prueba de la propiedad, pues de no existir la prescripci\u00f3n el due\u00f1o deber\u00eda producir su t\u00edtulo, el t\u00edtulo de su antecesor, el del antecesor de su antecesor y as\u00ed sucesivamente hasta llegar a la primera enajenaci\u00f3n, a fin de demostrar su derecho; en raz\u00f3n de la usucapi\u00f3n le ser\u00e1 suficiente producir los t\u00edtulos por el tiempo necesario para adquirir la propiedad por este modo, pues toda deficiencia o falta de dominio anterior queda saneada y no puede aparecer una reclamaci\u00f3n m\u00e1s antigua.<\/p><\/blockquote>\n<p>Y nos deja un ejemplo que, sin perjuicio de basarse, tal como advertimos, en un caso de donaci\u00f3n efectuada por persona f\u00edsica, resulta sumamente claro y sencillo de transpolar al caso en an\u00e1lisis:<\/p>\n<blockquote><p>En el a\u00f1o 1930, un se\u00f1or de 22 a\u00f1os, padre de un ni\u00f1o de un a\u00f1o, don\u00f3 a su amigo, tambi\u00e9n de 22 a\u00f1os, el inmueble que hubo por herencia; el donatario y sus herederos habitaron ese inmueble hasta que \u00e9stos lo vendieron en marzo de este a\u00f1o; d\u00edas despu\u00e9s falleci\u00f3 aquel donante, sin patrimonio; el comprador habita el inmueble con su familia; vive el hijo del donante, quien, de acuerdo con lo preceptuado por el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 3955, podr\u00eda llegar a obtener el dominio del inmueble siempre que promoviera la acci\u00f3n antes de cumplirse diez a\u00f1os contados desde el deceso del causante; ello a despecho de los ochenta a\u00f1os de posesi\u00f3n continua por el actual titular del dominio y sus antecesores&#8230;<\/p><\/blockquote>\n<p>Lo mismo dar\u00eda si hubiese habido varias transmisiones de dominio a t\u00edtulo oneroso entre aquella donaci\u00f3n y la \u00faltima venta: el hijo del donante conservar\u00eda la acci\u00f3n, independientemente del tiempo transcurrido, bastando con que la iniciara dentro de los diez a\u00f1os de producido el fallecimiento de su padre. Dem\u00e1s est\u00e1 aclarar que, al menos con el criterio actual en la materia,\u00a0<strong>de ning\u00fan estudio de antecedentes efectuado hasta superar el plazo de veinte a\u00f1os surgir\u00eda la observaci\u00f3n, ya que ninguna referencia llegar\u00eda hasta la \u00e9poca de la donaci\u00f3n del ejemplo<\/strong>.<\/p>\n<p>En 2008, en autos \u201cZelaschi, Ra\u00fal A. c\/ Pildain, Lidia E. y ot.\u201d[<a href=\"#nota30\">30<\/a>]<a id=\"volver30\"><\/a>, la C\u00e1mara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Miner\u00eda de General Pico tuvo la oportunidad de fallar precisamente con relaci\u00f3n a los efectos de la prescripci\u00f3n adquisitiva frente a los derechos de un heredero afectado en su leg\u00edtima. En el particular, el actor era hijo no reconocido del causante, de lo que no tom\u00f3 conocimiento sino hasta haber cumplido veintis\u00e9is a\u00f1os de edad, en tanto su padre biol\u00f3gico hab\u00eda fallecido cuando ten\u00eda s\u00f3lo cinco a\u00f1os, y su madre, Palmira Hortensia Ruano, cuando ten\u00eda once. Logr\u00f3 el reconocimiento de su filiaci\u00f3n (y la impugnaci\u00f3n de la anterior, como hijo de An\u00edbal Coronel) y se ampli\u00f3 la declaratoria de herederos de su verdadero padre, reconoci\u00e9ndosele la calidad de heredero en su condici\u00f3n de hijo de Celso Salvador Zelaschi. Frente a la donaci\u00f3n de un bien inmueble del acervo hereditario formalizado por la viuda de su padre (Amalia Pildain de Zelaschi), accion\u00f3 por reivindicaci\u00f3n contra la donataria, citando a su coheredera, la donante, como tercera.<\/p>\n<p>Si bien se le reconoci\u00f3 al actor la posibilidad de acogerse a lo dispuesto por el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 3980[<a href=\"#nota31\">31<\/a>]<a id=\"volver31\"><\/a>\u00a0del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil<\/a>, que no suspende ni interrumpe la prescripci\u00f3n sino que s\u00f3lo extiende el plazo para interponer la acci\u00f3n (ignoraba su filiaci\u00f3n real, hab\u00eda muerto su madre, y su \u00fanico representante habr\u00eda sido su padre, quien evidentemente no pod\u00eda representarlo en un juicio de filiaci\u00f3n paterna por el que se buscara impugnar la suya para lograr otra, por contraposici\u00f3n de intereses; e incluso en su mayor\u00eda de edad, continu\u00f3 ignor\u00e1ndola por a\u00f1os), el mismo no dio cumplimiento a ejercer su derecho en el plazo de tres meses que prev\u00e9 la norma, por lo que, en definitiva, no se hizo lugar a su demanda. Pero lo importante aqu\u00ed fue que, m\u00e1s all\u00e1 de que siempre existir\u00e1 la posibilidad de encontrarnos con alguien contra quien no haya corrido la prescripci\u00f3n (en el caso, un menor sin representante legal[<a href=\"#nota32\">32<\/a>]<a id=\"volver32\"><\/a>) y habr\u00e1 que ver en cada caso si se le otorga o no la dispensa de la prescripci\u00f3n cumplida (art.\u00a03980\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCIV<\/a>), la C\u00e1mara hizo lugar a la defensa para repeler la acci\u00f3n en cuanto se fund\u00f3 en la prescripci\u00f3n adquisitiva del dominio por parte de quienes eran una poseedora por efecto de la sucesi\u00f3n y la otra donataria de la primera, habi\u00e9ndose reconocido, adem\u00e1s, la posibilidad de sumar las posesiones de ambas (la acci\u00f3n, aunque de otra \u00edndole, se hubiese dirigido contra la donante, coheredera del actor), siendo leg\u00edtimas, una derivada de la otra y ambas continuas, pac\u00edficas e ininterrumpidas.<\/p>\n<p>Es que no se trata de la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n de reivindicaci\u00f3n (la que es imprescriptible, en virtud de la perpetuidad del dominio en el que se basa, conf. art.\u00a02758\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCIV<\/a>[<a href=\"#nota33\">33<\/a>]<a id=\"volver33\"><\/a>) sino de su extinci\u00f3n como consecuencia de la adquisici\u00f3n del bien por un tercero, por posesi\u00f3n decenal o vicenal. Y lo mismo sucede con la acci\u00f3n de partici\u00f3n de herencia (art.\u00a04020\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCIV<\/a>[<a href=\"#nota34\">34<\/a>]<a id=\"volver34\"><\/a>), es decir, lo que pesa es el accionar positivo del poseedor, que adquiere, extingui\u00e9ndose el dominio anterior.<\/p>\n<p>En definitiva, se acord\u00f3 a la demandada en un juicio de reivindicaci\u00f3n haber adquirido el dominio por prescripci\u00f3n veinte\u00f1al, conforme lo dispuesto por el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 4015 del C\u00f3digo Civil.<\/p>\n<p>En su trabajo al que nos referimos al comienzo, Gattari se fundamenta en lo que denomina la doctrina Cer\u00e1volo (expuesta por Francisco Cer\u00e1volo en oportunidad de su incorporaci\u00f3n como miembro de n\u00famero de la Academia Nacional del Notariado, a la que tambi\u00e9n hemos aludido aqu\u00ed), para afirmar lo que con total claridad se desprende del t\u00edtulo (\u201cPasados los veinte a\u00f1os, la donaci\u00f3n a tercero es t\u00edtulo perfecto\u201d). Nos brinda ejemplos pr\u00e1cticos y afirma, entre otras cosas, que la opci\u00f3n contenida en el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 3953 del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil<\/a>\u00a0en cuanto a que<\/p>\n<blockquote><p>Los derechos [&#8230;] cuyo ejercicio est\u00e1 subordinado a una opci\u00f3n que no puede tener lugar sino despu\u00e9s de la muerte de la persona que los ha conferido, no son prescriptibles sino desde la apertura de la sucesi\u00f3n sobre la cual deben ejercerse&#8230;<\/p><\/blockquote>\n<p>queda deshecha por el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 3961 al disponer que<\/p>\n<blockquote><p>La prescripci\u00f3n de las acciones reales a favor de un tercero, tenedor de la cosa, comienza a correr desde el d\u00eda de la adquisici\u00f3n de la posesi\u00f3n [&#8230;] aunque la persona contra la cual corriese, se encontrase, por raz\u00f3n de una condici\u00f3n a\u00fan no cumplida o por un t\u00e9rmino a\u00fan no vencido, en la imposibilidad del ejercicio efectivo de sus derechos.<\/p><\/blockquote>\n<p>Distingue luego entre el justo t\u00edtulo, que podr\u00eda no serlo una donaci\u00f3n que cede ante el 3955, y el t\u00edtulo suficiente, que sin duda lo es \u201cpara probar el tiempo transcurrido y el de la posesi\u00f3n continua, p\u00fablica, pac\u00edfica, con \u00e1nimo de due\u00f1o que presupone el 4003\u201d.<\/p>\n<p>Resulta concordante con ello la parte pertinente de la nota al ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 3961 del C\u00f3digo Civil, que reza:<\/p>\n<blockquote><p>Las disposiciones anteriores sobre la prescripci\u00f3n de los cr\u00e9ditos condicionales y de las acciones de garant\u00eda no comprenden la adquisici\u00f3n de los derechos reales, ni la extinci\u00f3n de iguales derechos a beneficio de un tercer poseedor de la cosa. La prescripci\u00f3n de las acciones personales est\u00e1 fundada \u00fanicamente en la negligencia del acreedor para perseguir su derecho, pues el deudor no puede ignorar la existencia de la obligaci\u00f3n; pero en la prescripci\u00f3n de los derechos reales, que est\u00e1 fundada sobre la posesi\u00f3n de la cosa, ella debe poderse cumplir, a pesar de los obs\u00adt\u00e1cu\u00adlos temporarios que impidan a la persona en cuyo perjuicio procede de ejercer su derecho. El tercer poseedor puede ignorar la existencia de los derechos que puedan opon\u00e9rsele, ignorancia que legalmente se presume. Los que tienen derechos condicionales o a plazos pueden, como medida conservatoria, entablar una demanda que interrumpa la prescripci\u00f3n. La prescripci\u00f3n de los derechos reales no alcanzar\u00eda los motivos de su creaci\u00f3n si el curso de ella debiera ser discontinuado por efecto de una condici\u00f3n o de un t\u00e9rmino.<\/p><\/blockquote>\n<p>Por su parte, sostuvo Jorge Alterini, en el marco del Simposio sobre Donaciones a Herederos Forzosos[<a href=\"#nota35\">35<\/a>]<a id=\"volver35\"><\/a>, ante la pregunta de un asistente respecto de si la prescripci\u00f3n veinte\u00f1al era aplicable tambi\u00e9n al donatario, que no hab\u00eda raz\u00f3n para sostener lo contrario, dado que<\/p>\n<blockquote><p>&#8230;\u00a0la prescripci\u00f3n adquisitiva sanea, aunque haya mala fe y carencia de t\u00edtulo \u2013porque puede no haber ni siquiera justo t\u00edtulo\u2013; \u00bfqu\u00e9 tiene que ver si es t\u00edtulo gratuito u oneroso? [&#8230;] es una v\u00eda de saneamiento absolutamente extra\u00f1a al t\u00edtulo de la adquisici\u00f3n [&#8230;] la usucapi\u00f3n larga, aunque sea de mala fe, sanea [&#8230;] todo [&#8230;] la prescripci\u00f3n, y m\u00e1s la adquisitiva, es la saneadora m\u00e1xima.<\/p><\/blockquote>\n<p>Referiremos por \u00faltimo el trabajo presentado por \u00c1ngel F. Cer\u00e1volo en su disertaci\u00f3n en oportunidad del LIV Seminario \u201cLaureano Arturo Moreira\u201d[<a href=\"#nota36\">36<\/a>]<a id=\"volver36\"><\/a>, rese\u00f1ado en el programa como \u201cLa prescripci\u00f3n como figura jur\u00eddica con efectos subsanatorios de ineficacias escriturarias. La problem\u00e1tica de la titularidad del dominio por el donatario que no reviste la condici\u00f3n de heredero legitimario o forzoso del donante. Bonificaci\u00f3n por el transcurso del tiempo. Prescripci\u00f3n liberatoria y adquisitiva. Supuestos de suspensi\u00f3n y de interrupci\u00f3n de los plazos\u201d.<\/p>\n<p>All\u00ed, Cer\u00e1volo expresa que en las donaciones a quienes no son herederos legitimarios del donante se halla impl\u00edcita una condici\u00f3n resolutoria o revocatoria de fuente legal (<em>ex lege<\/em>), que operar\u00e1 en el supuesto de que el acto a t\u00edtulo gratuito se repute inoficioso a la muerte del donante por afectar la porci\u00f3n leg\u00edtima de la que sus herederos forzosos no pueden ser privados. Y entra a continuaci\u00f3n a analizar la prescripci\u00f3n como freno a la acci\u00f3n de reducci\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed, refiri\u00e9ndose a lo obrado en el expediente 16-00154-06 del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, hace algunas reflexiones y apunta la postura en contrario sostenida por Jaime Giralt Font. Dice que el dominio del donatario y sus sucesores singulares o universales se halla sometido a condici\u00f3n resolutoria legal y es, por tanto, imperfecto en los t\u00e9rminos del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 2507 del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil<\/a>[<a href=\"#nota37\">37<\/a>]<a id=\"volver37\"><\/a>, pero que obviamente tendr\u00e1n la posesi\u00f3n en virtud de la tradici\u00f3n con causa en negocio traslativo de la propiedad, y, en consecuencia, posesi\u00f3n leg\u00edtima.<\/p>\n<p>As\u00ed, siendo que no puede desconocerse a quien as\u00ed posee el derecho que se acuerda a todo poseedor ileg\u00edtimo, incluso al usurpador, si bien el donatario o sus sucesores no pueden promover el juicio, pues ser\u00eda intentarlo contra s\u00ed mismos, pueden responder exitosamente a la acci\u00f3n de reducci\u00f3n que se dedujera, oponiendo, por v\u00eda de excepci\u00f3n, la usucapi\u00f3n producida. Agrega que la doctrina es pac\u00edfica en tanto atribuye valor de cosa juzgada a la sentencia que se dicte en el contradictorio. Y cita a Highton, quien sostiene que puede aparecer un tercero que no ha intervenido en el juicio, iniciando acci\u00f3n reivindicatoria; pero \u00e9ste es un riesgo que potencialmente existe respecto de todo inmueble. Y concluye:<\/p>\n<blockquote><p>Conforme con el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 2509 y los t\u00e9rminos de su nota, la adquisici\u00f3n por usucapi\u00f3n se agrega a la hecha antes a t\u00edtulo de donaci\u00f3n en el sentido de completarlo, obstando la posibilidad de hacer valer frente al usucapiente la condici\u00f3n legal a que se sujet\u00f3 su t\u00edtulo primitivo, quitando su imperfecci\u00f3n.<\/p><\/blockquote>\n<p>Dec\u00edamos que cita Cer\u00e1volo la disidencia de Giralt Font respecto del criterio sostenido, con fundamento en las normas contenidas en los ar\u00adt\u00edcu\u00adlos 2509 y 2606 [<a href=\"#nota38\">38<\/a>]<a id=\"volver38\"><\/a>\u00a0del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil<\/a>. Resumimos brevemente lo que informa respecto de la opini\u00f3n de este \u00faltimo, y as\u00ed, en opini\u00f3n de Jaime Giralt Font:<\/p>\n<blockquote><p>El citado ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 2509 establece que \u201cel que una vez ha adquirido la propiedad de una cosa por un t\u00edtulo no puede en adelante adquirirla por otro, si no es por lo que faltase al t\u00edtulo por el cual la hab\u00eda adquirido\u201d. Ello significa que puedo adquirir, por ejemplo, la mitad indivisa de un inmueble a t\u00edtulo de compra y luego la otra mitad por herencia; pero si ya he adquirido el dominio de un inmueble por daci\u00f3n en pago, no puedo, adem\u00e1s, adquirirlo tambi\u00e9n por cesi\u00f3n de herencia. Al respecto, resulta clara la nota del Codificador a este ar\u00adt\u00edcu\u00adlo: \u201cSiendo la propiedad la reuni\u00f3n de todos los derechos posibles sobre una cosa, un derecho completo, ninguna cosa (causa) nueva de adquisici\u00f3n puede agreg\u00e1rsele cuando \u00e9l existe en plenitud y perfecci\u00f3n [&#8230;] Cabe entonces considerar que si alguien adquiere el dominio exclusivo de un inmueble por donaci\u00f3n no puede, adem\u00e1s, adquirirlo tambi\u00e9n por prescripci\u00f3n. Esta interpretaci\u00f3n es tambi\u00e9n la que comparten: Eduardo A. Zannoni (direcci\u00f3n) y A\u00edda Kemelmajer de Carlucci (coordinaci\u00f3n) enC\u00f3digo Civil y leyes complementarias, t.\u00a010, p\u00e1gs.\u00a0696 y sgts., Ed. Astrea, Bs.\u00a0As., 2005: \u201cquien adquiri\u00f3 el dominio por un t\u00edtulo (p.\u00a0 ej., compraventa, legado, donaci\u00f3n, etc.) luego no puede adquirir por otro t\u00edtulo el dominio que ya tiene. Ello obedece a que el dominio comprende la totalidad de los atributos posibles sobre la cosa por ser el derecho real m\u00e1s completo y, en consecuencia, el propietario no puede agregar ninguna otra facultad. La norma se refiere al \u2018titulo\u2019 de adquisici\u00f3n, pero se aplica a todos los \u2018modos\u2019 de adquisici\u00f3n del dominio: por ejemplo, quien adquiri\u00f3 la cosa por la tradici\u00f3n que le hizo el vendedor sobre la base de un t\u00edtulo perfecto no puede adquirirla nuevamente por usucapi\u00f3n [&#8230;] Dado que la exclusividad importa la pertenencia de dominio a una sola persona, no pueden coexistir dos o m\u00e1s dominios sobre la misma cosa, ni a favor del mismo titular, ni de distintas personas [&#8230;] La doctrina indica que el origen de la regla consagrada en el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo es el principio romanista cl\u00e1sico\u00a0<em>nemini res sua servit<\/em>, seg\u00fan el cual nadie puede tener una servidumbre sobre su cosa y, en general, ning\u00fan derecho real agregado al dominio sobre el mismo objeto&#8230;\u201d. Por otra parte, el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 2606 del C\u00f3digo Civil dispone: \u201cEl derecho de propiedad se pierde cuando la ley atribuye a una persona, a t\u00edtulo de transformaci\u00f3n, accesi\u00f3n, o prescripci\u00f3n, la propiedad de una cosa perteneciente a otra\u201d. De aqu\u00ed resulta que para que la prescripci\u00f3n adquisitiva opere, es condici\u00f3n inexorable que la cosa sea ajena, no opinando en sentido contrario ninguno de los autores hasta aqu\u00ed citados [&#8230;] Es correcta la apreciaci\u00f3n de Cer\u00e1volo acerca de que, con la interpretaci\u00f3n a la que adherimos, est\u00e1 en mejor situaci\u00f3n un intruso, que, luego de veinte a\u00f1os, adquirir\u00e1 el dominio de un inmueble por usucapi\u00f3n, que el adquirente del adquirente de un donatario, a quien despu\u00e9s de a lo mejor cincuenta a\u00f1os de efectuada la donaci\u00f3n le es reclamado el bien. Pero la ley no siempre es justa&#8230; [y cita claros ejemplos de ello].<\/p><\/blockquote>\n<p>Por \u00faltimo, se detiene Cer\u00e1volo en las objeciones de Giralt Font, como sigue:<\/p>\n<blockquote><p>La prescripci\u00f3n de los derechos reales se funda en la posesi\u00f3n de la cosa, aunque \u2013como expresa el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 3961\u2013 la persona contra la cual corriese se encontrase, por raz\u00f3n de una condici\u00f3n a\u00fan no cumplida, o por un t\u00e9rmino a\u00fan no vencido, en la imposibilidad del ejercicio efectivo de sus derechos; agrega la nota: \u201cLa prescripci\u00f3n de los derechos reales no alcanzar\u00eda los motivos de su creaci\u00f3n si el curso de ella debiera discontinuarse por efecto de una condici\u00f3n o de un t\u00e9rmino\u201d&#8230;<\/p><\/blockquote>\n<p>Y contin\u00faa con claros argumentos, aunque apuntados m\u00e1s concretamente al caso de las donaciones de personas f\u00edsicas, de los que rescatamos para aplicar al particular los siguientes:<\/p>\n<blockquote><p>En lo tocante a lo dispuesto por el art.\u00a02509 del C\u00f3digo Civil y lo manifestado por V\u00e9lez en su nota, creemos firmemente que no se refiere \u00fanicamente al supuesto de adquirir por distintos y sucesivos t\u00edtulos partes proporcionales o desmembraciones del dominio, sino tambi\u00e9n, tal como claramente se deduce de su nota, al de adquirir lo que al derecho de dominio le faltare para ser pleno y perfecto [&#8230;] es posible adquirir con posterioridad lo que le falta al dominio para ser pleno, y ello puede acaecer por prescripci\u00f3n adquisitiva [&#8230;] ese dominio, claro est\u00e1, puede ser completado con posterioridad, adquiriendo tal car\u00e1cter que lo haga pleno. Por otro lado, reza parte de la nota al art.\u00a03961 C.\u00a0C., conforme el cual el curso de la prescripci\u00f3n comienza con la posesi\u00f3n, que \u201cen la prescripci\u00f3n de los derechos reales, que est\u00e1 fundada sobre la posesi\u00f3n de la cosa, ella debe poderse cumplir, a pesar de los obs\u00adt\u00e1cu\u00adlos temporarios que impidan a la persona en cuyo perjuicio procede ejercer su derecho\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>Tambi\u00e9n apuntamos la disidencia al respecto de Mario G. Szmuch, exteriorizada en su dictamen en minor\u00eda formulado en el expediente de consulta 16-00248-08, quien adhiere a la postura de Giralt Font, que, a su juicio, recepta la doctrina correcta sobre la materia. Transcribimos aqu\u00ed s\u00f3lo la doctrina del dictamen citado, y recomendamos su lectura completa para conocer sus fundamentos.<\/p>\n<p>As\u00ed, en palabras de Szmuch:<\/p>\n<blockquote><p>1) Quien adquiri\u00f3 la propiedad de un inmueble a t\u00edtulo de donaci\u00f3n con t\u00edtulo y modo suficientes no puede en adelante adquirirla por otro t\u00edtulo ni por ning\u00fan otro modo de adquisici\u00f3n (p.\u00a0 ej., usucapi\u00f3n), salvo en la parte que el donante no hubiera transmitido, conforme art.\u00a02509 del C\u00f3d. Civil. 2) La usucapi\u00f3n larga es un modo de adquirir ciertos derechos reales, pero no una manera de purgar los defectos que pudiera tener el t\u00edtulo de propiedad del poseedor. 3) La usucapi\u00f3n larga no opera sobre el t\u00edtulo del poseedor, no produce efectos en el mismo, ni para mejorarlo ni para empeorarlo; prueba de ello es que el art.\u00a04015 del C\u00f3d. Civil descarta totalmente el t\u00edtulo del poseedor a los efectos de la procedencia de la usucapi\u00f3n. 4) El transcurso del plazo de la usucapi\u00f3n larga no elimina del t\u00edtulo del donatario la condici\u00f3n resolutoria t\u00e1cita, consistente en la inoficiosidad de la donaci\u00f3n. Dicha condici\u00f3n resolutoria no se borra del t\u00edtulo del donatario por el mero transcurso del tiempo. 5) En vida del donante s\u00f3lo es posible eliminar tal condici\u00f3n legal v\u00eda distracto de donaci\u00f3n. 6) El cumplimiento de la condici\u00f3n resolutoria no produce por s\u00ed mismo el cambio de titularidad del inmueble, ya que para ello es preciso que se verifique el modo, es decir, la tradici\u00f3n, o alguno de sus suced\u00e1neos, conforme doctrina del art.\u00a01371 inc.\u00a02 del C\u00f3d. Civil.<\/p><\/blockquote>\n<p>Volviendo ahora a nuestra l\u00ednea argumental \u2013esto es, acogiendo la prescripci\u00f3n adquisitiva como modo de subsanaci\u00f3n v\u00e1lido\u2013, entendemos que podr\u00eda plantearse la posibilidad de alg\u00fan supuesto de suspensi\u00f3n o interrupci\u00f3n de la prescripci\u00f3n (conf. art.\u00a03986\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCIV<\/a>[<a href=\"#nota39\">39<\/a>]<a id=\"volver39\"><\/a>).<\/p>\n<p>Surge claramente de la lectura de la norma que la voluntad del Codificador fue que bastara con la intenci\u00f3n de ejercer el derecho, a pesar de que no se hiciera de la mejor forma; la soluci\u00f3n parece justa. Pero ello no significa que, aunque se proteja al titular de un derecho de un error involuntario cometido al exteriorizar su voluntad de ejercerlo, se lo haga a ultranza y en desmedro de los derechos de terceros y, m\u00e1s a\u00fan, de la seguridad jur\u00eddica.<\/p>\n<p>Sostenemos que no puede exig\u00edrsele menos a quien acciona por un derecho que entiende le pertenece que el dar a publicidad su pretensi\u00f3n; y, a su vez, trat\u00e1ndose de derechos reales sobre inmuebles, dicha publicidad debe reflejarse en la matr\u00edcula correspondiente y tener un correcto emplazamiento registral. Los \u00fanicos a quienes ser\u00eda oponible un derecho no publicitado son quienes conocieron o debieron conocer de \u00e9l y\/o de una controversia judicial al respecto. No puede pensarse que haya que hurgar expedientes judiciales para transmitir un derecho real por si acaso alg\u00fan interesado no ha sido lo suficientemente diligente y no ha dado emplazamiento registral a sus pretensiones.<\/p>\n<p>No caben dudas de que, en miras a la seguridad jur\u00eddica, quien pretenda ejercer un derecho evitando perderlo por el transcurso del tiempo debe valerse de la publicidad. No mediando dicha publicidad, estamos frente a una situaci\u00f3n de apariencia jur\u00eddica que juega en favor de los terceros de buena fe.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"4-conclusiones\"><\/a><h2>4. Conclusiones<\/h2>\n<p>No resulta observable el t\u00edtulo tra\u00eddo en consulta, con motivo de la donaci\u00f3n efectuada por parte de una sociedad comercial, en virtud de tratarse de un acto que puede ser v\u00e1lidamente otorgado por la misma, sin perjuicio de las eventuales acciones de la propia sociedad, de sus socios, o de terceros, las que, a tenor del tiempo transcurrido, se encuentran prescriptas.<\/p>\n<p>Para el caso de considerarse imprescriptible la acci\u00f3n, el t\u00edtulo ser\u00eda igualmente inobservable por haber transcurrido ya un plazo de m\u00e1s de veinte a\u00f1os de efectuada dicha donaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"notas\"><\/a><h2>Notas<\/h2>\n<p><a id=\"nota1\"><\/a>1<strong>.<\/strong>\u00a0En\u00a0<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Revista del Notariado<\/em><\/a>, Buenos Aires, Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, n\u00ba 889, julio-septiembre 2007, pp.\u00a0 25-35.<a href=\"#volver1\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota2\"><\/a>2<strong>.<\/strong>\u00a0Con profusa cita de doctrina y jurisprudencia: \u201cLegitimaci\u00f3n del representante societario en actos extraordinarios o exorbitantes al objeto social\u201d, en AA.\u00a0VV.,\u00a0<em>LV Seminario te\u00f3rico pr\u00e1ctico Laureano A. Moreira<\/em>, Buenos Aires, Academia Nacional del Notariado, junio 2008 (<a href=\"https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/biblioteca\/cgi-bin\/ESCRI\/ARTICULOS\/53664.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">publicado<\/a>\u00a0en\u00a0<em>Revista del Notariado<\/em>, Buenos Aires, Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, n\u00ba 894, octubre-diciembre 2008, pp.\u00a0 27-66).<a href=\"#volver2\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota3\"><\/a>3<strong>.<\/strong>\u00a0V\u00edtolo, Daniel R., \u201cLimitaciones de la capacidad. Nuevos apuntes sobre la personalidad jur\u00eddica en las sociedades comerciales\u201d, en AA.\u00a0VV.,\u00a0<em>Temas del derecho societario vivo<\/em>, Buenos Aires, Fundaci\u00f3n para la Investigaci\u00f3n y Desarollo de las Ciencias Jur\u00eddicas, 2008, p.\u00a0 10.<a href=\"#volver3\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota4\"><\/a>4<strong>.<\/strong>\u00a0Ver\u00a0Su\u00e1rez Anzorena, Carlos, \u201cPersonalidad de las sociedades\u201d, en Zald\u00edvar, Enrique y otros,\u00a0<em>Cuadernos de derecho societario<\/em>, t.\u00a01.<a href=\"#volver4\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota5\"><\/a>5<strong>.<\/strong>\u00a0Man\u00f3vil, Rafael M., \u201cActos que exceden el objeto social en el derecho argentino\u201d, en\u00a0<em>Revista del Derecho Comercial y de las Obligaciones<\/em>, 1978, p.\u00a0 1047.<a href=\"#volver5\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota6\"><\/a>6<strong>.<\/strong>\u00a0No trataremos aqu\u00ed la discusi\u00f3n doctrinaria respecto del alcance de la expresi\u00f3n \u201clas operaciones sociales\u201d y la daremos por superada en favor de la postura que la subsume en aquellas emergentes \u201cdel contrato social\u201d, considerando ambos conceptos como un\u00edvocos, en virtud de que no hace diferencia con relaci\u00f3n al caso en consulta. As\u00ed, las restantes acciones derivadas de las operaciones del giro comercial de la sociedad deber\u00e1n estar a la prescripci\u00f3n que corresponda a cada caso.<a href=\"#volver6\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota7\"><\/a>7<strong>.<\/strong>\u00a0Ver\u00f3n, Alberto V.,\u00a0<em>Tratado de los conflictos societarios<\/em>, Buenos Aires, La Ley, 2006, p.\u00a0 872.<a href=\"#volver7\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota8\"><\/a>8<strong>.<\/strong>\u00a0\u00cddem, p.\u00a0 880.<a href=\"#volver8\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota9\"><\/a>9<strong>.<\/strong>\u00a0Ib\u00eddem.<a href=\"#volver9\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota10\"><\/a>10<strong>.<\/strong>\u00a0\u00cddem, p. 960.<a href=\"#volver10\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota11\"><\/a>11<strong>.<\/strong>\u00a0\u00cddem, p. 883.<a href=\"#volver11\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota12\"><\/a>12<strong>.<\/strong>\u00a0\u00cddem, p. 908.<a href=\"#volver12\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota13\"><\/a>13<strong>.<\/strong>\u00a0\u00cddem, p. 937.<a href=\"#volver13\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota14\"><\/a>14<strong>.<\/strong>\u00a0\u00cddem, p. 943.<a href=\"#volver14\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota15\"><\/a>15<strong>.<\/strong>\u00a0Nissen, Ricardo A.,\u00a0<em>Ley de Sociedades Comerciales. Comentada, anotada y concordada<\/em>, p.\u00a0 646.<a href=\"#volver15\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota16\"><\/a>16<strong>.<\/strong>\u00a0Autos \u201cBanco R\u00edo de la Plata SA s\/ incidente de revisi\u00f3n por Liledi SA\u201d (citado en\u00a0Nissen, Ricardo A., ob.\u00a0cit. [cfr. nota 15], p.\u00a0 641).<a href=\"#volver16\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota17\"><\/a>17<strong>.\u00a0<\/strong>Ib\u00eddem.<a href=\"#volver17\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota18\"><\/a>18<strong>.<\/strong>\u00a0V\u00edtolo, Daniel R.,\u00a0<em>Sociedades comerciales. Ley 19.550 comentada. Doctrina, jurisprudencia, bibliograf\u00eda<\/em>, Santa Fe, Rubinzal-Culzoni, 2007, p.\u00a0 704.<a href=\"#volver18\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota19\"><\/a>19<strong>.<\/strong>\u00a0\u00cddem, p.\u00a0 705.<a href=\"#volver19\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota20\"><\/a>20<strong>.<\/strong>\u00a0AA.\u00a0VV., \u201cEstudio de t\u00edtulos. Cl\u00e1usula de t\u00edtulos perfectos. Buena fe y diligencia del adquirente a t\u00edtulo oneroso. Responsabilidad\u201d (<a href=\"https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/biblioteca\/cgi-bin\/ESCRI\/ARTICULOS\/16805.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">publicado<\/a>\u00a0en\u00a0<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Revista del Notariado<\/em><\/a>, Buenos Aires, Colegio de Escribanos de la Capital Federal, n\u00ba 775, enero-febrero 1981, pp.\u00a0 137-184).<a href=\"#volver20\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota21\"><\/a>21<strong>.<\/strong>\u00a0Braschi, Agust\u00edn O., \u201c<a href=\"https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/biblioteca\/cgi-bin\/ESCRI\/ARTICULOS\/40645.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Acerca del seguro t\u00edtulos. \u00bfSeguro de t\u00edtulos seguros<\/a>?\u201d, en\u00a0<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Revista del Notariado<\/em><\/a>, Buenos Aires, Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, n\u00ba 876, abril-junio 2004, pp.\u00a0 259-280.<a href=\"#volver21\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota22\"><\/a>22<strong>.<\/strong>\u00a0Art.\u00a03955\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCIV<\/a>: \u201cLa acci\u00f3n de reivindicaci\u00f3n que compete al heredero leg\u00edtimo, contra los terceros adquirentes de inmuebles comprendidos en una donaci\u00f3n, sujeta a reducci\u00f3n por comprender parte de la leg\u00edtima del heredero, no es prescriptible sino desde la muerte del donante\u201d.<a href=\"#volver22\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota23\"><\/a>23<strong>.<\/strong>\u00a0Art.\u00a04015\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCIV<\/a>: \u201cPrescr\u00edbese tambi\u00e9n la propiedad de cosas inmuebles y dem\u00e1s derechos reales por la posesi\u00f3n continua de veinte a\u00f1os, con \u00e1nimo de tener la cosa para s\u00ed, sin necesidad de t\u00edtulo y buena fe por parte del poseedor, salvo lo dispuesto respecto a las servidumbres para cuya prescripci\u00f3n se necesita t\u00edtulo\u201d.<a href=\"#volver23\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota24\"><\/a>24<strong>.<\/strong>\u00a0Art.\u00a04016\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCIV<\/a>: \u201cAl que ha pose\u00eddo durante veinte a\u00f1os sin interrupci\u00f3n alguna, no puede opon\u00e9rsele ni la falta de t\u00edtulo ni su nulidad, ni la mala fe en la posesi\u00f3n\u201d.<a href=\"#volver24\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota25\"><\/a>25<strong>.<\/strong>\u00a0Nota al art.\u00a04015 CCIV: \u201cTroplong dice: \u2018Nada puede escapar al imperio de esta prescripci\u00f3n: ella excluye todo factor y todo privilegio, y se extiende sobre todos los derechos\u2019\u201d. Nota al art.\u00a04016 CCIV: \u201cResulta de lo que precede: 1) que el que tiene durante treinta a\u00f1os una posesi\u00f3n pac\u00edfica, p\u00fablica y continua, y la conserva s\u00f3lo en su inter\u00e9s propio, no tiene ya cosa alguna que probar, para usar en beneficio de la prescripci\u00f3n; 2) que el que quiere prescribir por treinta a\u00f1os no tiene que alegar t\u00edtulo alguno, y con m\u00e1s raz\u00f3n no tiene que temer las excepciones que se alegaren contra los vicios de su t\u00edtulo, con excepci\u00f3n del vicio de precario; 3) que la buena fe exigida para la prescripci\u00f3n de diez a\u00f1os, no lo es para la prescripci\u00f3n de treinta a\u00f1os\u201d.<a href=\"#volver25\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota26\"><\/a>26<strong>.<\/strong>\u00a0Cer\u00e1volo, Franciso, \u201c<a href=\"https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/biblioteca\/cgi-bin\/ESCRI\/ARTICULOS\/37207.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">La usucapi\u00f3n como excepci\u00f3n a la acci\u00f3n real prevista por el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 3955 del C\u00f3\u00addigo Civil<\/a>\u201d, en\u00a0<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Revista del Notariado<\/em><\/a>, Buenos Aires, Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, n\u00ba\u00a0869, julio-septiembre 2002, pp.\u00a0 103-116.<a href=\"#volver26\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota27\"><\/a>27<strong>.<\/strong>\u00a0Art.\u00a02509\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCIV<\/a>: \u201cEl que una vez ha adquirido la propiedad de una cosa por un t\u00edtulo, no puede en adelante adquirirla por otro, si no es por lo que faltase al t\u00edtulo por el cual la hab\u00eda adquirido\u201d.<a href=\"#volver27\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota28\"><\/a>28<strong>.<\/strong>\u00a0Nota al art.\u00a02509\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCIV<\/a>: \u201cSiendo la propiedad la reuni\u00f3n de todos los derechos posibles sobre una cosa, un derecho completo, ninguna cosa nueva de adquisici\u00f3n puede agreg\u00e1rsele cuando \u00e9l existe en su plenitud y perfecci\u00f3n&#8230;\u201d.<a href=\"#volver28\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota29\"><\/a>29<strong>.<\/strong>\u00a0Highton, Elena I.,\u00a0<em>Derechos reales<\/em>, t.\u00a02, v.\u00a02, p.\u00a0 138.<a href=\"#volver29\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota30\"><\/a>30<strong>.<\/strong>\u00a0En\u00a0<em>La Ley Patagonia<\/em>, junio 2009, p.\u00a0 881 (cita online: AR\/JUR\/26492-2008).<a href=\"#volver30\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota31\"><\/a>31<strong>.<\/strong>\u00a0Art.\u00a03980\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCIV<\/a>: \u201cCuando por raz\u00f3n de dificultades o imposibilidad de hecho se hubiere impedido temporalmente el ejercicio de una acci\u00f3n, los jueces est\u00e1n autorizados a liberar al acreedor, o al propietario, de las consecuencias de la prescripci\u00f3n cumplida durante el impedimento si despu\u00e9s de su cesaci\u00f3n el acreedor o propietario hubiese hecho valer sus derechos en el t\u00e9rmino de tres meses&#8230;\u201d.<a href=\"#volver31\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota32\"><\/a>32<strong>.<\/strong>\u00a0Art.\u00a03966\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCIV<\/a>: \u201cLa prescripci\u00f3n corre contra los incapaces que tuvieren representantes legales. Si carecieren de representaci\u00f3n, se aplicar\u00e1 lo dispuesto en el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 3980\u201d.<a href=\"#volver32\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota33\"><\/a>33<strong>.<\/strong>\u00a0Art.\u00a02758\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCIV<\/a>: \u201cLa acci\u00f3n de reivindicaci\u00f3n es una acci\u00f3n que nace del dominio que cada uno tiene de cosas particulares, por la cual el propietario que ha perdido la posesi\u00f3n, la reclama y la reivindica, contra aquel que se encuentra en posesi\u00f3n de ella\u201d.<a href=\"#volver33\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota34\"><\/a>34<strong>.<\/strong>\u00a0Art.\u00a04020\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCIV<\/a>: \u201cLa acci\u00f3n para pedir la partici\u00f3n de la herencia contra el coheredero que ha pose\u00eddo el todo o parte de ella en nombre propio se prescribe a los veinte a\u00f1os\u201d.<a href=\"#volver34\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota35\"><\/a>35<strong>.<\/strong>\u00a0Celebrado en el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires el 6\/9\/2010.<a href=\"#volver35\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota36\"><\/a>36<strong>.<\/strong>\u00a0Organizado por la Academia Nacional del Notariado 29-30\/11\/2007.<a href=\"#volver36\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota37\"><\/a>37<strong>.<\/strong>\u00a0Art.\u00a0\u00a02507\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCIV<\/a>: \u201cEl dominio se llama pleno o perfecto cuando es perpetuo y la cosa no est\u00e1 gravada con ning\u00fan derecho real hacia otras personas. Se llama menos pleno o imperfecto cuando debe resolverse al fin de un cierto tiempo o al advenimiento de una condici\u00f3n, o si la cosa que forma su objeto es un inmueble, gravado respecto de terceros con un derecho real, como servidumbre, usufructo, etc\u00e9tera\u201d.<a href=\"#volver37\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota38\"><\/a>38<strong>.<\/strong>\u00a0Art.\u00a02606\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCIV<\/a>: \u201cEl derecho de propiedad se pierde cuando la ley atribuye a una persona, a t\u00edtulo de transformaci\u00f3n, accesi\u00f3n, o prescripci\u00f3n, la propiedad de una cosa perteneciente a otra\u201d.<a href=\"#volver38\">\u2191<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota39\"><\/a>39<strong>.<\/strong>\u00a0Art.\u00a03986\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCIV<\/a>: \u201cLa prescripci\u00f3n se interrumpe por demanda contra el poseedor o deudor, aunque sea interpuesta ante juez incompetente o fuere defectuosa y aunque el demandante no haya tenido capacidad legal para presentarse en juicio&#8230;\u201d.<a href=\"#volver39\">\u2191<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La capacidad gen\u00e9rica de la sociedad es independiente del objeto concreto para el que se haya constituido, que no impone un l\u00edmite a su actuaci\u00f3n, sino que s\u00f3lo hace al r\u00e9gimen de imputaci\u00f3n interno. La decisi\u00f3n v\u00e1lidamente adoptada por el \u00f3rgano de gobierno respecto de la aprobaci\u00f3n de un acto notoriamente extra\u00f1o al objeto social resulta suficiente para considerarlo v\u00e1lido, eficaz y oponible a la sociedad.<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":2499,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","spay_email":"","footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_is_tweetstorm":false},"categories":[1],"tags":[613,826,572,50,1414,606,604,392,398,994,605,571,580,135,18,32,574,607,608],"class_list":["post-731","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-actos-extranos-al-objeto-social","tag-comision-de-consultas-juridicas","tag-codigo-de-comercio","tag-donaciones-2","tag-donaciones-societarias","tag-justo-titulo","tag-legataria","tag-ley-19550","tag-ley-de-sociedades-comerciales","tag-marti-diego-maximiliano","tag-nulidad-absoluta","tag-objeto-social","tag-prescripcion-adquisitiva","tag-sociedad-anonima-2","tag-testamentos","tag-titulo-observable","tag-titulo-perfecto","tag-titulo-suficiente","tag-usucapion-2","revista-527","seccion-dictamenes","autor-marti-diego-maximiliano","ao-2170","tema-capacidad","tema-donaciones","rama-derecho-de-los-contratos","rama-derecho-societario-comercial-personas-juridicas"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v23.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Donaci\u00f3n por sociedad an\u00f3nima. Capacidad. Acto extra\u00f1o al objeto - Revista del Notariado<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2014\/11\/donacion-por-sociedad-anonima-capacidad-acto-extrano-al-objeto\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Donaci\u00f3n por sociedad an\u00f3nima. Capacidad. Acto extra\u00f1o al objeto - Revista del Notariado\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La capacidad gen\u00e9rica de la sociedad es independiente del objeto concreto para el que se haya constituido, que no impone un l\u00edmite a su actuaci\u00f3n, sino que s\u00f3lo hace al r\u00e9gimen de imputaci\u00f3n interno. 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