{"id":419,"date":"2014-09-03T13:10:26","date_gmt":"2014-09-03T13:10:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/?p=419"},"modified":"2018-07-12T11:49:46","modified_gmt":"2018-07-12T14:49:46","slug":"a-proposito-de-ciertas-certificaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2014\/09\/a-proposito-de-ciertas-certificaciones\/","title":{"rendered":"A prop\u00f3sito de ciertas certificaciones"},"content":{"rendered":"<p><strong>Jos\u00e9 C. Carminio Castagno<\/strong>\u00a0(<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/biografia\/jose-carlos-carminio-castagno\/\">informaci\u00f3n sobre el autor<\/a>)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Deseo aclarar primeramente que este breve y presuroso<a href=\"#nota1\">(1)<\/a><a id=\"volver1\"><\/a>\u00a0aporte no apunta a la defensa de intereses corporativos sino a contribuir con un enfoque estrictamente t\u00e9cnico-jur\u00eddico.\u2005 Por ello \u2013y adem\u00e1s, como evidencia de que no se trata de una postura circunstancial\u2013, habr\u00e9 de reiterar aqu\u00ed ideas y fundamentos que he expuesto desde hace ya m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Comienzo afirmando que el escribano y el abogado poseen algunas incumbencias exclusivas (en tanto no se comparten con el otro): el ejercicio de la potestad fedante y la representaci\u00f3n y el patrocinio en los procesos judiciales, en ese orden (o, dicho sint\u00e9ticamente: la fe p\u00fablica y la litis).<a href=\"#nota2\">(2)<\/a><a id=\"volver2\"><\/a>\u00a0Y, asimismo, que comparten un \u00e1mbito de actividad jur\u00eddica concurrente en materia de asesoramiento, formulaci\u00f3n de dict\u00e1menes, estudios de t\u00edtulos y redacci\u00f3n de instrumentos privados.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pese a ello, los se\u00f1ores letrados proclaman y difunden \u2013con profusa publicidad\u2013 ser los \u00fanicos que saben derecho, extra\u00f1a pretensi\u00f3n que supongo debe haberse originado en el mayor contenido y duraci\u00f3n de la carrera universitaria de Abogac\u00eda<a href=\"#nota3\">(3)<\/a>.<a id=\"volver3\"><\/a>\u2005 Sin embargo, eso no se ajusta a lo que hoy sucede, ya que \u2013desde hace varios a\u00f1os\u2013 el de notario se ha convertido en un post\u00edtulo del de abogado en la gran mayor\u00eda de las universidades argentinas, circunstancia que bien podr\u00eda generar una situaci\u00f3n inversa: que los escribanos alardeasen de poseer una mejor formaci\u00f3n jur\u00eddica que dichos letrados.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">No obstante, la verdad es que \u2013como en todas las actividades\u2013 hay gente que sabe y otra que no (al menos, en lo que hace presumir \u2013s\u00f3lo <em>iuris tantum<\/em>\u2013 el t\u00edtulo que se ostenta).\u2005 As\u00ed, existen abogados y escribanos que conocen profundamente los temas societarios \u2013escribiendo con solvencia sobre ellos\u2013 y otros que carecen de nivel; notarios y abogados que saben y ense\u00f1an muy bien lo referido a los derechos reales y otros que casi ignoran esa materia.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En cuanto a otras argumentaciones que se esgrimen, no cabe duda de que la idea de acotar la incumbencia de los notarios s\u00f3lo a los actos de facci\u00f3n protocolar \u2013am\u00e9n de carecer de basamento jur\u00eddico\u2013 contradice frontalmente expresas normas del vigente <a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\">C\u00f3digo Civil<\/a><a href=\"#nota4\">(4)<\/a><a id=\"volver4\"><\/a> y de las leyes org\u00e1nicas locales (a las que aqu\u00e9l remite)<a href=\"#nota5\">(5)<\/a>.<a id=\"volver5\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Tambi\u00e9n as\u00ed resulta \u2013pero en sentido inverso\u2013 el empe\u00f1oso anhelo de que se consagre el patrocinio letrado para que cualquier persona, aunque sea plenamente capaz, pueda formalizar actos jur\u00eddicos (lo que convertir\u00eda al letrado \u2013por dar s\u00f3lo un ejemplo, de imposible soluci\u00f3n\u2013 en una especie de imprescindible alter ego de todo aquel que desee declarar su \u00faltima voluntad en la forma de testamento ol\u00f3\u00adgrafo).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Para elucidar toda esta problem\u00e1tica, se hace necesario ordenar las cuestiones que el tema suscita.\u2005 Y a tal fin, considero prioritario \u2013previo a examinar la \u201ccompetencia\u201d\u2013 analizar la \u201cfunci\u00f3n\u201d<a href=\"#nota6\">(6)<\/a>.<a id=\"volver6\"><\/a>\u2005 En efecto: dentro del g\u00e9nero de los funcionarios p\u00fablicos existen diversas especies, cada una de las cuales tiene atribuida una espec\u00edfica funci\u00f3n, de lo que deviene que un determinado acto pueda ser considerado tal.<a href=\"#nota7\">(7)<\/a><a id=\"volver7\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Habida cuenta de la importancia que los hechos tienen en el derecho<a href=\"#nota8\">(8)<\/a><a id=\"volver8\"><\/a>\u00a0y de su fugacidad temporal, resulta necesario arbitrar un medio a efectos de lograr la certeza de su acaecimiento y la perdurabilidad de dicha certidumbre.\u2005 A ello apunta la funci\u00f3n que el orden jur\u00eddico asigna a los oficiales p\u00fablicos,<a href=\"#nota9\">(9)<\/a><a id=\"volver9\"><\/a>\u00a0que consiste en declarar hechos por ellos sensorialmente percibidos, con autoridad de plena fe.<a href=\"#nota10\">(10)<\/a><a id=\"volver10\"><\/a>\u2005 Y no resulta ocioso subrayar, desde ya, que tales cargos deben ser creados por los \u00f3rganos legislativos.<a href=\"#nota11\">(11)<\/a><a id=\"volver11\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Necesariamente, dicha noci\u00f3n legal impone revisar cr\u00edtica y objetivamente la enumeraci\u00f3n contenida en el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 979, luego de lo cual corresponde concluir en que s\u00f3lo los incisos 1, 2, 4 y 10 refieren a instrumentos p\u00fablicos en sentido estricto.<a href=\"#nota12\">(12)<\/a><a id=\"volver12\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En cuanto al inciso 2, se\u00f1alo que en el art\u00edculo 688 del <em>Esbozo<\/em> de Freitas \u2013esclarecedora fuente de nuestro C\u00f3digo Civil, que resulta imprescindible para su correcta interpretaci\u00f3n\u2013 se hace referencia a \u201clos mismos escribanos o funcionarios\u201d, significando que no se trata de todos los funcionarios sino de los del precedente inciso 1: aquellos que est\u00e1n investidos de la misma funci\u00f3n fedante que est\u00e1 atribuida a los escribanos.<a href=\"#nota13\">(13)<\/a><a id=\"volver13\"><\/a>\u00a0Destaco, a t\u00edtulo de ejemplo, que la Ley Org\u00e1nica del Notariado de la Provincia de Entre R\u00edos N\u00ba 6200 \u2013en la que se distinguen con precisi\u00f3n las incumbencias fedatarias y profesionales del notario (arts.\u202f6 y 7, respectivamente)\u2013 consagra con claridad la naturaleza de los actos notariales extraprotolares en la segunda parte de su ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 71: \u201cLa intervenci\u00f3n extraprotocolar, cumplimentando los requisitos exigidos en la legislaci\u00f3n de fondo y en la presente, tendr\u00e1 el car\u00e1cter de instrumento p\u00fablico\u201d<a href=\"#nota14\">(14)<\/a>.<a id=\"volver14\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por lo que hace a los dict\u00e1menes de los peritos cal\u00edgrafos \u2013que, indudablemente, constituyen una opini\u00f3n t\u00e9cnica emitida por profesionales especializados en la materia\u2013 y aquellas \u201ccertificaciones\u201d que se realizan mediante el simple cotejo de una firma ya estampada con la que obra en el correspondiente registro \u2013hechas generalmente por empleados de instituciones de cr\u00e9dito, carentes de formaci\u00f3n espec\u00edfica para dicha tarea\u2013, no son actos de ejercicio de la fe p\u00fablica, por lo que no producen los efectos de tales.<a href=\"#nota15\">(15)<\/a><a id=\"volver15\"><\/a>\u00a0Y exactamente lo mismo ocurre \u2013pese a la meticulosidad que se advierte en la copia de las formalidades impuestas en los reglamentos que en la materia dictan los colegios de escribanos (enga\u00f1osa semejanza que se extiende a la terminolog\u00eda que se adopta, como \u201cfolios de actuaci\u00f3n\u201d, \u201clibros de registro\u201d, etc.)\u2013 con las efectuadas por los se\u00f1ores abogados.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Volviendo a la eficacia de dichos actos \u201ccertificantes\u201d, no est\u00e1 de m\u00e1s se\u00f1alar que \u2013aunque por v\u00eda de hip\u00f3tesis se admitiera que fuesen instrumentos p\u00fablicos\u2013 estar\u00edan alcanzados por la expresa nulidad que consagra el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 985 del vigente C\u00f3digo Civil, por el incompatible inter\u00e9s personal que los letrados tendr\u00edan en el asunto.<a href=\"#nota16\">(16)<\/a><a id=\"volver16\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En conclusi\u00f3n: se trata de un intento de asumir incumbencias ajenas, que parece inspirado en intereses econ\u00f3micos tanto del colegio como de sus miembros.<a href=\"#nota17\">(17)<\/a><a id=\"volver17\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Finalmente, resulta oportuno preguntarse si no es tiempo de sumar esfuerzos a fin de defender las compartidas incumbencias de los profesionales de las ciencias jur\u00eddicas \u2013cualesquiera sean sus t\u00edtulos o actividades\u2013 ante el renovado avance de otros sectores que carecen \u2013ellos s\u00ed\u2013 de una formaci\u00f3n especializada, en lugar de malgastarlos en torpes embestidas y en la creaci\u00f3n de fantasiosos productos de birlibirloque intelectual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"notas\"><\/a><h6>Notas<\/h6>\n<p><a id=\"nota1\"><\/a>(1) [N. del E.: esta columna fue solicitada al autor a ra\u00edz de eventos sucedidos en el mes de abril de 2014].<a href=\"#volver1\">(\u2191)<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota2\"><\/a>(2) En cuanto a la llamada jurisdicci\u00f3n voluntaria, la he tratado en la conferencia \u201cParticiones extrajudiciales de herencias: su registraci\u00f3n y homologaci\u00f3n judicial\u201d (LVIII Seminario de la Academia Nacional del Notariado; Buenos Aires, 29\/10\/2009).\u2005 Destaqu\u00e9 entonces, refutando las m\u00e1s difundidas opiniones en contrario: 1) que su denominaci\u00f3n no encuadra en ninguno de ambos conceptos, dado que el juez no ejerce la <em>iurisdictio<\/em> dirimiendo un conflicto y, en algunos casos, su intervenci\u00f3n es ineludible; 2) que se encuentra restringida a los supuestos expresamente determinados en cada caso por la ley; 3) que las resoluciones judiciales reca\u00eddas en dicho \u00e1mbito no hacen cosa juzgada respecto de terceros; 4) sus puntos de contacto y diferencias con la transacci\u00f3n, advirtiendo que tampoco se da siempre la existencia de derechos dudosos (ya que \u2013lo mismo que en los conflictos\u2013 las dudas deben persistir al momento de instarse la actividad jurisdiccional).\u2005 Agrego aqu\u00ed, a t\u00edtulo de mera observaci\u00f3n, que \u2013aunque no se lo propongan conscientemente\u2013 los abogados, por su propio quehacer, no desde\u00f1an la posibilidad de un eventual litigio.<a href=\"#volver2\">(\u2191)<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota3\"><\/a>(3)\u00a0Veinticinco o m\u00e1s materias, frente a alrededor de la mitad en Notariado \u2013que no inclu\u00edan el derecho comparado ni la jurisprudencia\u2013, programa luego ampliado a diecinueve asignaturas, con los mismos programas que Abogac\u00eda.<a href=\"#volver3\">(\u2191)<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota4\"><\/a>(4)\u00a0<em>V.\u2005g.<\/em>: art.\u202f3666, dado que es indudable que el pliego que contiene el testamento cerrado no es protocolo.\u2005 Otro caso expresamente previsto en un c\u00f3digo nacional se encontraba en el art.\u202f1021 del de Comercio, que confer\u00eda el car\u00e1cter de instrumento p\u00fablico a la p\u00f3liza de fletamento hecha \u201cpor escribano que d\u00e9 fe de haber sido otorgada en su presencia y la de dos testigos que suscriban, aunque no est\u00e9 protocolizada\u201d.<a href=\"#volver4\">(\u2191)<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota5\"><\/a>(5)\u00a0As\u00ed lo hace el inc.\u202f2 del art.\u202f979 (\u201cen la forma que las leyes hubieren determinado\u201d) y el art.\u202f998 (\u201cseg\u00fan las leyes en vigor\u201d).<a href=\"#volver5\">(\u2191)<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota6\"><\/a>(6) Remito a mi \u201c<a href=\"https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/biblioteca\/cgi-bin\/ESCRI\/ARTICULOS\/42675.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\">Teor\u00eda general del acto notarial<\/a>\u201d, publicada en <em>Revista del Notariado<\/em>, Buenos Aires, Colegio de Escribanos de la Capital Federal, n\u00ba 727, enero-febrero 1973, pp.\u202f17-102.\u2005 All\u00ed defino la competencia como el \u201cd\u00f3nde\u201d \u2013en sentido pluridimensional\u2013 del hacer jur\u00eddico, y la funci\u00f3n como el \u201cqu\u00e9\u201d de dicho hacer.<a href=\"#volver6\">(\u2191)<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota7\"><\/a>(7) En el punto 1.2. de la misma <a href=\"https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/biblioteca\/cgi-bin\/ESCRI\/ARTICULOS\/42675.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\">obra<\/a> explico que si a un juez en lo penal se le solicita que dicte una ley en sentido formal, aqu\u00e9l no es s\u00f3lo incompetente, ya que le falta algo m\u00e1s que competencia: carece de funci\u00f3n <em>legisferante<\/em> \u2013patolog\u00eda que propuse denominar ineptitud funcional\u2013, agregando en la nota 55 que \u201cTal situaci\u00f3n ha sido denominada, en ocasiones, incompetencia absoluta, r\u00f3tulo bajo el que se engloban supuestos heterog\u00e9neos (algunos de t\u00edpica incompetencia)\u201d.<a href=\"#volver7\">(\u2191)<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota8\"><\/a>(8) \u201c<em>Ex facto oritur ius<\/em>\u201d (\u201cno hay derecho que no provenga de un hecho\u201d), reza una antigua m\u00e1xima, citada por V\u00e9lez Sarsfield en la larga nota a la Secci\u00f3n II del Libro II de su C\u00f3digo. \u201cEl hecho es la figura suprema de la teor\u00eda mec\u00e1nica del derecho\u201d, afirma Carnelutti en su <em>Teor\u00eda general del derecho<\/em>.<a href=\"#volver8\">(\u2191)<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota9\"><\/a>(9) As\u00ed son mencionados los funcionarios p\u00fablicos investidos de potestad fedante \u2013que denomino <em>factidiccional<\/em>, remarcando que consiste en declarar hechos\u2013 en numerosos ar\u00adt\u00edcu\u00adlos del <a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\">C\u00f3digo Civil<\/a> (en algunos, m\u00e1s de una vez): 174, 178, 179, 181 a 189, 196, 248, 973, 980, 982, 983, 987, 990, 992, 993, 1008, 3138, 3141, 3145, 3146, 3201, 3690.<a href=\"#volver9\">(\u2191)<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota10\"><\/a>(10)\u00a0Esa es precisamente la noci\u00f3n que debe extraerse del art.\u202f993 \u2013verdadera piedra angular del concepto de instrumento p\u00fablico\u2013 en tanto la <em>fehaciencia<\/em> (plena fe) versa sobre \u201cla existencia material\u201d (acaecimiento) \u201cde los hechos que el oficial p\u00fablico hubiese anunciado\u201d (declarado) \u201ccomo cumplidos por \u00e9l mismo, o que han pasado en su presencia\u201d (por \u00e9l sensorialmente percibidos).<a href=\"#volver10\">(\u2191)<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota11\"><\/a>(11) Seg\u00fan se deduce del 3\u00ba p\u00e1rrafo de la segunda parte de la nota al art.\u202f997: \u201cAs\u00ed, las leyes y las ordenanzas municipales pueden crear oficiales p\u00fablicos sin el car\u00e1cter general de escribanos, ante quienes pasen algunos actos jur\u00eddicos especiales\u201d.<a href=\"#volver11\">(\u2191)<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota12\"><\/a>(12)\u00a0Me he ocupado extensamente de este tema en la conferencia \u201cReflexiones en torno al concepto de instrumento p\u00fablico\u201d \u2013dictada en la Academia Matritense del Notariado el 18\/5\/1995 e incluida en el t. XXXV (1996) de los anuarios de dicha corporaci\u00f3n\u2013, a la que remito.\u2005 Reiter\u00e9 all\u00ed la divisi\u00f3n de los instrumentos p\u00fablicos que hab\u00eda formulado en 1972: a) Impropios: no encuadran en la noci\u00f3n provista por el art.\u202f993: 1) por la protecci\u00f3n penal (<em>v.\u2005g.<\/em>: art.\u202f297 de nuestro <a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\">C\u00f3digo<\/a>); 2) por su origen: los documentos oficiales emanados de funcionarios que no tienen atribuida la funci\u00f3n fedante; gozan de protecci\u00f3n penal y de plena fe s\u00f3lo en cuanto a su autor\u00eda, el lugar y la fecha; por lo que hace al contenido: se tiene por cierto, salvo la simple prueba en contrario (fuerza probatoria presuntiva, seg\u00fan propongo).\u2005 B) Propios: por encuadrar en la noci\u00f3n legal dise\u00f1ada en el art.\u202f993: autor\u00eda, lugar, fecha y contenido hacen plena fe (como ya he explicado).<a href=\"#volver12\">(\u2191)<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota13\"><\/a>(13) En s\u00edntesis, se trata \u00fanicamente de los oficiales p\u00fablicos y no de los que no ejercen la potestad fedante.\u2005 Esto resulta l\u00f3gico y f\u00e1cilmente comprensible (del mismo que no todos los funcionarios son magistrados, legisladores o jefes de gobierno).<a href=\"#volver13\">(\u2191)<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota14\"><\/a>(14)\u00a0Dediqu\u00e9 al tratamiento de este tema el ensayo \u201c<a href=\"https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/biblioteca\/cgi-bin\/ESCRI\/ARTICULOS\/34501.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\">Algunas precisiones acerca de las intervenciones extraprotocolares y del respectivo libro de registro<\/a>\u201d,publicado en <em>Revista del Notariado<\/em>, Buenos Aires, Colegio de Escribanos de la Capital Federal, octubre-diciembre 2000, n\u00ba 862, pp.\u202f57-70.<a href=\"#volver14\">(\u2191)<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota15\"><\/a>(15) Sostengo que la fe p\u00fablica es verdad impuesta, con similar valor al de la cosa juzgada formal \u2013seg\u00fan afirma Rafael N\u00fa\u00f1ez Lagos\u2013 y de las pruebas legales (en opini\u00f3n de Carlo Furno).<a href=\"#volver15\">(\u2191)<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota16\"><\/a>(16) Para abundar en el tema: ver \u201cInvalidez de los instrumentos notariales\u201d, en mi obra <em>Teor\u00eda general del acto notarial y otros estudios<\/em>, Paran\u00e1, [ed. del autor], 2006 t. II, pp.\u202f31-84, en la cual califico esa patolog\u00eda como ilegitimaci\u00f3n del agente.<a href=\"#volver16\">(\u2191)<\/a><\/p>\n<p><a id=\"nota17\"><\/a>(17) De otro experimento parecido \u2013por su motivaci\u00f3n recaudatoria\u2013 me ocup\u00e9 en el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo \u201cAcerca de una resoluci\u00f3n (y de cierto registro)\u201d \u2013obra y tomo citados, pp.\u202f385 y ss.\u2013, en el que critico la advertencia contenida en el reglamento acerca de que el colegio \u201cno se pronuncia ni califica la validez jur\u00eddica de los instrumentos privados que se incorporen al registro que por este acto se crea\u201d, lo que marca una esencial diferencia con lo que sostengo en materia de certificaciones notariales.\u2005 Afirmo que estos actos presuponen un juicio afirmativo de la legalidad del escrito al que la firma que se certificar\u00e1 accede o del documento cuya copia habr\u00e1 de certificarse (siempre s\u00f3lo referido a lo que de tales instrumentos surge, sin necesidad de practicar otras indagaciones).\u2005 Y as\u00ed lo hago porque es indudable que certificar la firma en contratos de prostituci\u00f3n, compraventas de personas, acuerdos constitutivos de sociedades cuyo objeto es el ejercicio del contrabando, locaciones de servicios para cometer homicidios, etc. generan la responsabilidad del escribano interviniente (quien no podr\u00e1 alegar que s\u00f3lo asumi\u00f3 el rol de mero certificador).\u2005 Cierro el punto agregando que el mismo criterio sustento en cuanto a las legalizaciones ante la repetida e ineficaz f\u00f3rmula <em>autoexculpatoria<\/em>: \u201cEsta legalizaci\u00f3n no juzga sobre la validez ni la forma del documento\u201d.<a href=\"#volver17\">(\u2191)<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 C. 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