{"id":13853,"date":"2022-04-27T14:28:59","date_gmt":"2022-04-27T17:28:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/?p=13853"},"modified":"2022-06-23T11:50:48","modified_gmt":"2022-06-23T14:50:48","slug":"volver-del-futuro-el-problema-del-otorgante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2022\/04\/volver-del-futuro-el-problema-del-otorgante\/","title":{"rendered":"Volver del futuro. El problema del otorgante"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"margin-left: 15px; background-color: #d1468b; color: #ffffff; padding: 10px;\">Autor: <strong>Alberto M. Miguens<\/strong><\/span><br \/>\n<div class=\"responsive-tabs\">\n<h2 class=\"tabtitle\">Resumen<\/h2>\n<div class=\"tabcontent\">\n<\/p>\n<p style=\"background-color: #ffe1eb; padding: 10px;\">An\u00e1lisis de los requisitos que debe contener la escritura p\u00fablica. Cr\u00edtica a la redacci\u00f3n del C\u00f3digo Civil y Comercial: ausencia u omisi\u00f3n de vocabulario t\u00e9cnico preciso. Terminolog\u00eda promiscua y ambigua. Identificaci\u00f3n de representantes y representados. Datos razonables e irrazonables. Estancamiento de la ley en el tiempo. Oportunidad perdida, consecuencias de la imprecisi\u00f3n.<\/p>\n\n<\/div><h2 class=\"tabtitle\">Palabras clave<\/h2>\n<div class=\"tabcontent\">\n\n<p style=\"background-color: #ffe1eb; padding: 10px;\">Escritura p\u00fablica; otorgantes; comparecientes; partes; firmantes; interesado; identificaci\u00f3n de los otorgantes, comparecientes y representantes; legitimaci\u00f3n de las personas jur\u00eddicas.<\/p>\n\n<\/div><h2 class=\"tabtitle\">Acerca del autor<\/h2>\n<div class=\"tabcontent\">\n\n<div style=\"background-color: #ffe1eb; padding: 15px;\">\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4364\" src=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Miguens_BIO.jpg\" \/>Abogado por la Universidad Cat\u00f3lica Argentina. Escribano de registro de la Ciudad de Buenos Aires. Posee t\u00edtulos de posgrado en Derecho Notarial, Inmobiliario y Registral por la Universidad Notarial Argentina, y en Derecho Privado Patrimonial por la Universidad Austral.<br \/>\nEs autor de trabajos jur\u00eddicos, entre los que cabe destacar: \u201cTasas con sumo consumo\u201d, \u201cAplicaci\u00f3n de la Ley de Defensa del Consumidor a impuestos, tasas y contribuciones; vinculaci\u00f3n con la Ley 22.427 y con la funci\u00f3n notarial\u201d, \u201cPublicidad en la registraci\u00f3n accionaria\u201d, \u201cRegistraci\u00f3n de acciones nominativas no endosables. Anotaci\u00f3n mortis causae entre ascendientes, descendientes y c\u00f3nyuge. Art\u00edculo 3410 del C\u00f3digo Civil\u201d (Segundo Premio en el XVII Congreso Nacional de Derecho Registral) y \u201cLa sociedad del 985\u201d (Primer Premio en XXXI Jornadas Notariales Argentinas). Asimismo, ha publicado comentarios a fallos y art\u00edculos de doctrina en la Revista del Notariado.<br \/>\nEs miembro del Instituto de Derecho Registral del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires.<\/p>\n<\/div>\n\n<\/div><h2 class=\"tabtitle\">Fechas<\/h2>\n<div class=\"tabcontent\">\n\n<p style=\"background-color: #ffe1eb; padding: 10px;\"><strong>Recibido:<\/strong> 27\/5\/2020<br \/>\n<strong>Aceptado:<\/strong> 21\/9\/2020<br \/>\n<strong>Publicado online:<\/strong> 27\/4\/2022<\/p>\n<\/div><\/div>\n<div style=\"margin: 15px 15px 15px 0px;\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/MIGUENS_900x600.jpg\" alt=\"\" \/><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"1-introduccion\"><\/a><h2>1. Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p>Seg\u00fan el glosario online de t\u00e9rminos notariales publicado por el Consejo General del Notariado espa\u00f1ol, <em>otorgante<\/em> se define como:<\/p>\n<blockquote><p>Persona que <strong>otorga<\/strong>. Persona que da su consentimiento delante de un notario a un <strong>negocio jur\u00eddico<\/strong>.<br \/>\n<strong>Los otorgantes son <em>los que se obligan<\/em> como consecuencia del negocio otorgado<\/strong>, pero <strong>no tienen que ser necesariamente los mismos comparecientes y firmantes<\/strong> ante notario, puesto que estos pueden <strong>comparecer en nombre ajeno<\/strong>, y as\u00ed se hace constar en la parte de la escritura denominada intervenci\u00f3n, en cuyo caso <strong>los otorgantes no firman la escritura<\/strong>, pero est\u00e1n vinculados por el negocio que consta en ella.<br \/>\nEjemplo. En una compraventa, el vendedor es una sociedad y compra una persona que ha dado poder a otra para ello. Quien comparece en la escritura es el administrador de la sociedad, persona f\u00edsica, pero que no es otorgante, dado que quien otorga como vendedora es la propia sociedad. Y en el caso de la parte compradora quien comparece es el apoderado, y firma la escritura, pero el otorgante comprador es quien firm\u00f3 en su momento el poder autorizando al apoderado a comparecer en su nombre.<sup><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Esta definici\u00f3n confronta nuestros conceptos. Usualmente se asimila el otorgante de la escritura con el compareciente o firmante. Se supone que los comparecientes otorgan el acto y el notario autoriza la escritura. Pero cuando uno contrasta la definici\u00f3n del glosario espa\u00f1ol con la ley \u2013el <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil viejo<\/a> y <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">el unificado<\/a>\u2013,<sup><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/sup> advierte que tanto V\u00e9lez Sarsfield como la nueva legislaci\u00f3n en algunos casos utilizan los t\u00e9rminos <em>otorgante<\/em>, <em>firmante<\/em>, <em>compareciente<\/em>, <em>parte<\/em>, <em>interesado<\/em> en forma indistinta, imprecisa e indiscriminada. En ciertos casos, los aplican como sin\u00f3nimos y, en otros, les adjudican un significado determinado, a veces t\u00e9cnico y preciso, otras contradictorio.<\/p>\n<p>El alcance que le demos a los t\u00e9rminos va a definir la obligaci\u00f3n del notario ligada a lo que debe consignar en la escritura; a veces, incluso, bajo pena de nulidad. Los t\u00e9rminos <em>otorgante<\/em> y <em>parte<\/em>, en ciertas ocasiones, refieren al representado \u2013titular del negocio\u2013, al \u201cobligado\u201d, en t\u00e9rminos del glosario espa\u00f1ol; en otras ocasiones, aluden al representante o compareciente, firmante de la escritura. En ciertos supuestos, es f\u00e1cil discernir a qu\u00e9 est\u00e1 refiriendo la norma; en otros, dif\u00edcil descifrarlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"2-otorgante-como-titular-del-derecho\"><\/a><h2>2. Otorgante como titular del derecho<\/h2>\n<p>El viejo art\u00edculo 1003 es un claro exponente en V\u00e9lez de significar que el otorgante es el representado, la parte negocial. Inicia diciendo: \u201csi los <strong>otorgantes fuesen representados<\/strong> por procuradores\u201d.<sup><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Identifica V\u00e9lez al otorgante con el titular negocial \u2013el obligado, parte en el contrato\u2013, como lo define el glosario espa\u00f1ol. Claramente, no se est\u00e1 refiriendo aqu\u00ed al compareciente firmante.<\/p>\n<p>En el mismo sentido se refiere el inciso b) del art\u00edculo 305 del <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil y Comercial<\/a> (CCyC): \u201csi el <strong>otorgante es una persona jur\u00eddica<\/strong>, se debe dejar constancia\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"3-otorgante-como-compareciente\"><\/a><h2>3. Otorgante como compareciente<\/h2>\n<p>Por el contrario, V\u00e9lez utiliza los t\u00e9rminos <em>otorgante<\/em> y <em>parte<\/em> como sin\u00f3nimos de <em>compareciente<\/em> o de <em>firmante<\/em> en los art\u00edculos 1001 y 1002, cuando se\u00f1ala que<\/p>\n<blockquote><p>Art\u00edculo 1001. [&#8230;] El escribano debe dar fe de que <strong>conoce a los <em>otorgantes<\/em><\/strong>, y concluida la escritura debe <strong>leerla a las <em>partes<\/em><\/strong>, salvando [&#8230;] Si alguna de <strong>las <em>partes<\/em> no sabe firmar<\/strong> debe hacerlo otra persona&#8230;<\/p>\n<p>Art\u00edculo 1002. Si el escribano <strong>no conociere las <em>partes<\/em><\/strong>, estas pueden justificar ante \u00e9l su identidad personal con dos testigos que el escribano conozca, poniendo en la escritura sus nombres y residencia, y dando fe que los conoce.<\/p><\/blockquote>\n<p>En el mismo sentido, el \u00faltimo inciso del 305 y el art\u00edculo 307 <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCyC<\/a> dicen:<\/p>\n<blockquote><p>Art\u00edculo 305. Contenido. La escritura debe contener: [&#8230;] f) <strong>la firma de los <em>otorgantes<\/em><\/strong>, del escribano y de los testigos si los hubiera; si alguno de <strong>los <em>otorgantes<\/em> no sabe o no puede firmar<\/strong>, debe hacerlo en su nombre otra persona; debe hacerse constar [&#8230;] la <strong>impresi\u00f3n digital del <em>otorgante<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p>Art\u00edculo 307. Documentos habilitantes. Si <strong>el <em>otorgante<\/em> de la escritura es un representante<\/strong>, el escribano debe exigir la presentaci\u00f3n&#8230;<\/p><\/blockquote>\n<p>El 309 establece la nulidad en los siguientes casos: \u201c309. Nulidad. Son nulas las escrituras que no tengan [&#8230;] <strong>la firma <\/strong>[&#8230;]<strong> de las <em>partes<\/em><\/strong>, la firma a ruego de ellas cuando no saben o no pueden escribir&#8230;\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed tambi\u00e9n los art\u00edculos 301, 302 y 304, relativos a la pluralidad de firmantes, al idioma de las escrituras y a los comparecientes con discapacidad auditiva, donde claramente \u2013con el t\u00e9rmino <em>otorgantes<\/em>\u2013 identifican a los comparecientes:<\/p>\n<blockquote><p>Art\u00edculo 301. Requisitos [&#8230;] En los casos de <strong>pluralidad de <em>otorgantes<\/em><\/strong> en los que no haya entrega de dinero [&#8230;] los interesados pueden suscribir la escritura en distintas horas del mismo d\u00eda&#8230;<\/p>\n<p>Art\u00edculo 302. Idioma [&#8230;] <strong>Los <em>otorgantes<\/em> pueden requerir<\/strong> al notario la protocolizaci\u00f3n de un instrumento original en idioma extranjero&#8230;<\/p>\n<p>Art\u00edculo 304. Otorgante con discapacidad auditiva. Si alguna de las <strong>personas <em>otorgantes<\/em> del acto tiene discapacidad auditiva<\/strong>, deben intervenir dos testigos que puedan dar cuenta del conocimiento y comprensi\u00f3n por la persona otorgante&#8230;<\/p><\/blockquote>\n<p>En los supuestos transcriptos \u2013sin perjuicio de que podamos considerar que el legislador utiliz\u00f3 t\u00e9rminos t\u00e9cnicos de manera equ\u00edvoca o inadecuada\u2013, no tenemos dudas de lo que se pretende significar. El sentido y la interpretaci\u00f3n de la norma es un\u00edvoca, no admite una interpretaci\u00f3n alternativa. Cuando refiere a la firma de las partes o de los otorgantes, se refiere necesariamente a los comparecientes al acto, firmantes. Cuando habla de acreditar la identidad, se circunscribe a ellos. A nadie se le ocurrir\u00eda que debe acreditar la identidad del poderdante \u2013que no comparece\u2013, o que pueda tener trascendencia que el titular del negocio ignore el idioma en que est\u00e1 redactado el instrumento, o que el representado tenga problemas auditivos cuando no es qui\u00e9n debe escuchar la lectura. En el mismo sentido, cuando refiere a que los otorgantes sean representados, no cabe dudar que, como otorgantes, se est\u00e1 refiriendo a los titulares del derecho.<\/p>\n<p>Un comentario al inciso f) del art\u00edculo 305 CCyC profundiza la confusi\u00f3n:<\/p>\n<blockquote><p>Se recuerda aqu\u00ed que las \u201cpartes\u201d o \u201ccomparecientes\u201d o \u201crequirentes\u201d son los que otorgan el acto, los testigos de ser necesarios son quienes lo \u201csuscriben\u201d, y el notario o escribano es qui\u00e9n autoriza el mismo.<sup><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Claramente, hay una confusi\u00f3n terminol\u00f3gica. Pareciera ser, adem\u00e1s \u2013seg\u00fan esto\u2013, que los otorgantes no suscriben al igual que los testigos, como si pudieran otorgar sin suscribir. Recordamos que suscribir es sin\u00f3nimo de firmar.<sup><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Otro supuesto de redacci\u00f3n incorrecta se presenta en relaci\u00f3n a los requisitos del instrumento p\u00fablico: \u201c290. [&#8230;] Son requisitos de validez del instrumento p\u00fablico: [&#8230;] b) las firmas del oficial p\u00fablico, de las <strong>partes<\/strong>, y en su caso, de sus representantes&#8230;\u201d.<\/p>\n<p>Cuando refiere al oficial p\u00fablico y las partes, lo natural es entender que alude al notario que firma junto con los comparecientes. Carece de sentido referir <em>y en su caso a los representantes<\/em>. Cuesta imaginar casos en que el representado firme junto con el representante. La conjunci\u00f3n copulativa <em>y<\/em> debiera ser trocada por la disyuntiva <em>o<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"4-escritura-y-su-contenido\"><\/a><h2>4. Escritura y su contenido<\/h2>\n<p>Con agudeza se\u00f1ala Ra\u00fal F. Navas que toda esta situaci\u00f3n se agudiza y dificulta cuando uno toma conciencia de que en toda escritura hay \u2013al menos\u2013 dos actos jur\u00eddicos: el contrato entre las partes o acto jur\u00eddico que instrumenta la escritura, y el acto de la escritura misma; contenido y continente. Por ello, puede ser nulo el contrato y v\u00e1lida la escritura, o nula la escritura y v\u00e1lido el contrato que instrumenta. Si esto es as\u00ed, los otorgantes son a la escritura lo que las partes son al contrato.<\/p>\n<p>Comparecientes y otorgantes ser\u00edan sin\u00f3nimos en lo que refiere a la escritura, pero no lo son en relaci\u00f3n con el contrato; y partes ser\u00edan los representados, los obligados o titulares del derecho en relaci\u00f3n con el contrato instrumentado (contenido) en la escritura.<\/p>\n<p>El problema pareciera radicar en que la ley no distingue cu\u00e1ndo se refiere a la escritura misma y cu\u00e1ndo al contrato que esta instrumenta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"5-casos-dificiles\"><\/a><h2>5. Casos dif\u00edciles<\/h2>\n<p>Hasta ac\u00e1, vimos casos donde el uso terminol\u00f3gico, independientemente de que pueda no ser el adecuado t\u00e9cnicamente, al menos, no genera dudas. T\u00e9rminos t\u00e9cnicos de derecho notarial que no todos los profesionales del derecho manejan habitualmente. Trataremos ahora un par de casos en que la falta de precisi\u00f3n t\u00e9cnica de la norma somete al int\u00e9rprete a vacilar sobre la m\u00e1s adecuada o conveniente interpretaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entre los casos que generan dudas interpretativas destaca el inciso b) del art\u00edculo 305 CCyC, relativo \u2013nada menos que\u2013 al contenido de las escrituras p\u00fablicas:<\/p>\n<blockquote><p>Art\u00edculo 305. Contenido. La escritura debe contener: [&#8230;] b) los nombres, apellidos, documento de identidad, domicilio real y especial si lo hubiera, fecha de nacimiento y estado de familia <strong>de los <em>otorgantes<\/em><\/strong>; si se trata de personas casadas, se debe consignar tambi\u00e9n si lo son en primeras o posteriores nupcias y el nombre del c\u00f3nyuge, si resulta relevante en atenci\u00f3n a la naturaleza del acto; <strong>si el <em>otorgante<\/em> es una persona jur\u00eddica<\/strong>, se debe dejar constancia de su denominaci\u00f3n completa, domicilio social y datos de inscripci\u00f3n de su constituci\u00f3n si corresponde&#8230;<\/p><\/blockquote>\n<p>En el mismo sentido refer\u00eda el 1001 de V\u00e9lez:<\/p>\n<blockquote><p>Art\u00edculo 1001. La escritura p\u00fablica debe expresar [&#8230;] los nombres y apellidos de <strong>las personas que la <em>otorguen<\/em><\/strong>, si son mayores de edad, su estado de familia, su domicilio o vecindad [&#8230;] El escribano debe dar fe de que <strong>conoce a los <em>otorgantes<\/em><\/strong>, y concluida la escritura <strong>debe leerla a las <em>partes<\/em><\/strong> [&#8230;] La escritura hecha as\u00ed [&#8230;] debe ser <strong>firmada por los <em>interesados<\/em><\/strong> en presencia de dos testigos, cuyos nombres constar\u00e1n en el cuerpo del acto, y autorizada al final por el escribano.<sup><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>El mismo vicio reproduce el art\u00edculo 309 CCyC: \u201c309. Nulidad. Son nulas las escrituras que no tengan [&#8230;] el nombre de los <strong>otorgantes<\/strong>, la firma del escribano y las <strong>partes<\/strong>&#8230;\u201d.<\/p>\n<p>Nuevamente, la ley no aclara qu\u00e9 debemos entender por otorgantes. Cuando alude a <em>partes<\/em>, al requerir la firma, necesariamente apunta a los comparecientes.<\/p>\n<p>Luego volveremos sobre estos art\u00edculos, trascendentales para la actividad notarial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"6-copias\"><\/a><h2>6. Copias<\/h2>\n<p>Otro caso que genera dudas es el del art\u00edculo 308 <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCyC<\/a>, en cuanto a que el escribano debe dar a \u201clas <strong>partes<\/strong>\u201d copia o testimonio de la escritura. Sabido es que due\u00f1o de la copia es el titular del derecho, el representado. No obstante, el representante debe pedirla al escribano en el momento del otorgamiento para rendir cuenta de su representaci\u00f3n en los t\u00e9rminos de los incisos d) y f) del art\u00edculo 372 y de los incisos f) e i) del art\u00edculo 1324.<sup><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>La simple copia que se entrega en el momento de la escritura se entrega al firmante compareciente. Cuando posteriormente la parte solicita nueva copia, por <em>parte<\/em> deber\u00eda entenderse al titular del derecho, al due\u00f1o de la copia. En el mismo sentido yerra el <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/105000-109999\/109481\/texactley340_libroII_S2_tituloIV.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">viejo art\u00edculo 1006<\/a>, que adem\u00e1s refer\u00eda a \u201cla escritura que hubiere <strong>otorgado<\/strong>\u201d, como si fuera el notario qui\u00e9n la hubiera otorgado en lugar de autorizarla.<sup><a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la imprecisi\u00f3n, no son normas trascendentales como las que analizamos seguidamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"7-requisitos-de-la-escritura\"><\/a><h2>7. Requisitos de la escritura<\/h2>\n<p>Prometimos volver sobre los art\u00edculos 305 (inc. b]) y 309 <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCyC<\/a>, que son esenciales. El primero refiere a los datos que debe contener la escritura. El \u00faltimo refiere a aquellos datos cuya omisi\u00f3n genera la nulidad de la escritura.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el inciso b) del art\u00edculo 305, la escritura debe contener determinados datos de los \u201cotorgantes\u201d:<\/p>\n<ul>\n<li>Persona f\u00edsica: nombre, apellido, documento, domicilio, fecha de nacimiento y estado de familia; si se trata de personas casadas, nombre del c\u00f3nyuge y nupcias si resulta relevante por la naturaleza del acto.<\/li>\n<li>Persona jur\u00eddica: denominaci\u00f3n, domicilio y datos de inscripci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Este art\u00edculo admite, al menos, dos interpretaciones. Cuando refiere a la persona jur\u00eddica no genera dudas interpretativas, pero cuando refiere al otorgante \u2013persona f\u00edsica\u2013, no aclara si est\u00e1 refiriendo al representante o al representado. Aplicando los tradicionales principios l\u00f3gicos de identidad y de no contradicci\u00f3n,<sup><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a><\/sup> debemos presumir que si el legislador utiliza el t\u00e9rmino <em>otorgante<\/em> como representante no lo est\u00e1 utilizando como representado, y viceversa.<\/p>\n<p>Una primera interpretaci\u00f3n posible ser\u00eda que, en este caso, el legislador refiere al <em>otorgante<\/em> en el sentido del glosario espa\u00f1ol, como titular del derecho, como representado. Abona esta teor\u00eda el hecho de que pareciera referirse primero al otorgante persona humana y luego al otorgante persona jur\u00eddica; en ambos casos, al titular del derecho. Pareciera l\u00f3gico, adem\u00e1s, que la ley exija datos del titular del derecho e incluso \u2013cuando el objeto del acto lo requiera\u2013 los datos de estado civil. Consecuentemente, no pareciera razonable que exija todos esos datos del representante. El problema radica en que la norma solo regula los datos del otorgante titular del derecho, pero omite regular qu\u00e9 datos se deben consignar del apoderado o representante.<\/p>\n<p>Una interpretaci\u00f3n alternativa ser\u00eda entender que, de toda persona humana, sea representante, sea representado, se debe consignar la totalidad de los datos referidos (nombre, documento, fecha de nacimiento, estado de familia y domicilio) y, cuando resulte relevante por la naturaleza del acto \u2013siempre en relaci\u00f3n al titular del derecho\u2013, los datos del c\u00f3nyuge si el <em>otorgante<\/em> fuere casado. Notemos que no se pide individualizar al exc\u00f3nyuge ni el n\u00famero de nupcias si el otorgante fuere viudo o divorciado.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el art\u00edculo 2 <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCyC<\/a>, el primer criterio de interpretaci\u00f3n normativa debe ser \u201clas palabras de la ley\u201d. Ya mencionamos los principios cl\u00e1sicos de identidad y de no contradicci\u00f3n, que hacen a la raz\u00f3n natural y exceden la ley. Adem\u00e1s, no resulta razonable requerir del representante todos los datos que se exigen al titular del derecho.<\/p>\n<p>Veamos normas an\u00e1logas. La registraci\u00f3n de derechos reales \u2013por ejemplo\u2013 manda que en los asientos de dominio se anoten los datos del titular dominial; en la hipoteca, los del acreedor; y en el usufructo, los del usufructuario. Nunca se asientan los datos de los representantes, pues carecen de relevancia jur\u00eddica.<\/p>\n<p>En la escritura p\u00fablica, los datos del representante tienen una relevancia acotada o relativa. Lo importante de un representante \u2013legal o convencional\u2013 es que acredite su identidad, la legitimidad y la extensi\u00f3n de la representaci\u00f3n. A ello se refieren los fundamentos del anteproyecto cuando remiten a la \u201ccomprobaci\u00f3n de identidad, capacidad y legitimaci\u00f3n\u201d.<sup><a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a><\/sup> Los dem\u00e1s datos devienen superfluos.<\/p>\n<p>Hoy, la identidad se acredita consignando nombre y documento de identidad. Carece de inter\u00e9s \u2013a efectos de acreditar la identidad del representante\u2013 la fecha de nacimiento, la nacionalidad, el estado de familia, el estado civil y el domicilio.<\/p>\n<p>Cuando existen dos (o m\u00e1s) interpretaciones posibles, ninguna satisface plenamente. Si a ello sumamos el art\u00edculo 309 CCyC, el tema se complica m\u00e1s: \u201c309. Nulidad. Son nulas las escrituras que no tengan [&#8230;] el nombre de los <strong>otorgantes<\/strong>, la firma del escribano y las <strong>partes<\/strong>&#8230;\u201d. Vale decir que \u2013seg\u00fan qu\u00e9 entendamos por <em>otorgante<\/em>\u2013, solo har\u00eda falta \u201cese\u201d. La falta del \u201cotro\u201d no generar\u00eda nulidad. Esa no puede ser ni la intenci\u00f3n ni la finalidad de la norma, ni su interpretaci\u00f3n arm\u00f3nica y coherente con todo el ordenamiento, como reza el citado art\u00edculo 2 CCyC.<\/p>\n<p>La paup\u00e9rrima redacci\u00f3n de estos art\u00edculos, la promiscuidad en el uso de los t\u00e9rminos nos introduce a un t\u00fanel sin salida. Lamentable desconocimiento de la terminolog\u00eda t\u00e9cnica adecuada, aunado a la falta de an\u00e1lisis cr\u00edtico m\u00ednimo y suficiente.<\/p>\n<p>Los fundamentos del anteproyecto indican:<\/p>\n<blockquote><p>Referente a los requisitos de la documentaci\u00f3n, se indica que <strong>la expresi\u00f3n <em>compareciente<\/em><\/strong>, que es propia del lenguaje notarial, <strong>abarca a las <em>partes<\/em><\/strong>, testigos, c\u00f3nyuges u <strong>otros intervinientes en el acto<\/strong>.<\/p><\/blockquote>\n<p>Comete el error de identificar la voz <em>compareciente<\/em> como sin\u00f3nimo de <em>parte<\/em> y, en lugar de aclarar, oscurece.<\/p>\n<p>Es interesante ver c\u00f3mo solucion\u00f3 Freitas (citado por Segovia como fuente del art. 1001)<sup><a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/sup> el tema del compareciente y el representado. El art\u00edculo 712 inciso 3\u00b0 del <em>Esbo\u00e7o<\/em> se\u00f1ala que la escritura debe contener y expresar:<\/p>\n<blockquote><p>Nombre y apellido de los <strong>otorgantes presentes<\/strong>, y cuando no comparecieren, <strong><em>tambi\u00e9n<\/em><\/strong> los de <strong>sus representantes voluntarios o necesarios<\/strong>, domicilio o residencia de aquellos y de \u00e9stos; dando fe el notario que los conoce e identifica.<sup><a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Si el notario no conociera a los otorgantes presentes o a sus representantes voluntarios o necesarios, su identidad debe ser acreditada por dos testigos.<\/p>\n<p>Freitas tambi\u00e9n utiliza el t\u00e9rmino <em>otorgante<\/em> en forma indistinta al igual que V\u00e9lez, pero, para evitar confusiones, denomina al compareciente otorgante presente, designando luego al titular del derecho como representado. A diferencia de V\u00e9lez, el legislador carioca no deja dudas, aclarando cuando lo utiliza en un sentido y cuando lo hace en el otro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"71-personas-fisicas\"><\/a><h3>7.1. Personas f\u00edsicas<\/h3>\n<p>Los requisitos del inciso b) del art\u00edculo 305 <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCyC<\/a> son:<\/p>\n<ul>\n<li>nombres, apellidos<\/li>\n<li>documento de identidad<\/li>\n<li>domicilio real y especial si lo hubiera<\/li>\n<li>fecha de nacimiento<\/li>\n<li>estado de familia<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"711-nombre\"><\/a><h4>7.1.1. Nombre<\/h4>\n<p>El inciso inicia mal. Podr\u00eda expresar nombre o nombre y apellido, o bien nombre completo. Pero elige una f\u00f3rmula gramaticalmente defectuosa: \u201cnombres [coma] apellidos\u201d, como si fueran dos requisitos independientes.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el art\u00edculo 62 toda persona tiene el derecho y el deber de usar un nombre, el cual se compone del\/los prenombre\/s y el\/los apellido\/s. Todo esto, enunciado en los primeros art\u00edculos del C\u00f3digo Civil y Comercial, pareciera haberse dejado sin efecto doscientos art\u00edculos m\u00e1s tarde, al redactar la secci\u00f3n \u201cEscritura p\u00fablica y acta\u201d; entonces, el legislador refiere en forma indistinta a veces al nombre y otras al nombre y apellido, pero destierra el exc\u00e9ntrico prenombre.<\/p>\n<p>En los fundamentos del c\u00f3digo nadie explica qu\u00e9 ventaja procur\u00f3 el legislador con su afrancesamiento, que da por tierra con una centenaria tradici\u00f3n espa\u00f1ola de hablar de nombre y apellido. Si seguir hablando de nombre y apellido ahora es incorrecto, \u00bfpor qu\u00e9 el legislador sigue utilizando esa f\u00f3rmula para las escrituras? Entre tantos ilustres juristas, \u00bfno hubo uno solo dedicado a compatibilizar normas tan esenciales como la denominaci\u00f3n de las personas?<sup><a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Hubiera sido fant\u00e1stico que el legislador se hubiera preocupado \u2013y ocupado\u2013, adem\u00e1s de dejar claro qui\u00e9n es el otorgante, qui\u00e9n la parte, de redactar una norma sencilla y clara que priorizara la seguridad jur\u00eddica por sobre el romanticismo inconducente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"712-individualizacion-del-representante-documento-de-identidad\"><\/a><h4>7.1.2. Individualizaci\u00f3n del representante. Documento de identidad<\/h4>\n<p>Avanzado el siglo XXI, para identificar al compareciente \u2013siempre persona humana\u2013 alcanza con el nombre (completo) y el documento de identidad. Tan importante como el nombre es hoy el documento de identidad, a cuyo n\u00famero se vinculan los dem\u00e1s datos personales, incluso tributarios (CUIT o CUIL). Por el Registro Nacional de las Personas se pueden verificar identidades, con acceso a la fotograf\u00eda del individuo.<\/p>\n<p>Hoy, para identificar a una persona humana alcanza con su DNI, en t\u00e9rminos del inciso a) del art\u00edculo 306 CCyC. Carece de sentido saber cu\u00e1ndo naci\u00f3, qui\u00e9nes son sus padres, qui\u00e9n su c\u00f3nyuge o d\u00f3nde se domicilia. Cualquier representante -legal o convencional- estar\u00e1 debida y suficientemente identificado con su nombre y documento de identidad.<\/p>\n<p>En toda escritura p\u00fablica se exponen datos que hacen a la privacidad del individuo y que podr\u00edan ser subjetivamente percibidos (autopercibidos) como datos sensibles. Se debe buscar un razonable equilibrio entre qu\u00e9 datos exponer y para qu\u00e9 se exponen. Desde la se\u00f1ora coqueta que no quiere que se exponga su edad, pasando por aquella que no quiere declarar si est\u00e1 sola, o aquel que lleva el apellido de su madre por no haber sido reconocido, llegando al gerente del banco, de la multinacional o el funcionario que no quiere exponer el domicilio familiar por considerarlo sagrado.<sup><a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>La norma debiera expresar qu\u00e9 datos corresponde exponer del obligado y cu\u00e1les del representante, en forma clara y sencilla. Debiera utilizar la terminolog\u00eda t\u00e9cnica, no en forma promiscua, y sin dejar vac\u00edos dif\u00edciles de llenar por el int\u00e9rprete.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"713-domicilio-y-estado-de-familia\"><\/a><h4>7.1.3. Domicilio y estado de familia<\/h4>\n<p>A fines del siglo XIX, sobre la identificaci\u00f3n de los comparecientes, se\u00f1alaba Machado:<\/p>\n<blockquote><p>La ley exige la atestaci\u00f3n sobre la identidad de los contratantes, no s\u00f3lo para asegurar la seriedad del acto, sino para evitar cualquier sustituci\u00f3n. Cuando es un nombre y apellido general, como sucede con los Garc\u00eda, L\u00f3pez, Gonz\u00e1lez, etc., en que pueden confundirse con otro, es conveniente agregar el apellido materno, aunque no se acostumbre a firmar as\u00ed, expresando esa circunstancia en la escritura.<sup><a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Hemos de se\u00f1alar que, en el antiguo derecho espa\u00f1ol, estado de familia y estado civil no eran sin\u00f3nimos. Estado de familia refer\u00eda a la relaci\u00f3n paterno filial.<sup><a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a><\/sup> En el mismo sentido, <em>El \u00c1lvarez<\/em> refiere: \u201cSeg\u00fan este estado, se dividen los hombres en <strong>padres, \u00e9 hijos de familia<\/strong> que est\u00e1n bajo la potestad de aquellos&#8230;\u201d.<sup><a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>En cuanto a la nacionalidad o el domicilio real del representante, no se entiende qu\u00e9 inter\u00e9s pueda tener hoy, al igual que el estado de familia. Consignar el domicilio del representante podr\u00eda resultar inconveniente, no solo por invadir su privacidad, sino que adem\u00e1s puede inducir a error.<\/p>\n<p>Es com\u00fan ver en los contratos que se constituye \u201cdomicilio especial en el fijado \u2018supra\u2019, donde ser\u00e1n v\u00e1lidas las notificaciones\u201d, etc\u00e9tera. El problema aparece cuando consignamos por una misma parte negocial dos domicilios: el del representante y el del representado. Claramente, el domicilio que deber\u00eda interesar es el del titular del derecho, el obligado; pero el mismo cede frente al domicilio especial constituido, el que emana del contrato.<sup><a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a><\/sup> Cuando no queda claro cu\u00e1l es ese domicilio especial constituido, por indefinici\u00f3n o por deficiente redacci\u00f3n del contrato, nos vemos obligados a realizar notificaciones en ambos o correr el riesgo de notificar en forma deficiente.<\/p>\n<p>Tanto el funcionario que representa a un organismo como los representantes legales o convencionales no concurren por derecho propio; y el domicilio que deber\u00eda consignarse es el del representado \u2013y, en su caso, el especial\u2013; pero nunca el del representante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"714-edad-y-fecha-de-nacimiento\"><\/a><h4>7.1.4. Edad y fecha de nacimiento<\/h4>\n<p>Con relaci\u00f3n a la expresi\u00f3n de si los comparecientes son mayores de edad, ya se\u00f1alaba Machado a fines del siglo XIX, en su comentario al viejo art\u00edculo 1001, que no es de absoluta necesidad \u201cporque pueden ser menores emancipados y tener capacidad para celebrar el acto\u201d.<sup><a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a><\/sup> En definitiva, la edad est\u00e1 directamente vinculada con la capacidad de ejercicio. Ninguna necesidad existe de hacer constar la edad o la fecha de nacimiento del representante; basta con se\u00f1alar que es capaz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"72-sociedades\"><\/a><h3>7.2. Sociedades<\/h3>\n<p>El inciso b) del art\u00edculo 305 <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCyC<\/a> se\u00f1ala que<\/p>\n<blockquote><p>&#8230; si el otorgante es una persona jur\u00eddica, se debe dejar constancia de su <strong>denominaci\u00f3n completa<\/strong>, <strong>domicilio social<\/strong> y <strong>datos de inscripci\u00f3n de su constituci\u00f3n<\/strong> si corresponde.<\/p><\/blockquote>\n<p>Los primeros requisitos no generan dudas. En cuanto al \u00faltimo, V\u00e9lez Sarsfield fue mucho m\u00e1s cauto que los redactores del c\u00f3digo unificado. En el art\u00edculo 1003 refiere que<\/p>\n<blockquote><p>Si los otorgantes fueren representados por procuradores, el notario expresar\u00e1 que se le han presentado los poderes y <strong>documentos habilitantes<\/strong>&#8230;<\/p><\/blockquote>\n<p>No se inmiscuy\u00f3 V\u00e9lez en especificaciones relativas a c\u00f3mo deb\u00eda acreditarse la capacidad de una sociedad. Normalmente, las sociedades tienen una constituci\u00f3n \u00fanica con su inscripci\u00f3n, pero los usos y costumbres del notariado, no siempre respetan la misma forma de acreditar la capacidad de la sociedad.<\/p>\n<p>En el c\u00f3digo de comercio de V\u00e9lez y Acevedo no exist\u00edan ciertos institutos que hoy hacen dificultoso identificar los datos de constituci\u00f3n. Refiero b\u00e1sicamente a la transformaci\u00f3n, a la fusi\u00f3n y escisi\u00f3n. Para transformar una sociedad, se deb\u00eda disolverla y liquidarla, y luego los mismos socios constitu\u00edan una nueva. Algo similar ocurr\u00eda con las fusiones.<sup><a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a><\/sup> Tampoco exist\u00eda el instituto de la adecuaci\u00f3n, previsto por el art\u00edculo 369 de la <a href=\"http:\/\/www.saij.gob.ar\/19550-nacional-ley-sociedades-comerciales-lnn0000745-1972-04-03\/123456789-0abc-defg-g54-70000ncanyel\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley 19550<\/a>, que impon\u00eda adecuar los estatutos de las sociedades constituidas al amparo del C\u00f3digo de Comercio a la \u2013entonces nueva\u2013 Ley de Sociedades Comerciales (LSC).<\/p>\n<p>Volviendo al tema de los datos de inscripci\u00f3n de la constituci\u00f3n, en ciertos supuestos es dif\u00edcil determinar cu\u00e1l de ellos corresponde entre los posibles. Pensemos en dos sociedades que se fusionan sin liquidarse: \u00bfdebemos consignar los datos originarios de cada una o de la resultante fusionada? Hist\u00f3ricamente, el notario deb\u00eda acreditar que la sociedad existe, que ha sido constituida y que gira regularmente inscripta. Los usos y costumbres de los notarios \u2013no de todos\u2013 los han llevado a partir \u2013a veces\u2013 de la adecuaci\u00f3n, otras de la transformaci\u00f3n, otras de la fusi\u00f3n o de la escisi\u00f3n. Hay sociedades que nacieron por un simple contrato y que luego de muchos a\u00f1os fueron regularizadas en t\u00e9rminos del viejo art\u00edculo 21 de la LSC, e inscriptas.<\/p>\n<p>Existen muchas sociedades y asociaciones antiqu\u00edsimas, algunas de fines del siglo XIX y de principios del siglo XX, que giran normalmente y de las que ya nadie recuerda su inscripci\u00f3n constitutiva. Constituidas en base al viejo C\u00f3digo de Comercio, fueron, a partir de la Ley de Sociedades Comerciales, compulsivamente adecuadas y, desde entonces, acreditan su <em>capacidad jur\u00eddica<\/em> partiendo de la adecuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfEs razonable tener que desarchivar \u2013y desempolvar\u2013, ahora \u2013a cincuenta a\u00f1os de la LSC\u2013, instrumentos tan antiguos? \u00bfEs necesario rastrear la constituci\u00f3n para acreditar que la sociedad est\u00e1 vigente y que gira regularmente? Y cuando concurra un apoderado con un poder que no cite la constituci\u00f3n, \u00bfdebemos rechazarlo?, \u00bfdebemos salir a buscar datos de constituci\u00f3n?<\/p>\n<p>Cuando uno <em>googlea<\/em> \u201cempresas antiguas de Argentina\u201d,<sup><a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a><\/sup> advierte que todav\u00eda siguen girando muchas empresas antiqu\u00edsimas; algunas que funcionan incluso desde antes que entrara en vigencia el C\u00f3digo Civil. Obviamente, muchas de ellas no giran hoy con la misma estructura societaria, pero, \u00bftiene sentido remontarse a la constituci\u00f3n?<\/p>\n<p>Pareciera que hablar hoy de \u201cdatos de inscripci\u00f3n de su constituci\u00f3n\u201d constituye un anacronismo inconducente. Identificar una sociedad antigua por sus datos de constituci\u00f3n de hace sesenta, ochenta, cien o m\u00e1s a\u00f1os carece de sentido pr\u00e1ctico y jur\u00eddico. Olvidamos, acaso, que esos expedientes y registros en archivos papel \u2013algunos judiciales, otros administrativos\u2013 han sufrido inundaciones, extrav\u00edos por mudanza, y que han sido alimento de roedores y trofeo de inescrupulosos. Tendremos que salir a reconstruir escrituras de muchos folios, manuscritas e ilegibles, y volver a plancharlas&#8230; \u00bfcon que objeto?<\/p>\n<p>El sistema de registraci\u00f3n de tomo y folio del viejo C\u00f3digo de Comercio ha sido dejado de lado en el mundo civilizado. Es obsoleto y ha sido reemplazado por un sistema de matr\u00edcula \u00fanica y registraci\u00f3n electr\u00f3nica.<\/p>\n<p>Para individualizar una sociedad en el siglo XXI, deber\u00eda existir una matr\u00edcula \u00fanica que sirva para identificar las sociedades sin someterse a un nuevo control de legalidad.<sup><a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a><\/sup> Las sociedades deber\u00eda tener su inscripci\u00f3n local. Inscripta, el registro deber\u00eda enviar copia electr\u00f3nica de los instrumentos inscriptos al organismo nacional cuya funci\u00f3n ser\u00eda evitar superposiciones, homonimias y mantener limpia la matr\u00edcula \u00fanica \u2013un registro buz\u00f3n\u2013. El registro p\u00fablico deber\u00eda tener una plataforma nacional \u00fanica de libre acceso, que le permita al p\u00fablico en general acceder a estatutos, modificaciones, estados contables \u2013en su caso\u2013 y designaci\u00f3n de sus administradores. Deber\u00eda estar disponible <em>on line<\/em>, de manera universal y gratuita.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"8-consecuencias-de-la-imprecision\"><\/a><h2>8. Consecuencias de la imprecisi\u00f3n<\/h2>\n<p>La principal consecuencia de la vaguedad y ambig\u00fcedad terminol\u00f3gica de la ley siempre \u2013invariablemente\u2013 es la dificultad de interpretaci\u00f3n, que deriva inexorablemente en la falta de seguridad jur\u00eddica. \u00bfQu\u00e9 datos del representante debemos consignar los notarios en las escrituras? \u00bfLos mismos datos para el representante que para el representado? Pareciera que no. Pero, como la ley no lo aclara, como no est\u00e1 redactada apropiadamente y est\u00e1 <strong>llena de vac\u00edos<\/strong> y contradicciones, terminamos consignando del representante los mismos datos que para el representado.<\/p>\n<p>Los notarios solemos ejercer la profesi\u00f3n con apego a las tradiciones y eludiendo conflictos. Muchas formalidades se repiten de notario a notario por tradici\u00f3n y costumbre \u201cporque siempre se han hecho as\u00ed\u201d, \u201cpor las dudas\u201d o bajo el paraguas de un \u201csupuesto correcto obrar\u201d, \u201cpor ser de buena t\u00e9cnica\u201d o \u201cde buena pr\u00e1ctica\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"9-ley-404-de-caba\"><\/a><h2>9. Ley 404 de CABA<\/h2>\n<p>La imprecisi\u00f3n terminol\u00f3gica del c\u00f3digo de V\u00e9lez fue advertida por el notariado hace mucho tiempo. La <a href=\"http:\/\/www2.cedom.gob.ar\/es\/legislacion\/normas\/leyes\/ley404.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley Org\u00e1nica Notarial 404<\/a> de la Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires \u2013que rige el notariado capitalino desde el a\u00f1o 2000\u2013 no incurre en tantos yerros como el c\u00f3digo nacional.<\/p>\n<p>Poco importa que la ley pueda utilizar el t\u00e9rmino <em>otorgante<\/em> en uno u otro sentido. Lo que realmente interesa es que no deje dudas, que quede claro cu\u00e1ndo refiere al representante y cu\u00e1ndo al representado. El art\u00edculo 73 de la Ley 404 refiere espec\u00edficamente a \u201csujetos instrumentales y negociales, sus representantes y sucesores\u201d; el 77 inciso c) habla de \u201ccomparecientes que no son parte en el acto o negocio documentado\u201d; y el 79, de los \u201cotorgantes y, en su caso, los dem\u00e1s concurrentes y testigos\u201d. Asimila otorgante con representante en el inciso a) del art\u00edculo 78, donde refiere a \u201ccuando los otorgantes act\u00faen en nombre ajeno y en ejercicio de representaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Se podr\u00eda argumentar que la ley local viene a completar o interpretar la ley nacional, pero ello no deber\u00eda ser as\u00ed. Cuando las provincias delegaron en la Naci\u00f3n el dictado del C\u00f3digo Civil, en los t\u00e9rminos del inciso 12 del art\u00edculo 75 de la <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/0-4999\/804\/norma.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Constituci\u00f3n Nacional<\/a>, esta devino una facultad exclusiva de la Naci\u00f3n. El c\u00f3digo, adem\u00e1s de claro, debe ser autosuficiente. Por ello, el art\u00edculo 309 CCyC se\u00f1ala que \u201cla inobservancia de las otras formalidades no anula las escrituras\u201d.<\/p>\n<p>Entre las pautas para el ejercicio de la funci\u00f3n notarial elaboradas por el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires con motivo de la entrada en vigencia del c\u00f3digo unificado, se se\u00f1ala expresamente: \u201cEl CCCN, en su art. 301, designa <strong>gen\u00e9rica o indistintamente a los comparecientes<\/strong>, <strong>sean las partes<\/strong>, <strong>representantes<\/strong>, testigos, c\u00f3nyuge u otro interviniente\u201d.<sup><a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a><\/sup> Esta aclaraci\u00f3n deviene necesaria en virtud de la imprecisi\u00f3n de la nueva ley. Cabe se\u00f1alar, no obstante, que las pautas omitieron referirse a los otorgantes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"10-evolucion-historica\"><\/a><h2>10. Evoluci\u00f3n hist\u00f3rica<\/h2>\n<p>Es claro que para comprender los institutos debemos conocer su evoluci\u00f3n hist\u00f3rica, c\u00f3mo fueron evolucionando y por qu\u00e9. En ese sentido, don Jos\u00e9 Larralde entonaba: \u201cBendito el que hizo el porqu\u00e9, pa\u2019 disculpa de los males\u201d.<\/p>\n<p>El C\u00f3digo Civil y Comercial reprodujo la imprecisi\u00f3n de V\u00e9lez. Dej\u00f3 pasar una buena oportunidad para sanear errores y completar los vac\u00edos. El legislador del siglo XIX ten\u00eda muchos justificativos para errar, pero los atenuantes hist\u00f3ricos y sociol\u00f3gicos que justificaron los yerros de V\u00e9lez son los mismos que agravan la labor de los redactores del c\u00f3digo unificado.<\/p>\n<p>Cuando V\u00e9lez Sarsfield redact\u00f3 su c\u00f3digo, el derecho notarial \u2013y la sociedad toda\u2013 se desenvolv\u00eda en un \u00e1mbito sociol\u00f3gico muy distinto. Los diversos c\u00f3digos civiles de la \u00e9poca requer\u00edan que se consignaran m\u00e1s o menos los mismos datos. El eje de la identificaci\u00f3n de las personas f\u00edsicas pasaba por el nombre y apellido, la vecindad y el estado de familia. En los poblados y aldeas, todos eran m\u00e1s o menos conocidos. No hab\u00eda otra forma de identificaci\u00f3n que el conocimiento directo del notario o el menos directo de testigos conocidos del notario. La gente se identificaba con nombre y apellido, vecindad y, eventualmente, con alg\u00fan dato de estado. No exist\u00eda un documento de identidad. La fotograf\u00eda no estaba generalizada \u2013menos como medio de identificaci\u00f3n\u2013. No exist\u00edan los registros de las personas. Los \u00fanicos registros m\u00e1s o menos fiables eran los parroquiales<sup><a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a><\/sup> \u2013antecedentes directos del registro de las personas; pero su \u00e1mbito se circunscrib\u00eda a los bautizados en el rito cat\u00f3lico romano y alcanzaba a los \u201cvecinos\u201d de la di\u00f3cesis. Adem\u00e1s, era resorte de los curas, ajeno al Estado.<\/p>\n<p>A veces, al se\u00f1alar que eran otras \u00e9pocas, no tomamos conciencia de la enormidad que ello significa. En los \u00faltimos cien a\u00f1os, el conocimiento humano evolucion\u00f3 m\u00e1s que en los anteriores diez mil a\u00f1os. Cuando V\u00e9lez Sarsfield redact\u00f3 el c\u00f3digo, no exist\u00eda luz el\u00e9ctrica, ni agua corriente potable. No ten\u00edan aspirina, antibi\u00f3ticos, ni vacunas. No hab\u00eda autos, motos, tractores, aviones. Sin radio, televisi\u00f3n, heladeras o microondas. El campo se araba con bueyes. La gente se ba\u00f1aba \u2013ba\u00f1o higi\u00e9nico\u2013 en los r\u00edos y lagunas, preferentemente en verano. Se cocinaba a le\u00f1a. Conseguir papel, pluma y tinta era dif\u00edcil y costoso, y solo las minor\u00edas sab\u00edan leer y escribir. Viajar era una odisea: un hombre pod\u00eda trasladarse a caballo con dificultad, pero trasladarse con la familia era muy costoso y peligroso, reservado para colonizadores y aventureros. Se viajaba en carreta o en barco, y hasta donde lo permit\u00edan los malones.<\/p>\n<p>En ese contexto, la \u00fanica manera de identificar a una persona era por conocimiento \u2013directo o indirecto por testigos\u2013, por su nombre y apellido, vecindad y su estado de familia, entendiendo por tal su filiaci\u00f3n y su estado civil. Es por ello que en todos los c\u00f3digos antiguos se da tanta trascendencia a la nacionalidad y a la vecindad (domicilio), que se exige incluso para los testigos. No pod\u00eda ser testigo quien no fuera vecino del lugar (art. 990 del <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/105000-109999\/109481\/texactley340_libroII_S2_tituloIII.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil<\/a>).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"11-volver-del-futuro\"><\/a><h2>11. Volver del futuro<\/h2>\n<p>De V\u00e9lez a hoy, el hombre descubri\u00f3 \u2013entre tantos otros avances\u2013 la penicilina, lleg\u00f3 a la luna, puso sat\u00e9lites en \u00f3rbita, desarroll\u00f3 la ingenier\u00eda gen\u00e9tica y descifr\u00f3 el genoma humano, clon\u00f3 animales, cre\u00f3 m\u00e1quinas que le permiten comunicarse en forma instant\u00e1nea por audio y video, y cuenta con la posibilidad de trasladarse en pocas horas a cualquier lugar del globo. Cre\u00f3 una red de comunicaci\u00f3n global, inteligencia artificial, rob\u00f3tica. Existen traductores de todas las lenguas en forma simult\u00e1nea con el discurso. En un chip del tama\u00f1o del pulgar se puede almacenar m\u00e1s informaci\u00f3n de la que pudiera haber compilado la biblioteca de Alejandr\u00eda. El planeta est\u00e1 globalizado: un chino estornud\u00f3 en Wuhan y en tres meses el globo qued\u00f3 infectado.<\/p>\n<p>Ciento cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s de V\u00e9lez, el c\u00f3digo unificado reproduce una ley perimida: el c\u00f3digo naci\u00f3 obsoleto. Hemos vuelto del siglo XXI al XIX.<\/p>\n<p>Existen hoy m\u00e9todos de identificaci\u00f3n de las personas novedosos y precisos. Los habitantes de la naci\u00f3n est\u00e1n empadronados en un registro de personas donde constan datos necesarios para la correcta individualizaci\u00f3n de todos y cada uno. Para identificar a las personas, existen muchos m\u00e9todos mejores que el conocimiento directo o indirecto, propio de la aldea: reconocimiento facial, digital y biom\u00e9trico ocular (reconocimiento del iris y escaneo de la retina); reconocimiento de voz y de la forma de la mano. En poco tiempo tendremos registros de la huella gen\u00e9tica (ADN). Cualquiera sea la forma de identificaci\u00f3n, todas estar\u00e1n ligada al DNI o a alguna forma de matr\u00edcula personal.<\/p>\n<p>El nuevo c\u00f3digo, adem\u00e1s de estar redactado en forma paup\u00e9rrima, reproduce f\u00f3rmulas notariales tan viejas como el <a href=\"https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/bpt6k1061517\/f2.item.langFR.texteImage\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Napole\u00f3n<\/a>: domicilio, fecha de nacimiento y estado de familia.<sup><a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Pareciera razonable consignar algunos de esos datos para los titulares del derecho, para los obligados. Cuando la ley exige el nombre del c\u00f3nyuge y n\u00famero de nupcias, lo restringe a resultar \u201crelevante en atenci\u00f3n a la naturaleza del acto\u201d (art. 305 inc. b]), para garantizar eventuales hipot\u00e9ticos derechos del c\u00f3nyuge o del conviviente. Ninguna raz\u00f3n justifica consignar esos datos del representante. \u00bfA qui\u00e9n interesa el cumplea\u00f1os del apoderado o su domicilio real? \u00bfA qui\u00e9n interesa que sea c\u00e9libe, divorciado, viudo, casado o que est\u00e9 en convivencia? \u00bfInteresan a alguien los datos filiales del apoderado del banco?<\/p>\n<p>Tampoco constituye un avance consignar los datos de constituci\u00f3n de una sociedad. El sistema funcionaba razonablemente bien sin ese <em>corset<\/em>.<\/p>\n<p>Pa\u00edses con larga y probada tradici\u00f3n notarial, como Francia y Espa\u00f1a, cuentan con una ley notarial especial que integra y complementa el C\u00f3digo Civil. El notariado argentino est\u00e1 reclamando y necesitando una ley similar desde hace muchos a\u00f1os. Hacemos votos para que un d\u00eda no muy lejano pueda tenerla, y que la misma sea adecuada a los tiempos modernos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"12-bibliografia\"><\/a><h2>12. Bibliograf\u00eda<\/h2>\n<p class=\"francesa\">\u00c1LVAREZ, Jos\u00e9 M., <em>Instituciones de derecho real de Castilla y de Indias<\/em>, t. 1, Guatemala, Imprenta de L. Luna editor, 1854 (2\u00aa ed. con notas de Doroteo Jos\u00e9 de Arriola).<\/p>\n<p class=\"francesa\">COLEGIO DE ESCRIBANOS DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES, <em>Pautas para la funci\u00f3n notarial<\/em> (online), Buenos Aires, (s.e.), 2015, en <a href=\"https:\/\/cccn.colegio-escribanos.org.ar\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/cccn.colegio-escribanos.org.ar<\/a>; \u00faltima consulta: 27\/5\/2020.<\/p>\n<p class=\"francesa\">CONSEJO GENERAL DEL NOTARIADO, <em>Glosario de t\u00e9rminos notariales<\/em> (online), en <a href=\"http:\/\/glosario.notariado.org\/?do=terms&amp;letter=O\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/glosario.notariado.org\/<\/a>; \u00faltima consulta: 27\/5\/2020.<\/p>\n<p class=\"francesa\">COSOLA, Sebasti\u00e1n J., (comentario al art. 305), en Medina, G. y Rivera, J. C. (dirs.), <em>C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n comentado<\/em>, t. 1, Buenos Aires, La Ley, 2014.<\/p>\n<p class=\"francesa\">ESCRICHE, Joaqu\u00edn, \u201cEstado de las personas\u201d, en <em>Diccionario razonado de legislaci\u00f3n y jurisprudencia<\/em>, t. 2, Madrid, Imprenta de Eduardo Cuesta, 1875 (ed. reformada y aumentada).<\/p>\n<p class=\"francesa\">MACHADO, Jos\u00e9 O., <em>Exposici\u00f3n y comentario del c\u00f3digo civil argentino<\/em>, t. 3, Buenos Aires, F\u00e9lix Lajouane editor, 1899.<\/p>\n<p class=\"francesa\">SEGOVIA, Lisandro, <em>C\u00f3digo Civil de la Rep\u00fablica Argentina con su explicaci\u00f3n y cr\u00edtica bajo la forma de notas<\/em>, t. 1, Buenos Aires, Pablo E. Coni editor, 1881.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"notas\"><\/a><h2>Notas<\/h2>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a><\/sup>. Fuente: <a href=\"http:\/\/glosario.notariado.org\/?do=terms&amp;letter=O\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/glosario.notariado.org\/?do=terms&amp;letter=O<\/a>; \u00faltima consulta: 27\/5\/2020. Las negritas e it\u00e1licas \u2013en todas las citas textuales de este trabajo\u2013 me pertenecen.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a><\/sup>. (<em>N. del E.<\/em>): los hiperv\u00ednculos a textos normativos fueron incorporados por la <em>Revista del Notariado<\/em> y dirigen a fuentes oficiales \u2013en caso de excepci\u00f3n, se har\u00e1 la aclaraci\u00f3n que corresponda\u2013; la fecha de \u00faltima consulta es 26\/4\/2022.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a><\/sup>. <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/105000-109999\/109481\/texactley340_libroII_S2_tituloIV.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Seg\u00fan la Ley 15875<\/a>, el art. 1003 del C\u00f3digo Civil refiere a \u201cmandatarios o representantes legales\u201d en lugar de a \u201cprocuradores\u201d, aunque el sentido a los efectos del presente trabajo no cambia.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a><\/sup>. COSOLA, Sebasti\u00e1n J., (comentario al art. 305), en Medina, G. y Rivera, J. C. (dirs.), <em>C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n comentado<\/em>, t. 1, Buenos Aires, La Ley, 2014, p. 706.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a><\/sup>. \u201c<em>Suscribir<\/em>: 1. Firmar al pie o al final de un escrito\u201d (Real Academia Espa\u00f1ola, <em>Diccionario esencial de la lengua espa\u00f1ola<\/em>).<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a><\/sup>. El texto del art. 1001 transcripto es el del C\u00f3digo Civil original, sancionado en 1869. Fue modificado por la Ley 9151 de 1913 y luego por la Ley 15875 de 1961, que modificara tambi\u00e9n los art\u00edculos 1003 y 1004. En la <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/105000-109999\/109481\/texactley340_libroII_S2_tituloIV.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u00faltima versi\u00f3n<\/a>, se establece que cuando se requiriese la presencia de dos testigos, debe hacerse constar nombre y apellido de ambos, estableciendo la obligaci\u00f3n de que los mismos firmen la escritura, cosa que no surg\u00eda de su antecedente.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a><\/sup>. Art. 372 CCyC: \u201cObligaciones y deberes del representante. El representante tiene las siguientes obligaciones y deberes: [&#8230;] d) de conservaci\u00f3n y de custodia; [&#8230;] f) de restituci\u00f3n de documentos y dem\u00e1s bienes que correspondan al representado al concluirse la gesti\u00f3n\u201d. Art. 1324 CCyC: \u201cObligaciones del mandatario. El mandatario est\u00e1 obligado a: [&#8230;] f) rendir cuenta de su gesti\u00f3n en las oportunidades convenidas o a la extinci\u00f3n del mandato; [&#8230;] i) exhibir al mandante toda la documentaci\u00f3n relacionada con la gesti\u00f3n encomendada, y entregarle la que corresponda seg\u00fan las circunstancias\u201d.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a><\/sup>. Si se hubiera referido a la escritura que hubieren otorgado las partes, deber\u00eda, tal vez, haberse consignado en plural.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a><\/sup>. Principio de identidad: todo objeto es id\u00e9ntico a s\u00ed mismo (A es A). Principio de no contradicci\u00f3n: es imposible que algo sea y no sea al mismo tiempo y en el mismo sentido (es imposible que A sea B y no sea B).<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a><\/sup>. (<em>N. del E.<\/em>): ver completos en HIGHTON, Elena I., KEMELMAJER, A\u00edda y LORENZETTI, Ricardo L., \u201cFundamentos del anteproyecto de c\u00f3digo civil y comercial de la naci\u00f3n elaborados por la comisi\u00f3n redactora\u201d (online), <em>Proyecto de c\u00f3digo civil y comercial de la naci\u00f3n<\/em>, Buenos Aires, Infojus, 2012, <a href=\"http:\/\/www.saij.gob.ar\/docs-f\/ediciones\/libros\/codigo_civil_comercial.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.saij.gob.ar\/docs-f\/ediciones\/libros\/codigo_civil_comercial.pdf<\/a>, p. 558; \u00faltima consulta: 13\/4\/2022.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a><\/sup>. SEGOVIA, Lisandro, <em>C\u00f3digo Civil de la Rep\u00fablica Argentina con su explicaci\u00f3n y cr\u00edtica bajo la forma de notas<\/em>, t. 1, Buenos Aires, Pablo E. Coni editor, 1881, p. 271. (<em>N. del E.<\/em>): ver <a href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra\/el-codigo-civil-de-la-republica-argentina--copia-de-la-ed-oficial-integra-con-su-explicacion-y-critica-bajo-la-forma-de-notas-hechas-por-lisandro-segovia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 26\/4\/2022.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a><\/sup>. La traducci\u00f3n me pertenece. Art. 712 del <em>Esbo\u00e7o<\/em>: \u201c<em>A introdu\u00e7\u00e3o debe contener e expresar<\/em>: [&#8230;] 3\u00ba <em>Os nomes e sobrenomes dos outorgantes presentes, e quando n\u00e3o comparecem, tamb\u00e9m os de seus representantes volunt\u00e1rios ou necess\u00e1rios, domic\u00edlio ou resid\u00eancia daqueles e d\u00e9stes; portando o Tabeli\u00e3o por f\u00e9 que os reconhece pelos pr\u00f3prios e id\u00eanticos de que se trata<\/em>\u201d.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a><\/sup>. Eso de hacer un c\u00f3digo entre tantos distinguidos juristas y que ninguno se encargue de homogeneizar el resultado me hace rememorar otro cl\u00e1sico de Hollywood, <em>El Joven Frankenstein<\/em>, producido en 1974 por Mel Brooks y Gene Wilder, comedia que parodia al cl\u00e1sico filme de terror de 1931 con Boris Karloff y Colin Clive.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a><\/sup>. Recuerdo una vez que ped\u00ed a una se\u00f1ora divorciada el nombre de su exc\u00f3nyuge, y ella me pregunt\u00f3: \u201c\u00bfEs necesario? Hace cuarenta a\u00f1os que me separ\u00e9 de ese \u2018canalla\u2019 y solo intento olvidarlo. No lo va a poner en mi escritura, \u00bfno?\u201d.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a><\/sup>. MACHADO, Jos\u00e9 O., <em>Exposici\u00f3n y comentario del c\u00f3digo civil argentino<\/em>, t. 3, Buenos Aires, F\u00e9lix Lajouane editor, 1899, p. 257. (<em>N. del E.<\/em>): ver <a href=\"http:\/\/www.bibliotecadigital.gob.ar\/items\/show\/1173\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 26\/4\/2022.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a><\/sup>. ESCRICHE, Joaqu\u00edn, \u201cEstado de las personas\u201d, en <em>Diccionario razonado de legislaci\u00f3n y jurisprudencia<\/em>, t. 2, Madrid, Imprenta de Eduardo Cuesta, 1875 (ed. reformada y aumentada), p. 896. Se\u00f1ala Escriche que las personas, \u201cseg\u00fan el estado civil, se dividen en: 1.\u00ba, en libres y esclavos; 2.\u00ba, en nobles y plebeyos; 3.\u00ba, en cl\u00e9rigos o eclesi\u00e1sticos y legos; 4.\u00ba, <strong>en vecinos y transe\u00fantes<\/strong>; 5.\u00ba, en naturales y extranjeros; 6.\u00ba, <strong>en padres e hijos de familia<\/strong>\u201d. (<em>N. del E.<\/em>): ver <a href=\"https:\/\/catalog.hathitrust.org\/Record\/002241565\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 26\/4\/2022.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a><\/sup>. \u00c1LVAREZ, Jos\u00e9 M., <em>Instituciones de derecho real de Castilla y de Indias<\/em>, t. 1, Guatemala, Imprenta de L. Luna editor, 1854 (2\u00aa ed. con notas de Doroteo Jos\u00e9 de Arriola), t\u00edtulo 3 (\u201cDel derecho de las personas\u201d), secci\u00f3n 3 (\u201cDel estado de familia), ap. 23, p. 67. (<em>N. del E.<\/em>): ver <a href=\"https:\/\/biblioteca.ufm.edu\/library\/index.php?title=1072822&amp;query=@title=Special:GSMSearchPage@process=@autor=ALVAREZ,%20JOSE%20MARIA,%201777-1820.@mode=&amp;recnum=2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 26\/4\/2022.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a><\/sup>. Art. 75 CCyC: \u201cDomicilio especial. Las partes de un contrato pueden elegir un domicilio para el ejercicio de los derechos y obligaciones que de \u00e9l emanan\u201d.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a><\/sup>. MACHADO, Jos\u00e9 O., ob. cit. (nota 15), p. 257.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a><\/sup>. Me declaro ignorante en cuanto a las escisiones, pero imagino que debe haber sido en base a una disoluci\u00f3n parcial y nueva constituci\u00f3n.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a><\/sup>. Figuran, entre otras: Banco de la Provincia de Buenos Aires, Banco de Galicia, Banco de la Naci\u00f3n Argentina, Banco Hipotecario SA, Editorial Estrada, diario <em>La Naci\u00f3n<\/em>, Grimoldi SA, Testorelli SA, Cervecer\u00eda y Malter\u00eda Quilmes SA, el estudio de los doctores O\u2019Farrell, el estudio Beccar Varela, Bodegas y Vi\u00f1edos L\u00f3pez, Bodegas Pulenta, Plaza Hotel, Molinos Tassara SA, Molinos R\u00edo de la Plata SA, y as\u00ed muchas empresas de larga tradici\u00f3n en distintos rubros.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a><\/sup>. Algo as\u00ed como el Registro Nacional de Sociedades por Acciones previsto por el art. 8 de la <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=25553\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley General de Sociedades<\/a> para las sociedades an\u00f3nimas, pero universal para todo tipo de sociedades regularmente inscriptas.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a><\/sup>. COLEGIO DE ESCRIBANOS DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES, \u201cRequisitos de las escrituras\u201d, <em>Pautas para la funci\u00f3n notarial<\/em>, 2015, en <a href=\"https:\/\/cccn.colegio-escribanos.org.ar\/index.php\/2015\/08\/06\/rquisitos-de-las-escrituras\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/cccn.colegio-escribanos.org.ar\/index.php\/2015\/08\/06\/rquisitos-de-las-escrituras\/<\/a>; \u00faltima consulta: 27\/5\/2020.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a><\/sup>. Creados en 1562 por el Concilio de Trento.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a><\/sup>. (<em>N. del E.<\/em>): \u00faltima consulta del hiperv\u00ednculo: 26\/4\/2022.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><em>Doctrina.<\/em> \u00bfOtorgante, compareciente, firmante, parte? Cr\u00edtica a la redacci\u00f3n del C\u00f3digo Civil y Comercial por ausencia de vocabulario t\u00e9cnico preciso y por terminolog\u00eda ambigua. Se analiza la identificaci\u00f3n de representantes y representados, datos razonables e irrazonables. Escritura y contrato. Continente y contenido. Ciento cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s de V\u00e9lez Sarsfield, el c\u00f3digo unificado reproduce una ley perimida. 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