{"id":10910,"date":"2020-12-09T14:11:31","date_gmt":"2020-12-09T17:11:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/?p=9941"},"modified":"2022-01-25T14:02:53","modified_gmt":"2022-01-25T17:02:53","slug":"falta-de-aceptacion-de-herencia-perdida-del-derecho-de-opcion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2020\/12\/falta-de-aceptacion-de-herencia-perdida-del-derecho-de-opcion\/","title":{"rendered":"Falta de aceptaci\u00f3n de herencia. P\u00e9rdida del derecho de opci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div style=\"width: 100%;\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/938-sassone-1000x667-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100%\" \/><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"margin-left: 15px; background-color: #d1468b; color: #ffffff; padding: 10px;\">Autor: <strong>Romina N. Sassone<\/strong><\/span><\/p>\n<div class=\"responsive-tabs\">\n<h2 class=\"tabtitle\">Resumen<\/h2>\n<div class=\"tabcontent\">\n\n<p style=\"background-color: #ffe1eb; padding: 10px;\">Se plantea en la consulta la bondad de un t\u00edtulo ante la falta de presentaci\u00f3n en el expediente de una hija del causante, que tampoco fue citada, ni existe manifestaci\u00f3n alguna al respecto por parte de la c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite, \u00fanica presentada en autos, siendo que surge de los mismos la existencia de la primera por haber firmado la partida de defunci\u00f3n (ocurrida durante la vigencia del C\u00f3digo Civil). Se analizan el plazo y las condiciones en que pod\u00eda ejercerse entonces el derecho a elegir entre la aceptaci\u00f3n y la renuncia a la herencia, y, en particular, en las presunciones en cuanto a la actitud que hayan guardado los restantes herederos llamados a suceder.<a style=\"font-size: 18px;\" href=\"#_ftn*\" name=\"_ftnref*\">[*]<\/a><\/p>\n\n<\/div><h2 class=\"tabtitle\">Palabras clave<\/h2>\n<div class=\"tabcontent\">\n\n<p style=\"background-color: #ffe1eb; padding: 10px;\">Aceptaci\u00f3n de herencia; repudiaci\u00f3n de herencia; renuncia de herencia; p\u00e9rdida del derecho de opci\u00f3n; caducidad del derecho de opci\u00f3n.<\/p>\n\n<\/div><h2 class=\"tabtitle\">Acerca del autor<\/h2>\n<div class=\"tabcontent\">\n\n<div style=\"background-color: #ffe1eb; padding: 10px;\">Abogada (UBA, 2004).<br \/>\nEscribana adscripta a un registro notarial en la Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires (2008-2009).<br \/>\nActualmente, se desempe\u00f1a como titular de un registro notarial \u2013cargo obtenido por concurso de oposici\u00f3n y antecedentes\u2013 (desde 2009).<br \/>\nMiembro de la Comisi\u00f3n Asesora de Consultas Jur\u00eddicas del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires desde el a\u00f1o 2011.<\/div>\n\n<\/div><h2 class=\"tabtitle\">Fechas<\/h2>\n<div class=\"tabcontent\">\n\n<p style=\"background-color: #ffe1eb; padding: 10px;\"><strong>Publicado online:<\/strong> 9\/12\/2020<\/p>\n<\/div><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"1-antecedentes\"><\/a><h2>1. Antecedentes<\/h2>\n<p>La escribana G solicita a esta comisi\u00f3n dictamine acerca de la observabilidad de un t\u00edtulo que registra los siguientes antecedentes:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>i.<\/strong> Por escritura de fecha 1 de septiembre de 1971, la se\u00f1ora FFC, casada en primeras nupcias con AB, adquiere el dominio de un departamento sito en la Ciudad de Buenos Arres.<\/li>\n<li><strong>ii.<\/strong> Fallecido AB, tramit\u00f3 su juicio sucesorio, donde obra agregada partida de defunci\u00f3n del causante y de donde surge que falleci\u00f3 con fecha 31 de marzo de 1988, siendo casado, y la partida es firmada por la hija del causante, quien no se present\u00f3 en el sucesorio.<\/li>\n<li><strong>iii.<\/strong> A fojas 14 obra dictamen del fiscal que dice: \u201cen atenci\u00f3n que de la partida de defunci\u00f3n del causante surge que existir\u00eda una hija del mismo, estimo corresponde sea citada en los t\u00e9rminos del art. 699 inc. 1\u00ba del C\u00f3digo Ritual\u201d. Al mismo tiempo, solicit\u00f3 que la peticionante de autos manifieste si existen descendientes u otros herederos forzosos del causante.<\/li>\n<li><strong>iv.<\/strong> La presentante, frente al dictamen fiscal, plante\u00f3 la prescripci\u00f3n y solicit\u00f3 se rechace lo requerido por el fiscal, esto es, la notificaci\u00f3n a la hija, y que se aplique lo dispuesto por el entonces art. 3313 del C\u00f3digo de V\u00e9lez.<\/li>\n<li><strong>v.<\/strong> A fojas 33 el fiscal dispone que atento el estado y constancias de autos, considera que V.S. puede dictar declaratoria de herederos. A fojas 34 se dicta la declaratoria a favor de la esposa FFC.<\/li>\n<\/ul>\n<p>La consultante manifiesta que la escribana referencista observa el t\u00edtulo cuyos antecedentes han sido previamente expuestos, en virtud de existir una eventual heredera que nunca se present\u00f3 en el expediente de la sucesi\u00f3n, nunca fue citada, a pesar de que en tal sentido se pronunci\u00f3 el fiscal a fojas 14, y la \u00fanica presentada en autos, la se\u00f1ora FFC, tampoco hizo manifestaci\u00f3n alguna acerca de la existencia o no de otros herederos del causante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"2-remision\"><\/a><h2>2. Remisi\u00f3n<\/h2>\n<p>Esta comisi\u00f3n ha tenido oportunidad de tratar y debatir el tema en oportunidad de la consulta formulada por el escribano [&#8230;], expediente 16-02129-17. Trat\u00e1ndose de hechos similares, se transcribe a continuaci\u00f3n la parte pertinente de la doctrina y los fundamentos del dictamen que respondi\u00f3 a la consulta mencionada, aprobado por la Comisi\u00f3n de Consultas Jur\u00eddicas por unanimidad de los miembros presentes:<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<blockquote><p><strong>1. Doctrina<\/strong><\/p>\n<p><strong>&#8211;<\/strong> La sucesi\u00f3n por causa de muerte respecto de inmuebles sitos en la Rep\u00fablica Argentina se rige por el derecho argentino vigente al momento del fallecimiento del causante. Este criterio, receptado en el C\u00f3digo Civil velezano, se reitera en el actual C\u00f3digo Civil y Comercial.<br \/>\n<strong>&#8211;<\/strong> Si bien desde la apertura del sucesorio el llamado a recibir la herencia reviste la calidad de heredero, lo hace de manera provisional, ya que en sus manos est\u00e1 la posibilidad de aceptar o repudiar la herencia. En caso de decidirse por la aceptaci\u00f3n, se fijar\u00e1 su posici\u00f3n de heredero. En el supuesto de que renuncie, se lo tendr\u00e1 como si nunca hubiera sido heredero, salvo en lo que respecta al derecho de representaci\u00f3n.<br \/>\n<strong>&#8211;<\/strong> Fallecido el causante con anterioridad al 1 de agosto del a\u00f1o 2015, el derecho a elegir entre la aceptaci\u00f3n y la renuncia a la herencia se pierde por el transcurso de veinte a\u00f1os desde que la sucesi\u00f3n se abri\u00f3.<br \/>\n<strong>&#8211;<\/strong> Habiendo transcurrido el plazo mencionado, el heredero que no hubiese ejercido su derecho de opci\u00f3n, dejando transcurrir el plazo sin pronunciarse, gozar\u00e1 o no del derecho de opci\u00f3n, seg\u00fan cu\u00e1l haya sido la actitud que guardaron los restantes herederos llamados a suceder.<br \/>\n<strong>&#8211;<\/strong> En principio, ser\u00e1 considerado aceptante, salvo que haya otros coherederos que hayan aceptado la herencia. En tal supuesto, el heredero que guard\u00f3 silencio por m\u00e1s de veinte a\u00f1os ser\u00e1 entendido como renunciante.<br \/>\n<strong>&#8211;<\/strong> Distinto es el supuesto si el causante hubiese fallecido con posterioridad al 1 de agosto de 2015. En tal caso, el derecho de opci\u00f3n caduca a los diez a\u00f1os de la apertura de la sucesi\u00f3n.<br \/>\n<strong>&#8211;<\/strong> El heredero que no la haya aceptado en ese plazo ser\u00e1 tenido por renunciante, salvo que, antes del vencimiento del plazo, hubiese sido intimado judicialmente a aceptar o renunciar la herencia y no se hubiese pronunciado luego de transcurrido un plazo de tres meses desde la intimaci\u00f3n. En tal supuesto, ser\u00e1 tenido por aceptante.<br \/>\n[&#8230;]<\/p>\n<p><strong>3. Consideraciones<\/strong><\/p>\n<p>[&#8230;]<\/p>\n<p><strong>3.1. Derecho aplicable<\/strong><\/p>\n<p>Atento a que el fallecimiento del causante \u2013esto es, del se\u00f1or L.\u2013 se produjo en el a\u00f1o 1983, resulta aplicable el derecho vigente al momento de su fallecimiento, es decir, el C\u00f3digo Civil velezano (en adelante, \u201cCCIV\u201d). Por tal motivo, nos centraremos en el an\u00e1lisis del art\u00edculo 3313 y su nota, la doctrina imperante en relaci\u00f3n a los mismos y la buena fe del tercer adquirente.<\/p>\n<p><strong>3.2. Derecho de opci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El mencionado <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/105000-109999\/109481\/texactley340_libroIV_S1_tituloII.htm\">art\u00edculo 3313<\/a> CCIV prev\u00e9: \u201cel derecho de elegir entre la aceptaci\u00f3n y renuncia de la herencia se pierde por el transcurso de veinte a\u00f1os desde que la sucesi\u00f3n se abri\u00f3\u201d.<br \/>\n\u00abLa norma tiene su raz\u00f3n de ser porque, producido el llamamiento a la herencia de una persona determinada, quienes gozan de vocaci\u00f3n sucesoria actual se encuentran en condiciones de ejercer el derecho de opci\u00f3n. Ello se explica porque si bien desde la apertura del sucesorio el llamado a recibir la herencia reviste la calidad de heredero, lo hace no de manera definitiva sino provisional, ya que en sus manos est\u00e1 la posibilidad de aceptar o repudiar la herencia [&#8230;] En caso de decidirse por la aceptaci\u00f3n se fijar\u00e1 su posici\u00f3n de heredero, ya sea como aceptante beneficiario o simple y puro, y, en el supuesto de que renuncie, se lo tendr\u00e1 como si nunca hubiera sido heredero, salvo en lo que respecta al derecho de representaci\u00f3n. El art\u00edculo 3313 del C\u00f3digo Civil no prev\u00e9 en forma expresa qu\u00e9 acontece con el heredero que dej\u00f3 transcurrir el plazo de veinte a\u00f1os sin pronunciarse. Esta omisi\u00f3n genera el interrogante acerca de si \u00bfcorresponde considerarlo aceptante o renunciante de la herencia?\u00bb.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><br \/>\nLa ambig\u00fcedad del texto del art\u00edculo 3313 dio lugar a que \u00abdesde los comienzos de la aplicaci\u00f3n del C\u00f3digo [Civil], los juristas se preguntaran qu\u00e9 es lo que pierde el llamado a heredar que guarda silencio durante veinte a\u00f1os y que, por ello, no puede ya elegir: \u00bfel derecho de aceptar o el de renunciar? Los textos legales dan pie a una soluci\u00f3n, mientras que las notas del codificador a otra distinta\u00bb.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><br \/>\nAs\u00ed, el art\u00edculo 3315 CCIV dispone: \u00abLa falta de renuncia de la sucesi\u00f3n no puede oponerse al pariente que probase que por ignorar, o bien la muerte del difunto o la renuncia del pariente a quien correspond\u00eda la sucesi\u00f3n, ha dejado correr el t\u00e9rmino de los veinte a\u00f1os designados\u00bb.<br \/>\n\u00abResultar\u00eda de all\u00ed que se perder\u00eda el derecho de renunciar, consolid\u00e1ndose la calidad de heredero, pues s\u00f3lo para ten\u00e9rselo por aceptante podr\u00eda invocarse contra \u00e9l la falta de renuncia. Sin embargo, en la nota al art\u00edculo 3313, el codificador dej\u00f3 sentada una doctrina diferente: la sustentada en Francia por Aubry y Rau, que admit\u00edan tal soluci\u00f3n como principio general, dejando a salvo el supuesto en que el heredero abstenido se encontrase frente a otros herederos que hubiesen tomado posesi\u00f3n de la herencia, caso en el cual su silencio equivaldr\u00eda a una renuncia y perder\u00eda la facultad de aceptar\u00bb.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><br \/>\nLa ambig\u00fcedad de las normas citadas dio lugar a diversas posturas doctrinarias, que pueden ser clasificadas de la siguiente manera:<br \/>\n<strong>i. Postura que considera al heredero aceptante<\/strong>: Fue enunciada por Segovia y seguida por los comentadores del siglo XIX y por Lafaille.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> Esta postura entiende que la calidad de heredero se adquiere al momento del fallecimiento del causante; por lo tanto, no se requiere de ning\u00fan acto adicional para ratificar la calidad de heredero. Es decir, para esta postura, la aceptaci\u00f3n simplemente consolida una titularidad ya existente. Por lo tanto, considera que lo que se extingue, transcurrido el plazo de veinte a\u00f1os, es el derecho a renunciar, porque, de lo contrario, se perjudicar\u00eda a un eventual heredero que, desconociendo el fallecimiento del causante o la renuncia de un pariente m\u00e1s pr\u00f3ximo, ha dejado transcurrir el plazo de veinte a\u00f1os sin intenci\u00f3n de renunciar a la herencia.<br \/>\n<strong>ii. Postura que considera al heredero renunciante<\/strong>: Esta posici\u00f3n, en cambio, entiende que el heredero que durante veinte a\u00f1os no ejerci\u00f3 su derecho de opci\u00f3n ha demostrado una total falta de inter\u00e9s por la herencia, lo que conlleva la extinci\u00f3n del llamamiento a recibirla. Esta doctrina no tuvo seguidores, por su oposici\u00f3n con el art\u00edculo 3345, que dispone que la renuncia a la herencia no se presume.<br \/>\n<strong>iii. Postura que eval\u00faa la actitud adoptada por los dem\u00e1s herederos llamados a suceder<\/strong>:<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> Esta posici\u00f3n, que es la mayoritaria, fue seguida por la mayor parte de la doctrina de las \u00faltimas d\u00e9cadas. Entiende que, para evaluar si el transcurso del plazo de veinte a\u00f1os conlleva la p\u00e9rdida del derecho de opci\u00f3n, habr\u00e1 que evaluar la actitud que adoptaron los dem\u00e1s herederos llamados a suceder. En principio, ser\u00e1 considerado aceptante, salvo que otros coherederos hayan aceptado la herencia, supuesto en el cual el heredero que ha guardado silencio durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os ser\u00e1 tenido como renunciante. Esta soluci\u00f3n fue aprobada por Spota y compartida por Borda, que, sin embargo ateni\u00e9ndose a la fuente, except\u00faa el caso en que otros herederos hubiesen tomado posesi\u00f3n de la herencia, no el de que meramente hayan aceptado. Y ha sido la postura que prevaleci\u00f3 en la jurisprudencia nacional.<br \/>\nEsta doctrina es la que m\u00e1s se adecua al texto de la nota del mencionado art\u00edculo 3313, que dispone expresamente:<br \/>\n\u00abPor el hecho de la muerte del autor de la sucesi\u00f3n, el heredero entra en posesi\u00f3n de todos los derechos de aqu\u00e9l y tiene la elecci\u00f3n de hacer esta posesi\u00f3n irrevocable por una aceptaci\u00f3n, o despojarse de su derecho por una renuncia. Despu\u00e9s de veinte a\u00f1os de silencio \u00e9l no tiene esta elecci\u00f3n: queda en el statu quo, es decir heredero sin que le sea en adelante posible renunciar. Lo contrario sucede en el caso en que el heredero que se ha abstenido, se encuentre en presencia\u00b7 de otros herederos que han aceptado la sucesi\u00f3n. El silencio del heredero que se ha abstenido equivale a una renuncia por su parte, y \u00e9l pierde la facultad de aceptar\u00bb.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><br \/>\nAs\u00ed lo ha dicho la jurisprudencia en el fallo \u201cSimonelli, Olga Teresa\u201d, donde, ante un caso de herencia vacante, se confirm\u00f3 la calidad de heredera de quien se present\u00f3 al sucesorio despu\u00e9s de veinte a\u00f1os de abierta la sucesi\u00f3n como as\u00ed la falta de adquisici\u00f3n de los bienes por prescripci\u00f3n adquisitiva de dominio por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a><br \/>\nEn consecuencia, esta tercera postura resulta conforme tanto al art\u00edculo 3313 CCIV como a su nota, ya que si un heredero guarda silencio durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os y existen otro u otros coherederos que hubieren aceptado la herencia y entrado en posesi\u00f3n de ella, tal silencio importa renuncia a la herencia. En cambio, si no existen coherederos que hubieren aceptado la herencia y entrado en su posesi\u00f3n, el silencio durante veinte a\u00f1os debe reputarse aceptaci\u00f3n.<\/p><\/blockquote>\n<p>En el caso tra\u00eddo a consulta, han pasado veinte a\u00f1os desde el fallecimiento del causante. En la sucesi\u00f3n se present\u00f3 una heredera a recibir la herencia, dentro del plazo legal. Por consiguiente, todo eventual heredero que se presente actualmente habiendo guardado silencio por m\u00e1s de veinte a\u00f1os, haya sido o no denunciado en el expediente, a la luz de la doctrina citada, deber\u00e1 ser tenido por renunciante y, por consiguiente, habr\u00e1 perdido la facultad de aceptar la herencia.<\/p>\n<p>(Contin\u00faa la remisi\u00f3n):<\/p>\n<blockquote><p><strong>3.4. Heredero aparente y tercero de buena fe<\/strong><\/p>\n<p>Por otra parte, es importante no omitir lo dispuesto por el art\u00edculo 3430 CCIV: \u00abLos actos de disposici\u00f3n de bienes inmuebles a t\u00edtulo oneroso efectuados por el poseedor de la herencia, tenga o no buena fe, son igualmente v\u00e1lidos respecto al heredero, cuando el poseedor ha obtenido a su favor declaratoria de herederos o la aprobaci\u00f3n judicial de un testamento y siempre que el tercero con quien hubiese contratado fuere de buena fe. Si el poseedor de la herencia hubiese sido de buena fe, debe s\u00f3lo restituir el precio recibido. Si fuese de mala fe, debe indemnizar a los herederos de todo perjuicio que el acto haya causado. Ser\u00e1 considerado tercero de buena fe quien ignorase la existencia de sucesores de mejor derecho o que los derechos del heredero aparente estaban judicialmente controvertidos\u00bb.<br \/>\nHeredero aparente es aquel que ha entablado un procedimiento judicial que lo reconoce como tal, aun sin derecho, o sin mejor derecho, por lo que adquiere frente a terceros igual emplazamiento que aquel que originariamente lo ten\u00eda y que, aun as\u00ed, lo conserva. Seg\u00fan el art\u00edculo 3423 CCIV, asume el car\u00e1cter de heredero aparente el pariente de grado m\u00e1s remoto que ha entrado en posesi\u00f3n de la herencia por ausencia o inacci\u00f3n de los parientes m\u00e1s pr\u00f3ximos, o un pariente del mismo grado que reh\u00fasa reconocer la calidad de heredero o que pretende ser tambi\u00e9n llamado a la sucesi\u00f3n en concurrencia con \u00e9l.<\/p><\/blockquote>\n<p>En el caso tra\u00eddo a consulta, entendemos que la heredera declarada judicialmente es, en principio, la leg\u00edtima heredera y no heredera aparente, en virtud de adherir a la tercera postura antes expuesta y entender que la hija que no se present\u00f3 a recibir la herencia debe ser tenida por renunciante.<\/p>\n<p>(Contin\u00faa la remisi\u00f3n):<\/p>\n<blockquote><p>Sin embargo, si alguien, por el contrario, adhiriendo a la primera de las posturas mencionadas, que entiende que transcurrido el plazo de veinte a\u00f1os los herederos denunciados deben ser tenidos por aceptantes si se presentan a recibir la herencia, entonces los herederos declarados judicialmente revestir\u00e1n la calidad de herederos aparentes (en virtud de existir sucesores de igual derecho que no obtuvieron pronunciamiento judicial a su favor). Por consiguiente, en el caso particular, habr\u00e1 que analizar la buena fe del tercero que vaya a contratar a t\u00edtulo oneroso con herederos aparentes, en virtud de existir otros sucesores \u201cde igual derecho\u201d, a fin de que el acto de disposici\u00f3n sobre el bien inmueble sea considerado v\u00e1lido en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 3430.<\/p><\/blockquote>\n<p>No obstante, dado que la doctrina y jurisprudencia mayoritarias adhieren a la tercera postura citada, entendemos que en el caso planteado el tercer contratante a t\u00edtulo oneroso es de buena fe. Ello por cuanto, transcurrido el plazo veinte\u00f1al, los herederos que no se hubiesen presentado, habiendo otro\/s heredero\/s que s\u00ed lo hicieron, deber\u00e1n ser tenidos por renunciantes, hayan sido o no denunciados en el expediente por los herederos que s\u00ed se presentaron a recibir la herencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"3-conclusiones\"><\/a><h2>3. Conclusiones<\/h2>\n<ul>\n<li>Fallecido el causante con anterioridad al 1 de agosto de 2015, el derecho a elegir entre la aceptaci\u00f3n y la renuncia a la herencia se pierde por el transcurso de veinte a\u00f1os desde que la sucesi\u00f3n se abri\u00f3.<\/li>\n<li>Habiendo transcurrido el plazo mencionado, el heredero que no hubiese ejercido su derecho de opci\u00f3n, dejando transcurrir el plazo sin pronunciarse, gozar\u00e1 o no del derecho de opci\u00f3n seg\u00fan cu\u00e1l haya sido la actitud que guardaron los restantes herederos llamados a suceder.<\/li>\n<li>En principio, ser\u00e1 considerado aceptante, salvo que haya otros coherederos que hayan aceptado la herencia con anterioridad, supuesto en el cual el heredero que guard\u00f3 silencio por m\u00e1s de veinte a\u00f1os ser\u00e1 tenido corno renunciante.<\/li>\n<li>En consecuencia, no resulta observable el titulo tra\u00eddo a consulta, por entender que la eventual heredera que no se present\u00f3 a aceptar la herencia, haya sido o no notificada del inicio del proceso sucesorio, debe ser tenida por renunciante, en virtud de existir otra heredera que la acept\u00f3, habiendo transcurrido m\u00e1s de veinte a\u00f1os desde la apertura de la sucesi\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"notas\"><\/a><h2>Notas<\/h2>\n<p><a href=\"#_ftnref*\" name=\"_ftn*\">[*]<\/a> Dictamen producido por la escribana Romina N. Sassone y aprobado en forma un\u00e1nime por los miembros de la Comisi\u00f3n Asesora de Consultas Jur\u00eddicas del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires en su sesi\u00f3n del 23\/5\/2019 (expediente 16-00987-19).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> [<em>N. de. E.:<\/em> ver Sassone, Romina N., \u201cFalta de aceptaci\u00f3n de herencia. Plazo para el ejercicio del derecho de opci\u00f3n\u201d {<a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/2020\/03\/falta-de-aceptacion-de-herencia-plazo-para-el-ejercicio-del-derecho-de-opcion\/\">online<\/a>}, en <em>Revista del Notariado<\/em>, Buenos Aires, Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, N\u00ba 936, 2019].<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Medina, Graciela, \u201cAceptaci\u00f3n o renuncia de la herencia despu\u00e9s de 20 a\u00f1os. Efectos en la sucesi\u00f3n vacante\u201d, en <em>Revista de Derecho de Familia y de las Personas<\/em>, Buenos Aires, La Ley, mayo 2011, cita online AR\/DOC\/965\/2011.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Belluscio, Augusto C., \u201cEl derecho de opci\u00f3n del llamado a la herencia\u201d, en <em>La Ley<\/em>, Buenos Aires, La Ley, suplemento especial 60\u00ba aniversario, 15\/11\/1995 (t. 1995-E, cita online AR\/DOC\/9749\/2001).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> \u00cddem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> \u00cddem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Belluscio, Augusto C., ob. cit. (cfr. nota 3); Caton, L., \u201cEl silencio del heredero que se ha abstenido acerca de la herencia\u201d, en <em>La Ley<\/em>, Buenos Aires, La Ley, t. 98, p. 308.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> [<em>N. del E.<\/em>: ver V\u00e9lez Sarsfield, Dalmacio, <em>Notas del C\u00f3digo Civil de la Rep\u00fablica Argentina<\/em>, Buenos Aires, Pablo Coni Editor, 1872, p. 201, <a href=\"https:\/\/archive.org\/stream\/notasdelcdigoci00argegoog#page\/n196\/mode\/2up\">aqu\u00ed<\/a>; fuente: <a href=\"https:\/\/bit.ly\/1lgt92Q\">https:\/\/archive.org\/<\/a>; \u00faltima consulta: 16\/9\/2020].<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> CNCiv., Sala J, 24\/8\/2020, \u201cSimonelli, Olga Teresa s\/ sucesi\u00f3n ab-intestato\u201d (<em>La Ley<\/em>, AR\/JUR\/55191\/2010).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><em>Dictamen.<\/em> Falta de presentaci\u00f3n en el expediente de una hija del causante. Silencio de la c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite. 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