{"id":6915,"date":"2018-12-14T18:56:44","date_gmt":"2018-12-14T21:56:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/?p=6915"},"modified":"2024-04-22T09:32:23","modified_gmt":"2024-04-22T12:32:23","slug":"enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/","title":{"rendered":"Enajenaci\u00f3n de bienes inmuebles por institutos de vida consagrada y sociedades de vida apost\u00f3lica (IVC y SVA)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/dirtyblerk\/6410271655\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-5525 size-full\" src=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/basilica-vaticano_700x400.jpg\" alt=\"basilica-vaticano_700x400\" width=\"700\" height=\"400\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><sup><em>Imagen: <a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/dirtyblerk\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">William Pearce<\/a>, <a href=\"https:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nd\/2.0\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CC-BY-ND 2.0<\/a><\/em><\/sup><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"background-color: #f6cece; padding: 7px;\">Autores:<strong> Mar\u00eda Marta Herrera<\/strong> (<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/biografia\/maria-marta-luisa-herrera\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">ver bio<\/a>) \u00a0| \u00a0<strong>Cecilia Korniusza<\/strong> \u00a0| \u00a0<strong>Diego M. Mage<\/strong> (<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/biografia\/diego-mariano-mage\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">ver bio<\/a>)<\/p>\n<p style=\"background-color: #f2f2f2; padding: 10px;\"><strong><span style=\"color: #000080;\">Resumen<\/span>:<\/strong>\u00a0Se analiza el r\u00e9gimen jur\u00eddico dispositivo en materia inmobiliaria de los Institutos de vida consagrada y Sociedades de vida apost\u00f3lica (antiguas \u00f3rdenes y congregaciones religiosas). Se concluir\u00e1 que las afirmaciones que ha efectuado el magisterio pontificio respecto de estos organismos, sumadas a la sanci\u00f3n de la ley 24.483 y su normativa reglamentaria, y los art\u00edculos 146 y 147 del C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n, autorizan a afirmar que los mismos deben ser considerados como personas jur\u00eddicas de derecho p\u00fablico. A su vez, la normativa can\u00f3nica que regula su capacidad dispositiva, en tanto no contradiga el orden p\u00fablico, es derecho vigente por expresa remisi\u00f3n que a la misma hace la legislaci\u00f3n civil, y por tanto debe ser conocida por el operador jur\u00eddico para evitar posibles nulidades.<\/p>\n<p style=\"background-color: #f2f2f2; padding: 10px;\"><strong><span style=\"color: #000080;\">Palabras clave<\/span>:<\/strong>\u00a0Iglesia Cat\u00f3lica, \u00f3rdenes y congregaciones religiosas, eficacia civil del derecho can\u00f3nico, requisitos para disponer de bienes inmuebles.<\/p>\n<p style=\"background-color: #f2f2f2; padding: 10px;\"><sup><span style=\"color: #000080;\">Recibido: <\/span>3\/9\/2018 \u00a0<strong><span style=\"color: #000080;\">| \u00a0<\/span><\/strong><span style=\"color: #000080;\">Aceptado: <\/span>17\/9\/2018<\/sup><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right; padding-left: 150px;\"><em>Si en 19 de cada 20 escrituras aparece vendiendo sor Amalia, a la 21 no os queda m\u00e1s remedio que recordar y estudiar el r\u00e9gimen jur\u00eddico registral de los entes eclesi\u00e1sticos. Y cuando llegas a leer el c\u00famulo de disposiciones existente, piensas que es m\u00e1s f\u00e1cil calificar una escritura de venta de un solar por una sociedad cuyo objeto social sea el desarrollo de la investigaci\u00f3n de hidrocarburos que la realizada por una congregaci\u00f3n, aunque en \u00e9sta los socios emitan s\u00f3lo votos simples\u2026<\/em> <a id=\"footnote-161507-1-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-1\">1<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"1-introduccion\"><\/a><h2>1. Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p>La cita que inicia este trabajo de investigaci\u00f3n, ingeniosa y clarividente, nos introduce en el tema que a continuaci\u00f3n desarrollaremos y anticipa el problema al que nos enfrentamos los notarios al analizar actos dispositivos en los cuales intervienen o han intervenido institutos de vida consagrada (en adelante, \u201cIVC\u201d) o sociedades de vida apost\u00f3lica (en adelante, \u201cSVA\u201d): <a id=\"footnote-161507-2-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-2\">2<\/a>\u00a0conocer los requisitos legales que deben cumplirse ineludiblemente para que tales actos no contrar\u00eden los \u00f3rdenes normativos eclesial <a id=\"footnote-161507-3-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-3\">3<\/a>\u00a0y estatal, y, a trav\u00e9s de su correcta aplicaci\u00f3n, poder evitar consecuencias jur\u00eddicas perjudiciales o disvaliosas en ambos \u00e1mbitos. Podr\u00eda parecer que el tema carece de actualidad o de relevancia, pero documentos pontificios recientes <a id=\"footnote-161507-4-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-4\">4<\/a>\u00a0y emprendimientos inmobiliarios novedosos <a id=\"footnote-161507-5-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-5\">5<\/a>\u00a0demuestran que la cuesti\u00f3n dista sobremanera de ser as\u00ed.<\/p>\n<p>Por un lado, ante las necesidades de la comunidad, el espacio urbano deviene en terreno f\u00e9rtil para las inversiones econ\u00f3micas de capital, que se materializan en la construcci\u00f3n y comercializaci\u00f3n de grandes emprendimientos inmobiliarios:\u00a0<em>shopping centers<\/em>, hoteles, centros de convenciones y megaeventos, urbanizaciones cerradas verticales y horizontales, edificios comerciales y l\u00fadicos, etc. Para ello, resulta sumamente oportuna la reconversi\u00f3n y recuperaci\u00f3n de espacios urbanos desaprovechados tales como, en la actualidad, lo son muchos de los inmuebles de propiedad de los IVC y SVA. Por otro lado, estamos ante antiguas instituciones que, frente a la falta de vocaciones religiosas, resultan titulares de un cuantioso patrimonio que se encuentra inutilizado y, adem\u00e1s, carece de gestores id\u00f3neos. Tanto es as\u00ed que la\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Santa_Sede\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Santa Sede<\/a>, a trav\u00e9s del organismo competente, <a id=\"footnote-161507-6-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-6\">6<\/a>\u00a0se ha visto en la necesidad de emitir recomendaciones y orientaciones jur\u00eddicas y pastorales respecto de la administraci\u00f3n de los bienes pertenecientes a los IVC y SVA. <a id=\"footnote-161507-7-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-7\">7<\/a>\u00a0Como se podr\u00e1 advertir, el tema conlleva considerar una vastedad de cuestiones hist\u00f3ricas, teol\u00f3gicas, filos\u00f3ficas y jur\u00eddicas que torna imposible que cada una sea tratada con la profundidad que se merece. <a id=\"footnote-161507-8-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-8\">8<\/a><\/p>\n<p>La Rep\u00fablica Argentina cuenta con un importante patrimonio que es propiedad de la Iglesia Cat\u00f3lica pero de cuya influencia y beneficios han participado tanto el Estado como la sociedad en general. <a id=\"footnote-161507-9-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-9\">9<\/a>\u00a0Si bien, para nuestro ordenamiento jur\u00eddico, la capacidad de la Iglesia Cat\u00f3lica para adquirir, administrar, retener o enajenar toda clase de bienes <a id=\"footnote-161507-10-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-10\">10<\/a>\u00a0nunca ha sido controvertida, <a id=\"footnote-161507-11-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-11\">11<\/a>\u00a0m\u00e1s dif\u00edcil resulta determinar a qui\u00e9n nos referimos de manera espec\u00edfica al aludir a esta instituci\u00f3n. En concreto, \u00bfla componen \u00fanicamente las entidades que en la historia jur\u00eddica argentina fueron identificadas como la Iglesia, es decir, la Santa Sede, las di\u00f3cesis, las parroquias, los seminarios, los cabildos catedralicios, etc.?, \u00bfo incluimos tambi\u00e9n a las antiguamente denominadas \u00f3rdenes o congregaciones religiosas (hoy en d\u00eda IVC y SVA)? <a id=\"footnote-161507-12-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-12\">12<\/a><\/p>\n<p>Por otro lado, \u00bftenemos en claro que el tratamiento de la titularidad y r\u00e9gimen jur\u00eddico de los bienes de la Iglesia exige hacer referencia a dos sistemas normativos distintos: el derecho can\u00f3nico y el ordenamiento jur\u00eddico estatal? Y, en caso de responder de manera afirmativa a este interrogante, \u00bfcontamos con un conjunto normativo sistem\u00e1tico y unitario que regule los bienes que integran el patrimonio de la Iglesia (englobando, en este concepto, a todas las entidades eclesiales que la conforman) y que determine clara e indubitadamente de qu\u00e9 manera se ha de proceder en el tr\u00e1fico inmobiliario? La respuesta negativa se impone y es por esto que debemos hacer un estudio transversal del derecho para poder dar soluci\u00f3n a esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Para responder a los interrogantes que anteceden, hemos intentado hacer una prudente selecci\u00f3n de los t\u00f3picos que, entendemos, tienen mayor trascendencia en relaci\u00f3n con el tema a analizar y su influencia en la g\u00e9nesis, aprobaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n de la normativa vigente. A trav\u00e9s del presente trabajo pretendemos fundamentar que, por conformar los IVC y SVA una parte fundamental de la estructura constitucional de la Iglesia Cat\u00f3lica, no pueden tener un tratamiento diferenciado al que hist\u00f3ricamente han recibido otros entes eclesi\u00e1sticos como, por ejemplo, las di\u00f3cesis o las parroquias. Por esto, en los actos jur\u00eddicos que impliquen actos de disposici\u00f3n, debe respetarse la legislaci\u00f3n can\u00f3nica, por ser esta la fuente jur\u00eddica que regula esta actividad por remisi\u00f3n expresa de la normativa estatal. Para ello, adem\u00e1s de efectuar un breve repaso hist\u00f3rico de estas formas de vida asociativa, nacidas en el seno de la Iglesia, y repasar las leyes can\u00f3nicas y estatales y las diversas relaciones entre ambos \u00f3rdenes normativos, abordaremos los requisitos legales necesarios para que los IVC y SVA puedan enajenar v\u00e1lidamente inmuebles de su propiedad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"2-la-vida-consagrada-en-la-iglesia-catolica-apostolica-romana\"><\/a><h2>2. La vida consagrada en la Iglesia Cat\u00f3lica Apost\u00f3lica Romana<\/h2>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"21-concepto\"><\/a><h3>2.1. Concepto<\/h3>\n<p>Para los fieles cat\u00f3licos, la vida consagrada implica la respuesta dada a un llamado especial que Dios les formula a participar en la misi\u00f3n salv\u00edfica de la Iglesia, de acuerdo con un determinado carisma, entendi\u00e9ndose por tal al don que Dios gratuitamente concede a algunas personas en beneficio de la comunidad. <a id=\"footnote-161507-13-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-13\">13<\/a>\u00a0Al responder a ese llamado, el fiel se consagra de manera especial mediante la profesi\u00f3n de los consejos evang\u00e9licos de pobreza, castidad y obediencia. <a id=\"footnote-161507-14-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-14\">14<\/a>\u00a0A los bautizados, la Iglesia los exhorta a llevar una vida de pobreza, pero no al punto de llegar al desprendimiento total de los bienes terrenos; de castidad, pero no hasta el punto de renunciar al matrimonio; de obediencia, pero no hasta el extremo de despojarse de la propia voluntad. Pero para quienes han sido llamados a seguir a Cristo en esta forma de vida, estos preceptos deben ser asumidos de manera m\u00e1s profunda, intensa, permanente y visible.<\/p>\n<p>La vida consagrada, como toda realidad eclesial, presenta un aspecto teologal y otro de \u00edndole jur\u00eddica. Evidentemente, ambos son diversos pero complementarios, dado que no se concibe el segundo sin el primero y, a la vez, el primero busca institucionalizarse dentro de la Iglesia a trav\u00e9s de la formulaci\u00f3n de estructuras jur\u00eddicas. Como se\u00f1ala Heredia, <a id=\"footnote-161507-15-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-15\">15<\/a>\u00a0el \u00a71 del canon\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P1X.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">573<\/a>\u00a0del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a> <a id=\"footnote-161507-16-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-16\">16<\/a>\u00a0toma los principales elementos teol\u00f3gicos de la vida consagrada, mientras que el \u00a72 y el canon\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__PS.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">207-\u00a72<\/a>\u00a0brindan los elementos que configuran las formas institucionalizadas de la misma. <a id=\"footnote-161507-17-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-17\">17<\/a>\u00a0As\u00ed, bajo el aspecto teol\u00f3gico, los elementos esenciales ser\u00e1n la vocaci\u00f3n y consagraci\u00f3n, el seguimiento m\u00e1s estrecho de Cristo, la entrega total y especial a Dios y a la Iglesia con miras a la salvaci\u00f3n del mundo, una uni\u00f3n especial con la Iglesia y su misi\u00f3n salv\u00edfica, la b\u00fasqueda de la perfecci\u00f3n como signo en este mundo del Reino de Dios, y que esta forma de vida sea asumida de manera estable mediante la profesi\u00f3n de los consejos evang\u00e9licos de pobreza, castidad y obediencia, de tal forma que quien los asume adquirir\u00e1 un nuevo estatuto jur\u00eddico dentro de la Iglesia. <a id=\"footnote-161507-18-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-18\">18<\/a>\u00a0Bajo el aspecto can\u00f3nico, los elementos constitutivos de la vida consagrada ser\u00e1n, en el caso de la consagraci\u00f3n en formas de vida comunitaria \u2013que son las que nos interesan para este trabajo <a id=\"footnote-161507-19-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-19\">19<\/a>\u2013, su profesi\u00f3n mediante votos u otro v\u00edncu\u00adlo sacro, en un instituto erigido can\u00f3nicamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"22-sintesis-historica\"><\/a><h3>2.2. S\u00edntesis hist\u00f3rica<\/h3>\n<p>Como ya dijimos, para los cristianos, la vida y ense\u00f1anzas de Jesucristo constituyen el paradigma de la vida a imitar. Los Evangelios narran el llamado que \u00c9l hizo a sus primeros disc\u00edpulos, quienes dejaron todo para seguirlo, renunciando a ellos mismos en pos de convertirse en sus m\u00e1s estrechos seguidores y propagadores de su mensaje. <a id=\"footnote-161507-20-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-20\">20<\/a>\u00a0Pero a ese grupo inicial se fueron sumando otros miembros que conformaron la primera comunidad apost\u00f3lica, algunos de entre los cuales comenzaron a vivir tratando de seguir lo m\u00e1s estrictamente posible la vida de Cristo pobre, casto y obediente. <a id=\"footnote-161507-21-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-21\">21<\/a><\/p>\n<p>Si hacemos una prieta s\u00edntesis de las formas de vida consagrada que surgieron en la historia de la Iglesia, podemos citar primero a las v\u00edrgenes y a los ascetas, quienes cultivaron la continencia, la renuncia a los bienes materiales, la oraci\u00f3n y la penitencia, pero dentro de las comunidades de las cuales formaban parte. Con posterioridad surgi\u00f3 el monaquismo, mediante el cual sus cultores buscaron esos mismos objetivos, adem\u00e1s de una vida contemplativa de las cosas divinas, apart\u00e1ndose totalmente de la vida secular. <a id=\"footnote-161507-22-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-22\">22<\/a>\u00a0En la Iglesia Latina, resulta particularmente importante San Benito, puesto que de sus reglas se derivar\u00edan las principales formas de vida mon\u00e1stica en Occidente <a id=\"footnote-161507-23-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-23\">23<\/a>\u00a0y a trav\u00e9s de las cuales los monjes comenzar\u00edan a efectuar votos de conversi\u00f3n de las costumbres, de estabilidad y de obediencia, someti\u00e9ndose a la regla y al abad que era su int\u00e9rprete. Luego, surgir\u00edan otras formas de vida consagrada como la de los can\u00f3nigos regulares, <a id=\"footnote-161507-24-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-24\">24<\/a>\u00a0las \u00f3rdenes mendicantes <a id=\"footnote-161507-25-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-25\">25<\/a>\u00a0y, luego de la reforma religiosa, las \u00f3rdenes de cl\u00e9rigos regulares, que unir\u00edan el ministerio sacerdotal a la profesi\u00f3n religiosa pero abandonando las observancias mon\u00e1sticas y asumiendo pr\u00e1cticas de apostolado m\u00e1s din\u00e1micas. Es a partir del siglo XVI que, en la Iglesia, se consolidaron las \u00f3rdenes o institutos religiosos aprobados por la autoridad eclesi\u00e1stica, a los cuales se ingresaba mediante la profesi\u00f3n de votos \u201csolemnes\u201d de pobreza, castidad y obediencia. <a id=\"footnote-161507-26-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-26\">26<\/a>\u00a0Sin embargo, debemos destacar una gran diferencia entre las \u00f3rdenes masculinas y las femeninas: el\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Concilio_de_Trento\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Concilio de Trento<\/a>\u00a0impidi\u00f3 que las mujeres consagradas efectuaran la pr\u00e1ctica de los consejos evang\u00e9licos fuera de sus monasterios, puesto que una religiosa deb\u00eda emitir no solo votos solemnes sino, fundamentalmente, vivir dentro de un convento de clausura, es decir, apartada del mundo secular.<\/p>\n<p>Sin embargo, las necesidades de la evangelizaci\u00f3n provocaron que las prohi\u00adbiciones tridentinas se fueran suavizando. De esta manera, comenzaron a surgir sociedades de cl\u00e9rigos y laicos, hombres y mujeres, que no hac\u00edan votos <a id=\"footnote-161507-27-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-27\">27<\/a>\u00a0o, si los hac\u00edan, no eran reconocidos como tales por la Iglesia como votos \u201creligiosos\u201d. Mediante estas nuevas formas, se buscaba desarrollar actividades apost\u00f3licas que la profesi\u00f3n religiosa (votos solemnes, vida regular y clausura para las mujeres) imped\u00eda. Las mismas recibieron la denominaci\u00f3n de \u201ccongregaciones\u201d, a las cuales tambi\u00e9n se les equipararon las sociedades piadosas, que eran aprobadas por un obispo diocesano. Tuvieron su reconocimiento como formas de vida consagrada mediante la constituci\u00f3n apost\u00f3lica\u00a0<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/leo-xiii\/la\/apost_constitutions\/documents\/hf_l-xiii_apc_19001208_conditae-a-christo.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Conditae a Christo<\/a>\u00a0(1900), del papa\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Le%C3%B3n_XIII\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Le\u00f3n XIII<\/a>, aunque con el nombre de \u201ccongregaciones\u201d, siendo su caracter\u00edstica principal la emisi\u00f3n de votos \u201csimples\u201d. <a id=\"footnote-161507-28-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-28\">28<\/a>\u00a0Finalmente, mediante la constituci\u00f3n apost\u00f3lica\u00a0<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/pius-xii\/es\/apost_constitutions\/documents\/hf_p-xii_apc_19470202_provida-mater-ecclesia.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Provida Mater Ecclesia<\/a>\u00a0(1947), del papa\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/P%C3%ADo_XII\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">P\u00edo XII<\/a>, recibir\u00edan reconocimiento jur\u00eddico los institutos seculares como nueva forma de vida consagrada, a la cual haremos referencia en los p\u00e1rrafos siguientes.<\/p>\n<p>Sin embargo, el camino hacia el reconocimiento y la aprobaci\u00f3n de otras formas de vida consagrada no se encuentra cerrado, situaci\u00f3n espec\u00edficamente prevista por el canon\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P1X.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">605<\/a>\u00a0del CIC, <a id=\"footnote-161507-29-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-29\">29<\/a>\u00a0aunque debemos aclarar que este permiso solo puede otorgarlo la Sede Apost\u00f3lica, por conllevar tal declaraci\u00f3n un pronunciamiento de tipo magisterial. <a id=\"footnote-161507-30-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-30\">30<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"23-una-cuestion-eclesiologica-con-consecuencias-juridicas-en-el-ambito-estatal\"><\/a><h3>2.3. Una cuesti\u00f3n eclesiol\u00f3gica con consecuencias jur\u00eddicas\u00a0en el \u00e1mbito estatal<\/h3>\n<p>Hist\u00f3ricamente, se ha entendido a la Iglesia Cat\u00f3lica como una sociedad perfecta <a id=\"footnote-161507-31-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-31\">31<\/a>\u00a0pero desigual, destac\u00e1ndose que est\u00e1 constituida de modo jer\u00e1rquico, tomando como punto de partida dos clases de fieles, los cl\u00e9rigos y los laicos. <a id=\"footnote-161507-32-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-32\">32<\/a>\u00a0Son estos \u00faltimos quienes deben ser gobernados por los primeros, a quienes les corresponde la direcci\u00f3n de la Iglesia, entendi\u00e9ndose a los religiosos o consagrados solo como una clase distinta que proviene de ambos grupos y cuyo objetivo es la pr\u00e1ctica de los consejos evang\u00e9licos. <a id=\"footnote-161507-33-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-33\">33<\/a>\u00a0Sin embargo, esta no es la visi\u00f3n que se perfilar\u00eda a partir de los debates teol\u00f3gicos ocurridos durante el transcurso del\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Concilio_Vaticano_II\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Concilio Vaticano II<\/a> <a id=\"footnote-161507-34-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-34\">34<\/a>\u00a0y que culminar\u00eda proyectando sus consecuencias en el\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>, en el\u00a0<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/la\/apost_constitutions\/documents\/hf_jp-ii_apc_19901018_index-codex-can-eccl-orient.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCEO<\/a> <a id=\"footnote-161507-35-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-35\">35<\/a>\u00a0y en documentos pontificios posteriores, es decir, si la vida consagrada es un elemento esencial de la estructura constitucional de la Iglesia Cat\u00f3lica o si, por el contrario, solo es un modo pr\u00e1ctico de llevar a cabo su misi\u00f3n pero sin que sea un elemento constitutivo suyo.<\/p>\n<p>Al comentar los c\u00e1nones introductorios del CIC referidos a la vida consagrada, <a id=\"footnote-161507-36-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-36\">36<\/a>\u00a0Rinc\u00f3n P\u00e9rez resumi\u00f3 esta discusi\u00f3n con absoluta claridad:<\/p>\n<p>\u2026 existen al respecto dos posiciones doctrinales. W. Aymans [\u2026] propugn\u00f3 la necesidad de distinguir entre estructuras constitucionales y estructuras de asociaci\u00f3n, [reiterando] su convicci\u00f3n de que \u00abconstitucionalmente s\u00f3lo tiene relevancia la distinci\u00f3n entre cl\u00e9rigos y laicos\u00bb. Frente a esta postura cient\u00edfica \u2013y refiri\u00e9ndose s\u00f3lo a canonistas\u2013 E. Corecco ha sostenido reiteradamente que el C\u00f3digo ha acentuado el car\u00e1cter constitucional del que \u00e9l llama el estado de los consejos evang\u00e9licos [\u2026] equipar\u00e1ndolo institucionalmente por otro, al estado laical y clerical\u2026 <a id=\"footnote-161507-37-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-37\">37<\/a><\/p>\n<p>Por su parte, el magisterio pontificio a partir de la exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <a id=\"footnote-161507-38-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-38\">38<\/a>\u00a0<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_jp-ii_exh_25031996_vita-consecrata.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Vita Consecrata<\/a> <a id=\"footnote-161507-39-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-39\">39<\/a>\u00a0(1996), del papa\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Juan_Pablo_II\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Juan Pablo II<\/a>, ha coincidido con la visi\u00f3n de Corecco, <a id=\"footnote-161507-40-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-40\">40<\/a>\u00a0que se\u00f1ala que la vida religiosa es un elemento constitutivo esencial de la Iglesia y, por eso, uno de los tres pilares b\u00e1sicos sobre los que se asienta su estructura fundamental. <a id=\"footnote-161507-41-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-41\">41<\/a>\u00a0Tal consideraci\u00f3n ha sido recientemente reafirmada por el documento pontificio aprobado por el papa Francisco referido a la cuesti\u00f3n bajo an\u00e1lisis. <a id=\"footnote-161507-42-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-42\">42<\/a><\/p>\n<p>Por tal motivo, debemos concluir que la vida religiosa y, por ende, las instituciones en las cuales se lleva a cabo este modo de vida pertenecen a la estructura constitucional de la Iglesia Cat\u00f3lica, puesto que, como se\u00f1alara Juan Pablo II, una Iglesia conformada \u00fanicamente por cl\u00e9rigos y laicos, que deje de lado de dicha estructura constitucional a los consagrados que profesan los consejos evang\u00e9licos en una forma de vida consagrada aprobada por la Iglesia, \u201cno corresponde, por tanto, a las intenciones de su divino fundador\u201d. <a id=\"footnote-161507-43-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-43\">43<\/a><\/p>\n<p>As\u00ed, esta cuesti\u00f3n eclesiol\u00f3gica no nos resulta de ninguna manera indiferente y mucho menos inocua. Si los IVC y SVA son parte constitucional de la Iglesia, una adecuada interpretaci\u00f3n de los ar\u00adt\u00edcu\u00adlos 146 y 147 del\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil y Comercial<\/a>\u00a0(en adelante, \u201cCCCN\u201d) y de las ambiguas estipulaciones de la\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=17970\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley 24483<\/a>\u00a0y de su reglamentaci\u00f3n (<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=27893\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Decreto PEN 491\/1995<\/a>) nos llevan a concluir que los mismos deben recibir id\u00e9ntico tratamiento que las organizaciones que tradicionalmente el derecho estatal ha entendido como \u201cIglesia Cat\u00f3lica\u201d: Santa Sede, di\u00f3cesis y parroquias, seminarios, cabildos catedralicios, etc., avanzando as\u00ed sobre la hist\u00f3rica interpretaci\u00f3n que se hac\u00eda de los ar\u00adt\u00edcu\u00adlos 33, 41 y 2345 del\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Velezano<\/a>\u00a0(en adelante, \u201cCCIV\u201d), que entend\u00eda que estas instituciones eran personas jur\u00eddicas de car\u00e1cter privado.<\/p>\n<p>Sobre estos puntos volveremos a explayarnos m\u00e1s adelante, cuando analicemos detenidamente la legislaci\u00f3n estatal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"24-situacion-actual-de-la-vida-consagrada-en-el-derecho-canonico\"><\/a><h3>2.4. Situaci\u00f3n actual de la vida consagrada en el derecho can\u00f3nico<\/h3>\n<p>Las formas que actualmente admite el derecho can\u00f3nico son comunitarias e individuales. Las individuales est\u00e1n conformadas por los ermita\u00f1os o anacoretas <a id=\"footnote-161507-44-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-44\">44<\/a>\u00a0y las v\u00edrgenes consagradas, <a id=\"footnote-161507-45-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-45\">45<\/a>\u00a0es decir, varones y mujeres que se consagran a Dios a tenor de las normas de la Iglesia pero de manera personal y no mediante formas asociativas. Por el contrario, las formas comunitarias suponen \u00fanicamente la existencia de personas jur\u00eddicas.<\/p>\n<p>Antes de abocarnos al an\u00e1lisis de su capacidad dispositiva en el \u00e1mbito intra eclesi\u00e1stico, y sus consecuencias en la esfera civil, nos parece relevante efectuar una sinopsis de sus rasgos caracter\u00edsticos fundamentales. Tales formas comunitarias son:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"241-institutos-religiosos\"><\/a><h4>2.4.1. Institutos religiosos<\/h4>\n<p>Un instituto religioso es una sociedad en la que los miembros llevan vida fraterna en com\u00fan y, seg\u00fan el derecho propio, emiten votos p\u00fablicos perpetuos o temporales que han de renovarse, sin embargo, al vencer el plazo. El testimonio p\u00fablico que han de dar los religiosos a Cristo y a la Iglesia lleva consigo un apartamiento del mundo propio del car\u00e1cter y finalidad de cada instituto (CIC,\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P1Y.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">canon<\/a>\u00a0607, \u00a72 y \u00a73).<\/p>\n<p>De la definici\u00f3n que da el CIC surge que la publicidad de los votos diferencia a los institutos religiosos de las SVA, otra forma de vida consagrada asociativa en que sus miembros, en principio, no emiten votos p\u00fablicos. Y el hecho de que sus integrantes deban vivir separados del mundo, como testimonio p\u00fablico de su consagraci\u00f3n, es el elemento que los distingue de los institutos seculares, cuyos miembros viven insertos en la sociedad secular.<\/p>\n<p>Los institutos religiosos, antes de la reforma producida por el CIC en el a\u00f1o 1983, se clasificaban en \u00f3rdenes y congregaciones, seg\u00fan emitieran votos solemnes o simples. La propia disciplina del CIC de 1917 giraba en torno de esta distinci\u00f3n. <a id=\"footnote-161507-46-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-46\">46<\/a>\u00a0Hoy en d\u00eda, los diversos tipos de institutos religiosos ya no se distinguen por el tipo de voto que emiten sino por el tipo de vida que llevan: algunos son de vida exclusivamente contemplativa, <a id=\"footnote-161507-47-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-47\">47<\/a>otros son de vida contemplativa <a id=\"footnote-161507-48-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-48\">48<\/a>\u00a0y los dem\u00e1s tienen actividad apost\u00f3lica. <a id=\"footnote-161507-49-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-49\">49<\/a>\u00a0En todos ellos, sean masculinos o femeninos, para la legislaci\u00f3n universal de la Iglesia se es miembro por haber efectuado la profesi\u00f3n religiosa mediante voto p\u00fablico. <a id=\"footnote-161507-50-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-50\">50<\/a><\/p>\n<p>En cuanto a su regulaci\u00f3n interna, adem\u00e1s de las normas generales de la Iglesia establecidas en el CIC de 1983 \u2013c\u00e1nones referentes a la vida consagrada en general (<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P1X.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">573-606<\/a>) y c\u00e1nones directamente referidos a esta modalidad de vida consagrada (<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P1Y.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">607-709<\/a>)\u2013, estos institutos tienen un derecho propio conformado por sus propias constituciones, estatutos y directorios. Como se\u00f1ala I. Aldonondo:<\/p>\n<p>Los institutos religiosos han tenido desde antiguo una vida jur\u00eddica m\u00e1s o menos aut\u00f3noma y un Derecho propio para preservar su identidad. El t\u00e9rmino Derecho propio aparece oficialmente por primera vez en el CIC de 1983 diferenci\u00e1ndolo del Derecho particular proveniente principalmente de las di\u00f3cesis. El Derecho propio de un instituto no se reduce al C\u00f3digo fundamental o Constituciones, sino que est\u00e1 integrado por las dem\u00e1s normas establecidas por la autoridad competente que se recogen en otros C\u00f3digos complementarios susceptibles de asumir diversas denominaciones (Directorios, Reglamentos, Estatutos, etc.). El Derecho propio es el cuerpo de normas integrado por el C\u00f3digo fundamental, por el C\u00f3digo accesorio general, por los C\u00f3digos particulares, por las normas y documentos capitulares, por las disposiciones ejecutivas de los superiores y por el conjunto de tradiciones y costumbres que sean tales. <a id=\"footnote-161507-51-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-51\">51<\/a><\/p>\n<p>Finalmente, el CIC ya no menciona a las \u00f3rdenes, congregaciones o religiones (como se designaban anta\u00f1o) porque esas antiguas designaciones no traen aparejadas distinciones de naturaleza jur\u00eddica. Sin perjuicio de esto, por razones de \u00edndole hist\u00f3rica permite que las mismas puedan conservar estas denominaciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"242-institutos-seculares\"><\/a><h4>2.4.2. Institutos seculares<\/h4>\n<p>De acuerdo con el\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P2D.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">canon<\/a>\u00a0710 del CIC, los institutos seculares son IVC en los cuales los fieles aspiran a la perfecci\u00f3n de la caridad y se dedican a procurar la santificaci\u00f3n del mundo, viviendo dentro de la propia sociedad secular. Como expusimos con anterioridad, durante muchos siglos en la Iglesia, la vida religiosa fue la \u00fanica manera de vivir la vida consagrada. La consagraci\u00f3n a Dios mediante la profesi\u00f3n y pr\u00e1ctica de los consejos evang\u00e9licos solo se pod\u00eda hacer en institutos religiosos. <a id=\"footnote-161507-52-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-52\">52<\/a>\u00a0En la actualidad, tambi\u00e9n es posible que esto acontezca en los institutos seculares, en los cuales la consagraci\u00f3n tiene una caracter\u00edstica peculiar: no exige el alejamiento de la sociedad en el sentido material a trav\u00e9s de la vida en una comunidad apartada, sino que se lleva a cabo viviendo \u201cen\u201d el mundo y \u201cdesde\u201d el mundo.<\/p>\n<p>Sus miembros asumen los consejos evang\u00e9licos pero sin evitar la vida secular. <a id=\"footnote-161507-53-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-53\">53<\/a>\u00a0Estos institutos se rigen por los c\u00e1nones referentes a la vida consagrada en general (<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P1X.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">573-606<\/a>), por las normas que el c\u00f3digo les dedica de manera espec\u00edfica (<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P2D.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">710-730<\/a>) y por su derecho propio: constituciones, estatutos y directorios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"243-sociedades-de-vida-apostolica\"><\/a><h4>2.4.3. Sociedades de vida apost\u00f3lica<\/h4>\n<p>Estas sociedades se asemejan a los IVC porque sus miembros abrazan los consejos evang\u00e9licos, buscan el fin apost\u00f3lico de esa sociedad y aspiran a la perfecci\u00f3n en la caridad, pero se diferencian porque les falta, por definici\u00f3n, el elemento fundamental de la consagraci\u00f3n: no emiten votos, solo asumen esos consejos mediante un v\u00edncu\u00adlo definido por las constituciones, a trav\u00e9s de la profesi\u00f3n privada. <a id=\"footnote-161507-54-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-54\">54<\/a><\/p>\n<p>Estas sociedades se asemejan a los IVC, especialmente a los institutos religiosos por los fines que persiguen y porque sus miembros hacen vida en com\u00fan. Por estas razones, son constantes en la normativa can\u00f3nica las remisiones a las normas que regulan los institutos religiosos. <a id=\"footnote-161507-55-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-55\">55<\/a><\/p>\n<p>Las SVA est\u00e1n regidas por los c\u00e1nones generales referentes a la vida consagrada (<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P1X.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">573-606<\/a>), por los espec\u00edficamente referidos a ellas (<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P2E.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">731-745<\/a>), de manera subsidiaria por las normas codiciales que regulan a los institutos religiosos (<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P1Y.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">607-709<\/a>) y, por \u00faltimo, por su derecho propio: constituciones, estatutos y directorios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"244-una-clasificacion-con-proyecciones-en-los-ambitos-eclesial-y-estatal\"><\/a><h4>2.4.4. Una clasificaci\u00f3n con proyecciones en los \u00e1mbitos eclesial y estatal<\/h4>\n<p>Finalmente, nos parece imprescindible agrupar las mencionadas formas asociativas de acuerdo con la clasificaci\u00f3n que efectuaremos a continuaci\u00f3n, puesto que de esta categorizaci\u00f3n se desprenden consecuencias jur\u00eddicas en el plano no solo can\u00f3nico sino, tambi\u00e9n, en la \u00f3rbita civil. As\u00ed tendremos:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"2441-institutos-de-derecho-pontificio\"><\/a><h5>2.4.4.1. Institutos de Derecho Pontificio<\/h5>\n<p>Reciben esta denominaci\u00f3n cuando han sido erigidos o aprobados como tales por decreto formal de la Santa Sede, de quien dependen y a quien est\u00e1n sujetos de modo exclusivo e inmediato en lo que se refiere a su r\u00e9gimen interno y disciplina, lo cual excluye toda injerencia \u2013en este \u00e1mbito\u2013 de los obispos diocesanos, quienes \u00fanicamente pueden intervenir a tenor del derecho. <a id=\"footnote-161507-56-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-56\">56<\/a>\u00a0En estos institutos, la Santa Sede ejerce su potestad a trav\u00e9s de los diversos\u00a0<em>dicasterios<\/em>, <a id=\"footnote-161507-57-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-57\">57<\/a>\u00a0en especial la Congregaci\u00f3n para los IVC y SVA. Pero esta competencia es solo a los efectos del r\u00e9gimen interno y la disciplina. Sin perjuicio de ello, por ser entes p\u00fablicos que est\u00e1n radicados y desarrollan sus actividades en una determinada di\u00f3cesis o iglesia particular, est\u00e1n tambi\u00e9n sometidos a la autoridad de los obispos, conforme a las espec\u00edficas prescripciones del derecho.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"2442-institutos-de-derecho-diocesano\"><\/a><h5>2.4.4.2. Institutos de derecho diocesano<\/h5>\n<p>Son aquellos erigidos por el obispo diocesano pero que no han obtenido de la Santa Sede el decreto de aprobaci\u00f3n como tales. Gozan, tambi\u00e9n, de justa autonom\u00eda en lo relativo a su vida interna y a su gobierno, pero permanecen bajo el cuidado especial de los obispos diocesanos: de aquel donde se sit\u00faa la casa principal o de aquellos en donde el instituto tenga otras casas. A estos obispos diocesanos, el derecho can\u00f3nico les reconoce particulares competencias, <a id=\"footnote-161507-58-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-58\">58<\/a>\u00a0no solo por ser entes p\u00fablicos radicados en sus respectivas di\u00f3cesis sino tambi\u00e9n con relaci\u00f3n a su r\u00e9gimen interno. Sin perjuicio de ello, esta atribuci\u00f3n no puede menoscabar la potestad interna de los respectivos superiores de los institutos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"2443-monasterios-sui-iuris\"><\/a><h5>2.4.4.3. Monasterios\u00a0sui iuris<\/h5>\n<p>Son monasterios aut\u00f3nomos, verdaderos monasterios independientes. No tienen, adem\u00e1s de su propio superior, otro superior mayor. Tampoco est\u00e1n asociados a otros institutos religiosos, de tal manera que el superior pueda ejercer sobre estos monasterios alg\u00fan tipo de potestad. \u00danicamente quedan confiados, en cuanto a su vigilancia, a la autoridad del obispo diocesano seg\u00fan las normas del derecho can\u00f3nico. <a id=\"footnote-161507-59-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-59\">59<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"3-la-vida-consagrada-en-el-derecho-argentino\"><\/a><h2>3. La vida consagrada en el derecho argentino<\/h2>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"31-las-ordenes-religiosas-antes-de-la-fundacion-del-estado-argentino\"><\/a><h3>3.1. Las \u00f3rdenes religiosas antes de la fundaci\u00f3n del Estado Argentino<\/h3>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"311-desde-la-conquista-hasta-la-revolucion-de-mayo\"><\/a><h4>3.1.1. Desde la conquista hasta la Revoluci\u00f3n de Mayo<\/h4>\n<p>Para poder comprender esta cuesti\u00f3n, debemos abordar el estudio de la situaci\u00f3n jur\u00eddica de la Iglesia Cat\u00f3lica en Am\u00e9rica a partir de la colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola. Al producirse el descubrimiento de Am\u00e9rica, el r\u00e9gimen del patronato espa\u00f1ol fue directamente trasplantado al territorio americano. <a id=\"footnote-161507-60-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-60\">60<\/a>\u00a0Los monarcas ejercieron todas las atribuciones que recibieron de la autoridad eclesi\u00e1stica, justific\u00e1ndose esta especie de delegaci\u00f3n en las enormes distancias que separaban las Indias Occidentales de Roma. Las facultades que otorgaron los papas a los soberanos espa\u00f1oles para el gobierno y administraci\u00f3n de las iglesias en Am\u00e9rica, si bien se aten\u00edan al esp\u00edritu religioso de los gobernantes de aquellos tiempos, dieron como resultado la subordinaci\u00f3n de la Iglesia al Estado, neutralizando la independencia necesaria entre una y otra potestad.<\/p>\n<p>La gestaci\u00f3n del patronato indiano no fue inmediata. De las primigenias bulas de\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Alejandro_VI\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Alejandro VI<\/a>, mediante las cuales se efectuaron las primeras concesiones a los Reyes Cat\u00f3licos, <a id=\"footnote-161507-61-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-61\">61<\/a>\u00a0llegamos a la de\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Julio_II\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Julio II<\/a>\u00a0denominada\u00a0<em>Universalis Ecclesiae<\/em>, por la cual el pont\u00edfice reconoci\u00f3 sin rodeos que los monarcas espa\u00f1oles ten\u00edan efectivamente el derecho exclusivo de solicitar a la Sede Romana la confirmaci\u00f3n de las erecciones que hicieran de iglesias mayores y menores, junto con el derecho ya concedido de presentar a los arzobispos y obispos que nombraren a fin de que el papa les confiriera la instituci\u00f3n can\u00f3nica, en tanto que para los beneficios menores bastar\u00eda la presentaci\u00f3n de los monarcas a los obispos diocesanos respectivos, sin necesidad de recurrir a la Santa Sede. Asimismo, para que no quedara la m\u00e1s m\u00ednima duda sobre la extensi\u00f3n del real patronato indiano, el papa Julio II dispuso que ninguna iglesia metropolitana, catedral, colegial, abacial, parroquial, votiva, monasterio, convento, hospital, hospicio ni otro lugar p\u00edo o religioso de la clase o gradaci\u00f3n que fuere pod\u00eda ser erigida, instituida, fundada, dotada o siquiera construida sin el permiso del monarca. <a id=\"footnote-161507-62-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-62\">62<\/a>\u00a0Adem\u00e1s, el papa Julio II nombr\u00f3 a los reyes espa\u00f1oles \u201clegados\u201d de la Santa Sede y \u201cvicarios apost\u00f3licos\u201d, situaci\u00f3n que implic\u00f3 la concesi\u00f3n a la corona espa\u00f1ola de potestades para ejercer un poder que exclu\u00eda a cualquier otro representante pontificio. <a id=\"footnote-161507-63-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-63\">63<\/a><\/p>\n<p>A la fecha del descubrimiento de Am\u00e9rica, las \u00f3rdenes religiosas que acompa\u00f1aron a los conquistadores para cumplir la tarea de propagar la fe cat\u00f3lica eran alrededor de cuarenta, con varios conventos cada una en la metr\u00f3poli espa\u00f1ola. <a id=\"footnote-161507-64-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-64\">64<\/a>\u00a0Tales \u00f3rdenes tambi\u00e9n fueron objeto de una profusa regulaci\u00f3n por parte de la legislaci\u00f3n de Indias. Nada pod\u00eda escapar al control del monarca y de las atribuciones que le hab\u00edan sido conferidas, puesto que se tem\u00eda que el poder espiritual superase en importancia al poder ejercido por las autoridades civiles, situaci\u00f3n que los soberanos espa\u00f1oles no estaban dispuestos a tolerar. <a id=\"footnote-161507-65-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-65\">65<\/a>\u00a0Por su parte, la importancia de los religiosos en la conquista de Am\u00e9rica radic\u00f3 en el hecho de que el clero regular, <a id=\"footnote-161507-66-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-66\">66<\/a>\u00a0a diferencia del clero secular, contaba con \u201cmayores aptitudes para convivir con los indios y conllevar con ellos una existencia miserable y llena de peligros. Pertenec\u00edan a las \u00f3rdenes de Santo Domingo, San Francisco, San Agust\u00edn y San Ignacio de Loyola\u201d. <a id=\"footnote-161507-67-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-67\">67<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"312-luego-de-la-revolucion-de-mayo\"><\/a><h4>3.1.2. Luego de la Revoluci\u00f3n de Mayo<\/h4>\n<p>La Revoluci\u00f3n Francesa habr\u00eda de cambiar la faz de Europa y de sus colonias. Sin embargo, en las tierras del Plata, las reformas liberales de la Revoluci\u00f3n Francesa no ejercieron influencia alguna en el r\u00e9gimen eclesi\u00e1stico, puesto que se sigui\u00f3 considerando al rey, adem\u00e1s de titular del derecho de patronato, como vicario general apost\u00f3lico del Romano Pont\u00edfice. <a id=\"footnote-161507-68-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-68\">68<\/a>\u00a0Por ello fue que luego de la Revoluci\u00f3n de Mayo, en la que se jur\u00f3 mantener la integridad del territorio bajo\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Fernando_VII_de_Espa%C3%B1a\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Fernando VII<\/a>\u00a0y guardar las leyes del reino, uno de los temas que m\u00e1s cuid\u00f3 el primer gobierno patrio fue el atinente al orden eclesi\u00e1stico:<\/p>\n<p>\u2026 no por respetar la fe jurada, sino por convenir as\u00ed a la pol\u00edtica revolucionaria; pues como las leyes del reino hab\u00edan organizado un sistema que somet\u00eda la Iglesia a la soberan\u00eda del rey en calidad de patrono y vicario general apost\u00f3lico, nada era m\u00e1s conveniente que el mantenimiento del r\u00e9gimen eclesi\u00e1stico indiano para impedir que el clero espa\u00f1ol se saliera de madre y poder as\u00ed utilizar mejor los servicios del clero argentino. La Revoluci\u00f3n de Mayo atribuy\u00f3 al gobierno propio los mismos poderes que los monarcas espa\u00f1oles hab\u00edan ejercido en el Virreinato sobre las cosas de la Iglesia y personas de los eclesi\u00e1sticos <a id=\"footnote-161507-69-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-69\">69<\/a><\/p>\n<p>Sin embargo, la incomunicaci\u00f3n con la Silla Apost\u00f3lica y el hecho de que los reyes espa\u00f1oles siguieran consider\u00e1ndose patronos de la Iglesia indiana impidieron que los gobiernos patrios pudieran ejercer el patronato presentando al papa candidatos que se hicieran cargo de las di\u00f3cesis vacantes en las Provincias Unidas del R\u00edo de la Plata. Por su parte, el papa segu\u00eda reconociendo al rey como \u00fanico patrono y a los criollos como rebeldes. En lo atinente a los religiosos, diversas \u00f3rdenes fueron objeto de varias medidas de gobierno, en especial aquellas que no simpatizaban con la causa revolucionaria.<\/p>\n<p>Luego de la anarqu\u00eda del a\u00f1o 20, algunas incluso intentaron retomar directamente y sin intermediaci\u00f3n del Estado, las relaciones con la Sede Apost\u00f3lica, situaci\u00f3n que provoc\u00f3 la reacci\u00f3n del gobernador de la provincia de Buenos Aires, don Mart\u00edn Rodr\u00edguez, a instancias de su ministro Bernardino Rivadavia, quien resolvi\u00f3 que la comunicaci\u00f3n con el papa solo pod\u00eda ser considerada como un hecho oficial y cierto cuando se entablaran relaciones diplom\u00e1ticas entre el Estado argentino y la Santa Sede, a trav\u00e9s del respectivo concordato: \u201cno existiendo nada de esto, las \u00f3rdenes religiosas no pod\u00edan recurrir por ante el papa\u201d. <a id=\"footnote-161507-70-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-70\">70<\/a>\u00a0La reforma de Rivadavia tambi\u00e9n se hizo sentir en la organizaci\u00f3n interna de los conventos, en la potestad de sus superiores y fundamentalmente en lo atinente a los bienes eclesi\u00e1sticos, que deb\u00edan ser administrados conforme a la reglamentaci\u00f3n que dictara el gobierno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"32-regulacion-de-la-vida-consagrada-luego-de-la-organizacion-nacional\"><\/a><h3>3.2. Regulaci\u00f3n de la vida consagrada luego de la organizaci\u00f3n nacional<\/h3>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"321-el-tratamiento-de-la-cuestion-en-la-constitucion-nacional\"><\/a><h4>3.2.1. El tratamiento de la cuesti\u00f3n en la Constituci\u00f3n Nacional<\/h4>\n<p>Como ya sostuvi\u00e9ramos, la independencia de las colonias americanas no acarrear\u00eda cambios en el ejercicio del patronato, puesto que los gobiernos de las nuevas naciones continuaron con su pr\u00e1ctica jur\u00eddica, por entender que era inherente a la soberan\u00eda que hab\u00edan reasumido y que heredaban del Estado espa\u00f1ol. <a id=\"footnote-161507-71-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-71\">71<\/a>\u00a0Sancionada la Constituci\u00f3n Nacional, adem\u00e1s de la pol\u00e9mica relativa a la provisi\u00f3n de las sedes episcopales vacantes, la cuesti\u00f3n de los religiosos tampoco pas\u00f3 desapercibida.<\/p>\n<p>Se reserv\u00f3 al Congreso de la Naci\u00f3n la potestad de admitir nuevas \u00f3rdenes religiosas, <a id=\"footnote-161507-72-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-72\">72<\/a>\u00a0ved\u00e1ndosela a los gobiernos provinciales. <a id=\"footnote-161507-73-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-73\">73<\/a>\u00a0Se fund\u00f3 esta resoluci\u00f3n en el hecho de que, independientemente de que fueran la manifestaci\u00f3n del derecho de libre asociaci\u00f3n reconocido por la Constituci\u00f3n, <a id=\"footnote-161507-74-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-74\">74<\/a>\u00a0las nuevas \u00f3rdenes religiosas no resultaban \u00fatiles a la sociedad <a id=\"footnote-161507-75-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-75\">75<\/a>\u00a0y su actividad de alguna manera se encontraba vinculada con cuestiones atinentes al r\u00e9gimen de patronato. <a id=\"footnote-161507-76-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-76\">76<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"322-el-codigo-civil\"><\/a><h4>3.2.2. El C\u00f3digo Civil<\/h4>\n<p>Dalmacio V\u00e9lez Sarsfield, quien redactara el CCIV aprobado mediante la Ley 340 y vigente hasta el a\u00f1o 2015, reflej\u00f3 en su obra la concepci\u00f3n regalista del ejercicio del patronato indiano. <a id=\"footnote-161507-77-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-77\">77<\/a>\u00a0De esta manera, la Iglesia Cat\u00f3lica fue objeto de un r\u00e9gimen jur\u00eddico particular que conllevar\u00eda el reconocimiento de la legislaci\u00f3n can\u00f3nica como presupuesto de algunas disposiciones contenidas en el CCIV. Sin embargo, debemos destacar que V\u00e9lez se apart\u00f3 tanto del regalismo tradicional que sosten\u00eda que la Iglesia deb\u00eda estar sometida al Estado como de las nuevas ideolog\u00edas liberales imperantes en el siglo XIX, que propugnaban la separaci\u00f3n total de la Iglesia y el Estado y que relegaban la religi\u00f3n al \u00e1mbito de las conciencias. <a id=\"footnote-161507-78-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-78\">78<\/a><\/p>\n<p>En lo atinente a las comunidades religiosas, en el a\u00f1o 1857, al ejercer la funci\u00f3n de asesor general del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, V\u00e9lez Sarsfield ya hab\u00eda sido sumamente innovador. Consciente de que la profesi\u00f3n religiosa mediante la profesi\u00f3n de los votos solemnes acarreaba la muerte civil, <a id=\"footnote-161507-79-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-79\">79<\/a>\u00a0recomend\u00f3 a la Congregaci\u00f3n de las Hermanas de la Merced que no fundaran un convento <a id=\"footnote-161507-80-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-80\">80<\/a>\u00a0sino una asociaci\u00f3n religiosa. <a id=\"footnote-161507-81-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-81\">81<\/a>Tal es la soluci\u00f3n <a id=\"footnote-161507-82-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-82\">82<\/a>\u00a0que ser\u00eda adoptada en lo sucesivo por las diversas \u00f3rdenes y congregaciones religiosas hasta la sanci\u00f3n de la Ley\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=17970\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">24483<\/a>. Respecto de su naturaleza jur\u00eddica, para V\u00e9lez, se trataba de personas jur\u00eddicas de existencia posible, junto con las dem\u00e1s asociaciones de bien com\u00fan, debi\u00e9ndose sujetar a los requisitos de poseer patrimonio propio y ser estatutariamente capaces de adquirir bienes sin depender de los que obtuvieran del Estado, pero siempre requiriendo autorizaci\u00f3n del Estado para funcionar. <a id=\"footnote-161507-83-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-83\">83<\/a><\/p>\n<p>Debemos recordar que, a la \u00e9poca de sanci\u00f3n del CCIV, la \u00fanica manera de ser religioso en el sentido can\u00f3nico del t\u00e9rmino era mediante la profesi\u00f3n de votos \u201csolemnes\u201d en una orden religiosa. Sin embargo, por el hecho de profesar votos \u201csimples\u201d, los miembros de las congregaciones religiosas y p\u00edas uniones terminaron siendo objeto de un diverso tratamiento jur\u00eddico por parte de la ley civil. Esta situaci\u00f3n trajo aparejada una gran confusi\u00f3n terminol\u00f3gica y jur\u00eddica que la doctrina y la jurisprudencia tratar\u00edan en el futuro de desentra\u00f1ar.<\/p>\n<p>En primer lugar, nunca termin\u00f3 de quedar en claro cu\u00e1les eran las \u00f3rdenes preconstitucionales a las que hac\u00eda referencia el inciso 20 del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 67 de la Constituci\u00f3n nacional. <a id=\"footnote-161507-84-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-84\">84<\/a>\u00a0Solo algunas obtuvieron reconocimiento expreso, pero no lo hicieron a trav\u00e9s de una ley del Congreso sino por medio de sentencias judiciales <a id=\"footnote-161507-85-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-85\">85<\/a>\u00a0o de decretos del Poder Ejecutivo Nacional. <a id=\"footnote-161507-86-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-86\">86<\/a><\/p>\n<p>En segundo lugar, a pesar de este reconocimiento, el marco normativo no resultaba claro. Por un lado, las \u00f3rdenes contaban con su derecho propio, aprobado por la autoridad eclesi\u00e1stica competente. Pero este derecho, que funcionaba al mismo tiempo como una especie de \u201cestatuto civil\u201d, provoc\u00f3 dificultades pr\u00e1cticas a la hora de regular su actuaci\u00f3n en el \u00e1mbito secular. <a id=\"footnote-161507-87-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-87\">87<\/a>\u00a0En aras a solucionar la cuesti\u00f3n, las \u00f3rdenes religiosas terminaron quedando sometidas al control de la autoridad de aplicaci\u00f3n estatal, <a id=\"footnote-161507-88-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-88\">88<\/a>\u00a0como el resto de las entidades civiles sin fines de lucro.<\/p>\n<p>En tercer lugar, siguiendo la sugerencia del propio V\u00e9lez S\u00e1rsfield cuando se desempe\u00f1aba como asesor del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, <a id=\"footnote-161507-89-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-89\">89<\/a>\u00a0las \u00f3rdenes y congregaciones religiosas que ingresaron al pa\u00eds luego de 1853-60 optaron por utilizar la figura de asociaciones civiles, sin exhibir su verdadera condici\u00f3n y naturaleza jur\u00eddica. As\u00ed, comenzaron a actuar en los t\u00e9rminos del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 33 inciso 5\u00ba CCIV como personas jur\u00eddicas privadas, es decir, como asociaciones civiles sin fines de lucro o como simples asociaciones religiosas. <a id=\"footnote-161507-90-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-90\">90<\/a><\/p>\n<p>Por \u00faltimo, hasta la sanci\u00f3n de la Ley\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=17970\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">24483<\/a>, la doctrina fue un\u00e1nime en considerar a estas entidades como personas jur\u00eddicas de existencia posible, reguladas por el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 33 inciso 5\u00ba CCIV en su primitiva redacci\u00f3n y, por el mismo ar\u00adt\u00edcu\u00adlo inciso 2\u00ba de la segunda parte,\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/105000-109999\/109481\/texactley340_libroI_S1_tituloI.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">luego de la reforma<\/a>\u00a0efectuada por la Ley 17711. <a id=\"footnote-161507-91-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-91\">91<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"323-impacto-del-acuerdo-de-1966-entre-la-santa-sede-y-el-estado-argentino\"><\/a><h4>3.2.3. Impacto del Acuerdo de 1966 entre la Santa Sede y el Estado Argentino<\/h4>\n<p>El r\u00e9gimen del Patronato Indiano, como ya se\u00f1al\u00e1ramos, conten\u00eda un c\u00famulo de facultades concedidas a los reyes espa\u00f1oles pero que fueron asumidas unilateralmente por el Estado argentino a trav\u00e9s de la Constituci\u00f3n de 1853-60. En lo esencial, el Estado reivindic\u00f3 para s\u00ed las siguientes facultades: a) presentar a los obispos residenciales para ocupar las sedes vacantes, b) conceder el pase o exequ\u00e1tur de los decretos de los concilios, las bulas, los breves y rescriptos del papa, con acuerdo de la Suprema Corte de Justicia de la Naci\u00f3n; admitir, por permiso del Congreso de la Naci\u00f3n, el ingreso de nuevas \u00f3rdenes religiosas. La Santa Sede nunca reconoci\u00f3 estas facultades, pero eso no signific\u00f3 que no existiera un\u00a0<em>modus vivendi<\/em>\u00a0mediante el cual se pudieran brindar soluciones satisfactorias a ambas potestades.<\/p>\n<p>Luego del\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Concilio_Vaticano_II\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Concilio Vaticano II<\/a>, <a id=\"footnote-161507-92-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-92\">92<\/a>\u00a0en el cual la Iglesia reclam\u00f3 a los Estados la renuncia a privilegios, como pod\u00eda ser el derecho de patronato, se procedi\u00f3 a negociar un convenio que se cristaliz\u00f3 en el\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/secretariat_state\/archivio\/documents\/rc_seg-st_19661010_santa-sede-rep-argent_sp.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Acuerdo de 1966<\/a>. <a id=\"footnote-161507-93-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-93\">93<\/a>\u00a0Del mismo, por su valor en el aspecto interpretativo, nos parece importante destacar la primera parte de su pre\u00e1mbulo:<\/p>\n<p>La Santa Sede reafirmando los principios del Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II y el Estado Argentino inspirado en el principio de la libertad reiteradamente consagrado por la Constituci\u00f3n Nacional y a fin de actualizar la situaci\u00f3n jur\u00eddica de la Iglesia Cat\u00f3lica Apost\u00f3lica Romana, que el Gobierno Federal sostiene, convienen en celebrar un Acuerdo. <a id=\"footnote-161507-94-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-94\">94<\/a><\/p>\n<p>En el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo V de este tratado internacional, <a id=\"footnote-161507-95-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-95\">95<\/a>\u00a0se previ\u00f3 el caso de las \u00f3rdenes y congregaciones religiosas <a id=\"footnote-161507-96-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-96\">96<\/a>\u00a0y se puso fin a las restricciones que establec\u00eda el inciso 20 del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 67 de la\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/0-4999\/804\/norma.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Constituci\u00f3n Nacional<\/a>.<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"324-la-ley-24483-y-su-normativa-reglamentaria\"><\/a><h4><\/h4>\n<h4>3.2.4. La Ley 24483 y su normativa reglamentaria<\/h4>\n<p>La Ley\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=17970\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">24483<\/a>\u00a0puso fin a esta situaci\u00f3n de discrepancia entre la naturaleza jur\u00eddica de estos entes eclesiales y la forma asumida en el \u00e1mbito civil. Dicha ley, promulgada el 27 de abril de 1995 y actualmente vigente, as\u00ed como su Decreto Reglamentario\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=27893\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">491\/1995<\/a>\u00a0y la Resoluci\u00f3n\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=34380\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">448\/1996<\/a>\u00a0de la Secretar\u00eda de Culto, trajeron como novedad la introducci\u00f3n en el lenguaje jur\u00eddico argentino de la terminolog\u00eda acu\u00f1ada por el\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>: la ley ya no hace referencia a \u00f3rdenes y congregaciones religiosas sino a IVC y SVA. Adem\u00e1s de la expresa remisi\u00f3n al derecho can\u00f3nico, su ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1\u00ba dispuso que el hecho de tener personalidad jur\u00eddica en el seno de la Iglesia Cat\u00f3lica conlleva el reconocimiento de tal personalidad en la esfera civil. Es decir, la sola inscripci\u00f3n en el registro especial que lleve la Secretar\u00eda de Culto de la Naci\u00f3n torna innecesaria la constituci\u00f3n de una asociaci\u00f3n civil o el uso de cualquier otra forma asociativa distinta de la que le es propia. En s\u00edntesis, aprobadas sus reglas por la autoridad eclesi\u00e1stica y elegidas sus autoridades a tenor del derecho can\u00f3nico universal y propio, estas actuaciones adquieren eficacia en el \u00e1mbito civil.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n debemos destacar que tal inscripci\u00f3n no resulta obligatoria, sino que es voluntaria. Cualquier IVC o SVA que hubiera funcionado con el ropaje jur\u00eddico que le dieran las figuras asociativas del derecho civil podr\u00eda seguir funcionando de esta manera, es decir, sin inscribirse en la Secretar\u00eda de Culto. Incluso, aun habi\u00e9ndose inscripto como IVC o SVA, podr\u00eda mantener su patrimonio a nombre de estas asociaciones sin transferir su titularidad a su nombre. <a id=\"footnote-161507-97-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-97\">97<\/a><\/p>\n<p>Es cierto que la Ley\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=17970\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">24483<\/a>\u00a0no defini\u00f3 el tema de si los IVC y SVA son personas jur\u00eddicas p\u00fablicas o privadas y, cuando expresa que gozan de personalidad jur\u00eddica \u201cp\u00fablica\u201d, lo hace a tenor de la norma can\u00f3nica. <a id=\"footnote-161507-98-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-98\">98<\/a>Pero, teniendo en consideraci\u00f3n lo que ya expres\u00e1ramos en cuanto a que estos institutos \u201cson\u201d parte de la estructura constitucional de la Iglesia, debemos reconocerle la misma condici\u00f3n de personas jur\u00eddicas p\u00fablicas, similares a otras que hist\u00f3ricamente han sido consideradas como tales, por pertenecer a su estructura jer\u00e1rquica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"325-el-codigo-civil-y-comercial-de-la-nacion\"><\/a><h4>3.2.5. El C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n<\/h4>\n<p>El\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCCN<\/a>\u00a0continu\u00f3 con la tradici\u00f3n de considerar a la Iglesia Cat\u00f3lica como a una persona jur\u00eddica de car\u00e1cter p\u00fablico en virtud de lo dispuesto por el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 2\u00ba de la Constituci\u00f3n Nacional y de los v\u00edncu\u00adlo s hist\u00f3ricos e institucionales que el Estado argentino ha mantenido con aquella. En sus ar\u00adt\u00edcu\u00adlos 146 c) y 147, dispone que la Iglesia como persona jur\u00eddica p\u00fablica se rige, en cuanto a su reconocimiento, comienzo, capacidad, funcionamiento, organizaci\u00f3n y fin de su existencia, por las leyes y ordenamientos de su constituci\u00f3n. Por ello, es que se ha sostenido que su organizaci\u00f3n surge del derecho can\u00f3nico, en tanto que las relaciones que mantiene con el Estado se rigen por el concordato celebrado en el a\u00f1o 1966. Asimismo, nos parece importante recordar el inciso e) del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 148 que enuncia a las iglesias, confesiones, comunidades o entidades religiosas como ejemplos de personas jur\u00eddicas privadas, pero entendi\u00e9ndoselas como credos distintos del culto cat\u00f3lico apost\u00f3lico romano. <a id=\"footnote-161507-99-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-99\">99<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"4-eficacia-civil-de-las-normas-canonicas-que-regulan-la-capacidad-patrimonial-de-la-iglesia\"><\/a><h2>4. Eficacia civil de las normas can\u00f3nicas que regulan la capacidad patrimonial de la Iglesia<\/h2>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"41-preliminar-sistemas-de-interrelacion-entre-el-ordenamiento-canonico-y-el-derecho-del-estado\"><\/a><h3>4.1. Preliminar: Sistemas de interrelaci\u00f3n entre el ordenamiento can\u00f3nico y el derecho del Estado<\/h3>\n<p>Antes de comenzar el an\u00e1lisis de esta cuesti\u00f3n, nos parece oportuno advertir que, a pesar de la influencia que la Iglesia Cat\u00f3lica ha tenido en la historia de nuestro pa\u00eds, el cual tiene una profunda impronta religiosa, al punto tal de ser la cuna de uno de los l\u00edderes m\u00e1s importantes del mundo como lo es el papa Francisco, las obras sobre derecho eclesi\u00e1stico no abundan, espec\u00edficamente las que tengan como objeto de estudio las relaci\u00f3n entre el ordenamiento estatal y la legislaci\u00f3n can\u00f3nica. A excepci\u00f3n de Boggiano <a id=\"footnote-161507-100-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-100\">100<\/a>\u00a0y Barra, <a id=\"footnote-161507-101-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-101\">101<\/a>\u00a0son escas\u00edsimos los trabajos que hayan analizado el llamamiento que la legislaci\u00f3n argentina hace del derecho can\u00f3nico y las consecuencias que de este se derivan. <a id=\"footnote-161507-102-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-102\">102<\/a><\/p>\n<p>Por tal motivo y como preliminar, nos parece imprescindible explicar de qu\u00e9 manera se conectan el derecho estatal y el ordenamiento can\u00f3nico, cuesti\u00f3n que por su dificultad y complejidad no puede ser reducida a una breve s\u00edntesis. <a id=\"footnote-161507-103-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-103\">103<\/a>\u00a0Para esto, hemos seguido diversos trabajos de derecho eclesi\u00e1stico espa\u00f1ol, <a id=\"footnote-161507-104-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-104\">104<\/a>\u00a0puesto que, a pesar de las deficiencias del ordenamiento jur\u00eddico argentino en la materia \u2013en nuestro caso, carecemos de un tratado espec\u00edfico como el que celebraran la Santa Sede y Espa\u00f1a sobre asuntos jur\u00eddicos\u2013, la tradici\u00f3n legal entre Estado e Iglesia es similar: existe una historia de varios siglos en com\u00fan que, como ya vi\u00e9ramos, impact\u00f3 en la Constituci\u00f3n Nacional de 1853-60 y en la primitiva codificaci\u00f3n civil y comercial. Asimismo, razones hist\u00f3ricas, sociol\u00f3gicas y jur\u00eddicas provocaron que en ambos pa\u00edses se reconociera un status jur\u00eddico especial a la Iglesia Cat\u00f3lica, sin que esto signifique menoscabo alguno a la libertad de cultos consagrada por sus respectivos textos constitucionales.<\/p>\n<p>Siguiendo a los prestigiosos tratadistas espa\u00f1oles Lombard\u00eda, Ferrer Ortiz, De Fuenmayor y Champ\u00edn, Larna Bedarrain, Fern\u00e1ndez Arruty, Garc\u00eda Hervas, Aldanondo Salaverr\u00eda, Gonz\u00e1lez del Valle, Zalvidea, Beneyeto Berenguer, Ruano Espina, Rodr\u00edguez Blanco, entre otros; <a id=\"footnote-161507-105-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-105\">105<\/a>\u00a0y a Boggiano, Barra y Casiello, <a id=\"footnote-161507-106-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-106\">106<\/a>\u00a0al hacer referencia a \u201cordenamientos jur\u00eddicos\u201d, estamos aludiendo a ordenamientos jur\u00eddicos primarios u originarios, es decir, a cuerpos normativos que encuentran su fuerza y vigor en s\u00ed mismos, sin depender del reconocimiento de otro.<\/p>\n<p>En el caso particular y como se\u00f1ala Barra, en el supuesto del ordenamiento eclesi\u00e1stico y su relaci\u00f3n con el ordenamiento estatal, la situaci\u00f3n es de especial singularidad dado que, por un lado, el primero se encuentra frente al segundo en la misma condici\u00f3n de soberan\u00eda e independencia pero, a diferencia de lo que sucede con los dem\u00e1s ordenamientos estatales, el eclesi\u00e1stico es a la vez un ordenamiento \u201cque act\u00faa en el interior del comunitario sin sometimiento al ordenamiento general\u201d, es decir, sin el mismo tipo de sometimiento al que se encuentran obligados los ordenamientos secundarios o intracomunitarios. <a id=\"footnote-161507-107-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-107\">107<\/a><\/p>\n<p>Ambos \u00f3rdenes normativos se relacionan mediante diversos tipos de mecanismos que, aunque no son los \u00fanicos, son considerados como los principales y m\u00e1s frecuentes:<\/p>\n<p>\u2014\u00a0<em>Tratados internacionales o concordatos<\/em>: la Iglesia Cat\u00f3lica y el Estado se relacionan a trav\u00e9s de acuerdos internacionales y plasman cl\u00e1usulas normativas, que constituyen una fuente bilateral de las futuras relaciones jur\u00eddicas entre ambas potestades, sobre temas de mutuo inter\u00e9s.<\/p>\n<p>\u2014\u00a0<em>Remisiones<\/em>: son referencias que un ordenamiento jur\u00eddico hace a las normas jur\u00eddicas de otro. Las hay de dos tipos:<\/p>\n<p>a)\u00a0<em>Remisiones materiales<\/em>: Son las m\u00e1s elementales y superficiales, puesto que consisten en la menci\u00f3n que hace un ordenamiento jur\u00eddico a la norma del otro ordenamiento pero sin reconocerle eficacia en su \u00e1mbito. Se la cita como dato de hecho. El Estado recibe las normas can\u00f3nicas pero sin declarar que es competencia del derecho can\u00f3nico regular alguna materia determinada. El ordenamiento estatal regula un supuesto de hecho y lo complementa con la disposici\u00f3n emanada de la norma can\u00f3nica<\/p>\n<p>\u2026 sobre todo para no tener que promulgar una nueva ley cuando el otro ordenamiento cambie la suya\u2026 [\u2026] como suele llamarse una \u201cnorma en blanco\u201d para que se llene de contenido de esa norma extra\u00f1a a la que se refiere, bien sea la actual o futura\u2026 <a id=\"footnote-161507-108-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-108\">108<\/a><\/p>\n<p>En s\u00edntesis, la remisi\u00f3n material es la conversi\u00f3n de normas confesionales en normas estatales, sin que ello implique reconocer la competencia del derecho confesional para regular esta materia. <a id=\"footnote-161507-109-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-109\">109<\/a><\/p>\n<p>b)\u00a0<em>Remisiones formales<\/em>: son las denominadas remisiones en sentido estricto. Se entiende que la remisi\u00f3n no receptiva o forma se produce cuando el Estado, aun trat\u00e1ndose de una materia que \u00e9l podr\u00eda regular, quiere limitar su propia competencia legislativa y excluye esa cuesti\u00f3n que constituye el objeto de su competencia para reconoc\u00e9rsela a otro ente originario, de modo que las normas de este \u00faltimo ente vienen a adquirir cierta eficacia para el Estado, pero no como normas del Estado, porque \u00e9l no las ha recibido sino como normas o leyes extra\u00f1as que surgen de otro ordenamiento jur\u00eddico primario. En el caso particular, el Estado reconoce la plena autonom\u00eda de la Iglesia en su propio y espec\u00edfico \u00e1mbito y trata al derecho can\u00f3nico como un sistema normativo primario, como un ordenamiento independiente, legislado por una entidad soberana.<\/p>\n<p>\u2014\u00a0<em>Presupuesto<\/em>: el Estado no recibe la regulaci\u00f3n can\u00f3nica sino que, simplemente, parte de ella para regular, mediante sus propias normas, una relaci\u00f3n jur\u00eddica determinada, es decir, sanciona sus propias leyes a partir de las definiciones y clasificaciones que efect\u00faa la ley can\u00f3nica. <a id=\"footnote-161507-110-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-110\">110<\/a><\/p>\n<p>\u2014\u00a0<em>Reenv\u00edo<\/em>: En derecho internacional privado, el reenv\u00edo es un mecanismo de soluci\u00f3n a los conflictos negativos de jurisdicci\u00f3n, esto es, aquellos que acaecen cuando con ocasi\u00f3n de una relaci\u00f3n de derecho privado con elementos extranjeros relevantes surgen dos o m\u00e1s legislaciones de distintos ordenamientos jur\u00eddicos nacionales y ninguna de ellas se atribuye competencia a s\u00ed misma para resolver el asunto, sino que cada una de ellas (las legislaciones) da competencia a una legislaci\u00f3n extranjera. El reenv\u00edo se produce cuando la norma de conflicto del foro (pa\u00eds en el que se juzga el asunto) se remite a un derecho extranjero (de otro pa\u00eds) y la norma de conflicto de ese pa\u00eds, a su vez, se remite a otro (\u201creenv\u00eda\u201d). Sin embargo, para que surja el reenv\u00edo se precisa que inicialmente haya un conflicto negativo, es decir, que las reglas de conflicto de dos o m\u00e1s Estados consideren aplicable una norma jur\u00eddica distinta a la de ellos. <a id=\"footnote-161507-111-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-111\">111<\/a><\/p>\n<p>En virtud de los conceptos que anteceden, la remisi\u00f3n material se diferencia de la formal porque la primera lleva consigo que las normas incorporadas se interpreten conforme a los principios del ordenamiento receptor, es decir el estatal; en cambio la remisi\u00f3n formal implica que la interpretaci\u00f3n se efect\u00fae de acuerdo con los principios del ordenamiento incorporado con el l\u00edmite del orden p\u00fablico. <a id=\"footnote-161507-112-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-112\">112<\/a>\u00a0En este segundo supuesto, la interpretaci\u00f3n de las normas se hace de conformidad con los principios propios del ordenamiento confesional, supuesto que podr\u00eda conllevar, en algunos casos, entrar en colisi\u00f3n con la laicidad propia del ordenamiento estatal; por eso el l\u00edmite del orden p\u00fablico. <a id=\"footnote-161507-113-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-113\">113<\/a><\/p>\n<p>Por su parte, la remisi\u00f3n se diferencia del presupuesto en que, en este segundo supuesto, el Estado se encuentra ante institutos jur\u00eddicos confesionales que no puede reglar porque carece de competencia para ello. En consecuencia, en el momento que pretende conferirles un concreto status normativo en el \u00e1mbito civil, toma a la norma confesional como supuesto de hecho de la legislaci\u00f3n estatal. <a id=\"footnote-161507-114-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-114\">114<\/a><\/p>\n<p>Por \u00faltimo, tambi\u00e9n nos permitimos diferenciar la remisi\u00f3n del reenv\u00edo. Entendemos al reenv\u00edo como el g\u00e9nero que engloba a todos los supuestos donde resulta aplicable derecho extranjero, incluyendo a los supuestos de primero, segundo o ulterior grado. <a id=\"footnote-161507-115-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-115\">115<\/a>\u00a0En el caso de la remisi\u00f3n, estamos ante un supuesto de reenv\u00edo de primer grado, donde las normas de derecho internacional privado (el art.\u00a0147\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCCN<\/a>, las disposiciones de la Ley\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=17970\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">24483<\/a>\u00a0y las normas reglamentarias) directamente remiten a todo el ordenamiento jur\u00eddico can\u00f3nico (<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>,\u00a0<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/la\/apost_constitutions\/documents\/hf_jp-ii_apc_19901018_index-codex-can-eccl-orient.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCEO<\/a>, leyes particulares y derecho propio de IVC y SVA). Por su parte, entendemos que existe reenv\u00edo de segundo grado en el caso del canon 1290 CIC cuando la norma can\u00f3nica remite a la legislaci\u00f3n particular de cada pa\u00eds en lo relativo a las disposiciones locales que regulan los contratos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"42-la-situacion-en-la-republica-argentina-de-acuerdo-con-las-normas-vigentes\"><\/a><h3>4.2. La situaci\u00f3n en la Rep\u00fablica Argentina de acuerdo con las normas vigentes<\/h3>\n<p>Entonces resulta necesario que resolvamos el m\u00e9todo que debemos utilizar para solucionar los problemas que se presentan en las situaciones en las cuales una misma relaci\u00f3n jur\u00eddica es objeto de regulaci\u00f3n por el derecho can\u00f3nico y el derecho estatal. A tales efectos, \u00bfacudiremos al reenv\u00edo? \u00bfO la soluci\u00f3n la encontramos en lo que los\u00a0<em>iuspublicistas<\/em>\u00a0eclesi\u00e1sticos espa\u00f1oles denominan \u201csupuestos de remisi\u00f3n material o de remisi\u00f3n formal\u201d? \u00bfO la ley can\u00f3nica es solo el presupuesto de la legislaci\u00f3n civil?<\/p>\n<p>Boggiano <a id=\"footnote-161507-116-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-116\">116<\/a>\u00a0parte del contexto especial en el que se encuentra la Iglesia Cat\u00f3lica\u00a0al\u00a0ser objeto de especial reconocimiento en el texto constitucional <a id=\"footnote-161507-117-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-117\">117<\/a>\u00a0y por el hecho de ser la Santa Sede un sujeto de derecho internacional p\u00fablico, con potestad para dictar\u00a0normas regulatorias de las personas sujetas a ellas (legislaci\u00f3n can\u00f3nica, sentencias que dicta la Rota Romana y potestad de ejecutar penas en las cuestiones en las que ejerce\u00a0su jurisdicci\u00f3n). Este autor entiende que las citadas facultades resultan reconocidas en\u00a0el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo I del\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/15000-19999\/18799\/norma.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Acuerdo de 1966<\/a>, que, como tratado, posee un rango superior a la ley. <a id=\"footnote-161507-118-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-118\">118<\/a>\u00a0Esta situaci\u00f3n implica una relaci\u00f3n de referencia o remisi\u00f3n al derecho can\u00f3nico y\u00a0el reconocimiento de la actividad jurisdiccional o legisferante de la Iglesia en los \u00e1mbitos de su competencia, que el Estado argentino debe reconocer. Asimismo, aclara que este reconocimiento no significa que todas las normas del derecho can\u00f3nico, como derecho referido, tengan jerarqu\u00eda superior a las leyes argentinas puesto que, a su juicio, la\u00a0norma de referencia contiene una reserva de orden p\u00fablico que puede funcionar contra ciertas normas del derecho can\u00f3nico <a id=\"footnote-161507-119-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-119\">119<\/a>\u00a0y entiende que el \u201creconocimiento de facultades en materias reservadas al derecho can\u00f3nico no son materias no justiciables\u201d. <a id=\"footnote-161507-120-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-120\">120<\/a>\u00a0Por \u00faltimo, con fundamento en la sentencia que la Corte Suprema de Justicia de la Naci\u00f3n oportunamente hiciera en autos \u201cLastra, Juan\u201d (1991), <a id=\"footnote-161507-121-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-121\">121<\/a>\u00a0Boggiano sostiene la tesis que el reconocimiento del libre y pleno ejercicio de la jurisdicci\u00f3n de la Iglesia, en el \u00e1mbi\u00adto de su competencia, conlleva la m\u00e1s plena referencia al ordenamiento jur\u00eddico ca\u00adn\u00f3\u00adni\u00adco y\u00a0califica a la situaci\u00f3n que se plantea entre los ordenamientos estatal y can\u00f3nico, surgida\u00a0a tenor de lo establecido en el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo I del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/secretariat_state\/archivio\/documents\/rc_seg-st_19661010_santa-sede-rep-argent_sp.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Acuerdo de 1966<\/a>, como un supuesto de reenv\u00edo. <a id=\"footnote-161507-122-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-122\">122<\/a>\u00a0Desde nuestro punto de vista, si pretendemos hallar la soluci\u00f3n en el Acuerdo de 1966, nos encontramos con un texto que no da una expresa soluci\u00f3n al tema, sino que la misma resulta, fundamentalmente, de la interpretaci\u00f3n que de \u00e9l ha hecho la Corte Suprema de Justicia de la Naci\u00f3n a trav\u00e9s de la citada sentencia. <a id=\"footnote-161507-123-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-123\">123<\/a>Tambi\u00e9n podemos citar debates doctrinarios originados con relaci\u00f3n a esta causa. Pero no mucho m\u00e1s.<\/p>\n<p>Por su parte, el CCCN, en sus ar\u00adt\u00edcu\u00adlos 146 y 147, solo dispone que la Iglesia Cat\u00f3lica, por ser una persona jur\u00eddica de car\u00e1cter p\u00fablico, se rige en cuanto a su reconocimiento, comienzo, capacidad, funcionamiento, organizaci\u00f3n y fin de su existencia, por las leyes y ordenamientos de su constituci\u00f3n. Y por \u00faltimo, la Ley\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=17970\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">24483<\/a>, aunque anterior al C\u00f3digo espec\u00edficamente aplicable a la materia, establece que los IVC y SVA inscriptos en el registro que dispone el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto tendr\u00e1n la m\u00e1s completa autonom\u00eda en cuanto al gobierno interno, de conforme con las normas del derecho can\u00f3nico, a las que se reconoce validez en la esfera civil, de acuerdo a lo que establece, entre sus fundamentos, el Decreto Reglamentario\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=27893\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">491\/1995<\/a>. <a id=\"footnote-161507-124-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-124\">124<\/a><\/p>\n<p>Por esto, siguiendo los criterios aportados por los estudiosos del derecho eclesi\u00e1stico espa\u00f1ol y en virtud de la normativa antes citada, podemos distinguir:<\/p>\n<p><strong>4.2.1.<\/strong>\u00a0Un primer nivel, en el cual, siguiendo la tradici\u00f3n de los ar\u00adt\u00edcu\u00adlos 33 y 2345 del\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCIV<\/a>\u00a0as\u00ed como la nota del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 41, encontramos a la Iglesia Universal, la Santa Sede, la Conferencia Episcopal Argentina, <a id=\"footnote-161507-125-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-125\">125<\/a>\u00a0las iglesias particulares, <a id=\"footnote-161507-126-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-126\">126<\/a>\u00a0las parroquias y todas las dem\u00e1s circunscripciones territoriales o personales que forman parte de la estructura organizativa o jer\u00e1rquica de la Iglesia. <a id=\"footnote-161507-127-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-127\">127<\/a>\u00a0Estas gozan de personalidad jur\u00eddica en tanto la tienen can\u00f3nicamente y es notificada por la autoridad eclesi\u00e1stica a la autoridad civil. <a id=\"footnote-161507-128-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-128\">128<\/a>\u00a0La personalidad jur\u00eddica de estas entidades depende de la configuraci\u00f3n jur\u00eddica que tengan en el ordenamiento can\u00f3nico, por lo que se deduce que la extensi\u00f3n de la capacidad civil que se les atribuya en la realizaci\u00f3n de actos y negocios jur\u00eddicos, as\u00ed como su capacidad para transmitir los bienes de su propiedad y realizar los negocios jur\u00eddicos necesarios, se encuentra subordinada a la normativa can\u00f3nica sobre organizaci\u00f3n, competencia y capacidad jur\u00eddica de tales entidades. En definitiva, estamos ante un supuesto de entidades cuya regulaci\u00f3n proviene del derecho can\u00f3nico, orden normativo reconocido por un acuerdo internacional que a su vez proyecta sus consecuencias en el derecho interno del Estado argentino. A esto podemos sumar la expresa remisi\u00f3n formal efectuada por la legislaci\u00f3n argentina a la legislaci\u00f3n can\u00f3nica, conforme el significado que anteriormente di\u00e9ramos del instituto de la remisi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>4.2.2.<\/strong>\u00a0M\u00e1s complejo resulta el segundo supuesto, seg\u00fan el cual los IVC y SVA, si bien adquieren personalidad jur\u00eddica en el seno de la Iglesia, para recibir el reconocimiento como personas jur\u00eddicas en el \u00e1mbito civil, y el respeto de su naturaleza jur\u00eddica eclesial, requer\u00edan un acto del legislador a tenor de la Constituci\u00f3n Nacional de 1853. Esta situaci\u00f3n fue solucionada por la Ley 24483. Pero si bien la norma hace referencia a la personalidad jur\u00eddica \u201cp\u00fablica\u201d de estas entidades, no resuelve si las considera incluidas en la estructura constitucional de la Iglesia, tema que s\u00ed ha sido objeto de recientes pronunciamientos pontificios, contempor\u00e1neos o posteriores a la sanci\u00f3n de esta ley y que, a nuestro juicio, proyecta consecuencias jur\u00eddicas en el an\u00e1lisis de la cuesti\u00f3n. <a id=\"footnote-161507-129-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-129\">129<\/a><\/p>\n<p>La Ley 24483 estipula que la inscripci\u00f3n de tales entes en el registro dependiente de la Secretar\u00eda de Culto de la Naci\u00f3n es al solo efecto del \u201creconocimiento\u201d, <a id=\"footnote-161507-130-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-130\">130<\/a>\u00a0es decir, que el Estado no realiza un acto de car\u00e1cter constitutivo de la personalidad civil sino que solo se limita a registrar la existencia de una persona jur\u00eddica que ha nacido en el \u00e1mbito eclesial, situaci\u00f3n an\u00e1loga a lo que acontece con la erecci\u00f3n de las di\u00f3cesis, parroquias, seminarios, etc.<\/p>\n<p><strong>4.2.3.<\/strong>\u00a0En relaci\u00f3n con el orden jur\u00eddico aplicable, entendemos que la remisi\u00f3n que la Ley 24483 hace a la legislaci\u00f3n can\u00f3nica implica el reconocimiento de<\/p>\n<p>\u2026 un estatuto personal aut\u00f3nomo de dichas entidades que solamente tendr\u00eda como l\u00edmite el orden p\u00fablico y el fraude a la ley a tenor del [\u2026] C\u00f3digo Civil y su colocaci\u00f3n jer\u00e1rquica ser\u00eda el puesto inmediatamente inferior a los Acuerdos de la Santa Sede\u2026 <a id=\"footnote-161507-131-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-131\">131<\/a><\/p>\n<p>Es decir, en tanto no se lesione el orden p\u00fablico o haya fraude a la ley, la norma civil deber\u00e1 adaptarse a las disposiciones de las normas can\u00f3nicas. <a id=\"footnote-161507-132-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-132\">132<\/a><\/p>\n<p>Por ello, debemos concluir que a tenor de las reglas que rigen el derecho internacional privado, la capacidad en general de los IVC y SVA y la espec\u00edficamente necesaria para disponer de sus bienes, as\u00ed como las normas que regulan la legitimaci\u00f3n de sus representantes legales, est\u00e1n sujetas a la normativa can\u00f3nica. En primer lugar porque, como ya dij\u00e9ramos, existe un concordato que reconoce la potestad de jurisdicci\u00f3n de la Iglesia en el \u00e1mbito de su competencia. En segundo lugar, porque el\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCCN<\/a>\u00a0y la Ley\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=27893\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">24483<\/a>\u00a0remiten expresamente a la legislaci\u00f3n can\u00f3nica. De este modo, ser\u00e1 esta \u00faltima la que determine los requisitos de capacidad y legitimaci\u00f3n para que un IVC o SVA pueda enajenar v\u00e1lidamente un bien inmueble de su propiedad. Asimismo, la norma can\u00f3nica ser\u00e1 la encargada de determinar qu\u00e9 bienes deben recibir el tratamiento de \u201ceclesi\u00e1sticos\u201d, los rasgos peculiares que pueden presentar, <a id=\"footnote-161507-133-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-133\">133<\/a>\u00a0as\u00ed como los requisitos para que tal enajenaci\u00f3n sea factible. Al Estado, por su parte, solo le corresponder\u00e1 regular la forma de celebraci\u00f3n del contrato, la determinaci\u00f3n de qu\u00e9 constituye un inmueble como cosa objeto del contrato, tanto en su aspecto catastral como registral, el r\u00e9gimen de los derechos reales regulatorio de tales transferencias, y los requisitos tipificantes del contrato mediante el cual se lleven a cabo tales transmisiones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"5-la-enajenacion-de-inmuebles-por-parte-de-ivc-y-sva\"><\/a><h2>5. La enajenaci\u00f3n de inmuebles por parte de IVC y SVA<\/h2>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"51-normativa-canonica-aplicable\"><\/a><h3>5.1. Normativa can\u00f3nica aplicable<\/h3>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"511-conceptos-introductorios\"><\/a><h4>5.1.1. Conceptos introductorios<\/h4>\n<p>Los bienes temporales de los IVC y SVA, aunque son bienes eclesi\u00e1sticos y se adquieren para los fines que espec\u00edficamente tienen en la Iglesia, por pertenecer a personas jur\u00eddicas p\u00fablicas con una particular identidad dentro de ella, deben administrarse conforme a esa identidad y al derecho propio. <a id=\"footnote-161507-134-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-134\">134<\/a>\u00a0Por esto, antes de analizar el r\u00e9gimen que espec\u00edficamente prev\u00e9 el\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>\u00a0para las enajenaciones de bienes por parte de IVC o SVA, resulta necesario efectuar algunas precisiones terminol\u00f3gicas de acuerdo con la normativa can\u00f3nica.<\/p>\n<p>En primer lugar, debemos recordar que la Iglesia, sin perjuicio de sus manifestaciones magisteriales, <a id=\"footnote-161507-135-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-135\">135<\/a>\u00a0reitera que por derecho nativo e independiente de toda potestad civil puede adquirir, retener, administrar y enajenar bienes temporales para alcanzar sus propios fines, <a id=\"footnote-161507-136-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-136\">136<\/a>\u00a0puesto que tales bienes le permiten cumplir su misi\u00f3n y sus fines de sostener el culto divino, sustentar honestamente al clero y dem\u00e1s ministros y hacer las obras de apostolado sagrado y de caridad. <a id=\"footnote-161507-137-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-137\">137<\/a>\u00a0Este derecho lo tiene independientemente de que la autoridad civil lo reconozca o lo deniegue aunque debemos admitir que, en este segundo caso, le ser\u00e1 muy dif\u00edcil su ejercicio. <a id=\"footnote-161507-138-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-138\">138<\/a><\/p>\n<p>En segundo lugar, solo son bienes \u201ceclesi\u00e1sticos\u201d aquellos que pertenecen a personas jur\u00eddicas \u201cp\u00fablicas\u201d que act\u00faan como tales por expresa disposici\u00f3n de la Iglesia. <a id=\"footnote-161507-139-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-139\">139<\/a>\u00a0Respecto de tales bienes, existe una situaci\u00f3n compleja: su dominio corresponde a la persona jur\u00eddica que los ha adquirido leg\u00edtimamente, pero bajo la autoridad suprema del Romano Pont\u00edfice. As\u00ed, el dominio que detenta su leg\u00edtimo titular no es total ni absoluto sino que est\u00e1 limitado por el cumplimiento de los fines anteriormente se\u00f1alados y, por su sometimiento, al control de la autoridad suprema de la Iglesia. <a id=\"footnote-161507-140-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-140\">140<\/a><\/p>\n<p>En tercer lugar, dado que hemos circunscripto el objeto de nuestra investigaci\u00f3n a los requisitos que deben cumplirse para que los IVC y SVA enajenen v\u00e1lidamente bienes de su propiedad, debemos puntualizar a qu\u00e9 nos referimos cuando hablamos de \u201cenajenaci\u00f3n\u201d. En el derecho can\u00f3nico, la enajenaci\u00f3n tiene un sentido m\u00e1s amplio que en el derecho civil, entendi\u00e9ndose por tal no solo al acto por el cual se transfiere la propiedad de un bien a un tercero sino que comprende todos aquellos negocios jur\u00eddicos u operaciones de los que pueda resultar perjudicada la situaci\u00f3n patrimonial de la persona jur\u00eddica. <a id=\"footnote-161507-141-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-141\">141<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"512-normas-provenientes-del-cic\"><\/a><h4>5.1.2. Normas provenientes del CIC<\/h4>\n<p>Como ya se\u00f1al\u00e1ramos, las \u00f3rdenes y congregaciones religiosas tuvieron desde antiguo una vida relativamente aut\u00f3noma cristalizada en un derecho, propio que les permiti\u00f3 preservar esa identidad. As\u00ed, el canon 586\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>, siguiendo esta tradici\u00f3n, les ha reconocido la potestad de disponer de su propia disciplina dentro de la Iglesia, tambi\u00e9n en materia de bienes temporales. Sin embargo, el ordenamiento can\u00f3nico prev\u00e9 ciertas medidas de control para garantizar que los IVC y SVA no sobrepasen la esfera de autonom\u00eda que les ha sido asignada. Por ello, sus constituciones o estatutos deben ser previamente aprobados por la autoridad competente de la Iglesia (Santa Sede u Obispo diocesano, seg\u00fan se trate de un Instituto de Derecho pontificio o de Derecho diocesano) y otros actos que se produzcan luego de su aprobaci\u00f3n estar\u00e1n sometidos al control de la autoridad eclesi\u00e1stica a tenor del derecho.<\/p>\n<p>En lo tocante a la enajenaci\u00f3n de bienes, los IVC y SVA deben actuar respetando su derecho propio, conforme lo establecen los\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">c\u00e1nones 638, 718 y 741<\/a>\u00a0para los institutos religiosos, institutos seculares y SVA, respectivamente. Pero, tambi\u00e9n, debe aplicarse de manera supletoria la regulaci\u00f3n contenida en los c\u00e1nones 1290-1295, transcriptos a continuaci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u2014 Canon\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P1Y.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">638<\/a>: \u00a71.\u00a0Dentro de los l\u00edmites del derecho universal corresponde al derecho propio determinar cu\u00e1les son los actos que sobrepasan la finalidad y el modo de la administraci\u00f3n ordinaria, as\u00ed como tambi\u00e9n establecer los requisitos necesarios para realizar v\u00e1lidamente un acto de administraci\u00f3n extraordinaria. \u00a72.\u00a0Adem\u00e1s de los superiores, los encargados para esta funci\u00f3n por el derecho propio realizan v\u00e1lidamente gastos y actos jur\u00eddicos de administraci\u00f3n ordinaria, dentro de los l\u00edmites de su cargo. \u00a73.\u00a0Para la validez de una enajenaci\u00f3n o de cualquier operaci\u00f3n en la cual pueda sufrir perjuicio la condici\u00f3n patrimonial de una persona jur\u00eddica, se requiere la licencia del superior competente dada por escrito, con el consentimiento de su consejo. Pero si se trata de una operaci\u00f3n en la que se supere la suma determinada por la Santa Sede para cada regi\u00f3n, o de bienes donados a la Iglesia, a causa de un voto, o de objetos de gran precio por su valor art\u00edstico o hist\u00f3rico, se requiere adem\u00e1s la licencia de la misma Santa Sede. \u00a74.\u00a0Los monasterios aut\u00f3nomos, de los que trata el c.\u00a0615, y los institutos de derecho diocesano necesitan adem\u00e1s obtener el consentimiento del ordinario del lugar, otorgado por escrito.<\/p>\n<p>\u2014 Canon 718: La administraci\u00f3n de los bienes del instituto, que debe manifestar y fomentar la pobreza evang\u00e9lica, se rige por las normas del Libro V,\u00a0<em>De los bienes temporales de la Iglesia<\/em>, as\u00ed como tambi\u00e9n por el derecho propio del instituto.\u00a0De igual modo, el derecho propio ha de determinar las obligaciones, sobre todo econ\u00f3micas, del instituto respecto de aquellos miembros que trabajan para el mismo.<\/p>\n<p>\u2014 Canon\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P2E.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">741<\/a>: \u00a71.\u00a0Las sociedades y, si las constituciones no determinan otra cosa, sus circunscripciones y casas, son personas jur\u00eddicas y, en cuanto tales, tienen capacidad de adquirir, poseer, administrar y enajenar bienes temporales, de acuerdo con las prescripciones del Libro V,\u00a0<em>De los bienes temporales de la Iglesia<\/em>, de los c\u00e1nones\u00a0636,\u00a0638 y\u00a0639, y tambi\u00e9n del derecho propio. \u00a72.\u00a0De acuerdo con la norma del derecho propio, los miembros tambi\u00e9n son capaces de adquirir, poseer, administrar y disponer de bienes temporales, pero pertenece a la sociedad todo lo que ellos adquieran por su raz\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014 Canon\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P4Q.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">1290<\/a>: Lo que en cada territorio establece el derecho civil sobre los contratos, tanto en general como en particular, y sobre los pagos, debe observarse con los mismos efectos en virtud del derecho can\u00f3nico en materias sometidas a la potestad de r\u00e9gimen de la Iglesia, salvo que sea contrario al derecho divino o que el derecho can\u00f3nico prescriba otra cosa, quedando a salvo el c.\u00a01547.<\/p>\n<p>\u2014 Canon\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P4Q.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">1291<\/a>: Para enajenar v\u00e1lidamente bienes que por asignaci\u00f3n leg\u00edtima constituyen el patrimonio estable de una persona jur\u00eddica p\u00fablica y cuyo valor supera la cantidad establecida por el derecho, se requiere licencia de la autoridad competente conforme a derecho.<\/p>\n<p>\u2014 Canon\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P4Q.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">1292<\/a>: \u00a71.\u00a0Quedando a salvo lo prescrito en el\u00a0c.\u00a0638 \u00a73, cuando el valor de los bienes cuya enajenaci\u00f3n se propone, se halla dentro de los l\u00edmites m\u00ednimo y m\u00e1ximo que fije cada Conferencia Episcopal para su respectiva regi\u00f3n, la autoridad competente se determina por los propios estatutos, si se trata de personas jur\u00eddicas no sujetas al obispo diocesano; pero, si le est\u00e1n sometidas, es competente el obispo diocesano, con el consentimiento del Consejo de Asuntos Econ\u00f3micos y del Colegio de Consultores as\u00ed como el de los interesados. El obispo diocesano necesita, tambi\u00e9n, el consentimiento de los mismos para enajenar bienes de la di\u00f3cesis. \u00a72.\u00a0Si se trata, en cambio, de bienes cuyo valor es superior a la cantidad m\u00e1xima, o de exvotos donados a la Iglesia, o de bienes preciosos por razones art\u00edsticas o hist\u00f3ricas, se requiere para la validez de la enajenaci\u00f3n tambi\u00e9n la licencia de la Santa Sede. \u00a73.\u00a0Si la cosa que se va a enajenar es divisible, al pedir la licencia para la enajenaci\u00f3n deben especificarse las partes anteriormente enajenadas; de lo contrario, es inv\u00e1lida la licencia. \u00a74.\u00a0Quienes deben intervenir en la enajenaci\u00f3n de bienes con su consejo o su consentimiento no han de darlos si antes no se les inform\u00f3 exactamente, tanto de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de la persona jur\u00eddica cuyos bienes se desea enajenar como de las enajenaciones realizadas con anterioridad.<\/p>\n<p>\u2014 Canon\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P4Q.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">1293<\/a>: \u00a71.\u00a0Para la enajenaci\u00f3n de bienes, cuyo valor excede la cantidad m\u00ednima determinada, se requiere adem\u00e1s: 1) causa justa, como es una necesidad urgente, una evidente utilidad, la piedad, la caridad u otra raz\u00f3n pastoral grave; 2) tasaci\u00f3n de la cosa que se va a enajenar, hecha por peritos y por escrito. \u00a72.\u00a0Para evitar un da\u00f1o a la Iglesia, deben observarse, tambi\u00e9n, aquellas otras cautelas prescritas por la leg\u00edtima autoridad.<\/p>\n<p>\u2014 Canon\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P4Q.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">1294<\/a>: \u00a71.\u00a0Ordinariamente, una cosa no debe enajenarse por un precio menor al indicado en la tasaci\u00f3n. \u00a72.\u00a0El dinero cobrado por la enajenaci\u00f3n debe colocarse con cautela en beneficio de la Iglesia o gastarse prudentemente, conforme a los fines de dicha enajenaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014 Canon\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P4Q.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">1295<\/a>: Los requisitos establecidos en los cc.\u00a01291-1294, a los que tambi\u00e9n se han de acomodar los estatutos de las personas jur\u00eddicas, deben observarse no solo en las enajenaciones sino, tambi\u00e9n, en cualquier operaci\u00f3n de la que pueda resultar perjudicada la situaci\u00f3n patrimonial de la persona jur\u00eddica.<\/p>\n<p>El canon 638, aunque sancionado para regular la manera en que han de administrar y enajenar bienes los institutos religiosos, puede ser utilizado tambi\u00e9n para regular a los Institutos seculares y para las sociedades de vida apost\u00f3lica, conforme se deduce de los c\u00e1nones 718 y 742, cuyos textos guardan similar sentido. Por ello, al analizar el tema, haremos referencia \u00fanicamente al canon 638 que es el que ha sido objeto de una regulaci\u00f3n m\u00e1s detallada. Esta norma dispone c\u00f3mo ha de proceder el superior en los casos de administraci\u00f3n ordinaria y extraordinaria y, reci\u00e9n a continuaci\u00f3n, establece reglas relativas a la enajenaci\u00f3n de bienes temporales. An\u00e1logamente a lo que hace el legislador en los c\u00e1nones 1290 a 1295, el legislador eclesi\u00e1stico establece los requisitos m\u00ednimos requeridos para que la actuaci\u00f3n sea v\u00e1lida y la autoridad competente para intervenir.<\/p>\n<p>Lo que primero debemos observar es que, a diferencia de lo dispuesto por el canon\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P4P.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">1277<\/a>, <a id=\"footnote-161507-142-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-142\">142<\/a>\u00a0y en consonancia con lo dispuesto por el canon\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P4P.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">1281<\/a>\u00a0\u00a72 <a id=\"footnote-161507-143-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-143\">143<\/a>, el \u00a71 del canon 638 precept\u00faa que es el propio derecho de cada instituto el que debe determinar, dentro de lo que dispone el derecho universal, cu\u00e1les son los actos que sobrepasan la finalidad y el modo de administraci\u00f3n \u201cordinaria\u201d y, en consecuencia, cu\u00e1les son los actos que comportan una administraci\u00f3n \u201cextraordinaria\u201d y los requisitos necesarios para realizarlos v\u00e1lidamente. El c\u00f3digo s\u00f3lo establece en el \u00a72 del canon 638, como actos de administraci\u00f3n ordinaria, los gastos y actos jur\u00eddicos propios de dicho tipo de administraci\u00f3n, dentro de los l\u00edmites se\u00f1alados por el propio derecho. Pero reiteramos, la determinaci\u00f3n de los actos que exceden la administraci\u00f3n ordinaria, as\u00ed como de los requisitos para su validez, no surgir\u00e1 de una norma de la Conferencia Episcopal dictada a tenor del canon 1277 <a id=\"footnote-161507-144-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-144\">144<\/a>\u00a0sino de las propias constituciones o estatutos.<\/p>\n<p>Al comentarse este canon, se ha se\u00f1alado que suelen ser calificados como de administraci\u00f3n extraordinaria los siguientes actos: <a id=\"footnote-161507-145-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-145\">145<\/a><\/p>\n<p>\u2014 compra y venta de bienes inmuebles;<\/p>\n<p>\u2014 aceptaci\u00f3n o reconocimiento de herencias, donaciones, etc., que lleven anejas condiciones;<\/p>\n<p>\u2014 venta, permuta, hipoteca, aceptaci\u00f3n de una servidumbre, constituci\u00f3n de usufructo o uso de un inmueble, arrendamiento de un inmueble por un per\u00edodo mayor al determinado por la Conferencia Episcopal del pa\u00eds donde se sit\u00faa tal inmueble;<\/p>\n<p>\u2014 adquisici\u00f3n de deudas por la contrataci\u00f3n de pr\u00e9stamos;<\/p>\n<p>\u2014 edificaci\u00f3n, demolici\u00f3n, reconstrucci\u00f3n de inmuebles o reparaciones extraordinarias efectuadas en los mismos;<\/p>\n<p>\u2014 establecimiento de un cementerio;<\/p>\n<p>\u2014 interposici\u00f3n de acciones judiciales.<\/p>\n<p>En segundo lugar y ya en el tema que nos ata\u00f1e, que es el de la enajenaci\u00f3n, de la interpretaci\u00f3n arm\u00f3nica del canon 638 con los c\u00e1nones 1291-1295, se extraer\u00e1n los siguientes requisitos:<\/p>\n<p>a)\u00a0<em>Requisitos para la licitud<\/em>:<\/p>\n<p>\u2014\u00a0<em>Justa causa<\/em>: como puede ser una necesidad urgente, una evidente utilidad, una raz\u00f3n pastoral grave;<\/p>\n<p>\u2014\u00a0<em>Tasaci\u00f3n de la cosa<\/em>: hecha por, al menos, dos peritos y por escrito;<\/p>\n<p>\u2014\u00a0<em>Precio<\/em>: que el precio de la enajenaci\u00f3n no sea inferior al indicado en la tasaci\u00f3n y que el resultado de la enajenaci\u00f3n, sobre todo si es dinero, sea colocado en beneficio de la Iglesia.<\/p>\n<p>Aun a costa de parecer reiterativos, nos parece importante subrayar que estos requisitos se exigen tanto para las enajenaciones cuyo valor es superior al l\u00edmite m\u00ednimo se\u00f1alado por el canon 638 como para aquellas cuyo valor se encuentra por debajo de la cantidad m\u00e1xima.<\/p>\n<p>b)\u00a0<em>Requisitos para la validez<\/em>:<\/p>\n<table id=\"table-1\">\n<colgroup>\n<col \/>\n<col \/>\n<col \/>\n<col \/><\/colgroup>\n<tbody>\n<tr>\n<td><\/td>\n<td><strong>IVC o SVA<br \/>\nde derecho pontificio<\/strong><\/td>\n<td><strong>IVC o SVA<br \/>\nde derecho diocesano<\/strong><\/td>\n<td><strong>Monasterios<\/strong>\u00a0<strong>sui iuris<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Determinaci\u00f3n<br \/>\nde qu\u00e9 actos<br \/>\nson de administraci\u00f3n extraordinaria<\/td>\n<td>Derecho propio: constituciones, estatutos<br \/>\no reglamentos aprobados<br \/>\npor la autoridad eclesi\u00e1stica competente<\/td>\n<td>Derecho propio: constituciones,<br \/>\nestatutos<br \/>\no reglamentos aprobados<br \/>\npor la autoridad eclesi\u00e1stica competente<\/td>\n<td>Derecho propio: constituciones,<br \/>\nestatutos<br \/>\no reglamentos aprobados<br \/>\npor la autoridad eclesi\u00e1stica competente<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Enajenaci\u00f3n de bienes cuyo valor es inferior<br \/>\na la suma<br \/>\nde U$S\u00a0300.000<\/td>\n<td>a) Licencia del superior competente con el consentimiento de su consejo<\/td>\n<td>a) Licencia del su\u00adperior competente con el consentimiento de su consejo.<\/p>\n<p>b) Consentimiento del ordinario del lugar otorgado por escrito<\/td>\n<td>a) Licencia del su\u00adperior competente con el consentimiento de su consejo.<\/p>\n<p>b) Consentimiento del ordinario del lugar otorgado por escrito<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Enajenaci\u00f3n de bienes:<\/p>\n<p>a) cuyo valor excede la suma de U$S300.000;<\/p>\n<p>b) donados a la Iglesia con ocasi\u00f3n de un vo\u00adto,\u00a0o<\/p>\n<p>c) de gran valor art\u00edstico o hist\u00f3rico<\/td>\n<td>a) Licencia del su\u00adperior competente con el consentimiento de su consejo.<\/p>\n<p>b) Licencia de la Santa Sede<\/td>\n<td>a) Licencia del su\u00adperior competente con el consentimiento de su consejo.<\/p>\n<p>b) Consentimiento del ordinario del lugar otorgado por escrito.<\/p>\n<p>c) Licencia de la Santa Sede<\/td>\n<td>a) Licencia del su\u00adperior competente con el consentimiento de su consejo.<\/p>\n<p>b) Consentimiento del ordinario del lugar otorgado por escrito.<\/p>\n<p>c) Licencia de la Santa Sede.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>La primera aclaraci\u00f3n que queremos efectuar es la siguiente: como la legislaci\u00f3n can\u00f3nica reconoce un amplio margen de operatividad al derecho propio, por imperio de esta normativa particular y a tenor del canon 638 \u00a71, adem\u00e1s de los requisitos necesarios para realizar v\u00e1lidamente un acto de administraci\u00f3n extraordinaria y de lo dispuesto por las normas generales, cada instituto puede establecer otras cantidades m\u00ednimas y medias, se\u00f1alando la necesidad de cumplimentar estos u otros requisitos adicionales. Estas cantidades no tienen por qu\u00e9 coincidir con lo dispuesto por la Conferencia Episcopal para la regi\u00f3n. Asimismo, regir\u00e1 como l\u00edmite el importe se\u00f1alado por la Santa Sede a trav\u00e9s de la Congregaci\u00f3n para los IVC y SVA, cuya praxis habitual es hacerlo coincidir con el de la Conferencia Episcopal de la regi\u00f3n. En nuestro pa\u00eds, tal monto es de d\u00f3lares estadounidenses trescientos mil (U$S 300.000). <a id=\"footnote-161507-146-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-146\">146<\/a><\/p>\n<p>La segunda tiene que ver con el superior competente que debe de intervenir de acuerdo con el derecho propio. De conformidad con el canon\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P1Y.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">620<\/a>\u00a0y siguientes, <a id=\"footnote-161507-147-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-147\">147<\/a>\u00a0son superiores mayores las siguientes personas: a) el supremo moderador general de un Instituto; b) los que son designados superiores provinciales; c) los superiores locales de una casa\u00a0<em>sui iuris<\/em>, incluidas las abadesas y superioras de monasterios de monjas; d) sus superiores vicarios; e) y los abades primados y superiores de una congregaci\u00f3n mon\u00e1stica, aunque el \u00e1mbito de su potestad resulte m\u00e1s limitada que la que establece el derecho universal. En lo atinente a los consejos que prestan su consentimiento al superior, ser\u00e1n los que determinen las propias constituciones (c\u00e1nones\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P1Y.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">627 y 638<\/a>\u00a0\u00a71). Si el que act\u00faa es el superior general, se deduce que solicitar\u00e1 la opini\u00f3n del consejo o cap\u00edtulo general, mientras que si lo hace el superior provincial o el local, requerir\u00e1 el parecer del respectivo \u00f3rgano provincial o local. <a id=\"footnote-161507-148-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-148\">148<\/a>\u00a0Por ejemplo, si un IVC o SVA necesita enajenar un inmueble, lo primero que el notario debe analizar son los estatutos o constituciones, porque all\u00ed constatar\u00e1 cu\u00e1l es el representante legal que est\u00e1 facultado para actuar como \u00f3rgano de la instituci\u00f3n y suscribir la escritura de venta,\u00a0<a id=\"Anclaje-2356\"><\/a>qui\u00e9n es el Superior competente para otorgar la licencia para la enajenaci\u00f3n y qu\u00e9 consejo debe darle su consentimiento al superior para poder conceder dicha licencia, que establecer\u00e1 c\u00f3mo ha de actuar.<\/p>\n<p>Como se\u00f1ala Andr\u00e9s, <a id=\"footnote-161507-149-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-149\">149<\/a>\u00a0la licencia del superior competente es un permiso que debe reunir tres requisitos para la validez del acto de enajenaci\u00f3n: a) sin esa licencia el acto es inv\u00e1lido, b) la licencia debe darse por escrito, c) el superior que la concede debe tener competencia para el otorgamiento de esa licencia. Tambi\u00e9n es requisito de validez el consentimiento del Consejo, puesto que ayuda al superior desempe\u00f1ando las mismas funciones que le vendr\u00edan asignadas al consejo de asuntos econ\u00f3micos exigidos para toda persona jur\u00eddica p\u00fablica, a tenor del canon\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P4P.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">1280<\/a>. En relaci\u00f3n con estos consejos, para que su actuaci\u00f3n no resulte inv\u00e1lida y proyecte sus consecuencias sobre la licencia que deb\u00eda darse a tenor de su actuaci\u00f3n, resulta imperioso recordar los requisitos de qu\u00f3rum y mayor\u00edas establecidos en el derecho propio del IVC o SVA y en el canon\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__PD.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">127<\/a>. <a id=\"footnote-161507-150-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-150\">150<\/a><\/p>\n<p>Con respecto a los bienes divisibles, como podr\u00eda acontecer con un predio que fuera objeto de subdivisi\u00f3n parcelaria o que fuera subdividido de manera horizontal, resulta aplicable el \u00a73 del canon\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P4Q.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">1292<\/a>, es decir que, si todav\u00eda no se ha hecho ninguna subdivisi\u00f3n, se deber\u00e1 pedir la licencia por el valor total del inmueble, aun cuando la subdivisi\u00f3n provoque un aumento del mismo. Tal soluci\u00f3n se deduce,\u00a0<em>a contrario sensu<\/em>, del propio texto del canon, puesto que si la enajenaci\u00f3n se hubiera efectuado sobre alguna de las partes que hubieran resultado de la divisi\u00f3n y no se hubiera hecho constar esta obrepci\u00f3n o subrepci\u00f3n de informaci\u00f3n, la licencia resultar\u00eda inv\u00e1lida. De esta manera, la norma busca evitar que un bien de valor elevado pueda ser enajenado por partes para eludir los controles establecidos. <a id=\"footnote-161507-151-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-151\">151<\/a>\u00a0A su vez, cuando el \u00a74 menciona que se necesita el consentimiento escrito del Ordinario de lugar, no solo est\u00e1 haciendo referencia a los obispos diocesanos o sus equiparados (prelado territorial, abad territorial, prefecto apost\u00f3lico, vicario apost\u00f3lico) sino, tambi\u00e9n, a sus vicarios generales y episcopales. <a id=\"footnote-161507-152-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-152\">152<\/a><\/p>\n<p>Por \u00faltimo, no queremos culminar este punto sin hacer al menos una menci\u00f3n al canon\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P4O.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">1269<\/a>. Esta norma dispone que \u201cLas cosas sagradas [\u2026] si pertenecen, en cambio, a una persona jur\u00eddica eclesi\u00e1stica p\u00fablica, s\u00f3lo puede adquirirlas otra persona jur\u00eddica eclesi\u00e1stica p\u00fablica\u201d. <a id=\"footnote-161507-153-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-153\">153<\/a>\u00a0Dicha norma debe ser interpretada a tenor del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/cod-iuris-canonici\/cic_index_lt.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">texto oficial de promulgaci\u00f3n del CIC<\/a>, que es el lat\u00edn, puesto que contiene la palabra \u201csi\u201d. De acuerdo con lo establecido por el canon 39, \u201c<em>condiciones in actu administrativo tunc tantum ad validitatem censentur adiectae cum per part\u00edculas<\/em>\u00a0<strong>si, nisi, dum modo exprimuntur<\/strong>\u201d; es decir que, de la redacci\u00f3n del canon, por tener este vocablo, se deduce que la enajenaci\u00f3n hecha en contradicci\u00f3n a sus disposiciones es inv\u00e1lida. <a id=\"footnote-161507-154-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-154\">154<\/a><\/p>\n<p>Debemos recordar que, en general, los antiguos edificios de propiedad de IVC o SVA tienen dentro un espacio destinado a la oraci\u00f3n o a la celebraci\u00f3n del culto divino. <a id=\"footnote-161507-155-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-155\">155<\/a>. Sin perjuicio de ello y teniendo en consideraci\u00f3n que el car\u00e1cter sagrado de un lugar debe ser objeto de un estudio m\u00e1s pormenorizado, <a id=\"footnote-161507-156-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-156\">156<\/a>\u00a0por las consecuencias jur\u00eddicas que acarrea esta condici\u00f3n, <a id=\"footnote-161507-157-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-157\">157<\/a>\u00a0recomendamos que la cuesti\u00f3n sea analizada tomando en consideraci\u00f3n no solo los c\u00e1nones 1269 y 39 sino tambi\u00e9n la Parte III del Libro IV del CIC, que regula los lugares y tiempos sagrados, espec\u00edficamente el T\u00edtulo I, destinado a codificar el r\u00e9gimen de los lugares sagrados, que solo pierden tal car\u00e1cter en caso de destrucci\u00f3n o de reducci\u00f3n al uso profano por decisi\u00f3n de la autoridad eclesi\u00e1stica o de hecho. <a id=\"footnote-161507-158-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-158\">158<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"52-normativa-estatal-aplicable\"><\/a><h3>5.2. Normativa estatal aplicable<\/h3>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"521-la-ley-24483\"><\/a><h4>5.2.1. La Ley 24483<\/h4>\n<p>Como ya hemos visto, la sola inscripci\u00f3n de los IVC y SVA en el\u00a0<a href=\"https:\/\/cancilleria.gob.ar\/es\/servicios\/culto-catolico\/registro-de-institutos-de-vida-consagrada\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Registro de Institutos de Vida Consagrada<\/a>, dependiente de la Secretar\u00eda de Culto del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, <a id=\"footnote-161507-159-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-159\">159<\/a>\u00a0trae aparejado el reconocimiento de su personalidad jur\u00eddica en el \u00e1mbito civil, <a id=\"footnote-161507-160-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-160\">160<\/a>\u00a0as\u00ed como su car\u00e1cter de entidades de bien p\u00fablico. De esta manera, con la inscripci\u00f3n, estas entidades no solo quedan equiparadas a las \u00f3rdenes preconstitucionales, sino que aquellas que hubieran funcionado bajo otras formas jur\u00eddicas conservan todas las exenciones y beneficios de que gozaban con anterioridad. <a id=\"footnote-161507-161-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-161\">161<\/a><\/p>\n<p>En cuanto al r\u00e9gimen interno, existe una remisi\u00f3n expresa al derecho can\u00f3nico. Seg\u00fan el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 2\u00ba de la ley, su gobierno interno se llevar\u00e1 a cabo de acuerdo con el derecho can\u00f3nico (universal y propio), siendo la inscripci\u00f3n de futuros cambios de sus constituciones, estatutos y autoridades, un requisito necesario solo para su oponibilidad a terceros.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, la ley tambi\u00e9n ha previsto la posibilidad de que las entidades que hubieran funcionado bajo otra estructura jur\u00eddica diversa a la de los IVC y SVA, puedan transmitir los bienes a nombre del ente registrado bajo esta modalidad jur\u00eddico-can\u00f3nica. <a id=\"footnote-161507-162-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-162\">162<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"522-el-decreto-reglamentario-491-1995\"><\/a><h4>5.2.2. El Decreto Reglamentario 491\/1995<\/h4>\n<p>Este decreto, adem\u00e1s de establecer cu\u00e1l ha de ser la autoridad de aplicaci\u00f3n competente para el registro de los IVC y SVA, tambi\u00e9n efectu\u00f3 aclaraciones terminol\u00f3gicas extra\u00eddas de la legislaci\u00f3n can\u00f3nica. <a id=\"footnote-161507-163-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-163\">163<\/a>\u00a0De su texto, podemos extraer los requisitos para que el Registro pueda proceder a la inscripci\u00f3n de tales instituciones. <a id=\"footnote-161507-164-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-164\">164<\/a><\/p>\n<p>Esta inscripci\u00f3n es sumamente relevante porque no solo permite acreditar la existencia del IVC o SVA en el \u00e1mbito eclesial sino que, culminado el proceso de inscripci\u00f3n mediante el dictado de la pertinente resoluci\u00f3n administrativa, el IVC o SVA podr\u00e1 actuar a trav\u00e9s de sus representantes en el \u00e1mbito civil. Esta resoluci\u00f3n no solo se extiende por escrito sino que su existencia puede ser corroborada a trav\u00e9s de internet (<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gob.ar\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.infoleg.gob.ar<\/a>), en la secci\u00f3n correspondiente a resoluciones dictadas por la Secretar\u00eda de Culto de la Naci\u00f3n. <a id=\"footnote-161507-165-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-165\">165<\/a><\/p>\n<p>Cada vez que se solicite la inscripci\u00f3n de un IVC o SVA ante el Registro competente, se labrar\u00e1 un expediente administrativo en el cual no solo quedar\u00e1 copia de toda la documentaci\u00f3n presentada sino tambi\u00e9n el registro de la firma de quien desempe\u00f1a el oficio de representante legal, <a id=\"footnote-161507-166-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-166\">166<\/a>\u00a0situaci\u00f3n que permitir\u00e1 comprobar la identidad del firmante y cotejar \u201ca priori\u201d la similitud gr\u00e1fica de la signatura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"523-resolucion-448-1996-de-la-secretaria-de-culto\"><\/a><h4>5.2.3. Resoluci\u00f3n\u00a0448\/1996\u00a0de la Secretar\u00eda de Culto<\/h4>\n<p>Esta resoluci\u00f3n nos parece sumamente relevante, puesto que en su ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 3\u00ba contempla la posibilidad de que los IVC y SVA presenten una versi\u00f3n sintetizada de sus constituciones, es decir, de su derecho propio. Tal \u201cs\u00edntesis\u201d debe contener los siguientes elementos: nombre y finalidad del instituto, estructura y r\u00e9gimen de gobierno, forma de elecci\u00f3n de sus autoridades y personas cuya actuaci\u00f3n obliga al instituto, normas para la disposici\u00f3n y administraci\u00f3n de los bienes temporales, capacidad de sus provincias y\/o casas, requisitos para la admisi\u00f3n o salida de sus miembros y destino de los bienes en caso de extinci\u00f3n o disoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>La documentaci\u00f3n que guarda el Registro de Institutos de Vida Consagrada es sumamente importante, puesto que permite a cualquier notario cotejar la verosimilitud de documentaci\u00f3n habilitante oportunamente exhibida por el representante legal de un IVC o SVA (constituciones, estatutos, y actas de designaci\u00f3n de autoridades). Asimismo, en caso de que las decisiones de los \u00f3rganos de los IVC o SVA se hayan instrumentado en actas labradas en libros rubricados por el Registro, se podr\u00e1 verificar la r\u00fabrica expedida por el organismo p\u00fablico competente.<\/p>\n<p>Si bien el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 3\u00ba de la Resoluci\u00f3n\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=34380\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">488\/1996<\/a>\u00a0es claro en cuanto a que la presentaci\u00f3n de la \u201cs\u00edntesis\u201d de las constituciones no es obligatoria sino facultativa para los IVC y SVA, debemos advertir que en el tr\u00e1fico moderno, donde tales entidades deben efectuar gestiones y tr\u00e1mites diversos ante organismos administrativos y fiscales, nacionales o locales <a id=\"footnote-161507-167-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-167\">167<\/a>, entidades bancarias, etc., cumplir con este recaudo facilita su funcionamiento en el \u00e1mbito civil.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n nos parece importante hacer referencia a la dificultad que puede plantear la obligaci\u00f3n de exhibir los libros originales en los cuales se haya instrumentado la autorizaci\u00f3n al representante legal para que otorgue un acto jur\u00eddico, a tenor de lo dispuesto por el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 307 del\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCCN<\/a>. <a id=\"footnote-161507-168-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-168\">168<\/a>\u00a0Tales libros muchas veces pueden ser antiguos o de gran valor hist\u00f3rico, y a la vez contienen informaci\u00f3n sensible respecto de las vicisitudes internas acaecidas en el interior de estos institutos. Existe un temor fundado de p\u00e9rdida o extrav\u00edo de dicha documentaci\u00f3n, o que trasciendan hechos delicados en ellos registrados. Por ello, si bien debemos remarcar la disposici\u00f3n expresa del CCCN, coincidimos con Acquarone en cuanto a que<\/p>\n<p>\u2026 ante la imposibilidad de exhibir el documento original que acredite la representaci\u00f3n se pueda suplir la exigencia de la exhibici\u00f3n de los mismos por la documentaci\u00f3n certificada o constatada por otro notario que d\u00e9 fe p\u00fablica de haber visto el original\u2026 <a id=\"footnote-161507-169-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-169\">169<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"6-conclusion\"><\/a><h2>6. Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>Luego de haber analizado el plexo normativo aplicable a las intervenciones que los IVC y SVA pueden tener en el tr\u00e1fico inmobiliario, advertimos que en lo atinente a capacidad y legitimaci\u00f3n de entidades que conforman la Iglesia Cat\u00f3lica, as\u00ed como respecto de los bienes que conforman su patrimonio, el derecho argentino ha efectuado una incorporaci\u00f3n de normas can\u00f3nicas de manera plena y literal, sin remisiones ambiguas o de dudosa comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p>A tenor de lo que disponen el Acuerdo de 1966 y la legislaci\u00f3n estatal, general y espec\u00edfica, cualquier persona que contrate con personas jur\u00eddicas que integran la Iglesia Cat\u00f3lica o que en el desempe\u00f1o de su actividad profesional le toque intervenir en cuestiones en las cuales la Iglesia haya sido una de los sujetos negociales, debe conocer el derecho can\u00f3nico universal (CIC y CCEO), la legislaci\u00f3n particular (decretos de la Conferencia Episcopal Argentina) y el derecho propio de los IVC y SVA. En efecto, cualquier tercero que pretenda contratar con un IVC o SVA, o que advierta que en la cadena negocial intervino alguna de estas instituciones eclesi\u00e1sticas, no puede olvidar que al ordenamiento normativo estatal, se le suma la legislaci\u00f3n can\u00f3nica universal y particular.<\/p>\n<p>La legislaci\u00f3n can\u00f3nica universal resulta de f\u00e1cil acceso, conforme a las indicaciones que di\u00e9ramos al inicio de este trabajo. En cuanto al ordenamiento can\u00f3nico propio de estos institutos, se encuentra a disposici\u00f3n de los operadores jur\u00eddicos en el registro p\u00fablico estatal competente, que no solo acredita la existencia de los IVC y la identidad de sus representantes legales, sino que tambi\u00e9n guarda copia en sus respectivos archivos de las constituciones y estatutos que conforman este derecho propio.<\/p>\n<p>Como se\u00f1ala Beneyto Berenguer, en palabras que hacemos propias \u201cel problema quiz\u00e1 est\u00e9 en un desconocimiento del derecho can\u00f3nico y del derecho eclesi\u00e1stico del Estado, en una ignorancia de estos registros y de la publicidad de los mismos\u201d, <a id=\"footnote-161507-170-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-170\">170<\/a>\u00a0pero, precisamente, el objetivo de este trabajo ha sido el de tratar de arrojar luz sobre esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"7-bibliografia\"><\/a><h2>7. Bibliograf\u00eda<\/h2>\n<p class=\"francesa\">AA.VV.,\u00a0<em>Concilio Vaticano II. Comentarios sobre la constituci\u00f3n de la Iglesia<\/em>, Madrid, BAC, Madrid, 1986<\/p>\n<p class=\"francesa\">ACQUARONE, Mar\u00eda T., \u201cLegitimaci\u00f3n de los representantes. Documentaci\u00f3n habilitante art.\u00a0307 C\u00f3digo Civil y Comercial\u201d, Buenos Aires, [s.e.], 2017 [ponencia presentada en las XXVI Jornadas Nacionales de Derecho Civil {La Plata, 2017}].<\/p>\n<p class=\"francesa\">ALDONONDO, Isabel, \u201cLa enajenaci\u00f3n de bienes de institutos de vida consagrada (a prop\u00f3sito de una sentencia del Tribunal Supremo de 27-11-99)\u201d, en\u00a0<em>Revista Espa\u00f1ola de Derecho Can\u00f3nico<\/em>, Salamanca, Universidad Pontificia de Salamanca, v.\u00a056, N\u00ba\u00a0146, 1999.<\/p>\n<p class=\"francesa\">ANDR\u00c9S, D.\u00a0J.,\u00a0<em>El derecho de los religiosos seg\u00fan el C\u00f3digo<\/em>, Madrid, 1985.<\/p>\n<p class=\"francesa\">AR\u00c1UZ CASTEX, Manuel,\u00a0<em>Derecho civil. Parte general<\/em>, t.\u00a01, Buenos Aires, Cooperadora de Derecho y Ciencias Sociales, 1974.<\/p>\n<p class=\"francesa\">AZNAR GIL, Federico,\u00a0<em>La administraci\u00f3n de los bienes temporales de la Iglesia<\/em>, Salamanca, BAC, 1984.<\/p>\n<p class=\"francesa\">BARRA, Rodolfo C.,\u00a0<em>Tratado de derecho administrativo. Organizaci\u00f3n y funci\u00f3n p\u00fablica. La Iglesia<\/em>, t.\u00a02, Buenos Aires, \u00c1baco, 1998.<\/p>\n<p class=\"francesa\">BENEYETO BERENGUEN, Remigio,\u00a0<em>Enajenaci\u00f3n de los bienes eclesi\u00e1sticos y su eficacia civil<\/em>, Valencia, EDICEP, 2006.<\/p>\n<p class=\"francesa\">BOGGIANO, Antonio, \u201cLa Corte Suprema y el derecho de los tratados internacionales\u201d, en\u00a0<em>La Ley<\/em>, Buenos Aires, La Ley, 31\/3\/2015, t.\u00a02015-B.<\/p>\n<p class=\"francesa\">\u2014 \u201cPresentaci\u00f3n al derecho internacional a.D. 2000 en la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Naci\u00f3n Argentina. Derecho de las relaciones entre los ordenamientos jur\u00eddicos\u201d, en\u00a0<em>La Ley<\/em>, Buenos Aires, La Ley, t.\u00a02000-B.<\/p>\n<p class=\"francesa\">BUSSO, Ariel D.,\u00a0<em>La autoridad suprema de la Iglesia<\/em>, Buenos Aires, EDUCA, 1997.<\/p>\n<p class=\"francesa\">CASIELLO, Juan, \u201cLa personalidad de la Iglesia; su capacidad jur\u00eddico-econ\u00f3mica. Posici\u00f3n del Estado ante la misma\u201d, en AA. VV.,\u00a0<em>La doctrina cat\u00f3lica en el desenvolvimiento constitucional argentino. 2<\/em><em>as<\/em><em>\u00a0Jornadas Nacionales de Profesionales de A.\u00a0C. Rosario 1957<\/em>, Buenos Aires, APAC, 1957.<\/p>\n<p class=\"francesa\">CONCILIO VATICANO\u00a0II, [constituci\u00f3n apost\u00f3lica \u201c<em>Lumen Gentium<\/em>\u201d], Vaticano, 1964.<\/p>\n<p class=\"francesa\">CONGREGACI\u00d3N PARA LOS INSTITUTOS DE VIDA CONSAGRADA Y SOCIEDADES DE VIDA APOST\u00d3LICA,\u00a0<em>Econom\u00eda al servicio del carisma y de la misi\u00f3n. Boni dispensatores multiformis gratiae Dei<\/em>, Vaticano, Librer\u00eda Editrice Vaticana, 2018.<\/p>\n<p class=\"francesa\">\u2014 <em>Linee orientative per la gestione dei beni negli Instituti di vita consacrata e nelle Societ\u00e1 di vita apostolica. Lettera circolare<\/em>, Vaticano, Librer\u00eda Editrice Vaticana, 2014.<\/p>\n<p class=\"francesa\">CORECCO, E., \u201cAspetti della ricesione del Vaticano II nel Codice di Diritto Canonico\u201d, en Alberigo, G. y Jossua, J.\u00a0P. (eds.),\u00a0<em>Il Vaticano II e la Chiesaki<\/em>, Brescia, 1985.<\/p>\n<p class=\"francesa\">CORRAL SALVADOR, Carlos (dir.),\u00a0<em>Diccionario de derecho can\u00f3nico<\/em>, Madrid, Tecnos, 1989.<\/p>\n<p class=\"francesa\">CROVI, Daniel, [comentario a los arts.\u00a0146-148], en Lorenzetti, R.\u00a0L. (dir.),\u00a0<em>C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n comentado<\/em>, t.\u00a01, Santa Fe, Rubinzal-Culzoni, 2014.<\/p>\n<p class=\"francesa\">DE FUENMAYOR Y CHAMPIN, Amadeo,\u00a0<em>Derecho eclesi\u00e1stico del Estado espa\u00f1ol<\/em>\u00a0(colecci\u00f3n \u201cReligi\u00f3n, derecho y sociedad\u201d), Granada, Comares, 2007.<\/p>\n<p class=\"francesa\">DE PAOLIS, Velasio,\u00a0<em>Los bienes temporales de la Iglesia<\/em>, Madrid, BAC, 2012.<\/p>\n<p class=\"francesa\">DI MATTIA, Giusseppe, [comentario al c.\u00a0668], en Marzoa, A., Miras, J. y Rodr\u00edguez-Oca\u00f1a, R. [dirs.],\u00a0<em>Comentario exeg\u00e9tico al C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico del Instituto Mar\u00edn de Azpilcueta de la Facultad de Derecho Can\u00f3nico de la Universidad de Navarra<\/em>, t.\u00a0II-2, Pamplona, EUNSA, 3\u00aa ed.<\/p>\n<p class=\"francesa\">\u00cbRDO, Peter, \u201cChiesa e beni temporali: Principi fondamentali del Magisterio del Concilio Vaticano II\u201d, en Velasio de Paolis [coord.],\u00a0<em>I beni temporali della Chiesa<\/em>, Vaticano, Librer\u00eda Editrice Vaticana, 1999.<\/p>\n<p class=\"francesa\">ESPINOSA SP\u00cdNOLA, G., \u201cLas \u00f3rdenes religiosas en la evangelizaci\u00f3n del Nuevo Mundo\u201d, en AA. VV.,\u00a0<em>Espa\u00f1a medieval y el legado de occidente<\/em>, M\u00e9xico, SEACEX-CONACULTA, 2005.<\/p>\n<p class=\"francesa\">ESQUIVEL, H\u00e9ctor D.,\u00a0<em>R\u00e9gimen eclesi\u00e1stico argentino<\/em>, Buenos Aires, Librer\u00eda y Casa Editora de Jes\u00fas Men\u00e9ndez, 1928.<\/p>\n<p class=\"francesa\">FERN\u00c1NDEZ ARRUTY, Jos\u00e9 \u00c1. y LARNA BELDARRAIN, Javier (dirs.),\u00a0<em>Derecho eclesi\u00e1stico<\/em>, Madrid, Dykinson, 2004.<\/p>\n<p class=\"francesa\">FERRER ORTIZ, Javier (coord.),\u00a0<em>Derecho eclesi\u00e1stico del Estado espa\u00f1ol<\/em>, Pamplona, EUNSA, 2007 (6\u00aa ed. renovada, a cargo del Instituto Mart\u00edn de Azpilcueta)<\/p>\n<p class=\"francesa\">FRANCISCO [papa], [discurso a los participantes del Congreso Internacional para los Vicarios Episcopales y los Delegados para la Vida Consagrada], Roma, 2018.<\/p>\n<p class=\"francesa\">FRUGONI REY, Guillermo F., \u201cCondici\u00f3n de religioso, \u00f3rdenes y congregaciones. Admisi\u00f3n, capacidad jur\u00eddica y modo de actuaci\u00f3n\u201d, en AA. VV.,\u00a0<em>La doctrina cat\u00f3lica en el desenvolvimiento constitucional argentino. 2<\/em><em>as<\/em><em>Jornadas Nacionales de Profesionales de A.\u00a0C. Rosario 1957<\/em>, Buenos Aires, APAC, 1957.<\/p>\n<p class=\"francesa\">GARCERANTH RAMOS, Ismael A., \u201c<a href=\"http:\/\/revistas.javeriana.edu.co\/index.php\/vnicanonica\/article\/view\/18977\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Los actos de administraci\u00f3n ordinaria y extraordinaria de los bienes temporales de institutos religiosos. Del CIC17 al CIC83<\/a>\u201d [online], en\u00a0<em>Revista Universitas Can\u00f3nica<\/em>, Bogot\u00e1, Pontificia Universidad Javeriana, v.\u00a033, N\u00ba\u00a049, 2016.<\/p>\n<p class=\"francesa\">GARC\u00cdA HERVAS, D. (coord.),\u00a0<em>Manual de derecho eclesi\u00e1stico del Estado<\/em>, Madrid, Colex, 1997.<\/p>\n<p class=\"francesa\">GARC\u00cdA Y GARC\u00cdA, Antonio,\u00a0<em>Historia del derecho can\u00f3nico. El primer milenio<\/em>, Salamanca, Instituto de Historia de la Teolog\u00eda Espa\u00f1ola &#8211; Subsidia, 1967.<\/p>\n<p class=\"francesa\">GHIRLANDA, Gianfranco,\u00a0<em>El derecho en la Iglesia. Misterio de comuni\u00f3n. Compendio de derecho eclesial<\/em>, Madrid, Ediciones Paulinas, 1992.<\/p>\n<p class=\"francesa\">GIM\u00c9NEZ FERN\u00c1NDEZ, M.,<em>\u00a0Instituciones jur\u00eddicas de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em>, Madrid, Saeta, 1942.<\/p>\n<p class=\"francesa\">GONZ\u00c1LEZ DEL VALLE, Juan M.,\u00a0<em>Derecho eclesi\u00e1stico espa\u00f1ol<\/em>, Oviedo, Universidad de Oviedo, 1997.<\/p>\n<p class=\"francesa\">HEREDIA, Carlos I.,\u00a0<em>La naturaleza de los movimientos eclesiales en el derecho de la Iglesia. Excerpta ex dissertatione ad doctoratum in facultate iuris canonici pontificiae universitatis gregorianae<\/em>, Buenos Aires, EDUCA, 1994.<\/p>\n<p class=\"francesa\">IRIBARNE, Ram\u00f3n,\u00a0<em>Personalidad jur\u00eddica de las comunidades religiosas<\/em>, C\u00f3rdoba, 1958.<\/p>\n<p class=\"francesa\">JUAN PABLO II\u00a0(papa), [exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica post sinodal \u201c<em>Vita consecrata<\/em>\u201d al episcopado y al clero, a las \u00f3rdenes y congregaciones religiosas y las sociedades de vida apost\u00f3lica y a todos los institutos seculares sobre la vida consagrada y su misi\u00f3n en la Iglesia y en el mundo {Roma, 25\/3\/1996}].<\/p>\n<p class=\"francesa\">\u2014 [constituci\u00f3n apost\u00f3lica \u201c<em>Pastor Bonus<\/em>\u201d sobre la Curia Romana], en\u00a0<em>Acta Apostolicae Sedis<\/em>, Vaticano, N\u00ba\u00a080, 1988.<\/p>\n<p class=\"francesa\">LAVALLE COBO, Jorge E., [comentario al art.\u00a033], en Belluscio, A.\u00a0C. (dir.) y Zannoni, E.\u00a0A. (coord.),\u00a0<em>C\u00f3digo Civil y leyes complementarias. Comentado, anotado y concordado<\/em>, t.\u00a01, Buenos Aires, Astrea, 1978.<\/p>\n<p class=\"francesa\">LEVAGGI, Abelardo,\u00a0<em>Dalmacio V\u00e9lez S\u00e1rsfield y el derecho eclesi\u00e1stico<\/em>, Buenos Aires, Perrot, 1969.<\/p>\n<p class=\"francesa\">LLOVERAS DE RESK, Mar\u00eda E., [comentario al art.\u00a033], en Bueres, A.\u00a0J. (dir.), y Highton, E.\u00a0I. (coord.),\u00a0<em>C\u00f3digo<\/em>\u00a0<em>Civil y normas complementarias. An\u00e1lisis doctrinario y jurisprudencial<\/em>, t.\u00a01, Buenos Aires, Hammurabi, 1995.<\/p>\n<p class=\"francesa\">L\u00d3PEZ ALARC\u00d3N, Mariano, \u201cAlgunas consideraciones sobre el r\u00e9gimen jur\u00eddico de las entidades eclesi\u00e1sticas cat\u00f3licas\u201d, AA.VV,\u00a0<em>Estudios de derecho can\u00f3nico y derecho eclesi\u00e1stico en homenaje al profesor Maldonado<\/em>, Madrid, Universidad Complutense de Madrid, 1983.<\/p>\n<p class=\"francesa\">MAGE, Diego M., \u201cEl derecho can\u00f3nico, una alternativa de soluci\u00f3n para la incapacidad del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1160 del C\u00f3digo Civil\u201d, en AA. VV.,\u00a0<em>Jornadas Anuales. La Plata 28, 29 y 30 de octubre de 2009<\/em>, Buenos Aires, Sociedad Argentina de Derecho Can\u00f3nico, 2010.<\/p>\n<p class=\"francesa\">MANTECON, Joaqu\u00edn, [comentario al c.\u00a01292], en Marzoa, A., Miras, J. y Rodr\u00edguez-Oca\u00f1a, R. (dirs.),\u00a0<em>Comentario exeg\u00e9tico al C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico del Instituto Mar\u00edn de Azpilcueta de la Facultad de Derecho Can\u00f3nico de la Universidad de Navarra<\/em>, t.\u00a0IV-1, Pamplona, EUNSA, 3\u00aa ed.<\/p>\n<p class=\"francesa\">MINGUEZ SANZ, S. y Puente Prieto, J., \u201cConsideraciones sobre el r\u00e9gimen jur\u00eddico-registral de las entidades religiosas\u201d, en AA. VV.,\u00a0<em>Ponencias y comunicaciones presentadas en el II Congreso Internacional de Derecho Registral<\/em>, t.\u00a02, Madrid, 1974.<\/p>\n<p class=\"francesa\">MONTILLA ZAVAL\u00cdA, F\u00e9lix A., \u201cLa subjetividad de la Iglesia Cat\u00f3lica en el derecho argentino conforme al C\u00f3digo Civil y Comercial. Breves consideraciones respecto de los arts.\u00a0146 y 148\u201d, en\u00a0<em>El Derecho<\/em>, Buenos Aires, UCA, t.\u00a0259.<\/p>\n<p class=\"francesa\">\u2014 \u201cConceptos sobre el derecho concordatario. Las relaciones convencionales internacionales entre la Iglesia Cat\u00f3lica y las sociedades pol\u00edticas\u201d, en\u00a0<em>La Ley<\/em>, Buenos Aires, La Ley, t.\u00a02002-D.<\/p>\n<p class=\"francesa\">MORRISEY, F., [comentario al c.\u00a0638], en Marzoa, A., Miras, J. y Rodr\u00edguez-Oca\u00f1a, R. (dirs.),\u00a0<em>Comentario<\/em>\u00a0<em>exeg\u00e9tico al C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico del Instituto Mar\u00edn de Azpilcueta de la Facultad de Derecho Can\u00f3nico de la Universidad de Navarra<\/em>, t.\u00a0II-2, Pamplona, EUNSA, 3\u00aa ed.<\/p>\n<p class=\"francesa\">OCHOA, X.,\u00a0<em>Leges Ecclesiae post Codicem Iuris Canonici Editae<\/em>, t.\u00a06 [\u201cLeges Annis 1979-1985\u201d], Roma, Edurcla, 1987.<\/p>\n<p class=\"francesa\">PAULO VI [papa], [carta apost\u00f3lica \u201cEcclesiae Sanctae\u201d], 1966.<\/p>\n<p class=\"francesa\">PE\u00d1A, David,\u00a0<em>La materia religiosa en la pol\u00edtica argentina<\/em>, Buenos Aires, Bases, 1960.<\/p>\n<p class=\"francesa\">P\u00c9REZ DE HEREDIA\u00a0Y VALLE, I.,\u00a0<em>Libro V del CIC. Bienes temporales de la Iglesia<\/em>, Valencia, Instituto Diocesano de Estudios Can\u00f3nicos, 2002.<\/p>\n<p class=\"francesa\">RAFFO BENEGAS, Patricio y otros, [comentario al art.\u00a033], en Llamb\u00edas, J.\u00a0J. (dir.),\u00a0<em>C\u00f3digo Civil anotado. Doctrina. Jurisprudencia<\/em>, t.\u00a01, Buenos Aires, Abeledo-Perrot, 1978.<\/p>\n<p class=\"francesa\">RINC\u00d3N-P\u00c9REZ, Tom\u00e1s, [comentario a la introducci\u00f3n de la Parte III del Libro II], en Marzoa, A., Miras, J. y Rodr\u00edguez-Oca\u00f1a, R. (dirs.),\u00a0<em>Comentario exeg\u00e9tico al C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico del Instituto Mar\u00edn de Azpilcueta de la Facultad de Derecho Can\u00f3nico de la Universidad de Navarra<\/em>, t.\u00a0II-2, Pamplona, EUNSA, 3\u00aa ed.<\/p>\n<p class=\"francesa\">RODR\u00cdGUEZ BLANCO, Miguel,\u00a0<em>Libertad religiosa y confesiones. El r\u00e9gimen jur\u00eddico de los lugares de culto<\/em>, Madrid, Bolet\u00edn Oficial del Estado, 2000.<\/p>\n<p class=\"francesa\">RUANO ESPINA, Lourdes,\u00a0<em>R\u00e9gimen jur\u00eddico registral de los bienes de las confesiones religiosas y su tratamiento jurisprudencial<\/em>, Navarra, Thomson-Aranzadi, 2005.<\/p>\n<p class=\"francesa\">TIRAPU, Daniel, [comentario al c.\u00a01269], en Marzoa, A., Miras, J. y Rodr\u00edguez-Oca\u00f1a, R. [dirs.],\u00a0<em>Comentario<\/em>\u00a0<em>exeg\u00e9tico al C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico del Instituto Mar\u00edn de Azpilcueta de la Facultad de Derecho Can\u00f3nico de la Universidad de Navarra<\/em>, t.\u00a0IV-1, Pamplona, EUNSA, 3\u00aa ed.<\/p>\n<p class=\"francesa\">URBANEJA, Aldo E., [comentario al art.\u00a0148], en Clusellas, E.\u00a0G. (coord.),\u00a0<em>C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n comentado, anotado y concordado. Modelos de redacci\u00f3n sugeridos<\/em>, t.\u00a01, Buenos Aires, Astrea-Fen, 2015.<\/p>\n<p class=\"francesa\">V\u00c9LEZ SARSFIELD, Dalmacio,\u00a0<em>Derecho p\u00fablico eclesi\u00e1stico. Relaciones del Estado con la Iglesia en la Antigua Am\u00e9rica Espa\u00f1ola<\/em>, Buenos Aires, Centro Jur\u00eddico y de Ciencias Sociales, Buenos Aires, 1889.<\/p>\n<p class=\"francesa\">VILLAR P\u00c9REZ, Andr\u00e9s, \u201cNaturaleza de la licencia can\u00f3nica de enajenaci\u00f3n y su eficacia civil\u201d, en\u00a0<em>Revista Espa\u00f1ola de Derecho Can\u00f3nico<\/em>, Salamanca, Universidad Pontificia de Salamanca, v.\u00a053, N\u00ba\u00a0141, 1996.<\/p>\n<p class=\"francesa\">ZALBIDEA, Diego,\u00a0<em>El control de las enajenaciones de bienes eclesi\u00e1sticos. El patrimonio estable<\/em>, Pamplona, EUNSA, 2008.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"notas\"><\/a><h2>Notas<\/h2>\n<div class=\"footnotes\">\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-1\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-1-backlink\">1<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Minguez Sanz, S. y Puente Prieto, J., \u201cConsideraciones sobre el r\u00e9gimen jur\u00eddico-registral de las entidades religiosas\u201d, en AA. VV.,\u00a0<em>Ponencias y comunicaciones presentadas en el II Congreso Internacional de Derecho Registral<\/em>, t.\u00a02, Madrid, 1974, p.\u00a0685.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-2\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-2-backlink\">2<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Cuando nos referimos a estas entidades, estamos aludiendo a las antiguas \u00f3rdenes, congregaciones religiosas o conventos, es decir, a las personas jur\u00eddicas que comprenden los diversos fen\u00f3menos asociativos eclesiales mediante los cuales los fieles cat\u00f3licos viven, de manera institucional, la profesi\u00f3n de los consejos evang\u00e9licos de pobreza, obediencia y castidad, y a los cuales, en adelante, denominaremos IVC y SVA.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-3\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-3-backlink\">3<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Entre las normas de la Iglesia que citaremos, fundamentalmente est\u00e1n el\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Codex Iuris Canonici<\/a>\u00a0(C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico para la Iglesia Cat\u00f3lica; en adelante, \u201cCIC\u201d), sancionado en 1983; y el\u00a0<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/la\/apost_constitutions\/documents\/hf_jp-ii_apc_19901018_index-codex-can-eccl-orient.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Codex Canonum Ecclesiarum Orientalium<\/a>\u00a0(C\u00f3digo de los C\u00e1nones para las Iglesias Orientales; en adelante, \u201cCCEO\u201d), sancionado en 1990; m\u00e1s las normas particulares que ser\u00e1n objeto de menci\u00f3n espec\u00edfica. [<em>N.\u00a0del E.<\/em>: \u00faltima consulta de las fuentes: 1\/11\/2018. Los mismos hiperv\u00edncu\u00adlo s se utilizar\u00e1n a lo largo de todo el ensayo].<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-4\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-4-backlink\">4<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Congregaci\u00f3n para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apost\u00f3lica, a)\u00a0<em>Linee orientative per la gestione dei beni negli Instituti di vita consacrata e nelle Societ\u00e1 di vita apostolica. Lettera circolare<\/em>, Vaticano, Librer\u00eda Editrice Vaticana, 2014 [<em>N.\u00a0del E.<\/em>: ver\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/ccscrlife\/documents\/CIVCSVA_lettera-circolare-gesione-beni_20140802.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 7\/11\/2018]; y b)\u00a0<em>Econom\u00eda al servicio del carisma y de la misi\u00f3n. Boni dispensatores multiformis gratiae Dei<\/em>, Vaticano, Librer\u00eda Editrice Vaticana, 2018.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-5\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-5-backlink\">5<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ver \u201c<a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/2132976-casa-foa-se-hara-en-un-convento-de-villa-devoto-donde-luego-se-construiran-departamentos\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Otro convento porte\u00f1o se transforma: en Villa Devoto construir\u00e1n un edificio de departamentos<\/a>\u201d (<em>La Naci\u00f3n<\/em>, 11\/5\/2018) y \u201c<a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/2130787-villa-crespo-convierten-un-convento-de-monjas-en-un-hotel-boutique-y-locales-comerciales\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Villa Crespo: convierten un convento de monjas en un hotel boutique y locales comerciales<\/a>\u201d (<em>La Naci\u00f3n<\/em>, 3\/5\/2018). [<em>N.\u00a0del E.<\/em>: \u00faltima consulta: 1\/11\/2018]. Beneyeto Berenguer advierte, en id\u00e9ntico sentido: \u201cpodemos encontrarnos con enajenaciones aut\u00e9nticamente escandalosas: por ej: ventas de monasterios o conventos a inmobiliarias para que en los mismos construyan viviendas de lujo, cuando la misma di\u00f3cesis estar\u00eda interesada en seguir manteniendo el monasterio-convento\u201d (Beneyeto Berenguer, Remigio,\u00a0<em>Enajenaci\u00f3n de los bienes eclesi\u00e1sticos y su eficacia civil<\/em>, Valencia, EDICEP, 2006, p.\u00a066).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-6\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-6-backlink\">6<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ver Juan Pablo II (papa), [<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_constitutions\/documents\/hf_jp-ii_apc_19880628_pastor-bonus-index.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">constituci\u00f3n apost\u00f3lica \u201cPastor Bonus\u201d sobre la Curia Romana<\/a>], en\u00a0<em>Acta Apostolicae Sedis<\/em>, Vaticano, N\u00ba\u00a080, 1988, pp.\u00a0841-912,\u00a0<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_constitutions\/documents\/hf_jp-ii_apc_19880628_pastor-bonus-roman-curia.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">art.\u00a0108 \u00a71<\/a>, que dispone que esta Congregaci\u00f3n \u201cResuelve todo aquello que, de acuerdo con el derecho, corresponde a la Santa Sede respecto a la vida y la actividad de los institutos y sociedades, especialmente respecto a [\u2026]\u00a0<strong>la administraci\u00f3n de los bienes<\/strong>\u201d (el resaltado es nuestro).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-7\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-7-backlink\">7<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Congregaci\u00f3n para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apost\u00f3lica, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 4-a), pp.\u00a011 y 63. Como se se\u00f1ala en dicho documento y en atenci\u00f3n a que, en los \u00faltimos a\u00f1os, muchos IVC y SVA han tenido que afrontar problemas de naturaleza econ\u00f3mica, tomando nota de esta situaci\u00f3n, la Congregaci\u00f3n para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apost\u00f3lica ha instado a los institutos a ser m\u00e1s conscientes de la relevancia de los asuntos econ\u00f3micos, proporcionando criterios y directrices pr\u00e1cticas para la gesti\u00f3n de los bienes. En este contexto, se insertaron los dos simposios internacionales sobre la gesti\u00f3n de los bienes, a partir de los cuales se elaboraron, posteriormente, las l\u00edneas orientativas para la gesti\u00f3n de los bienes en los IVC y en las SVA y el documento actual. El texto que se presenta se propone continuar el camino de la reflexi\u00f3n eclesial sobre los bienes y su gesti\u00f3n; recordar y explicar algunos aspectos de la norma can\u00f3nica sobre los bienes temporales; sugerir algunas herramientas de planificaci\u00f3n y programaci\u00f3n sobre la gesti\u00f3n de las obras; instar a los IVC y SVA a repensar la econom\u00eda en fidelidad al carisma para ser \u201cincluso hoy, para la Iglesia y para el mundo, la avanzada de la atenci\u00f3n a todos los pobres y a todas las miserias, materiales, morales y espirituales, como superaci\u00f3n de todo ego\u00edsmo en la l\u00f3gica del Evangelio, que ense\u00f1a a confiar en la Providencia de Dios\u201d (Francisco [papa], [mensaje a los participantes en el Simposio Internacional sobre el tema \u201cLa gesti\u00f3n de los bienes eclesi\u00e1sticos de los institutos de vida consagrada y de las sociedades de vida apost\u00f3lica al servicio del\u00a0<em>humanum<\/em>\u00a0y de la misi\u00f3n en la Iglesia\u201d {Roma, 2014}]. [<em>N.\u00a0del E.<\/em>: ver\u00a0<a href=\"https:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/pont-messages\/2014\/documents\/papa-francesco_20140308_messaggio-vita-apostolica.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 5\/11\/2018]).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-8\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-8-backlink\">8<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Debemos considerar que, junto con los fines estrictamente religiosos del patrimonio eclesi\u00e1stico, el mismo reviste una especial importancia y utilidad para la sociedad en general porque los bienes que lo conforman, adem\u00e1s de cumplir una funci\u00f3n eclesial, revisten un inter\u00e9s social y cultural y contribuyen de forma significativa al cultivo y difusi\u00f3n de valores espirituales, humanistas y cient\u00edficos: son bienes culturales no solo al servicio de la Iglesia sino de toda la comunidad.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-9\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-9-backlink\">9<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Pensemos en antiguas iglesias o conventos y sus edificios anexos en los cuales funcionaron las primeras instituciones educativas, establecimientos asistenciales, orfanatos, hospitales, cementerios, etc., construidos por \u00f3rdenes religiosas llegadas al pa\u00eds con los conquistadores espa\u00f1oles y antes del nacimiento de la Naci\u00f3n argentina y que, a\u00fan hoy en d\u00eda, contin\u00faan con el destino para el cual fueron creados.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-10\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-10-backlink\">10<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>La Iglesia siempre ha reivindicado su derecho a ser titular de bienes temporales para la consecuci\u00f3n de los fines que le son propios. As\u00ed ha regulado y limitado su ejercicio, subordin\u00e1ndolo al bien com\u00fan eclesial.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-11\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-11-backlink\">11<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ver, entre otras disposiciones, arts.\u00a02 y 14 de la\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/0-4999\/804\/norma.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Constituci\u00f3n Nacional<\/a>, o arts.\u00a033, 41, 2345 y cc. del\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil<\/a>\u00a0(en adelante, \u201cCCIV\u201d); arts.\u00a0146, 147 y cc. del\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n<\/a>\u00a0(en adelante, \u201cCCCN\u201d), o los arts.\u00a0pertinentes de la\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=17970\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley 24483<\/a>\u00a0y su decreto reglamentario (<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=27893\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">491\/1995<\/a>), que han reconocido la capacidad patrimonial de la Iglesia y de las entidades eclesi\u00e1sticas que la componen de actuar en el tr\u00e1fico jur\u00eddico conforme a las normas del derecho can\u00f3nico, con plena eficacia civil.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-12\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-12-backlink\">12<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Nos parece importante destacar que, al concluir el proceso de unificaci\u00f3n nacional con la sanci\u00f3n de la Constituci\u00f3n de 1853-60, la percepci\u00f3n que se ten\u00eda sobre las \u00f3rdenes o congregaciones religiosas no era positiva. El art.\u00a067 del texto constitucional es un ejemplo de esta postura, cuando otorg\u00f3 competencia exclusiva al Congreso de la Naci\u00f3n para \u201cadmitir en el territorio de la naci\u00f3n otras \u00f3rdenes religiosas a m\u00e1s de las existentes\u201d (art.\u00a067 inc.\u00a020), o el art.\u00a065, que estableci\u00f3 la prohi\u00adbici\u00f3n para que los eclesi\u00e1sticos regulares fueran miembros del Congreso (art.\u00a065). Por eso, como m\u00e1s adelante desarrollaremos, durante muchos a\u00f1os las \u00f3rdenes o congregaciones religiosas no fueron incluidas dentro del concepto de Iglesia Cat\u00f3lica sino como entidades relacionadas a ella pero distintas y particulares.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-13\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-13-backlink\">13<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Los dones recibidos de Dios son llamados carismas, del griego\u00a0<em>charis<\/em>, que viene del verbo\u00a0<em>charizomai<\/em>, que significa: donar, ser generoso, dar con gratuidad. En el\u00a0<em>Nuevo Testamento<\/em>, el t\u00e9rmino\u00a0<em>carisma<\/em>\u00a0se utiliza solo con referencia a dones que proceden de Dios. Los carismas no son dones concedidos a todos sino que cada carisma es un don particular que el Esp\u00edritu Santo distribuye \u201ccomo quiere\u201d (1 Corintios\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0506\/__PYB.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">12<\/a>,11). Ver Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, \u201c<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_con_cfaith_doc_20160516_iuvenescit-ecclesia_sp.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Carta\u00a0Iuvenescit Ecclesia\u00a0sobre la relaci\u00f3n entre los dones jer\u00e1rquicos y carism\u00e1ticos para la vida y misi\u00f3n de la Iglesia<\/a>\u201d, Roma (15\/5\/2016). [\u00daltima consulta: 1\/11\/2018].<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-14\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-14-backlink\">14<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Como se\u00f1ala Ghirlanda, la vida consagrada por la profesi\u00f3n de los consejos evang\u00e9licos conlleva un seguimiento de Cristo de manera m\u00e1s intensa o m\u00e1s radical: \u201cefectivamente Jes\u00fas radicaliz\u00f3 en su vida terrena en s\u00ed mismo todos los preceptos de la ley nueva establecida por \u00e9l: am\u00f3 hasta el fin, lleg\u00f3 hasta el fondo en el sentido de que en su muerte lleg\u00f3 a la radicalizaci\u00f3n m\u00e1s total de su virginidad, precisamente por la totalidad y exclusividad del amor al Padre y a todos los hombres; de su pobreza, ya que se despoj\u00f3 de todo apoyo humano y experiment\u00f3 el sentimiento del abandono de Dios; de la obediencia, por haberlo cumplido todo seg\u00fan el designio del Padre superando toda tentaci\u00f3n de realizaci\u00f3n aut\u00f3noma\u201d (Ghirlanda, Gianfranco,\u00a0<em>El derecho en la Iglesia. Misterio de comuni\u00f3n. Compendio de derecho eclesial<\/em>, Madrid, Ediciones Paulinas, 1992, p.\u00a0202).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-15\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-15-backlink\">15<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ver Heredia, Carlos I.,\u00a0<em>La naturaleza de los movimientos eclesiales en el derecho de la Iglesia. Excerpta ex dissertatione ad doctoratum in facultate iuris canonici pontificiae universitatis gregorianae<\/em>, Buenos Aires, EDUCA, 1994, p.\u00a0121.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-16\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-16-backlink\">16<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Cfr. nota 3. [<em>N.\u00a0del E.<\/em>: en las notas al pie del presente del ensayo, se utilizar\u00e1n las siguientes abreviaturas: \u201cc.\u201d para \u201ccanon\u201d, y \u201cc\u00e1ns.\u201d para \u201cc\u00e1nones\u201d, respectivamente].<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-17\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-17-backlink\">17<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>,\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_P1X.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">c.\u00a0573<\/a>: \u201c\u00a71.\u00a0La vida consagrada por la profesi\u00f3n de los consejos evang\u00e9licos es una forma estable de vivir en la cual los fieles, siguiendo m\u00e1s de cerca a Cristo bajo la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, se dedican totalmente a Dios como a su amor supremo, para que entregados por un nuevo y peculiar t\u00edtulo a su gloria, a la edificaci\u00f3n de la Iglesia y a la salvaci\u00f3n del mundo, consigan la perfecci\u00f3n de la caridad en el servicio del Reino de Dios y, convertidos en signo preclaro en la Iglesia, preanuncien la gloria celestial. \u00a72.\u00a0Adoptan con libertad esta forma de vida en institutos de vida consagrada can\u00f3nicamente erigidos por la autoridad competente de la Iglesia aquellos fieles que, mediante votos u otros v\u00edncu\u00adlo s sagrados, seg\u00fan las leyes propias de los institutos, profesan los consejos evang\u00e9licos de castidad, pobreza y obediencia, y, por la caridad a la que estos conducen, se unen de modo especial a la Iglesia y a su misterio\u201d.\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>, c.\u00a0207: \u201c\u00a71.\u00a0Por instituci\u00f3n divina, entre los fieles hay en la Iglesia ministros sagrados que, en el derecho, se denominan tambi\u00e9n cl\u00e9rigos; los dem\u00e1s se denominan laicos. \u00a72.\u00a0En estos dos grupos hay fieles que, por la profesi\u00f3n de los consejos evang\u00e9licos mediante votos u otros v\u00edncu\u00adlo s sagrados, reconocidos y sancionados por la Iglesia, se consagran a Dios seg\u00fan la manera peculiar que les es propia y contribuyen a la misi\u00f3n salv\u00edfica de la Iglesia; su estado, aunque no afecta a la estructura jer\u00e1rquica de la Iglesia, pertenece, sin embargo, a la vida y santidad de la misma\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-18\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-18-backlink\">18<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>, c.\u00a0574: \u201c\u00a71.\u00a0El estado de quienes profesan los consejos evang\u00e9licos en esos institutos pertenece a la vida y a la santidad de la Iglesia, y por ello todos en la Iglesia deben apoyarlo y promoverlo. \u00a72.\u00a0Dios llama especialmente a algunos fieles a dicho estado, para que gocen de este don peculiar en la vida de la Iglesia y favorezcan su misi\u00f3n salv\u00edfica de acuerdo con el fin y el esp\u00edritu del instituto\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-19\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-19-backlink\">19<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Dejamos de lado las formas individuales de vida consagrada, como la vida erem\u00edtica y el orden de las v\u00edrgenes consagradas, que regulan los\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P1X.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">c\u00e1ns.\u00a0603 y 604<\/a>, porque precisamente no implican vida asociativa que requiera la creaci\u00f3n, reconocimiento y actuaci\u00f3n de una persona jur\u00eddica (c.\u00a0603: \u201c\u00a71.\u00a0Adem\u00e1s de los institutos de vida consagrada, la Iglesia reconoce la vida erem\u00edtica o anacor\u00e9tica en la cual los fieles, con un apartamiento m\u00e1s estricto del mundo, el silencio de la soledad, la oraci\u00f3n asidua y la penitencia, dedican su vida a la alabanza de Dios y salvaci\u00f3n del mundo. \u00a72.\u00a0Un ermita\u00f1o es reconocido por el derecho como entregado a Dios dentro de la vida consagrada, si profesa p\u00fablicamente los tres consejos evang\u00e9licos, corroborados mediante voto u otro v\u00edncu\u00adlo sagrado, en manos del Obispo diocesano, y sigue su forma propia de vida bajo su direcci\u00f3n\u201d). C.\u00a0604: \u201c\u00a71.\u00a0A estas formas de vida consagrada se asemeja el orden de las v\u00edrgenes que, formulando el prop\u00f3sito santo de seguir m\u00e1s de cerca a Cristo, son consagradas a Dios por el obispo diocesano seg\u00fan el rito lit\u00fargico aprobado, celebran desposorios m\u00edsticos con Jesucristo, Hijo de Dios, y se entregan al servicio de la Iglesia\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-20\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-20-backlink\">20<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Evangelios: Lucas\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0506\/__PVR.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">9<\/a>, 57-62; Mateo\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0506\/__PUQ.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">16<\/a>, 24-25 y\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0506\/__PUT.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">19<\/a>, 16-30; Marcos\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0506\/__PV5.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">3<\/a>, 13-15.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-21\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-21-backlink\">21<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ver 1a Carta a los Corintos\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0506\/__PY6.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">7<\/a>, 8-9 y 17.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-22\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-22-backlink\">22<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ser\u00e1 el\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Concilio_de_Calcedonia\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Concilio de Calcedonia<\/a>\u00a0el primer documento legislativo que dar\u00e1 reconocimiento al monacato como estado especial dentro de la Iglesia (ver Garc\u00eda y Garc\u00eda, Antonio,\u00a0<em>Historia del derecho can\u00f3nico. El primer milenio<\/em>, Salamanca, Instituto de Historia de la Teolog\u00eda Espa\u00f1ola &#8211; Subsidia, 1967, p.\u00a0244).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-23\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-23-backlink\">23<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Este modo de vida fue originariamente laical, es decir que, para ser monje, no era necesario haber recibido el sacramento del orden sagrado. Asimismo, cada monasterio era independiente de otros (<em>sui iuris<\/em>) pero, desde el siglo IX, estos comenzaron a reunirse en varias congregaciones, entre las que destacaron las de Cluny y Citeaux que dieron origen a las \u00f3rdenes religiosas.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-24\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-24-backlink\">24<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Los can\u00f3nigos viv\u00edan ligados a las iglesias catedrales y colegiales y, de manera similar a los monjes, establecieron reglas de vida en com\u00fan y pr\u00e1ctica de la pobreza. Tales organizaciones, originariamente aut\u00f3nomas (<em>sui iuris<\/em>), tambi\u00e9n evolucionar\u00edan en \u00f3rdenes o congregaciones.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-25\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-25-backlink\">25<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Entre ellas se destacan las \u00f3rdenes de los dominicos, franciscanos y carmelitas. Lo espec\u00edfico de estas \u00f3rdenes fue la praxis de la vida fraternal, la observancia rigurosa de la pobreza y la uni\u00f3n en una sola orden de las observancias mon\u00e1sticas y de las pr\u00e1cticas de apostolado.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-26\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-26-backlink\">26<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Los votos solemnes, a diferencia de los simples, adem\u00e1s de tener consecuencias de \u00edndole matrimonial y patrimonial en el derecho can\u00f3nico, conllevan la invalidez de los actos que le son contrarios (para ello, ver los c\u00e1ns.\u00a0579 y ss. y 1119 y 1703 del CIC de 1917 [<em>N.\u00a0del E.<\/em>: ver CIC de 1917\u00a0<a href=\"http:\/\/www.intratext.com\/IXT\/LAT0813\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>\u00a0{fuente no oficial; \u00faltima consulta: 7\/11\/2018}]). En la actualidad, esta categor\u00eda ha sido formalmente eliminada del CIC pero, sin embargo, sus aspectos sustanciales se deducen del c.\u00a01192 \u00a72 y del derecho particular de muchos institutos religiosos que lo conservan y que obligan a la renuncia radical, obligatoria o voluntaria de los propios bienes antes de la profesi\u00f3n perpetua, mediante actos jur\u00eddicos que deben ser civilmente v\u00e1lidos; a tal punto que el \u00a75 del mencionado canon puntualiza, de manera tajante, que el religioso pierde la capacidad de obrar en materia patrimonial, es decir, pierde la capacidad de adquirir y poseer, con la consecuencia de que todo acto contrario al voto de pobreza es inv\u00e1lido para el derecho can\u00f3nico (ver Di Mattia, Giusseppe, [comentario al c.\u00a0668], en Marzoa, A., Miras, J. y Rodr\u00edguez-Oca\u00f1a, R. [dirs.],\u00a0<em>Comentario exeg\u00e9tico al C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico del Instituto Mar\u00edn de Azpilcueta de la Facultad de Derecho Can\u00f3nico de la Universidad de Navarra<\/em>, t.\u00a0II-2, Pamplona, EUNSA, 3\u00aa ed., p.\u00a01696). De todos modos, debemos recordar que con la sanci\u00f3n del\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil y Comercial<\/a>\u00a0(en adelante, \u201cCCCN\u201d), la incapacidad que regulaba el art.\u00a01160 del\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil<\/a>\u00a0(en adelante, \u201cCCIV\u201d) ha sido derogada.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-27\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-27-backlink\">27<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Se entiende por tales los votos solemnes.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-28\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-28-backlink\">28<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0La diferencia esencial con el voto solemne es que los actos efectuados en contradicci\u00f3n con las obligaciones impuestas por los votos simples acarrean su ilicitud mas no su nulidad, adem\u00e1s de otras diferencias de contenido matrimonial y patrimonial (ver el c.\u00a0579 del CIC de 1917 [<em>N.\u00a0del E.<\/em>: ver CIC de 1917\u00a0<a href=\"http:\/\/www.intratext.com\/IXT\/LAT0813\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>\u00a0{fuente no oficial; \u00faltima consulta: 7\/11\/2018}]), puesto que tales religiosos no perd\u00edan su capacidad patrimonial.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-29\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-29-backlink\">29<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>, c.\u00a0605: \u201cLa aprobaci\u00f3n de nuevas formas de vida consagrada se reserva exclusivamente a la sede apost\u00f3lica. Sin embargo, los obispos diocesanos han de procurar discernir los nuevos dones de vida consagrada otorgados a la Iglesia por el Esp\u00edritu Santo y ayudar a quienes los promueven, para que formulen sus prop\u00f3sitos de la mejor manera posible y los tutelen mediante estatutos convenientes aplicando, sobre todo, las normas generales contenidas en esta parte\u201d. Esto no es nuevo en la historia de la Iglesia. La jurisdicci\u00f3n exclusiva del Romano Pont\u00edfice sobre la vida consagrada se hizo evidente a partir del siglo IX, en parte para suplir las negligencias de las jerarqu\u00edas locales, as\u00ed como para proteger la autonom\u00eda de la vida consagrada. En el a\u00f1o 1215, en el\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/IV_Concilio_de_Letr%C3%A1n\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">IV Concilio de Letr\u00e1n<\/a>, el papa\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Inocencio_III\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Inocencio III<\/a>\u00a0instaur\u00f3 una regla que ser\u00eda una de las fuentes originarias del citado c.\u00a0605, por la cual ninguna orden religiosa pod\u00eda ser fundada sin la aprobaci\u00f3n pontificia. Los obispos solo conservaron el derecho de fundar comunidades que, en caso de que no fueran aprobadas por la Santa Sede como \u00f3rdenes regulares, s\u00f3lo ser\u00edan \u201ccongregaciones\u201d cuyos miembros viv\u00edan como religiosos pero sin serlo desde el punto de vista jur\u00eddico del derecho can\u00f3nico (siendo el antecedente de las congregaciones de voto simple o sencillo).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-30\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-30-backlink\">30<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Ghirlanda, con relaci\u00f3n a las nuevas formas de vida consagrada, destaca que \u201cen esta perspectiva pueden considerarse los movimientos eclesiales en donde se van abriendo nuevas formas de consagraci\u00f3n a Dios en el servicio eclesial\u201d, entendi\u00e9ndose como tales los que est\u00e1n conformados por \u201ctodas las categor\u00edas y \u00f3rdenes de fieles (obispos, presb\u00edteros, di\u00e1conos, seminaristas, laicos y laicas, casados, casadas, c\u00e9libes, viudos o viudas, religiosos o religiosas, personas consagradas en el movimiento en la forma contemplativa, apost\u00f3lica o secular, etc.) para vivir en la Iglesia un elemento o aspecto particular de su misterio como la unidad, la comuni\u00f3n, la caridad, el anuncio del evangelio, la vida evang\u00e9lica, las obras de misericordia, etc.)\u201d (Ghirlanda, Gianfranco, ob.\u00a0cit. [cfr. nota 14], pp.\u00a0211 y 288].<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-31\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-31-backlink\">31<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Casiello escribe: \u201cConsiderada en funci\u00f3n de su car\u00e1cter la Iglesia es una sociedad jur\u00eddicamente perfecta, instituida por Jesucristo Nuestro Se\u00f1or para la salvaci\u00f3n eterna de los hombres. Tal es la definici\u00f3n que de ella nos dan los estudiosos del Derecho P\u00fablico Eclesi\u00e1stico. Es una sociedad en cuanto uni\u00f3n estable de personas que se proponen la consecuci\u00f3n de un fin determinado, usando medios adecuados y comunes para lograrlo. Jur\u00eddicamente perfecta en cuanto tienen en s\u00ed misma lo que ella requiere para el cumplimiento de ese fin [\u2026] es, ciertamente, una sociedad jur\u00eddica, ya que para dirigir a sus fieles, es decir para imponer a \u00e9stos una unidad de conducta colectiva, ejercita lo que se llama la potestad de jurisdicci\u00f3n. Se trata de un verdadero poder legislativo, an\u00e1logo al que ejerce en su orden el Estado [\u2026] Es no s\u00f3lo jur\u00eddica, sino jur\u00eddicamente perfecta porque en la esfera de su fin, la Iglesia no tiene ninguna otra sociedad ni reconoce otra que le sea superior\u201d (Casiello, Juan, \u201cLa personalidad de la Iglesia; su capacidad jur\u00eddico-econ\u00f3mica. Posici\u00f3n del Estado ante la misma\u201d, en AA. VV.,\u00a0<em>La doctrina cat\u00f3lica en el desenvolvimiento constitucional argentino. 2<\/em><em>as<\/em><em>\u00a0Jornadas Nacionales de Profesionales de A.\u00a0C. Rosario 1957<\/em>, Buenos Aires, APAC, 1957, pp.\u00a032 y 33).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-32\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-32-backlink\">32<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>, c.\u00a0207: \u201c\u00a71.\u00a0Por instituci\u00f3n divina, entre los fieles hay en la Iglesia ministros sagrados, que en el derecho se denominan tambi\u00e9n cl\u00e9rigos; los dem\u00e1s se denominan laicos\u201d. Son cl\u00e9rigos quienes reciben el sacramento del orden sagrado, conforme disponen los c\u00e1ns.\u00a01008 y 1009 (c.\u00a01008: \u201cMediante el sacramento del orden, por instituci\u00f3n divina, algunos de entre los fieles quedan constituidos ministros sagrados, al ser marcados con un car\u00e1cter indeleble, y as\u00ed son consagrados y destinados a servir, seg\u00fan el grado de cada uno, con nuevo y peculiar t\u00edtulo, al pueblo de Dios\u201d. C.\u00a01009: \u201c\u00a71.\u00a0Los \u00f3rdenes son el episcopado, el presbiterado y el diaconado\u201d).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-33\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-33-backlink\">33<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Frugoni Rey, Guillermo F., \u201cCondici\u00f3n de religioso, \u00f3rdenes y congregaciones. Admisi\u00f3n, capacidad jur\u00eddica y modo de actuaci\u00f3n\u201d, en AA. VV.,\u00a0<em>La doctrina cat\u00f3lica en el desenvolvimiento constitucional argentino. 2<\/em><em>as<\/em><em>\u00a0Jornadas Nacionales de Profesionales de A.\u00a0C. Rosario 1957<\/em>, Buenos Aires, APAC, 1957, pp.\u00a0236 y 237.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-34\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-34-backlink\">34<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0La\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">constituci\u00f3n apost\u00f3lica \u201cLumen Gentium\u201d<\/a>\u00a0(fruto del\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Concilio_Vaticano_II\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Concilio Vaticano II<\/a>) en su \u00a744\u00a0<em>in fine<\/em>, refiri\u00e9ndose en particular a los religiosos, se\u00f1ala: \u201cPor consiguiente, un estado est\u00e1 en la profesi\u00f3n de los consejos evang\u00e9licos, aunque no pertenezca a la estructura jer\u00e1rquica de la Iglesia, pertenece sin embargo de manera indiscutible a su vida y su santidad\u201d (AA.VV.,\u00a0<em>Concilio Vaticano II. Comentarios sobre la constituci\u00f3n de la Iglesia<\/em>, Madrid, BAC, Madrid, 1986, p.\u00a077). [<em>N.\u00a0del E.<\/em>: acceda a todos los documentos emanados del Concilio Vaticano II\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/index_sp.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 7\/11\/2018].<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-35\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-35-backlink\">35<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Cfr. nota 3.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-36\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-36-backlink\">36<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>, c\u00e1ns.\u00a0573-606.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-37\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-37-backlink\">37<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Rinc\u00f3n-P\u00e9rez, Tom\u00e1s, [comentario a la introducci\u00f3n de la Parte III del Libro II], en Marzoa, A., Miras, J. y Rodr\u00edguez-Oca\u00f1a, R. (dirs.),\u00a0<em>Comentario exeg\u00e9tico al C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico del Instituto Mar\u00edn de Azpilcueta de la Facultad de Derecho Can\u00f3nico de la Universidad de Navarra<\/em>, t.\u00a0II-2, Pamplona, EUNSA, 3\u00aa ed., pp.\u00a01381-1387.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-38\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-38-backlink\">38<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0La exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica es un documento pontificio utilizado por los papas para comunicar a la Iglesia las conclusiones a las que ha llegado tras considerar las recomendaciones de un s\u00ednodo de obispos. Tambi\u00e9n la ha usado en otras circunstancias para exhortar a los religiosos a una vida evang\u00e9lica m\u00e1s profunda. En s\u00edntesis: \u201ces una exhortaci\u00f3n de car\u00e1cter doctrinal, disciplinar o pastoral\u201d (Busso, Ariel D.,\u00a0<em>La autoridad suprema de la Iglesia<\/em>, Buenos Aires, EDUCA, 1997, p.\u00a029). Como la citada exhortaci\u00f3n procede de un s\u00ednodo episcopal, nos parece importante que quede aclarado cu\u00e1l es el significado y utilidad de esta instituci\u00f3n: \u201cS\u00ednodo procede de la palabra griega\u00a0<em>synodos<\/em>, que puede traducirse como \u2018reuni\u00f3n\u2019 y que es fruto de la suma de dos elementos claramente delimitados: el prefijo\u00a0<em>syn-<\/em>, que es sin\u00f3nimo de \u2018con\u2019 o \u2018junto\u2019, y\u00a0<em>odo<\/em>\u201d, que es equivalente a \u201cruta\u201d o \u201ccamino\u201d. Los s\u00ednodos pueden ser diversos. Se denomina s\u00ednodo episcopal al encuentro de obispos seleccionados de diversas partes del mundo para estrechar los v\u00edncu\u00adlo s entre el papa y estas autoridades. Es importante diferenciar entre el s\u00ednodo episcopal y el concilio ecum\u00e9nico, ya que ambos son encuentros de obispos: mientras que el s\u00ednodo apunta a las consultas y a asesorar al papa, el concilio puede fijar definiciones dogm\u00e1ticas.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-39\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-39-backlink\">39<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Juan Pablo II (papa), [exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica post sinodal \u201c<em>Vita consecrata<\/em>\u201d al episcopado y al clero, a las \u00f3rdenes y congregaciones religiosas y las sociedades de vida apost\u00f3lica y a todos los institutos seculares sobre la vida consagrada y su misi\u00f3n en la Iglesia y en el mundo {Roma, 25\/3\/1996}]. [<em>N.\u00a0del E.<\/em>: ver\u00a0<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_jp-ii_exh_25031996_vita-consecrata.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 5\/11\/2018].<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-40\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-40-backlink\">40<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Corecco, E., \u201cAspetti della ricesione del Vaticano II nel Codice di Diritto Canonico\u201d, en Alberigo, G. y Jossua, J.\u00a0P. (eds.),\u00a0<em>Il Vaticano II e la Chiesaki<\/em>, Brescia, 1985, p.\u00a0335<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-41\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-41-backlink\">41<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0La exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica \u201c<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_jp-ii_exh_25031996_vita-consecrata.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Vita consecrata<\/a>\u201d (ob.\u00a0cit. [cfr. nota 39]) se\u00f1ala en su \u00a729: \u201cLa reflexi\u00f3n teol\u00f3gica sobre la naturaleza de la vida consagrada ha profundizado en estos a\u00f1os en las nuevas perspectivas surgidas de la doctrina del Concilio Vaticano II. A su luz se ha tomado conciencia de que la profesi\u00f3n de los consejos evang\u00e9licos\u00a0<strong>pertenece indiscutiblemente a la vida y a la santidad de la Iglesia<\/strong>. Esto significa que la vida consagrada, presente desde el comienzo, no podr\u00e1 faltar nunca a la Iglesia como uno de sus elementos irrenunciables y caracter\u00edsticos, como expresi\u00f3n de su misma naturaleza. Esto resulta evidente ya que la profesi\u00f3n de los consejos evang\u00e9licos est\u00e1 \u00edntimamente relacionada con el misterio de Cristo, teniendo el cometido de hacer de alg\u00fan modo presente la forma de vida que \u00c9l eligi\u00f3, se\u00f1al\u00e1ndola como valor absoluto y escatol\u00f3gico. Jes\u00fas mismo, llamando a algunas personas a dejarlo todo para seguirlo, inaugur\u00f3 este g\u00e9nero de vida que, bajo la acci\u00f3n del Esp\u00edritu, se ha desarrollado progresivamente a lo largo de los siglos en las diversas formas de la vida consagrada.\u00a0<strong>El concepto de una Iglesia formada \u00fanicamente por ministros sagrados y laicos no corresponde, por tanto, a las intenciones de su divino Fundador tal y como resulta de los Evangelios y de los dem\u00e1s escritos neotestamentarios<\/strong>\u201d (el resaltado es nuestro).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-42\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-42-backlink\">42<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0\u201cla libertad carism\u00e1tica y la catolicidad de la vida consagrada se expresen tambi\u00e9n en el contexto de la Iglesia Particular. Esta no corresponder\u00eda plenamente a lo que Jes\u00fas dese\u00f3 para su iglesia, si no tuviese a la vida consagrada, que forma parte de\u00a0<strong>su estructura esencial as\u00ed como el laicado y el ministerio ordenado<\/strong>. Por tal motivo, y a la luz del Concilio Vaticano II, hablamos hoy de coesencialidad de los dones jer\u00e1rquicos y de los dones carism\u00e1ticos (\u201c<em>Lumen Gentium<\/em>\u201d, \u00a74 [cfr. nota 34]), que fluyen del \u00fanico Esp\u00edritu de dios y alimentan la vida de la Iglesia y su acci\u00f3n misionera\u201d (ver Congregaci\u00f3n para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apost\u00f3lica, ob.\u00a0cit. [cfr. nota 4-b], p.\u00a054 [el resaltado es nuestro]; el documento cita a Francisco [papa], [discurso a los participantes del Congreso Internacional para los Vicarios Episcopales y los Delegados para la Vida Consagrada {Roma, 2018}]. [<em>N.\u00a0del E.<\/em>: ver\u00a0<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/it\/speeches\/2016\/october\/documents\/papa-francesco_20161028_vita-consacrata-convegno.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 5\/11\/2018]).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-43\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-43-backlink\">43<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica \u201c<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_jp-ii_exh_25031996_vita-consecrata.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Vita consecrata<\/a>\u201d (ob.\u00a0cit. [cfr. nota 39]), \u00a729.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-44\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-44-backlink\">44<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0De acuerdo con lo que dispone el c.\u00a0603\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>, la Iglesia reconoce la vida erem\u00edtica o anacor\u00e9tica como aquella en la cual los fieles, con un apartamiento m\u00e1s estricto del mundo, el silencio de la soledad, la oraci\u00f3n asidua y la penitencia, dedican su vida a la alabanza de Dios y a la salvaci\u00f3n del mundo. Un ermita\u00f1o es reconocido por el derecho como entregado a Dios dentro de la vida consagrada si profesa p\u00fablicamente los tres consejos evang\u00e9licos mediante voto u otro v\u00edncu\u00adlo sacro, en manos del obispo diocesano, y sigue su forma propia de vida bajo su vigilancia.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-45\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-45-backlink\">45<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Conforme lo que dispone el c.\u00a0604\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>, las v\u00edrgenes consagradas son mujeres que individualmente formulan el prop\u00f3sito santo de seguir m\u00e1s de cerca a Cristo. Se consagran a Dios por el obispo diocesano seg\u00fan el rito lit\u00fargico aprobado por la Iglesia, celebran desposorios m\u00edsticos con Jesucristo y se entregan al servicio de la Iglesia. Pueden asociarse para posibilitar, mediante la ayuda mutua, un servicio mejor a la Iglesia, pero se concibe como una forma de vida consagrada individual.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-46\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-46-backlink\">46<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Como ya explicamos, \u201clos actos contrarios a un voto simple eran il\u00edcitos, mientras que los actos contrarios a un voto solemne eran inv\u00e1lidos; el voto simple constitu\u00eda un impedimento impediente para el matrimonio y no conllevaba la p\u00e9rdida de la capacidad patrimonial, en tanto que el voto solemne constitu\u00eda un impedimento dirimente para el matrimonio y s\u00ed implicaba que el religioso no pudiera poseer bienes\u201d (Mage, Diego M., \u201cEl derecho can\u00f3nico, una alternativa de soluci\u00f3n para la incapacidad del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1160 del C\u00f3digo Civil\u201d, en AA. VV., J<em>ornadas Anuales. La Plata 28, 29 y 30 de octubre de 2009<\/em>, Buenos Aires, Sociedad Argentina de Derecho Can\u00f3nico, 2010, p.\u00a0124). [<em>N.\u00a0del E.<\/em>: ver CIC de 1917\u00a0<a href=\"http:\/\/www.intratext.com\/IXT\/LAT0813\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>\u00a0{fuente no oficial; \u00faltima consulta: 7\/11\/2018}].<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-47\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-47-backlink\">47<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Sus miembros viven en monasterios aislados del mundo, dedic\u00e1ndose \u00fanicamente a la contemplaci\u00f3n de las cosas divinas y a la oraci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-48\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-48-backlink\">48<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Sus miembros, adem\u00e1s del ejercicio preferente de la contemplaci\u00f3n, se dedican tambi\u00e9n, seg\u00fan su derecho propio, a realizar obras de apostolado directo.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-49\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-49-backlink\">49<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Los miembros de estos institutos se dedican, a tenor de su derecho propio, a realizar actividades apost\u00f3licas, colaboran activamente en el ministerio pastoral directo de difusi\u00f3n del Evangelio.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-50\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-50-backlink\">50<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0El c.\u00a01192 del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>\u00a0dispone: \u201c\u00a71.\u00a0El voto es p\u00fablico, si lo recibe el Superior leg\u00edtimo en nombre de la Iglesia; en caso contrario es privado. \u00a72.\u00a0Es solemne, si la Iglesia lo reconoce como tal; en caso contrario, es simple. \u00a73.\u00a0Es personal, cuando se promete una acci\u00f3n por parte de quien lo emite; real, cuando se promete alguna cosa; mixto, el que participa de la naturaleza del voto personal y del real\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-51\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-51-backlink\">51<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Aldonondo, Isabel, \u201cLa enajenaci\u00f3n de bienes de institutos de vida consagrada (a prop\u00f3sito de una sentencia del Tribunal Supremo de 27-11-99)\u201d, en\u00a0<em>Revista Espa\u00f1ola de Derecho Can\u00f3nico<\/em>, Salamanca, Universidad Pontificia de Salamanca, v.\u00a056, N\u00ba\u00a0146, 1999, pp.\u00a0177-202. [<em>N.\u00a0del E.<\/em>: ver\u00a0<a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/articulo?codigo=4740462&amp;orden=1&amp;info=link\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 7\/11\/2018].<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-52\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-52-backlink\">52<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Recordemos el caso de las mujeres, que solo pod\u00edan hacerlo mediante la profesi\u00f3n de votos solemnes y vida comunitaria en conventos de clausura, es decir, totalmente apartadas del mundo secular, hasta los albores del siglo XX en que fueron aprobadas las \u201ccongregaciones religiosas\u201d, que les permitieron emitir votos simples y servir a la Iglesia mediante el apostolado.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-53\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-53-backlink\">53<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Entre los religiosos y los miembros de los institutos seculares, hay una base com\u00fan que es la consagraci\u00f3n por medio de los consejos evang\u00e9licos dentro de un Instituto propio, pero se diferencian en que los religiosos asumen esos consejos y se consagran mediante votos p\u00fablicos, se comprometen a la vida fraterna en com\u00fan y a cierta separaci\u00f3n o apartamiento del mundo. En cambio, los miembros de los institutos seculares asumen los consejos evang\u00e9licos mediante votos u otros v\u00edncu\u00adlo s no p\u00fablicos (aunque tengan algunos efectos jur\u00eddicos), no se comprometen a la vida en com\u00fan (aunque tampoco se la excluye) y, finalmente, no se apartan del mundo sino que ejercen su consagraci\u00f3n en la sociedad secular, en el sentido que no necesitan apartarse de ella puesto que su objetivo es imbuir a la sociedad del esp\u00edritu evang\u00e9lico (Corral Salvador, Carlos [dir.],\u00a0<em>Diccionario de derecho can\u00f3nico<\/em>, Madrid, Tecnos, 1989, pp.\u00a0330 y 331.)<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-54\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-54-backlink\">54<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0De acuerdo con el c.\u00a0731 del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>: \u201c\u00a71.\u00a0A los institutos de vida consagrada se asemejan las sociedades de vida apost\u00f3lica, cuyos miembros, sin votos religiosos, buscan el fin apost\u00f3lico propio de la sociedad y, llevando vida fraterna en com\u00fan, seg\u00fan el propio modo de vida, aspiran a la perfecci\u00f3n de la caridad por la observancia de las constituciones. \u00a72.\u00a0Entre estas existen sociedades cuyos miembros abrazan los consejos evang\u00e9licos mediante un v\u00edncu\u00adlo determinado por las constituciones\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-55\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-55-backlink\">55<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>, c.\u00a0732: \u201cSe aplica a las sociedades de vida apost\u00f3lica lo establecido en los cc 578-597 y 606, quedando a salvo sin embargo la naturaleza de cada sociedad; pero a las sociedades mencionadas en el c.\u00a0731 \u00a72, se aplican tambi\u00e9n los cc.\u00a0598-602\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-56\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-56-backlink\">56<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0El\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P1B.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">c.<\/a>\u00a0397 \u00a72 del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>\u00a0establece que \u201cs\u00f3lo en los casos determinados por el derecho puede el Obispo hacer esa visita a los miembros de los institutos religiosos de derecho pontificio y a sus casas\u201d. Pero esto no significa que estemos ante Institutos \u201cexentos\u201d, es decir, aquellos que est\u00e9n sometidos directamente a la autoridad del Romano Pont\u00edfice o a otra autoridad eclesi\u00e1stica. Por el contrario, solo los institutos de derecho pontificio gozan de una justa autonom\u00eda de vida y de gobierno protegida por la misma Santa Sede, pero sin que esto signifique que est\u00e9n totalmente exentos de la autoridad local, quien conserva las correspondientes potestades en los casos que determina el derecho (derecho de visita, concesi\u00f3n de licencias eclesi\u00e1sticas, etc.).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-57\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-57-backlink\">57<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Con este t\u00e9rmino se denomina de forma gen\u00e9rica a todos los organismos ministeriales de la Curia Romana, entre ellos, las congregaciones, tribunales, oficios y pontificios consejos.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-58\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-58-backlink\">58<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0El c.\u00a0595\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>\u00a0dispone: \u201c\u00a71.\u00a0Al obispo de la sede principal aprobar las constituciones y confirmar las enmiendas que leg\u00edtimamente se introduzcan en ellas, exceptuado aquello en lo que hubiera puesto sus manos la Sede Apost\u00f3lica, as\u00ed como tratar los asuntos m\u00e1s importantes que se refieren a todo el instituto y est\u00e1n por encima de la potestad de la autoridad interna consultando, sin embargo, a los dem\u00e1s obispos diocesanos, si el instituto se hubiera extendido a distintas di\u00f3cesis. \u00a72.\u00a0En casos particulares, el obispo diocesano puede dispensar de las constituciones\u201d. El \u00a72 del c.\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P1Y.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">625<\/a>\u00a0CIC reserva al obispo de la sede principal la presidencia en la elecci\u00f3n del superior de un monasterio aut\u00f3nomo y del superior general de un instituto de derecho diocesano o de efectuar el derecho de visita (c.\u00a0628 \u00a72.2).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-59\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-59-backlink\">59<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0En estos monasterios, le corresponde al obispo diocesano su vigilancia, aparte de la que ejerce su propio superior, y que se manifiesta en diversas atribuciones como la de presidir la elecci\u00f3n de dicho superior, la visita al monasterio, aprobar algunos actos de administraci\u00f3n de bienes, aprobar los confesores, etc.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-60\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-60-backlink\">60<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0El patronato indiano fue definido como \u201cun haz en el que se confunden poderes de hecho, poderes tolerados \u2013ejercidos a ciencia y paciencia de los Sumos Pont\u00edfices\u2013 y poderes expresamente otorgados, estos \u00faltimos a partir de la concesi\u00f3n de Urbano II a Pedro I de Arag\u00f3n en 1095, limitada a la iglesia de los pueblos que reconquistase de los \u00e1rabes y a las que fundase, pasando por las de\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Inocencio_VIII\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Inocencio VIII<\/a>\u00a0a los Reyes Cat\u00f3licos, referida a todas las iglesias catedrales y monasterios o prioratos del reino de Granada e Islas Canarias [\u2026] y culminando con la extensi\u00f3n del patronato a todos los obispados de Espa\u00f1a hecha por Adriano VI a Carlos V en 1522\u201d (Levaggi, Abelardo,\u00a0<em>Dalmacio V\u00e9lez S\u00e1rsfield y el derecho eclesi\u00e1stico<\/em>, Buenos Aires, Perrot, 1969, p.\u00a024). Hoy en d\u00eda, el derecho de patronato ha sido abolido (ver\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Pablo_VI\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Paulo VI<\/a>\u00a0[papa], [carta apost\u00f3lica \u201c<em>Ecclesiae Sanctae<\/em>\u201d, emitida\u00a0<em>motu proprio<\/em>], 1966, I, \u00a718. [<em>N.\u00a0del E.<\/em>: ver\u00a0<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/paul-vi\/en\/motu_proprio\/documents\/hf_p-vi_motu-proprio_19660806_ecclesiae-sanctae.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 7\/11\/2018; y\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>, c.\u00a0377 \u00a75). En el CIC 83 solo subsiste el derecho de presentaci\u00f3n a partir del c.\u00a01258. Sin embargo, el\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>\u00a0todav\u00eda preve\u00eda este instituto en el c.\u00a01448, al cual defin\u00eda como \u201cel conjunto de privilegios, con ciertas cargas, que por concesi\u00f3n de la Iglesia competen a los fundadores cat\u00f3licos de una Iglesia, capilla o beneficio, o tambi\u00e9n a sus causahabientes\u201d. El patronato inclu\u00eda el derecho de intervenir en defensa de la catolicidad y reprimir cualquier tentativa de apostas\u00eda, herej\u00eda o cisma (<em>ius protectionis<\/em>), el derecho de actuar en el seno de la Iglesia a efectos de realizar todas las reformas necesarias para su recto funcionamiento o para evitar casos de abusos eclesi\u00e1sticos (<em>ius reformandi<\/em>), el derecho de inspeccionar el recto funcionamiento de la vida exterior eclesi\u00e1stica (<em>ius supremae inspectionis<\/em>), el derecho de oponerse al nombramiento de eclesi\u00e1sticos propuestos para un oficio determinado (<em>ius exclusivae<\/em>), el\u00a0<em>ius placeti regii<\/em>\u00a0o\u00a0<em>exequatur<\/em>\u00a0mediante el cual el monarca transformaba en ley de su reino las normas provenientes del Romano Pont\u00edfice, o el derecho de someter a control las normas de los superiores de \u00f3rdenes religiosas residentes fuera de la pen\u00ednsula, y por \u00faltimo el derecho de ejercer control sobre las sentencias y los ocasionales abusos de los tribunales eclesi\u00e1sticos (<em>ius appelationis<\/em>). (Busso, Ariel D.,\u00a0<em>La Iglesia y la comunidad pol\u00edtica<\/em>, Buenos Aires, EDUCA, 2000, pp.\u00a0159-160).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-61\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-61-backlink\">61<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0El papa\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Alejandro_VI\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Alejandro VI<\/a>, mediante la bula \u201c<em>Inter Caetera<\/em>\u201d, don\u00f3 motu proprio a los reyes de Castilla y de Le\u00f3n todas las islas y tierra firme que se hubieren descubierto hacia Occidente, donaci\u00f3n pontificia que resultaba \u201cconcordante con la doctrina medioeval de que todo el mundo pertenece a la Iglesia; no acordaba a los reyes cat\u00f3licos sino la soberan\u00eda temporal de Am\u00e9rica, reserv\u00e1ndose la Sede Apost\u00f3lica la soberan\u00eda espiritual\u201d (Esquivel, H\u00e9ctor D.,\u00a0<em>R\u00e9gimen eclesi\u00e1stico argentino<\/em>, Buenos Aires, Librer\u00eda y Casa Editora de Jes\u00fas Men\u00e9ndez, 1928, p.\u00a070).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-62\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-62-backlink\">62<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0La bula \u201c<em>Universalis Ecclesiae Regiminis<\/em>\u201d del a\u00f1o 1508, emitida por el papa\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Julio_II\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Julio II<\/a>, concedi\u00f3 a los reyes de Espa\u00f1a el derecho del patronazgo sobre la Iglesia en las tierras americanas conquistadas: \u201cconcedemos al mencionado Rey Fernando, que es tambi\u00e9n gobernador general de los Reinos de Castilla y Le\u00f3n, y a nuestra querid\u00edsima hija en Cristo, Juana, reina de los mismos reinos e hija del mismo Rey Fernando, que ninguna iglesia, monasterio o lugar piadoso, unto en los crudos Jugares e islas ya adquiridas como en los que ser\u00e1n adquiridos, puedan ser erigidos o fundados sin el consentimiento de los citados reyes Fernando y Juana y sus sucesores en los reinos de Le\u00f3n y de Castilla\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-63\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-63-backlink\">63<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Esquivel se\u00f1ala que \u201cen efecto, los reyes, como Legados, exclu\u00edan a cualquier otro representante pontificio en Am\u00e9rica, pues entend\u00edase por tal legado al personaje que el papa enviaba ante los reyes para tratar con ellos los asuntos relacionados con la Iglesia y la Religi\u00f3n, pudiendo absolver de las censuras, conceder indulgencias, ejercer amplia jurisdicci\u00f3n ordinaria por s\u00ed s\u00f3lo o en concurrencias con los diocesanos, conferir beneficios eclesi\u00e1sticos, etc. Y los reyes como legados y vicarios pontificios pudieron hacer el oficio de vice papas en Am\u00e9ricas\u201d (Esquivel, H\u00e9ctor D., ob.\u00a0cit. [cfr. nota 61], p.\u00a075). Sobre esta interpretaci\u00f3n, discrepamos de manera categ\u00f3rica porque mal podr\u00edan ejercer funciones espirituales ligadas al sacramento del orden sagrado, cuando los monarcas solo eran laicos que a lo sumo pod\u00edan ejercer potestad de jurisdicci\u00f3n por delegaci\u00f3n, pero reiteramos, de ninguna manera las derivadas inescindiblemente del sacramento del orden sagrado.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-64\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-64-backlink\">64<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Esquivel, en su detallada obra, menciona las siguientes: agustinos, basilios, benedictinos, bernardos, br\u00edgidas, carmelitas, cartujos, cl\u00e9rigos menores, jesuitas, dominicos, escolapios, franciscanos, franciscanos menores, franciscanos terceros, capuchinos, jer\u00f3nimos, hospitalarios, mercedarios, m\u00ednimos, salesas, trinitarios y teatinos (\u00eddem, pp.\u00a084 y 85).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-65\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-65-backlink\">65<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0\u201cen cuanto a las iglesias de los monasterios y conventos, se mand\u00f3 que antes de edificarse ninguna de ellas, se pidiera licencia \u2018como se ha acostumbrado, dice una ley, a nuestro Consejo de Indias, con el parecer y licencia del prelado diocesano, conforme al concilio de Trento y del virrey, audiencias o gobernadores, e informaci\u00f3n de que concurren tan urgente necesidad y justas causas que veros\u00edmilmente puedan mover a nuestro \u00e1nimo y quedar informados para lo que fu\u00e9ramos servidos de proveer\u201d (\u00eddem, pp.\u00a097-98). \u201cvarias fueron las razones que determinaron este monopolio de las \u00f3rdenes religiosas en la evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica, argumentado legalmente por la bulas papales mencionadas, las cuales son fruto en algunos casos de las condiciones mismas del descubrimiento del Nuevo Continente. As\u00ed, tras el fracaso de la experiencia caribe\u00f1a, que supuso la desestructuraci\u00f3n de la sociedad ind\u00edgena y el progresivo exterminio de la poblaci\u00f3n aut\u00f3ctona, la incorporaci\u00f3n en 1521 de las posesiones del imperio azteca a los dominios hispanos, con su riqueza, extensi\u00f3n territorial y amplio abanico cultural, puso en marcha el proceso de conversi\u00f3n y evangelizaci\u00f3n de las distintas comunidades que formaron el Virreinato de la Nueva Espa\u00f1a. M\u00e9xico se convierte entonces en un gran banco de pruebas donde se prioriza la labor evang\u00e9lica, en oposici\u00f3n a la pol\u00edtica de los gobernantes hispanos caribe\u00f1os que apenas se preocuparon por construir iglesias, encarg\u00e1ndose de ella las \u00f3rdenes religiosas que predican con vigor el retorno a la pobreza y basan sus reglas en la vida comunitaria, la oraci\u00f3n y la predicaci\u00f3n. Entre esas \u00f3rdenes mon\u00e1sticas destacaron las \u00abmendicantes\u00bb, llamadas as\u00ed porque fueron fundadas al margen de los beneficios eclesi\u00e1sticos, sustent\u00e1ndose gracias a las limosnas voluntarias de sus fieles y benefactores\u201d (Espinosa Sp\u00ednola, G., \u201cLas \u00f3rdenes religiosas en la evangelizaci\u00f3n del Nuevo Mundo\u201d, en AA. VV.,\u00a0<em>Espa\u00f1a medieval y el legado de occidente<\/em>, M\u00e9xico, SEACEX-CONACULTA, 2005, pp.\u00a0249-257, ver online\u00a0<a href=\"http:\/\/www.ugr.es\/~histarte\/investigacion\/grupo\/proyecto\/TEXTO\/gloria1.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>\u00a0[\u00faltima consulta: 5\/11\/2018]).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-66\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-66-backlink\">66<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Como coloquialmente se suele designar a los miembros de una orden religiosa que a la vez han recibido el sacramento del orden sagrado.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-67\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-67-backlink\">67<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Esquivel, H\u00e9ctor D., ob.\u00a0cit. [cfr. nota 61], p.\u00a099.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-68\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-68-backlink\">68<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0\u00cddem, p.\u00a0127.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-69\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-69-backlink\">69<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0\u00cddem, p.\u00a0132.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-70\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-70-backlink\">70<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0\u00cddem, p.156.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-71\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-71-backlink\">71<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Esta instituci\u00f3n, cuyo ejercicio por parte del gobierno argentino no fue nunca admitida por la Sede Apost\u00f3lica, pasar\u00eda a ocupar la atenci\u00f3n de los juristas y canonistas durante m\u00e1s de un siglo y medio, hasta que fue resuelta de manera definitiva mediante el acuerdo celebrado entre la Santa Sede y la Rep\u00fablica Argentina en el a\u00f1o 1966.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-72\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-72-backlink\">72<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/0-4999\/804\/norma.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Constituci\u00f3n Nacional<\/a>, art.\u00a067, inc.\u00a020.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-73\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-73-backlink\">73<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/0-4999\/804\/norma.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Constituci\u00f3n Nacional<\/a>, art.\u00a0108.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-74\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-74-backlink\">74<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/0-4999\/804\/norma.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Constituci\u00f3n Nacional<\/a>, art.\u00a014.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-75\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-75-backlink\">75<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Uno de los argumentos invocados fue el hecho de que las comunidades religiosas depend\u00edan, en su r\u00e9gimen interno, de una autoridad que ten\u00eda su sede fuera de la Rep\u00fablica (Heredia, Carlos y Navarro Floria, Juan G.,\u00a0<em>R\u00e9gimen jur\u00eddico de los religiosos y los institutos de vida consagrada<\/em>, Buenos Aires, Educa, 1998, p.\u00a016). Otro de los argumentos hac\u00eda hincapi\u00e9 en el hecho de que tanto la Iglesia como estas comunidades ten\u00edan un cuantioso patrimonio que quedaba separado \u201cdel resto de la econom\u00eda en general, manteni\u00e9ndolos en una quietud que implica ruina. Despreocupados de la ley del progreso incesante y general lo obstruyen con esta cristalizaci\u00f3n deliberada, anteponiendo su extra\u00f1a instituci\u00f3n al inter\u00e9s p\u00fablico y al mejoramiento y bienestar de toda la sociedad\u201d (Pe\u00f1a, David,\u00a0<em>La materia religiosa en la pol\u00edtica argentina<\/em>, Buenos Aires, Bases, 1960, p.\u00a046). A su vez, se se\u00f1ala: \u201cel s\u00f3lo modo de vivir de los religiosos conspira contra la econom\u00eda nacional. Para obtener los fines de su instituto los religiosos dedican o deben dedicar casi todo su tiempo a las pr\u00e1cticas devotas, o a la meditaci\u00f3n, o a las cosas divinas; si alguna vez realizan algo \u00fatil para la sociedad es cuando, para hacer la beneficencia, piden a unos para dar a otros. Debiendo ser casto, el fraile no puede constituir una familia, y por lo tanto, ni contribuye a aumentar la poblaci\u00f3n del pa\u00eds. Tampoco son libres porque desde\u00f1an las libertades que les asegura la Constituci\u00f3n para reconocer los religiosos voluntariamente la tiran\u00eda del superior jer\u00e1rquico\u201d (Esquivel, H\u00e9ctor D., ob.\u00a0cit. [cfr. nota 61], pp.\u00a0287-288).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-76\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-76-backlink\">76<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Frugoni Rey trae a colaci\u00f3n los argumentos del convencional Zapata al momento de discutirse el inc.\u00a020 del art.\u00a067 de la Constituci\u00f3n Nacional, y expresa que para este legislador constituyente se deb\u00eda \u201cvincular dicha atribuci\u00f3n con el patronato por la dependencia de las \u00f3rdenes a sus superiores generales residentes por lo com\u00fan en Roma y dependientes a su vez del Santo Padre, soberano de un Estado\u201d (Frugoni Rey, Guillermo, ob.\u00a0cit. [cfr. nota 33], p.\u00a0242).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-77\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-77-backlink\">77<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Esta concepci\u00f3n regalista fue el resultado de la formaci\u00f3n intelectual que brindaban las universidades espa\u00f1olas y americanas, seg\u00fan la cual la sola norma eclesial carec\u00eda de\u00a0<em>imperium<\/em>\u00a0si no contaba con la ratificaci\u00f3n o el reconocimiento de la ley estatal, situaci\u00f3n que subrayaba la importancia del reconocimiento previo de la ley can\u00f3nica por parte de la ley civil.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-78\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-78-backlink\">78<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Levaggi, Abelardo, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 60), p.\u00a016.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-79\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-79-backlink\">79<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0La muerte civil por profesi\u00f3n religiosa reci\u00e9n fue suprimida en el art.\u00a0103 CCIV, que al regular sobre el fin de la existencia de las personas f\u00edsicas, consign\u00f3 que la muerte civil no tendr\u00eda lugar en ning\u00fan caso, ni por pena ni tampoco por profesi\u00f3n religiosa.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-80\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-80-backlink\">80<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0\u201cEl convento hace cesar pol\u00edtica y civilmente la persona natural, cuyos derechos civiles acaban en la muerte civil que sucede a los que han profesado por votos solemnes la vida conventual. Cesan sus relaciones jur\u00eddicas de familia, no pueden instituir ni ser instituidos herederos, no pueden obtener funci\u00f3n alguna p\u00fablica, como la tutela, la curatela, etc., cesa su capacidad personal de adquirir, no pueden estar en juicio, acarrea en fin la persona civil [\u2026]. Las hermanas de la Merced, por negarse V.E. a autorizar la fundaci\u00f3n de un convento no pierden ninguno de los derechos que declara a todos la Constituci\u00f3n del Estado. Las que quiera formar una asociaci\u00f3n relijiosa pueden hacerlo bajo los estatutos que voluntariamente se d\u00e9n, sujet\u00e1ndose o no a la autoridad y penas espirituales que le imponga el prelado de la iglesia \u00bfde qu\u00e9 derecho se le priva?\u201d (V\u00e9lez Sarsfield, Dalmacio, [dictamen en el expediente promovido por la congregaci\u00f3n de las Hermanas de la Misericordia a fin de fundar un convento en esta ciudad], citado por Levaggi, Abelardo, ob.\u00a0cit. [cfr. nota 60], pp.\u00a0244-247).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-81\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-81-backlink\">81<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0A la manera de una asociaci\u00f3n civil sin fines de lucro u otra de an\u00e1logas caracter\u00edsticas.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-82\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-82-backlink\">82<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Art.\u00a033, inc.\u00a05, CCIV (en su primitiva redacci\u00f3n) .<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-83\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-83-backlink\">83<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0V\u00e9lez Sarsfield entend\u00eda que \u201cLa existencia de las Comunidades Religiosas debe s\u00f3lo depender de las leyes del Estado. El inter\u00e9s social y no el derecho o inter\u00e9s individual debe decidir sobre su conveniencia. Buscar el derecho a crearlas o de conservarlos en la voluntad o fantas\u00eda del individuo, es subordinar el Estado al Ciudadano, la gran comunidad a la peque\u00f1a, aniquilar la soberan\u00eda nacional. Esas comunidades no pueden existir tampoco como grupos aislados de individuos sin superiores reconocidos, sin formar una persona moral, libre cada uno para salir de ella, o gobernarse por los solos deberes que los unos se hayan creado hacia los otros sin obligaciones respecto a la sociedad. El fin y objeto de ellos debe precisamente tener \u00edntima referencia al pueblo, \u00f3 a la propagaci\u00f3n de la doctrina, relaciones sociales de cuya conveniencia la ley de Estado puede solo decidir, y no el simple individuo que acaso no mire en tales instituciones sino el medio de satisfacer deseos o inclinaciones particulares\u201d (V\u00e9lez Sarsfield, Dalmacio,\u00a0<em>Derecho p\u00fablico eclesi\u00e1stico. Relaciones del Estado con la Iglesia en la Antigua Am\u00e9rica Espa\u00f1ola<\/em>, Buenos Aires, Centro Jur\u00eddico y de Ciencias Sociales, Buenos Aires, 1889, p.\u00a0215 [<em>N.\u00a0del E.<\/em>: ver tambi\u00e9n\u00a0<a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/bub_gb_K3CPAAAAMAAJ\/page\/n161\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>\u00a0{edici\u00f3n digitalizada por Google Books, pp.\u00a0153-154; \u00faltima consulta: 7\/11\/2018}].<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-84\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-84-backlink\">84<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Esquivel advierte que \u201coficialmente no se ha determinado todav\u00eda cu\u00e1les son las \u00f3rdenes establecidas en el pa\u00eds antes y despu\u00e9s de sancionada la Constituci\u00f3n. Las autoridades eclesi\u00e1sticas mantienen relaciones con las siguientes \u00f3rdenes existentes en la ciudad de Buenos Aires: Franciscanos, Dominicos, Mercedarios, Carmelitas, Capuchinos, Asuncionsitas de Tierra Santa, Agustinos, Jesuitas, Escolapios, Lateranienses, Misioneros del Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, Lazaristas, Lacorderistas, Bayoneis, Lourdistas, del Sant\u00edsimo Sacramento, Trinitarios, Redentoristas, Pa\u00f1onistas, Benedictos, Salesianos y del Verbo Divino. Son veintid\u00f3s de las cuales seguramente s\u00f3lo las tres primeras existen desde antes de la sanci\u00f3n de la Constituci\u00f3n, habi\u00e9ndose establecido las dem\u00e1s clandestinamente, pues\u00a0<strong>es bien sabido que el Congreso no ha dictado jam\u00e1s una ley autorizando el establecimiento en el pa\u00eds de una nueva orden religiosa<\/strong>\u201d (Esquivel, ob.\u00a0cit. [cfr. nota 61], pp.\u00a0285-286; el resaltado es nuestro).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-85\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-85-backlink\">85<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ver CSJN, 26\/2\/1932, \u201cPonce de Le\u00f3n, Isidora\u201d (<em>Fallos<\/em>, t.\u00a0163, p.\u00a0367), sentencia que reconoci\u00f3 el car\u00e1cter de orden preconstitucional al Convento de las Carmelitas Descalzas o Monjas Teresas, en la cual adem\u00e1s se resolvi\u00f3 que tal reconocimiento alcanzaba a la \u201corden\u201d como instituci\u00f3n de derecho can\u00f3nico y no solo a la casa religiosa en cuesti\u00f3n. [<em>N.\u00a0del E.<\/em>: ver\u00a0<a href=\"https:\/\/sj.csjn.gov.ar\/sj\/tomosFallos.do?method=verTomoPagina&amp;tomo=163&amp;pagina=367#page=367\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 7\/11\/2018].<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-86\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-86-backlink\">86<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ver Decreto 29153\/1933 (BO 5\/10\/1933), que reconoci\u00f3 el car\u00e1cter de orden preconstitucional a la Orden de los Carmelitas Descalzos; Decreto 19321\/1938 (BO 17\/12\/1938), que efectu\u00f3 similar reconocimiento a los agustinos; y Decreto 71131\/1935 (BO 5\/2\/1936), que lo hizo respecto de los frailes menores capuchinos; por Decreto\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=11056\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">2376\/1992<\/a>, se le reconoci\u00f3 a la Provincia Bonaerense de la Congregaci\u00f3n del Sant\u00edsimo Redentor; por Decreto\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=11856\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">805\/1994<\/a>, se le reconoci\u00f3 a la abad\u00eda\u00a0<em>Gaudium Marieae\u00a0<\/em>de monjas benedictinas; mediante Decreto\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=31392\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">912\/1995<\/a>\u00a0se reconoci\u00f3 a la Abad\u00eda San Benito de la Orden Benedictina.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-87\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-87-backlink\">87<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0En el siglo XIX, era com\u00fan que los superiores provinciales presentasen al Gobierno Nacional sus patentes de nombramiento no obstante emanar de los superiores de la orden y no del papa para obtener igualmente su pase o exequ\u00e1tur, que en general era otorgado por el Gobierno Nacional, o a veces con intervenci\u00f3n de la CSJN en los t\u00e9rminos del antiguo art.\u00a086 inc.\u00a09 de la Constituci\u00f3n (Heredia, Carlos y Navarro Floria, Juan G., ob.\u00a0cit. [cfr. nota 75], p.\u00a032).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-88\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-88-backlink\">88<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0En el \u00e1mbito de la Capital Federal, quedaron sometidas al control de la Inspecci\u00f3n General de Justicia, que, mediante su Resoluci\u00f3n General\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=83782\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">6\/1980<\/a>, estableci\u00f3 en art.\u00a0109: \u201c\u00d3rdenes religiosas. Existencia preconstitucional. Obligaciones. Libros. Las \u00f3rdenes religiosas de existencia preconstitucional, que han sido reconocidas en el car\u00e1cter de personas jur\u00eddicas por expresa autorizaci\u00f3n estatal, est\u00e1n obligadas a cumplir, en lo pertinente, con las disposiciones legales y\/o reglamentarias que rigen en el caso de las dem\u00e1s entidades civiles y, por ende, con las disposiciones pertinentes sobre tenencia y r\u00fabrica de libros\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-89\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-89-backlink\">89<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ver V\u00e9lez Sarsfield, Dalmacio, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 80).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-90\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-90-backlink\">90<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>A pesar de la discrepancia entre los estatutos aprobados por la autoridad eclesi\u00e1stica y los presentados a las autoridades civiles, algunos autores como Iribarne lo aconsejaban, para evitar el escrutinio de la autoridad administrativa respecto de las reglas ya aprobadas en el seno de la Iglesia situaci\u00f3n que, en muchos casos, hubiera provocado la dificultad para obtener la conformidad de la autoridad secular respecto de los textos aprobados por la autoridad eclesi\u00e1stica (Iribarne, Ram\u00f3n,\u00a0<em>Personalidad jur\u00eddica de las comunidades religiosas<\/em>, C\u00f3rdoba, 1958, p.\u00a0112).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-91\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-91-backlink\">91<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ver Raffo Benegas, Patricio y otros, [comentario al art.\u00a033], en Llamb\u00edas, J.\u00a0J. (dir.),\u00a0<em>C\u00f3digo Civil anotado. Doctrina. Jurisprudencia<\/em>, t.\u00a01, Buenos Aires, Abeledo-Perrot, 1978, pp.\u00a076-77; Lavalle Cobo, Jorge E., [comentario al art.\u00a033], en Belluscio, A.\u00a0C. (dir.) y Zannoni, E.\u00a0A. (coord.),\u00a0<em>C\u00f3digo Civil y leyes complementarias. Comentado, anotado y concordado<\/em>, t.\u00a01, Buenos Aires, Astrea, 1978, p.\u00a0152; Ar\u00e1uz Castex, Manuel,\u00a0<em>Derecho civil. Parte general<\/em>, t.\u00a01, Buenos Aires, Cooperadora de Derecho y Ciencias Sociales, 1974, p.\u00a0454; Lloveras de Resk, Mar\u00eda E., [comentario al art.\u00a033], en Bueres, A.\u00a0J. (dir.), y Highton, E.\u00a0I. (coord.),\u00a0<em>C\u00f3digo Civil y normas complementarias. An\u00e1lisis doctrinario y jurisprudencial<\/em>, t.\u00a01, Buenos Aires, Hammurabi, 1995, p.\u00a0313. Sobre el particular, llama la atenci\u00f3n que los comentarios m\u00e1s actuales del art.\u00a033 segu\u00edan citando, respecto de las instituciones bajo an\u00e1lisis, a las antiguas \u00f3rdenes y congregaciones a tenor del CIC de 1917 [<em>N.\u00a0del E.<\/em>: ver CIC de 1917\u00a0<a href=\"http:\/\/www.intratext.com\/IXT\/LAT0813\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>\u00a0{fuente no oficial; \u00faltima consulta: 7\/11\/2018}],\u00a0<strong>cuando a partir de 1983<\/strong>\u00a0ya ten\u00edamos un nuevo CIC, con una nomenclatura y una legislaci\u00f3n nuevas.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-92\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-92-backlink\">92<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0[Cfr. la\u00a0<em>N.\u00a0del E.<\/em>\u00a0en nota 34].<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-93\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-93-backlink\">93<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Acuerdo aprobado por la\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=18799\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley 17032<\/a>\u00a0(sancionada el 23\/11\/1966; BO 22\/12\/66; hoy J0640).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-94\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-94-backlink\">94<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ib\u00eddem.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-95\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-95-backlink\">95<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0\u201cLos concordatos son pactos internacionales que celebra el Sumo Pont\u00edfice como soberano espiritual o como jefe del Estado del Vaticano con uno o varios Estados pol\u00edticos determinados o sujetos del derecho internacional p\u00fablico. Un tratado es celebrado entre dos \u2013o m\u00e1s\u2013 sujetos de derecho internacional p\u00fablico, en un Concordato uno de los sujetos necesaria y obligatoriamente es la Santa Sede\u201d (Montilla Zaval\u00eda, F\u00e9lix A., \u201cConceptos sobre el derecho concordatario. Las relaciones convencionales internacionales entre la Iglesia Cat\u00f3lica y las sociedades pol\u00edticas\u201d, en\u00a0<em>La Ley<\/em>, Buenos Aires, La Ley, t.\u00a02002-D, p.\u00a0992).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-96\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-96-backlink\">96<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/secretariat_state\/archivio\/documents\/rc_seg-st_19661010_santa-sede-rep-argent_sp.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Acuerdo de 1966<\/a>, art.\u00a0V: \u201cEl Episcopado Argentino puede llamar al pa\u00eds a las \u00f3rdenes, congregaciones religiosas masculinas y femeninas y sacerdotes seculares que estime \u00fatiles para el incremento de la asistencia espiritual y la educaci\u00f3n cristiana del pueblo.- A pedido del Ordinario del lugar, el Gobierno Argentino, siempre en armon\u00eda con las leyes pertinentes, facilitar\u00e1 al personal eclesi\u00e1stico y religioso extranjero el permiso de residencia y la carta de ciudadan\u00eda\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-97\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-97-backlink\">97<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=17970\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley 24483<\/a>, art.\u00a03: \u201cLos sujetos a que se refiere el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1, que a la fecha de entrada en vigencia de la presente ley gocen de personer\u00eda jur\u00eddica bajo la forma de asociaci\u00f3n civil u otra que no corresponda a su propia estructura can\u00f3nica, y se inscriban en el registro, podr\u00e1n transferir sus bienes registrables a nombre del Instituto de Vida Consagrada o Sociedad de Vida Apost\u00f3lica inscrito, con exenci\u00f3n de todas las tasas, impuestos y aranceles que graven la transmisi\u00f3n de bienes o su instrumentaci\u00f3n y las actuaciones que ella origine, siempre que: a) La asociaci\u00f3n o persona jur\u00eddica actualmente existente preste su expresa conformidad por medio de sus \u00f3rganos facultados para disponer de tales bienes; y b) la transmisi\u00f3n se realice dentro del plazo de tres a\u00f1os a partir de la reglamentaci\u00f3n de la presente ley. Cuando se haya optado por el procedimiento previsto en este ar\u00adt\u00edcu\u00adlo , la persona jur\u00eddica que reciba los bienes ser\u00e1 solidariamente responsable con la persona transmitente por las deudas de \u00e9sta existentes a la fecha de la transmisi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-98\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-98-backlink\">98<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>, c.\u00a0116.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-99\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-99-backlink\">99<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ver Crovi, Daniel, [comentario a los arts.\u00a0146-148], en Lorenzetti, R.\u00a0L. (dir.),\u00a0<em>C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n comentado<\/em>, t.\u00a01, Santa Fe, Rubinzal-Culzoni, 2014, p.\u00a0588. En id\u00e9ntico sentido se expresa Urbaneja, Aldo E., [comentario al art.\u00a0148], en Clusellas, E.\u00a0G. (coord.),\u00a0<em>C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n comentado, anotado y concordado. Modelos de redacci\u00f3n sugeridos<\/em>, t.\u00a01, Buenos Aires, Astrea-Fen, 2015, p.\u00a0464.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-100\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-100-backlink\">100<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ver Boggiano, Antonio: a) \u201cPresentaci\u00f3n al derecho internacional a.D. 2000 en la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Naci\u00f3n Argentina. Derecho de las relaciones entre los ordenamientos jur\u00eddicos\u201d, en\u00a0<em>La Ley<\/em>, Buenos Aires, La Ley, t.\u00a02000-B, p.\u00a01078, cita online AR\/DOC\/13023\/2001; y b) \u201cLa Corte Suprema y el derecho de los tratados internacionales\u201d, en\u00a0<em>La Ley<\/em>, Buenos Aires, La Ley, 31\/3\/2015, t.\u00a02015-B, p.\u00a0815, cita online AR\/DOC\/947\/2015.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-101\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-101-backlink\">101<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Barra, Rodolfo C.,\u00a0<em>Tratado de derecho administrativo. Organizaci\u00f3n y funci\u00f3n p\u00fablica. La Iglesia<\/em>, t.\u00a02, Buenos Aires, \u00c1baco, 1998.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-102\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-102-backlink\">102<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Recordemos que, en el tema en estudio, nos referimos fundamentalmente a la\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=17970\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley 24483<\/a>, a su Decreto Reglamentario\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=27893\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">491\/1995<\/a>\u00a0y al ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 146\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCCN<\/a>.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-103\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-103-backlink\">103<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ver De Fuenmayor y Champin, Amadeo,\u00a0<em>Derecho eclesi\u00e1stico del Estado espa\u00f1ol<\/em>, Granada, Comares (colecci\u00f3n \u201cReligi\u00f3n, derecho y sociedad\u201d), 2007, p.\u00a064.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-104\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-104-backlink\">104<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Ver: Beneyeto Berenguer, Remigio, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 5); De Fuenmayor y Champin, Amadeo, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 103); Fern\u00e1ndez Arruty, Jos\u00e9 \u00c1. y Larna Beldarrain, Javier (dirs.),\u00a0<em>Derecho eclesi\u00e1stico<\/em>, Madrid, Dykinson, 2004; Ferrer Ortiz, Javier (coord.),\u00a0<em>Derecho eclesi\u00e1stico del Estado espa\u00f1ol<\/em>, Pamplona, EUNSA, 2007 (6\u00aa ed. renovada, a cargo del Instituto Mart\u00edn de Azpilcueta); Garc\u00eda Hervas, D. (coord.),\u00a0<em>Manual de derecho eclesi\u00e1stico del Estado<\/em>, Madrid, Colex, 1997; Gonz\u00e1lez del Valle, Juan M.,\u00a0<em>Derecho eclesi\u00e1stico espa\u00f1ol<\/em>, Oviedo, Universidad de Oviedo, 1997; Rodr\u00edguez Blanco, Miguel,\u00a0<em>Libertad religiosa y confesiones. El r\u00e9gimen jur\u00eddico de los lugares de culto<\/em>, Madrid, Bolet\u00edn Oficial del Estado, 2000; Ruano Espina, Lourdes,\u00a0<em>R\u00e9gimen jur\u00eddico registral de los bienes de las confesiones religiosas y su tratamiento jurisprudencial<\/em>, Navarra, Thomson-Aranzadi, 2005; Zalbidea, Diego,\u00a0<em>El control de las enajenaciones de bienes eclesi\u00e1sticos. El patrimonio estable<\/em>, Pamplona, EUNSA, 2008.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-105\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-105-backlink\">105<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Cfr. nota 104.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-106\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-106-backlink\">106<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ver Boggiano, Antonio, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 100 a-b); Barra, Rodolfo C., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 101); y Casiello, Juan, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 31).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-107\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-107-backlink\">107<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Barra, Rodolfo C., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 101), p.\u00a0364.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-108\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-108-backlink\">108<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>De Fuenmayor y Champin, Amadeo, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 103), p.\u00a065.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-109\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-109-backlink\">109<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Rodr\u00edguez Blanco, Miguel, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 104), p.\u00a031.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-110\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-110-backlink\">110<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0A modo de ejemplo, pensemos en el art.\u00a02011 inc.\u00a06\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCIV<\/a>, que prohi\u00adb\u00eda a los que tuvieran \u00f3rdenes sagradas ser fiadores salvo por sus iglesias, por otros cl\u00e9rigos o por personas desvalidas. En este caso, vemos c\u00f3mo el legislador parti\u00f3 del concepto de cl\u00e9rigo (categor\u00eda regulada por el derecho can\u00f3nico) para establecer una prohi\u00adbici\u00f3n puramente por parte del derecho civil.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-111\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-111-backlink\">111<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Podemos citar como supuesto de reenv\u00edo el c.\u00a01290\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>, cuyo texto dispone: \u201cLo que en cada territorio establece el derecho civil sobre los contratos, tanto en general como en particular, y sobre los pagos, debe observarse con los mismos efectos en virtud del derecho can\u00f3nico en materias sometidas a la potestad de r\u00e9gimen de la Iglesia, salvo que sea contrario al derecho divino o que el derecho can\u00f3nico prescriba otra cosa\u201d. En el caso particular, el art.\u00a0147\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCCN<\/a>\u00a0remite respecto a los negocios jur\u00eddicos en los que interviene la Iglesia al derecho can\u00f3nico, mientras que este efect\u00faa un reenv\u00edo a lo que dispone la propia legislaci\u00f3n argentina. De Paolis entiende que \u201ccon el reenv\u00edo a las leyes civiles, estas se vuelven efectivas tambi\u00e9n en el ordenamiento can\u00f3nico, no en virtud de la autoridad del Estado, sino en virtud de la voluntad de la Iglesia: las leyes civiles producen efectos en el ordenamiento can\u00f3nico sin entrar, por otro lado, a formar parte del mismo [\u2026] se trata de reconocer el valor normativo de la ley civil tambi\u00e9n para los s\u00fabditos del ordenamiento can\u00f3nico, en cuanto estos son tambi\u00e9n s\u00fabditos del ordenamiento civil: el legislador can\u00f3nico no hace otra cosa que recordar la obligaci\u00f3n que los fieles tienen de observar, como ciudadanos la ley civil\u201d (De Paolis, Velasio,\u00a0<em>Los bienes temporales de la Iglesia<\/em>, Madrid, BAC, 2012, pp.\u00a035-42).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-112\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-112-backlink\">112<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0La normativa can\u00f3nica no podr\u00eda establecer la existencia de bienes absolutamente inenajenables, o inembargables, o inejecutables, sustray\u00e9ndolos de manera total del comercio.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-113\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-113-backlink\">113<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Villar P\u00e9rez, Andr\u00e9s, \u201cNaturaleza de la licencia can\u00f3nica de enajenaci\u00f3n y su eficacia civil\u201d, en\u00a0<em>Revista Espa\u00f1ola de Derecho Can\u00f3nico<\/em>, Salamanca, Universidad Pontificia de Salamanca, v.\u00a053, N\u00ba\u00a0141, 1996, pp.\u00a0515-551. [<em>N.\u00a0del E.<\/em>: ver\u00a0<a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/articulo?codigo=23022&amp;orden=1&amp;info=link\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 7\/11\/2018].<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-114\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-114-backlink\">114<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Rodr\u00edguez Blanco, Miguel, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 104), p.\u00a032.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-115\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-115-backlink\">115<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0El reenv\u00edo se divide en grados, que pueden ser: a) de primer grado; tambi\u00e9n llamado reenv\u00edo simple, cuando la regla de conflicto del tribunal juzgador considera competente la regla de conflicto extranjera, que a su vez se\u00f1ala como competente la regla de conflicto del propio tribunal juzgador; b) de segundo grado o reenv\u00edo ulterior, aqu\u00ed la norma de conflicto del segundo pa\u00eds remite no a la ley del juez que conoce del asunto sino a la ley de un tercer pa\u00eds. Sin embargo, algunos autores consideran que existen hasta tercer o cuarto grado seg\u00fan se d\u00e9 el reenv\u00edo.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-116\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-116-backlink\">116<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ver Boggiano, Antonio, obs.\u00a0cits. (cfr. nota 100 a-b), entre otras.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-117\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-117-backlink\">117<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/0-4999\/804\/norma.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Constituci\u00f3n Nacional<\/a>, art.\u00a02.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-118\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-118-backlink\">118<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/0-4999\/804\/norma.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Constituci\u00f3n Nacional<\/a>, art.\u00a075 inc.\u00a022.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-119\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-119-backlink\">119<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0En el caso particular, Boggiano menciona el art.\u00a0230 del C\u00f3digo Velezano, que niega la indisolubilidad del matrimonio can\u00f3nico (ver Boggiano, Antonio, ob.\u00a0cit. [cfr. nota 100-a]).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-120\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-120-backlink\">120<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Como pauta interpretativa advierte \u201csi, por ejemplo, una sanci\u00f3n can\u00f3nica se aplicara sin respeto por los derechos fundamentales de defensa y arbitrariamente, tal sanci\u00f3n ser\u00eda judicialmente revisable ante los jueces estatales, pues no hay en el estado argentino espacios liberados de no derecho\u201d (cf. ar\u00adt\u00edcu\u00adlo citado en nota 100-a).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-121\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-121-backlink\">121<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0CSJN, 22\/10\/1991, \u201cLastra, Juan c\/ Obispado de Venado Tuerto\u201d (<em>Fallos<\/em>, t.\u00a0314, p.\u00a01324;\u00a0<em>El Derecho<\/em>, t.\u00a0145, p.\u00a0493;\u00a0<em>Doctrina Judicial<\/em>, 1992-1, p.\u00a0162; Jurisprudencia Argentina, t.\u00a01991-IV, p.\u00a0340, cita online AR\/JUR\/829\/1991 [<em>N.\u00a0del E.<\/em>: ver\u00a0<a href=\"http:\/\/sjconsulta.csjn.gov.ar\/sjconsulta\/documentos\/verDocumentoSumario.html?idDocumentoSumario=3019\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 7\/11\/2018]).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-122\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-122-backlink\">122<\/a><strong>.\u00a0<\/strong><strong>Boggiano<\/strong><strong>, Antonio, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 100-a).<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-123\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-123-backlink\">123<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ib\u00eddem.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-124\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-124-backlink\">124<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ver fundamentos del Decreto.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-125\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-125-backlink\">125<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Decretos 230\/1973 y 1475\/1988.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-126\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-126-backlink\">126<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Di\u00f3cesis y equiparadas a tenor del c.\u00a0368\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-127\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-127-backlink\">127<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Recordemos que la constituci\u00f3n jer\u00e1rquica de la Iglesia se basa en los sacramentos del bautismo y del orden sagrado.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-128\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-128-backlink\">128<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>A modo de ejemplo, podemos citar el art.\u00a0II del\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/15000-19999\/18799\/norma.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Acuerdo de 1966<\/a>: \u201cLa Santa Sede podr\u00e1 erigir nuevas circunscripciones eclesi\u00e1sticas, as\u00ed como los l\u00edmites de las existentes o suprimirlas, si lo considerare necesario o \u00fatil para la asistencia de los fieles y el desarrollo de su organizaci\u00f3n. Antes de proceder a la erecci\u00f3n de una Di\u00f3cesis o de una Prelatura o de otros cambios de circunscripciones diocesanas, la Santa Sede comunicar\u00e1 confidencialmente al Gobierno sus intenciones y proyectos a fin de conocer si \u00e9ste tiene observaciones leg\u00edtimas, exceptuando el caso de m\u00ednimas rectificaciones territoriales requeridas por el bien de las almas.\u00a0<strong>La Santa Sede har\u00e1 conocer oficialmente en su oportunidad al Gobierno las nuevas erecciones, modificaciones o supresiones efectuadas, a fin de que \u00e9ste proceda a su reconocimiento por lo que se refiere a los actos administrativos.<\/strong>\u00a0Ser\u00e1n tambi\u00e9n notificados al Gobierno las modificaciones de los l\u00edmites de las Di\u00f3cesis existentes\u201d (el resaltado es nuestro).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-129\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-129-backlink\">129<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Algunos autores entienden que las \u00f3rdenes y congregaciones preconstitucionales son personas jur\u00eddicas de car\u00e1cter p\u00fablico, mientras que las que han recibido reconocimiento estatal a tenor de la\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=17970\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley 24483<\/a>, por imperio del art.\u00a0148 inc.\u00a0i CCCN, son personas jur\u00eddicas de car\u00e1cter privado (ver Montilla Zaval\u00eda, F\u00e9lix A., \u201cLa subjetividad de la Iglesia Cat\u00f3lica en el derecho argentino conforme al C\u00f3digo Civil y Comercial. Breves consideraciones respecto de los arts.\u00a0146 y 148\u201d, en\u00a0<em>El Derecho<\/em>, Buenos Aires, UCA, t.\u00a0259, p.\u00a0859). Disentimos de esta posici\u00f3n no solo por lo que ya expusimos en cuanto a que las formas de vida consagrada forman parte de la estructura constitucional de la Iglesia de acuerdo con el magisterio pontificio de Juan Pablo II y de Francisco, sino porque nos parece una contradicci\u00f3n que un IVC, por el hecho de haber ingresado al pa\u00eds antes de la sanci\u00f3n de la Constituci\u00f3n Nacional, resulte una persona jur\u00eddica p\u00fablica en tanto que otro, de igual naturaleza jur\u00eddica, por el solo hecho de ser posterior a la sanci\u00f3n del texto constitucional, resulte una persona jur\u00eddica privada.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-130\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-130-backlink\">130<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=17970\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley 24483<\/a>, art.\u00a01: \u201cA los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apost\u00f3lica que gocen de personalidad jur\u00eddica p\u00fablica en la Iglesia Cat\u00f3lica, admitidos por la autoridad eclesi\u00e1stica competente conforme al ar\u00adt\u00edcu\u00adlo V del Acuerdo entre la Rep\u00fablica Argentina y la Santa Sede aprobado por la Ley 17032,\u00a0<strong>les ser\u00e1 reconocida la personalidad jur\u00eddica<\/strong>\u00a0civil por su sola inscripci\u00f3n en un registro que se llevar\u00e1 en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto. El mismo r\u00e9gimen se aplicar\u00e1 a las distintas provincias o casas que gocen de personalidad jur\u00eddica aut\u00f3noma, conforme a sus reglas, constituciones o estatutos y lo pidan expresamente\u201d (el resaltado es nuestro).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-131\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-131-backlink\">131<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0L\u00f3pez Alarc\u00f3n, Mariano, \u201cAlgunas consideraciones sobre el r\u00e9gimen jur\u00eddico de las entidades eclesi\u00e1sticas cat\u00f3licas\u201d, AA.VV,\u00a0<em>Estudios de derecho can\u00f3nico y derecho eclesi\u00e1stico en homenaje al profesor Maldonado<\/em>, Madrid, Universidad Complutense de Madrid, 1983, p.\u00a0384.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-132\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-132-backlink\">132<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0M\u00e1s a\u00fan cuando los arts.\u00a06 y 11 del Decreto\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=27893\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">491\/1995<\/a>\u00a0establecen que, para la oponibilidad a terceros, los IVC y SVA que pretendan el reconocimiento estatal de su personer\u00eda deben presentar copia de sus constituciones vigentes o derecho particular, as\u00ed como de sus modificaciones para que dicho derecho particular sea oponible a terceros.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-133\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-133-backlink\">133<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0P. ej., su inclusi\u00f3n dentro de las categor\u00edas de bienes sagrados o preciosos, ex votos, diversos tipos de lugares sagrados, etc., que surgen del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>\u00a0y del\u00a0<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/la\/apost_constitutions\/documents\/hf_jp-ii_apc_19901018_index-codex-can-eccl-orient.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCEO<\/a>.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-134\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-134-backlink\">134<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Garceranth Ramos concluye, respecto de los bienes de los institutos religiosos, que \u201caunque a esta clase de bienes se aplica la normativa general establecida en el Libro V del CIC 83,\u00a0<em>De los Bienes Temporales de la Iglesia<\/em>, tambi\u00e9n se les aplican, de manera espec\u00edfica, los c\u00e1nones del CIC 83, Libro II:\u00a0<em>Pueblo de Dios<\/em>, Parte III:\u00a0<em>De los Institutos de Vida Consagrada y de las Sociedades de Vida Apost\u00f3lica<\/em>, Secci\u00f3n I,\u00a0<em>De los Institutos de Vida consagrada<\/em>, T\u00edtulo II:<em>\u00a0De los Institutos Religiosos<\/em>, Cap\u00edtulo II:\u00a0<em>Del gobierno de los institutos<\/em>, Art.\u00a03: De los bienes temporales y de su administraci\u00f3n\u201d (Garceranth Ramos, Ismael A., \u201c<a href=\"http:\/\/revistas.javeriana.edu.co\/index.php\/vnicanonica\/article\/view\/18977\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Los actos de administraci\u00f3n ordinaria y extraordinaria de los bienes temporales de institutos religiosos.\u00a0Del CIC17 al CIC83<\/a>\u201d [online], en\u00a0<em>Revista Universitas Can\u00f3nica<\/em>, Bogot\u00e1, Pontificia Universidad Javeriana, vol.\u00a033, N\u00ba\u00a049, 2016 [\u00faltima consulta: 7\/11\/2018]).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-135\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-135-backlink\">135<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0\u00cbrdo expresa que el Concilio Vaticano II confirma la capacidad patrimonial de la Iglesia, aunque conectada con su especial misi\u00f3n y fines (\u00cbrdo, Peter, \u201cChiesa e beni temporali: Principi fondamentali del Magisterio del Concilio Vaticano II\u201d, en Velasio de Paolis [coord.],\u00a0<em>I beni temporali della Chiesa<\/em>, Vaticano, Librer\u00eda Editrice Vaticana, 1999, p.\u00a022).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-136\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-136-backlink\">136<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>, c.\u00a01254, \u00a71: \u201cPor derecho nativo, e independiente de la potestad civil, la Iglesia Cat\u00f3lica puede adquirir, retener, administrar y enajenar bienes temporales para alcanzar sus propios fines\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-137\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-137-backlink\">137<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>, c.\u00a01254, \u00a72.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-138\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-138-backlink\">138<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0P\u00e9rez de Heredia y Valle, I.,\u00a0<em>Libro V del CIC. Bienes temporales de la Iglesia<\/em>, Valencia, Instituto Diocesano de Estudios Can\u00f3nicos, 2002, p.\u00a046.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-139\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-139-backlink\">139<\/a>.\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>, c.\u00a0116: \u201c\u00a71.\u00a0Son personas jur\u00eddicas p\u00fablicas las corporaciones y fundaciones constituidas por la autoridad eclesi\u00e1stica competente, para que, dentro de los l\u00edmites que se les se\u00f1alan, cumplan en nombre de la Iglesia, a tenor de las prescripciones del derecho, la misi\u00f3n que se les conf\u00eda mirando al bien p\u00fablico; las dem\u00e1s personas jur\u00eddicas son privadas. \u00a72.\u00a0Las personas jur\u00eddicas p\u00fablicas adquieren esta personalidad, bien en virtud del mismo derecho, bien por decreto especial de la autoridad competente que se la conceda expresamente; las personas jur\u00eddicas privadas obtienen esta personalidad s\u00f3lo mediante decreto especial de la autoridad competente que se la conceda expresamente\u201d. As\u00ed, a modo de ejemplo, y citando a Beneyto Berenguer, podemos hacer la siguiente enunciaci\u00f3n ejemplificativa de personas jur\u00eddicas p\u00fablicas eclesi\u00e1sticas: \u201cson personas jur\u00eddicas eclesi\u00e1sticas p\u00fablicas\u00a0<em>ipso iure<\/em>, siguiendo a Giuseppe Dalla Torre, las iglesias particulares (c.\u00a0373), las provincias eclesi\u00e1sticas (c.\u00a0432.2), las conferencias episcopales (c.\u00a0449.2), las parroquias (c.\u00a0515.3), los seminarios (c.\u00a0238.1), los institutos religiosos, sus provincias y casas (c.\u00a0634.2) Entre las personas jur\u00eddicas eclesi\u00e1sticas p\u00fablicas\u00a0<strong>que pueden adquirir<\/strong>\u00a0personalidad jur\u00eddica p\u00fablica por decreto especial de la autoridad eclesi\u00e1stica competente se encuentran las regiones eclesi\u00e1sticas (c.\u00a0433.2), las conferencias de superiores mayores (c.\u00a0709), la universidad cat\u00f3lica (c.807), y las universidades y facultades eclesi\u00e1sticas (cc.\u00a0815-816), las asociaciones p\u00fablicas de fieles (c.\u00a0301.3), las fundaciones p\u00edas aut\u00f3nomas (c.\u00a01303.1).\u00a0<strong>Todos los bienes pertenecientes a esas personas jur\u00eddicas eclesi\u00e1sticas p\u00fablicas constituyen patrimonio eclesi\u00e1stico. Son bienes eclesi\u00e1sticos<\/strong>\u201d (Beneyto Berenguer, Remigio, ob.\u00a0cit. [cfr. nota 5], pp.\u00a023 y 24; el resaltado es nuestro).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-140\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-140-backlink\">140<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>, c.\u00a01273: \u201cEn virtud de su primado de r\u00e9gimen, el Romano Pont\u00edfice es el administrador y distribuidor supremo de todos los bienes eclesi\u00e1sticos\u201d. Esto significa que su potestad no es dominical, como si el Pont\u00edfice fuera el due\u00f1o de los bienes eclesi\u00e1sticos; es una manifestaci\u00f3n de su potestad de r\u00e9gimen: por un lado, no anula la propiedad privada eclesi\u00e1stica; por el otro, act\u00faa para que los bienes cumplan con el fin sobrenatural que es propio de la Iglesia, vigilando, interviniendo y supliendo la actuaci\u00f3n de sus propietarios, dado que dicho dominio no es del todo independiente en su administraci\u00f3n de la potestad pontificia (ver Aznar Gil, Federico,\u00a0<em>La administraci\u00f3n de los bienes temporales de la Iglesia<\/em>, Salamanca, BAC, 1984, pp.\u00a068-70).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-141\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-141-backlink\">141<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Gim\u00e9nez Fern\u00e1ndez, resaltando esa mayor amplitud del concepto can\u00f3nico de la enajenaci\u00f3n, se\u00f1al\u00f3 que este concepto engloba diversos actos jur\u00eddicos: \u201ca) El acto jur\u00eddico que hace salir una cosa del matrimonio eclesi\u00e1stico (venta, donaci\u00f3n, cesi\u00f3n en pago). b) El que transmite un derecho real sobre un inmueble eclesi\u00e1stico (servidumbre, uso, habitaci\u00f3n). c) El que crea un derecho real, a\u00fan pendiente de condici\u00f3n suspensiva para su ejercicio, como los de garant\u00eda (prenda, hipoteca). d) El que transfiere el uso establemente si lo es por largo tiempo. e) Cualquier otro que perjudica el patrimonio eclesi\u00e1stico, creando un derecho sobre \u00e9l, que disminuye su disfrute por el titular\u201d (Gim\u00e9nez Fern\u00e1ndez, M.,\u00a0<em>Instituciones jur\u00eddicas de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em>, Madrid, Saeta, 1942, pp.\u00a0115-197).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-142\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-142-backlink\">142<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>, c.\u00a01277: \u201cPor lo que se refiere a la realizaci\u00f3n de actos de administraci\u00f3n que, atendida la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de la di\u00f3cesis, sean de mayor importancia, el Obispo diocesano debe o\u00edr al consejo de asuntos econ\u00f3micos y al colegio de consultores; pero, aparte de los casos especialmente determinados en el derecho universal o en la escritura de fundaci\u00f3n, necesita el consentimiento del mismo consejo as\u00ed como del colegio de consultores para realizar los actos de administraci\u00f3n extraordinaria. Compete a la Conferencia Episcopal determinar qu\u00e9 actos han de ser considerados de administraci\u00f3n extraordinaria\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-143\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-143-backlink\">143<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>, c.\u00a01281 \u00a72: \u201cDebe determinarse, en los estatutos, qu\u00e9 actos sobrepasan el l\u00edmite y el modo de la administraci\u00f3n ordinaria; y si los estatutos no prescriben nada sobre esta cuesti\u00f3n, compete al Obispo diocesano, o\u00eddo el consejo de asuntos econ\u00f3micos, determinar cu\u00e1les son estos actos para las personas que le est\u00e1n sometidas\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-144\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-144-backlink\">144<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0La Conferencia Episcopal Argentina, con relaci\u00f3n a los c\u00e1ns.\u00a01277 y 1292 \u00a71 del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>, ha establecido: \u201ca) enajenaci\u00f3n o transferencia de dominio por venta o donaci\u00f3n; b) transferencia de alguna facultad que corresponda al dominio; c) cesi\u00f3n onerosa o gratuita de derechos reales, como ser, servidumbre, hipoteca, enfiteusis; d) adquisici\u00f3n onerosa de nuevos bienes patrimoniales; e) adquisici\u00f3n onerosa de bienes de producci\u00f3n; f) aceptaci\u00f3n de legados onerosos, de prestaciones vitalicias o de dep\u00f3sitos de terceros; g) locaci\u00f3n extraordinaria por causa del tiempo o del uso, arrendamiento o aparcer\u00eda; h) administraci\u00f3n de bienes de terceros; i) concesi\u00f3n de rentas vitalicias; j) concesi\u00f3n de fianzas y de mandatos\u00a0<em>ad omnia<\/em>, k) contrataci\u00f3n de pr\u00e9stamos de consumo o de uso; l) transformaci\u00f3n y demolici\u00f3n de inmuebles, cuando no sean urgentes o imprescindibles\u201d (decreto aprobado 58\u00aa AP [1989], reconocido el 2\/12\/1989 y promulgado el 6\/3\/1990).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-145\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-145-backlink\">145<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Morrisey, F., [comentario al c.\u00a0638], en Marzoa, A., Miras, J. y Rodr\u00edguez-Oca\u00f1a, R. (dirs.),\u00a0<em>Comentario exeg\u00e9tico al C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico del Instituto Mar\u00edn de Azpilcueta de la Facultad de Derecho Can\u00f3nico de la Universidad de Navarra<\/em>, t.\u00a0II-2, Pamplona, EUNSA, 3\u00aa ed., p.\u00a01604.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-146\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-146-backlink\">146<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0El reciente documento pontificio de la Congregaci\u00f3n para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apost\u00f3lica ya citado as\u00ed lo dispone al se\u00f1alar que el dicasterio competente parar entender en las autorizaciones que ha de otorgar la Santa Sede tiene como praxis habitual adecuarse para cada regi\u00f3n a la cantidad m\u00e1xima fijada por las Conferencias Episcopales (ver Congregaci\u00f3n para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apost\u00f3lica, ob.\u00a0cit. [cfr. nota 4-b]). En nuestro pa\u00eds, la suma que originariamente serv\u00eda de l\u00edmite era la de U$S 200.000, que contiene la\u00a0<em>suma pecuniae per tabellam diversarum regionum ordinata, ultra quam requiritur beneplacitum apostolicum ad bona ecclesiastica religiosa alienda, aliosque contractus onerosos extraordinariae administrationis pergendos<\/em>\u00a0(ver Ochoa, X.,\u00a0<em>Leges Ecclesiae post Codicem Iuris Canonici Editae<\/em>, t.\u00a06 [\u201cLeges Annis<em>\u00a0<\/em>1979-1985\u201d], Roma, Edurcla, 1987, p.\u00a09045). Tal suma tambi\u00e9n es rese\u00f1ada por Aznar Gil, F., ob.cit. (cfr. nota 139), p.\u00a0352; aunque por el importe de U$S 300.000. En reciente consulta efectuada por quienes suscriben a la Congregaci\u00f3n para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apost\u00f3lica, con la colaboraci\u00f3n de la Facultad de Derecho Can\u00f3nico de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica Argentina, hemos podido confirmar que la suma de U$S 300.000 se mantiene como importe se\u00f1alado por la Santa Sede para nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-147\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-147-backlink\">147<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P4P.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>, c.\u00a0620: \u201cSon Superiores mayores aquellos que gobiernan todo el instituto, una provincia de \u00e9ste u otra parte equiparada a la misma, o una casa aut\u00f3noma, as\u00ed como sus vicarios. A \u00e9stos se a\u00f1aden el Abad Primado y el Superior de una congregaci\u00f3n mon\u00e1stica, los cuales, sin embargo, no tienen toda la potestad que el derecho universal atribuye a los Superiores mayores\u201d. C.\u00a0621: \u201cSe llama provincia al conjunto de varias casas erigido can\u00f3nicamente por la autoridad leg\u00edtima que forma parte inmediata de un instituto, bajo un mismo Superior\u201d. C.\u00a0622: \u201cEl Superior general tiene potestad, que ha de ejercer seg\u00fan el derecho propio, sobre todas las provincias, casas y miembros del instituto; los dem\u00e1s Superiores la tienen dentro de los l\u00edmites de su cargo\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-148\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-148-backlink\">148<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Congregaci\u00f3n para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apost\u00f3lica, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 4-b), pp.\u00a092-94.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-149\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-149-backlink\">149<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Andr\u00e9s, D.\u00a0J.,\u00a0<em>El derecho de los religiosos seg\u00fan el C\u00f3digo<\/em>, Madrid, Marcial, 1985, pp.\u00a0213-217.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-150\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-150-backlink\">150<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0El c.\u00a0127 es de importancia capital en cuestiones donde deben intervenir \u00f3rganos colegiados. Su texto dispone: \u201c\u00a71.\u00a0Cuando el derecho establece que, para realizar ciertos actos, el Superior necesita el consentimiento o consejo de alg\u00fan colegio o grupo de personas, el colegio o grupo debe convocarse a tenor del c.\u00a0166, a no ser que, trat\u00e1ndose tan s\u00f3lo de pedir el consejo, dispongan otra cosa el derecho particular o propio;\u00a0<strong>para la validez de los actos, se requiere obtener el consentimiento de la mayor\u00eda absoluta de los presentes, o bien pedir el consejo de todos<\/strong>. \u00a72.\u00a0Cuando el derecho establece que, para realizar ciertos actos, el Superior necesita el consentimiento o consejo de algunas personas individuales: 1) si se exige el consentimiento,\u00a0<strong>es inv\u00e1lido<\/strong>\u00a0el acto del Superior en caso de que no pida el consentimiento de esas personas, o act\u00fae contra el parecer de las mismas o de alguna de ellas; 2) si se exige el consejo,\u00a0<strong>es inv\u00e1lido<\/strong>\u00a0el acto del Superior en caso de que no escuche a esas personas: el Superior, aunque no tenga ninguna obligaci\u00f3n de seguir ese parecer, aun un\u00e1nime, no debe sin embargo apartarse del dictamen, sobre todo si es concorde, sin una raz\u00f3n que, a su juicio, sea m\u00e1s poderosa. \u00a73.\u00a0Todos aquellos cuyo consentimiento o consejo se requiere est\u00e1n obligados a manifestar sinceramente su opini\u00f3n, y tambi\u00e9n, si lo pide la gravedad de la materia, a guardar cuidadosamente secreto, obligaci\u00f3n que el Superior puede urgir\u201d (el resaltado es nuestro).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-151\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-151-backlink\">151<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Mantecon, Joaqu\u00edn, [comentario al c.\u00a01292], en Marzoa, A., Miras, J. y Rodr\u00edguez-Oca\u00f1a, R. (dirs.),\u00a0<em>Comentario exeg\u00e9tico al C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico del Instituto Mar\u00edn de Azpilcueta de la Facultad de Derecho Can\u00f3nico de la Universidad de Navarra<\/em>, t.\u00a0IV-1, Pamplona, EUNSA, 3\u00aa ed., p.\u00a0159.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-152\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-152-backlink\">152<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0A tenor del c.\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P1L.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">475<\/a>\u00a0y ss., se regula la funci\u00f3n de los vicarios, es decir, de aquellos cl\u00e9rigos que auxilian al obispo en el gobierno de los asuntos diocesanos y que son designados y nombrados libremente por \u00e9l. La diferencia entre los vicarios generales y episcopales radica en que los primeros tienen potestades generales, en tanto los segundos ejercen su potestad en un \u00e1mbito espec\u00edficamente delimitado. Ambos tienen en com\u00fan que no act\u00faan en nombre propio sino en nombre y por la potestad propia del obispo diocesano, no como algo propio de la persona que lo desempe\u00f1a, sino como una potestad que se tiene recibida mediante la desconcentraci\u00f3n de funciones.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-153\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-153-backlink\">153<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0El texto en lat\u00edn establece: \u201c<strong>Si<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><em>vero ad personam iuridicam ecclesiasticam publican pertinent, tanto ab alia persona iuridica ecclesiastica publica adquiri possunt<\/em>\u201d (el resaltado es nuestro).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-154\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-154-backlink\">154<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Rodr\u00edguez Blanco advierte que \u201cpara el derecho can\u00f3nico, tanto bajo la vigencia del C\u00f3digo anterior como en el r\u00e9gimen actual, las cosas sagradas son susceptibles de negocios jur\u00eddicos, siempre que se cumplan determinadas formalidades, destinadas, principalmente, a garantizar el destino cultural [\u2026]. Centr\u00e1ndonos en el aspecto que aqu\u00ed interesa resaltar, debe decirse en caso de ausencia de la preceptiva licencia can\u00f3nica, el acto jur\u00eddico enajenatorio ser\u00e1 radicalmente nulo. Ineficacia del negocio jur\u00eddico que se traslada al plano civil o estatal, al regirse los entes eclesi\u00e1sticos por sus propias normas en orden a su capacidad de obrar\u201d (Rodr\u00edguez Blanco, Miguel, ob.\u00a0cit. [cfr. nota 104], pp.\u00a0231 y ss.).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-155\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-155-backlink\">155<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Aunque suelen ser identificadas en el lenguaje coloquial como la iglesia o capilla del convento, o la capilla del colegio, etc., en realidad nos estamos refiriendo a \u201coratorios\u201d, es decir, a lugares que, seg\u00fan establece el c.\u00a01223, est\u00e1n destinados al culto divino en beneficio de una comunidad y cuya dedicaci\u00f3n, como lugar sagrado, proviene de la licencia del Ordinario competente.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-156\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-156-backlink\">156<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Tirapu advierte que \u201cson cosas sagradas aquellas cosas muebles o inmuebles que con la consagraci\u00f3n o la bendici\u00f3n han sido destinadas al culto divino (c.\u00a01171). No se trata de un tipo especial de bienes eclesi\u00e1sticos [\u2026] aunque est\u00e1n sujetos a un car\u00e1cter especial por su car\u00e1cter de sagrados. Se\u00f1ala Aznar Gil que la \u00abla consagraci\u00f3n o bendici\u00f3n imprimen a la cosa en s\u00ed misma un car\u00e1cter espiritual y la colocan en una condici\u00f3n jur\u00eddica particular, distingui\u00e9ndola de las cosas profanas y apart\u00e1ndolas de usos profanos o impropios [\u2026] Las cosas sagradas por su misma significaci\u00f3n deben ser tratadas con reverencia y no deben emplearse para un uso profano o impropio independiente de su titular jur\u00eddico (cc.\u00a01171, 1260)\u00bb\u201d (Tirapu, Daniel, [comentario al c.\u00a01269], en Marzoa, A., Miras, J. y Rodr\u00edguez-Oca\u00f1a, R. [dirs.],\u00a0<em>Comentario exeg\u00e9tico al C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico del Instituto Mar\u00edn de Azpilcueta de la Facultad de Derecho Can\u00f3nico de la Universidad de Navarra<\/em>, t.\u00a0IV-1, Pamplona, EUNSA, 3\u00aa\u00a0ed., pp.\u00a094 y 95).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-157\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-157-backlink\">157<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Rodr\u00edguez Blanco se\u00f1ala que \u201cel destino cultual de un bien [\u2026] condiciona las facultades del propietario, que si bien puede enajenar el inmueble, quiz\u00e1 no pueda sustraerlo a su utilizaci\u00f3n religiosa; limitaci\u00f3n que se puede extender, en su caso, al adquirente. El propietario ocupa aqu\u00ed una posici\u00f3n parecida a la del titular de un bien gravado con una hipoteca o sobre la que un tercero tiene derecho de usufructo. No se cuestiona la titularidad ni la comercialidad del bien, pero \u00e9ste se encuentra sujeto a determinadas obligaciones\u201d (Rodr\u00edguez Blanco, Miguel, ob.\u00a0cit. [cfr. nota 104], pp.\u00a0232-233).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-158\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-158-backlink\">158<\/a><strong>.\u00a0<\/strong><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/_INDEX.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIC<\/a>, c.\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P4E.HTM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">1212<\/a>.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-159\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-159-backlink\">159<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Es el organismo competente como autoridad de aplicaci\u00f3n del r\u00e9gimen previsto por la Ley 24483 (en adelante, \u201cel Registro\u201d).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-160\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-160-backlink\">160<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=17970\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley 24483<\/a>, art.\u00a01: \u201cA los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apost\u00f3lica que gocen de personalidad jur\u00eddica p\u00fablica en la Iglesia Cat\u00f3lica, admitidos por la autoridad eclesi\u00e1stica competente conforme al ar\u00adt\u00edcu\u00adlo V del Acuerdo entre la Rep\u00fablica Argentina y la Santa Sede aprobado por la Ley 17032, les ser\u00e1 reconocida la personalidad jur\u00eddica civil por su sola inscripci\u00f3n en un registro que se llevar\u00e1 en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto.- El mismo r\u00e9gimen se aplicar\u00e1 a las distintas provincias o casas que gocen de personalidad jur\u00eddica aut\u00f3noma, conforme a sus reglas, constituciones o estatutos y lo pidan expresamente\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-161\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-161-backlink\">161<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=17970\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley 24483<\/a>, art.\u00a04: \u201cLos sujetos mencionados en el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1, una vez inscriptos, ser\u00e1n a todos los efectos considerados entidades de bien p\u00fablico y equiparados a las \u00f3rdenes religiosas existentes en el pa\u00eds antes de la sanci\u00f3n de la Constituci\u00f3n Nacional. Conservar\u00e1n todas las exenciones y beneficios de que gozaban las asociaciones o personas jur\u00eddicas preexistentes, a las que se refiere el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo anterior\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-162\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-162-backlink\">162<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=17970\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley 24483<\/a>, art.\u00a03: \u201cLos sujetos a que se refiere el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1, que a la fecha de entrada en vigencia de la presente ley gocen de personer\u00eda jur\u00eddica bajo la forma de asociaci\u00f3n civil u otra que no corresponda a su propia estructura can\u00f3nica, y se inscriban en el registro, podr\u00e1n transferir sus bienes registrables a nombre del Instituto de Vida Consagrada o Sociedad de Vida Apost\u00f3lica inscrito, con exenci\u00f3n de todas las tasas, impuestos y aranceles que graven la transmisi\u00f3n de bienes o su instrumentaci\u00f3n y las actuaciones que ella origine, siempre que: a) La asociaci\u00f3n o persona jur\u00eddica actualmente existente preste su expresa conformidad por medio de sus \u00f3rganos facultados para disponer de tales bienes; y b) La transmisi\u00f3n se realice dentro del plazo de tres a\u00f1os a partir de la reglamentaci\u00f3n de la presente ley. Cuando se haya optado por el procedimiento previsto en este ar\u00adt\u00edcu\u00adlo , la persona jur\u00eddica que reciba los bienes ser\u00e1 solidariamente responsable con la persona transmitente por las deudas de \u00e9sta existentes a la fecha de la transmisi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-163\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-163-backlink\">163<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ver\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=27893\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Decreto 491\/1995<\/a>, art.\u00a01.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-164\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-164-backlink\">164<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=27893\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Decreto 491\/1995<\/a>, art.\u00a06: \u201cSon requisitos para la inscripci\u00f3n en el Registro De Institutos De Vida Consagrada: a) Presentar copia del Decreto de erecci\u00f3n dado por autoridad eclesi\u00e1stica competente, de sus constituciones vigentes, y del acto de aprobaci\u00f3n de ellas otorgado por la autoridad eclesi\u00e1stica competente. b) Acreditar el consentimiento de la autoridad eclesi\u00e1stica competente conforme al art.\u00a0V del acuerdo aprobado por la Ley N\u00ba\u00a017.032, para establecerse en la Rep\u00fablica Argentina. c) Presentar una memoria donde se detalle la estructura del instituto, su forma de gobierno, autoridad suprema y autoridades locales y competencia de cada una de ellas, procedimientos para la modificaci\u00f3n de sus constituciones, fecha de instalaci\u00f3n en el pa\u00eds, principales actividades que desarrolla, y casas o fundaciones actuales. d) Acreditar la elecci\u00f3n o designaci\u00f3n del superior mayor con sede en la REPUBLICA ARGENTINA, y el plazo de su mandato. e) Establecer una sede legal (domicilio) en el pa\u00eds, y constituir domicilio especial para notificaciones en el \u00e1mbito de la Capital Federal. f) Si hasta la fecha de presentaci\u00f3n hubiese actuado bajo la forma de asociaci\u00f3n civil u otra semejante, acompa\u00f1ar copia de los estatutos civiles y del acto de reconocimiento civil de esa persona; y del acto por el que hubiera sido reconocida como entidad de bien p\u00fablico en su caso, as\u00ed como de toda otra inscripci\u00f3n vigente ante los poderes p\u00fablicos\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-165\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-165-backlink\">165<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0A modo de ejemplo, citamos la\u00a0<a href=\"https:\/\/www.boletinoficial.gob.ar\/web2\/utils\/pdfView?file=%2Fpdf%2Fnorma%2F176882%2F20171229%2FPrimera%2FL9kI%2BP3e11OUyhfslashBarguynjC1bLS1JVi1bLbKZaPIhJnQmYXSZ8SmrjAk%3D%2F0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Resoluci\u00f3n SC 317\/2017<\/a>\u00a0(11\/12\/2017, BO 29\/12\/2017), mediante la cual la Secretar\u00eda de Culto reconoci\u00f3 como persona jur\u00eddica al Instituto Hijas del Sant\u00edsimo e Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda o Filiaci\u00f3n Cordimariana, con sede legal en la calle Tucum\u00e1n N\u00ba\u00a02207 de la ciudad y provincia de C\u00f3rdoba, el que qued\u00f3 inscripto bajo el 219\/1 del Registro.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-166\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-166-backlink\">166<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=27893\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Decreto 491\/1995<\/a>, art.\u00a013: \u201cEl superior mayor o autoridad responsable de cada instituto inscripto, designada seg\u00fan el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 6\u00ba, deber\u00e1 registrar su firma en el Registro de Institutos de Vida Consagrada. Podr\u00e1 tambi\u00e9n pedir el registro de firma de otras personas autorizadas a representar al instituto ante la autoridad civil. El Registro de Institutos de Vida Consagrada\u00a0<strong>no dar\u00e1 curso a ninguna presentaci\u00f3n de institutos inscriptos que no est\u00e9 suscripta por alguna de las personas con firma registrada<\/strong>\u201d (el resaltado es nuestro). Esto es de suma importancia ya que permite tener actualizada la informaci\u00f3n de qui\u00e9nes son las autoridades que representan estas personas jur\u00eddicas.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-167\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-167-backlink\">167<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Pensemos en el caso de IVC y SVA que son titulares de instituciones educativas o sanitarias y que deben presentar documentaci\u00f3n ante diversas reparticiones p\u00fablicas del Estado Nacional o de las provincias, municipios o entes descentralizados.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-168\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-168-backlink\">168<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCCN<\/a>, art.\u00a0307: \u201cDocumentos habilitantes. Si el otorgante de la escritura es un representante, el escribano debe exigir la presentaci\u00f3n del documento original que lo acredite, el que ha de quedar agregado al protocolo, excepto que se trate de poderes para m\u00e1s de un asunto o de otros documentos habilitantes que hagan necesaria la devoluci\u00f3n, supuesto en el cual se debe agregar copia certificada por el escribano. En caso de que los documentos habilitantes ya est\u00e9n protocolizados en el registro del escribano interviniente, basta con que se mencione esta circunstancia, indicando folio y a\u00f1o\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-169\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-169-backlink\">169<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Acquarone, aunque circunscribiendo su presentaci\u00f3n al \u00e1mbito de las sociedades extranjeras, expresa: \u201cCreemos que hay situaciones en la representaci\u00f3n org\u00e1nica en las que la documentaci\u00f3n original no se puede presentar.\u00a0 Es el caso de las sociedades extranjeras que son representadas por su representante org\u00e1nico designado en actas de libros que se encuentran en otro pa\u00eds. Puede haber otras situaciones ya sea de distancia o por encontrarse en dep\u00f3sito forzoso en una jurisdicci\u00f3n distinta al que se hace la escritura donde debe acreditarse, en las que no se puede acompa\u00f1ar la documentaci\u00f3n original\u201d (Acquarone, Mar\u00eda T., \u201cLegitimaci\u00f3n de los representantes. Documentaci\u00f3n habilitante art.\u00a0307 C\u00f3digo Civil y Comercial\u201d, Buenos Aires, [s.e.], 2017 [ponencia presentada en las XXVI Jornadas Nacionales de Derecho Civil {La Plata, 2017}]; ver online\u00a0<a href=\"http:\/\/jornadasderechocivil.jursoc.unlp.edu.ar\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2017\/08\/Acquarone-Maria-T.-LEGITIMACION-DE-LOS-REPRESENTANTES-Documentaci%C3%B3n-habilitante-art-307-C%C3%B3digo-Civil-y-ComercialComisi%C3%B3n-10.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>[\u00faltima consulta: 7\/11\/2018]).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-170\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-170-backlink\">170<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Cf. Beneyto Berenguer, Remigio, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 5), p.\u00a0177.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>R\u00e9gimen dispositivo inmobiliario de congregaciones religiosas, consideradas personas jur\u00eddicas de derecho p\u00fablico. La normativa can\u00f3nica que las regula es derecho vigente y debe ser conocida por el operador jur\u00eddico.<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":6902,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","spay_email":"","footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_is_tweetstorm":false},"categories":[1],"tags":[2238,2220,2226,2228,2227,2231,2232,2234,2225,2230,2233,2229,1021,2223,2237,2240,2239,2235,2147,2219,2236,751,2241,1047,548,624,2221,2242,2222,2224],"class_list":["post-6915","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-acuerdo-de-1966","tag-bienes-eclesiasticos","tag-carta-iuvenescit-ecclesia","tag-codex-canonum-ecclesiarum-orientalium","tag-codex-iuris-canonici","tag-concilio-de-calcedonia","tag-concilio-de-trento","tag-concilio-vaticano-ii","tag-congregacion-para-la-doctrina-de-la-fe","tag-constitucion-apostolica-pastor-bonus","tag-constitucion-apostolica-provida-mater-ecclesia","tag-conventos","tag-codigo-civil-comercial-2014","tag-codigo-de-derecho-canonico","tag-decreto-4911995","tag-derecho-diocesano","tag-derecho-pontificio","tag-exhortacion-apostolica-vita-consecrata","tag-iglesia-catolica","tag-institutos-de-vida-consagrada","tag-ley-24483","tag-ley-26994","tag-monasterios","tag-representacion","tag-representacion-societaria","tag-representante","tag-santa-sede","tag-secretaria-de-culto","tag-sociedades-de-vida-apostolica","tag-vaticano","revista-932-abr-jun-2018","seccion-doctrina","autor-herrera-maria-marta-luisa","autor-korniusza-cecilia-celeste","autor-mage-diego-mariano","ao-2168","tema-bienes-de-la-iglesia","tema-compraventa-de-inmuebles","tema-poderes-mandatos","rama-derecho-canonico","rama-derecho-de-los-contratos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v23.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Enajenaci\u00f3n de bienes inmuebles por institutos de vida consagrada y sociedades de vida apost\u00f3lica (IVC y SVA) - Revista del Notariado<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Enajenaci\u00f3n de bienes inmuebles por institutos de vida consagrada y sociedades de vida apost\u00f3lica (IVC y SVA) - Revista del Notariado\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"R\u00e9gimen dispositivo inmobiliario de congregaciones religiosas, consideradas personas jur\u00eddicas de derecho p\u00fablico. La normativa can\u00f3nica que las regula es derecho vigente y debe ser conocida por el operador jur\u00eddico.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista del Notariado\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/revistadelnotariado\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2018-12-14T21:56:44+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2024-04-22T12:32:23+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/basilica-vaticano_700x400.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"700\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"400\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Ramiro Chanes\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Ramiro Chanes\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"152 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/\"},\"author\":{\"name\":\"Ramiro Chanes\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/#\/schema\/person\/69650fd2dba0e7da6aa342cb8508a6c3\"},\"headline\":\"Enajenaci\u00f3n de bienes inmuebles por institutos de vida consagrada y sociedades de vida apost\u00f3lica (IVC y SVA)\",\"datePublished\":\"2018-12-14T21:56:44+00:00\",\"dateModified\":\"2024-04-22T12:32:23+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/\"},\"wordCount\":30485,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/basilica-vaticano_700x400.jpg\",\"keywords\":[\"Acuerdo de 1966\",\"Bienes eclesi\u00e1sticos\",\"Carta Iuvenescit Ecclesia\",\"Codex Canonum Ecclesiarum Orientalium\",\"Codex Iuris Canonici\",\"Concilio de Calcedonia\",\"Concilio de Trento\",\"Concilio Vaticano II\",\"Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe\",\"Constituci\u00f3n apost\u00f3lica Pastor Bonus\",\"constituci\u00f3n apost\u00f3lica Provida Mater Ecclesia\",\"Conventos\",\"C\u00f3digo Civil y Comercial 2014\",\"C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico\",\"Decreto 491\/1995\",\"Derecho diocesano\",\"Derecho pontificio\",\"Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Vita Consecrata\",\"Iglesia Cat\u00f3lica\",\"Institutos de vida consagrada\",\"Ley 24483\",\"Ley 26994\",\"Monasterios\",\"representaci\u00f3n\",\"Representaci\u00f3n societaria\",\"representante\",\"Santa Sede\",\"Secretar\u00eda de Culto\",\"Sociedades de vida apost\u00f3lica\",\"Vaticano\"],\"articleSection\":[\"Varias\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/\",\"name\":\"Enajenaci\u00f3n de bienes inmuebles por institutos de vida consagrada y sociedades de vida apost\u00f3lica (IVC y SVA) - Revista del Notariado\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/basilica-vaticano_700x400.jpg\",\"datePublished\":\"2018-12-14T21:56:44+00:00\",\"dateModified\":\"2024-04-22T12:32:23+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/basilica-vaticano_700x400.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/basilica-vaticano_700x400.jpg\",\"width\":700,\"height\":400},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Enajenaci\u00f3n de bienes inmuebles por institutos de vida consagrada y sociedades de vida apost\u00f3lica (IVC y SVA)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\",\"name\":\"Revista del Notariado\",\"description\":\"Director: Carlos Marcelo D&#039;Alessio\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/#organization\",\"name\":\"Revista del Notariado\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Logo-para.mail_.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Logo-para.mail_.png\",\"width\":642,\"height\":80,\"caption\":\"Revista del Notariado\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/revistadelnotariado\/\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/#\/schema\/person\/69650fd2dba0e7da6aa342cb8508a6c3\",\"name\":\"Ramiro Chanes\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/08553b3e3ffdc7781f000c217c213fdb?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/08553b3e3ffdc7781f000c217c213fdb?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Ramiro Chanes\"},\"url\":\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/author\/nadacomoelnotariado\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Enajenaci\u00f3n de bienes inmuebles por institutos de vida consagrada y sociedades de vida apost\u00f3lica (IVC y SVA) - Revista del Notariado","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Enajenaci\u00f3n de bienes inmuebles por institutos de vida consagrada y sociedades de vida apost\u00f3lica (IVC y SVA) - Revista del Notariado","og_description":"R\u00e9gimen dispositivo inmobiliario de congregaciones religiosas, consideradas personas jur\u00eddicas de derecho p\u00fablico. La normativa can\u00f3nica que las regula es derecho vigente y debe ser conocida por el operador jur\u00eddico.","og_url":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/","og_site_name":"Revista del Notariado","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/revistadelnotariado\/","article_published_time":"2018-12-14T21:56:44+00:00","article_modified_time":"2024-04-22T12:32:23+00:00","og_image":[{"width":700,"height":400,"url":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/basilica-vaticano_700x400.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Ramiro Chanes","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Ramiro Chanes","Tiempo de lectura":"152 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/"},"author":{"name":"Ramiro Chanes","@id":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/#\/schema\/person\/69650fd2dba0e7da6aa342cb8508a6c3"},"headline":"Enajenaci\u00f3n de bienes inmuebles por institutos de vida consagrada y sociedades de vida apost\u00f3lica (IVC y SVA)","datePublished":"2018-12-14T21:56:44+00:00","dateModified":"2024-04-22T12:32:23+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/"},"wordCount":30485,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/basilica-vaticano_700x400.jpg","keywords":["Acuerdo de 1966","Bienes eclesi\u00e1sticos","Carta Iuvenescit Ecclesia","Codex Canonum Ecclesiarum Orientalium","Codex Iuris Canonici","Concilio de Calcedonia","Concilio de Trento","Concilio Vaticano II","Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe","Constituci\u00f3n apost\u00f3lica Pastor Bonus","constituci\u00f3n apost\u00f3lica Provida Mater Ecclesia","Conventos","C\u00f3digo Civil y Comercial 2014","C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico","Decreto 491\/1995","Derecho diocesano","Derecho pontificio","Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Vita Consecrata","Iglesia Cat\u00f3lica","Institutos de vida consagrada","Ley 24483","Ley 26994","Monasterios","representaci\u00f3n","Representaci\u00f3n societaria","representante","Santa Sede","Secretar\u00eda de Culto","Sociedades de vida apost\u00f3lica","Vaticano"],"articleSection":["Varias"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/","url":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/","name":"Enajenaci\u00f3n de bienes inmuebles por institutos de vida consagrada y sociedades de vida apost\u00f3lica (IVC y SVA) - Revista del Notariado","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/basilica-vaticano_700x400.jpg","datePublished":"2018-12-14T21:56:44+00:00","dateModified":"2024-04-22T12:32:23+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/basilica-vaticano_700x400.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/basilica-vaticano_700x400.jpg","width":700,"height":400},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/12\/enajenacion-de-bienes-inmuebles-por-institutos-de-vida-consagrada-y-sociedades-de-vida-apostolica-ivc-y-sva\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Enajenaci\u00f3n de bienes inmuebles por institutos de vida consagrada y sociedades de vida apost\u00f3lica (IVC y SVA)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/#website","url":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/","name":"Revista del Notariado","description":"Director: Carlos Marcelo D&#039;Alessio","publisher":{"@id":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/#organization","name":"Revista del Notariado","url":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Logo-para.mail_.png","contentUrl":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Logo-para.mail_.png","width":642,"height":80,"caption":"Revista del Notariado"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/revistadelnotariado\/"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/#\/schema\/person\/69650fd2dba0e7da6aa342cb8508a6c3","name":"Ramiro Chanes","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/08553b3e3ffdc7781f000c217c213fdb?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/08553b3e3ffdc7781f000c217c213fdb?s=96&d=mm&r=g","caption":"Ramiro Chanes"},"url":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/author\/nadacomoelnotariado\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/basilica-vaticano_700x400.jpg","jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p50Sui-1Nx","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6915"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6915"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6915\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13483,"href":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6915\/revisions\/13483"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6902"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6915"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6915"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6915"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}