{"id":4572,"date":"2017-03-14T14:34:37","date_gmt":"2017-03-14T14:34:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/?p=4572"},"modified":"2018-07-12T12:03:47","modified_gmt":"2018-07-12T15:03:47","slug":"editorial-no-926","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2017\/03\/editorial-no-926\/","title":{"rendered":"Editorial N\u00ba 926"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/left-hand\/2528376792\/\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-4583 size-full\" src=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/lago-soledad_700x300.jpg\" alt=\"lago-soledad_700x300\" width=\"700\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<pre style=\"text-align: right;\"><sup><em>Imagen:<\/em> <a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/left-hand\/\" target=\"_blank\">Stuart Richards<\/a>, <a href=\"https:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nd\/2.0\/\" target=\"_blank\">CC<\/a>.<\/sup><\/pre>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El valor del trabajo y el valor de las cosas<\/strong><\/p>\n<p>Hay momentos en la historia de los pa\u00edses, que por guerras, problemas econ\u00f3micos o lo que fuera, se producen situaciones en las que los inmuebles no se venden. Probablemente los compradores los encuentran caros y los vendedores piensan que lo que entregan est\u00e1 subvaluado para sus expectativas o para el precio abonado.<\/p>\n<p>Hace unos a\u00f1os, escribimos un art\u00edcu\u00adlo junto con mi hijo Alfonso, donde analiz\u00e1bamos los pasos necesarios para vender un inmueble en los Estados Unidos. Lo redactamos con posterioridad a los problemas con las hipotecas mal constituidas con pr\u00e9stamos que superaban en mucho el valor de los departamentos y que desat\u00f3 una serie de sucesos que hicieron bajar los valores de plaza fuertemente. Hoy, aparentemente, en algunos lugares ocurre lo mismo. Pero, de acuerdo con los diarios, se debe a un exceso de oferta y a un retiro de la demanda. En realidad, nuestro trabajo en ese momento no apuntaba a si se vend\u00edan o no muchos inmuebles sino al papel de los <em>notaries<\/em>, los abogados, los <em>realtors<\/em> y los registros.<\/p>\n<p>Lo cierto es que hay algunos tipos de inversiones que se pueden analizar bien en Estados Unidos. Especialmente en algunos estados, uno puede, con bastante facilidad, saber cu\u00e1nto se ha pagado por una casa o un determinado departamento a los sucesivos propietarios y eso da una idea del valor en que se vendi\u00f3 por ejemplo, en los \u00faltimos quince a\u00f1os.<\/p>\n<p>Claro que todos los departamentos o las casas no est\u00e1n en el mismo estado, pero si uno toma por ejemplo varios departamentos dentro de un edificio que tiene doscientos similares, teniendo en cuenta la altura en que est\u00e1n y las mejoras que tienen se puede obtener una idea bastante buena de su actual valor y sus posibilidades de venta futuras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La situaci\u00f3n de los profesionales independientes<\/strong><\/p>\n<p>Muchos de los que trabajamos como profesionales independientes tenemos a menudo dificultades para determinar el valor de nuestro trabajo. Es lo que m\u00e1s cuesta. Se utilizan distintos medios, lo que cambia tambi\u00e9n con las distintas profesiones: algunos arreglan un pago fijo y mensual sobre ciertos trabajos, otros cobran por hora de trabajo, otros un porcentaje sobre el trabajo hecho, que a veces puede ser bueno y otras, malo.<\/p>\n<p>Dependiendo del valor de la operaci\u00f3n, puede ser muy poco o puede ser mucho. La mayor\u00eda de los colegios profesionales tienen un arancel que trata de indicar una pauta, pero no es lo mismo hacer un poder a una compa\u00f1\u00eda que nos pide uno solo o que nos pide quince poderes y los hace caducar a todos a fin de a\u00f1o para otorgar nuevos.<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil valorar el trabajo. Hay trabajos chicos que nos dan muchos problemas y hay trabajos grandes que no tienen mucha complicaci\u00f3n. Lo que hay, en efecto, es un aumento de responsabilidad. De cualquier manera, en nuestra profesi\u00f3n siempre somos responsables y no podemos alegar que hicimos un trabajo m\u00e1s o menos, no podemos entregar un \u201ctal vez\u201d, la persona es due\u00f1a de la casa que compr\u00f3 o\u00a0no.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n nos afecta la situaci\u00f3n del pa\u00eds al momento en que nos encomiendan el trabajo y su realizaci\u00f3n. Y con los a\u00f1os hemos visto momentos mejores y peores.<\/p>\n<p>Hay que tambi\u00e9n tener en cuenta, al momento de fijar los honorarios, el tiempo que uno le dedica al estudio de cada tema. Es m\u00e1s f\u00e1cil tasar el valor de las cosas que la responsabilidad profesional, el tiempo de estudio y an\u00e1lisis que nos lleva a decir esto est\u00e1 bien o est\u00e1 mal. En general es m\u00e1s f\u00e1cil determinar el valor de una cosa por sus materiales que el valor del trabajo intelectual.<\/p>\n<p>Hay varios economistas que me interesan y cuyos art\u00edcu\u00adlos leo recurrentemente, pero hay uno, Juan Carlos de Pablo, al que siempre leo. En su columna, cuyo t\u00edtulo \u201cSerio, pero no solemne\u201d define su estilo, explica conceptos y situaciones que parecen complicados y los convierte en f\u00e1ciles de entender. El art\u00edcu\u00adlo debe ya tener unos a\u00f1os, pero es totalmente vigente y se llama \u201cTato Bores ense\u00f1a c\u00f3mo se fijan los precios\u201d. <a id=\"footnote-9071-1-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-9071-1\">1<\/a><\/p>\n<p>Como siempre hace, para explicar un tema toma la opini\u00f3n de otros economistas y utiliza lo que ellos escribieron para presentar todo de forma clara y simple. En este texto comienza explicando que el precio es el n\u00famero en el que se realiza una transacci\u00f3n. Que se realiza, no que se oferta, y sufre despu\u00e9s modificaciones. Hay bienes, por otra parte, que tienen su valor marcado todos los d\u00edas y uno los ve fluctuar para arriba, para abajo o mantener su valor, mientras que otros no.<\/p>\n<p>Los que fluct\u00faan son f\u00e1ciles de detectar. Se puede hacer eso todos los d\u00edas con acciones de compa\u00f1\u00edas que cotizan en la Bolsa, con el ma\u00edz, la soja, el trigo, el kilo de carne vacuna en pie y otros ejemplos que se les ocurran.<\/p>\n<p>Esto puede dar lugar a alegr\u00edas o tristezas, puede descubrirse cualquier d\u00eda h\u00e1bil de la semana cu\u00e1nto se gan\u00f3 o perdi\u00f3 y encontrarse que en un solo d\u00eda quiz\u00e1s se perdi\u00f3 m\u00e1s plata que la que ganada en todo el mes.<\/p>\n<p>Nos dice que Tato Bores contaba la siguiente historia:<\/p>\n<blockquote><p>Una persona entra en un local y pregunta por el precio de un cenicero. \u201cDiez pesos\u201d, contesta el vendedor. \u201c\u00a1C\u00f3mo, si enfrente lo venden a siete!\u201d, retruca el comprador. Entonces c\u00f3mprelo enfrente. Lo que ocurre es que enfrente se terminaron. \u201cAqu\u00ed, cuando se terminen, tambi\u00e9n los vamos a vender a siete\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>De Pablo concluye afirmando que \u201cen \u00e9pocas de control de cambios, el tipo de cambio oficial, es el precio al cual no se consiguen d\u00f3lares [\u2026] Lo que vale un inmueble se sabe cuando el comprador y vendedor se juntan, uno paga el precio y el otro entrega las llaves\u201d.<\/p>\n<p>Nadie se levanta todos los d\u00edas y calcula cu\u00e1nto vale la casa donde vive. El valor de esa casa estar\u00e1 formado por el precio que usted obtenga en el momento que la decida vender. Si la vende muy pero muy barata, puede ser que ese tampoco sea el precio, pero por ah\u00ed usted necesita la plata y no tiene posibilidades de esperar.<\/p>\n<p>Los precios relativos son el valor de una cosa en relaci\u00f3n a otra, por ejemplo una plancha vale tres pizzas. La variaci\u00f3n de los precios relativos obedece a causas reales y no inflacionarias, sube el precio del tomate si se quem\u00f3 parte de la cosecha, sube el precio relativo de determinadas zapatillas si se ponen de moda, disminuye el precio de una computadora cuando aparece una m\u00e1s moderna.<\/p>\n<p>A veces los gobiernos distorsionan los precios, por ejemplo con subsidios. Cuando se pone un precio m\u00e1ximo a la leche o a la electricidad o al gas, el usuario sabe que eso es barato pero que el costo de producci\u00f3n es m\u00e1s caro. \u201cEsto puede generar derroche, total, se lo regalan\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Otro tema<\/strong><\/p>\n<p>Cuando escribimos en nuestra <em>Revista<\/em> \u201cLa historia del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires\u201d, <a id=\"footnote-9071-2-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-9071-2\">2<\/a> en homenaje a sus ciento cincuenta a\u00f1os, dud\u00e1bamos de que la primera Buenos Aires hubiera sido fundada por Don Pedro de Mendoza como ciudad. No hab\u00eda acta de escribanos, no ten\u00eda Cabildo ni otros motivos. Sab\u00edamos que con el fundador hab\u00eda por lo menos un escribano, pero no sab\u00edamos si era m\u00e1s de uno ni sus nombres.<\/p>\n<p>Encontramos por casualidad una carta dirigida al diario La Naci\u00f3n del escribano J. Eduardo Scarso Japaze <a id=\"footnote-9071-3-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-9071-3\">3<\/a> donde se\u00f1alaba algunos conceptos relacionados con la labor de los escribanos de la \u00e9poca de la Conquista. He aqu\u00ed la parte pertinente de la nota:<\/p>\n<blockquote><p>\u2026 Es correcto \u2014como se\u00f1ala Casasbellas\u2014 que no se ha hallado documentaci\u00f3n oficial de la que surja la denominaci\u00f3n de \u201cR\u00edo de la Plata\u201d con la que ahora conocemos al otrora \u201cMar Dulce\u201d, descubierto por Sol\u00eds. \u201cSol\u00eds muere (1516) a manos de los nativos junto a los oficiales reales, uno de \u00e9stos, el escribano Pedro Alarc\u00f3n, con su protocolo a cuestas. El resto de la tripulaci\u00f3n, decapitada, emprende el regreso a Espa\u00f1a, pero algunos de ellos naufragan frente a las costas de la isla de Santa Catalina\u201d. La denominaci\u00f3n de \u201cR\u00edo de Sol\u00eds\u201d comenz\u00f3 a utilizarse en homenaje a su descubridor, pero ello no fue reconocido por los portugueses que entend\u00edan tener derechos en el \u00e1rea merced al Tratado de Tordesillas. Comenzaron a merodear por el estuario (Mart\u00edn Affonso de Souza), lo que origin\u00f3 una severa acta de advertencia v\u00eda notarial del rey de Espa\u00f1a hacia su vecino par de Portugal. Mientras tanto -sobre la base de ese no reconocimiento-, la versi\u00f3n portuguesa de \u201cR\u00edo de la Plata\u201d reemplazaba a la espa\u00f1ola de \u201cR\u00edo de Sol\u00eds\u201d. Con ello d\u00e1base a entender que, remontando el r\u00edo en direcci\u00f3n noroeste se pod\u00eda llegar hasta la codiciada \u201cSierra de la Plata\u201d (Potos\u00ed). Cuando Gaboto llega a la isla de Santa Catalina (1526) en pactado viaje a la isla de Las Especier\u00edas, cambiar\u00e1 de parecer influido por los n\u00e1ufragos de la expedici\u00f3n de Sol\u00eds, Enrique Montes y Melchor Ram\u00edrez; desacatar\u00e1 las directivas de la Corona y emprender\u00e1 la impensada aventura de internarse por el estuario. Al arribar Pedro de Mendoza a estas costas (1536), lo acompa\u00f1ar\u00e1n numerosos escribanos, entre ellos, el citado Melchor Ram\u00edrez, que hab\u00eda regresado a Espa\u00f1a con Gaboto. Otro de los escribanos ser\u00eda el andaluz Pero Hern\u00e1ndez que, adem\u00e1s de ejercer el oficio notarial, tuvo el m\u00e9rito de ser el primer cronista de estas latitudes, autor del libro \u201cComentarios de Alvar N\u00fa\u00f1ez Cabeza de Vaca, adelantado y gobernador de la provincia del R\u00edo de la Plata\u201d, publicado en 1555, es decir, doce a\u00f1os antes que el conocido \u201cViaje al R\u00edo de la Plata\u201d, citado por Casasbellas, del soldado alem\u00e1n Ulrico Schmidel.<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Un libro que nos interes\u00f3<\/strong><\/p>\n<p>No quiero cerrar sin antes una referencia al libro del escribano y exdiputado nacional Alberto Allende Iriarte <em>Otras historias que hacen la historia<\/em>. Como Jos\u00e9 Claudio Escribano dice en el pr\u00f3logo, \u201cuno lo lee como si se tratara de un diario en cuya lectura se pudiera penetrar por la secci\u00f3n que m\u00e1s atrape el inter\u00e9s personal de quien lo tiene en sus manos\u201d. Nos habla de la Academia Nacional del Notariado y hace rese\u00f1as de muchos notarios que llegamos a conocer, que fueron los art\u00edfices del cambio del notariado en nuestro pa\u00eds, en una b\u00fasqueda de jerarquizaci\u00f3n, conocimientos y exigencias que lo han llevado al nivel que ahora ocupa. <a id=\"footnote-9071-4-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-9071-4\">4<\/a><\/p>\n<p>Nos despedimos hasta el pr\u00f3ximo n\u00famero.<\/p>\n<p>Afectuosamente,<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>El director<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"notas\"><\/a><h6>Notas<\/h6>\n<div class=\"footnotes\">\n<div>\n<p><a id=\"footnote-9071-1\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-9071-1-backlink\">1<\/a><strong>.<\/strong> \u201c<a href=\"http:\/\/www.lanacion.com.ar\/1252836-tato-bores-ensena-como-se-fijan-los-precios\" target=\"_blank\">Tato Bores ense\u00f1a c\u00f3mo se fijan los precios<\/a>\u201d, en diario <em>La Naci\u00f3n<\/em>, domingo 11\/4\/2010.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-9071-2\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-9071-2-backlink\">2<\/a><strong>.<\/strong> Ver <a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/?post_type=post&amp;tema=historia-del-colegio-de-escribanos&amp;s=\" target=\"_blank\">aqu\u00ed<\/a>.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-9071-3\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-9071-3-backlink\">3<\/a><strong>.<\/strong> J. Eduardo Scarso Japaze fue director del Museo Notarial Argentino y presidente del Instituto de Investigaciones Hist\u00f3ricas Notariales del ahora Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires. Esta nota se public\u00f3 en el diario <em>La Naci\u00f3n<\/em>, el domingo 19\/9\/1999.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-9071-4\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-9071-4-backlink\">4<\/a><strong>.<\/strong> Allende Iriarte, Alberto, <em>Otras historias que hacen la historia<\/em>, Buenos Aires, Eder, 2016.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El valor del trabajo y el valor de las cosas. La situaci\u00f3n de los profesionales independientes. 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