{"id":13037,"date":"2021-11-25T09:04:53","date_gmt":"2021-11-25T12:04:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/?p=13037"},"modified":"2022-02-09T08:58:08","modified_gmt":"2022-02-09T11:58:08","slug":"capacidad-mental-del-otorgante-apreciacion-por-parte-del-notario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2021\/11\/capacidad-mental-del-otorgante-apreciacion-por-parte-del-notario\/","title":{"rendered":"Capacidad mental del otorgante. Apreciaci\u00f3n por parte del notario"},"content":{"rendered":"<div style=\"border: 2px solid; border-color: #E3348B;\">\n<div style=\"margin: 90px 15px 90px 15px;\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/940-ROMANODUFFAU_1000x668.jpg\" alt=\"\" \/><\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"margin-left: 15px; background-color: #d1468b; color: #ffffff; padding: 10px;\">Autor: <strong>Gustavo Romano Duffau<\/strong><\/span><\/p>\n<div class=\"responsive-tabs\">\n<h2 class=\"tabtitle\">Resumen<\/h2>\n<div class=\"tabcontent\">\n\n<p style=\"background-color: #ffe1eb; padding: 10px;\">El tratamiento otorgado en el fallo a comentar, respecto a la apreciaci\u00f3n por parte del notario de la capacidad mental del otorgante de una escritura p\u00fablica, perseguido penalmente, resulta ser de inter\u00e9s para los fedatarios y para quienes laboran en derredor del derecho penal; m\u00e1s a\u00fan, cuando emana de la C\u00e1mara del Crimen, es definitivo y rescata una pluralidad de aspectos interpretativos de manera conjunta. Se refiere al otorgamiento de un acto fuga \u2013poder\u2013, de una persona a\u00f1osa que se encuentra internada, sobre quien no pesa ninguna interdicci\u00f3n en el fuero civil y que no se encuentra demostrado, ciertamente, que no pudiera comprender aquello que hac\u00eda \u2013la capacidad se presume\u2013, menos a\u00fan que el notario lo supiera e igual obrara en ese sentido. Dichos aspectos alejan del reproche penal a quien ha obrado en cumplimiento de la ley civil y notarial y, valientemente, son rescatados en el fallo analizado, invit\u00e1ndolos a su lectura y recreaci\u00f3n.<\/p>\n\n<\/div><h2 class=\"tabtitle\">Palabras clave<\/h2>\n<div class=\"tabcontent\">\n\n<p style=\"background-color: #ffe1eb; padding: 10px;\">Poder; defraudaci\u00f3n; circunvenci\u00f3n de incapaces; capacidad mental del otorgante; apreciaci\u00f3n notarial de la capacidad mental.<\/p>\n\n<\/div><h2 class=\"tabtitle\">Acerca del autor<\/h2>\n<div class=\"tabcontent\">\n\n<div style=\"background-color: #ffe1eb; padding: 15px;\">\n<p>Abogado.<\/p>\n<p>Exmagistrado del Poder Judicial de la Naci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n\n<\/div><h2 class=\"tabtitle\">Fechas<\/h2>\n<div class=\"tabcontent\">\n\n<p style=\"background-color: #ffe1eb; padding: 10px;\"><strong>Recibido:<\/strong> 13\/7\/2021<br \/>\n<strong>Aceptado:<\/strong> 12\/10\/2021<br \/>\n<strong>Publicado online:<\/strong> 25\/11\/2021<\/p>\n<\/div><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"1-datos-del-fallo\"><\/a><h2>1. Datos del fallo<\/h2>\n<ul>\n<li>Tribunal: C\u00e1mara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, Sala 5.<\/li>\n<li>Autos: \u201cF., M. L. y otra s\/ Defraudaci\u00f3n\u201d &#8211; 72857\/2019\/CA2 &#8211; procesamiento &#8211; J15.<\/li>\n<li>Fecha: 6\/5\/2021.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"2-comentario-al-fallo\"><\/a><h2>2. Comentario al fallo<\/h2>\n<p>La reedici\u00f3n del cuestionamiento en sede penal de la conducta de los escribanos respecto de la apreciaci\u00f3n por parte de estos de la capacidad mental de los otorgantes es un tema que ha entretenido a los tribunales del fuero persecutorio durante much\u00edsimos a\u00f1os. Han cambiado las leyes civiles, sus art\u00edculos espec\u00edficos, ha cambiado la redacci\u00f3n del C\u00f3digo Civil <em>in totum<\/em>, y, en alguna medida, las leyes penales tambi\u00e9n han cambiado, pero, quiz\u00e1, a\u00fan no se encuentre una jurisprudencia criminal sostenida en torno al tratamiento central de esta cuesti\u00f3n, que deber\u00eda ser exclusivamente en el fuero ordinario.<\/p>\n<p>No son muchas las oportunidades en que un fallo judicial, m\u00e1s a\u00fan, aquellos que emanan de tribunales encargados de revisar los actos de la etapa de instrucci\u00f3n, contienen numerosas interpretaciones vinculadas con temas que aquejan al notariado desde antiguo. Las interpretaciones relacionadas con la apreciaci\u00f3n por parte del notario de la capacidad mental del otorgante de un acto, a menudo, se han encontrado alejadas de las disposiciones que fluyen de la ley civil y notarial en la materia espec\u00edfica. Adem\u00e1s, no es habitual que un suceso ventilado judicialmente contenga tantas particularidades que tornen atractivo el an\u00e1lisis de la cuesti\u00f3n. En esta ocasi\u00f3n, al analizar la conducta de un notario requerido para otorgar un poder para cuyo fin dio fe de que la compareciente era una persona h\u00e1bil y capaz, estando internada, de avanzada edad \u2013m\u00e1s de noventa a\u00f1os\u2013, y con un deterioro cognitivo que podr\u00eda provocar que su capacidad de comprensi\u00f3n se hallara disminuida, la justicia criminal de instrucci\u00f3n realiz\u00f3 una serie de apreciaciones de importante contenido interpretativo.<\/p>\n<p>Veamos los aspectos destacables del decisorio en cuesti\u00f3n. El fallo cobra importancia porque la jueza de la instancia de origen hab\u00eda resuelto procesar a la notaria por considerarla part\u00edcipe necesaria del delito de defraudaci\u00f3n por circunvenci\u00f3n de incapaz (arts. 45 y 174, inc. 2, <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=16546\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Penal<\/a>),<sup><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/sup> y esta decisi\u00f3n fue impugnada por la defensa particular para generar la intervenci\u00f3n del tribunal de alzada en el fallo a comentar.<\/p>\n<p>Lo central aqu\u00ed ha sido el tratamiento que el fallo otorga no ya al cuestionamiento en sede penal de la conducta del escribano que debe documentar aquella manifestaci\u00f3n de voluntad de un compareciente a\u00f1oso, internado y que pudiera tener por ello un deterioro cognitivo, sino que, adem\u00e1s, se introducen conceptos que realzan el decisorio, al tratar \u2013como debiera ser\u2013 que, con la prueba producida, no se ha podido determinar que la otorgante carecer\u00eda de capacidad al momento de celebrarse el poder cuestionado y, menos a\u00fan, en caso de que as\u00ed fuera, que la notaria hubiese podido advertirlo; dos aspectos esenciales a la hora de evaluar un delito eminentemente doloso. Y es all\u00ed donde la pericia m\u00e9dica de la especialidad resulta interesante, porque centra la cuesti\u00f3n en que<\/p>\n<blockquote><p>&#8230; a estos peritos no les resulta posible aseverar con certeza el estado mental en que se encontraba [la poderdante] el d\u00eda de la firma del documento con valor legal dada la intermitencia de su estado ps\u00edquico verificada a lo largo de la internaci\u00f3n. Por tal motivo puede inferirse que es a\u00fan menos certero para esta junta m\u00e9dica, definir si una persona no m\u00e9dica pudo detectar o percibir fallas en la capacidad ps\u00edquica de la fallecida&#8230;<\/p><\/blockquote>\n<p>Y, en este sentido, expresa el tribunal:<\/p>\n<blockquote><p>Si bien se\u00f1alan que el estado de salud de L. no era el \u00f3ptimo, por el deterioro cognitivo y su avanzada edad, lo cierto es que no pudieron desechar la posibilidad de la existencia de un periodo de lucidez de la paciente donde su capacidad para comprender y decidir estuviera conservada.<\/p><\/blockquote>\n<p>En punto a \u201cla posibilidad que el cuadro haya sido advertido por un tercero que no tuviera trato cotidiano\u201d con la otorgante, se\u00f1alaron que \u201cal no tener certezas del estado mental de ella\u201d a la firma del poder, \u201cse deb\u00eda recurrir a los testimonios de \u2018quienes la observaron en dicha ocasi\u00f3n\u2019\u201d, personas que la vieron el d\u00eda de la firma en el centro asistencial, como para informar cu\u00e1l era su estado, que, al no haberlas, debe estarse a fechas relativamente cercanas, donde no se advirtieron circunstancias que se inclinaran en torno a la interpretaci\u00f3n esbozada en el fallo ahora revocado.<\/p>\n<p>El fallo rescata que, al suscribirse la escritura de otorgamiento de un poder, en este caso, fue la primera y \u00fanica vez que la escribana vio a la otorgante, \u201ccircunstancia que no resulta ser un dato menor\u201d, en presencia de un acto fugaz como lo es el analizado,<\/p>\n<blockquote><p>&#8230; puesto que de ninguna manera se encuentra comprobado que ese encuentro pudo haber resultado suficiente para que la escribana pueda haber percibido el verdadero estado de la salud en el que se encontraba.<\/p><\/blockquote>\n<p>Hace propia el fallo la informaci\u00f3n suministrada por el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires,<\/p>\n<blockquote><p>&#8230; que inform\u00f3 que un notario carece de idoneidad profesional para comprobar el estado de las facultades mentales de los otorgantes de una escritura y que la capacidad es la regla y debe presuponerse en toda persona mayor de edad, aun cuando se encuentre internada en un establecimiento asistencial. Asimismo, destacaron que \u201cno es poco com\u00fan encontrar hoy en d\u00eda personas de a\u00fan mas de 90 a\u00f1os de edad en pleno uso de sus facultades mentales, plenamente l\u00facidas y plenamente capaces\u201d.<br \/>\n<span style=\"font-size: 18px;\">Ello no hace m\u00e1s que corroborar que la escribana actu\u00f3 conforme a la ley, en la medida de que no le es exigible al notario un juicio mayor a aquel destinado al com\u00fan de las personas, m\u00e1xime cuando el art\u00edculo 77 inciso d) de la ley 404 -reguladora de la funci\u00f3n notarial- indica que \u201cel juicio de capacidad de las personas f\u00edsicas no requerir\u00e1 constancia documental\u201d.<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p>El fallo a\u00f1ade que la existencia de un proceso civil de determinaci\u00f3n de la capacidad \u201cen nada modifica lo se\u00f1alado, toda vez que la escribana desconoc\u00eda ese juicio\u201d, as\u00ed como tampoco el supuesto cambio morfol\u00f3gico de su firma entre a\u00f1os anteriores a la fecha de otorgamiento del acto cuestionado, \u201cdado que esta circunstancia no se relaciona con la capacidad de [la otorgante]\u201d; y, lamentablemente, muchas veces es utilizada en el quehacer interpretativo del fuero criminal.<\/p>\n<p>Como corolario, resume:<\/p>\n<blockquote><p>&#8230; la falta de certeza sobre la incapacidad de [la poderdante] a la fecha de otorgamiento del acto jur\u00eddico y al no haberse podido demostrar que la escribana actu\u00f3 con conocimiento de las particulares circunstancias del caso, habr\u00e1 de dictarse su sobreseimiento.<\/p><\/blockquote>\n<p>En presencia de un delito doloso, no probada la incapacidad de la otorgante de manera fehaciente y, adem\u00e1s, que ella deb\u00eda ser advertida por una persona com\u00fan, no puede efectuarse un juicio de reproche para quien concurri\u00f3 fugazmente a celebrar un acto de su especialidad.<\/p>\n<p>Todo lo expuesto me ha llevado a recordar que, hace casi veinte a\u00f1os, el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires celebr\u00f3 diez talleres dirigidos a escribanos y miembros del Poder Judicial, cuya direcci\u00f3n tuve el honor de acompa\u00f1ar junto al escribano Jaime Giralt Font, en los cuales sus apreciaciones parecieran ser hoy m\u00e1s actuales que nunca \u2013aun con los cambios legislativos acontecidos desde aquella \u00e9poca\u2013.<sup><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/sup> Las conclusiones generales de todos los talleres rescataron las siguientes premisas:<\/p>\n<blockquote><p>1. Es absolutamente necesario el trabajo y la investigaci\u00f3n interdisciplinaria entre el Poder Judicial y los colegios de escribanos, mediante la realizaci\u00f3n de convenios de colaboraci\u00f3n.<\/p>\n<p>2. Se cometen con alarmante frecuencia delitos que podemos denominar \u201cdocumentales\u201d o \u201cinstrumentales\u201d, en los que, en la mayor\u00eda de los casos, se utiliza al escribano como medio o como pantalla de legalidad de cierta documentaci\u00f3n que luego es utilizada con fines il\u00edcitos. Esto se realiza sin el conocimiento ni la connivencia del escribano, que pasa a ser una v\u00edctima m\u00e1s del delito perpetrado o que se intenta perpetrar.<\/p>\n<p>3. Se debe proteger al escribano que act\u00faa dentro de la legalidad, tanto desde el Poder Judicial como desde el colegio de escribano.<\/p>\n<p>4. Es fundamental la actividad y participaci\u00f3n de los colegios de escribanos, entre otros, en los siguientes roles: a) controlar estricta y exhaustivamente a sus matriculados; b) colaborar permanentemente con el Poder Judicial; c) instruir de todas las maneras posibles al Poder Judicial y a los escribanos sobre los il\u00edcitos que son cometidos por escribanos y con escribanos; d) realizar una tarea preventiva; e) crear o instrumentar un cuerpo de escribanos preparados espec\u00edficamente para colaborar con la Justicia (asesores, peritos, etc.); f) mantener una fluida y r\u00e1pida comunicaci\u00f3n con el Poder Judicial, fundamentalmente mediante el env\u00edo constante de material de consulta y de trabajo; g) crear doctrina en los temas notariales-penales.<\/p>\n<p>5. Es fundamental la interacci\u00f3n entre el colegio de escribanos y los miembros del Poder Judicial (magistrados, secretarios, fiscales, defensores y dem\u00e1s funcionarios y empleados), entre otros, en lo relativo a: a) facilitar, fomentar y difundir el conocimiento y perfeccionamiento de sus integrantes a trav\u00e9s de charlas, debates, jornadas, cursos, seminarios, etc., que brinden los colegios de escribanos y el Poder Judicial sobre temas notariales y registrales; b) comprender que el escribano es un profesional del derecho en el ejercicio de una funci\u00f3n p\u00fablica, controlado por su colegio, y que es colaborador de la Justicia; c) difundir la existencia de la Ley 404, que regula el notariado, con estrictas pautas respecto de la utilizaci\u00f3n en sede judicial de la documentaci\u00f3n notarial, del deber de guarda y custodia del protocolo, etc.; d) tomar recaudos en la realizaci\u00f3n de allanamientos en escriban\u00edas, los cuales deben hacerse con la mayor prudencia y discreci\u00f3n y a trav\u00e9s de personal id\u00f3neo, siempre con la intervenci\u00f3n del colegio, el que enviar\u00e1 profesionales que colaboren en la b\u00fasqueda del material requerido.<\/p>\n<p>6. Se percibe un marcado incremento en la utilizaci\u00f3n espuria de las denuncias penales, cuyo objetivo real es presionar a escribanos y dilatar juicios de contenido estrictamente contractual y econ\u00f3mico que tramitan en otros fueros, convirtiendo, de esta manera, el fuero penal en un medio de impedir la correcta aplicaci\u00f3n de la ley.<\/p>\n<p>7. Dado el incremento de \u201cdelitos documentales\u201d, que han ido creciendo con el correr de los acontecimientos econ\u00f3micos, el fuero penal ha tenido que tomar intervenci\u00f3n en causas que son estrictamente comerciales o contractuales, y, en consecuencia, se percibe que desde dicho fuero se tiene menor consideraci\u00f3n por las prescripciones del C\u00f3digo Civil, las convenciones contractuales y los procedimientos para las trabas de medidas cautelares.<\/p>\n<p>8. Se deber\u00eda exigir que, en los casos donde se ponga en juego la validez de un instrumento p\u00fablico, se cumpla con el procedimiento apropiado para la redarguci\u00f3n de falsedad o querella penal por falsedad y no solamente la denuncia.<sup><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>En el taller N.\u00ba 4, titulado \u201cEscritura p\u00fablica: apreciaci\u00f3n por parte del funcionario p\u00fablico de la capacidad y\/o habilidad del otorgante\u201d (realizado el 24 de septiembre de 2002), se concluy\u00f3 que<\/p>\n<blockquote><p>1. Alarman a los integrantes del cuerpo notarial las imputaciones que suelen formularse a escribanos respecto de la capacidad o habilidad f\u00edsica o mental de los otorgantes de documentos notariales.<\/p>\n<p>2. La ley presume que toda persona est\u00e1 en su sano juicio mientras no se pruebe lo contrario, no teniendo los escribanos la misi\u00f3n de comprobar el estado mental de aquellos cuyas voluntades redactan, ya que sus enunciaciones valederas son \u00fanicamente las relativas a la sustancia misma del acta y a las solemnidades prescriptas, de conformidad con lo normado en los art\u00edculos 993 y 3616 del C\u00f3digo Civil, con sus respectivas notas.<sup><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>3. Hasta tanto sea arg\u00fcido de falsedad, por acci\u00f3n civil o criminal, de la existencia material de los hechos que el escribano hubiese anunciado como cumplidos por \u00e9l mismo o que han pasado en su presencia, el instrumento p\u00fablico hace plena fe.<\/p>\n<p>4. Cabe diferenciar la fe de conocimiento y la fe de capacidad a cargo de los notarios. La primera, ya definida como la calificaci\u00f3n o juicio que el notario formula o emite, en el sentido de que una persona determinada es esa y no otra, basado en una convicci\u00f3n racional que adquiere por los medios que estima adecuados, actuando con prudencia y cautela y, la segunda, s\u00f3lo aquella relacionada con la capacidad de derecho del otorgante del acto, la que no requiere reflejo documental, de acuerdo con nuestro C\u00f3digo Civil.<sup><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Si bien en aquella ocasi\u00f3n se encontraba vigente el <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">viejo C\u00f3digo Civil<\/a>, el <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">actual<\/a>, a la par de la normativa que regula la actividad notarial, sigue en consonancia con esa direcci\u00f3n. Muchas de dichas apreciaciones ya hab\u00edan sido receptadas en la <a href=\"http:\/\/www2.cedom.gob.ar\/es\/legislacion\/normas\/leyes\/ley404.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley Org\u00e1nica Notarial 404<\/a> luego del alejamiento de la <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=45260\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley federal 12990<\/a>, que regulara muchos a\u00f1os atr\u00e1s la actividad notarial, pero el resabio interpretativo se mantuvo por muchos a\u00f1os en el fuero penal. Adem\u00e1s, no debemos olvidar que, en materia penal,<\/p>\n<blockquote><p>Toda disposici\u00f3n legal que coarte la libertad personal, que limite el ejercicio de un derecho atribuido por este C\u00f3digo, o que establezca sanciones procesales, deber\u00e1 ser interpretada restrictivamente. Las leyes penales no podr\u00e1n aplicarse por analog\u00eda.<sup><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Y tambi\u00e9n es importante recordar que el derecho penal reconoce que \u201cen caso de duda deber\u00e1 estarse a lo que sea m\u00e1s favorable al imputado\u201d.<sup><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><\/sup> Ello resulta significativo por cuanto el delito al cual nos hemos referido, defraudaci\u00f3n, es un delito doloso, entendiendo por ello conocer, saber y actuar igual en esa direcci\u00f3n, y el fallo en cuesti\u00f3n resalta que debemos recordar que estamos en presencia de un delito doloso, que no admite culpa. Va de suyo que del propio fallo se advierte que no existe constancia alguna que d\u00e9 cuenta, en forma notoria, que a la fecha de otorgamiento del poder la persona fuera incapaz y, m\u00e1s a\u00fan, que no existe prueba alguna que permita inferir que la escribana haya actuado en conocimiento de que la persona que se present\u00f3 otorgante no era capaz y, mucho menos, en la participaci\u00f3n de una defraudaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Como se mencion\u00f3 previamente, lo expuesto \u201cno hace m\u00e1s que corroborar que la escribana actu\u00f3 conforme a la ley, en la medida que no le es exigible al notario un juicio mayor a aquel destinado al com\u00fan de las personas\u201d, siendo considerado una lega en la materia espec\u00edfica (medicina), adem\u00e1s de que puede haber tenido un contacto ocasional con la otorgante.<\/p>\n<p>Finalmente, cabe advertir que el marco recursivo permiti\u00f3 en la alzada no solo revocar el fallo impugnado sino, adem\u00e1s, disponer el cierre de la investigaci\u00f3n de manera definitiva e irrevocable con relaci\u00f3n a la imputada, bajo la modalidad del sobreseimiento dictado directamente por el superior.<\/p>\n<p>Bienvenido este precedente jurisprudencial, que rescata, una vez m\u00e1s, los l\u00edmites al cuestionamiento en el \u00e1mbito penal del quehacer notarial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"3-texto-completo-del-fallo-comentado\"><\/a><h2>3. Texto completo del fallo comentado<\/h2>\n<blockquote><p>\/\/\/nos Aires, 6 de mayo de 2021.<\/p>\n<p><strong>VISTOS Y CONSIDERANDO:<\/strong><\/p>\n<p><strong>I.<\/strong> La jueza de la instancia de origen resolvi\u00f3 procesar a M. L. F[&#8230;] por considerarla participe necesaria del delito de defraudaci\u00f3n por circunvenci\u00f3n de incapaz (arts. 45 y 174 \u2013inc. 2\u2013 del CP), decisi\u00f3n que fue impugnada por la defensa particular.<\/p>\n<p>Tal como se dispuso en el legajo, la parte recurrente incorpor\u00f3 su memorial al Sistema de Gesti\u00f3n \u201cLex 100\u201d, en el que mantuvo los agravios expuestos en el recurso, de modo que las actuaciones se encuentran en condiciones de ser resueltas.<\/p>\n<p><strong>II.<\/strong> La defensa aduce que, con posterioridad a la anterior intervenci\u00f3n de esta Sala, la prueba producida no ha podido determinar que S. L. carecer\u00eda de capacidad al momento de celebrarse el poder cuestionado y, menos a\u00fan, en caso que as\u00ed fuera, que la notaria hubiese podido advertirlo.<\/p>\n<p>Los agravios expuestos merecen ser atendidos, raz\u00f3n por la cual la decisi\u00f3n impugnada se revocar\u00e1 y se dispondr\u00e1 el sobreseimiento de la imputada F[&#8230;].<\/p>\n<p>En efecto, la pericia m\u00e9dica efectuada por el Cuerpo M\u00e9dico Forense concluy\u00f3 que \u201c<em>a estos peritos no les resulta posible aseverar con certeza el estado mental en que se encontraba la Sra. L. el d\u00eda de la firma del documento con valor legal dada la intermitencia de su estado ps\u00edquico verificada a lo largo de la internaci\u00f3n. Por tal motivo puede inferirse que es a\u00fan menos certero para esta junta m\u00e9dica, definir si una persona no m\u00e9dica pudo detectar o percibir fallas en la capacidad ps\u00edquica de la fallecida<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Si bien se\u00f1alan que el estado de salud de L. no era el \u00f3ptimo, por el deterioro cognitivo y su avanzada edad, lo cierto es que no pudieron desechar la posibilidad de la existencia de un periodo de lucidez de la paciente donde su capacidad para comprender y decidir estuviera conservada.<\/p>\n<p>Respecto a la posibilidad de que el cuadro haya sido advertido por un tercero que no tuviera trato cotidiano con L., se\u00f1alaron que al no tener certezas del estado mental de ella el 24 de junio de 2019 -fecha de firma del poder-, se deb\u00eda recurrir a los testimonios de \u201c<em>quienes la observaron en dicha ocasi\u00f3n<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, las personas que tuvieron contacto con la nombrada durante su internaci\u00f3n en el Hospital Pirovano, no la vieron el d\u00eda de la firma del poder como para informar cu\u00e1l era su estado. En este sentido, S. B. G. estuvo con anterioridad al 10 de junio, fecha que elabor\u00f3 el informe social (fs. 131\/132); E. M. A. F. refiri\u00f3 no recordar detalles de la situaci\u00f3n y su informe data del 6 junio (fs. 149) y G. E. S. y G. R. S. reci\u00e9n tomaron contacto con la nombrada el 28 de junio.<\/p>\n<p>Resulta destacable, que si bien -como se se\u00f1al\u00f3- la pericia no pudo determinar fehacientemente si al momento de la firma L. se encontraba l\u00facida, lo cierto es que de la historia cl\u00ednica surge que la Dra. Stephania Cruz dej\u00f3 asentado que el 24 junio la paciente se encontraba \u201cvigil\u201d y al d\u00eda siguiente \u201cl\u00facida\u201d (ver fs. 35 vta y pericia m\u00e9dica).<\/p>\n<p>En esta senda, cumple ponderar que al suscribirse la escritura fue la primera y \u00fanica vez que F[&#8230;] vio a L., circunstancia que no resulta ser un dato menor, puesto que de ninguna manera se encuentra comprobado que ese encuentro pudo haber resultado suficiente para que la escribana pueda haber percibido el verdadero estado de la salud en el que se encontraba.<\/p>\n<p>Al respecto, el Colegio P\u00fablico de Escribanos de esta ciudad inform\u00f3 que un notario carece de idoneidad profesional para comprobar el estado de las facultades mentales de los otorgantes de una escritura y que la capacidad es la regla y debe presuponerse en toda persona mayor de edad, aun cuando se encuentre internada en un establecimiento asistencial. Asimismo, destacaron que \u201c<em>no es poco com\u00fan encontrar hoy en d\u00eda personas de a\u00fan mas de 90 a\u00f1os de edad en pleno uso de sus facultades mentales, plenamente l\u00facidas y plenamente capaces<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Ello, no hace m\u00e1s que corroborar que la escribana actu\u00f3 conforme a la ley, en la medida de que no le es exigible al notario un juicio mayor a aquel destinado al com\u00fan de las personas, m\u00e1xime cuando el art\u00edculo 77 inciso d) de la ley 404 -reguladora de la funci\u00f3n notarial- indica que \u201c<em>el juicio de capacidad de las personas f\u00edsicas no requerir\u00e1 constancia documental<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>La existencia de un proceso civil por incapacidad en nada modifica lo se\u00f1alado, toda vez que la escribana desconoc\u00eda ese juicio. Tampoco el supuesto cambio de su firma entre el a\u00f1o 2014 y 2019, dado que esta circunstancia no se relaciona con la capacidad de L.<\/p>\n<p>En consecuencia, la falta de certeza sobre la incapacidad de L. a la fecha de otorgamiento del acto jur\u00eddico y al no haberse podido demostrar que la escribana actu\u00f3 con conocimiento de las particulares circunstancias del caso, habr\u00e1 de dictarse su sobreseimiento.<\/p>\n<p>Por los motivos expuestos el tribunal <strong>RESUELVE<\/strong>:<\/p>\n<p><strong>REVOCAR<\/strong> el auto del 22 de marzo de 2021 y <strong>SOBRESEER a M. L. F<\/strong>[&#8230;], con expresa menci\u00f3n de que la formaci\u00f3n de la presente en nada afect\u00f3 su buen nombre y honor -art\u00edculo 336, inciso 3\u00ba del C.P.P.N.-<\/p>\n<p>El juez Ricardo Mat\u00edas Pinto no interviene en funci\u00f3n de lo previsto en el art. 24 bis, \u00faltimo p\u00e1rrafo, del C.P.P.N., al haberse conformado la mayor\u00eda y en funci\u00f3n de la situaci\u00f3n de emergencia.<\/p>\n<p>Notif\u00edquese a las partes, comun\u00edquese mediante DEO al juzgado de origen y devu\u00e9lvase mediante pase en el \u201cSistema Lex 100\u201d. Sirva la presente de muy atenta nota.<\/p>\n<p>Rodolfo Pociello Argerich<br \/>\nHern\u00e1n Mart\u00edn L\u00f3pez<br \/>\nAnte m\u00ed: Federico Gonz\u00e1lez Prosecretario de C\u00e1mara<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"notas\"><\/a><h2>Notas<\/h2>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a><\/sup>. (<em>N. del E.<\/em>): los hiperv\u00ednculos a textos normativos nacionales e instrumentos internacionales dirigen a fuentes oficiales; la fecha de \u00faltima consulta es 15\/11\/2021.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a><\/sup>. Ver una descripci\u00f3n de los talleres, los temas elegidos y las conclusiones a las que se arrib\u00f3 en cada uno de ellos en ROMANO DUFFAU, Gustavo, \u201cLos escribanos y la justicia penal. Talleres a\u00f1o 2002\u201d, en <em>Revista del Notariado<\/em>, Buenos Aires, Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, N.\u00b0 871, 2003, pp. 103-114. (<em>N. del E.<\/em>): ver <a href=\"https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/biblioteca\/cgi-bin\/ESCRI\/ARTICULOS\/38286.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 15\/11\/2021.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a><\/sup>. \u00cddem, pp. 107-108.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a><\/sup>. Nota de V\u00e9lez Sarsfield al art. 3616 del C\u00f3digo Civil: \u201cEl estado de demencia como un hecho puede probarse por testigos, aunque el escribano haya expresado en el testamento que el testador se hallaba en su perfecta raz\u00f3n, pues los escribanos no tienen misi\u00f3n de comprobar aut\u00e9nticamente el estado mental de aquellos cuya voluntad redactan. Sus enunciaciones valederas son \u00fanicamente las relativas a la sustancia misma del acto y a las solemnidades prescriptas\u201d. Nota al art. 993: \u201cSe habla de los hechos que por su oficio debe conocer el oficial p\u00fablico en el acto de extender el instrumento; pero si un escribano, por ejemplo, dice que las partes o el que otorga el acto estaba en su pleno juicio, esta aserci\u00f3n no hace plena fe, y admite prueba en contra\u201d. (<em>N. del E.<\/em>): ver las notas <a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/notasdelcdigoci00argegoog\/page\/n6\/mode\/2up\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a> (pp. 229 y 75); \u00faltima consulta: 15\/11\/2021.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a><\/sup>. ROMANO DUFFAU, Gustavo, ob. cit. (nota 2), pp. 110-111.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a><\/sup>. Art. 2 del <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=383\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Procesal Penal<\/a> (texto seg\u00fan Ley 23984 y sus modificatorias). (<em>N. del E.<\/em>): ver art. 14 del <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=319681\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Procesal Penal Federal t. o. 2019<\/a> (que entrar\u00e1 en vigencia de conformidad con el cronograma de implementaci\u00f3n progresiva que establezca la comisi\u00f3n bicameral de monitoreo e implementaci\u00f3n correspondiente, que funciona en el \u00e1mbito del Congreso de la Naci\u00f3n).<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a><\/sup>. Art. 3 del <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=383\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Procesal Penal<\/a> (texto seg\u00fan Ley 23984 y sus modificatorias). (<em>N. del E.<\/em>): ver art. 11 del <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=319681\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Procesal Penal Federal t. o. 2019<\/a> (que entrar\u00e1 en vigencia de conformidad con el cronograma de implementaci\u00f3n progresiva que establezca la comisi\u00f3n bicameral de monitoreo e implementaci\u00f3n correspondiente, que funciona en el \u00e1mbito del Congreso de la Naci\u00f3n).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><em>Jurisprudencia comentada<\/em>. Juicio notarial de la capacidad del otorgante. La escribana que hab\u00eda sido procesada por defraudaci\u00f3n por circunvenci\u00f3n de incapaz fue sobrese\u00edda en la apelaci\u00f3n. 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