{"id":6575,"date":"2018-07-12T16:38:27","date_gmt":"2018-07-12T19:38:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/?p=6575"},"modified":"2022-01-26T12:12:02","modified_gmt":"2022-01-26T15:12:02","slug":"donaciones-un-temor-irreverente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2018\/07\/donaciones-un-temor-irreverente\/","title":{"rendered":"Donaciones. Un temor irreverente"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/paolobarzman\/7562223602\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-5525 size-full\" src=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/muro-tormenta_700x300.jpg\" alt=\"muro-tormenta_700x300\" width=\"700\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><sup><em>Imagen: <a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/paolobarzman\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">paolobarzman<\/a>, <a href=\"https:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/2.0\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CC-BY-NC-ND 2.0<\/a><\/em><\/sup><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"background-color: #f8e0e0; padding: 10px;\">Autora:<strong> Maritel M. Brandi Taiana<\/strong>\u00a0 <strong>|<\/strong>\u00a0 (<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/biografia\/maritel-mariela-brandi-taiana\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">ver bio<\/a>)<\/p>\n<p style=\"background-color: #f2f2f2; padding: 10px;\"><strong><span style=\"color: #000080;\">Resumen<\/span>:<\/strong>\u00a0Se analiza el alcance del art\u00edculo 2458 del C\u00f3digo Civil y Comercial en relaci\u00f3n con las donaciones dinerarias, la donaci\u00f3n de acciones y la cesi\u00f3n de derechos y acciones hereditarios a t\u00edtulo gratuito. Respecto de la donaci\u00f3n dineraria, tras analizar el concepto de subrogaci\u00f3n real, se concluir\u00e1 que la misma no es aplicable a estos supuestos y que es fundamental no confundir subrogaci\u00f3n real con simulaci\u00f3n. En cuanto a la donaci\u00f3n de acciones y la cesi\u00f3n de derechos y acciones hereditarios, su transferencia gratuita tampoco se ve alcanzada por los efectos reipersecutorios dispuestos en el mencionado art\u00edculo 2458, por cuanto se trata de bienes no registrables. <a id=\"footnote-161507-*-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-*\">*<\/a><\/p>\n<p style=\"background-color: #f2f2f2; padding: 10px;\"><strong><span style=\"color: #000080;\">Palabras clave<\/span>:<\/strong>\u00a0Donaci\u00f3n dineraria, subrogaci\u00f3n real, simulaci\u00f3n, donaci\u00f3n de acciones, cesi\u00f3n gratuita de herencia, derechos hereditarios.<\/p>\n<p style=\"background-color: #f2f2f2; padding: 10px;\"><sup><span style=\"color: #000080;\">Recibido: <\/span>23\/2\/2018 \u00a0<strong><span style=\"color: #000080;\">| \u00a0<\/span><\/strong><span style=\"color: #000080;\">Aceptado: <\/span>9\/4\/2018<\/sup><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"1-introduccion\"><\/a><h2>1. Introducci\u00f3n<\/h2>\n<div>\n<p>Grandes interrogantes han surgido a partir de la entrada en vigor del C\u00f3digo Civil y Comercial (<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCCN<\/a>) en agosto de 2015 respecto de diversos institutos y escenarios jur\u00eddicos cuyas estructuras se han visto conmocionadas con las reformas introducidas. En muchos casos, dichos interrogantes se enra\u00edzan en modificaciones ciertas y concretas pero en otros casos surgen de un simple temor intelectual nacido a la vera, tal vez, de las dificultades que entra\u00f1a descifrar los motivos y\/o el fin perseguido por el legislador al introducir ciertas reformas.Esta inquietud se evidencia muy especialmente en el \u00e1mbito de las donaciones y los alcances de las acciones de colaci\u00f3n y de reducci\u00f3n y los efectos reipersecutorios de esta \u00faltima. Intentaremos desentra\u00f1ar, fundamentalmente, cu\u00e1l es el alcance de la acci\u00f3n reipersecutoria respecto de los bienes recibidos por donaci\u00f3n cuando los donatarios los transmiten a terceros subdaquirentes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"2-presupuestos-de-estudio-accion-de-colacion-y-accion-de-reduccion\"><\/a><h2>2. Presupuestos de estudio: acci\u00f3n de colaci\u00f3n y acci\u00f3n de reducci\u00f3n<\/h2>\n<p>La\u00a0<strong>acci\u00f3n de colaci\u00f3n<\/strong>\u00a0le impone al heredero forzoso donatario la obligaci\u00f3n de restituir a la masa hereditaria\u00a0<strong>los valores recibidos en vida del donante<\/strong>, con el fin de preservar la igualdad entre herederos. La colaci\u00f3n supone una imputaci\u00f3n aritm\u00e9tica que se resuelve con la compensaci\u00f3n en valores. As\u00ed era en el C\u00f3digo de V\u00e9lez (<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCIV<\/a>) y as\u00ed se mantiene en el CCCN.<\/p>\n<p>El problema surge con la regulaci\u00f3n de las donaciones inoficiosas, dentro del cap\u00edtulo de colaci\u00f3n de donaciones, que establece el art\u00edculo 2386 CCCN:<\/p>\n<blockquote><p>La donaci\u00f3n hecha a un descendiente o al c\u00f3nyuge cuyo valor excede la suma de la porci\u00f3n disponible, m\u00e1s la porci\u00f3n leg\u00edtima del donatario,\u00a0<strong>aunque haya dispensa de colaci\u00f3n o mejora, est\u00e1 sujeta a reducci\u00f3n por el valor del exceso<\/strong>.<\/p><\/blockquote>\n<p>As\u00ed las cosas, vemos que, en definitiva, si bien el CCCN mantiene la vigencia de la acci\u00f3n de colaci\u00f3n entre coherederos, ha decidido que, en todo caso, la protecci\u00f3n a la leg\u00edtima contra coherederos o contra terceros tendr\u00e1 el amparo de la acci\u00f3n de reducci\u00f3n y, por tanto,\u00a0<strong>a partir del 1 de agosto de 2015, toda transmisi\u00f3n de dominio a t\u00edtulo de donaci\u00f3n conformar\u00e1 un dominio revocable<\/strong>.<\/p>\n<p>En cuanto a la\u00a0<strong>acci\u00f3n de reducci\u00f3n<\/strong>, Campanella y Lambaburu sostienen que<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 su efecto principal es resolver las liberalidades en la medida en que exceden los l\u00edmites de la porci\u00f3n disponible, entendiendo que\u00a0<strong>\u201creducir\u201d es sin\u00f3nimo de \u201cresolver\u201d, \u201crescindir\u201d, \u201cdeclarar la ineficacia del acto que viola la porci\u00f3n protegida\u201d<\/strong>. <a id=\"footnote-161507-1-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-1\">1<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Se\u00f1ala, adem\u00e1s, que todas las posiciones doctrinarias, con independencia de la naturaleza jur\u00eddica que le reconozcan, \u201ccoinciden en que tiene efectos\u00a0<em>reipersecutorios<\/em>, de modo que su fin es recomponer la porci\u00f3n leg\u00edtima de los herederos forzosos\u201d. <a id=\"footnote-161507-2-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-2\">2<\/a><\/p>\n<p>Esta acci\u00f3n no es dispensable <a id=\"footnote-161507-3-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-3\">3<\/a>\u00a0y es considerada por prestigiosos autores, especialmente, como\u00a0<strong>una acci\u00f3n personal con efectos reipersecutorios<\/strong>, de conformidad con las\u00a0<a href=\"http:\/\/jndcbahiablanca2015.com\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Ed-anteriores-28-XXIV-Jornadas-2013.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">conclusiones<\/a>\u00a0a las que arrib\u00f3 la mayor\u00eda en las XXIV Jornadas Nacionales de Derecho Civil (Buenos Aires, 2013). <a id=\"footnote-161507-4-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-4\">4<\/a><\/p>\n<p>Se\u00f1ala Di Castelnuovo:<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 la acci\u00f3n de reducci\u00f3n tiene por objeto proteger la leg\u00edtima dirigi\u00e9ndose contra las disposiciones testamentarias y, de ser necesario, las donaciones otorgadas por el causante en exceso de su porci\u00f3n disponible, para integrar la cuota del legitimario accionante y salvar la leg\u00edtima, sin importar qui\u00e9n sea el destinatario de la liberalidad [\u2026]\u00a0<strong>Y por reducci\u00f3n debe entenderse resoluci\u00f3n, rescisi\u00f3n, ineficacia<\/strong>. <a id=\"footnote-161507-5-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-5\">5<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Surge con claridad de la doctrina pr\u00e1cticamente un\u00e1nime que la acci\u00f3n es en s\u00ed misma reipersecutoria, y su fundamento esencial es la protecci\u00f3n de la leg\u00edtima, m\u00e1s all\u00e1 de lo dispuesto en los art\u00edculos 2454 y 2458 CCCN respecto de la eventual facultad de evitar la resoluci\u00f3n de la donaci\u00f3n entregando al legitimario afectado en su derecho el\u00a0<strong>valor<\/strong>\u00a0del perjuicio. No deja de ser eso: una posibilidad que podr\u00e1 ejercitar el donatario o el subadquirente de acuerdo con las circunstancias puntuales del momento.<\/p>\n<p>Ante el tratamiento que le depara el C\u00f3digo en este aspecto, sorprende la ambivalencia de esa supuesta protecci\u00f3n tan ac\u00e9rrima al sostener la reipersecuci\u00f3n como un baluarte indeclinable a la vez que, por ejemplo, establece que para el c\u00f3mputo de la porci\u00f3n leg\u00edtima de cada descendiente solo se toman en cuenta las donaciones efectuadas a partir de los trescientos d\u00edas anteriores a su nacimiento (art.\u00a02445, \u00faltimo p\u00e1rrafo), generando as\u00ed una clara desigualdad y vulneraci\u00f3n de derechos entre descendientes legitimarios de acuerdo con su existencia o no al momento de la donaci\u00f3n, a pesar de tratarse de legitimarios de igual rango. Lo mismo sucede cuando, luego de haberse regulado la reivindicaci\u00f3n de bienes registrables en manos de quien los tenga con el fin de salvaguardar un derecho tan supremo como la leg\u00edtima, el CCCN admite que, transcurridos diez a\u00f1os desde la entrega de la posesi\u00f3n, los legitimarios no puedan accionar m\u00e1s que por colaci\u00f3n respecto de sus pares y queden desprovistos de toda r\u00e9plica contra los terceros ajenos a la familia, cuyo patrimonio parec\u00eda tan solo un art\u00edculo antes tan innegociable (art.\u00a02459).<\/p>\n<p>Ahora bien, convencidos ya del efecto reipersecutorio de la acci\u00f3n de reducci\u00f3n, el CCCN le impone un l\u00edmite cuando el bien es transmitido a un subadquirente:\u00a0<strong>la acci\u00f3n tiene alcances reipersecutorios solo cuando se trata de bienes registrables<\/strong>. Se\u00f1ala el art\u00edculo 2458 CCCN:<\/p>\n<blockquote><p><em>Acci\u00f3n reipersecutoria<\/em>. El legitimario puede perseguir contra terceros adquirentes los bienes registrables. El donatario y el subadquirente demandado, en su caso, pueden desinteresar al legitimario satisfaciendo en dinero el perjuicio a la cuota leg\u00edtima.<\/p><\/blockquote>\n<p>Evidentemente,\u00a0<strong>la reipersecuci\u00f3n contra los subadquirentes solo puede ser ejercitada respecto de los bienes registrables<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"3-alcance-del-objeto-de-la-accion-reipersecutoria-bienes-registrables\"><\/a><h2>3. Alcance del objeto de la acci\u00f3n reipersecutoria: bienes registrables<\/h2>\n<p>A pesar del texto claro en cuanto a la individualizaci\u00f3n de los bienes alcanzados, la doctrina \u2013haciendo gala de un temor que muchas veces nos hace ir m\u00e1s all\u00e1 de la realidad\u2013 comenz\u00f3 a preguntarse si al se\u00f1alarse los bienes registrables se incluir\u00edan en el supuesto las acciones, los bienes no registrables que en el futuro pudieran dar lugar a la adquisici\u00f3n de bienes registrables o los derechos hereditarios que en el futuro terminen concret\u00e1ndose, a trav\u00e9s de un acto partitivo, en bienes registrables. El primer interrogante es \u00bfpor qu\u00e9 podr\u00edamos extender a otra clase de bienes una previsi\u00f3n espec\u00edfica, clara y delimitada que puntualmente la ley estableci\u00f3 respecto de una clase determinada de bienes como son los registrables?; \u00bfqu\u00e9 sentido tiene que la ley indique expresamente a qu\u00e9 bienes alcanza el efecto reipersecutorio si por v\u00eda de interpretaci\u00f3n se vulnera la limitaci\u00f3n normativa para aplicarla a supuestos no previstos?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"31-acciones\"><\/a><h3><strong>3.1. Acciones<\/strong><\/h3>\n<p>En cuanto a la caracterizaci\u00f3n de las\u00a0<strong>acciones<\/strong>\u00a0de sociedades an\u00f3nimas o en comandita por acciones como bienes registrables, me remito a lo claramente expresado por Guti\u00e9rrez Zald\u00edvar al dar cuenta de las distintas posturas existentes sobre el tema y aclarar la cuesti\u00f3n de forma definitiva al sostener que en ning\u00fan caso pueden ser incluidas dentro de la condici\u00f3n de bienes registrables y que, por tanto, no se encuentran alcanzadas por la acci\u00f3n reipersecutoria respecto de terceros adquirentes que contempla el art\u00edculo 2458 CCCN. <a id=\"footnote-161507-6-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-6\">6<\/a><\/p>\n<p>Con respecto a bienes no registrables, como el dinero o la cesi\u00f3n de derechos hereditarios, que, por sucesivos actos transmisivos o partitivos, se concreten en bienes registrables y, por ello, se vean alcanzados por los efectos previstos en el art\u00edculo 2458 CCCN y as\u00ed eliminados del tr\u00e1fico comercial por el per\u00edodo de prescripci\u00f3n de diez a\u00f1os previsto en el art\u00edculo 2459 CCCN, resulta obligado abordar el gen primario del problema: la eventual subrogaci\u00f3n real, que es el argumento fundamental que alegan quienes sostienen esta postura expansiva.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"32-subrogacion-real-especial-referencia-a-la-donacion-dineraria\"><\/a><h3>3.2. Subrogaci\u00f3n real. Especial referencia a la donaci\u00f3n dineraria<\/h3>\n<p>Aguilar y Flah sostienen que la\u00a0<strong>subrogaci\u00f3n real<\/strong>\u00a0\u201cconsiste en la posibilidad de que una cosa ocupe el lugar jur\u00eddico que corresponde a otra en las mismas condiciones y afectaci\u00f3n\u201d. <a id=\"footnote-161507-7-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-7\">7<\/a>\u00a0Al tratar el tema del alcance de la protecci\u00f3n de vivienda regulada en el nuevo C\u00f3digo, se\u00f1alan que en la\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=103605\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley 14394<\/a>\u00a0la suma de dinero que reemplazaba al inmueble (en el caso de venta) no gozaba de inembargabilidad, \u201cpues la ley no prev\u00eda la subrogaci\u00f3n real\u201d. <a id=\"footnote-161507-8-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-8\">8<\/a><\/p>\n<p>Causse define la subrogaci\u00f3n real como<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 un fen\u00f3meno que obedece a la sustituci\u00f3n de una cosa por otra [\u2026]\u00a0<strong>Es preciso que una norma legal as\u00ed lo reconozca<\/strong>, pues individualizada la cosa, la sola voluntad de una de las partes no puede producir ese traslado. <a id=\"footnote-161507-9-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-9\">9<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Se\u00f1alan Bossert y Fassi que<\/p>\n<blockquote><p>Puede ocurrir que en un patrimonio, un bien sea reemplazado por otro; y por tanto, aunque haya en aqu\u00e9l un bien nuevo, no hay un valor nuevo; ocurrido este reemplazo de bienes en el patrimonio, tambi\u00e9n jur\u00eddicamente, se produce el reemplazo de una cosa por otra;\u00a0<strong>\u00e9sta, nueva, asume en el plano de las relaciones jur\u00eddicas, el lugar que ocupaba la otra, reemplazada<\/strong>. En este reemplazo \u2013desde el punto de vista jur\u00eddico- de un bien por otro, consiste la subrogaci\u00f3n real [\u2026] Se trata de una \u201cficci\u00f3n por la cual un objeto reemplaza a otro, para ser propiedad de la persona a la que \u00e9ste pertenec\u00eda, y revestir su naturaleza jur\u00eddica. <a id=\"footnote-161507-10-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-10\">10<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Asimismo, citando a Demogue y a Vaz Ferreira, los mencionados autores indican que<\/p>\n<blockquote><p><strong>\u2026 distinguen entre las cualidades f\u00edsicas intr\u00ednsecas del bien (por ejemplo, mueble o inmueble, consumible o no, etc.), que no pueden ser transferidas a otro bien<\/strong>; y las calidades extr\u00ednsecas, atribuidas, otorgadas por el ordenamiento jur\u00eddico y que denomina \u201clos valores de afectaci\u00f3n\u201d y que mediante la subrogaci\u00f3n real, se transfieren al bien que ha de reemplazar al anterior en el patrimonio. <a id=\"footnote-161507-11-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-11\">11<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>De lo analizado hasta aqu\u00ed, se puede concluir que la subrogaci\u00f3n real:<\/p>\n<ul>\n<li>Debe estar expresamente\u00a0<strong>prevista en la ley<\/strong>.<\/li>\n<li><strong>No puede suponer un cambio en la naturaleza f\u00edsica del bien<\/strong>\u00a0(es decir, no puede transformar en inmueble lo que era mueble, por ejemplo).<\/li>\n<li>Al aplicarse supone que cuando un bien reemplaza a otro,\u00a0<strong>el segundo adopta las condiciones del primero<\/strong>\u00a0\u2013y no al rev\u00e9s\u2013.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Cuando la ley consider\u00f3 que deb\u00eda ser aplicado dicho principio, as\u00ed lo incorpor\u00f3 expresamente en la normativa: protecci\u00f3n de vivienda, masa de bienes propios y gananciales en el r\u00e9gimen patrimonial matrimonial de comunidad, cesi\u00f3n de derechos hereditarios en el supuesto contemplado en el art\u00edculo 2304\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCCN<\/a>, entre otros. Algunos autores sostienen que, en realidad, se trata de un principio general del derecho, lo que los conduce a sostener que no requiere ser expresamente establecido por la ley. Esto nos lleva a dos reflexiones:<\/p>\n<ul>\n<li>a) Cuando decimos que es un principio general del derecho, \u00bfestamos previendo que el mismo se aplica autom\u00e1ticamente aunque no est\u00e9 previsto en la ley? Si as\u00ed fuera y pudi\u00e9ramos asimilarlos a un principio que informa el derecho como el de buena fe, no podr\u00edan tampoco las partes apartarse de \u00e9l, \u00bfverdad? Sin embargo, en todos los casos a los que hacemos referencia, las partes pueden decidir no aplicarlo: tanto en el r\u00e9gimen de protecci\u00f3n de vivienda como incluso en el de bienes propios o gananciales (art.\u00a0466 CCCN) o en el supuesto de la cesi\u00f3n de derechos del art\u00edculo 2304 CCCN.<\/li>\n<li>b) Hay otros principios generales del derecho, algunos incluso con rango constitucional, que deben convivir con este eventual principio general de subrogaci\u00f3n y que deben ser tambi\u00e9n ponderados en la valoraci\u00f3n de su aplicaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Si entendi\u00e9ramos que el principio de subrogaci\u00f3n real es absoluto y su aplicaci\u00f3n obligada m\u00e1s all\u00e1 de la previsi\u00f3n expresa de la ley, nos encontrar\u00edamos con situaciones rayanas en lo absurdo que nos llevar\u00edan a afectar el derecho de propiedad incluso m\u00e1s all\u00e1 de lo querido por la ley. Veamos una situaci\u00f3n puntual: un padre dona a su hijo acciones que cotizan en bolsa. El hijo las liquida y, con el dinero obtenido, adquiere un inmueble. Aun estando casado, por aplicaci\u00f3n expresa de la norma, el bien reviste car\u00e1cter propio. No obstante, incluso los c\u00f3nyuges de com\u00fan acuerdo podr\u00edan decidir obviar la consignaci\u00f3n de dicho car\u00e1cter, con lo que el bien, frente a los terceros, se comportar\u00eda como si fuera ganancial. \u00bfSer\u00eda razonable concluir que ese inmueble est\u00e1 fuera del comercio durante diez a\u00f1os por aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 2458 CCCN?<\/p>\n<p>Sabemos que en algunas familias el Rat\u00f3n P\u00e9rez es poderoso. Juan, de dieciocho a\u00f1os, tiene mentalidad financiera desde peque\u00f1o y siempre le ha pedido a su padre que invierta el dinero donado por el Rat\u00f3n P\u00e9rez en la Bolsa. Con un golpe de suerte, ha logrado reunir un dinero importante y, alcanzada su mayor\u00eda de edad, adquirir un veh\u00edculo peque\u00f1o. \u00bfSe ver\u00e1 privado de su derecho a vender el coche durante diez a\u00f1os? \u00bfTendremos que profundizar en el estudio de la naturaleza jur\u00eddica de las entregas de dinero que realiza P\u00e9rez? \u00bfPodremos encuadrarlas en compraventa con el fin de salvar la transferencia del coche? Cuando las conclusiones alcanzadas por la aplicaci\u00f3n estricta y fundamentalista de una teor\u00eda arrojan resultados ins\u00f3litos, algo est\u00e1 mal en la forma en que estamos analizando el problema. El derecho no puede estar re\u00f1ido con el sentido com\u00fan.<\/p>\n<p>El art\u00edculo 2458\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCCN<\/a>, al establecer una acci\u00f3n reivindicatoria aun en contra de terceros subadquirentes respecto de bienes registrables,\u00a0<strong>toma la decisi\u00f3n de hacer prevalecer el derecho de los legitimarios frente al derecho de libre circulaci\u00f3n de los bienes y de propiedad para un supuesto que debe ser entendido de manera estricta, ni restrictiva ni amplia<\/strong>. Lo dispuesto se aplica para el caso particularmente legislado y no debe ser trasladado, sin norma expresa que as\u00ed lo establezca, a supuestos no previstos expresamente, por cuanto se trata de una decisi\u00f3n legislativa puntual que resuelve la colisi\u00f3n de otros principios generales del derecho de gran envergadura, como el mism\u00edsimo derecho de propiedad constitucionalmente protegido.\u00a0<strong>Si el legislador hubiese querido que toda clase de bienes se viera alcanzada por el efecto reipersecutorio en cabeza de los subadquirentes, as\u00ed lo habr\u00eda establecido<\/strong>.<\/p>\n<p>Por otra parte, aun cuando se aceptara la aplicabilidad del \u201cvirus\u201d de la subrogaci\u00f3n para todo supuesto, si en el resto de los supuestos es derogable por las partes, no vemos por qu\u00e9 no lo ser\u00eda en el que analizamos. Pero, m\u00e1s a\u00fan, debemos volver a la definici\u00f3n primigenia para entender su alcance: una cosa ocupa el lugar que otra ten\u00eda. En el caso del dinero: un inmueble ocupa el lugar del dinero que hab\u00eda sido donado. Es decir, al inmueble se le aplicar\u00eda en ese caso la misma normativa que le correspond\u00eda al dinero, no al rev\u00e9s.\u00a0<strong>Consecuentemente, aun si se entendiera que opera la subrogaci\u00f3n real, el inmueble, al ocupar el lugar del bien no registrable, adquirir\u00eda las condiciones de este. Y ello siempre que obvi\u00e1semos las consideraciones doctrinarias respecto a que debe estar expresamente prevista la subrogaci\u00f3n y que no puede afectar la condici\u00f3n f\u00edsica del bien<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"33-subrogacion-real-vs-simulacion\"><\/a><h3>3.3. Subrogaci\u00f3n real vs. simulaci\u00f3n<\/h3>\n<p>Hay un fallo emblem\u00e1tico de C\u00e1mara, del a\u00f1o 1976, dictado ni m\u00e1s ni menos que por los doctores Alterini, Belluscio y Cifuentes, <a id=\"footnote-161507-12-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-12\">12<\/a>\u00a0que a partir de una lectura poco profunda desbaratar\u00eda nuestra teor\u00eda por el solo hecho de que tres grandes juristas concluyeron que la donaci\u00f3n de un dinero supon\u00eda la donaci\u00f3n de un inmueble. As\u00ed consignado, nuestros argumentos caer\u00edan en el abismo. No obstante, analicemos el supuesto de hecho y de derecho all\u00ed planteado.<\/p>\n<p>Se trataba de una relaci\u00f3n afectiva de pareja en donde el caballero hab\u00eda sido siempre quien aportara los medios econ\u00f3micos de sostenimiento del hogar mientras que la mujer se hab\u00eda dedicado a la crianza de las hijas en com\u00fan. Tras a\u00f1os de relaci\u00f3n, acaece la ruptura en t\u00e9rminos muy conflictivos, adoptando la mujer decisiones duramente criticadas por los juzgadores. El caballero plantea la revocaci\u00f3n de una \u201cdonaci\u00f3n\u201d realizada a la mujer por ingratitud de esta. La \u201cdonaci\u00f3n\u201d que se atacaba era el pago de un departamento por parte de \u00e9l, habi\u00e9ndolo \u201cpuesto a nombre de ella\u201d.<\/p>\n<p>Belluscio se\u00f1ala en su voto:<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 el juez de 1\u00aa instancia ha dado por acreditado que todos los pagos correspondientes al precio de compra del departamento de [\u2026] adquirido a nombre de la actora fueron hechos por el demandado [\u2026] la conclusi\u00f3n del sentenciante \u2013de primera instancia\u2013 no fue la de que el demandado entreg\u00f3 a la actora el dinero para la compra sino la de que \u00e9l mismo hizo los pagos [\u2026]\u00a0<strong>pues de lo informado por el vendedor se desprende que estaba en conocimiento de que el precio no era pagado por quien aparec\u00eda como compradora sino por el reconviniente<\/strong>. <a id=\"footnote-161507-13-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-13\">13<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Sigue su voto:<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 en tales casos no se presenta en realidad una donaci\u00f3n del dinero empleado en la realizaci\u00f3n de la compra sino directamente una donaci\u00f3n de la cosa comprada, encubierta mediante la compra efectuada a nombre del donatario pero empleando dinero del donante [\u2026]\u00a0<strong>en la puesta a nombre de otro se suprime el intermediario y se oculta el negocio de transmisi\u00f3n\u2026<\/strong> <a id=\"footnote-161507-14-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-14\">14<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Tras explicar el juzgador que la determinaci\u00f3n de si se trata de donaci\u00f3n de dinero o donaci\u00f3n de la cosa \u201ctiene relevancia para el supuesto de revocaci\u00f3n de la donaci\u00f3n por ingratitud del donatario,\u00a0<strong>porque en tal caso debe establecerse si lo que se debe restituir es el dinero o la cosa<\/strong>\u201d <a id=\"footnote-161507-15-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-15\">15<\/a>, y tras analizar la jurisprudencia extranjera, agrega:<\/p>\n<p>En general, la jurisprudencia francesa se inclina por presumir que la compra hecha por el donante a nombre del donatario constituye una donaci\u00f3n encubierta\u00a0<strong>si de las circunstancias del caso no resulta la descomposici\u00f3n del acto en una donaci\u00f3n del dinero seguida de la compra<\/strong>\u00a0o bien el pago por el donante de la deuda del comprador [\u2026]\u00a0<strong>La indivisibilidad de la operaci\u00f3n, considerada en conjunto como una donaci\u00f3n encubierta, conduce a considerar que la donaci\u00f3n es del bien adqurirido, que se supone adquirido directamente del donante<\/strong>. Ese resultado es equitativo en las relaciones entre las partes, si la donaci\u00f3n es revocada o anulada, en tiempos de depreciaci\u00f3n de la moneda\u2026 <a id=\"footnote-161507-16-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-16\">16<\/a><\/p>\n<p>De los comentarios transcriptos se desprenden cuestiones de sumo inter\u00e9s:<\/p>\n<ol>\n<li>Por un lado, el an\u00e1lisis no menciona siquiera la subrogaci\u00f3n real; es m\u00e1s, ni siquiera entra a considerar la aplicabilidad de la misma, sino que\u00a0<strong>se basa en la existencia o no de una ocultaci\u00f3n que eventualmente puede ser considerada simulaci\u00f3n<\/strong>, mediante la cual se pretende obviar un paso (la compra por el donante para luego donar el inmueble), y\u00a0<strong>tiene como presupuesto precisamente el que no pueda desdoblarse el acto jur\u00eddico de donaci\u00f3n del dinero con el de compra\u00a0<\/strong>que realiza el que adquiere el bien \u201cpuesto a su nombre\u201d.<\/li>\n<li>Por otro lado, el\u00a0<strong>escenario<\/strong>\u00a0en el que se desarrolla la discusi\u00f3n, incluso el alcance de la sentencia,\u00a0<strong>se encuentra delimitado en el \u00e1mbito de donante y donatario<\/strong>. No se analiza en absoluto la situaci\u00f3n en la que el inmueble ha sido transmitido a un tercer adquirente, y todo se resuelve en la posibilidad o no de revocar la donaci\u00f3n por ingratitud pero mientras el bien se halla en poder del donatario. El \u00e1mbito del art\u00edculo 2458\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCCN<\/a>es el de la reivindicabilidad de los bienes en el caso de transmisi\u00f3n a terceros. Tanto es as\u00ed que el voto del Dr. Alterini recuerda que, conforme a lo dispuesto en el art\u00edculo 1866\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCIV<\/a>, se establec\u00eda que \u201cla revocaci\u00f3n de la donaci\u00f3n por causa de ingratitud, no tiene efecto contra terceros por las enajenaciones hechas por el donatario\u201d. Igual soluci\u00f3n contempla el c\u00f3digo vigente con el juego de los art\u00edculos 1570, 1573 y concordantes.<\/li>\n<li>Finalmente, no debemos olvidar que se trata de un an\u00e1lisis puntual, ante un hecho concreto, en el que los jueces en cumplimiento de sus funciones deben impartir, fundamentalmente, justicia.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Comenta el Dr. Alterini al analizar el voto del Dr. Belluscio, y complet\u00e1ndolo adem\u00e1s con doctrina y jurisprudencia espa\u00f1ola, que se trata, en el caso, de que<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 a trav\u00e9s de la compra aparente por la demandada del inmueble al tercero\u00a0<strong>se ha encubierto una donaci\u00f3n del actor hacia ella, que en verdad no es del dinero empleado en la compra, sino de la cosa inmueble objeto de la compraventa<\/strong>. <a id=\"footnote-161507-17-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-17\">17<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Debe restituirse el bien y no el dinero<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 siempre que la adquisici\u00f3n haya sido hecha por el donante con dinero propio en nombre del donatario o haya sido hecha por voluntad del donante, estipular el donatario con dinero del que a tal fin se le provey\u00f3 [\u2026] Por ello, me parece acertado encuadrar la modalidad negocial motivo de autos dentro de la figura de \u201cla puesta de un bien a nombre de otro\u201d, ya que en ella \u201cse suprime el intermediario y se oculta el negocio de transmisi\u00f3n, haciendo que aparezca el beneficiario como titular originario o inmediato\u201d\u2026 <a id=\"footnote-161507-18-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-18\">18<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Para Cifuentes, en todo caso, se trata de una simulaci\u00f3n. <a id=\"footnote-161507-19-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-19\">19<\/a><\/p>\n<blockquote><p>Con los elementos aportados, vemos que\u00a0<strong>no se trata aqu\u00ed de entender que existe subrogaci\u00f3n real (ni mucho menos) cuando se dona dinero para la compra de un inmueble entre el dinero y el inmueble, y mucho menos que, por obra y gracia de alg\u00fan precepto normativo meramente inferido, se le adjudiquen al dinero los caracteres del inmueble en tanto bien registrable<\/strong>. El supuesto analizado en el fallo es un caso de simulaci\u00f3n en el que, de conformidad con lo hoy previsto en los art\u00edculos 333 a 337 y concordantes del CCCN, en consonancia con el criterio sostenido antes de la reforma del C\u00f3digo,\u00a0<strong>el acto debe contener cl\u00e1usulas no sinceras<\/strong>, se debe esconder una realidad diferente a la que se expone.<\/p><\/blockquote>\n<p>Como tal, la simulaci\u00f3n puede ser l\u00edcita o il\u00edcita. Descontamos que en la eventual donaci\u00f3n de dinero de un padre a un hijo para que pueda comprar un inmueble que por sus propios medios tal vez no pueda adquirir, no nos hallamos ante una ocultaci\u00f3n de verdad ni ante \u201cla puesta a nombre de otro\u201d del inmueble. Es el simple hecho, as\u00ed exteriorizado, sin enga\u00f1o alguno, de pretender ayudar a un hijo o a un tercero con dinero, con el fin de que pueda alcanzar cierta seguridad patrimonial con la compra de un inmueble. Es un escenario claro, preciso, sin ocultaciones. Es m\u00e1s, aun cuando faltando a la verdad quisi\u00e9ramos sostener que en realidad se quiso donar el inmueble, la simulaci\u00f3n ser\u00eda l\u00edcita y, por tanto, solo oponible entre donante y donatario;\u00a0<strong>nunca podr\u00eda alcanzar a subadquirentes de buena fe<\/strong>.<\/p>\n<p>En nuestra opini\u00f3n, no es aplicable la subrogaci\u00f3n real para ampliar el alcance de los efectos reipersecutorios a los bienes adquiridos con dinero donado por cuanto la subrogaci\u00f3n no est\u00e1 legalmente prevista y, aun cuando se entendiera que este principio debe aplicarse en forma autom\u00e1tica, ni puede volver bien registrable a un bien que no lo es (no puede alterar las caracter\u00edsticas f\u00edsicas del bien), ni puede trasladar la subrogaci\u00f3n al nuevo bien, sino que, eventualmente, atraer\u00e1 al objeto adquirido con dicho dinero a la posici\u00f3n del dinero donado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"34-donacion-dineraria-con-condicion-o-cargo-de-destinar-el-dinero-a-la-adquisicion-de-un-bien-registrable\"><\/a><h3>3.4. Donaci\u00f3n dineraria con condici\u00f3n o cargo de destinar el dinero a la adquisici\u00f3n de un bien registrable<\/h3>\n<p>El art\u00edculo 385\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCCN<\/a>\u00a0dispone: \u201cUn acto jur\u00eddico celebrado para obtener un resultado que es propio de los efectos de otro acto es v\u00e1lido si no se otorga para eludir una prohi\u00adbici\u00f3n de la ley o para perjudicar a un tercero\u201d. Hay quienes consideran que si la donaci\u00f3n dineraria no indica que el dinero debe utilizarse para la compra de un inmueble, debe d\u00e1rsele el tratamiento de bien no registrable y que su posterior imputaci\u00f3n a la compra de aquel no determinar\u00eda la aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 2458 CCCN. No obstante, si la donaci\u00f3n dineraria prev\u00e9 que el dinero deber\u00e1 ser utilizado para la compra de un bien registrable como condici\u00f3n o cargo, ello podr\u00eda determinar que nos encontremos ante un acto indirecto y, en ese sentido, el bien adquirido con el dinero ser\u00eda pasible de ser reivindicado durante el plazo de diez a\u00f1os.<\/p>\n<p>Nosotros consideramos que tampoco en este caso podemos aplicarle al dinero los efectos reipersecutorios propios de la donaci\u00f3n de bienes registrables ya que son aplicables a esta situaci\u00f3n los mismos criterios ya expuestos y no nos encontramos ante un acto indirecto. Como indica el art\u00edculo 385, para que el acto jur\u00eddico no sea v\u00e1lido deben darse tres condiciones: a) se debe querer obtener los efectos de otro acto; b) debe pretenderse eludir una prohi\u00adbici\u00f3n legal; c) debe existir perjuicio a terceros.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 se dar\u00eda el primer presupuesto? Si se dona dinero a una persona, \u00bfpor qu\u00e9 podr\u00edamos presumir que en realidad se quiere donar un inmueble? Consideramos que, desde el inicio, al sostener esto estar\u00edamos yendo m\u00e1s all\u00e1 de la voluntad no solo exteriorizada sino querida del donante. Es cierto que, por ejemplo, en el caso de un padre que dona dinero a su hijo para que compre su vivienda, lo que busca el donante es que el hijo pueda adquirir su techo. \u00bfQuiere decir eso que lo que pretende es donarle el inmueble? Entendemos que no. Lo que pretende es facilitarle los medios para que el hijo lo adquiera.<\/p>\n<p>\u00bfHay inter\u00e9s de eludir una prohi\u00adbici\u00f3n legal? Tampoco vemos que se d\u00e9 en el ca\u00adso este supuesto. No hay prohi\u00adbici\u00f3n legal de donar el dinero ni el inmueble. Hay consecuencias en un caso y en otro, pero fundamentalmente lo que no puede el padre es donar un bien que no tiene en su patrimonio al momento de la donaci\u00f3n.\u00a0<strong>La donaci\u00f3n debe, bajo pena de nulidad, recaer sobre bienes que se encuentran en el patrimonio del donante al momento de la donaci\u00f3n. Si la persona que dona el dinero no es la propietaria del inmueble a adquirir con el mismo, mal podr\u00eda haber donado el inmueble que en todo caso, al momento de la donaci\u00f3n dineraria, es ajeno<\/strong>. El art\u00edculo 1551\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCCN<\/a>\u00a0expresamente establece que \u201cla donaci\u00f3n no puede tener por objeto [\u2026] cosas determinadas de las que no tenga el dominio al tiempo de contratar\u201d.<\/p>\n<p>Distinto ser\u00eda el caso en que una persona done dinero para que el donatario le compre al propio donante vendedor un inmueble. En este supuesto puntual, no se trata de la aplicaci\u00f3n del principio de subrogaci\u00f3n real sino de un fraude evidente de ley, alcanzado por lo dispuesto en el art\u00edculo 12 CCCN al se\u00f1alar que<\/p>\n<blockquote><p>El acto respecto del cual se invoque el amparo de un texto legal, que persiga un resultado sustancialmente an\u00e1logo al prohi\u00adbido por una norma imperativa, se considera otorgado en fraude a la ley. En ese caso, el acto debe someterse a la norma imperativa que se trata de eludir.<\/p><\/blockquote>\n<p>En la situaci\u00f3n planteada s\u00ed estamos en un caso de simulaci\u00f3n clara y negocio indirecto.<\/p>\n<p>Finalmente, en cuanto al perjuicio a terceros, este no puede presumirse por el hecho de que una persona done un dinero estableciendo que el mismo debe utilizarse para la adquisici\u00f3n de un bien registrable. El legitimario, en su caso, podr\u00e1 reclamar lo mismo que podr\u00eda haber exigido antes de la donaci\u00f3n: dinero, no el bien adquirido con \u00e9l. No hay raz\u00f3n para presumir de antemano un perjuicio y, por interpretaci\u00f3n legal, posicionar al legitimario en mejor situaci\u00f3n de la que ten\u00eda antes de la donaci\u00f3n dineraria, habilit\u00e1ndolo a reivindicar incluso de subadquirentes un bien registrable al que no ten\u00eda derecho desde un principio.<\/p>\n<p>En definitiva, consideramos que\u00a0<strong>la donaci\u00f3n dineraria ni aun en el supuesto en que la misma se realice con la condici\u00f3n o cargo de adquirir un bien registrable dar\u00eda lugar a acci\u00f3n reipersecutoria sobre el bien adquirido con el dinero<\/strong>, por cuanto: a) no se busca otorgar un acto distinto al otorgado en tanto no puede donarse un bien que se encuentra fuera del patrimonio; b) no existe prohi\u00adbici\u00f3n legal que se eluda; y c) no se puede presumir un perjuicio a tercero y mucho menos, por v\u00eda de interpretaci\u00f3n, posicionar a \u00e9ste en mejor situaci\u00f3n que la que ten\u00eda antes de la donaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"35-ausencia-de-normativa-que-permita-mutar-el-objeto-de-la-donacion-al-momento-de-habilitar-la-accion-de-reipersecucion\"><\/a><h3>3.5. Ausencia de normativa que permita mutar el objeto de la donaci\u00f3n al momento de habilitar la acci\u00f3n de reipersecuci\u00f3n<\/h3>\n<p>A la luz de los anteriores argumentos expuestos, cabe hacer hincapi\u00e9 en un aspecto que consideramos importante:\u00a0<strong>si el legislador estableci\u00f3 que ante la donaci\u00f3n de un bien registrable, podr\u00eda reivindicarse el mismo de manos del donatario y\/o del tercer adquirente a t\u00edtulo oneroso, respet\u00e1ndose en este caso el objeto de la donaci\u00f3n, es decir, el bien registrable, \u00bfpor qu\u00e9 si el objeto de la donaci\u00f3n es el dinero, habr\u00eda derecho a reivindicar un objeto diferente, en este caso un inmueble, por ejemplo?, \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda la norma que habilitar\u00eda tal mutaci\u00f3n de objeto sin estar expresamente prevista?<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"4-cesion-de-herencia-a-titulo-gratuito\"><\/a><h2>4. Cesi\u00f3n de herencia a t\u00edtulo gratuito<\/h2>\n<p>Se\u00f1ala Palacios que<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 la doctrina es conteste en considerar a la cesi\u00f3n de herencia como un contrato, por el cual una persona \u2013el cedente- transmite a otra \u2013el cesionario- el todo o una parte al\u00edcuota de una universalidad y por tanto los derechos y obligaciones comprendidos en ella que le corresponden como heredero. <a id=\"footnote-161507-20-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-20\">20<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Aclara m\u00e1s adelante la misma autora, al hacer referencia al objeto de la cesi\u00f3n de derechos hereditarios o cesi\u00f3n de herencia, que<\/p>\n<blockquote><p>La doctrina y jurisprudencia son coincidentes en considerar que\u00a0<strong>el objeto de la cesi\u00f3n de herencia lo constituye una universalidad consistente en el conjunto de relaciones jur\u00eddicas<\/strong>\u00a0(derechos en su faz activa y pasiva) adquiridos por el cedente del causante en raz\u00f3n de su fallecimiento o presunci\u00f3n de fallecimientos, y que son tratadas por el derecho como una unidad, como un todo,\u00a0<strong>sin consideraci\u00f3n a los objetos particulares que lo componen<\/strong>. <a id=\"footnote-161507-21-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-21\">21<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Como universalidad de derecho,<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 es un conjunto de relaciones jur\u00eddicas pertenecientes a un sujeto, que es tratado por el derecho como una unidad, y dentro del cual se aplican principios como el de subrogaci\u00f3n real y el de delimitaci\u00f3n y no confusi\u00f3n con otras universalidades.\u0085 <a id=\"footnote-161507-22-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-22\">22<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Tenemos as\u00ed claramente delimitado el objeto de los derechos hereditarios, universalidad, y de su cesi\u00f3n. Siempre nos referimos a una universalidad que, adem\u00e1s,\u00a0<strong>no es registrable<\/strong>. Por lo tanto, en ning\u00fan caso podr\u00edamos sostener que nos encontramos ante el \u201cbien registrable\u201d al que se refiere el art\u00edculo 2458\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCCN<\/a>\u00a0para aceptar su persecuci\u00f3n en cabeza del subadquirente.<\/p>\n<p>Ahora bien, el comentario transcripto se refiere a subrogaci\u00f3n real. \u00bfY cu\u00e1l podr\u00eda ser ella? Desde luego es la expresamente legislada en el art\u00edculo 2304 CCCN. Indica la misma autora:<\/p>\n<blockquote><p>Como se dijo en el comentario al art.\u00a02302, al tratar sobre el objeto y la causa fin de este contrato, el objeto es la universalidad \u2013o una parte al\u00edcuota de ella- que corresponde al cedente como heredero, y su finalidad consiste en que el cesionario suceda al cedente en todas las relaciones jur\u00eddicas que componen la universalidad cedida, y se subrogue en ellas en la misma posici\u00f3n que le hubiera correspondido al heredero [\u2026] el cesionario es, pues, un sucesor universal\u2026 <a id=\"footnote-161507-23-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-23\">23<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Se prev\u00e9 en el art\u00edculo 2304 CCCN que si el cedente, antes de la cesi\u00f3n, transfiri\u00f3 un bien del acervo hereditario y lo hizo a t\u00edtulo oneroso, por aplicaci\u00f3n del principio de subrogaci\u00f3n real lo que integra a partir de ese momento la herencia es el precio, o el bien que entr\u00f3 en reemplazo, y eso es lo que le corresponde al cesionario. Nos encontramos aqu\u00ed nuevamente con la\u00a0<strong>aplicaci\u00f3n directa del principio de subrogaci\u00f3n ante su previsi\u00f3n expresa en la norma<\/strong>, aunque supletoria seg\u00fan se\u00f1ala la misma autora: \u201ctodo lo que hasta aqu\u00ed analizamos es sin perjuicio de que las partes puedan pactar algo distinto, pues se trata \u2013reiteramos\u2013 de normas supletorias\u201d. <a id=\"footnote-161507-24-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-24\">24<\/a><\/p>\n<p>De lo expuesto hasta aqu\u00ed, y en especial respecto de la cesi\u00f3n de derechos hereditarios, podemos concluir que:<\/p>\n<ul>\n<li>El objeto de la cesi\u00f3n de derechos hereditarios es, sin duda, el todo o parte de una universalidad. Como tal,\u00a0<strong>no se trata de un bien registrable<\/strong>.<\/li>\n<li>Se aplica a su respecto, en tanto en cuanto las partes no lo hayan derogado, el principio general de subrogaci\u00f3n real que admite pacto en contrario.<\/li>\n<li>En todo caso,\u00a0<strong>la subrogaci\u00f3n real respecto de bienes que conforman el acervo hereditario y, por tanto, la universalidad se incorpora, en reemplazo del bien dispuesto, a la misma universalidad y se mantiene dentro de ella<\/strong>. Es decir,\u00a0<strong>la subrogaci\u00f3n no desvirt\u00faa el car\u00e1cter de derecho, perteneciente a una universalidad y no registral, de un bien por otro<\/strong>.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Tal vez alguien podr\u00eda entender que, dado que la cesi\u00f3n de derechos hereditarios puede tener acceso al registro de anotaciones personales vinculado al registro de la propiedad inmueble, se trata en definitiva de un bien registrable. Debe se\u00f1alarse al respecto que, m\u00e1s all\u00e1 de tratarse de una anotaci\u00f3n voluntaria y no alcanzar el car\u00e1cter de inscripci\u00f3n sino, como decimos, de una simple anotaci\u00f3n, no se refiere al objeto de la cesi\u00f3n sino al causante cuyos derechos se ceden. Es decir,\u00a0<strong>la anotaci\u00f3n registral no recae en el objeto sino en el sujeto, elemento que a todas luces excluye a estas cesiones como bien registrable<\/strong>. As\u00ed las cosas, consideramos que, sin lugar a dudas, las cesiones de derechos hereditarios a t\u00edtulo gratuito no est\u00e1n comprendidas en el r\u00e9gimen de observabilidad establecido por los art\u00edculos 2458 y 2459\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCCN<\/a>.<\/p>\n<p>Distinto es el caso, a nuestro criterio, de la cesi\u00f3n sobre bienes determinados. Precisamente, por aplicaci\u00f3n de los conceptos que hemos expuesto a lo largo de nuestras reflexiones y de conformidad a lo expresamente previsto en el art\u00edculo 2309 CCCN, en que se establece que dichas cesiones no se rigen por la normativa propia de la cesi\u00f3n de herencia, consideramos que sustraer del car\u00e1cter de bien registrable la cesi\u00f3n de un bien registrable determinado y pretender as\u00ed no aplicar a su respecto el art\u00edculo 2458 CCCN supondr\u00eda, como m\u00ednimo, una simulaci\u00f3n, y, ante ella, el ordenamiento jur\u00eddico deber\u00e1 aplicar la norma correspondiente desentra\u00f1ando el acto sincero soslayado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"5-conclusion\"><\/a><h2>5. Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<ul>\n<li>La acci\u00f3n de reducci\u00f3n, como mecanismo legalmente previsto para la protecci\u00f3n de la leg\u00edtima hereditaria, tiene efectos reipersecutorios que le son inherentes y que operan, en el caso de las donaciones, entre donante y donatario. No obstante, el legislador ha decidido que, cuando se trata de bienes registrables (teniendo en cuenta un inveterado criterio que los considera tal vez prejuiciosamente como bienes de especial valor econ\u00f3mico), aun el tercer adquirente deber\u00e1 soportar la acci\u00f3n reipersecutoria contra su patrimonio, por el plazo de diez a\u00f1os desde la donaci\u00f3n o cinco a\u00f1os desde el fallecimiento del donante.<\/li>\n<li>Lo dispuesto en el art\u00edculo 2458\u00a0CCCN\u00a0constituye una excepci\u00f3n a la regla de la acci\u00f3n de reducci\u00f3n y, como tal, debe ser interpretada en t\u00e9rminos estrictos. La misma ser\u00e1 aplicable a los supuestos all\u00ed contemplados.<\/li>\n<li>Desde nuestro lugar de juristas asesores y hacedores de documentos en el marco de la seguridad jur\u00eddica que debe guiarnos en nuestra actuaci\u00f3n, no podemos, por temores infundados, aceptar interpretaciones contrarias a la norma que, adem\u00e1s, afectan el derecho constitucional de propiedad de los ciudadanos adem\u00e1s del derecho, ni m\u00e1s ni menos, a la libertad de decidir y actuar en el marco de lo no prohi\u00adbido. Es as\u00ed que mal podemos coadyuvar a tergiversar la letra expresa de la ley con interpretaciones ya no estrictas sino restrictivas de los derechos de los ciudadanos, a quienes les debemos la aplicaci\u00f3n justa y precisa de la ley como respuesta a sus inquietudes y deseos.<\/li>\n<li>El principio de subrogaci\u00f3n real debe estar expresamente dispuesto por la ley para que deba ser aplicado. No se trata de un principio absoluto ni autom\u00e1tico por cuanto debe asumirse en armon\u00eda con la aplicaci\u00f3n de otros derechos de igual o mayor jerarqu\u00eda. No obstante, aun cuando pudiera interpretarse que en determinados supuestos, ante lo no previsto, corresponde su aplicaci\u00f3n, el mismo supone: a) atraer hacia la condici\u00f3n del primer objeto subrogado el car\u00e1cter del segundo; b) la imposibilidad de afectar el car\u00e1cter y condici\u00f3n f\u00edsica de un bien adjudic\u00e1ndole consideraciones propias de otros bienes; y c) su sujeci\u00f3n a la autonom\u00eda de la voluntad de las partes para decidir que, en el caso particular, no ser\u00e1 aplicado, m\u00e1s a\u00fan si no ha sido expresamente impuesto.<\/li>\n<li>Como consecuencia de todo lo anterior, consideramos que, en ning\u00fan caso podr\u00eda aplicarse la extensi\u00f3n de efectos reipersecutorios establecida en el art\u00edculo 2458 CCCN a bienes que, al momento de la donaci\u00f3n, no constituyan bienes registrables. La donaci\u00f3n de acciones, de dinero o la cesi\u00f3n de derechos hereditarios a t\u00edtulo gratuito no est\u00e1n alcanzadas por dicha norma y, por tanto, tales bienes no pueden ser perseguidos en cabeza de terceros adquirentes. Los t\u00edtulos que tengan como antecedente tales transmisiones gratuitas, en modo alguno son observables.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"6-bibliografia\"><\/a><h2>6. Bibliograf\u00eda<\/h2>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">AGUILAR, Rosana I. y FLAH, Lily R., \u201cProtecci\u00f3n de la vivienda\u201d, en Kiper, Claudio M. (dir.),\u00a0<em>Aplicaci\u00f3n notarial del C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n<\/em>, t.\u00a01, Santa Fe, Rubinzal-Culzoni, 2015.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">BOSSERT, Gustavo A. y FASSI, Santiago C.,\u00a0<em>Sociedad conyugal. Comentario de los art\u00edculos 1217 a 1275 del C\u00f3digo Civil. Doctrina y jurisprudencia<\/em>, t.\u00a01, Buenos Aires, Astrea, 1977<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">CAMPANELLA, Florencia G. y LAMBABURU, Marcelo, [comentario al art.\u00a02452], en Medina, Graciela y Rivera, Julio C. (dirs. grales.),\u00a0<em>C\u00f3digo Civil y Comercial comentado<\/em>, t.\u00a06, Buenos Aires, La Ley, 2014.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">CAUSSE, Federico, \u201cDerechos reales de garant\u00eda\u201d, en Kiper, Claudio M. (dir.),\u00a0<em>Derechos reales. Novedades en el C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n (Ley 26994)<\/em>, Santa Fe, Rubinzal-Culzoni, 2015.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">DI CASTELNUOVO, Gast\u00f3n R. (y Di Castelnuovo, Francisco [colab.]), [comentario al art.\u00a02452], en Clusellas, Gabriel (coord.),\u00a0<em>C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n comentado, anotado y concordado. Modelos de redacci\u00f3n sugeridos<\/em>, t.\u00a08, Buenos Aires, Astrea-FEN, 2015.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">FERRER, Francisco A.\u00a0M., [comentario al art.\u00a02452], en Alterini, Jorge H. (dir. gral.),\u00a0<em>C\u00f3digo Civil y Comercial comentado. Tratado exeg\u00e9tico<\/em>, t.\u00a011, Buenos Aires, La Ley, 2016.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">GUTI\u00c9RREZ ZALD\u00cdVAR, Alfonso, \u201cAcciones-t\u00edtulo valor. Acci\u00f3n reivindicatoria\u201d, Buenos Aires, [s.\u00a0e.], 2017 (trabajo presentado en la 42\u00aa Convenci\u00f3n Notarial del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires [Buenos Aires, 2017]).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"61-bibliografia-complementaria\"><\/a><h3>6.1. Bibliograf\u00eda complementaria<\/h3>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">ACCIARRESI, Selmar J., \u201cLa leg\u00edtima en el derecho sucesorio argentino\u201d, en <em>La Ley<\/em>, Buenos Aires, La Ley, suplemento \u201cActualidad\u201d, 15\/5\/2012, y en <em>Doctrina Judicial<\/em>, Buenos Aires, La Ley, 22\/8\/2012.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">ARMELLA, Cristina N., \u201cEl contrato de donaci\u00f3n y sus vicisitudes en el C\u00f3digo Civil y Comercial\u201d, en <em>La Ley<\/em>, Buenos Aires, La Ley, suplemento \u201cNuevo C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n. Contratos en particular\u201d, abril 2015.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">CAMAROTA, Nora, \u201cEl contrato de donaci\u00f3n en el C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n\u201d, en <em>Jurisprudencia Argentina<\/em>, Buenos Aires, Jurisprudencia Argentina, 18\/1\/2017 (t.\u00a02017-1).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">ETCHEGARAY, Natalio P., \u201cPosibilidad actual de aceptar ofertas de donaci\u00f3n si el donante falleci\u00f3 durante la vigencia del C\u00f3digo Civil\u201d, en <em>La Ley<\/em>, Buenos Aires, La Ley, 25\/7\/2016 (t.\u00a02016-D).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">LORENZETTI, Ricardo L. (dir.), <em>C\u00f3digo Civil y Comercial comentado<\/em>, t.\u00a03, Buenos Aires, Rubinzal-Culzoni, 2015.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">MEDINA, Graciela, \u201cPrescripci\u00f3n en el derecho sucesorio. Acci\u00f3n de reducci\u00f3n y colaci\u00f3n\u201d, en <em>Revista de Derecho Privado y Comunitario<\/em>, Santa Fe, Rubinzal-Culzoni, t.\u00a01999-22.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">NATALE, Roberto M., <em>La acci\u00f3n de reducci\u00f3n<\/em>, C\u00f3rdoba, Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de C\u00f3rdoba &#8211; Advocatus, 2008.<\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"notas\"><\/a><h2>Notas<\/h2>\n<div class=\"footnotes\">\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-*\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-*-backlink\">*<\/a><strong>.<\/strong> Edici\u00f3n revisada y ampliada de la ponencia hom\u00f3nima presentada en la 42\u00aa Convenci\u00f3n Notarial del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires (Buenos Aires, 2017), que fue galardonada con un Acc\u00e9sit. El lector podr\u00e1 confrontar la 1\u00aa edici\u00f3n de la ponencia en la\u00a0<a href=\"https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/CN\/index.php\/home-cn\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">web de la Convenci\u00f3n<\/a>.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-1\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-1-backlink\">1<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Campanella, Florencia G. y Lambaburu, Marcelo, [comentario al art.\u00a02452], en Medina, Graciela y Rivera, Julio C. (dirs. grales.),\u00a0<em>C\u00f3digo Civil y Comercial comentado<\/em>, t.\u00a06, Buenos Aires, La Ley, 2014, p.\u00a0415.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-2\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-2-backlink\">2<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0\u00cddem, p.\u00a0416.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-3\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-3-backlink\">3<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Igual criterio respecto del alcance reipersecutorio de la acci\u00f3n sostiene Ferrer, Francisco A.\u00a0M., [comentario al art.\u00a02452], en Alterini, Jorge H. (dir. gral.),\u00a0<em>C\u00f3digo Civil y Comercial comentado. Tratado exeg\u00e9tico<\/em>, t.\u00a011, Buenos Aires, La Ley, 2016, pp.\u00a0612-619.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-4\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-4-backlink\">4<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0\u00cddem, p.\u00a0614.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-5\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-5-backlink\">5<\/a><strong>.<\/strong><strong>\u00a0<\/strong>Di Castelnuovo, Gast\u00f3n R. (y Di Castelnuovo, Francisco [colab.]), [comentario al art.\u00a02452], en Clusellas, Gabriel (coord.),\u00a0<em>C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n comentado, anotado y concordado. Modelos de redacci\u00f3n sugeridos<\/em>, t.\u00a08, Buenos Aires, Astrea-FEN, 2015, pp.\u00a0377 y 379-380.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-6\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-6-backlink\">6<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ver Guti\u00e9rrez Zald\u00edvar, Alfonso, \u201c<a href=\"https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/CN\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/42-CN-Tema-2-Guti%C3%A9rrez-Zald%C3%ADvar.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Acciones-t\u00edtulo valor. Acci\u00f3n reivindicatoria<\/a>\u201d, Buenos Aires, [s.\u00a0e.], 2017 (trabajo presentado en la 42\u00aa Convenci\u00f3n Notarial del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires [Buenos Aires, 2017]). [N.\u00a0del E.: el lector podr\u00e1 consultar la ponencia en la\u00a0<a href=\"https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/CN\/index.php\/home-cn\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">web de la Convenci\u00f3n<\/a>].<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-7\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-7-backlink\">7<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Aguilar, Rosana I. y Flah, Lily R., \u201cProtecci\u00f3n de la vivienda\u201d, en Kiper, Claudio M. (dir.),\u00a0<em>Aplicaci\u00f3n notarial del C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n<\/em>, t.\u00a01, Santa Fe, Rubinzal-Culzoni, 2015, p.\u00a0284.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-8\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-8-backlink\">8<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ib\u00eddem.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-9\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-9-backlink\">9<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Causse, Federico, \u201cDerechos reales de garant\u00eda\u201d, en Kiper, Claudio M. (dir.),\u00a0<em>Derechos reales. Novedades en el C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n (Ley 26994)<\/em>, Santa Fe, Rubinzal-Culzoni, 2015, p.\u00a0615.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-10\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-10-backlink\">10<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Bossert, Gustavo A. y Fassi, Santiago C.,\u00a0<em>Sociedad conyugal. Comentario de los art\u00edculos 1217 a 1275 del C\u00f3digo Civil. Doctrina y jurisprudencia<\/em>, t.\u00a01, Buenos Aires, Astrea, 1977, p.\u00a0266.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-11\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-11-backlink\">11<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0\u00cddem, p.\u00a0268.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-12\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-12-backlink\">12<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0CNCiv., Sala C, 12\/7\/1976, \u201cR. de T., M.\u00a0T. del R. c\/ T., J.\u00a0A.\u201d (<em>La Ley<\/em>, t.\u00a01976-D, p.\u00a0414).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-13\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-13-backlink\">13<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0\u00cddem, pp.\u00a0415-416.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-14\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-14-backlink\">14<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0\u00cddem, p.\u00a0417.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-15\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-15-backlink\">15<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ib\u00eddem.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-16\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-16-backlink\">16<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0\u00cddem, pp.\u00a0417-418.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-17\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-17-backlink\">17<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0\u00cddem, p.\u00a0421<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-18\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-18-backlink\">18<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ib\u00eddem.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-19\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-19-backlink\">19<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0\u00cddem, pp.\u00a0423 y ss.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-20\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-20-backlink\">20<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Palacios, Mar\u00eda C., [comentario al art.\u00a02302], en Clusellas, Gabriel (coord.),\u00a0<em>C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n comentado, anotado y concordado. Modelos de redacci\u00f3n sugeridos<\/em>, t.\u00a07, Buenos Aires, Astrea-FEN, 2015, p.\u00a0976.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-21\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-21-backlink\">21<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0\u00cddem, p.\u00a0982.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-22\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-22-backlink\">22<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>\u00cddem, p.\u00a0983.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-23\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-23-backlink\">23<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Palacios, Mar\u00eda C., [comentario al art.\u00a02304], en Clusellas, Gabriel (coord.),\u00a0<em>C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n comentado, anotado y concordado. Modelos de redacci\u00f3n sugeridos<\/em>, t.\u00a07, Buenos Aires, Astrea-FEN, 2015, p.\u00a01008.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-24\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-24-backlink\">24<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0\u00cddem, p.\u00a01011.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como juristas asesores y garantes de seguridad jur\u00eddica, no podemos aceptar interpretaciones contrarias a la norma que afectan el derecho constitucional de propiedad y el de decidir y actuar en el marco de lo no prohibido. 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