{"id":2629,"date":"2016-02-15T13:44:10","date_gmt":"2016-02-15T13:44:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/?p=2629"},"modified":"2019-07-11T12:51:20","modified_gmt":"2019-07-11T15:51:20","slug":"los-contratos-asociativos-en-la-unificacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2016\/02\/los-contratos-asociativos-en-la-unificacion\/","title":{"rendered":"Los contratos asociativos en la unificaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2658\" src=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/manos-tomadas2_700x300.png\" alt=\"manos-tomadas2_700x300\" width=\"700\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/manos-tomadas2_700x300.png 700w, https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/manos-tomadas2_700x300-300x129.png 300w, https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/manos-tomadas2_700x300-128x55.png 128w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"background-color: #f6cece; padding: 7px;\"><strong>Mar\u00eda Cesaretti<\/strong> (<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/biografia\/maria-cesaretti\/\" target=\"_blank\">datos de la autora<\/a>) y <strong>Oscar Daniel Cesaretti<\/strong> (<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/biografia\/oscar-daniel-cesaretti\/\" target=\"_blank\">datos del autor<\/a>)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Cap\u00edtulo 16 de la <a href=\"http:\/\/www.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\">unificaci\u00f3n<\/a> (CCCN o nuevo C\u00f3digo) referido a los contratos asociativos (Libro Tercero, T\u00edtulo IV) se ha divido en cinco secciones: \u201cDisposiciones generales\u201d, \u201cNegocio en participaci\u00f3n\u201d, \u201cAgrupaci\u00f3n de colaboraci\u00f3n\u201d, \u201cUniones transitorias\u201d, \u201cConsorcios de cooperaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>La Secci\u00f3n Primera reproduce, en l\u00edneas generales, las previsiones del <a href=\"http:\/\/campus.usal.es\/~derepriv\/refccarg\/proyecto\/\" target=\"_blank\">proyecto<\/a> de C\u00f3digo Civil redactado por la Comisi\u00f3n creada por Decreto 685\/1995, conformada por H\u00e9ctor Alegria, Atilio Alterini, Jorge Alterini, Mar\u00eda Josefa M\u00e9ndez Costa, Julio C\u00e9sar Rivera y Horacio Roitman. El ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1442 CCCN determina el \u00e1mbito de aplicaci\u00f3n de las disposiciones generales, comprendiendo en su previsi\u00f3n legislativa a: todo contrato de colaboraci\u00f3n, todo contrato de organizaci\u00f3n, todo contrato participativo; todos ellos con comunidad de fin<a id=\"footnote-136346-1-backlink\" href=\"#footnote-136346-1\"> 1<\/a> que no sean sociedad.<\/p>\n<p>El referido proyecto hab\u00eda determinado que las disposiciones se aplicar\u00edan a todo contrato de colaboraci\u00f3n, plurilateral<a id=\"footnote-136346-2-backlink\" href=\"#footnote-136346-2\"> 2<\/a> o de participaci\u00f3n, que no fuera sociedad. Como se observa, la categor\u00eda de plurilateral fue reemplazada por la de contrato de organizaci\u00f3n en el CCCN, lo que permite inferir que todos estos subtipos de contratos asociativos revisten el car\u00e1cter de plurilateral.<a id=\"footnote-136346-3-backlink\" href=\"#footnote-136346-3\"> 3<\/a><\/p>\n<p>La primera de las dificultades es de orden terminol\u00f3gico<span lang=\"de-DE\">. Surge de la denominaci\u00f3n del Cap\u00edtulo 16 que los contratos asociativos revisten el car\u00e1cter de g\u00e9nero, y los restantes, de especies del referido g\u00e9nero.<a id=\"footnote-136346-4-backlink\" href=\"#footnote-136346-4\"> 4<\/a> Pero, efectuada esta observaci\u00f3n, seguimos en el mismo grado de oscuridad. Cabe aclarar que el contrato de sociedad tambi\u00e9n reviste el car\u00e1cter de especie respecto del g\u00e9nero contrato asociativo. Surge del tenor conceptual del mismo ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1442, al determinar que las disposiciones del Cap\u00edtulo 16 les ser\u00e1n aplicables a aquellos contratos que sean de colaboraci\u00f3n, organizaci\u00f3n o participaci\u00f3n pero que no sean sociedad. Es que la sociedad contiene las notas de ser un contrato<a id=\"footnote-136346-5-backlink\" href=\"#footnote-136346-5\"> 5<\/a> de comunidad de fines de colaboraci\u00f3n u organizaci\u00f3n<a id=\"footnote-136346-6-backlink\" href=\"#footnote-136346-6\"> 6<\/a>, pero asociativo con personificaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>En el plano de las primeras aproximaciones, podemos sostener que el concepto de contrato asociativo (como g\u00e9nero) se contrapone al contrato de cambio, por las siguientes caracter\u00edsticas:<\/p>\n<ul>\n<li>La prestaci\u00f3n en los contratos asociativos no est\u00e1 destinada a la contraprestaci\u00f3n de la otra, sino al cumplimiento del fin com\u00fan de los part\u00edcipes.<\/li>\n<li>Los part\u00edcipes no se encuentran entre s\u00ed en una relaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n funcional o econ\u00f3mica, no existe <em>primus inter partes<\/em>.<\/li>\n<li>El contrato se agota con las rec\u00edprocas prestaciones, mientras que en los contratos asociativos las prestaciones permiten cumplimentar el fin com\u00fan.<\/li>\n<\/ul>\n<p>En cualquiera de los tratados de contratos podr\u00edamos encontrar la clasificaci\u00f3n en contratos t\u00edpicos y at\u00edpicos, con la nota que la misma se funda en la existencia de contratos legislados expresamente en lo referente a sus formalidades, contenidos, efectos, exigencias normativas, etc. Esta tipicidad, que emerge de una regulaci\u00f3n propia de un tipo contractual, significa que \u00e9ste posee una caracterizaci\u00f3n o una estructura definida. La tipicidad no debe confundirse con la existencia de contratos nominados, es decir que tienen una denominaci\u00f3n dada legalmente, sino que requiere esencialmente una caracterizaci\u00f3n que permita no s\u00f3lo identificarlos sino atribuirle caracter\u00edsticas y efectos, generalmente acompa\u00f1ados de una denominaci\u00f3n<a id=\"footnote-136346-7-backlink\" href=\"#footnote-136346-7\"> 7<\/a>. Los contratos at\u00edpicos, por el contrario, carecen de la mencionada regulaci\u00f3n legal. Son consecuencia de la libertad contractual (art.\u00a0958 CCCN). No es suficiente que carezcan de un nombre dado por el legislador, sino que estos contratos no deben haber sido caracterizados particularmente.<\/p>\n<p>Actualmente los cl\u00e1sicos t\u00e9rminos descriptos han sido reemplazados por nominada e innominado (art.\u00a0970 CCCN), con igual contenido conceptual que ten\u00edamos en los viejos tratados de derecho civil, estableciendo para esta \u00faltima clasificaci\u00f3n (innominados) un orden de prelaci\u00f3n para su interpretaci\u00f3n que contempla a los \u201cusos y pr\u00e1cticas del lugar de celebraci\u00f3n\u201d, conforme lo previsto en el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 218, inciso 6, del <a href=\"http:\/\/www.infoleg.gov.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109500\" target=\"_blank\">C\u00f3digo de Comercio<\/a>.<\/p>\n<p>A pesar de estas l\u00edneas, el lector contin\u00faa sin develar el primer interrogante: \u00bfqu\u00e9 se entiende por cada uno de los supuestos mencionados en el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1442 del CCCN?<a id=\"footnote-136346-8-backlink\" href=\"#footnote-136346-8\"> 8<\/a><\/p>\n<p>Sinceramente, dicho interrogante no resulta de inter\u00e9s para el operador jur\u00eddico; tan solo se deber\u00e1 examinar <em>prima facie<\/em> si del tenor del contrato surgen los elementos tipol\u00f3gicos construidos por el legislador que est\u00e1n dados por el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1443 referente a la nulidad respecto de una de las partes, y el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1445 respecto de la actuaci\u00f3n de los part\u00edcipes con terceros. Dados dichos presupuestos, estaremos ante un <em>contrato asociativo<\/em> que podr\u00e1 ser conforme las notas que surgen del mismo de car\u00e1cter participativo, definido en el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1448 de colaboraci\u00f3n, con las notas que surgen del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1463 , y de organizaci\u00f3n, conforme las notas de los ar\u00adt\u00edcu\u00adlos 1453 y 1470.<\/p>\n<p>El unificador ha tipificado el <em>contrato asociativo<\/em> como g\u00e9nero en los ar\u00adt\u00edcu\u00adlos referenciados, mejorando la t\u00e9cnica legislativa del <a href=\"http:\/\/www.normattiva.it\/uri-res\/N2Ls?urn:nir:stato:regio.decreto:1942-03-16;262\" target=\"_blank\">C\u00f3digo Civil italiano<\/a> (CCI), que ha considerado a los contratos plurilaterales con una valoraci\u00f3n marginal, ausente de una regulaci\u00f3n general, sino exclusivamente de los aspectos patol\u00f3gicos (arts.\u00a01420, 1446, 1459 y 1466 CCI).<a id=\"footnote-136346-9-backlink\" href=\"#footnote-136346-9\"> 9<\/a><\/p>\n<p>Lo esencial del tema no est\u00e1 dado tal como expres\u00e1ramos en lograr una definici\u00f3n de los subtipos asociativos<a id=\"footnote-136346-10-backlink\" href=\"#footnote-136346-10\"> 10<\/a> \u2013hay tantas como autores\u2013, sino determinar qu\u00e9 elementos deben estar ausentes para que no sean sociedad. Es decir, la legislaci\u00f3n del Cap\u00edtulo 16 se conforma \u2013podr\u00edamos pensar\u2013 como una llave de doble entrada: por un lado, los elementos propios ya enunciados en los ar\u00adt\u00edcu\u00adlos 1443 y 1445; por otro, conforme el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1442, que los mismos no sean sociedad.<\/p>\n<p>\u00bfAlcanzar\u00e1 esta doble llave para descifrar el enigma interpretativo? Parece que ambas no est\u00e1n en un pie de igualdad para la exclusi\u00f3n del concepto de sociedad en los contratos asociativos<a id=\"footnote-136346-11-backlink\" href=\"#footnote-136346-11\"> 11<\/a>. Lo decimos porque la soluci\u00f3n del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1443 del <a href=\"http:\/\/www.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\">nuevo C\u00f3digo<\/a> es similar conceptualmente al ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 16 de la <a href=\"http:\/\/www.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=25553\" target=\"_blank\">Ley General de Sociedades<\/a> y propia del concepto de contrato plurilateral que igualmente califica al contrato de sociedad<a id=\"footnote-136346-12-backlink\" href=\"#footnote-136346-12\"> 12<\/a>. Cabe destacar que las previsiones del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1445 respecto de la impu\u00adtaci\u00f3n, sujet\u00e1ndola a las reglas de la representaci\u00f3n, tampoco difieren del esquema societario, dado que el concepto de \u00f3rgano se subsume en representaci\u00f3n ante la ausencia de una teor\u00eda general al respecto<a id=\"footnote-136346-13-backlink\" href=\"#footnote-136346-13\"> 13<\/a>. Es evidente que la llave de doble entrada se desvanece y la \u00fanica interpretaci\u00f3n v\u00e1lida para la calificaci\u00f3n es que no sean sociedad, para que est\u00e9n incursos en el Cap\u00edtulo 16 del CCCN.<\/p>\n<p>Antes de la unificaci\u00f3n exist\u00eda cierto grado de certeza en la doctrina. Favier Dubois, en una se\u00f1era ponencia al IV Congreso de Derecho Societario (Mendoza, 1986), expon\u00eda:<\/p>\n<blockquote><p>La tipicidad de las ACE y las UTE se logra a partir de su inscripci\u00f3n en el Registro P\u00fablico de Comercio en el sentido que desde entonces la ley presume <em class=\"Entrado-bast-\">iuris et de iure<\/em> que no son sociedades ni sujetos de derecho [\u2026] La falta de inscripci\u00f3n de las ACE, de las UTE, o de otros acuerdos de colaboraci\u00f3n empresaria no importa, por s\u00ed sola, la existencia de una situaci\u00f3n que deba ser sometida a las reglas de las sociedades comerciales irregulares. Esta \u00faltima depender\u00e1 que aparezcan configurados los elementos propios de estas sociedades, lo que puede no ocurrir seg\u00fan el espec\u00edfico contenido de cada contra\u00adto.<a id=\"footnote-136346-14-backlink\" href=\"#footnote-136346-14\"> 14<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Estas conclusiones tan certeras se ven alteradas en la unificaci\u00f3n, ya que si bien esta dispone la toma de raz\u00f3n registral<a id=\"footnote-136346-15-backlink\" href=\"#footnote-136346-15\"> 15<\/a> sin sanci\u00f3n para caso de incumplimiento, como era en la Ley 22903, agrega en el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1447: \u201cAunque la inscripci\u00f3n est\u00e9 prevista en las secciones siguientes de este Cap\u00edtulo, los contratos no inscriptos producen efectos entre las partes\u201d.<\/p>\n<p>V\u00e9anse las cr\u00edticas de V\u00edtolo<a id=\"footnote-136346-16-backlink\" href=\"#footnote-136346-16\"> 16<\/a> con un tono ir\u00f3nico con respecto a los contratos asociativos y su t\u00e9cnica legislativa:<\/p>\n<ol>\n<li>No porque llamemos \u201cdenominaci\u00f3n\u201d \u2013sin el aditamento\u2013 a la designaci\u00f3n de la denominaci\u00f3n de dichos contratos estamos muy lejos de un nombre social o de una denominaci\u00f3n social como las poseen las sociedades (v. arts.\u00a01455, inc.\u00a0c, y 1474, inc.\u00a0d).<\/li>\n<li>No porque llamemos objeto de contrato a los fines perseguidos por el mismo y en relaci\u00f3n con el \u00e1mbito de actuaci\u00f3n de los representantes estaremos frente a algo muy distinto del objeto social de las sociedades (v. arts.\u00a01455, inc.\u00a0a, 1464, inc.\u00a0a, y 1474, inc.\u00a0b).<\/li>\n<li>No porque llamemos fondo com\u00fan operativo a las inversiones y aportes de las partes o miembros estaremos muy lejos del concepto de capital social al que alude la normativa societaria, en especial a la exigencia de indivisi\u00f3n y de la desafectaci\u00f3n patrimonial de las partes (v. arts.\u00a01455, inc.\u00a0f; 1464, inc.\u00a0f, y 1474, incs.\u00a0o, f y p).<\/li>\n<li>No porque denominemos estados de situaci\u00f3n a los estados financieros dejar\u00e1n de serlo, al igual que los que confeccionan las sociedades (arts.\u00a01455, inc.\u00a0l, 1464, inc.\u00a0I, 1474, inc.\u00a0o, 1475 y 1476).<\/li>\n<li>Las figuras de exclusi\u00f3n, admisi\u00f3n y retiro de socios no son tan distintas de los institutos societarios (arts.\u00a01455, incs.\u00a0i y j; 1464, incs.\u00a0i y j, y 1474, incs.\u00a0l y m).<\/li>\n<li>La actuaci\u00f3n de las representantes, con la obligaci\u00f3n exteriorizar la existencia de las agrupaciones identificando el car\u00e1cter en que act\u00faan, no difiere tanto de las normas de representaci\u00f3n societaria (arts.\u00a01457, 1465 y 1476).<\/li>\n<li>La participaci\u00f3n de los beneficios y la contribuci\u00f3n en los gastos parece aludir a alguna asociaci\u00f3n com\u00fan de car\u00e1cter societario (arts.\u00a01455, inc.\u00a0g, 1464 inc.\u00a0h, y 1474, inc.\u00a0h).<\/li>\n<li>No porque se denominen causales de extinci\u00f3n del contrato a las mencionadas en los ar\u00adt\u00edcu\u00adlos 1461 y 1478 difieren tanto de las causales de disoluci\u00f3n de las sociedades.<\/li>\n<li>La existencia de inscripci\u00f3n de los contratos en el registro p\u00fablico parece tender a una suerte de regularidad contractual similar a la contemplada en el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 7 de la Ley 19550 (arts.\u00a01455, 1466 y 1473).<\/li>\n<\/ol>\n<p>Es de lamentar que el legislador de la Ley 26994 no se haya animado en esta materia a dar un paso m\u00e1s, para permitir que finalmente el perro diga \u201c<em>guau<\/em>\u201d. Y sin perjuicio de no compartir las cr\u00edticas que ponen de manifiesto las dificultades de las figuras legisladas por la unificaci\u00f3n, nos cabe determinar \u2013como ya expresamos\u2013 cu\u00e1ndo el perro dice \u201c<em>guau<\/em>\u201d y el gato \u201c<em>miau<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Si tenemos la certeza ya consignada de que la UTE inscripta es un contrato asociativo \u2013en base al especial efecto de la registraci\u00f3n que elaborara Favier Dubois\u2013, nos queda igualmente un largo camino de precisiones ante la ausencia de registraci\u00f3n consignada en la parte general del Cap\u00edtulo 16. Y volvemos al principio: ser\u00e1n contratos asociativos en la medida en que no sean sociedad, por lo que el m\u00e9todo de calificaci\u00f3n estar\u00e1 en ver qu\u00e9 elementos del contrato de sociedad est\u00e1n presentes para que el resultado final no sea un contrato asociativo.<\/p>\n<p>Ya expresamos que la soluci\u00f3n del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1443 respecto de la nulidad no es suficiente, ya que es com\u00fan a la sociedad; tampoco el r\u00e9gimen de actuaci\u00f3n, cuando \u00e9ste puede convertir a las partes en acreedoras o deudoras de un tercero. \u00bfAlcanzar\u00e1 a decir que la causa del contrato de sociedad ser\u00e1 el elemento diferenciador y que ausente en los asociativos nos permitir\u00e1 develar el interrogante? Pensamos que no:<\/p>\n<blockquote><p>La tipicidad del contrato de sociedad conlleva efectos que deben estar sostenidos sobre la base de una sustancia negocial compuesta necesariamente por dos elementos: a) la expectativa de ventaja nacida de la actividad; y b) la participaci\u00f3n en las p\u00e9rdidas que el negocio proporciona\u2026<a id=\"footnote-136346-17-backlink\" href=\"#footnote-136346-17\"> 17<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>La UTE inscripta o no inscripta tiene un fin de lucro en los consorcios de cooperaci\u00f3n, de acuerdo al ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1464, inciso h), <a href=\"http:\/\/www.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\">CCCN<\/a>. Conforme el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1472, los resultados se distribuyen entre sus miembros en la proporci\u00f3n que fija el contrato. Tan solo en el caso de la ACE se dice expresamente que no tiene fin de lucro, pero se dificulta cuando la ACE desorbita su actuaci\u00f3n<a id=\"footnote-136346-18-backlink\" href=\"#footnote-136346-18\"> 18<\/a>.<\/p>\n<p>En la doctrina cl\u00e1sica italiana, Corsi y Ferrara<a id=\"footnote-136346-19-backlink\" href=\"#footnote-136346-19\"> 19<\/a> se refieren al tema:<\/p>\n<blockquote><p>El tipo central de los contratos de colaboraci\u00f3n est\u00e1 constituido por la sociedad, m\u00e1s otras figuras entran en esta amplia categor\u00eda: as\u00ed contratos de asociaci\u00f3n, asociaci\u00f3n en participaci\u00f3n, contratos agrarios y consorcios.<\/p><\/blockquote>\n<p>Conviene entonces examinar por qu\u00e9 notas caracter\u00edsticas la sociedad se distingue de estas otras figuras.<\/p>\n<p>La fisonom\u00eda de la sociedad est\u00e1 dada por el concurso de estos tres elementos: a) aportes de los socios, b) ejercicio de una actividad econ\u00f3mica en com\u00fan, c) con el fin de procurar a los socios una ventaja patrimonial.<\/p>\n<p>Para Farina<a id=\"footnote-136346-20-backlink\" href=\"#footnote-136346-20\"> 20<\/a>, los elementos espec\u00edficos del contrato de sociedad son: a) el aporte, b) participaci\u00f3n en los beneficios y p\u00e9rdidas, c) <em>affectio societatis<\/em>, d) plazo determinado.<\/p>\n<p>Para Richard<a id=\"footnote-136346-21-backlink\" href=\"#footnote-136346-21\"> 21<\/a>, los elementos caracterizantes de la sociedad en sentido estricto o propio \u2013conforme lo cataloga el autor\u2013 ser\u00edan: a) la manifestaci\u00f3n externa; b) la constituci\u00f3n de un patrimonio com\u00fan o aut\u00f3nomo; c) la durabilidad; d) el car\u00e1cter econ\u00f3mico, adem\u00e1s de com\u00fan, del fin, para distinguirla de la asociaci\u00f3n; e) actividad u origen negocial; f) organizaci\u00f3n o forma organizada; g) reconocimiento legal de personalidad; h) que se agregan, obviamente, al fin u objeto com\u00fan.<\/p>\n<p>Fern\u00e1ndez de la G\u00e1ndara<a id=\"footnote-136346-22-backlink\" href=\"#footnote-136346-22\"> 22<\/a> reflexiona acerca de la identidad funcional de los fen\u00f3menos societarios:<\/p>\n<blockquote><p>La identificaci\u00f3n de las modalidades at\u00edpicas se orienta, por lo tanto, en dos planos: en primer lugar, controlar si la figura creada en la pr\u00e1ctica negocial constituye uno de los modelos de operaci\u00f3n societaria regulados por la ley; y en segundo t\u00e9rmino, ver en qu\u00e9 medida los intereses que juegan en cada uno de estos concretos esquemas societarios se apartan del cuadro t\u00edpico tenido en cuenta por el legislador.<\/p><\/blockquote>\n<p>Por ello, acu\u00f1a el concepto de identificaci\u00f3n de primer grado cuya finalidad b\u00e1sica es resolver la alternativa admisibilidad-no admisibilidad del hecho concreto al modelo societario en el sentido amplio<a id=\"footnote-136346-23-backlink\" href=\"#footnote-136346-23\"> 23<\/a>. Y la identificaci\u00f3n de segundo grado juega con el sistema de <em>numerus clausus<\/em>, luego de proceder a la identificaci\u00f3n de primer grado. En nuestro caso, el an\u00e1lisis se detendr\u00e1 en la denominada identificaci\u00f3n de primer grado, ya que si el contrato asociativo conformado por las partes revistiera el car\u00e1cter de sociedad, esta encuadrar\u00eda necesariamente en la Secci\u00f3n IV y no en algunos de los tipos societarios de la Ley General de Sociedades. El autor espa\u00f1ol rese\u00f1a tambi\u00e9n que, en esta tarea de identificaci\u00f3n primaria, el elemento prevalente adoptado en los ordenamientos latinos para la funci\u00f3n diferenciadora ha sido la causa<a id=\"footnote-136346-24-backlink\" href=\"#footnote-136346-24\"> 24<\/a>, criterio que la doctrina tradicional espa\u00f1ola ha identificado como una finalidad lucrativa<a id=\"footnote-136346-25-backlink\" href=\"#footnote-136346-25\"> 25<\/a>.<\/p>\n<p>La doctrina nacional, con la sanci\u00f3n de la Ley 19.550 y del CCCN (que implic\u00f3 las derogaciones del art.\u00a0282 CCOM y el art.\u00a01648 viejo CCIV), ha rechazado este concepto de lucro con criterio restrictivo respecto del contrato de sociedad<a id=\"footnote-136346-26-backlink\" href=\"#footnote-136346-26\"> 26<\/a>, destacando que la expresi\u00f3n \u201cparticipando de los beneficios y soportando las p\u00e9rdidas\u201d \u2013conforme la doctrina sentada por Halperin\u2013 resulta m\u00e1s adecuada a la realidad econ\u00f3mica de la actividad societaria:<\/p>\n<blockquote><p>\u2026\u00a0los beneficios no deben consistir necesariamente en un lucro o una ganancia a repartir entre los socios; puede ser el resultado de una investigaci\u00f3n, o la oficina central para la contrataci\u00f3n en inter\u00e9s com\u00fan de los socios, o para centralizar determinada especie de negociaci\u00f3n o contrataci\u00f3n.<a id=\"footnote-136346-27-backlink\" href=\"#footnote-136346-27\"> 27<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Richard y Mui\u00f1o, cuando se refieren a los elementos diferenciadores, rechazan el lucro como definidor, poniendo de manifiesto las denominadas sociedades profesionales<a id=\"footnote-136346-28-backlink\" href=\"#footnote-136346-28\"> 28<\/a> y la sociedad del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 3 de la Ley General de Sociedades, considerando que el fin lucrativo no parece entonces indispensable en la noci\u00f3n jur\u00eddica, correspondiendo a una decisi\u00f3n de pol\u00edtica legislativa, ya alejada de nuestro sistema tanto por disposiciones del C\u00f3digo Civil como por el referido ar\u00adt\u00edcu\u00adlo.<a id=\"footnote-136346-29-backlink\" href=\"#footnote-136346-29\"> 29<\/a><\/p>\n<p>Corsi y Ferrara<a id=\"footnote-136346-30-backlink\" href=\"#footnote-136346-30\"> 30<\/a> se expiden respecto del ejercicio de una actividad econ\u00f3mica com\u00fan:<\/p>\n<blockquote><p>La sociedad postula, en segundo lugar, el ejercicio de una actividad econ\u00f3mica; es decir, el cumplimiento de una serie de actos coordinados y unificados en funci\u00f3n de un resultado productivo.<\/p><\/blockquote>\n<p>Por su parte, Ferri<a id=\"footnote-136346-31-backlink\" href=\"#footnote-136346-31\"> 31<\/a> agrega:<\/p>\n<blockquote><p>\u2026\u00a0no basta que la actividad sea ejercitada con medios comunes y que comunes sean los resultados de la actividad misma. Es necesario que tambi\u00e9n la actividad sea com\u00fan.<a id=\"footnote-136346-32-backlink\" href=\"#footnote-136346-32\"> 32<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Es com\u00fan la actividad en los contratos asociativos tipificados. En el caso de la ACE, no hay una actividad externa, sino relacionado a las fases<a id=\"footnote-136346-33-backlink\" href=\"#footnote-136346-33\"> 33<\/a> de la actividad com\u00fan de los miembros, remarcando que por medio del referido contrato no se puede ejercer funciones de direcci\u00f3n sobre la actividad de los miembros, alejando el precepto legal toda idea de actividad com\u00fan respecto de terceros.<\/p>\n<p>La soluci\u00f3n no es tan clara respecto de la UTE, donde definidamente el objeto del contrato se vincula a un opus respecto de un tercero, dado que la conformaci\u00f3n del contrato se puede dar en forma <em>vertical<\/em> u <em>horizontal<\/em><a id=\"footnote-136346-34-backlink\" href=\"#footnote-136346-34\"> 34<\/a>. As\u00ed cuando el opus requerido por el tercero est\u00e9 claramente definido, los aspectos por los que cada miembro cumplir\u00e1 los calificamos con el supuesto de UTE horizontal, donde cada uno de ellos desarrolla un aspecto del opus en forma coordinada con los restantes. Pero cuando por la dimensi\u00f3n del opus requerido por el comitente las operaciones conjuntas no est\u00e1n condicionadas por las particularidades de la obra (m\u00e1s bien por los aspectos dimensionales de la misma), resulta que nos encontramos con una actividad desarrollada en com\u00fan donde podr\u00e1n existir medios comunes y resultados comunes o no (dependiendo de la estructura del contrato que las partes se han conferido).<a id=\"footnote-136346-35-backlink\" href=\"#footnote-136346-35\"> 35<\/a><\/p>\n<p>Respecto del concepto de <em>aporte<\/em>, Farina<a id=\"footnote-136346-36-backlink\" href=\"#footnote-136346-36\"> 36<\/a> expresa:<\/p>\n<blockquote><p>Queda claramente establecido que es un requisito esencial para la constituci\u00f3n de la sociedad, que cada uno de los socios se obligue a efectuar un aporte, consista \u00e9ste en una obligaci\u00f3n de dar o en una obligaci\u00f3n de hacer.<\/p><\/blockquote>\n<p>Y en nuestra Ley General de Sociedades es causal de exclusi\u00f3n (art.\u00a037). La \u00fanica limitaci\u00f3n respecto del aporte que consigna Ferri<a id=\"footnote-136346-37-backlink\" href=\"#footnote-136346-37\"> 37<\/a> es la referente a una prestaci\u00f3n de no hacer (p. ej.: la asunci\u00f3n de una obligaci\u00f3n de no concurrencia), aunque la prestaci\u00f3n pueda importar una utilidad econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es el elemento com\u00fan de los denominados contratos asociativos que permitan diferenciarlos del concepto de sociedad, que surge de la nueva secci\u00f3n IV de la Ley 19550? Rese\u00f1ando: las UTE tienen finalidad de lucrativa; los ACE, crean un marco de autonom\u00eda patrimonial (art.\u00a01458 CCCN), pero carecen de fin lucrativo. Respecto del consorcio de cooperaci\u00f3n, el CCCN carece de una actividad aut\u00f3noma externa ya que la organizaci\u00f3n com\u00fan es tendiente a facilitar o desarrollar la actividad econ\u00f3mica de sus miembros, raz\u00f3n por la cual el fondo com\u00fan operativo se mantiene indiviso (art.\u00a01474 inc.\u00a0p). Todos estos contratos asociativos no personificados como sociedad, por imperio de la ley, carecen o bien:<\/p>\n<ol>\n<li>Respecto de las ACE de fin de lucro como ya expres\u00e1ramos.<\/li>\n<li>Si bien a las ACE su autonom\u00eda patrimonial les es reconocida respecto de los acreedores de los participes, su ausencia de fin lucrativo y su restricci\u00f3n de actuaci\u00f3n externa no les permite exteriorizar una actividad com\u00fan respecto de terceros. La sociedad interna no es sociedad, requiere la exteriorizaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Respecto de las UTE, si bien les es reconocido su fin lucrativo, carecen de autonom\u00eda patrimonial y las contribuciones al fondo com\u00fan son justamente eso, es decir, un mecanismo para solventar aquellas cargas comunes de la uni\u00f3n (ej: canon locativo, remuneraci\u00f3n de los representantes, cargos fiscales etc.), pero no un aporte dirigido a un sujeto diferente de los propios part\u00edcipes.<\/li>\n<li>En lo atinente a los consorcios, cabe consignar que el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 6 de <a href=\"http:\/\/www.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=102854\" target=\"_blank\">Ley 26005<\/a><a id=\"footnote-136346-38-backlink\" href=\"#footnote-136346-38\"> 38<\/a> (de creaci\u00f3n de esta figura contractual) establec\u00eda expresamente que ante su falta de registraci\u00f3n, el contrato tendr\u00e1 los efectos de una sociedad de hecho. La unificaci\u00f3n suprimi\u00f3 este ar\u00adt\u00edcu\u00adlo as\u00ed como tambi\u00e9n la\u00a0<em>inalterabilidad<\/em> del fondo com\u00fan, concepto \u00e9ste inasible. La valoraci\u00f3n del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 6 es dispar respecto de la ausencia de inscripci\u00f3n como consignamos en la nota, y por ello resulta razonable su eliminaci\u00f3n en la Unificaci\u00f3n. Entonces rige, en consecuencia, para todos los contratos asociativos no inscriptos la determinaci\u00f3n <em>a posteriori <\/em>si su actuaci\u00f3n devino en una figura societaria o no. Como ya expres\u00e1ramos, el consorcio carece de un fin aut\u00f3nomo y que constituye una organizaci\u00f3n de medios para acrecentar los resultados de los part\u00edcipes con un actividad externa (art.\u00a01476 CCCN), que establece que el representante es responsable de que en toda actuaci\u00f3n sea exteriorizado el car\u00e1cter de consorcio.<br \/>\nEl elemento com\u00fan rese\u00f1ado es la ausencia de un aporte, es decir, que los bienes que conforman los denominados fondos comunes operativos est\u00e1n destinados a solventar las cargas comunes y no son el medio econ\u00f3mico para el cumplimiento del fin com\u00fan.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Obs\u00e9rvense algunos detalles al respecto que pueden clarificar esta postura. En primer lugar, el <a href=\"http:\/\/www.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\">CCCN<\/a> elimin\u00f3 el t\u00e9rmino <em>patrimonio<\/em> que estaba inserto en el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 372<a id=\"footnote-136346-39-backlink\" href=\"#footnote-136346-39\"> 39<\/a> de la Ley 19550, en el que establec\u00eda \u201cse mantendr\u00e1 indiviso este patrimonio sobre el que no pueden hacer valer su derecho\u201d, como atribuy\u00e9ndoselo a un mero contrato al cual la ley calificaba que no era sujeto de derecho.<\/p>\n<p>Por otra parte, el inciso f) del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1455 CCCN, y similar inciso del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1464 CCCN (ex inc.\u00a06 del art.\u00a0369 y del 378 Ley 19550), se compone de tres supuestos: <em>obligaciones asumidas<\/em>, <em>contribuciones debidas al fondo com\u00fan operativo<\/em>, y <em>modo de financiar las actividades comunes<\/em>. El modo de financiar las obligaciones comunes estar\u00e1 conformado por las obligaciones asumidas por los participes entre s\u00ed, y no respecto de un <em>alter sujeto<\/em>, y no conforman el fondo com\u00fan operativo. Su redacci\u00f3n aleja toda idea de \u201caporte\u201d, como surge claramente del inciso h) del ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1455 CCCN <em>in fine<\/em>, cuando se refiere a las atribuciones y poderes para la organizaci\u00f3n de la actividad, sujetas a la reglas del mandato, que establece la obligaci\u00f3n de estos representantes voluntarios de \u201ccontrolar su actividad \u2013de los part\u00edcipes\u2013 al solo efecto de comprobar el cumplimiento de las obligaciones asumidas\u201d. La legitimaci\u00f3n respecto de velar por el cumplimiento de las mismas no recae sobre un <em>alter sujeto<\/em>, sino sobre aquellas personas a las que se les ha conferido las facultades de direcci\u00f3n y administraci\u00f3n y \u2013tal como consign\u00e1ramos\u2013 bajo el esquema de la representaci\u00f3n voluntaria.<a id=\"footnote-136346-40-backlink\" href=\"#footnote-136346-40\"> 40<\/a><\/p>\n<p>Iguales notas podemos rese\u00f1ar respecto del consorcio. Que exista una comunidad de fin, como resalta el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 1442 del CCCN, no permite inferir que exista un fin <em>aut\u00f3nomo<\/em><a id=\"footnote-136346-41-backlink\" href=\"#footnote-136346-41\"> 41<\/a>, ya que no existe un otro a m\u00e1s de los part\u00edcipes. El fin es com\u00fan a los part\u00edcipes en el contrato de sociedad, el fin es aut\u00f3nomo de los socios, es el fin de la sociedad por medio del cual cada socio satisfar\u00e1 su propio fin<a id=\"footnote-136346-42-backlink\" href=\"#footnote-136346-42\"> 42<\/a>.<\/p>\n<p>Ahora bien, un contrato asociativo no inscripto, donde los part\u00edcipes, en el caso de las ACE, exorbitan la actividad interna o, en las UTE, los medios econ\u00f3micos para el cumplimiento de la activad de cada part\u00edcipe pasa por poner en com\u00fan los fondos para la misma, determinar\u00e1 \u2013al igual que un consorcio de cooperaci\u00f3n\u2013 el nacimiento de una figura societaria de la Secci\u00f3n IV del CCCN<a id=\"footnote-136346-43-backlink\" href=\"#footnote-136346-43\"> 43<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"conclusiones\"><\/a><h5>Conclusiones<\/h5>\n<ul>\n<li>Los contratos asociativos t\u00edpicos gozan con su inscripci\u00f3n de una presunci\u00f3n <em>iuris tantum<\/em> de que no son sociedad<a id=\"footnote-136346-44-backlink\" href=\"#footnote-136346-44\"> 44<\/a>.<\/li>\n<li>La comunidad de fines no determina la existencia de un fin aut\u00f3nomo del ente como se da en la figura societaria, sino un fin de cada part\u00edcipe hacia la concreci\u00f3n del opus, coordinado pero aut\u00f3nomo.<\/li>\n<li>El fondo com\u00fan operativo no constituye un patrimonio aut\u00f3nomo<a id=\"footnote-136346-45-backlink\" href=\"#footnote-136346-45\"> 45<\/a>.<\/li>\n<li>Los bienes que se adquieran con el fondo com\u00fan operativo est\u00e1n en cabeza de los part\u00edcipes, afectados mediante una declaraci\u00f3n unilateral de los mismos al contrato; y en caso de bienes registrables, mediante anotaci\u00f3n conforme el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo 3 de la Ley 17801<a id=\"footnote-136346-46-backlink\" href=\"#footnote-136346-46\"> 46<\/a>.<\/li>\n<li>La exclusi\u00f3n de los acreedores particulares sobre dichos bienes ratifica que no existe transferencia dominial alguna, no media aporte como en el contrato de sociedad.<\/li>\n<li>El riesgo o el alea negocial de la actividad no es necesariamente com\u00fan: \u201cAl no conformase una empresa con gesti\u00f3n com\u00fan, cada una de las empresas part\u00edcipes contribuye con la actividad que le es propia, a un costo que tambi\u00e9n le es propio\u201d<a id=\"footnote-136346-47-backlink\" href=\"#footnote-136346-47\"> 47<\/a>.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"notas\"><\/a><h6>Notas<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"footnote-136346-1\"><a href=\"#footnote-136346-1-backlink\">1<\/a><strong>.<\/strong> El tenor del art.\u00a01442 nos da la idea de que esta comunidad de fin debe ser com\u00fan a los part\u00edcipes. Comentando los proyectos anteriores a la unificaci\u00f3n vigente (al referirse a los negocios de colaboraci\u00f3n), Etcheverry planteaba que no siempre ser\u00e1 necesario perseguir la obtenci\u00f3n de una finalidad de inter\u00e9s com\u00fan, postulando la posibilidad de que una de las partes colabore para la obtenci\u00f3n de un resultado que interesa solo a la otra parte (ver Etcheverry, Ra\u00fal A., <em>Contratos asociativos, negocios de colaboraci\u00f3n y consorcios<\/em>, Buenos Aires, Astrea, 2005, p.\u00a0150).<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-2\"><a href=\"#footnote-136346-2-backlink\">2<\/a><strong>.<\/strong> El concepto de contrato de plurilateral en el <a href=\"http:\/\/www.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\">CCCN<\/a> surge del art.\u00a0977: \u201cContrato plurilateral. Si el contrato ha de ser celebrado por varias partes, y la oferta emana de distintas personas, o es dirigida a varios destinatarios, no hay contrato sin el consentimiento de todos los interesados, excepto que la convenci\u00f3n o la ley autoricen a la mayor\u00eda de ellos para celebrarlo en nombre de todos o permitan su conclusi\u00f3n s\u00f3lo entre quienes lo han consentido\u201d. La divisi\u00f3n entre contratos bilaterales y plurilaterales no responde a la cantidad de sujetos sino a la cantidad de partes que intervienen en el mismo. Cifuentes expresa que partes y personas no suelen coincidir, pues varias personas pueden estar de un solo lado \u2013<em>ex uno latere<\/em>\u2013, pero no frente a frente (Richard, Efra\u00edn H., <em>Sociedad y contratos asociativos<\/em>, Buenos Aires, Zaval\u00eda, 1989, p.\u00a0126). El contrato por el cual se conforma una novaci\u00f3n (arts.\u00a0936\/37 CCCN) es plurilateral al intervenir tres partes, pero carece de comunidad de fines que requiere el art.\u00a01442 CCCN.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-3\"><a href=\"#footnote-136346-3-backlink\">3<\/a><strong>.<\/strong> Mosset Iturraspe, Jorge, \u201cContratos de colaboraci\u00f3n empresaria\u201d, en <em>Revista de Derecho Privado y Comunitario<\/em>, Santa Fe, Rubinzal-Culzoni, n\u00ba 3, 1993, pp.\u00a07-66. Al referirse al contrato asociativo, el autor expresa (p.\u00a026): \u201cEl asociativo es para alguno el g\u00e9nero, siendo una especie el plurilateral; para otros, significa lo mismo, hay sinonimia\u201d.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-4\"><a href=\"#footnote-136346-4-backlink\">4<\/a><strong>.<\/strong> \u201cAcudamos a la conocida cita de Messineo en torno a que los contratos asociativos pueden ubicarse dentro de los contratos de colaboraci\u00f3n o cooperaci\u00f3n\u201d (Richard, Efra\u00edn H., \u201c<a href=\"http:\/\/www.acaderc.org.ar\/doctrina\/articulos\/artcontratosdecolaboracionempresaria\" target=\"_blank\">Contratos de colaboraci\u00f3n empresaria<\/a>\u201d [on line], publicado en la <a href=\"http:\/\/www.acaderc.org.ar\/\" target=\"_blank\">web<\/a> de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de C\u00f3rdoba). El legislador ha adoptado otra clasificaci\u00f3n contraria a lo expuesto por Messineo, ya que los contratos asociativos resultan g\u00e9nero y los de colaboraci\u00f3n, especie.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-5\"><a href=\"#footnote-136346-5-backlink\">5<\/a><strong>.<\/strong> Mientras no sea una declaraci\u00f3n unilateral para conformar una SAU.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-6\"><a href=\"#footnote-136346-6-backlink\">6<\/a><strong>.<\/strong> Omitimos el t\u00e9rmino <em>participaci\u00f3n<\/em> porque consideramos correcto el criterio de Richard: \u201cQuiz\u00e1 el elemento que determine la tipicidad de la relaci\u00f3n societaria es el ejercicio del control, de un control m\u00e1s all\u00e1 de una simple vigilancia, concretando la posibilidad de intervenir o interferir en las decisiones\u201d (Richard, Efra\u00edn H., \u201cContratos asociativos o de colaboraci\u00f3n\u201d, en<em>Revista de Derecho Comercial y de las Obligaciones<\/em>, Buenos Aires, t.\u00a01990-B, p.\u00a0608).<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-7\"><a href=\"#footnote-136346-7-backlink\">7<\/a><strong>.<\/strong> Lorenzetti, Ricardo L., <em>Tratado de los contratos<\/em>, Santa Fe, Rubinzal-Culzoni, 2003, t.\u00a0I, cap.\u00a0I \u201cEl tipo y la atipicidad\u201d.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-8\"><a href=\"#footnote-136346-8-backlink\">8<\/a><strong>.<\/strong> Ver Richard, Efra\u00edn H., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 6), pp.\u00a0599 y ss., donde en nota al pie el autor rese\u00f1a las diferentes terminolog\u00edas que ha usado la doctrina nacional. Ver asimismo, con respecto a la doctrina italiana, Barba, Vincenzo, \u201c<em>Appunti per uno studio sui contratti plurilaterali di scambio<\/em>\u201d, en <em>Rivista di Diritto Civile<\/em>, Milano, CEDAM, n\u00ba 4, julio-agosto, 2010, pp.\u00a0531-561. [N. del E.: el lector podr\u00e1 acceder al ar\u00adt\u00edcu\u00adlo en la <a href=\"http:\/\/professorvincenzobarba.altervista.org\/Materiali\/2010 - Contratti plurilaterali.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\">web del autor<\/a>].<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-9\"><a href=\"#footnote-136346-9-backlink\">9<\/a><strong>.<\/strong> Barba, Vincenzo, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 8), p.\u00a0534.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-10\"><a href=\"#footnote-136346-10-backlink\">10<\/a><strong>.<\/strong> Por la evidente dificultad terminol\u00f3gica, el legislador de la unificaci\u00f3n ha nominado los contratos y vertido en dicha secci\u00f3n los elementos comunes al concepto de contrato asociativo, dejando de lado la individualizaci\u00f3n de los elementos tipol\u00f3gicos de cada uno de ellos, llegando a pensar el suscripto que ha conformado una construcci\u00f3n de tipo abierto definiendo exclusivamente los elementos base o comunes a dichos subtipos de contratos. Para Fontanarrosa, los contratos plurilaterales tienen por finalidad organizar grupos o categor\u00edas, calific\u00e1ndolos como contratos de organizaci\u00f3n (Fontanarrosa, Rodolfo A., <em>Derecho comercial argentino. Doctrina general de los contratos comerciales<\/em>, Buenos Aires, Zaval\u00eda, 1967, t.\u00a0II, p.\u00a0143).<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-11\"><a href=\"#footnote-136346-11-backlink\">11<\/a><strong>.<\/strong> Ver Lorenzetti, Ricardo L., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 7), p.\u00a060. Al referirse a la colaboraci\u00f3n asociativa, el autor expresa: \u201cCuando se utiliza una organizaci\u00f3n, \u00e9ste puede producir como efecto una persona jur\u00eddica, como en la sociedad, o no, como en la uni\u00f3n transitoria de empresas. En la sociedad los individuos se diluyen detr\u00e1s de la personalidad obtenida, y las ganancias se obtienen a t\u00edtulo derivado. En los v\u00edncu\u00adlos asociativos, el prop\u00f3sito com\u00fan no hace desaparecer a los sujetos contratantes y las ganancias se adquieren directamente\u201d. La descripci\u00f3n del autor es correcta, pero parte del presupuesto de ya tener definido que se encuentra ante un contrato asociativo no personificado, y nuestro objetivo es definir cuando ese contrato asociativo no reviste el car\u00e1cter de sociedad; definido ese aspecto ser\u00e1 de aplicaci\u00f3n lo expuesto por el autor.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-12\"><a href=\"#footnote-136346-12-backlink\">12<\/a><strong>.<\/strong> Ver exposici\u00f3n de motivos de la Ley 19550, art.\u00a01. [N. del E.: el lector podr\u00e1 acceder al texto <a href=\"http:\/\/www.derecho-comercial.com\/files\/L19550em.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\">completo<\/a> en el sitio web de la <em>Revista Electr\u00f3nica de Derecho Comercial<\/em> {texto no oficial}].<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-13\"><a href=\"#footnote-136346-13-backlink\">13<\/a><strong>.<\/strong> Ver Otaegui, Julio C., <em>Administraci\u00f3n societaria<\/em>, Buenos Aires, \u00c1baco, 1979, p.\u00a048: \u201cno es el organicismo la doctrina m\u00e1s adecuada para sustentar el proceso de impu\u00adtabilidad jur\u00eddica del sujeto de derecho, lo que no significa que la teor\u00eda del \u00f3rgano sea irrelevante en materia societaria\u201d.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-14\"><a href=\"#footnote-136346-14-backlink\">14<\/a><strong>.<\/strong> Favier Dubois, Eduardo M. (h.), \u201cTipolog\u00eda, tipicidad y regularidad en los contratos de colaboraci\u00f3n empresaria\u201d (trabajo presentado en el IV Congreso de Derecho Societario, Mendoza, 1986). Ver tambi\u00e9n, con ampliaci\u00f3n de fundamentos, en Favier Dubois, Eduardo M. (h.), <em>Derecho societario registral<\/em>, Buenos Aires, Ad-Hoc, 1994, pp.\u00a0452 y ss. Cfr. Mercado de Sala, Mar\u00eda, \u201cAgrupamientos no inscriptos\u201d en Escarguel, J.\u00a0M. y Richard, E.\u00a0H. (dirs.), <em>Anomal\u00edas societarias<\/em>, C\u00f3rdoba, Advocatus, 1996, p.\u00a0281. La autora considera que la inscripci\u00f3n es <em>iuris tantum<\/em>, ya que se plantea el caso de una agrupaci\u00f3n que act\u00faa en el mercado, circunstancia que la mera inscripci\u00f3n no impedir\u00eda su calificaci\u00f3n como societaria.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-15\"><a href=\"#footnote-136346-15-backlink\">15<\/a><strong>.<\/strong> Art.\u00a01445 para las ACE, art.\u00a01446 para las UTE y art.\u00a01473 para los consorcios.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-16\"><a href=\"#footnote-136346-16-backlink\">16<\/a><strong>.<\/strong> V\u00edtolo, Daniel R., \u201cLos contratos asociativos en el C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n. Y si el perro dice\u2026 \u00bfmiau?\u201d (trabajo presentado en el II Congreso Nacional e Internacional sobre los aspectos empresariales en el nuevo C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n, Mar del Plata, 2015).<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-17\"><a href=\"#footnote-136346-17-backlink\">17<\/a><strong>.<\/strong> Kulman, David A., \u201cLa causa en el contrato de sociedad comercial\u201d, en <em>Revista de las Sociedades y Concursos<\/em>, Buenos Aires, Legis, 2010, n\u00ba 1, p.\u00a011.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-18\"><a href=\"#footnote-136346-18-backlink\">18<\/a><strong>.<\/strong> Tomando lo previsto para las asociaciones civiles que establece que no pueden perseguir el lucro como fin principal, \u00bfcu\u00e1l es la medida de una ACE que termina arrendando horas del centro de c\u00f3mputos a terceros por los tiempos que los part\u00edcipes no procesan sus respectivos datos, la misma medida que para las asociaciones?<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-19\"><a href=\"#footnote-136346-19-backlink\">19<\/a><strong>.<\/strong> Corsi, Francesco y Ferrara, Francesco, <em>Gli imprenditori e le societ\u00e0<\/em> [<em>Los emprendedores y la sociedad<\/em>], Milano, Giuffr\u00e8, p.\u00a0220. En igual sentido, ver Ferri, Giuseppe, Le societ\u00e0, Unione Tipografica, p.\u00a014; respecto del aporte (conferimiento), expresa que puede inicialmente faltar un fondo com\u00fan, resultando este del ejercicio en com\u00fan de la actividad econ\u00f3mica. En el derecho nacional, ver Mui\u00f1o, Orlando M. y Richard, Efra\u00edn H., <em>Derecho societario<\/em>, Buenos Aires, Astrea, p.\u00a08; los autores rechazan el elemento lucro como elemento esencial y expresan que la aportaci\u00f3n de cosas o dinero tampoco lo es.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-20\"><a href=\"#footnote-136346-20-backlink\">20<\/a><strong>.<\/strong> Farina, Juan, <em>Tratado de sociedades comerciales. Parte general<\/em>, Rosario, Zeus, 1978, p.\u00a0240.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-21\"><a href=\"#footnote-136346-21-backlink\">21<\/a><strong>.<\/strong> Richard, Efra\u00edn H., \u201cContratos constitutivos de sociedades y contratos de participaci\u00f3n\u201d, en AA.\u00a0VV., <em>Contratos de colaboraci\u00f3n y sociedades<\/em>, C\u00f3rdoba, Advocatus, 1996, p.\u00a033.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-22\"><a href=\"#footnote-136346-22-backlink\">22<\/a><strong>.<\/strong> Fern\u00e1ndez de la G\u00e1ndara, Luis, <em>La atipicidad en derecho societario<\/em>, Zaragoza, P\u00f3rtico, pp.\u00a0266-67.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-23\"><a href=\"#footnote-136346-23-backlink\">23<\/a><strong>.<\/strong> Sociedad en sentido amplio es un t\u00e9rmino que utilizan igualmente Richard y Mui\u00f1o. Ver Mui\u00f1o, Orlando M. y Richard, Efra\u00edn H., ob.\u00a0cit. (cfr. nota 19), p.\u00a06, y Richard, Efra\u00edn H., <em>Sociedad y contratos asociativos<\/em>, Buenos Aires, Zaval\u00eda, 1989, p.\u00a0124, al referirse al concepto de sociedad del proyecto de unificaci\u00f3n impulsado por el diputado Camisar, cuyo art.\u00a01652 expresaba \u201cSociedad es el contrato por el cual dos o m\u00e1s personas se re\u00fanen para obtener con el esfuerzo o medios comunes, una finalidad com\u00fan\u201d.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-24\"><a href=\"#footnote-136346-24-backlink\">24<\/a><strong>.<\/strong> Fern\u00e1ndez de la G\u00e1ndara, Luis, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 22), p.\u00a0275.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-25\"><a href=\"#footnote-136346-25-backlink\">25<\/a><strong>.<\/strong> Gir\u00f3n Tena ha expresado que lo que caracteriza la causa es la solidaridad en riesgos y ventajas y la colaboraci\u00f3n en su promoci\u00f3n. El fin de lucro debe ser visto como el objetivo com\u00fan de los socios. Ver cita en Fern\u00e1ndez de la G\u00e1ndara, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 22), p.\u00a0278. Corsi y Ferrara (ver ob.\u00a0cit. en nota 19) expresan que es esencial que la ventaja econ\u00f3mica sea destinada a los socios, la sociedad es un instituto ego\u00edsta. Pero no limitan a este al concepto de lucro, es decir, un incremento patrimonial, incluyendo un ahorro de gastos, ya que la cooperativa para el derecho italiano conforma una sociedad, y conformando un v\u00e1lido elemento diferenciador de la sociedad y las asociaciones.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-26\"><a href=\"#footnote-136346-26-backlink\">26<\/a><strong>.<\/strong> Farina, Juan, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 20), p.\u00a051.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-27\"><a href=\"#footnote-136346-27-backlink\">27<\/a><strong>.<\/strong> Ib\u00eddem.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-28\"><a href=\"#footnote-136346-28-backlink\">28<\/a><strong>.<\/strong> Los autores no aclaran el concepto de sociedad de profesionales que utilizan para afirmar la ausencia de fin de lucro. Al respecto, cfr. Favier Dubois, Eduardo M. (h.), \u201cLas sociedades de profesionales y su organizaci\u00f3n como sociedades de medios con actuaci\u00f3n externa\u201d, en <em>Doctrina Societaria y Concursal<\/em>, Buenos Aires, Errepar, n\u00ba 290, enero 2012, t.\u00a0XXIV, pp.\u00a07-20; all\u00ed se analizan diversas alternativas de organizaci\u00f3n profesional como uniones o sociedades internas con la variante <em>pool<\/em> de gastos o interna de ganancias, o sociedades externas organizadas como sociedad de medios, que tiene por objeto compartir estructuras y distribuir los costos. En estos casos, hay una bipartici\u00f3n de contrataciones. Las relaciones con los clientes las sigue manejando cada profesional, que presta el servicio, contrata y factura a t\u00edtulo propio, pero las relaciones \u201cexternas\u201d vinculadas a la infraestructura en com\u00fan las contrata una sociedad civil o comercial de la cu\u00e1l los profesionales prestadores son socios. Como se ve no se trata de una verdadera sociedad ya que la finalidad es el pago de las cuotas peri\u00f3dicas de los gastos pero no la generaci\u00f3n de utilidades o \u201cSociedades externas para el ejercicio profesional\u201d. En este caso todas las relaciones frente a clientes, frente a la infraestructura y frente a terceros en general, las contrata la sociedad por su cuenta y bajo se nombre o raz\u00f3n social, siendo la sociedad quien factura, presta los servicios y los cobra\u201d. [N. del E.: el ar\u00adt\u00edcu\u00adlo est\u00e1 <a href=\"http:\/\/www.favierduboisspagnolo.com\/trabajos-de-doctrina\/las-sociedades-de-profesionales-y-su-organizacion-como-sociedades-de-medios-con-actuacion-externa\/\" target=\"_blank\">disponible<\/a> en la p\u00e1gina web del autor].<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-29\"><a href=\"#footnote-136346-29-backlink\">29<\/a><strong>.<\/strong> V\u00e9ase al respecto a Gir\u00f3n Tena, Jos\u00e9, <em>Derecho de sociedades<\/em>, t.\u00a01, p.\u00a029: \u201cDesde el punto de vista de la l\u00f3gica interna del concepto, es por ello perturbador imponer, estableci\u00e9ndolo como elemento de la definici\u00f3n, que la estructura organizativa sociedad solo sirve para un fin econ\u00f3mico y que la asociaci\u00f3n para un fin no lucrativo\u201d. Para el referido autor, \u201cla sociedad en sentido amplio se compone del m\u00ednimo de elementos (fin com\u00fan, promovido por los socios y de origen negocial)\u201d.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-30\"><a href=\"#footnote-136346-30-backlink\">30<\/a><strong>.<\/strong> Corsi, Francesco y Ferrara, Francesco, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 19).<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-31\"><a href=\"#footnote-136346-31-backlink\">31<\/a><strong>.<\/strong> Ferri, Giuseppe, ob.\u00a0cit. (nota 19), p.\u00a019.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-32\"><a href=\"#footnote-136346-32-backlink\">32<\/a><strong>.<\/strong> Corsi y Ferrara (ver ob.\u00a0cit. en nota 19) agregan: \u201c<em>Occore che l\u00b4attivit\u00e0 sia esecitata in comune, che alla gestione partecipino titti i soci. La gestione \u00e8 comune quando si pu\u00f2 ricondurre alla volunt\u00e0 di tutti i soci<\/em>\u201d (p.\u00a0221). Obs\u00e9rvese que el proyecto de la denominada Comisi\u00f3n Federal de reforma del C\u00f3digo Civil, en su art.\u00a01451, tipificaba a los contratos asociativos as\u00ed: \u201cSe denominan contratos asociativos aquellos en los cuales dos o m\u00e1s personas se ponen de acuerdo para obtener, con esfuerzos o medios comunes, una finalidad com\u00fan\u201d similar concepto con el cual el Proyecto de C\u00f3digo Civil de 1987 defin\u00eda a la sociedad en el art.\u00a01652.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-33\"><a href=\"#footnote-136346-33-backlink\">33<\/a><strong>.<\/strong> Para el concepto de \u201cfases\u201d, ver Zald\u00edvar, Enrique, Manovil, Rafael y Ragazzi, Guillermo, <em>Contratos de colaboraci\u00f3n empresaria<\/em>, Buenos Aires, Abeledo-Perrot, 1997, 2\u00aa ed., p.\u00a040.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-34\"><a href=\"#footnote-136346-34-backlink\">34<\/a><strong>.<\/strong> De <em>joint venture<\/em> vertical u horizontal se refiere Astolfi, pero tomamos su criterio clasificatorio en sentido inverso por considerar m\u00e1s adecuado al objeto del presente trabajo. (Citado por Zald\u00edvar, Enrique, Manovil, Rafael, y Ragazzi, Guillermo, ob.\u00a0cit. [cfr. nota 33], p.\u00a0177).<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-35\"><a href=\"#footnote-136346-35-backlink\">35<\/a><strong>.<\/strong> Ver el contrato de uni\u00f3n transitoria de empresas \u201c<a href=\"http:\/\/mepriv.mecon.gov.ar\/Normas\/CUnion-PtoHernandez1.htm\" target=\"_blank\">\u00c1rea Puesto Hern\u00e1ndez<\/a>\u201d (contrato suscripto entre YPF SA como concedente y varias empresas petroleras), donde explotan en com\u00fan el \u00e1rea concesionada.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-36\"><a href=\"#footnote-136346-36-backlink\">36<\/a><strong>.<\/strong> Farina, Juan, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 20), p.\u00a070.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-37\"><a href=\"#footnote-136346-37-backlink\">37<\/a><strong>.<\/strong> Ferri, Giuseppe, ob.\u00a0cit. (nota 19), p.\u00a015.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-38\"><a href=\"#footnote-136346-38-backlink\">38<\/a><strong>.<\/strong> Art.\u00a06 <a href=\"http:\/\/www.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/100000-104999\/102854\/norma.htm\" target=\"_blank\">Ley 26005<\/a>: \u201cLos contratos constitutivos de \u2018consorcios de cooperaci\u00f3n\u2019 deber\u00e1n inscribirse en la Inspecci\u00f3n General de Justicia de la Naci\u00f3n o por ante la autoridad de contralor que correspondiere, seg\u00fan la jurisdicci\u00f3n provincial que se tratare. Si los contratos no se registraren, el consorcio tendr\u00e1 los efectos de una sociedad de hecho\u201d. Comenta Otaegui: \u201cDiferentemente, el consorcio de cooperaci\u00f3n no es una sociedad <em>de jure<\/em> (art.\u00a02), pero lo es de facto [\u2026] la disociaci\u00f3n y la despersonalizaci\u00f3n del Consorcio de Cooperaci\u00f3n alteran sustancialmente el r\u00e9gimen de tutela del cr\u00e9dito aplicable a una sociedad comercial porque el Consorcio de Cooperaci\u00f3n aunque act\u00faa como una sociedad comercial no es concursable ni quebrable\u2026\u201d (Otaegui, Julio C., \u201cEl consorcio de cooperaci\u00f3n\u201d, en <em>La Ley<\/em>, Buenos Aires, La Ley, t.\u00a02008-C, p.\u00a01286). Por su parte, sostiene Richard: \u201cLa doctrina es conteste que los contratos de colaboraci\u00f3n t\u00edpicos no inscriptos no generan una sociedad ni una persona jur\u00eddica, sino un problema de prueba. Un contrato de colaboraci\u00f3n o consorcio inscripto si act\u00faa como sociedad ser\u00e1 ello, pero deber\u00e1 probarlo qui\u00e9n lo afirme. La presunci\u00f3n que contiene la ley ante la falta de inscripci\u00f3n no es prudente\u201d (Richard, Efra\u00edn H., \u201c<a href=\"http:\/\/www.acaderc.org.ar\/doctrina\/articulos\/artelconsorciodecooperacion\" target=\"_blank\">Un nuevo contrato de colaboraci\u00f3n empresaria: el consorcio de cooperaci\u00f3n<\/a>\u201d [on line], publicado en la <a href=\"http:\/\/www.acaderc.org.ar\/\" target=\"_blank\">web<\/a> de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de C\u00f3rdoba).<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-39\"><a href=\"#footnote-136346-39-backlink\">39<\/a><strong>.<\/strong> Al comentar este ar\u00adt\u00edcu\u00adlo, tuvimos oportunidad de manifestar que tal expresi\u00f3n produc\u00eda confusi\u00f3n, ya que parec\u00eda atribu\u00edrsela a un mero contrato. Sin perjuicio de que el mismo t\u00e9rmino patrimonio no goza de una acepci\u00f3n pac\u00edfica en la doctrina, as\u00ed Borda postula que no lo conforman las deudas, pero V\u00e9lez, al tratar el tema sucesorio, se enrola en la postura de considerarlo una universalidad comprensiva de bienes y deudas. Ver Cesaretti, Oscar D., \u201cContratos de colaboraci\u00f3n empresaria\u201d, en Nuta, A.\u00a0R. (dir.) y Solari Costa, O. (coord.), <em>Tratado de derecho privado. Derecho comercial<\/em>, Buenos Aires, Abeledo-Perrot, 2001, pp.\u00a0467-500.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-40\"><a href=\"#footnote-136346-40-backlink\">40<\/a><strong>.<\/strong> \u201cLos contratos de colaboraci\u00f3n no generan la existencia de organicidad de ning\u00fan tipo\u201d. Ver Zald\u00edvar, Enrique, Manovil, Rafael y Ragazzi, Guillermo, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 33), pp.\u00a096-98.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-41\"><a href=\"#footnote-136346-41-backlink\">41<\/a><strong>.<\/strong> Palmero, Juan C., \u201cLa persona jur\u00eddica en el proyecto de unificaci\u00f3n de la legislaci\u00f3n civil y comercial de la Naci\u00f3n\u201d, en <em>Revista de Derecho Comercial y de las Obligaciones<\/em>, Buenos Aires, Depalma, n\u00ba 119\/120, p.\u00a0839.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-42\"><a href=\"#footnote-136346-42-backlink\">42<\/a><strong>.<\/strong> Al respecto, ver nota 61 de Richard Efra\u00edn citando Bolaffi en ob.\u00a0cit., p.\u00a034.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-43\"><a href=\"#footnote-136346-43-backlink\">43<\/a><strong>.<\/strong> Respecto de la responsabilidad que se podr\u00e1 generar a los participes somos del criterio que se debe estar a las previsiones del tipo contractual que se quiso conformar; as\u00ed en el caso de las ACE primar\u00e1 la solidaridad del art.\u00a01459 sobre las previsiones del nuevo art.\u00a024 de la LGS; respecto de la UTE se deber\u00e1 estar a lo estipulado contractualmente conforme las reglas del mismo art.\u00a024 LGS.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-44\"><a href=\"#footnote-136346-44-backlink\">44<\/a><strong>.<\/strong> La redacci\u00f3n del art.\u00a01442 CCCN nos lleva a abandonar la postura que sostuviera Favier al respecto en el anterior r\u00e9gimen legal. Por \u00faltimo, la redacci\u00f3n del art.\u00a01447 CCCN (que establece que la no inscripci\u00f3n produce igualmente efectos del contrato entre las partes) no aclara a qu\u00e9 efectos se refiere, si al que las partes con la adopci\u00f3n de un tipo contractual previsto en el CCCN han querido o al que conforme las estipulaciones pactadas ha resultado conformado por estas.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-45\"><a href=\"#footnote-136346-45-backlink\">45<\/a><strong>.<\/strong> Zald\u00edvar, Enrique, Manovil, Rafael, y Ragazzi, Guillermo, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 33), p.\u00a098.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-46\"><a href=\"#footnote-136346-46-backlink\">46<\/a><strong>.<\/strong> Cesaretti, Oscar, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 39). Se expone all\u00ed el pensamiento de Garc\u00eda Coni respecto del concepto de inscripci\u00f3n y anotaci\u00f3n.<\/div>\n<div id=\"footnote-136346-47\"><a href=\"#footnote-136346-47-backlink\">47<\/a><strong>.<\/strong> Zald\u00edvar, Enrique, Manovil, Rafael, y Ragazzi, Guillermo, ob.\u00a0cit. (cfr. nota 33), p.\u00a098.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Imagen superior: <a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/132604339@N03\/19688146585\/in\/pool-affiliate-marketing\/\" target=\"_blank\">Joe the goat farmer.<\/a><\/em> <a href=\"https:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by\/2.0\/\" target=\"_blank\">Creative Commons<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Regulaci\u00f3n de los contratos asociativos en el C\u00f3digo Civil y Comercial (negocio en participaci\u00f3n, agrupaci\u00f3n de colaboraci\u00f3n, uniones transitorias, consorcios de cooperaci\u00f3n)<br \/>\n<em>Imagen: <a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/132604339@N03\/19688146585\/in\/pool-affiliate-marketing\/\" target=\"_blank\">Joe the goat farmer.<\/a><\/em> <a href=\"https:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by\/2.0\/\" target=\"_blank\">Creative Commons<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":2658,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","spay_email":"","footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_is_tweetstorm":false},"categories":[1],"tags":[1028,1068,778,1021,751,1030,1059,809,1029],"class_list":["post-2629","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-colaboracion-empresaria","tag-contratos-asociativos","tag-codigo-civil-italia","tag-codigo-civil-comercial-2014","tag-ley-26994","tag-lucro","tag-regimen-asociativo","tag-uniones-transitorias-de-empresas","tag-ute","revista-1016","seccion-doctrina","autor-cesaretti-maria","autor-cesaretti-oscar-daniel","ao-2171","rama-derecho-de-los-contratos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v23.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Los contratos asociativos en la unificaci\u00f3n - Revista del Notariado<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2016\/02\/los-contratos-asociativos-en-la-unificacion\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Los contratos asociativos en la unificaci\u00f3n - Revista del Notariado\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Regulaci\u00f3n de los contratos asociativos en el C\u00f3digo Civil y Comercial (negocio en participaci\u00f3n, agrupaci\u00f3n de colaboraci\u00f3n, uniones transitorias, consorcios de cooperaci\u00f3n)  Imagen: Joe the goat farmer. 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