{"id":5459,"date":"2017-09-18T11:19:45","date_gmt":"2017-09-18T14:19:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/?p=5459"},"modified":"2022-01-26T13:17:08","modified_gmt":"2022-01-26T16:17:08","slug":"naturaleza-del-plazo-para-sanear-una-donacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2017\/09\/naturaleza-del-plazo-para-sanear-una-donacion\/","title":{"rendered":"Naturaleza del plazo para sanear una donaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/143842337@N03\/32515012150\/in\/photolist-RxeWiL-84Cya2-yqaa1-UwVLMi-58KURi-bGEwMt-54g61-rcCuAB-qWQZQq-hXUskD-qMYkCJ-eejn7-3hD7QH-7eNTM-BxkYKT-dY32Dz-dtEKU-4ZftLK-HnLZB-6hTJLy-boAQum-7nVaeH-fcdKxV-5ZFuXb-8TYhFj-4r4V54-7np8Vx-4pXc8X-HnN2Z-6METSS-dgxoHk-g7zf5V-4Qunr2-2VG8W-fcsY9C-g7zfAV-UMn7ZN-btKJAQ-9NMxe-btKJmf-85v2Ge-2BhSpj-cK7iaA-bGEwzv-fcdJkk-bGEwEB-bGExmB-bGEwRV-fcdLMM-4arGZD\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"imagen-post aligncenter\" src=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/libraco_700x300.jpg\" alt=\"libraco_700x300\" width=\"700\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><sup><em>Imagen: <a href=\"https:\/\/thoroughlyreviewed.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">ThoroughlyReviewed<\/a>, <a href=\"https:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by\/2.0\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CC-BY-2.0<\/a>\u00a0<\/em><\/sup><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"background-color: #f8e0e0; padding: 10px;\">Autor:\u00a0<strong>\u00a0Claudio M. Kiper \u00a0| \u00a0<\/strong>(<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/biografia\/claudio-marcelo-kiper\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">ver bio<\/a>)<\/p>\n<p style=\"background-color: #f2f2f2; padding: 10px;\"><strong><span style=\"color: #000080;\">Resumen<\/span>:<\/strong> Analizando a la luz del C\u00f3digo Civil y Comercial la naturaleza del plazo que se requiere para considerar saneado el t\u00edtulo de un inmueble que verifica una donaci\u00f3n entre sus antecedentes, se dejan fuera de la discusi\u00f3n las donaciones efectuadas a herederos forzosos durante la vigencia del C\u00f3digo de V\u00e9lez, independientemente de cu\u00e1ndo se produzca el fallecimiento del donante, por lo que no resultan observables, trat\u00e1ndose de una situaci\u00f3n jur\u00eddica consumada. Asimismo, se descarta la interpretaci\u00f3n en el sentido de computarse el plazo de diez a\u00f1os a partir del 1 de agosto de 2015, sino que debe correr desde el inicio de la posesi\u00f3n, lo que tiene particular relevancia en funci\u00f3n de las donaciones realizadas a terceros no legitimarios, cuya situaci\u00f3n no estaba consolidada antes de la vigencia del nuevo C\u00f3digo. Mientras que para algunos el plazo de 10 a\u00f1os fijado por el art. 2459 importa una especie de inoponibilidad o restricci\u00f3n de ejercicio de la acci\u00f3n de reducci\u00f3n, y para otros se trata de un plazo de caducidad, se tratar\u00eda en realidad de un supuesto especial de prescripci\u00f3n de 10 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"background-color: #f2f2f2; padding: 10px;\"><strong><span style=\"color: #000080;\">Palabras clave<\/span>:<\/strong>\u00a0Contrato de donaci\u00f3n, irretroactividad de la ley, prescripci\u00f3n adquisitiva, usucapi\u00f3n, reducci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"background-color: #f2f2f2; padding: 10px;\"><sup><span style=\"color: #000080;\">Recibido:<\/span>\u00a021\/7\/2017 \u00a0<strong><span style=\"color: #000080;\">| \u00a0<\/span><\/strong><span style=\"color: #000080;\">A<\/span><\/sup><sup><span style=\"color: #000080;\">ceptado: <\/span>31\/7\/2017<\/sup><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"1-introduccion\"><\/a><h2>1. Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p>Por diversas razones, no existe libertad absoluta de donar. Esta facultad est\u00e1 restringida en defensa de la leg\u00edtima acordada por la ley a los herederos forzosos, y solo es admisible, en consecuencia, en la medida de lo que se llama la porci\u00f3n disponible. De all\u00ed lo dispuesto por el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1565 del C\u00f3digo Civil y Comercial (<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCCN<\/a>):<\/p>\n<blockquote><p>Se considera inoficiosa la donaci\u00f3n cuyo valor excede la parte disponible del patrimonio del donante. A este respecto, se aplican los preceptos de este C\u00f3digo sobre la porci\u00f3n leg\u00edtima.<\/p><\/blockquote>\n<p>Como es sabido, cuando una persona tiene herederos forzosos y realiza actos a t\u00edtulo gratuito, estas transmisiones pueden ser objeto de revisi\u00f3n al producirse su fallecimiento si es que excedieron la porci\u00f3n disponible. La porci\u00f3n leg\u00edtima de los herederos mencionados est\u00e1 garantizada contra todo acto de disposici\u00f3n gratuito, sea entre vivos o de \u00faltima voluntad. El due\u00f1o de una cosa es libre de disponer de ella por actos a t\u00edtulo oneroso o gratuito, pero en este \u00faltimo caso, si hubo un exceso, los herederos forzosos pueden demandar la colaci\u00f3n o su reducci\u00f3n en la medida necesaria para cubrir sus leg\u00edtimas. <a id=\"footnote-161507-1-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-1\">1<\/a><\/p>\n<p>La inoficiosidad constituye una situaci\u00f3n jur\u00eddica que puede alcanzar a cualquier donaci\u00f3n. La donaci\u00f3n inoficiosa alcanza, en realidad, ese car\u00e1cter al momento del fallecimiento del donante, ya que es entonces cuando se computa la masa hereditaria, entre las que se cuentan las donaciones hechas por el causante. Asimismo, para el c\u00f3mputo del valor de esa masa se considerar\u00e1 el instante de su fallecimiento, y no el momento en que la donaci\u00f3n se perfeccion\u00f3. De ese modo, se verificar\u00e1 el car\u00e1cter inoficioso se\u00f1alado, si lo hubiera. Por ende, cabe insistir en que la donaci\u00f3n es un acto leg\u00edtimo y perfectamente v\u00e1lido, aunque genera un dominio imperfecto.<\/p>\n<p>Tanto la acci\u00f3n de colaci\u00f3n como la de reducci\u00f3n son mecanismos de los que disponen los herederos pero con alcances y efectos muy distintos, y ambos institutos guardan estrecha vinculaci\u00f3n con el tema de las donaciones, objeto de este trabajo. La acci\u00f3n de colaci\u00f3n es una acci\u00f3n personal que tiene cada heredero contra su coheredero, por decirlo as\u00ed, y se busca mantener la igualdad de todos los herederos entre s\u00ed, en tanto que la acci\u00f3n de reducci\u00f3n busca mantener y preservar las leg\u00edtimas de los herederos. Esta \u00faltima acci\u00f3n obliga a la restituci\u00f3n (en especie) de lo donado en violaci\u00f3n de la leg\u00edtima, ya que se resuelve retroactivamente el dominio debiendo restituirse el bien por el donatario, y como se transmite a terceros con las mismas limitaciones, la acci\u00f3n tiene efectos reipersecutorios que alcanzan aun a terceros adquirentes a t\u00edtulo oneroso, quienes no podr\u00edan invocar buena fe debido a que la revocabilidad surge del mismo hecho de encontrarse una donaci\u00f3n en los antecedentes del dominio.<\/p>\n<p>Las donaciones inoficiosas son aquellas en las que el donante (quien m\u00e1s tarde ser\u00e1 causante) dispone de su patrimonio por este t\u00edtulo, o sea por donaci\u00f3n excedi\u00e9ndose en la porci\u00f3n disponible y en favor de un heredero o de un tercero. En el tema de las donaciones inoficiosas, se han enfrentado siempre dos valores jur\u00eddicos dignos de protecci\u00f3n: la seguridad del tr\u00e1fico jur\u00eddico y la protecci\u00f3n de las porciones leg\u00edtimas de los herederos legitimarios, por lo que el primero se encuentra limitado al valor de la porci\u00f3n de libre disponibilidad del donante a su muerte.<\/p>\n<p>En el\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo de V\u00e9lez<\/a>\u00a0(CCIV), era casi mayoritaria la opini\u00f3n de que las donaciones hechas a herederos forzosos o legitimarios solo eran colacionables, no reducibles, siendo reducibles las donaciones hechas a terceros. Ello ten\u00eda su fundamento en los ar\u00adt\u00edcu\u00adlos 3476 y 3477. <a id=\"footnote-161507-2-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-2\">2<\/a>\u00a0Por otra parte, otro sector de la doctrina entend\u00eda que toda donaci\u00f3n era susceptible de ser reducida, sobre la base de la interpretaci\u00f3n del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 3955, que establec\u00eda la posibilidad de una suerte de acci\u00f3n reipersecutoria del inmueble, en el caso de que el acto transmisivo afectara la leg\u00edtima de los herederos forzosos, al tiempo del fallecimiento del donante.<\/p>\n<p>De acuerdo a la postura predominante, la donaci\u00f3n recibida por un heredero forzoso no pod\u00eda ser objeto de reclamos. Por ende, si dicho heredero enajenaba el inmueble a un tercero, este subadquirente estaba cubierto de cualquier acci\u00f3n real. Distinto era el supuesto si el causante hab\u00eda hecho la donaci\u00f3n de un inmueble a un tercero. Se interpretaba que este \u00faltimo no ten\u00eda un t\u00edtulo perfecto sino resoluble o revocable, y que los eventuales subadquirentes se encontraban expuestos a una posible acci\u00f3n de reducci\u00f3n (si concurr\u00edan los requisitos). Esto era un serio problema, ya que los t\u00edtulos de los donatarios se encontraban pr\u00e1cticamente fuera del comercio, pues nadie quer\u00eda adquirir un inmueble sin la seguridad de que no ser\u00eda reclamado luego. Se interpreta que quien adquiere onerosamente un inmueble con un antecedente de donaci\u00f3n no puede invocar buena fe para retenerlo, pues sabe que se halla expuesto a una eventual acci\u00f3n de reivindicaci\u00f3n. Esto era as\u00ed a menos que hubiera transcurrido el plazo de prescripci\u00f3n liberatoria de 10 a\u00f1os, o el de prescripci\u00f3n adquisitiva de 20 a\u00f1os, seg\u00fan las distintas opiniones. <a id=\"footnote-161507-3-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-3\">3<\/a><\/p>\n<p>El anterior ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 3955\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCIV<\/a>\u00a0se refer\u00eda solo a los efectos reipersecutorios sobre inmuebles, en cuanto los muebles estaban protegidos por el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 2412 CCIV. El nuevo C\u00f3digo Civil y Comercial comprende los \u00abbienes registrables\u00bb (art.\u00a02558); las cosas muebles no registrables no estar\u00edan incluidas, de aplicarse los ar\u00adt\u00edcu\u00adlos 1893\/1895 y 1947.<\/p>\n<p>Como se\u00f1al\u00e9, las donaciones hechas a herederos forzosos, seg\u00fan la opini\u00f3n dominante, no eran pasibles de reducci\u00f3n. El nuevo\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo<\/a>, lamentablemente, constituye en este aspecto un retroceso, pues admite la acci\u00f3n de reducci\u00f3n entre coherederos (art.\u00a02386) cuando se ha violado la leg\u00edtima. Ha consagrado expresamente que procede la acci\u00f3n de reducci\u00f3n entre coherederos legitimarios y si se viola la leg\u00edtima del coheredero ya no corresponde acci\u00f3n de colaci\u00f3n sino de reducci\u00f3n para proteger la leg\u00edtima violada; por lo tanto, el valor que supera la leg\u00edtima del donatario y la porci\u00f3n disponible est\u00e1 sujeto a reducci\u00f3n. Por lo expuesto, el legitimario donatario descendiente o c\u00f3nyuge (y el tercero sucesor), solo podr\u00eda retener el bien donado en la medida de su leg\u00edtima m\u00e1s la porci\u00f3n disponible.<\/p>\n<p>Dice el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">2386<\/a>:<\/p>\n<blockquote><p>Donaciones inoficiosas. La donaci\u00f3n hecha a un descendiente o al c\u00f3nyuge cuyo valor excede la suma de la porci\u00f3n disponible m\u00e1s la porci\u00f3n leg\u00edtima del donatario, aunque haya dispensa de colaci\u00f3n o mejora, est\u00e1 sujeta a reducci\u00f3n por el valor en exceso.<\/p><\/blockquote>\n<p>Se critica la redacci\u00f3n de este ar\u00adt\u00edcu\u00adlo atento a que no cumple con lo mencionado en sus\u00a0<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/Anteproyecto_CCCN_2012_fundamentos.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">fundamentos<\/a>. En efecto, se menciona que el texto propuesto est\u00e1 redactado sobre la base del\u00a0<a href=\"http:\/\/campus.usal.es\/~derepriv\/refccarg\/proyecto\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Proyecto de 1998<\/a>, pero sin seguir sus lineamientos en absoluto. Lo \u00fanico que parece coincidir con el Proyecto de 1998 son solamente sus\u00a0<a href=\"http:\/\/campus.usal.es\/~derepriv\/refccarg\/proyecto\/fundam.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">fundamentos<\/a>: si se comparan los de la comisi\u00f3n redactora de 1998 con los de la comisi\u00f3n de 2012 vemos que son id\u00e9nticos, pero sus ar\u00adt\u00edcu\u00adlos no siguen la misma suerte.<\/p>\n<p>Los\u00a0<a href=\"http:\/\/campus.usal.es\/~derepriv\/refccarg\/proyecto\/fundam.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">fundamentos<\/a>\u00a0del Proyecto de 1998 expresan:<\/p>\n<blockquote><p>Se proyecta solucionar un problema oscuro en la doctrina nacional: el de si las donaciones que exceden la suma de la porci\u00f3n disponible y la porci\u00f3n leg\u00edtima del donatario est\u00e1n sujetas a reducci\u00f3n o si solo se debe el valor del excedente a modo de colaci\u00f3n. Se ha estimado preferible mantener el principio de que las donaciones a herederos forzosos se colacionan. En este supuesto, el beneficiado deber\u00e1 aportar el valor en exceso.<\/p><\/blockquote>\n<p>Asimismo, siguiendo dicho criterio, el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 2340 del Proyecto de 1998 establece:<\/p>\n<blockquote><p>Donaciones inoficiosas. La donaci\u00f3n hecha a un descendiente o al c\u00f3nyuge cuyo valor excede la suma de la porci\u00f3n disponible m\u00e1s la porci\u00f3n leg\u00edtima del donatario, aunque haya dispensa de colaci\u00f3n o mejora,\u00a0<strong>est\u00e1 sujeta a colaci\u00f3n<\/strong>, debiendo compensar la diferencia en dinero.<\/p><\/blockquote>\n<p>De la comparaci\u00f3n entre el texto del\u00a0<a href=\"http:\/\/campus.usal.es\/~derepriv\/refccarg\/proyecto\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Proyecto de 1998<\/a>\u00a0y el del\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCCN<\/a>\u00a0surge que este \u00faltimo sustituye la \u00faltima parte del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo con la expresi\u00f3n \u201ca reducci\u00f3n por el valor en exceso\u201d. De esta manera, consagra as\u00ed una acci\u00f3n de tipo reipersecutoria entre legitimarios, seg\u00fan los lineamientos de los ar\u00adt\u00edcu\u00adlos 2453 a 2461 CCCN, produciendo un t\u00edtulo observable.<\/p>\n<p>La amenaza latente que establece el art\u00edcu\u00adlo 2386 de una acci\u00f3n de reducci\u00f3n sobre la donaci\u00f3n hecha en favor de los descendientes, que es puesta en el cap\u00edtulo \u201cColaci\u00f3n de las donaciones\u201d, se vincula estrechamente con los art\u00edcu\u00adlos 2453 y 2454 del t\u00edtulo X, que habla \u201cDe la porci\u00f3n leg\u00edtima\u201d, en virtud de la cual los herederos legitimarios perjudicados por una donaci\u00f3n pueden atacar la \u00faltima donaci\u00f3n y hasta resolverla. A su vez el art\u00edcu\u00adlo 2458 consagra claramente el car\u00e1cter reipersecutorio subyacente en el art\u00edcu\u00adlo 2386, cuando establece que: \u201cEl legitimario puede perseguir contra terceros adquirentes los bienes registrables. El donatario y el subadquirente demandado, en su caso, pueden desinteresar al legitimario, satisfaciendo en dinero el perjuicio a la cuota leg\u00edtima\u201d. Adem\u00e1s, de prosperar la acci\u00f3n de reducci\u00f3n se extinguen en relaci\u00f3n al legitimario reclamante los derechos reales constituidos por el donatario o por sus sucesores; en otras palabras, le son inoponibles conforme al art\u00edcu\u00adlo 2457.<\/p>\n<p>Se propone cambiar el sistema, como lo hac\u00eda el Proyecto de 1998, en el sentido de que no procede acci\u00f3n alguna contra el tercero de buena fe que, a t\u00edtulo oneroso, adquiri\u00f3 la cosa donada del donatario-legitimario o de sus sucesores, atento a que esa buena fe, principio inconcuso del derecho universal, halla inconmovible sost\u00e9n en el hecho de que no conoci\u00f3 la existencia de eventuales otros herederos legitimarios del donatarios o no pudo llegar a ese conocimiento actuando con razonable prudencia, o que los derechos de ese donatario legitimario estuvieran judicialmente controvertidos. <a id=\"footnote-161507-4-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-4\">4<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"2-situacion-de-las-donaciones-efectuadas-antes-de-la-vigencia-del-nuevo-codigo\"><\/a><h2>2. Situaci\u00f3n de las donaciones efectuadas antes de la vigencia del nuevo C\u00f3digo<\/h2>\n<p>Como se\u00f1al\u00e9, el nuevo C\u00f3digo introduce un aspecto negativo, al afectar a las donaciones hechas a herederos forzosos. Es com\u00fan que los padres deseen donar alg\u00fan inmueble a sus hijos, pero esto seguramente disminuir\u00e1 teniendo en cuenta que generan as\u00ed un t\u00edtulo observable. El inmueble o cosa registrable estar\u00e1 pr\u00e1cticamente fuera del comercio, pues ning\u00fan acreedor lo aceptar\u00e1 como objeto de una hipoteca, y ning\u00fan comprador se interesar\u00e1, al menos (como se ver\u00e1 m\u00e1s adelante) por un lapso de tiempo.<\/p>\n<p>No obstante, cabe entender que las donaciones efectuadas a herederos forzosos durante la vigencia del C\u00f3digo de V\u00e9lez no se encuentran alcanzadas por la nueva legislaci\u00f3n ni siquiera cuando el donante fallezca estando vigente el nuevo CCCN, y que, por lo tanto, no suscitan t\u00edtulos observables.<\/p>\n<p>Si no lo eran antes, no pueden serlo ahora, porque ello implicar\u00eda afectar una situaci\u00f3n jur\u00eddica consumada. Lo contrario implica afectar el derecho de propiedad que protege el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 17 de la Constituci\u00f3n Nacional. <a id=\"footnote-161507-5-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-5\">5<\/a><\/p>\n<p>El ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 7 dice que \u201clas leyes no tienen efecto retroactivo, sean o no de orden p\u00fablico, excepto disposici\u00f3n en contrario\u2026\u201d. La norma deviene inaplicable por retroactiva tanto si priva de derechos en el pasado como si priva de derechos a futuro en raz\u00f3n de un hecho pasado. No est\u00e1 prohi\u00adbida la retroactividad sino acotada conforme a sus efectos: \u201cLa retroactividad establecida por la ley no puede afectar derechos amparados por garant\u00edas constitucionales\u2026\u201d.<\/p>\n<p>La Corte Suprema ha resuelto en numerosas oportunidades que para que exista derecho adquirido y, por tanto, se encuentre vedada la aplicaci\u00f3n de la nueva ley, es necesario que su titular haya cumplido \u2014bajo la vigencia de la norma derogada o modificada\u2014 todas las condiciones sustanciales y los requisitos formales previstos en esa ley para ser titular del derecho de que se trata, aun cuando falte la declaraci\u00f3n formal de una sentencia o acto administrativo (<em>Fallos<\/em>:\u00a0<a href=\"https:\/\/goo.gl\/33Uvk7\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">296:723<\/a>;\u00a0<a href=\"https:\/\/goo.gl\/GUUpk7\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">298:472<\/a>;\u00a0<a href=\"https:\/\/goo.gl\/EqAZFw\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">304:871<\/a>;\u00a0<a href=\"https:\/\/goo.gl\/ZTp6is\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">314:481<\/a>).<\/p>\n<p>El contrato de donaci\u00f3n concluido se rige por el principio\u00a0<em>tempus regis actum<\/em>. Impera, como regla, el principio de no retroactividad de la ley nueva. En efecto, la ley vigente en el d\u00eda de la conclusi\u00f3n del contrato es la que determina, en cuanto al fondo y a la forma, las condiciones de validez del contrato. Las consecuencias \u201canteriores\u201d, ya producidas o agotadas, se rigen por la ley antigua por m\u00e1s que la ley nueva pueda catalogarse de imperativa, pues de lo contrario existir\u00eda una aplicaci\u00f3n retroactiva de ella vedada, como regla, por el segundo p\u00e1rrafo del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 7.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"3-limite-a-la-accion-de-reduccion\"><\/a><h2>3. L\u00edmite a la acci\u00f3n de reducci\u00f3n<\/h2>\n<p>Este grave efecto reipersecutorio de la acci\u00f3n de reducci\u00f3n tiene un l\u00edmite en el\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCCN<\/a>. Dice el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 2459: \u201cLa acci\u00f3n de reducci\u00f3n no procede contra el donatario ni contra el subadquirente que han pose\u00eddo la cosa donada durante diez a\u00f1os computados desde\u00a0la adquisici\u00f3n de la posesi\u00f3n. Se aplica el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1901\u201d. En los\u00a0<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/Anteproyecto_CCCN_2012_fundamentos.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Fundamentos<\/a>, se lee:<\/p>\n<blockquote><p>Se limitan los alcances reipersecutorios de la acci\u00f3n de reducci\u00f3n, admiti\u00e9ndose que el donatario poseedor oponga la excepci\u00f3n de prescripci\u00f3n adquisitiva breve. De este modo se intenta solucionar el grave problema que las donaciones tienen en el tr\u00e1fico jur\u00eddico.<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"31-curso-de-la-prescripcion\"><\/a><h3>3.1. Curso de la prescripci\u00f3n<\/h3>\n<p>Es curioso que se admita que hay un \u201cgrave problema\u201d, y que al mismo tiempo se lo haya aumentado. Lo cierto es que, guste o no, la norma existe.<\/p>\n<p>Es tambi\u00e9n llamativo que dicha norma genere cr\u00edticas de ambos lados, tanto para quienes esper\u00e1bamos una soluci\u00f3n al problema de los t\u00edtulos provenientes de donaciones, como para quienes defienden a ultranza la protecci\u00f3n de la leg\u00edtima.<\/p>\n<p>En efecto, algunos afirman que<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 con esta norma se desprotege a la leg\u00edtima por cuanto mientras est\u00e1 corriendo dicho plazo de prescripci\u00f3n adquisitiva, el heredero forzoso presuntivo no tiene acci\u00f3n para defenderse, la cual reci\u00e9n le nace con la muerte del donante, cuando adquiere la calidad de heredero, en cuya oportunidad frecuentemente ya se habr\u00e1 cumplido aquel plazo de diez a\u00f1os, con lo cual se consuma la lesi\u00f3n a la leg\u00edtima. En otras palabras, cuando nace la acci\u00f3n, ya ser\u00e1 ineficaz por causa de un plazo de prescripci\u00f3n que corri\u00f3 cuando aquella a\u00fan no hab\u00eda nacido, contrariando as\u00ed un principio jur\u00eddico elemental: el curso de la prescripci\u00f3n nace con la acci\u00f3n. Esto es, aunque el derecho exista, la prescripci\u00f3n no corre si no est\u00e1 abierta y expedita la acci\u00f3n del interesado al cual se le va a oponer aquella prescripci\u00f3n. Resulta claro, adem\u00e1s, que con el arbitrio proyectado se lesiona el derecho de defensa del heredero forzoso perjudicado por la donaci\u00f3n del autor de la sucesi\u00f3n. Adem\u00e1s, se desconoce otra elemental noci\u00f3n sucesoria: el c\u00e1lculo de la leg\u00edtima reci\u00e9n se puede efectuar despu\u00e9s de fallecer el causante, sobre la masa de bienes que dej\u00f3 en ese momento, menos las deudas, a cuyo resultado se suman el valor de las donaciones que hizo en vida. Y es en esta oportunidad, y no en vida del causante, que podr\u00e1 el heredero forzoso determinar si su porci\u00f3n leg\u00edtima ha sido o no violada por el acto liberal de su causante; y si comprueba la lesi\u00f3n, entonces reci\u00e9n podr\u00e1 ejercer la acci\u00f3n protectora, que es la de reducci\u00f3n. Por consiguiente, consideramos que es absolutamente inviable que el curso de esta prescripci\u00f3n adquisitiva del donatario o de sus sucesores empiece a correr desde que entraron en posesi\u00f3n del bien donado en vida del donante. La \u00fanica prescripci\u00f3n oponible al heredero forzoso perjudicado en su leg\u00edtima por la donaci\u00f3n de su causante es aquella que empieza a correr desde el fallecimiento de \u00e9ste \u00faltimo. <a id=\"footnote-161507-6-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-6\">6<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>No comparto esta tesitura. En primer lugar, es clara la norma cuando establece como requisito diez a\u00f1os de posesi\u00f3n, de modo que el c\u00f3mputo comienza con el inicio de la posesi\u00f3n, no desde la muerte del causante. En segundo lugar, en los fundamentos se alude a la prescripci\u00f3n adquisitiva. Es muy distinto el inicio del c\u00f3mputo cuando se trata de la usucapi\u00f3n, que cuando se trata de la prescripci\u00f3n liberatoria.<\/p>\n<p>El inicio del c\u00f3mputo de la prescripci\u00f3n adquisitiva est\u00e1 dado por el inicio de la posesi\u00f3n; de ah\u00ed la necesaria interrelaci\u00f3n que debe existir entre estos dos elementos: posesi\u00f3n y tiempo. Cuando hay un t\u00edtulo se presume, salvo prueba en contrario, que la posesi\u00f3n se inicia en la fecha del t\u00edtulo (arts.\u00a01903 y 1914). Esta es la regla general, mientras que dispone el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1898 que: \u201cSi la cosa es registrable, el plazo de la posesi\u00f3n \u00fatil se computa a partir de la registraci\u00f3n del justo t\u00edtulo\u201d. Ahora bien, teniendo en cuenta lo dispuesto por el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1903, primera parte, y procurando interpretar ambas normas, cabe entender que lo dispuesto en el segundo p\u00e1rrafo del 1898 rige para las cosas muebles cuya registraci\u00f3n sea constitutiva.<\/p>\n<p>Bajo determinadas circunstancias, el inicio de la posesi\u00f3n se presume: as\u00ed el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1914 del C\u00f3digo Civil y Comercial dispone que: \u201cSi media t\u00edtulo se presume que la relaci\u00f3n de poder comienza desde la fecha del t\u00edtulo\u201d.<\/p>\n<p>Lo mismo ocurre en supuestos en que la posesi\u00f3n ha sido otorgada mediante un boleto de compraventa o una escritura traslativa de dominio suscripta por quien no es el verdadero propietario, o por quien carece de capacidad para celebrar tal acto.<\/p>\n<p>Como resulta del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1903, tal presunci\u00f3n admite prueba en contrario. Asimismo, al ser posible la accesi\u00f3n de posesiones, la presunci\u00f3n rige no solo en relaci\u00f3n al t\u00edtulo que presente el poseedor, sino tambi\u00e9n respecto del t\u00edtulo de su antecesor. <a id=\"footnote-161507-7-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-7\">7<\/a><\/p>\n<p>Como consecuencia de los extremos precedentemente indicados, se resalta la importancia de determinar la fecha en que se adquiri\u00f3 la posesi\u00f3n, para que a partir de ese momento se compute el plazo de diez a\u00f1os. No obstante, puede resultar innecesaria la determinaci\u00f3n del d\u00eda exacto en que se inici\u00f3 la posesi\u00f3n, por ejemplo cuando \u00e9sta se extendi\u00f3 por un plazo muy superior al indicado en la norma.<\/p>\n<p>He dicho precedentemente que el plazo se computa, en principio, desde que se\u00a0adqui\u00adri\u00f3 la posesi\u00f3n; sobre el punto, resulta de aplicaci\u00f3n lo dispuesto por el art\u00edculo\u00a06 del\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCCN<\/a>: \u201cd\u00eda es el intervalo que corre de medianoche a medianoche [\u2026] los plazos fijados de meses o a\u00f1os se computan de fecha a fecha\u201d. Es en virtud de esta norma\u00a0que el plazo comienza a correr desde las 24 horas del d\u00eda en que se adquiri\u00f3 la posesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Otra cuesti\u00f3n a determinar es cu\u00e1ndo empieza a contarse el tiempo en materia de\u00a0<strong>derechos condicionales o a plazo<\/strong>. La prescripci\u00f3n se cumple a favor del tercero que ha entrado en la posesi\u00f3n real de la cosa; esas acciones reales quedar\u00e1n extinguidas como consecuencia de la prescripci\u00f3n adquisitiva de la cosa, comenzada, a pesar de la existencia de tales derechos, desde el d\u00eda de la posesi\u00f3n. <a id=\"footnote-161507-8-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-8\">8<\/a>\u00a0El hecho de que el perjudicado por la prescripci\u00f3n tenga un derecho sujeto a plazo o a condici\u00f3n suspensiva no impide que se consume a la usucapi\u00f3n. Lo mismo cabe decir de un futuro heredero cuya leg\u00edtima puede, eventualmente, estar siendo afectada.<\/p>\n<p>Como consecuencia de lo expuesto, debe se\u00f1alarse que la existencia de derechos condicionales o a plazo no es \u00f3bice para considerar que el inicio de la posesi\u00f3n representa el punto de partida para el c\u00f3mputo del tiempo indicado por el C\u00f3digo para usucapir. Esta opini\u00f3n resulta congruente con toda idea de justicia, toda vez que lo contrario resultar\u00eda sumamente injusto. Pi\u00e9nsese en el ejemplo dado por Are\u00e1n en que el poseedor lleva 20 a\u00f1os en la posesi\u00f3n del inmueble, convencido de que ha usucapido, y que al promover la acci\u00f3n declarativa toma conocimiento de que aquel contra quien prescribi\u00f3 ten\u00eda un derecho condicional y la condici\u00f3n no se hab\u00eda cumplido. <a id=\"footnote-161507-9-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-9\">9<\/a>\u00a0Es por ello que aun cuando la condici\u00f3n no estuviera cumplida, el interesado puede hacer valer la posesi\u00f3n de la cosa para s\u00ed que detenta.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n estaba bien definida en el\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo de V\u00e9lez<\/a>. Dispon\u00eda el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 3961 que la prescripci\u00f3n a favor de un tercero corr\u00eda \u201caunque la persona contra la cual corriese se encontrase, por raz\u00f3n de una condici\u00f3n no cumplida o por un t\u00e9rmino a\u00fan no vencido, en la imposibilidad del ejercicio de sus derechos\u201d.<\/p>\n<p>Explicaba el codificador en la nota a dicha norma, al seguir las opiniones de Aubry y Rau, Merlin, Toullier y Duranton, que<\/p>\n<blockquote><p>Las disposiciones anteriores sobre la prescripci\u00f3n de los cr\u00e9ditos condicionales y de las acciones de garant\u00eda, no comprenden la adquisici\u00f3n de los derechos reales, ni la extinci\u00f3n de iguales derechos a beneficio de un tercer poseedor de la cosa. La prescripci\u00f3n de las acciones personales est\u00e1 fundada \u00fanicamente en la negligencia del acreedor para perseguir su derecho, pues el deudor no puede ignorar la existencia de la obligaci\u00f3n; pero en la prescripci\u00f3n de los derechos reales, que est\u00e1 fundada sobre la posesi\u00f3n de la cosa, ella debe poderse cumplir, a pesar de los obs\u00adt\u00e1cu\u00adlos temporarios que impidan a la persona en cuyo perjuicio procede, de ejercer su derecho [\u2026] La prescripci\u00f3n de los derechos reales no alcanzar\u00eda los motivos de su creaci\u00f3n, si el curso de ella debiera ser discontinuado por efecto de una condici\u00f3n o de un t\u00e9rmino.<\/p><\/blockquote>\n<p>En suma, cuando se trata de la prescripci\u00f3n adquisitiva, no rige la regla <em>contra non valentem agere non currit praescriptio<\/em>, ni la conocida <em>actioni non natae<\/em>, que gobiernan la prescripci\u00f3n extintiva. Mientras viva el donante el eventual heredero, como tal, no tiene derecho ni acci\u00f3n algunos, sino simple expectativa, inoponible a la usucapi\u00f3n cumplida.<\/p>\n<p>No hay que olvidar que cualquier bien del donante (futuro causante) puede estar siendo pose\u00eddo por un tercero y ser adquirido por usucapi\u00f3n. En tal caso, los eventuales herederos no podr\u00edan luego desconocer la prescripci\u00f3n cumplida. Por ende, no puede negarse la posesi\u00f3n del donatario, por hip\u00f3tesis mejor posicionado que un mero intruso.<\/p>\n<p>Las razones expuestas tambi\u00e9n permiten descartar la interpretaci\u00f3n de que deba computarse el plazo de diez a\u00f1os a partir del 1 de agosto de 2015, fecha de entrada en vigencia del nuevo C\u00f3digo. Como se\u00f1al\u00e9, el plazo debe correr desde el inicio de la posesi\u00f3n, lo que normalmente coincidir\u00e1 con la fecha del t\u00edtulo, pero no necesariamente.<\/p>\n<p>Esto tiene inter\u00e9s para donaciones realizadas a terceros no legitimarios, cuya situaci\u00f3n no estaba consolidada antes de entrar a regir el nuevo C\u00f3digo. Ahora, si transcurren 10 a\u00f1os de posesi\u00f3n, podr\u00edan invocar este l\u00edmite a la acci\u00f3n de reducci\u00f3n, se trate de donaciones anteriores o posteriores al 1 de agosto de 2015.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"32-naturaleza-de-la-consolidacion\"><\/a><h3>3.2. Naturaleza de la consolidaci\u00f3n<\/h3>\n<p>Como se adelant\u00f3, en el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo\u00a02459\u00a0se limitan los alcances de los efectos reipersecutorios de la acci\u00f3n de reducci\u00f3n, admiti\u00e9ndose que el donatario poseedor oponga la excepci\u00f3n de prescripci\u00f3n adquisitiva breve. De este modo se intenta solucionar el grave problema que las donaciones tienen en el tr\u00e1fico jur\u00eddico.<\/p>\n<p>Para algunos, el plazo de 10 a\u00f1os fijado por el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 2459 importa una especie de inoponibilidad o restricci\u00f3n de ejercicio de la acci\u00f3n de reducci\u00f3n. <a id=\"footnote-161507-10-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-10\">10<\/a><\/p>\n<p>Para otros, se trata de un plazo de caducidad, <a id=\"footnote-161507-11-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-11\">11<\/a>\u00a0operando como resultado de la inacci\u00f3n del acreedor, por no haber ejercido su derecho durante un cierto plazo antes de haber acontecido un hecho futuro. Esto provoca la aniquilaci\u00f3n total del derecho y no solamente de la acci\u00f3n para reclamarlo, siendo una de las diferencias estructurales con la prescripci\u00f3n, lo cual no comparto, pues no habr\u00e1 inacci\u00f3n del acreedor si el donante est\u00e1 vivo. <a id=\"footnote-161507-12-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-12\">12<\/a>\u00a0Sin embargo, esto podr\u00eda ser as\u00ed si no fuera por el \u00faltimo agregado de la norma; en efecto, el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1901 permite la uni\u00f3n de posesiones.<\/p>\n<p>El\u00a0<a href=\"http:\/\/campus.usal.es\/~derepriv\/refccarg\/proyecto\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">proyecto de 1998<\/a>\u00a0permit\u00eda interpretar un plazo de caducidad, pues limitaba la reducci\u00f3n a las donaciones hechas por el causante \u201cen los diez a\u00f1os anteriores a su deceso\u201d (art.\u00a02402), consagrando, de este modo, un plazo de caducidad para las donaciones anteriores a los diez a\u00f1os, que se volv\u00edan inatacables. En cambio, el C\u00f3digo actual alude a la posesi\u00f3n durante 10 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Por otro lado, aludir a la caducidad o al plazo resolutorio supone que un plazo est\u00e1 corriendo a favor del legitimario perjudicado, quien si no demanda la reducci\u00f3n dentro del per\u00edodo de 10 a\u00f1os pierde su derecho. Pero, como ya expliqu\u00e9, no est\u00e1 corriendo a\u00fan ning\u00fan plazo a favor del heredero cuya leg\u00edtima no fue respetada. Ni siquiera se sabe si esto es as\u00ed, pues reci\u00e9n se sabr\u00e1 cuando muera el donante. El plazo que corre es a favor del poseedor o de sus sucesores, y a ese t\u00e9rmino no lo podemos llamar caducidad, se trata de la posesi\u00f3n apta para la prescripci\u00f3n.<\/p>\n<p>La caducidad no se suspende ni se interrumpe (art.\u00a02567). Aqu\u00ed, en cambio, el plazo de 10 a\u00f1os est\u00e1 apoyado en la posesi\u00f3n, la que puede sufrir interrupciones. Justamente, el C\u00f3digo exige que la posesi\u00f3n apta para la usucapi\u00f3n sea continua (art.\u00a01900).<\/p>\n<p>Para Azpiri, no se trata de un caso de prescripci\u00f3n adquisitiva sino de una defensa que puede oponer el demandado a la procedencia de la acci\u00f3n de reducci\u00f3n, por la donaci\u00f3n y la posesi\u00f3n del bien donado durante diez a\u00f1os, y no como consecuencia de la prescripci\u00f3n adquisitiva. <a id=\"footnote-161507-13-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-13\">13<\/a>\u00a0En verdad, tambi\u00e9n la prescripci\u00f3n puede hacerse valer como defensa (art.\u00a02551).<\/p>\n<p>Lo cierto es que en los fundamentos se alude a la prescripci\u00f3n \u201cbreve\u201d. Adem\u00e1s, se requiere la posesi\u00f3n; el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo\u00a02459\u00a0lleva por t\u00edtulo \u201cprescripci\u00f3n adquisitiva\u201d y, por si fuera poco, el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 2459 remite al 1901, que regula la accesi\u00f3n de posesiones. Como es sabido, la uni\u00f3n o accesi\u00f3n tiene inter\u00e9s en materia de prescripci\u00f3n adquisitiva. Esa es su gran utilidad en el C\u00f3digo actual, m\u00e1xime al haberse suprimido el requisito de la anualidad para intentar acciones posesorias.<\/p>\n<p>Ahora bien, se ha dicho que mal puede visualizarse un caso de prescripci\u00f3n breve cuando esta requiere justo t\u00edtulo y buena fe, recaudos que aqu\u00ed no concurren. Esto es cierto. No hay en este caso un supuesto como el que califica el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1902, dado que no se est\u00e1 en presencia de un otorgante que no es capaz o que no est\u00e1 legitimado para el acto de trasmisi\u00f3n. Por hip\u00f3tesis, el donante transmiti\u00f3 lo que le pertenec\u00eda y no una cosa ajena.<\/p>\n<p>Se\u00f1ala Guardiola<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 de la letra del precepto en cuesti\u00f3n, independientemente de la igualdad del plazo (diez a\u00f1os), no resulta la necesidad de concurrencia de los otros dos requisitos de aquella (justo t\u00edtulo y buena fe). El primero se encontrar\u00e1 necesariamente superado en tanto habr\u00e1 un t\u00edtulo suficiente de adquisici\u00f3n de la donaci\u00f3n (no es nula), aunque se trate de un dominio imperfecto <a id=\"footnote-161507-14-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-14\">14<\/a>, resoluble por una condici\u00f3n legal. En relaci\u00f3n a la buena fe, soslaya \u2013m\u00e1s all\u00e1 de la gen\u00e9rica remisi\u00f3n al ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1901 de uni\u00f3n de posesiones para ambas clases de prescripci\u00f3n\u2013 las distintas situaciones entre donatarios directos y subadquirentes y seg\u00fan haya sido a legitimarios o extra\u00f1os, sin suministrar criterios de apreciaci\u00f3n en relaci\u00f3n al comportamiento frente a un hecho incierto (el perjuicio a la leg\u00edtima) independiente del conocimiento o no que se tenga de la existencia de eventuales perjudicados. Las directrices de los ar\u00adt\u00edcu\u00adlos 1902 y 1918 CCiv.yCom. en cuanto a la buena fe se revelan insuficientes: el derecho a la posesi\u00f3n resulta de una causa jur\u00eddica id\u00f3nea y v\u00e1lida, del examen de la documentaci\u00f3n y constancias registrales (estudio de t\u00edtulos) raramente resultar\u00e1 una sospecha que d\u00e9 lugar a un error inexcusable y no se indican los actos concretos de verificaci\u00f3n que debiera realizar. <a id=\"footnote-161507-15-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-15\">15<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>En mi opini\u00f3n, se trata de un supuesto especial de prescripci\u00f3n de diez a\u00f1os.<\/p>\n<p>No es el \u00fanico caso. Como es sabido, el C\u00f3digo, cuando hay mala fe, exige 20 a\u00f1os para la prescripci\u00f3n larga (art.\u00a01899). Sin embargo, el mismo ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1899 establece un caso especial donde bastan 10 a\u00f1os. Esto es cuando se ha pose\u00eddo una cosa mueble registrable, no hurtada ni perdida, pero no se hizo la inscripci\u00f3n (requisito para que haya buena fe), y se recibi\u00f3 la cosa del titular registral o de su cesionario sucesivo.<\/p>\n<p>Esto significa que el legislador, si as\u00ed lo pretende, puede fijar reglas generales para la prescripci\u00f3n larga y la corta, y luego fijar excepciones a dichos principios. Esto es lo que sucede con la acci\u00f3n de reducci\u00f3n, pues la posesi\u00f3n de 10 a\u00f1os la detiene, sin necesidad de justo t\u00edtulo. En verdad, aqu\u00ed hay un t\u00edtulo suficiente, que genera un derecho real revocable, imperfecto. Esto a su vez armoniza con otra regla general del C\u00f3digo, que establece que el dominio revocable se consolida si transcurren 10 a\u00f1os sin haberse cumplido la condici\u00f3n resolutoria (ver art.\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">1965<\/a>). Tambi\u00e9n el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1972 limita las cl\u00e1usulas de inenajenabilidad al t\u00e9rmino de diez a\u00f1os.<\/p>\n<p>Cabe tambi\u00e9n preguntarse por qu\u00e9 debe estar en mejor situaci\u00f3n el adquirente\u00a0<em>a non domino<\/em>, de una cosa ajena, que quien adquiere de su leg\u00edtimo propietario, como ocurre con el donatario. Si es factible sanear aquella situaci\u00f3n por el transcurso del tiempo, no veo motivos para impedirlo en la segunda, que no ha sido irregular.<\/p>\n<p>Lo importante es que haya un t\u00edtulo v\u00e1lido, y el derivado de una donaci\u00f3n lo es. El fundamento y finalidad del instituto de la prescripci\u00f3n es asegurar la paz y el orden jur\u00eddico al conferir estabilidad a las relaciones de derecho, torn\u00e1ndolas inatacables por el transcurso del tiempo.<\/p>\n<p>Una consideraci\u00f3n especial merece la buena fe, pues nadie que obre de mala fe debe ser protegido. Lo que hay que observar es qu\u00e9 se entiende por buena fe, ya que ser donatario no es sin\u00f3nimo de buena fe, aunque el donatario o sus sucesores sepan que pueden sufrir una acci\u00f3n de reducci\u00f3n durante los primeros diez a\u00f1os. La buena fe significa no estar persuadido de haber adquirido leg\u00edtimamente. Para que haya mala fe debe haber existido negligencia para no advertir un error de hecho inexcusable, o haber incurrido en un error de derecho.<\/p>\n<p>Lo cierto es que la donaci\u00f3n es un contrato v\u00e1lido; nada tiene de malo, salvo la posibilidad de estar expuesto a una eventual acci\u00f3n de reducci\u00f3n. El estudio de t\u00edtulos revelar\u00e1 la existencia de una donaci\u00f3n, y no por ello el adquirente debe ser reputado de mala fe. <a id=\"footnote-161507-16-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-16\">16<\/a>\u00a0Sabe cu\u00e1les son las reglas y que su dominio es imperfecto, pero eso no obsta a esta suerte de prescripci\u00f3n breve.<\/p>\n<p>Distinta ser\u00eda la situaci\u00f3n, en mi opini\u00f3n, si hubiera alg\u00fan vicio o irregularidad en la cadena de transmisiones. Si ella pudo ser advertida, habr\u00e1 mala fe y, en mi opini\u00f3n, no ser\u00eda suficiente con el plazo de 10 a\u00f1os. La remisi\u00f3n al ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1901, que permite la uni\u00f3n de las posesiones <a id=\"footnote-161507-17-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-17\">17<\/a>, impone que tal prescripci\u00f3n debe fundarse en la buena fe, ya que el p\u00e1rrafo final de este \u00faltimo ar\u00adt\u00edcu\u00adlo dice que en la prescripci\u00f3n breve las posesiones deben ser de buena fe y estar ligadas por un v\u00edncu\u00adlo jur\u00eddico. Sumado a ello, el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1902 exige el estudio de los t\u00edtulos antecedentes.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n podr\u00eda considerarse que la remisi\u00f3n al ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1901 no incluye la \u00faltima parte. La buena fe y el v\u00edncu\u00adlo jur\u00eddico conforman requisitos para la prescripci\u00f3n adquisitiva breve, la que debe escindirse de la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n de reducci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, creo que es altamente deseable la exigencia de buena fe, como un principio del derecho. No encuentro motivos para proteger a un adquirente de mala fe. Pero claro, insisto, que haya una donaci\u00f3n como antecedente no debe ser asimilado a un caso de mala fe, sino de una situaci\u00f3n imperfecta que puede ser consolidada a trav\u00e9s de la posesi\u00f3n. La cosa ya fue adquirida leg\u00edtimamente, y lo que hace esta prescripci\u00f3n es consolidar la adquisici\u00f3n y ponerla a resguardo de todo reclamo.<\/p>\n<p>La donaci\u00f3n, cuando es reputada inoficiosa, no implica que queda sujeta a alguna causal de ineficacia, producto de una nulidad sino que, por el contrario, es un contrato v\u00e1lido y perfecto que \u2014en todo caso\u2014 podr\u00e1 ser objeto de su reducci\u00f3n (art.\u00a02453) por los herederos legitimarios que la reclamen, al verificarse los extremos que la norma indica respecto de la porci\u00f3n leg\u00edtima de los herederos del donante (art.\u00a02444 y ss.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"33-acerca-de-la-sentencia\"><\/a><h3>3.3. Acerca de la sentencia<\/h3>\n<p>La prescripci\u00f3n, dispone el C\u00f3digo, puede hacerse valer por v\u00eda de acci\u00f3n de excepci\u00f3n (art.\u00a02551), y, a diferencia de la caducidad (art.\u00a02572), no puede ser invocada de oficio por el juez (art.\u00a02552). En el caso de que se la oponga a una acci\u00f3n de reducci\u00f3n, es claro que ser\u00e1 articulada como excepci\u00f3n; no tiene sentido por v\u00eda de acci\u00f3n, ya que el donatario o sus sucesores ya han adquirido el dominio.<\/p>\n<p>El\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCCN<\/a>\u00a0menciona en el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1903, segundo p\u00e1rrafo, que \u201cla sentencia declarativa de prescripci\u00f3n breve tiene efecto retroactivo al tiempo en que comienza la posesi\u00f3n\u201d. La sentencia es declarativa ya que, como dije, el derecho real ya fue adquirido al momento de perfeccionarse la donaci\u00f3n. Cabe entender que aqu\u00ed la sentencia ser\u00e1 aquella que admita la defensa de prescripci\u00f3n y, por ende, rechace la acci\u00f3n de reducci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es l\u00f3gico el efecto retroactivo pues el donatario ya adquiri\u00f3 el derecho real y la posesi\u00f3n de 10 a\u00f1os lo protege de una eventual acci\u00f3n de reducci\u00f3n. De tal forma, son v\u00e1lidos y tambi\u00e9n se consolidan los actos de disposici\u00f3n que pudiere haber efectuado el donatario.<\/p>\n<p>A diferencia de lo que ocurre en la prescripci\u00f3n larga (art.\u00a01905), la sentencia que declara la prescripci\u00f3n breve tiene efecto retroactivo al momento que comenz\u00f3 la posesi\u00f3n, que ser\u00e1 \u2013si no se demuestra lo contrario\u2013 el de la fecha del justo t\u00edtulo o de la registraci\u00f3n, seg\u00fan el caso.<\/p>\n<p>Esto es l\u00f3gico ya que el poseedor que adquiri\u00f3 a t\u00edtulo gratuito es propietario frente a todos pero necesita consolidar su situaci\u00f3n respecto de un eventual heredero forzoso perjudicado en su leg\u00edtima, a quien la transmisi\u00f3n le resulta inoponible y puede reivindicar la cosa. As\u00ed, por ejemplo, si el donatario grav\u00f3 la cosa con usufructo o con hipoteca, y luego se dicta una sentencia que declara la prescripci\u00f3n breve, al tener efecto retroactivo tales derechos tambi\u00e9n se convalidan definitivamente. En cambio, si la sentencia no hiciera lugar a esta defensa de prescripci\u00f3n corta, no habr\u00eda tal efecto retroactivo. Los terceros no podr\u00edan alegar que ignoraban la imperfecci\u00f3n del derecho del donatario.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"34-prescripcion-liberatoria\"><\/a><h3>3.4. Prescripci\u00f3n liberatoria<\/h3>\n<p>Como principio general, la prescripci\u00f3n oponible al heredero forzoso perjudicado en su leg\u00edtima por la donaci\u00f3n del causante es la gen\u00e9rica de 5 a\u00f1os (art.\u00a02560\u00a0<a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCCN<\/a>), que empieza a correr desde el fallecimiento de este \u00faltimo. <a id=\"footnote-161507-18-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-18\">18<\/a>\u00a0El ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 2459 establece una excepci\u00f3n a ese principio, pues si han transcurrido los diez a\u00f1os de posesi\u00f3n, el poseedor puede hacer valer esa defensa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"4-bibliografia\"><\/a><h2>4. Bibliograf\u00eda<\/h2>\n<ul>\n<li>ARE\u00c1N, Beatriz, [comentario al art.\u00a04003], en Bueres, Alberto J. (dir.) y Highton, Elena I. (coord.),\u00a0<em>C\u00f3digo Civil y normas complementarias. An\u00e1lisis doctrinal y jurisprudencial<\/em>, t.\u00a06-B, Buenos Aires, Hammurabi, 2001.<br \/>\n\u2014\u00a0<em>Juicio de usucapi\u00f3n<\/em>, Buenos Aires, Hammurabi.<\/li>\n<li>AZPIRI, Jorge, \u201cLa leg\u00edtima en el anteproyecto de C\u00f3digo Civil\u201d, en\u00a0<em>Jurisprudencia Argentina<\/em>, Buenos Aires, AbeledoPerrot, n\u00famero especial, 15\/8\/2012 (t.\u00a02012-III, p.\u00a01393).<\/li>\n<li>BORDA, Guillermo A.,\u00a0<em>Tratado de derecho civil. Sucesiones<\/em>, t.\u00a02.<\/li>\n<li>CASAB\u00c9, Eleonora R., \u201c<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/2016\/11\/prescripcion-adquisitiva-caducidad-o-plazo-resolutorio\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u00bfPrescripci\u00f3n adquisitiva, caducidad o plazo resolutorio?<\/a>\u201d [online], en\u00a0<em>Revista del Notariado<\/em>, N\u00ba\u00a0<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/revista\/924-abr-jun-2016\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">924<\/a>, 2016, y en\u00a0<em>Anuario de la Revista del Notariado<\/em>, N\u00ba 3 (2016), Buenos Aires, Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, 2017.<\/li>\n<li>CER\u00c1VOLO, Francisco, \u201cDonaciones inoficiosas. Propuesta de modificaci\u00f3n del proyecto de C\u00f3digo\u201d, en\u00a0<em>La Ley<\/em>, Buenos Aires, La Ley, N\u00ba 211, 8\/11\/2012 (t.\u00a02012-F, p.\u00a0904).<br \/>\n\u2014 \u201cLos t\u00edtulos provenientes de donaciones a herederos forzosos no son observables\u201d, en\u00a0<em>La Ley<\/em>, Buenos Aires, La Ley, N\u00ba 206, 29\/10\/2010 (t.\u00a02010-F, p.\u00a0689).<br \/>\n\u2014 \u201cLa prescripci\u00f3n como figura jur\u00eddica con efectos subsanatorios de ineficacias escriturarias\u201d, en\u00a0<em>La Ley<\/em>, Buenos Aires, La Ley, N\u00ba 247, 24\/12\/2007 (t.\u00a02008-A, p.\u00a0692).<\/li>\n<li>DI LELLA, Pedro, \u201cAproximaci\u00f3n a las modificaciones m\u00e1s relevantes en materia de sucesiones que propone el anteproyecto de C\u00f3digo Civil\u201d, en\u00a0<em>Jurisprudencia Argentina<\/em>, Buenos Aires, AbeledoPerrot, n\u00famero especial, 15\/8\/2012 (t.\u00a02012-III, p.\u00a095).<br \/>\n\u2014 \u201cReducci\u00f3n de la donaci\u00f3n a heredero forzoso (o de c\u00f3mo la donaci\u00f3n es siempre t\u00edtulo imperfecto de dominio)\u201d, en\u00a0<em>Jurisprudencia Argentina<\/em>, Buenos Aires, N\u00ba 5955, 18\/10\/1995 (t.\u00a01995-IV, p.\u00a0687).<\/li>\n<li>FERRER, Francisco, C\u00d3RDOBA, Marcos M. y NATALE, Roberto M., \u00abObservaciones al proyecto de C\u00f3digo Civil y Comercial en materia sucesoria\u00bb, en <em>Revista de Derecho de Familia y de las Personas<\/em>, Buenos Aires, La Ley, N\u00ba 9 (octubre), 2012.<\/li>\n<li>GUARDIOLA, Juan J., \u201cLa usucapi\u00f3n en el nuevo C\u00f3digo\u201d, en\u00a0<em>Revista C\u00f3digo Civil y Comercial<\/em>, Buenos Aires, La Ley, n\u00ba 2, 2016, pp.\u00a019-43 (cita online AR\/DOC\/566\/2016).<\/li>\n<li>L\u00d3PEZ DE ZAVAL\u00cdA, Fernando J.,\u00a0<em>Contratos<\/em>, t.\u00a02, Buenos Aires, 2000.<\/li>\n<li>MART\u00cd, Diego M., \u201c<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/2015\/11\/donacion-a-herederos-legitimarios-aplicacion-del-codigo-civil-y-comercial-accion-de-reduccion-plazo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Donaci\u00f3n a herederos legitimarios. Aplicaci\u00f3n del C\u00f3digo Civil y Comercial. Acci\u00f3n de reducci\u00f3n. Plazo<\/a>\u201d [online], en\u00a0<em>Revista del Notariado<\/em>, N\u00ba\u00a0<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/?post_type=post&amp;revista=919&amp;s=\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">919<\/a>, 2015.<\/li>\n<li>MART\u00cdNEZ PAZ, Enrique, <em>Introducci\u00f3n al derecho de la sucesi\u00f3n hereditaria<\/em>, Buenos Aires, Tipogr\u00e1fica Editora Argentina, 1953.<\/li>\n<li>MOSSET ITURRASPE, Jorge, \u201cNaturaleza del dominio adquirido a trav\u00e9s de donaciones de quien tiene herederos forzosos. \u00bfSe trata de dominio imperfecto?\u201d, en\u00a0<em>Revista de Derecho Privado y Comunitario<\/em>, Santa Fe, Rubinzal-Culzoni, N\u00ba 2 \u201cSucesiones\u201d, 2000 (RC D 3301\/2012).<\/li>\n<li>SALVAT, Raymundo M.,\u00a0<em>Tratado de derecho civil argentino. Derechos reales\u00a0<\/em>(actualizado por Manuel J. ARGA\u00d1AR\u00c1S), Buenos Aires, Tipogr\u00e1fica Editora Argentina, t.\u00a02.<\/li>\n<li>SPOTA, Alberto G,\u00a0<em>Instituciones de derecho civil. Contratos<\/em>, t.\u00a08, Buenos Aires, Depalma, 1982.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"notas\"><\/a><h2>Notas<\/h2>\n<div class=\"footnotes\">\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-1\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-1-backlink\">1<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0BORDA, Guillermo,\u00a0<em>Tratado de derecho civil. Sucesiones<\/em><em>, t.\u00a02, \u00a7 972 y ss.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-2\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-2-backlink\">2<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Ver, entre muchos otros:\u00a0a) SPOTA, Alberto G,\u00a0<em>Instituciones de derecho civil. Contratos<\/em>, t.\u00a08, Buenos Aires, Depalma, 1982, pp.\u00a0316 y ss.;\u00a0b) MART\u00cdNEZ PAZ, Enrique,\u00a0<em>Introducci\u00f3n al derecho de la sucesi\u00f3n hereditaria<\/em>, Buenos Aires, Tipogr\u00e1fica Editora Argentina, 1953, p.\u00a0341;\u00a0c) CER\u00c1VOLO, Francisco, \u201cLos t\u00edtulos provenientes de donaciones a herederos forzosos no son observables\u201d, en\u00a0<em>La Ley<\/em>, Buenos Aires, La Ley, N\u00ba 206, 29\/10\/2010 (t.\u00a02010-F, p.\u00a0689).<br \/>\nAsimismo, el fallo plenario de las C\u00e1maras Civiles de la Capital Federal, de fecha 11\/6\/1912, en autos \u201cEscary, Jos\u00e9 c\/ Pietranera, Tancredi s\/ escrituraci\u00f3n\u201d (<em>Jurisprudencia Argentina<\/em>, N\u00ba 31, [t.\u00a05]), ha servido de interpretaci\u00f3n para doctrina y jurisprudencia posterior. Este fallo fue publicado en\u00a0<em>Revista del Notariado<\/em>, separata \u201c<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/Separata_simposio_Donaciones_2010.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Donaciones a herederos forzosos<\/a>\u201d, 2010, pp.\u00a065-71).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-3\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-3-backlink\">3<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>CER\u00c1VOLO, Francisco, \u201cLa prescripci\u00f3n como figura jur\u00eddica con efectos subsanatorios de ineficacias escriturarias\u201d, en\u00a0<em>La Ley<\/em>, Buenos Aires, La Ley, N\u00ba 247, 24\/12\/2007 (t.\u00a02008-A, p.\u00a0692).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-4\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-4-backlink\">4<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0CER\u00c1VOLO, Francisco, \u201cDonaciones inoficiosas. Propuesta de modificaci\u00f3n del proyecto de C\u00f3digo\u201d, en\u00a0<em>La Ley<\/em>, Buenos Aires, La Ley, N\u00ba 211, 8\/11\/2012 (t.\u00a02012-F, p.\u00a0904).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-5\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-5-backlink\">5<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ver: a) MART\u00cd, Diego M., \u201c<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/2015\/11\/donacion-a-herederos-legitimarios-aplicacion-del-codigo-civil-y-comercial-accion-de-reduccion-plazo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Donaci\u00f3n a herederos legitimarios. Aplicaci\u00f3n del C\u00f3digo Civil y Comercial. Acci\u00f3n de reducci\u00f3n. Plazo<\/a>\u201d [online], en\u00a0<em>Revista del Notariado<\/em>, N\u00ba\u00a0<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/?post_type=post&amp;revista=919&amp;s=\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">919<\/a>, 2015 (dictamen aprobado en forma un\u00e1nime por los miembros de la Comisi\u00f3n de Consultas Jur\u00eddicas del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires [expte. 16-641-15]); y\u00a0b) CASAB\u00c9, Eleonora R., \u201c<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/2016\/11\/prescripcion-adquisitiva-caducidad-o-plazo-resolutorio\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u00bfPrescripci\u00f3n adquisitiva, caducidad o plazo resolutorio?<\/a>\u201d [online], en\u00a0<em>Revista del Notariado<\/em>, N\u00ba\u00a0<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/revista\/924-abr-jun-2016\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">924<\/a>, 2016, y en\u00a0<em>Anuario de la Revista del Notariado<\/em>, N\u00ba 3 (2016), Buenos Aires, Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, 2017, p.\u00a0205, quien cita la opini\u00f3n de J. Alterini y las conclusiones de la 41\u00ba Convenci\u00f3n Notarial del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires (2015) [N.\u00a0del E.: ver conclusiones\u00a0<a href=\"https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/noticias\/capacitacion\/2015_07_07_41-Convencion-Notarial-Conclusiones.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>].<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-6\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-6-backlink\">6<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0FERRER, Francisco, C\u00d3RDOBA, Marcos M. y NATALE, Roberto M., \u00abObservaciones al proyecto de C\u00f3digo Civil y Comercial en materia sucesoria\u00bb, en\u00a0<em>Revista de Derecho de Familia y de las Personas<\/em>, Buenos Aires, La Ley, N\u00ba 9 (octubre), 2012, p.\u00a0127.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-7\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-7-backlink\">7<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>ARE\u00c1N, Beatriz, [comentario al art.\u00a04003], en Bueres, Alberto J. (dir.) y Highton, Elena I. (coord.),\u00a0<em>C\u00f3digo Civil y normas complementarias. An\u00e1lisis doctrinal y jurisprudencial<\/em>, t.\u00a06-B, Buenos Aires, Hammurabi, 2001, p.\u00a0723.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-8\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-8-backlink\">8<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0SALVAT, Raymundo M.,\u00a0<em>Tratado de derecho civil argentino. Derechos reales<\/em>\u00a0(actualizado por Manuel J. Arga\u00f1ar\u00e1s), Buenos Aires, Tipogr\u00e1fica Editora Argentina, t.\u00a02, p.\u00a0273.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-9\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-9-backlink\">9<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0Ver ARE\u00c1N, Beatriz,\u00a0<em>Juicio de usucapi\u00f3n<\/em>, Buenos Aires, Hammurabi, p.\u00a0126.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-10\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-10-backlink\">10<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0MART\u00cd, Diego M., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 5).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-11\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-11-backlink\">11<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0CASAB\u00c9, Eleonora R., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 5).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-12\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-12-backlink\">12<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0DI LELLA, Pedro, \u201cAproximaci\u00f3n a las modificaciones m\u00e1s relevantes en materia de sucesiones que propone el anteproyecto de C\u00f3digo Civil\u201d, en <em>Jurisprudencia Argentina<\/em>, Buenos Aires, AbeledoPerrot, n\u00famero especial, 15\/8\/2012 (t.\u00a02012-III, p.\u00a095).<\/p>\n<p><a id=\"footnote-161507-13\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-13-backlink\">13<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>AZPIRI, Jorge, \u201cLa leg\u00edtima en el anteproyecto de C\u00f3digo Civil\u201d, en\u00a0<em>Jurisprudencia Argentina<\/em>, Buenos Aires, AbeledoPerrot, n\u00famero especial, 15\/8\/2012 (t.\u00a02012-III, p.\u00a01393).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-14\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-14-backlink\">14<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0DI LELLA, Pedro, \u201cReducci\u00f3n de la donaci\u00f3n a heredero forzoso (o de c\u00f3mo la donaci\u00f3n es siempre t\u00edtulo imperfecto de dominio)\u201d, en\u00a0<em>Jurisprudencia Argentina<\/em>, Buenos Aires, N\u00ba 5955, 18\/10\/1995 (t.\u00a01995-IV, p.\u00a0687); MOSSET ITURRASPE, Jorge, \u201cNaturaleza del dominio adquirido a trav\u00e9s de donaciones de quien tiene herederos forzosos. \u00bfSe trata de dominio imperfecto?\u201d, en\u00a0<em>Revista de Derecho Privado y Comunitario<\/em>, Santa Fe, Rubinzal-Culzoni, N\u00ba\u00a02 \u201cSucesiones\u201d, 2000, pp.\u00a063-72 (RC D 3301\/2012).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-15\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-15-backlink\">15<\/a><strong>.<\/strong>\u00a0GUARDIOLA, Juan J., \u201cLa usucapi\u00f3n en el nuevo C\u00f3digo\u201d, en\u00a0<em>Revista C\u00f3digo Civil y Comercial<\/em>, Buenos Aires, La Ley, n\u00ba 2, 2016, pp.\u00a019-43 (cita online AR\/DOC\/566\/2016).<\/p>\n<p><a id=\"footnote-161507-16\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-16-backlink\">16<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>No puede soslayarse que el donante no sabe al momento de la donaci\u00f3n cu\u00e1l ser\u00e1 la composici\u00f3n del patrimonio que dejar\u00e1 como herencia; reci\u00e9n entonces podr\u00e1 decirse en propiedad, de acuerdo al art.\u00a02445, si \u201cfueron inoficiosas las donaciones\u201d, de acuerdo al monto de la leg\u00edtima (ver L\u00d3PEZ DE ZAVAL\u00cdA, Fernando J.,\u00a0<em>Contratos<\/em>, t.\u00a02, Buenos Aires, 2000, p.\u00a0732).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-17\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-17-backlink\">17<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>La uni\u00f3n de dos posesiones diversas, la del enajenante y la del adquirente, a t\u00edtulo singular fue introducida en el derecho de Justiniano con el objeto de permitirle al segundo gozar de los efectos de la posesi\u00f3n agregada. El t\u00e9rmino\u00a0<em>uni\u00f3n<\/em>\u00a0o\u00a0<em>accesi\u00f3n<\/em>\u00a0es una expresi\u00f3n figurada que indica el efecto jur\u00eddico de la idoneidad de la posesi\u00f3n precedente para integrarse a la posesi\u00f3n del adquirente. Para que pueda operarse la accesi\u00f3n de posesiones, debe satisfacerse un requisito: que proceda la una de la otra inmediatamente. El art.\u00a01901 permite m\u00e1s de una uni\u00f3n ya que usa el plural (\u201csus antecesores\u201d, \u201cotras\u201d), pero debe haber un encadenamiento sucesivo. Una persona no podr\u00eda unir su posesi\u00f3n a la del antecesor de su antecesor sin unir tambi\u00e9n la del segundo.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-161507-18\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-161507-18-backlink\">18<\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Lo cierto es que no hay en el nuevo C\u00f3digo Civil y Comercial una norma espec\u00edfica que siente que el curso de la prescripci\u00f3n de las acciones sucesorias corre desde la muerte del causante, como bien se establec\u00eda en el derogado art.\u00a03953 del viejo\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil<\/a>.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Naturaleza del plazo para sanear donaci\u00f3n en el CCCN. 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