{"id":4010,"date":"2016-11-08T13:59:01","date_gmt":"2016-11-08T13:59:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/?p=4010"},"modified":"2019-07-26T11:23:08","modified_gmt":"2019-07-26T14:23:08","slug":"la-evolucion-del-estudio-de-antecedentes-y-el-requisito-de-buena-fe-del-articulo-392-del-codigo-civil-y-comercial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2016\/11\/la-evolucion-del-estudio-de-antecedentes-y-el-requisito-de-buena-fe-del-articulo-392-del-codigo-civil-y-comercial\/","title":{"rendered":"La evoluci\u00f3n del estudio de antecedentes y el requisito de buena fe del art\u00edculo 392 del C\u00f3digo Civil y Comercial"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/73416633@N00\/483217936\/in\/photolist-JGBRJ-4mMEXs-9tswzH-4N4dHc-ab1R65-nmzmgY-6vZbYi-agDp6c-ojC9HG-4VNwGi-8zo2QP-f8JkJM-8NK4CZ-cDcYdb-9A9Tfx-\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-4050 size-full\" src=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/artdeco-ventana2_700x400.jpg\" alt=\"artdeco-ventana2_700x400\" width=\"700\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/artdeco-ventana2_700x400.jpg 700w, https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/artdeco-ventana2_700x400-300x171.jpg 300w, https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/artdeco-ventana2_700x400-96x55.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><sup>Imagen: <a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/73416633@N00\/\" target=\"_blank\">Sandra Cohen Rose<\/a>, <a href=\"https:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by\/2.0\/\" target=\"_blank\">CC BY 2.0<\/a><\/sup><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"background-color: #f6cece; padding: 7px;\"><strong>Ezequiel Cabuli<\/strong>\u00a0(<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/biografia\/ezequiel-cabuli\/\" target=\"_blank\">ver bio<\/a>)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding: 5px; border-bottom-style: solid; border-bottom-width: 1px; border-bottom-color: black; border-top-style: solid; border-top-width: 1px; border-top-color: black;\"><strong><span style=\"color: #000080;\">Resumen<\/span>:<\/strong>\u00a0Se estudia la evoluci\u00f3n de la intervenci\u00f3n notarial en el llamado \u201cestudio de t\u00edtulos\u201d. Se analiza c\u00f3mo el escribano ha adquirido a lo largo de su historia la calidad de especialista en dictaminar la legitimidad y legitimaci\u00f3n de los antecedentes dominiales en materia inmobiliaria. Esta potestad de veto, como cualquier poder, debe ser ejercida con responsabilidad y, sobre todo, con razonabilidad. Es necesario entonces estudiar la inconveniencia de observar t\u00edtulos antiguos por defectos formales o materiales. Se intenta justificar que el an\u00e1lisis que hacen los escribanos de los t\u00edtulos debe ser realizado conforme a los principios generales de nuestro derecho, tales como el principio de conservaci\u00f3n de los contratos, la teor\u00eda de los actos propios, la teor\u00eda de la apariencia, el principio de buena fe gen\u00e9rico de los contratos, el principio de coherencia y el derecho de propiedad consagrado constitucionalmente. Las conclusiones pretenden legitimar derechos de aut\u00e9nticos propietarios de dominio a quienes se les ha cuestionado su titularidad, cuando, en realidad, cualquier acci\u00f3n tendiente a destruir sus antecedentes se encuentra prescripta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"1-introduccion\"><\/a><h2><\/h2>\n<h2>1. Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p>La celebraci\u00f3n de los 150 a\u00f1os del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires nos invita a reflexionar sobre la evoluci\u00f3n de la funci\u00f3n que desempe\u00f1a el escribano en la sociedad.<\/p>\n<p>El notariado representa un grupo de profesionales que tienen como objetivo principal que las relaciones jur\u00eddicas entre los particulares se realicen en un marco de legalidad y legitimidad. En el caso de transmisiones de derechos reales sobre inmuebles, la impronta notarial se ve reflejada a trav\u00e9s de los a\u00f1os en las escrituras p\u00fablicas. Ejerciendo la funci\u00f3n, se busca la perfecci\u00f3n en los t\u00edtulos de propiedad, evitando futuros conflictos entre sus otorgantes y terceros.<\/p>\n<p>Una de las cuestiones que se ha planteado en estos a\u00f1os de vida corporativa fue el dilema originado por la actuaci\u00f3n del escribano frente a los antecedentes de un t\u00edtulo de propiedad. Antes de la reforma del a\u00f1o 1968, nos pregunt\u00e1bamos si el escribano deb\u00eda analizar todas las escrituras anteriores hasta llegar al periodo de prescripci\u00f3n adquisitiva o si le bastaba con calificar la \u00faltima. Mucho se ha escrito sobre esta evoluci\u00f3n. Respetados autores de nuestro entorno han destacado la importancia del estudio de t\u00edtulos con valiosa doctrina. Los jueces lo consideraron vital para calificar la buena fe del adquirente de derechos reales sobre inmuebles, y as\u00ed lograban brindar protecci\u00f3n jur\u00eddica sobre el principio general de que nadie puede transmitir a otro un derecho m\u00e1s extenso del que posee. Esta calificaci\u00f3n de buena fe consist\u00eda en la diligente investigaci\u00f3n anal\u00edtica y critica de los antecedentes. Su dictamen favorable era determinante a la hora de repeler cualquier acci\u00f3n tendiente a privar los efectos propios de un acto jur\u00eddico cuyas consecuencias ya fueron devengadas y ejecutadas en el pasado.<\/p>\n<p>El acto notarial est\u00e1 revestido de formalidades propias que emanan de normas que dictan su proceder. En los casos en que la ley impone la intervenci\u00f3n de un escribano como requisito de validez de un determinado acto, su intervenci\u00f3n conlleva poner en ejercicio su funci\u00f3n, la cual est\u00e1 impregnada de regulaciones espec\u00edficas que surgen de las normas de fondo, como as\u00ed tambi\u00e9n de las legislaciones procesales especiales de cada jurisdicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las normas espec\u00edficas que hacen al actuar del escribano conviven con normas que rigen los contratos entre los particulares. En ese sentido, las reglas que imponen los actos jur\u00eddicos poseen una liberalidad jur\u00eddica que deja a los contratantes estipular cl\u00e1usulas que se plasman en los contratos como resultado de una negociaci\u00f3n privada. La ley deja libertad a las partes de establecer cl\u00e1usulas y condiciones. Ahora bien, \u00bfesta libertad es absoluta? No, el derecho tiene principios generales y tambi\u00e9n reglas especiales, que hacen que los contratos tengan determinadas limitaciones. <a id=\"footnote-136346-1-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-1\">1<\/a> Es ah\u00ed donde se resalta la importancia de la funci\u00f3n notarial, que no se limita a formalizar actos solicitados por las partes para cumplir con la forma y servir de prueba, sino que demanda intervenir activamente en el contrato que se constituye.<\/p>\n<p>Las mencionadas limitaciones que las leyes imponen y las reglas que regulan los contratos entre los particulares son interpretadas por el escribano mediante el asesoramiento, la imparcialidad y la revisi\u00f3n del acto. El profesional encausa la voluntad de las partes para que el contrato pueda tener sus efectos propios entre los otorgantes y terceros.<\/p>\n<p>El ejercicio de nuestra profesi\u00f3n est\u00e1 ligado a un valor superior para la sociedad, garantizando la seguridad jur\u00eddica del tr\u00e1fico de inmuebles. A trav\u00e9s de la funci\u00f3n notarial, queda en manos del notario el an\u00e1lisis de la documentaci\u00f3n antecedente de los t\u00edtulos de propiedad. El escribano tiene la obligaci\u00f3n de controlar, en forma previa al otorgamiento de la escritura, la capacidad, legalidad y legitimaci\u00f3n, y solicitar la informaci\u00f3n registral a los fines de determinar si existen grav\u00e1menes y restricciones; luego, una vez que autoriza el documento, se encarga de inscribir y conservar el documento. Es justamente a partir del control de legalidad y legitimaci\u00f3n donde surge la necesidad del estudio de t\u00edtulos. A trav\u00e9s del mismo se podr\u00e1 determinar efectivamente si es correcta la disposici\u00f3n del transmitente.<\/p>\n<p>La adquisici\u00f3n derivada de derechos reales en materia de inmuebles re\u00adquiere del modo suficiente y del t\u00edtulo suficiente. El t\u00edtulo-causa en sentido material es el ne\u00adgocio jur\u00eddico, y el t\u00edtulo documento en sentido formal es la escritura p\u00fablica. Cuando hablamos de t\u00edtulo-causa nos referimos al contenido del contrato, del cual pueden aparecer causales de nulidad e ineficacia, detectadas en el estudio de antecedentes.<\/p>\n<p>El estudio de t\u00edtulos es esencial para conocer si existe buena fe de parte del adquirente, quien reposa dicho estudio en el escribano como agente id\u00f3neo para realizarlo. El resultado positivo de tal dictamen va a justificar la titularidad de dominio de un propietario, como resultado del estudio de la anterior cadena dominial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"2-el-efecto-inverso-la-excesiva-rigurosidad-en-la-calificacion-notarial-del-estudio-de-titulos-la-teoria-de-la-apariencia-como-interpretacion-regular-de-los-derechos-adquiridos\"><\/a><h2>2. El efecto inverso. La excesiva rigurosidad en la calificaci\u00f3n notarial del estudio de t\u00edtulos. La teor\u00eda de la apariencia como interpretaci\u00f3n regular de los derechos adquiridos<\/h2>\n<p>El escribano ha adquirido a lo largo de su historia la calidad de especialista en dictaminar la legitimidad y legitimaci\u00f3n de los antecedentes dominiales en materia inmobiliaria. El resultado del estudio de t\u00edtulos y el asesoramiento notarial resultan determinantes para que un requirente tome la decisi\u00f3n de invertir su dinero en un t\u00edtulo de propiedad que le otorga derechos sustantivos.<\/p>\n<p>Esta evoluci\u00f3n que hemos mencionado tuvo como corolario los fallos que destacan la importancia de nuestra funci\u00f3n notarial a trav\u00e9s del estudio de t\u00edtulos. Dichas circunstancias han colocado al escribano y su dictamen en una posici\u00f3n de juzgar antecedentes.<\/p>\n<p>Este poder de veto sobre los t\u00edtulos, que ha ganado el escribano por su especialidad, hace necesario que sea ejercido en forma regular, razonable y justa. El af\u00e1n por la diligencia no puede sobrepasar la razonabilidad. La excesiva rigurosidad t\u00e9cnica a la hora de calificar t\u00edtulos no puede afectar los derechos adquiridos por los particulares, m\u00e1s teniendo en cuenta que el acto antecedente ha sido otorgado ante un colega en ejercicio, quien estudi\u00f3, calific\u00f3 y constat\u00f3 documentaci\u00f3n original.<\/p>\n<p>Muchas veces se olvidan dichos preceptos y se cuestionan, hasta el d\u00eda de hoy, ge\u00adnuinos derechos de propiedad. Algunos ejemplos responden a circunstancias remotas como ser p\u00e9rdidas de expedientes sucesorios antiguos por la imposibilidad de\u00a0referenciarlos. Incluso se observa su p\u00e9rdida en los supuestos de tracto abreviado,\u00a0donde los mismos colegas lo han tenido a la vista y lo han relacionado en sus escrituras.<\/p>\n<p>Otro ejemplo de exceso son las escrituras antiguas que se observan por falta de firma. Analizando el supuesto particular, y habiendo transcurrido el plazo donde cualquier acci\u00f3n tendiente a destruir el acto puede ser opuesta por la prescripci\u00f3n, \u00bfcu\u00e1l es el orden p\u00fablico que justifica una nulidad absoluta?<\/p>\n<p>En estos casos, se justifica la observaci\u00f3n por no existir escritura, conforme una interpretaci\u00f3n literal de la nulidad formal refleja que destruye el acto. Pero existen elementos que debemos considerar: si el acto fue otorgado ante un escribano, qui\u00e9n asever\u00f3 que las partes estaban presentes y manifestaron su voluntad de otorgar las prestaciones. Alg\u00fan efecto jur\u00eddico debemos rescatar de dicho acto, aunque m\u00e1s no sea un principio de prueba de existencia, consolidada por el paso del tiempo. Un colega me recordaba un antiguo proverbio notarial, \u201clas escrituras no pueden construirse sobre torres de arena\u201d, como principio ancestral, sin darse cuenta de que en la actualidad y con ese criterio se afectan m\u00e1s derechos de los que se protegen. Afortunadamente, la soluci\u00f3n lleg\u00f3 con recientes fallos basados en la extensi\u00f3n del principio de la apariencia jur\u00eddica. Estos fallos, en base a la buena fe y la interpretaci\u00f3n regular de la nulidad absoluta, han calificado como v\u00e1lidos los derechos de propiedad en los que incluso faltaba la firma de un comprador en su t\u00edtulo antecedente. <a id=\"footnote-136346-2-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-2\">2<\/a><\/p>\n<p>No debemos recurrir a normas generales para interpretar los antecedentes, cada caso debe ser estudiado en forma particular conforme las circunstancias de tiempo y lugar en que fueron otorgados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"3-la-importancia-de-los-principios-generales\"><\/a><h2>3. La importancia de los principios generales<\/h2>\n<p>El estudio de la legitimidad de los disponentes debe ser estudiado conforme a los principios generales de nuestro derecho, como lo son el principio de conservaci\u00f3n de los contratos, la teor\u00eda de los actos propios, la teor\u00eda de la apariencia, el principio de buena fe gen\u00e9rico de los contratos, el principio de coherencia y el derecho de propiedad consagrado constitucionalmente. <a id=\"footnote-136346-3-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-3\">3<\/a><\/p>\n<p>El C\u00f3digo Civil y Comercial (<a href=\"http:\/\/www.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\">CCCN<\/a>) incorpora los preceptos de la apariencia jur\u00eddica, que, como principio de buena fe, supera cualquier objeci\u00f3n t\u00e9cnica. Como lo indica la exposici\u00f3n de motivos, \u201cse consagran facilidades o excepciones a favor de la apariencia en pro de los usuarios del sistema\u201d. <a id=\"footnote-136346-4-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-4\">4<\/a><\/p>\n<p>Vemos algunos ejemplos de la teor\u00eda de la apariencia en nuestro CCCN:<\/p>\n<p>a) En el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/235000-239999\/235975\/norma.htm#9\" target=\"_blank\">292<\/a>, cuando menciona los presupuestos para la validez del instrumento p\u00fablico, menciona que \u201cla falta de los requisitos necesarios para su nombramiento e investidura no afecta al acto ni al instrumento si la persona interviniente ejerce efectivamente un cargo existente y <strong>actu\u0301a bajo la apariencia<\/strong> de legitimidad del ti\u0301tulo\u201d. <a id=\"footnote-136346-5-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-5\">5<\/a><\/p>\n<p>b) En cuanto a los documentos firmados en blanco,<\/p>\n<p>\u2026\u00a0si fuera sustra\u00eddo contra la voluntad de la persona que lo guarda, el contenido del instrumento no podr\u00e1 oponerse al firmante excepto por los terceros que acreditaren su buena fe si hubieran adquirido derechos a t\u00edtulo oneroso con base en el instrumento. Esta soluci\u00f3n contrasta con el ordenamiento anterior, art\u00edculo <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/235000-239999\/235975\/norma.htm#20\" target=\"_blank\">1019<\/a>, \u00faltima parte, seguida por el proyecto de 1987 (ar\u00adt.\u00a01015, segundo p\u00e1rrafo), del proyecto de 1993 (PEN, art. 612) y del p<a href=\"http:\/\/campus.usal.es\/~derepriv\/refccarg\/proyecto\/\" target=\"_blank\">royecto de 1998<\/a> (ar\u00adt.\u00a0291). El texto ha sido tomado del anteproyecto de 1954 (ar\u00adt.\u00a0276, p\u00e1rrafo 2\u00ba) y persigue una adecuada y razonable tutela de la apariencia y del tr\u00e1fico jur\u00eddico. <a id=\"footnote-136346-6-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-6\">6<\/a><\/p>\n<p>c) Muchas veces notamos estrictas observaciones generadas en errores materiales que describen el objeto del contrato o alguno de sus elementos. Como ejemplo, puede ser alguna descripci\u00f3n o dato del inmueble o de los otorgantes en poderes o incluso en t\u00edtulos de propiedad. El CCCN precisa el significado que debe d\u00e1rsele a las palabras del contrato, la interpretaci\u00f3n conforme al conjunto del acto, el principio de conservaci\u00f3n, el principio de apariencia y el de coherencia; se consagran principios cl\u00e1sicos de la hermen\u00e9utica contractual. En este sentido, cabe resaltar la norma que sostiene: la interpretaci\u00f3n debe proteger la confianza y la lealtad que las partes se deben rec\u00edprocamente, siendo inadmisible la contradicci\u00f3n con una conducta jur\u00eddicamente relevante, previa y propia del mismo sujeto. Este dispositivo es esencial en las relaciones mercantiles. <a id=\"footnote-136346-7-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-7\">7<\/a><\/p>\n<p>d) En los casos de negocios en participaci\u00f3n que recepta el nuevo c\u00f3digo, tambi\u00e9n se hace alusi\u00f3n al principio de la apariencia de la actuaci\u00f3n del part\u00edcipe. En el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/235000-239999\/235975\/norma.htm#22\" target=\"_blank\">1450<\/a>, se\u00f1ala como part\u00edcipe a \u201cla parte del negocio que no act\u00faa frente a los terceros. No tiene acci\u00f3n contra \u00e9stos ni \u00e9stos contra aqu\u00e9l, <strong>en tanto no se exteriorice la apariencia de una actuaci\u00f3n com\u00fan<\/strong>\u201d. El negocio en participaci\u00f3n tiene por objeto la realizaci\u00f3n de una o m\u00e1s operaciones determinadas a cumplirse mediante aportaciones comunes y a nombre personal del gestor. No tiene denominaci\u00f3n, no est\u00e1 sometido a requisitos de forma, ni se inscribe en el Registro P\u00fablico.<\/p>\n<p>e) Los terceros adquieren derechos y asumen obligaciones solo respecto del gestor. Su responsabilidad es ilimitada.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se observan defectos formales en antecedentes remotos, sin ninguna posibilidad de que se afecte el derecho de propiedad actual de los disponentes.<\/p>\n<p>La d\u00e9cada de los 90 represent\u00f3 el florecimiento de los cr\u00e9ditos hipotecarios otorgados por entidades bancarias. Con el objetivo de asegurar a dichas empresas el cobro de sus cr\u00e9ditos, se impuso a los escribanos de las instituciones un exagerado y riguroso estudio de antecedentes que originaron observaciones que hasta entonces se desconoc\u00edan. El entorno gener\u00f3, a nuestro entender, un efecto inverso al pretendido por el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1051 del <a href=\"http:\/\/www.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\">C\u00f3digo Civil derogado<\/a> y el 392 CCCN. Un ejemplo de eso es la flexibilidad actual con la que manejan el tema antecedentes los departamentos de legales de los bancos. La importancia de anta\u00f1o ya no es tal, los valores cambiaron y prima m\u00e1s evitar una dilaci\u00f3n en la escrituraci\u00f3n que ultimar detalles de expedientes o protocolos antiguos. La escasa estad\u00edstica de observaci\u00f3n de t\u00edtulos en la Rep\u00fablica Argentina, producto del buen desempe\u00f1o por parte de los escribanos en todo el pa\u00eds, ha impulsado a los departamentos de legales de los bancos a recapacitar y a percibir que econ\u00f3micamente les era m\u00e1s rentable otorgar m\u00e1s cr\u00e9ditos sin demorar ni observar asumiendo la posibilidad (reiteramos escasa) que un t\u00edtulo sea observable.<\/p>\n<p>La diligencia a la hora de estudiar antecedentes en busca de la buena fe debe tener como l\u00edmite los derechos adquiridos por los particulares y no provocar un efecto inverso al querido por la norma y los fallos que avalan la realizaci\u00f3n del estudio de t\u00edtulos; debemos evitar convertirnos en nuestros propios enemigos.<\/p>\n<p>El poder que ejercemos al cuestionar derechos ya consolidados<\/p>\n<blockquote><p>\u2026\u00a0es indiferente a los juicios de valor, no hay poder bueno o malo, justo o injusto, es como todo valor abstracto, manifest\u00e1ndose no solo por su imposici\u00f3n, sino por la oposici\u00f3n a \u00e9l.<\/p>\n<p>El exceso de poder es considerado como defecto del acto, tiende a causar la violaci\u00f3n de la ley, como tambi\u00e9n los derechos adquiridos o la cosa juzgada. La mejor medida que se puede tomar es restringir el exceso. El juez debe ser t\u00e9cnico, pero, como ning\u00fan otro, ser m\u00e1s que t\u00e9cnico para que en sus decisiones, por sobre la t\u00e9cnica, brille y se imponga la justicia. Sin t\u00e9cnica jur\u00eddica no hay buen juez ni buena justicia; pero un exceso de t\u00e9cnica suele terminar en una injusticia (CNCiv., B, 23\/12\/70, ED 37). <a id=\"footnote-136346-8-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-8\">8<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"4-la-evolucion-el-estudio-de-titulos-digital-la-incorporacion-de-la-tecnologia-al-derecho\"><\/a><h2>4. La evoluci\u00f3n. El estudio de t\u00edtulos digital. La incorporaci\u00f3n de la tecnolog\u00eda al derecho<\/h2>\n<p>Uno de los cambios fundamentales que deber\u00e1 enfrentar la ciencia jur\u00eddica moderna es la naturaleza jur\u00eddica de un concepto completamente nuevo de documento; m\u00e1s et\u00e9reo, espiritual, mucho menos material, diferente e independiente de todo soporte f\u00edsico. El soporte ha pasado a ser completamente fungible, como un fragmento delimitado de informaci\u00f3n que puede a su vez volver a cambiar de soporte sin perder su esencia, autor\u00eda ni contenido.<\/p>\n<p>En lo que ata\u00f1e a nuestra tarea, una de las cuestiones a resolver ser\u00e1 determinar si puede realizarse el estudio de t\u00edtulos ante la imposibilidad material de tener a la vista en forma f\u00edsica un protocolo notarial o un expediente judicial. Debemos analizar si este acceso remoto es suficiente para abonar la buena fe requerida por la doctrina y jurisprudencia, conforme al ar\u00adt\u00edcu\u00adlo <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/235000-239999\/235975\/norma.htm#9\" target=\"_blank\">392<\/a> del CCCN, para ser considerado un leg\u00edtimo adquirente de buena fe y as\u00ed repeler cualquier acci\u00f3n que pueda entablar quien alegue un mejor derecho.<\/p>\n<p>En un futuro no muy lejano, los protocolos notariales ser\u00e1n digitales. Ya en provincia de Buenos Aires se implement\u00f3 recientemente la digitalizaci\u00f3n de los expedientes judiciales.<\/p>\n<p>Cuando se elimine el soporte papel, los originales ser\u00e1n creados digitalmente y bastar\u00e1 entonces con el acceso remoto a dicho soporte, tal como existe para cumplir con el estudio de antecedentes. Sin embargo tenemos que analizar qu\u00e9 pasa con la transici\u00f3n de un soporte a otro. Hoy en d\u00eda se vive un proceso de transformaci\u00f3n en el que se escanea el papel y se lo convierte en \u201ccopia digital\u201d haciendo necesario analizar qu\u00e9 validez jur\u00eddica tiene esa copia.<\/p>\n<p>Evidentemente no pueden ignorarse los cambios operados en las relaciones humanas a trav\u00e9s de la tecnolog\u00eda. El tema que tenemos que analizar y resolver es qu\u00e9 valor jur\u00eddico le asignamos a esas copias digitales, que no fueron creadas digitalmente sino escaneadas y que representan una fotograf\u00eda o copia \u201cderivada\u201d de originales que pueden incluso haber sido destruidos.<\/p>\n<p>La acumulaci\u00f3n de documentaci\u00f3n en el Archivo de Protocolos Notariales hace necesaria una pronta y progresiva digitalizaci\u00f3n de los protocolos notariales antiguos. Para lograr el acceso a su contenido y conocer su existencia, ser\u00e1 suficiente con la obtenci\u00f3n de una copia digital. Esto entra en colisi\u00f3n con el tradicional estudio de t\u00edtulos en los que se analizan originales. No obstante, como parte de una evoluci\u00f3n los mecanismos actuales tendr\u00e1n que adaptarse al referido proceso de transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"5-fundamentos-de-la-legalidad-y-validez-del-estudio-de-titulos\"><\/a><h2>5. Fundamentos de la legalidad y validez del estudio de t\u00edtulos<\/h2>\n<p>Lo analizado en el punto anterior hace necesario un an\u00e1lisis pormenorizado de los principios rectores en materia de estudio de t\u00edtulos y su cohesi\u00f3n jur\u00eddica con la validez del estudio de t\u00edtulos digital.<\/p>\n<p>No obstante las opiniones que puedan derivar de esta hist\u00f3rica discusi\u00f3n, en la actualidad, y conforme a la evoluci\u00f3n de la doctrina y jurisprudencia a partir de la Ley 17711, y la modificaci\u00f3n del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1051 del antiguo C\u00f3digo Civil y su recepci\u00f3n mejorada por el nuevo CCCN en los ar\u00adt\u00edcu\u00adlos <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/235000-239999\/235975\/norma.htm#22\" target=\"_blank\">1138<\/a> y <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/235000-239999\/235975\/norma.htm#9\" target=\"_blank\">392<\/a>, resulta impensado otorgar una escritura traslativa de dominio sin realizar el estudio de antecedentes.<\/p>\n<p>El estudio de t\u00edtulos tradicional comprende el an\u00e1lisis de los antecedentes jur\u00eddicos que legitiman el dominio que se alega, referenci\u00e1ndose las escrituras p\u00fablicas y expedientes judiciales o administrativos que correspondan en sus originales, mediante un examen exhaustivo de todos los titulares anteriores, y las circunstancias por las que obraron, hasta hallar un t\u00edtulo traslativo, desde cuya fecha haya transcurrido el t\u00e9rmino prescriptivo del CCCN. <a id=\"footnote-136346-9-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-9\">9<\/a><\/p>\n<p>Conforme la interpretaci\u00f3n doctrinaria y jurisprudencial que se ha afianzado a partir de la reforma del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1051 por la Ley 17711 (ahora <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/235000-239999\/235975\/norma.htm#9\" target=\"_blank\">392<\/a> CCCN), la buena fe exigida al tercero adquirente no es la mera fe-creencia, sino la buena fe-diligencia o \u201cbuena fe, que <strong>consiste en la impecable convicci\u00f3n de estar obrando con arreglo a derecho<\/strong>\u201d, que deriva de una situaci\u00f3n aparente, y la apariencia solo justifica la protecci\u00f3n de los terceros en la medida en que se produce su error excusable.<\/p>\n<p>Es entonces necesario que el adquirente pruebe haber obrado con la debida diligencia que le impone la adquisici\u00f3n del derecho. Esa diligencia refiere al estudio de los antecedentes a fin de poder determinar si existen vicios manifiestos que invaliden o lesionen el \u00edter de la concatenaci\u00f3n dominial.<\/p>\n<p>Una diligencia razonable aconseja un estudio de t\u00edtulos cuidadoso, que pueda determinar la bondad o revelar la existencia de vicios en la cadena de transmisiones, pues aun cuando no exista norma expresa que lo imponga, la prudencia surge de ponderar que nuestro r\u00e9gimen jur\u00eddico no recoge el principio de la fe p\u00fablica registral. <a id=\"footnote-136346-10-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-10\">10<\/a><\/p>\n<p>La jurisprudencia ha considerado al estudio de t\u00edtulos como una operaci\u00f3n esencial para configurar la buena fe del adquirente en los t\u00e9rminos del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1051 del C\u00f3digo Civil anterior y 392 del actual. <a id=\"footnote-136346-11-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-11\">11<\/a><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"51-obligatoriedad-del-estudio-de-titulos-la-importancia-de-la-buena-fe\"><\/a><h3>5.1. Obligatoriedad del estudio de t\u00edtulos. La importancia de la buena fe<\/h3>\n<p>La doctrina se ha referido a la importancia de realizar el estudio de t\u00edtulos para determinar la buena fe requerida por el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1051 del C\u00f3digo Civil derogado y el <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/235000-239999\/235975\/norma.htm#9\" target=\"_blank\">392<\/a> del CCCN. <a id=\"footnote-136346-12-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-12\">12<\/a><\/p>\n<p>No obstante, al no existir una norma legal que obligue a los adquirentes a realizar el estudio de t\u00edtulos, podemos encontrar, conforme la doctrina y jurisprudencia analizada, que existen varias posturas que analizan los alcances del mismo, que podemos sintetizar en: <a id=\"footnote-136346-13-backlink\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-13\">13<\/a><\/p>\n<ul>\n<li>a) Para algunos, la realizaci\u00f3n del estudio de t\u00edtulos es indispensable para configurar la buena fe del tercero en los t\u00e9rminos del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1051 del <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/105000-109999\/109481\/texact.htm\" target=\"_blank\">C\u00f3digo Civil<\/a>.<\/li>\n<li>b) Otra postura es la que considera al estudio de t\u00edtulos como un medio m\u00e1s para acreditar esa buena fe, con cierta jerarqu\u00eda e importancia respecto de otros medios, pero nunca como forma excluyente de configuraci\u00f3n de la buena fe del tercero.<\/li>\n<li>c) Por \u00faltimo, una tercera postura propone que, con la expedici\u00f3n de los certificados registrales, el tercero adquiere bien, en los t\u00e9rminos del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1051 CCCN.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Es decir que existen tres posturas que van desde una primera muy estricta, que considera indispensable el estudio de t\u00edtulos para abonar la buena fe del tercero, una intermedia, la segunda, que sostiene que el estudio de t\u00edtulos coayuda a la buena fe pero no la determina en forma indispensable, y por \u00faltimo la tercera, que directamente le resta importancia al estudio de t\u00edtulos, pudiendo basarse el adquirente en el asiento registral.<\/p>\n<p>Debemos se\u00f1alar que actualmente, y conforme los fallos relacionados, esta \u00faltima postura que implica la \u201cfe p\u00fablica registral\u201d carece de todo fundamento, ya que nuestro registro no convalida el derecho real en cabeza del adquirente, y la circunstancia de que el transmitente tenga su t\u00edtulo inscripto no hace presumir su buena fe teniendo en cuenta que el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 4 de la <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=53050\" target=\"_blank\">Ley 17801<\/a> establece que la inscripci\u00f3n no convalida el t\u00edtulo nulo, ni subsana los defectos de que adoleciere seg\u00fan las leyes. En cambio, la postura intermedia solo considera la buena fe que rodea al acto, sin importar si puede o no revisarse un determinado antecedente en forma f\u00edsica.<\/p>\n<p>Con la entrada en vigencia del CCCN, el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/235000-239999\/235975\/norma.htm#9\" target=\"_blank\">392<\/a> contiene los preceptos esenciales del antiguo <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/105000-109999\/109481\/texactley340_libroII_S2_tituloVI.htm\" target=\"_blank\">1051<\/a> del C\u00f3digo Civil velezano. Consideramos que se encuentra vigente la doctrina que emana de los fallos antes mencionados; por lo tanto, resulta trascendental estudiar los antecedentes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"6-reflexiones-finales\"><\/a><h2>6. Reflexiones finales<\/h2>\n<p>Conforme la legislaci\u00f3n, doctrina y jurisprudencia analizada, concluimos que, m\u00e1s all\u00e1 de la postura que pueda tomarse en cuanto a la obligatoriedad de realizar el estudio de t\u00edtulos, este puede cumplirse mediante el acceso a copias digitales emitidas por el Archivo de Actuaciones Notariales o expedientes judiciales electr\u00f3nicos, con el mismo efecto jur\u00eddico que el acceso al soporte f\u00edsico.<\/p>\n<p>En la actualidad existen elementos id\u00f3neos para acreditar esa necesaria actitud diligente del adquirente, quien ha relevado los antecedentes mediante pruebas de su existencia y legalidad de su contenido.<\/p>\n<p>No existe un procedimiento legal que nos indique la t\u00e9cnica que debe aplicarse al momento de realizar el estudio de t\u00edtulos. Si lo realizamos cotejando sus copias digitales, ser\u00eda perfectamente compatible para dar cumplimiento al requisito fundamental del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 392 del CCCN, que es la buena fe.<\/p>\n<p>Es en definitiva el acercamiento a la convicci\u00f3n lo que da por cumplido el mecanismo de protecci\u00f3n del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 392. \u00bfC\u00f3mo se cumple? Acerc\u00e1ndonos a la verdad de lo acontecido. El acceso a una copia digital del Archivo de Actuaciones Notariales o, por copia digital, de expedientes judiciales del juzgado, nos acerca a la verdad del acto celebrado por las partes de la misma forma que el procedimiento actual de acceso a los originales.<\/p>\n<p>Estos elementos digitales son los que en definitiva deber\u00e1n convencer al adquirente de estar obrando conforme a derecho, mediante la certeza de que no existe duda sobre la legitimidad del disponente.<\/p>\n<p>El soporte ha pasado a ser completamente fungible, como un fragmento delimitado de informaci\u00f3n que puede a su vez volver a cambiar sin perder su esencia, autor\u00eda ni contenido.<\/p>\n<p>En ese sentido, el CCCN incorpora en su articulado la validez de la utilizaci\u00f3n de medios electr\u00f3nicos, adaptando su texto a los cambios que hemos se\u00f1alado. El ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 286 establece:<\/p>\n<blockquote><p>La expresi\u00f3n escrita puede tener lugar por instrumentos p\u00fablicos, o por instrumentos particulares firmados o no firmados, excepto en los casos en que determinada instrumentaci\u00f3n sea impuesta. Puede hacerse constar en cualquier soporte, siempre que su contenido sea representado con texto inteligible, aunque su lectura exija medios t\u00e9cnicos.<\/p><\/blockquote>\n<p>Asimismo, el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 288, referido a la firma, establece:<\/p>\n<blockquote><p>La firma prueba la autor\u00eda de la declaraci\u00f3n de voluntad expresada en el texto al cual corresponde. Debe consistir en el nombre del firmante o en un signo. En los instrumentos generados por medios electr\u00f3nicos, el requisito de la firma de una persona queda satisfecho si se utiliza un m\u00e9todo que asegure razonablemente la autor\u00eda e inalterabilidad del instrumento.<\/p><\/blockquote>\n<p>La redacci\u00f3n de la nueva normativa civil anticipa definitivamente la utilizaci\u00f3n del documento electr\u00f3nico firmado digitalmente para contratar en forma segura, consolidando el esperado acompa\u00f1amiento que debe hacer el derecho a los acontecimientos digitales de los \u00faltimos tiempos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"notas\"><\/a><h6>Notas<\/h6>\n<div class=\"footnotes\">\n<div>\n<p><a id=\"footnote-136346-1\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-1-backlink\">1<\/a><strong>.<\/strong> Ver art.\u00a09 <a href=\"http:\/\/www.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\">CCCN<\/a>: \u201cPrincipio de buena fe. Los derechos deben ser ejercidos de buena fe\u201d; y ar\u00adt.\u00a010 CCCN: \u201cAbuso del derecho. El ejercicio regular de un derecho propio o el cumplimiento de una obligaci\u00f3n legal no puede constituir como il\u00edcito ning\u00fan acto. La ley no ampara el ejercicio abusivo de los derechos. Se considera tal el que contrar\u00eda los fines del ordenamiento jur\u00eddico o el que excede los l\u00edmites impuestos por la buena fe, la moral y las buenas costumbres. El juez debe ordenar lo necesario para evitar los efectos del ejercicio abusivo o de la situaci\u00f3n jur\u00eddica abusiva y, si correspondiere, procurar la reposici\u00f3n al estado de hecho anterior y fijar una indemnizaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-136346-2\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-2-backlink\">2<\/a><strong>. <\/strong>CNCiv., Sala B, 19\/11\/2014, \u201cMaristany Dedesma, Paula Nancy c\/ Torres, Ram\u00f3n s\/ sucesi\u00f3n ab-intestato y otros s\/ prescripci\u00f3n adquisitiva\u201d. [N. del E.: ver <a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/2015\/06\/una-esperada-solucion-a-los-titulos-observables\/#7-textos-del-fallo\" target=\"_blank\">fallo<\/a> y su comentario: \u201cUna esperada soluci\u00f3n a los t\u00edtulos observables\u201d, en <em>Revista del Notariado<\/em>, N\u00ba 918].<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-136346-3\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-3-backlink\">3<\/a><strong>. <\/strong>A)\u00a0Teor\u00eda de los actos propios: \u201cDe acuerdo con esta teor\u00eda, nadie puede asumir en sus relaciones con otras personas una conducta que contradiga otra suya anterior, cuando esta haya despertado una leg\u00edtima confianza en esas personas de que mantendr\u00e1 una l\u00ednea coherente con sus propios y anteriores actos. Es tambi\u00e9n una aplicaci\u00f3n de la buena fe-lealtad\u201d. (Cajarville, Juan C., <a href=\"http:\/\/bibliotecadigital.uca.edu.ar\/greenstone\/cgi-bin\/library.cgi?a=d&amp;c=Revistas&amp;d=buena-fe-aplicacion-derecho-argentino\" target=\"_blank\">\u201cLa buena fe y su aplicaci\u00f3n en el derecho argentino\u201d<\/a>, en <em>Prudentia Iuris<\/em>, n\u00ba 74, Buenos Aires, UCA, 2012, p. 254).<\/p>\n<p>B) Art.\u00a01066 <a href=\"http:\/\/www.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\">CCCN<\/a>: \u201cPrincipio de conservaci\u00f3n. Si hay duda sobre la eficacia del contrato, o de alguna de sus cl\u00e1usulas, debe interpretarse en el sentido de darles efecto. Si esto resulta de varias interpretaciones posibles, corresponde entenderlos con el alcance m\u00e1s adecuado al objeto del contrato\u201d.<\/p>\n<p>C) Teor\u00eda de la apariencia: \u201cDe acuerdo con un viejo principio de origen romano y receptado en nuestro derecho, nadie puede transmitir un derecho mejor ni m\u00e1s extenso del que se posee (v. Ulpiano, Domicio, <em>Digesto<\/em>, 50, 17, 54: <em>\u2018Nemo plus iuris ad alium tranferre potest, quam ipse haberet\u2019 <\/em>). Pero ocurre a veces que una persona es titular aparente de un derecho y que sobre la base de este t\u00edtulo, lo transmita a un tercero de buena fe. La aplicaci\u00f3n estricta de aquel principio conducir\u00eda a privar a este tercero de lo que ha adquirido de buena fe, lo que es injusto, por lo que la ley lo protege. La misma deriva de la finalidad de cubrir las necesidades del tr\u00e1fico y la buena fe\u201d. (Cajarville, Juan C., ob. cit., pp\u00a0254-255, donde a su vez se cita a Clusellas, G\u00a0L., \u201cLa apariencia y la buena fe en la relaci\u00f3n del agente comercial con un tercero\u201d, en <em>La Ley<\/em>, Buenos Aires, La Ley, t.\u00a01997-E, p\u00a0301).<\/p>\n<p>D) Art.\u00a017 <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/0-4999\/804\/norma.htm\" target=\"_blank\">Constituci\u00f3n Nacional<\/a>: \u201cLa propiedad es inviolable, y ning\u00fan habitante de la Naci\u00f3n puede ser privado de ella, sino en virtud de sentencia fundada en ley. La expropiaci\u00f3n por causa de utilidad p\u00fablica debe ser calificada por ley y previamente indemnizada. S\u00f3lo el Congreso impone las contribuciones que se expresan en el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 4\u00ba. Ning\u00fan servicio personal es exigible, sino en virtud de ley o de sentencia fundada en ley. Todo autor o inventor es propietario exclusivo de su obra, invento o descubrimiento, por el t\u00e9rmino que le acuerde la ley. La confiscaci\u00f3n de bienes queda borrada para siempre del C\u00f3digo Penal Argentino. Ning\u00fan cuerpo armado puede hacer requisiciones, ni exigir auxilios de ninguna especie\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-136346-4\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-4-backlink\">4<\/a><strong>.<\/strong> [N. del E.: ver los fundamentos <a href=\"http:\/\/www.nuevocodigocivil.com\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/5-Fundamentos-del-Proyecto.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\">aqu\u00ed<\/a>].<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-136346-5\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-5-backlink\">5<\/a><strong>.<\/strong> Art.\u00a0292 <a href=\"http:\/\/www.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\">CCCN<\/a>: \u201cPresupuestos. Es presupuesto para la validez del instrumento que el oficial p\u00fablico se encuentre efectivamente en funciones. Sin embargo, son v\u00e1lidos los actos instrumentados y autorizados por \u00e9l antes de la notificaci\u00f3n de la suspensi\u00f3n o cesaci\u00f3n de sus funciones hechos conforme a la ley o reglamento que regula la funci\u00f3n de que se trata. Dentro de los l\u00edmites de la buena fe, la falta de los requisitos necesarios para su nombramiento e investidura no afecta al acto ni al instrumento si la persona interviniente ejerce efectivamente un cargo existente y act\u00faa bajo la apariencia de legitimidad del t\u00edtulo\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-136346-6\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-6-backlink\">6<\/a><strong>.<\/strong> [N. del E.: fundamentos, cfr. nota 4].<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-136346-7\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-7-backlink\">7<\/a><strong>.<\/strong> Ver nota 5.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-136346-8\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-8-backlink\">8<\/a><strong>. <\/strong>Sogari, Elena I., \u201c<a href=\"http:\/\/www.unne.edu.ar\/unnevieja\/Web\/cyt\/cyt\/2001\/1-Sociales\/S-032.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\">Abuso del proceso y exceso en el ejercicio del poder jurisdiccional<\/a>\u201d [online], Corrientes, Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y Pol\u00edticas de la Universidad Nacional del Nordeste, 2001.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-136346-9\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-9-backlink\">9<\/a><strong>. <\/strong>Abella, Adriana N., \u201c<a href=\"https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/biblioteca\/cgi-bin\/ESCRI\/ARTICULOS\/45066.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\">Estudio de t\u00edtulos. Observaciones frecuentes. Formas de saneamiento<\/a>\u201d, en <em>Revista del Notariado<\/em>, N\u00ba\u00a0881, 2005, pp.\u00a059-87.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-136346-10\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-10-backlink\">10<\/a><strong>.<\/strong> Ver nota 1.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-136346-11\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-11-backlink\">11<\/a><strong>.<\/strong> \u201cNo se configura la buena fe del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1051 del C\u00f3digo Civil si no se realiza el estudio de t\u00edtulos, a menos que se demuestre que tal examen no hubiera permitido conocer el vicio\u201d (CNCiv., Sala D, 18\/5\/1994, \u201cQuiroga M. c\/ Inversiones Inmobiliarias SA y otros s\/ Simulaci\u00f3n\u201d [<em>Jurisprudencia Argentina<\/em>, 1069906]).<\/p>\n<p>\u201c\u2026\u00a0la cantidad de problemas notariales similares al caso de autos indican la imprescindible necesidad de que los notarios deben agotar todos los medios a su alcance para dar garant\u00eda de los actos que pasan ante su presencia, no obstante de no existir disposici\u00f3n legal alguna que exige tales extremos\u2026\u201d (CNCiv., Sala F, 27\/8\/1979, \u201cSigfrido SA en: Erdman del Carril, Elisa M.\u00a0E. y otros c\/ Lozada, Mario\u201d [<em>La Ley<\/em>, t.\u00a01980-D, p.\u00a0295]).<\/p>\n<p>\u201cSi la invalidez proviene del antecedente por un vicio susceptible de ser conocido al realizarse el estudio de t\u00edtulos, no efectuando dicho examen el tercero, tampoco puede pretextar buena fe. Le son aplicables los principios establecidos en el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 902 C\u00f3digo Civil, y que un grado de diligencia razonable les hace necesario efectuar un estudio de t\u00edtulos para que se configure la buena fe creencia, que consiste en la impecable convicci\u00f3n de estar obrando con arreglo a derecho y que constituye presupuesto indispensable para obtener la protecci\u00f3n legal\u201d (CSJN, 11\/12\/1986, \u201cInverfin Compa\u00f1\u00eda Financiera S.A. c\/ Provincia de Buenos Aires\u201d [<em>La Ley<\/em>, t.\u00a01987-C, p.\u00a0144]). [N. del E.: ver fallo <a href=\"http:\/\/sjconsulta.csjn.gov.ar\/sjconsulta\/documentos\/verDocumentoSumario.html?idDocumentoSumario=32814\" target=\"_blank\">aqu\u00ed<\/a>].<\/p>\n<p>\u201cSe debe advertir al requirente que la ley no cubre la negligencia del comprador o acreedor que no se preocupa por verificar las condiciones del t\u00edtulo, de inquirir su bondad, y la mejor prueba de tal preocupaci\u00f3n consistir\u00e1 en la realizaci\u00f3n del estudio de los antecedentes dominiales del inmueble\u201d (CNCiv., Sala F, 8\/8\/1994, \u201cFrantini, Vladimiro c\/ Demetrio, Alicia s\/ C.S.D.\u201d [<em>Jurisprudencia Argentina<\/em>, 1434471]).<\/p>\n<p>\u201cLa actuaci\u00f3n del escribano que intervino en la operaci\u00f3n que deriv\u00f3 el perjuicio sufrido por el actor, actuando con indisculpable negligencia, ya que no ajust\u00f3 su proceder profesional a la diligencia que es exigible a un notario, pues no hab\u00eda efectuado un verdadero estudio de t\u00edtulos, pese a figurar as\u00ed en la factura de gastos, sino que se hab\u00eda limitado a tener a la vista el t\u00edtulo antecedente del cual resultaba un aparente falso propietario\u201d (CSJN, 27\/08\/1985, \u201cEtcheberry, Oscar y otros c\/ Provincia de Buenos Aires\u201d [<em>La Ley<\/em>, t.\u00a01985-E, p.\u00a042]). [N. del E.: ver fallo <a href=\"http:\/\/sjconsulta.csjn.gov.ar\/sjconsulta\/documentos\/verDocumentoSumario.html?idDocumentoSumario=23528\" target=\"_blank\">aqu\u00ed<\/a>].<\/p>\n<p>\u201cAun cuando en el \u00e1mbito de la Provincia de Buenos Aires no existe obligaci\u00f3n directa impuesta por la ley a los escribanos de efectuar estudio de t\u00edtulos antes de autorizar el otorgamiento de escrituras de transmisi\u00f3n dominial, el Tribunal no comparte la aplicaci\u00f3n absoluta del criterio seg\u00fan el cual la ausencia de estudio de t\u00edtulos no exime de responsabilidad estatal por errores registrales ni la aten\u00faa, en ning\u00fan caso, para que se configure en el adquirente del derecho la buena fe creencia que consiste en la impecable convicci\u00f3n de estar obrando con arreglo a derecho y que constituye presupuesto indispensable para obtener la protecci\u00f3n de la ley\u201d (CSJN, 15\/7\/1997, \u201cTerrab\u00f3n SACIFIA c\/ Provincia de Buenos Aires\u201d [<em>La Ley<\/em>, t.\u00a01999-A, p.\u00a0506], [N. del E.: ver fallo <a href=\"http:\/\/sjconsulta.csjn.gov.ar\/sjconsulta\/documentos\/verDocumentoSumario.html?idDocumentoSumario=6265\" target=\"_blank\">aqu\u00ed<\/a>]; CSJN, 19\/12\/1995, \u201cMart\u00ednez, Hugo c\/ Provincia de Buenos Aires\u201d, [N. del E.: ver fallo <a href=\"http:\/\/sjconsulta.csjn.gov.ar\/sjconsulta\/documentos\/verDocumentoSumario.html?idDocumentoSumario=5341\" target=\"_blank\">aqu\u00ed<\/a>]; CSJN, 23\/06\/1994, \u201cPhalarope S.A. c\/ Santiago del Estero\u201d, [N. del E.: ver fallo <a href=\"http:\/\/sjconsulta.csjn.gov.ar\/sjconsulta\/documentos\/verDocumentoSumario.html?idDocumentoSumario=4622\" target=\"_blank\">aqu\u00ed<\/a>]).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-136346-12\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-12-backlink\">12<\/a><strong>.<\/strong> Convenci\u00f3n Notarial de la Ciudad de Buenos Aires (Buenos Aires, 1969): \u201cLa reforma del 1051 protege los derechos del adquirente de buena fe y t\u00edtulo oneroso con el prop\u00f3sito de preservar la seguridad del tr\u00e1fico jur\u00eddico inmobiliario. La buena fe requerida para lograr dicha protecci\u00f3n consiste en la \u00edntima convicci\u00f3n del sujeto de actuar conforme a derecho, unida a la diligencia que razonablemente deba poner para la celebraci\u00f3n del negocio jur\u00eddico. Para que exista la buena fe requerida es menester que el vicio que causa la nulidad no sea manifiesto (ostensible, visible) porque en ese caso pudo y debi\u00f3 haber sido advertido por el adquirente al estudiar el t\u00edtulo, lo que eliminar\u00eda la presunci\u00f3n de buena fe. Es irrelevante que el acto sea nulo o anulable y que la nulidad pueda estimarse absoluta o relativa. En cualquier caso, el tercero est\u00e1 protegido siempre que el vicio no sea visible. La protecci\u00f3n del tercero de buena fe lo pone a cubierto de reivindicaciones sin modificar el r\u00e9gimen del C\u00f3digo en materia de nulidades. La reforma se limita a legitimarlo en raz\u00f3n de su buena fe, unida a la adquisici\u00f3n onerosa. La circunstancia de que el transmitente tenga su t\u00edtulo inscripto no hace presumir la buena fe del adquirente teniendo en cuenta que el 4\u00ba de la 17.801 establece que la inscripci\u00f3n no convalida el t\u00edtulo nulo, ni subsana los defectos de que adoleciere seg\u00fan las leyes. Para que el tercero pueda demostrar su diligencia \u2013como requisito es justificante de su buena fe\u2013 el estudio de t\u00edtulos tiene, despu\u00e9s de la reforma, mayor trascendencia que antes de ella. Tambi\u00e9n parece conveniente que el adquirente quede documentado en cuanto a la realizaci\u00f3n de dicho estudio y su resultado\u201d; Jornada Notarial Argentina (Santa Fe, <a href=\"http:\/\/www.cfna.org.ar\/documentacion\/jornadas-notariales-argentinas\/jornadas-notariales-argentinas-1944-2008.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\">1970<\/a>, Tema II, Actos Jur\u00eddicos): \u201cLa buena fe debe existir en el momento de la adquisici\u00f3n careciendo de importancia que posteriormente tenga conocimiento del vicio que enerva la eficacia jur\u00eddica de su t\u00edtulo\u201d; VI Reuni\u00f3n Jur\u00eddico-Notarial (Rosario, Provincia de Santa Fe, 1974): \u201cEl estudio de t\u00edtulos y antecedentes resulta conveniente hasta en algunos supuestos necesarios para la caracterizaci\u00f3n de buena fe que menciona el referido ar\u00adt\u00edcu\u00adlo en funci\u00f3n de la conducta cuidadosa y previsora, por parte del subadquirente\u201d; XXI Jornada Notarial Bonaerense (Bah\u00eda Blanca, 1977, Tema V, Estudio de T\u00edtulos): \u201cEl estudio de t\u00edtulos juega un rol esencial en el camino de la seguridad jur\u00eddica, empero no debe ser obligatorio por cuanto la apreciaci\u00f3n acerca de la bondad del t\u00edtulo no puede basarse en una prueba tasada sino en el sistema de las libres convicciones tradicionalmente aplicado por el cuerpo notarial argentino, en un pa\u00eds que se caracteriza por su excelente titulaci\u00f3n\u201d; Jornada Notarial Argentina (Salta, <a href=\"http:\/\/www.colescba.org.ar\/portal\/images\/recursos\/jornadas\/Jornada-Notarial-Argentina\/XVIII-Salta-1980\/conclusiones-tema-II.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\">1980<\/a>, XII Reuni\u00f3n Jur\u00eddico Notarial): \u201cEs aconsejable la realizaci\u00f3n del examen de los antecedentes dominiales vinculados a negocios jur\u00eddicos relativos a derechos reales sobre inmuebles, ya que coadyuva de modo significativo a la certeza y seguridad de la transmisi\u00f3n inmobiliaria. (\u2026) El estudio de t\u00edtulos no se puede considerar un elemento determinante para tipificar la buena fe que el 1051 requiere del adquirente. (\u2026) El examen de los antecedentes dominiales, vinculados a negocios jur\u00eddicos relativos a derechos reales sobre inmuebles, que los notarios efect\u00faan, coadyuva de modo significativo a la certeza y seguridad de la transmisi\u00f3n inmobiliaria\u201d; Jornada Nacional Notarial (C\u00f3rdoba, 2001): \u201cEl estudio de t\u00edtulos no es un elemento determinante de la buena fe que exige el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1051 del C\u00f3digo Civil, pues el actuar diligente es cumplido por el notario con la calificaci\u00f3n y control de legalidad del \u00faltimo t\u00edtulo que legitima al transmitente el que, a su vez se funda en sus antecedentes\u201d; De Hoz, Marcelo, \u201cEl estudio de t\u00edtulos desde la \u00f3ptica jurisprudencial: tendencias y an\u00e1lisis de los casos m\u00e1s trascendentes\u201d, trabajo presentado en el LXVI Seminario Laureano Moreira, noviembre 2008; en <em>Revista del Notariado<\/em>, N\u00ba\u00a0897, 2009, <a href=\"https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/biblioteca\/cgi-bin\/ESCRI\/ARTICULOS\/54308.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\">pp.\u00a075-97<\/a>.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a id=\"footnote-136346-13\" class=\"footnote\" href=\"#footnote-136346-13-backlink\">13<\/a><strong>.<\/strong> Ver nota 2.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evoluci\u00f3n del rol notarial en el estudio de t\u00edtulos. 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