{"id":10835,"date":"2021-07-26T15:57:56","date_gmt":"2021-07-26T18:57:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/?p=10835"},"modified":"2023-01-20T11:54:11","modified_gmt":"2023-01-20T14:54:11","slug":"las-actas-notariales-extraprotocolares-a-la-luz-del-codigo-civil-y-comercial-de-la-nacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2021\/07\/las-actas-notariales-extraprotocolares-a-la-luz-del-codigo-civil-y-comercial-de-la-nacion\/","title":{"rendered":"Las actas notariales extraprotocolares a la luz del C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div style=\"width: 100%;\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/939-TRANCHINI_700x467.jpg\" alt=\"\" width=\"100%\" \/><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"margin-left: 15px; background-color: #d1468b; color: #ffffff; padding: 10px;\">Autora: <strong>Marcela H. Tranchini<\/strong><\/span><\/p>\n<div class=\"responsive-tabs\">\n<h2 class=\"tabtitle\">Resumen<\/h2>\n<div class=\"tabcontent\">\n\n<p style=\"background-color: #ffe1eb; padding: 10px;\">Estudio de la validez y eficacia probatoria de las actas notariales cuya facci\u00f3n extraprotocolar es admitida por las legislaciones notariales locales. Todo ello a partir del an\u00e1lisis del documento notarial y en funci\u00f3n de la interpretaci\u00f3n de las prescripciones del C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n.<a style=\"font-size: 18px;\" href=\"#_ftn*\" name=\"_ftnref*\">[*]<\/a><\/p>\n\n<\/div><h2 class=\"tabtitle\">Palabras clave<\/h2>\n<div class=\"tabcontent\">\n\n<p style=\"background-color: #ffe1eb; padding: 10px;\">Funci\u00f3n notarial; acto notarial; instrumento p\u00fablico; documento notarial; escritura p\u00fablica; protocolo notarial; acta notarial; acta notarial protocolar; acta notarial extraprotocolar; requisitos; validez; eficacia; valor probatorio.<\/p>\n\n<\/div><h2 class=\"tabtitle\">Acerca de la autora<\/h2>\n<div class=\"tabcontent\">\n\n<div style=\"background-color: #ffe1eb; padding: 10px;\">Abogada, mejor promedio de su promoci\u00f3n y Escribana. (UNLP).<br \/>\nDocente Universitario (UNLP) y Especialista en Derecho Notarial (UNA).<br \/>\nTitular por concurso de Derecho Privado V y de Derecho Notarial y Registral (UNLP).<br \/>\nDirectora del \u00c1rea Pr\u00e1ctica Notarial y Registral (UNLP).<br \/>\nDirectora del Instituto de Derecho Notarial y Registral. (UNLP).<br \/>\nCreadora y Directora de la Especializaci\u00f3n en Documentaci\u00f3n y Registraci\u00f3n Inmobiliaria. FCJS. (UNLP).<br \/>\nMiembro de n\u00famero de la Academia Nacional del Notariado.<br \/>\nMiembro de la Asesor\u00eda Notarial Personalizada (Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires).<br \/>\nMiembro Permanente del Consejo Acad\u00e9mico del Instituto Superior de Registraci\u00f3n y Publicidad Inmobiliaria. (RPBA).<br \/>\nIntegrante del Comit\u00e9 Evaluador, Revista Anales y del Comit\u00e9 Cient\u00edfico Evaluador, Revista Derecho y Ciencias Sociales. (UNLP).<br \/>\nPremios individuales: \u201cJos\u00e9 Mar\u00eda Moreno\u201d, bienio 2009- 2010. (Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires). \u201cAndr\u00e9s Guacurar\u00ed\u201d (VI Congreso Nacional de Derecho Registral). Primer Premio (XXVIII Jornada Notarial Bonaerense).<br \/>\nAutora, coautora, coordinadora y directora de publicaciones sobre temas de su especialidad.<br \/>\nPronunci\u00f3 decenas de conferencias en entidades acad\u00e9micas y profesionales del pa\u00eds y del extranjero.<br \/>\nParticip\u00f3 m\u00e1s cuarenta Congresos y Jornadas nacionales e internacionales, siendo distinguida en la mayor\u00eda como Coordinadora, Presidente de Comisi\u00f3n, Miembro de Comisi\u00f3n Redactora y Relatora.<\/div>\n\n<\/div><h2 class=\"tabtitle\">Fechas<\/h2>\n<div class=\"tabcontent\">\n\n<p style=\"background-color: #ffe1eb; padding: 10px;\"><strong>Recibido:<\/strong> 24\/9\/2020<br \/>\n<strong>Aceptado:<\/strong> 1\/11\/2020<br \/>\n<strong>Publicado online:<\/strong> 27\/7\/2021<\/p>\n<\/div><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"1-introduccion\"><\/a><h2>1. Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p>A lo largo de este aporte, cuya finalidad es el an\u00e1lisis de la suerte de las actas de facci\u00f3n extraprotocolar en las jurisdicciones que as\u00ed las admiten, hablar\u00e9 recurrentemente de los hechos y actos jur\u00eddicos. De all\u00ed la utilidad de comenzar con una brev\u00edsima referencia al tema.<\/p>\n<p>Todo derecho subjetivo en el \u00e1mbito privado \u2013sea creditorio, real, personal\u00edsimo, intelectual o de familia\u2013 implica una relaci\u00f3n entre personas, regulada por el derecho objetivo; si una persona es titular de un derecho, otra u otras personas est\u00e1n sujetas a una obligaci\u00f3n o a un deber. Esa relaci\u00f3n jur\u00eddica tiene siempre una causa; un hecho que le da nacimiento, la modifica o la extingue \u2013como dijo V\u00e9lez Sarsfield en la nota al t\u00edtulo primero de la secci\u00f3n segunda del libro segundo del C\u00f3digo Civil\u2013.<sup><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Los hechos son sucesos que provienen de la naturaleza o de la persona, pero no todos son relevantes para el ordenamiento jur\u00eddico. Otros, en cambio, tienen tal importancia que el ordenamiento los toma en cuenta y prev\u00e9 la producci\u00f3n de efectos jur\u00eddicos si es que ellos acontecen. En su estructura l\u00f3gica, la norma prev\u00e9, en abstracto y en general, hip\u00f3tesis o supuestos de hecho,<sup><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/sup> clasificados por tipos \u2013orientados por las directrices de una valoraci\u00f3n jur\u00eddica\u2013, y les atribuye, en calidad de \u201cefectos\u201d, situaciones jur\u00eddicas. Cuando ocurre un hecho en la realidad, que se encuadra en el tipo del supuesto contemplado por la norma, funciona el nexo que ella establece entre ese tipo de hecho o supuesto hipot\u00e9tico y la nueva situaci\u00f3n, tambi\u00e9n previamente dispuesta por la norma. Ese nexo no responde a una causalidad natural sino jur\u00eddica, y, por ello, se habla de \u201ccausalidad jur\u00eddica\u201d, y las nuevas situaciones que se producen se denominan generalmente \u201cefectos jur\u00eddicos\u201d; bien entendido que esas nuevas situaciones jur\u00eddicas \u201cm\u00e1s que los efectos de una causa en sentido an\u00e1logo al naturalista constituyen las respuestas ofrecidas por el orden jur\u00eddico a las transformadas situaciones de hecho\u201d.<sup><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>El enlace entre una situaci\u00f3n y otra es el hecho jur\u00eddico, que da origen a la nueva situaci\u00f3n jur\u00eddica. Por ello se dice que aquel es la causa fuente de esta. El <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil derogado<\/a> (CC)<sup><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/sup> le dedic\u00f3 a la causa-fuente la secci\u00f3n II (\u201cDe los hechos y actos jur\u00eddicos que producen la adquisici\u00f3n, modificaci\u00f3n, transferencia o extinci\u00f3n de los derechos y obligaciones\u201d) del libro II, que iniciaba el t\u00edtulo I de su secci\u00f3n segunda con el art\u00edculo 896.<sup><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/sup> El <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil y Comercial<\/a> (CCyC) acierta metodol\u00f3gicamente cuando ubica esta tem\u00e1tica en el libro primero, dedicado a la parte general; concretamente en su t\u00edtulo IV, denominado \u201cHechos y actos jur\u00eddicos\u201d, que se inicia con la definici\u00f3n del hecho jur\u00eddico en el art\u00edculo 257.<\/p>\n<p>A su vez, el acto jur\u00eddico<sup><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/sup> es el hecho humano voluntario, l\u00edcito y que tiene por fin inmediato crear, modificar o extinguir relaciones y situaciones jur\u00eddicas (apoderamiento, venta, testamento, donaci\u00f3n, entre otras), tal como est\u00e1 definido en el art\u00edculo 259 CCyC, cuya fuente es el art\u00edculo 944 CC. La definici\u00f3n es correcta, pues refleja con precisi\u00f3n el concepto de acto jur\u00eddico como causa de relaciones y situaciones jur\u00eddicas pero, sobre todo, por se\u00f1alar su finalidad, porque el acto jur\u00eddico se distingue de los actos voluntarios l\u00edcitos en cuanto los sujetos persiguen de manera inmediata determinados efectos jur\u00eddicos. En el acto jur\u00eddico, los efectos se producen porque ese es el fin del sujeto. Cuando compra es porque su prop\u00f3sito es ser due\u00f1o de la cosa.<\/p>\n<p>El negocio jur\u00eddico tiene su origen en la vida de relaci\u00f3n, y el derecho reconoce aquel v\u00ednculo en vista de su trascendencia. Con lo cual queda claro que el acto \u2013del mismo modo que el hecho jur\u00eddico\u2013 \u201cno es una realidad sino un esquema de la realidad, o sea una abstracci\u00f3n, resultado del an\u00e1lisis al que se somete la realidad\u201d.<sup><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><\/sup> Esos actos, para tener relevancia jur\u00eddica, deben tener una manifestaci\u00f3n exterior, una forma en sentido gen\u00e9rico, que puede ser oral, por actos materiales, por escrito y, en este caso, por instrumentos p\u00fablicos, particulares y privados (art. 286 CCyC). Entre los instrumentos p\u00fablicos se encuentra el documento notarial, que es el resultado del acto del notario. El CCyC regula dos documentos notariales: la escritura p\u00fablica (arts. 299-309) y el acta notarial (arts. 310-312). La primera \u201ccontiene\u201d uno o m\u00e1s actos jur\u00eddicos, y la segunda documenta hechos.<\/p>\n<p>Pues bien, el estudio de los hechos y actos jur\u00eddicos permite visualizar una de las principales instituciones de la teor\u00eda general del derecho, desde la \u00f3ptica particular del derecho notarial. El fin de la funci\u00f3n notarial es, precisamente, dotar de seguridad jur\u00eddica al acaecimiento de tales hechos y actos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"2-funcion-notarial\"><\/a><h2>2. Funci\u00f3n notarial<\/h2>\n<p>Esquem\u00e1ticamente puede afirmarse que la funci\u00f3n notarial en el tipo latino<sup><a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a><\/sup> es ejercida por un profesional del derecho a quien el Estado delega la potestad de dar fe p\u00fablica de hechos y actos jur\u00eddicos, redactando los instrumentos adecuados a ese fin. Esta naturaleza bifronte de la funci\u00f3n notarial \u2013operador jur\u00eddico a cargo de una funci\u00f3n p\u00fablica\u2013 es destacada por la Uni\u00f3n Internacional del Notariado Latino, cuando declara lo siguiente:<\/p>\n<blockquote><p>.1. El Notario es un profesional del derecho, titular de una funci\u00f3n p\u00fablica, nombrado por el Estado para conferir autenticidad a los actos y negocios jur\u00eddicos contenidos en los documentos que redacta, as\u00ed como para aconsejar y asesorar a los requirentes de sus servicios.<br \/>\n.2. La funci\u00f3n notarial es una funci\u00f3n p\u00fablica, por lo que el notario tiene la autoridad del Estado. Es ejercida de forma imparcial e independiente, sin estar situada jer\u00e1rquicamente entre los funcionarios del Estado.<br \/>\n.3. La funci\u00f3n notarial se extiende a todas las actividades jur\u00eddicas no contenciosas, confiere al usuario seguridad jur\u00eddica, evita posibles litigios y conflictos, que puede resolver por medio del ejercicio de la mediaci\u00f3n jur\u00eddica y es un instrumento indispensable para la administraci\u00f3n de una buena justicia.<sup><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>La compleja esencia de la funci\u00f3n notarial y la regulaci\u00f3n por parte de los Estados que adoptan el sistema latino han motivado diversas opiniones. En la doctrina argentina, es abrumadoramente mayoritaria la posici\u00f3n que considera que la funci\u00f3n del notario es la ejercida por un profesional de derecho que inviste una funci\u00f3n p\u00fablica en virtud de la delegaci\u00f3n de facultades del Estado. Solo para ejemplificar, mencionar\u00e9 tres autores.<\/p>\n<p>Allende expresa que:<\/p>\n<blockquote><p>&#8230; es indudable que existe casi unanimidad en el notariado argentino en determinar que la funci\u00f3n del notario es la ejercida por un profesional de derecho que inviste una \u201cfunci\u00f3n p\u00fablica\u201d en virtud de la delegaci\u00f3n de facultades con que le impone el Estado y que tiene por objeto la seguridad, valor y permanencia de hecho y de derecho del documento notarial y de su contenido.<sup><a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Mart\u00ednez Segovia concluye que \u201cla funci\u00f3n notarial es una funci\u00f3n compleja compuesta de acciones y ejercicios profesionales y documentales indivisibles, siendo este dualismo inescindible\u201d, que se ubica \u201centre las funciones p\u00fablicas y las puramente privadas\u201d;<sup><a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/sup> y comprende cinco acciones:<\/p>\n<ul>\n<li>interpretativa de la voluntad de las partes y de asesoramiento, conciliaci\u00f3n y docencia;<\/li>\n<li>configurativa, que abarca la redacci\u00f3n y elecci\u00f3n de forma legal y de perfectibilidad del derecho en caso de duda, omisi\u00f3n o falta de adaptaci\u00f3n al caso;<\/li>\n<li>autenticante, \u201cmediante el uso de la fe notarial que confiere valor jur\u00eddico a la obra del notario\u201d;<\/li>\n<li>autorizante, \u201cmediante la asunci\u00f3n de responsabilidad del autor del documento y de transmisi\u00f3n de autoridad jur\u00eddica y moral derivada de la personalidad del notario\u201d;<\/li>\n<li>conservadora o de resguardo, para garantizar la permanencia como fin de la funci\u00f3n.<sup><a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a><\/sup><\/li>\n<\/ul>\n<p>En esta postura intermedia corresponde ubicar tambi\u00e9n a Villaba Welsh, que concept\u00faa al notario como un \u201cconcesionario del servicio p\u00fablico de autenticaci\u00f3n\u201d. Refiere que cuando el CC \u2013lo propio ocurre en el c\u00f3digo vigente\u2013 instituye el sistema del instrumento p\u00fablico y de su especie, la escritura p\u00fablica, est\u00e1 guiado por la necesidad de asegurar la estabilidad de ciertos actos para los que, en diversas prescripciones y como su car\u00e1cter es de necesidad colectiva, asume la calidad de servicio p\u00fablico impropio.<sup><a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>En Espa\u00f1a \u2013sobre la que se forj\u00f3 en nuestro pa\u00eds la figura del notario, baste citar, entre muchos otros, a Sanahuja y Soler, quien afirma que \u201cla funci\u00f3n notarial [&#8230;] se halla informada y revestida por un doble aspecto, p\u00fablico por un lado y privado por otro\u201d, que determina un complejo org\u00e1nico y funcional \u201cque no permite incluirlo n\u00edtidamente y sin reservas dentro del campo del derecho p\u00fablico ni del derecho privado\u201d. Y agrega que \u201cel notario tiene car\u00e1cter p\u00fablico y privado al mismo tiempo\u201d, y, si bien el car\u00e1cter p\u00fablico se acent\u00faa al autenticar, el privado predomina al asesorar, dirigir y ordenar las relaciones jur\u00eddicas, \u201cteniendo en cuenta de todos modos el \u00edntimo enlace entre ambas, pues no puede el notario, l\u00edcitamente, autenticar sin haber configurado en forma el acto objeto de autenticaci\u00f3n\u201d.<sup><a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"3-acto-notarial\"><\/a><h2>3. Acto notarial<\/h2>\n<p>El notario ejerce su funci\u00f3n t\u00edpica a trav\u00e9s del <strong>acto notarial<\/strong>, que produce el <strong>documento<\/strong>. Inversamente, el documento notarial es producto del acto notarial, que se realiza en ejercicio de la funci\u00f3n respectiva. Acorde con la naturaleza de la funci\u00f3n, el acto notarial cabalga entre el derecho p\u00fablico y el privado.<\/p>\n<p>Ya vislumbrado por el maestro espa\u00f1ol N\u00fa\u00f1ez Lagos al distinguir, en el <em>instrumentum<\/em>, el hecho de su formalizaci\u00f3n \u2013<strong>dimensi\u00f3n acto documentador<\/strong>\u2013 de su resultado o documento p\u00fablico \u2012dimensi\u00f3n papel\u2012<sup><a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a><\/sup>, en nuestro pa\u00eds, Carminio Castagno,<sup><a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a><\/sup> Zinny<sup><a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a><\/sup> y, m\u00e1s recientemente, Orelle<sup><a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a><\/sup> han estudiado en profundidad sus requisitos.<\/p>\n<p>Se desarrolla en un tiempo \u2013d\u00eda y hora\u2013 y en un lugar determinados. Vale imaginar al notario recibiendo en su oficina a las partes de un contrato, por ejemplo vendedor y comprador \u2013con los que ya ha tenido encuentros para conocer su voluntad y conformar su querer al orden jur\u00eddico\u2013, luego de lo cual justifica sus identidades, para ponderar si son quienes dicen ser; lee el proyecto de escritura p\u00fablica a las partes, quienes prestan su conformidad, y, seguidamente, el comprador le entrega al vendedor la suma de dinero pactada en concepto de precio. Por \u00faltimo, el acto concluye con las firmas de aquellas y del notario, que as\u00ed lo autoriza. Es en este \u00faltimo instante cuando lo que era un proyecto se hace realidad, nace, tanto en el plano del negocio \u2013compraventa\u2013 como en el del documento \u2013escritura p\u00fablica matriz\u2013. Puede decirse que el acto ha concluido con el \u00faltimo trazo de la firma del notario.<\/p>\n<p>Por cierto, hay tr\u00e1mites anteriores y posteriores al acto notarial, pero este es el medular, aquel sin el cual no puede hablarse de escritura p\u00fablica \u2013si de ellas se trata\u2013 y ni siquiera de contrato v\u00e1lido si la forma es requerida bajo pena de nulidad o si, cumpliendo con el requisito de escritura p\u00fablica, no se han satisfecho los recaudos que se exigen para su validez.<\/p>\n<p>Como a todo acto jur\u00eddico, el ordenamiento le asigna consecuencias. Es el acto del notario el que hace nacer el documento, que representa la compraventa de las partes y su propio acto. Es ese acto el que brinda fe p\u00fablica al negocio privado y, en su caso, ejecutividad \u2013por ejemplo, si el comprador queda adeudando parte del precio\u2013. Es ese acto el que tiene efectos sustantivos cuando la forma viene impuesta bajo pena de nulidad, como en el caso de las donaciones de inmuebles.<\/p>\n<p>Tanto los requisitos de los documentos notariales como sus efectos deben atribuirse al acto notarial y no al documento que es su resultado. Solo por comodidad del lenguaje se predican los requisitos de validez respecto del documento y no del acto que los produce; en definitiva, aquel es un soporte \u2013de un negocio o un hecho\u2013 el cual, por pura l\u00f3gica, no puede adjetivarse como nulo o v\u00e1lido.<\/p>\n<p>Zinny define el acto notarial o daci\u00f3n de fe como:<\/p>\n<blockquote><p>&#8230; la narraci\u00f3n del notario que es emitida a requerimiento de parte est\u00e1 referida a sus propios actos y a comportamientos ajenos, acontecimientos de la naturaleza, o sus resultados materiales, es instrumentada por el notario en el acto de percibirlos y est\u00e1 destinada a dotarlos de fe p\u00fablica.<sup><a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Sin embargo, esa definici\u00f3n del acto notarial parece un tanto estrecha. El notario no se limita a dar fe de lo que percibe por sus sentidos; adem\u00e1s, debe calificar que est\u00e9n reunidos los requisitos (elementos y presupuestos) del acto que se celebrar\u00e1 por escritura p\u00fablica. En cuanto a los comparecientes, juzga si los conoce o no y, si no los conoce, considera si el documento con que el que se identifican sea id\u00f3neo, o, cuando representan a otra persona, si el poder que este le confiri\u00f3 es suficiente.<\/p>\n<p>Esos juicios, como todo juicio humano, aun en lo cient\u00edfico, pueden apartarse de lo verdadero. Al carecer de autenticidad, no corresponde impugnarlos mediante acci\u00f3n de falsedad. Admiten prueba en contrario. En todo caso, la fe p\u00fablica cubre el hecho de que el notario emiti\u00f3 el juicio, pero no el juicio mismo, que puede ser err\u00f3neo. El hecho de no gozar de autenticidad no los hace menos importantes.<\/p>\n<p>El propio CCyC, en el art\u00edculo 305, le impone al notario el deber de calificar los presupuestos y elementos del acto y configurarlo t\u00e9cnicamente. En cuanto a los sujetos \u2013en nuestro ejemplo, comprador y vendedor\u2013 comparecientes en la escritura, juzga si los conoce o no y, si no los conoce, considera si el documento con que se identifican resulta id\u00f3neo, si comprenden el acto que est\u00e1n realizando, si son capaces. Adem\u00e1s, juzga la legitimaci\u00f3n del vendedor, analizando el t\u00edtulo antecedente y su legitimaci\u00f3n registral o, cuando es representado por otra persona, si el poder es suficiente.<\/p>\n<p>Los juicios se presentan en mayor medida y complejidad en la escritura p\u00fablica, pero tambi\u00e9n hay una calificaci\u00f3n legal en los restantes documentos notariales. En materia de actas, por ejemplo, debe juzgar si el hecho a constatar es l\u00edcito o il\u00edcito, justificar la identidad del requirente y su inter\u00e9s, aconsejarlo en cuanto a la presencia de peritos y si las declaraciones de requirente y requerido tienen contenido negocial, y evitar juzgar los objetos de su percepci\u00f3n, limit\u00e1ndose estrictamente a narrarlos fielmente.<\/p>\n<p>En suma, el notario <strong>da fe como funcionario u oficial p\u00fablico, pero adem\u00e1s juzga como profesional del derecho<\/strong>. El acto notarial se integra, por tanto, con la daci\u00f3n de fe y con las calificaciones que aquel realiza y se reflejan \u2013expresa o t\u00e1citamente, seg\u00fan las exigencias legales\u2013 en el documento que autoriza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"4-documento-notarial\"><\/a><h2>4. Documento notarial<\/h2>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"41-definicion\"><\/a><h3>4.1. Definici\u00f3n<\/h3>\n<p>La expresi\u00f3n <em>documento notarial<\/em> se introduce en el <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCyC<\/a> cuando define las actas como una especie de aquel (art. 310). Atendiendo a sus caracter\u00edsticas, el anteproyecto de ley notarial aprobado por el Consejo Federal del Notariado Argentino (San Salvador de Jujuy, 1964) defini\u00f3 los documentos notariales de esta manera (art. 18):<\/p>\n<blockquote><p>Los documentos notariales son instrumentos p\u00fablicos. Es notarial todo documento con las formalidades de ley, autorizado por notario en ejercicio de sus funciones y dentro de los l\u00edmites de su competencia.<sup><a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>La definici\u00f3n indica, en primer lugar, que los documentos notariales pertenecen al g\u00e9nero de los instrumentos p\u00fablicos. Sus caracteres espec\u00edficos, en tanto, apuntan a la <strong>intervenci\u00f3n del notario<\/strong>, dentro de los l\u00edmites de su competencia, y a las formalidades exigidas para los distintos tipos de documentos notariales en la normativa nacional y en las leyes notariales locales. La referencia a la <strong>autorizaci\u00f3n<\/strong> por el notario alude a que \u00e9l se reconoce como su autor, lo que confiere autenticidad al documento.<\/p>\n<p>V\u00e9lez Sarsfield incluy\u00f3 entre los instrumentos p\u00fablicos a las escrituras p\u00fablicas y a cualquier otro instrumento que extendieren los escribanos o funcionarios p\u00fablicos en la forma que las leyes hubieren determinado (art. 979 <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/105000-109999\/109481\/texact.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CC<\/a>, incs. 1 y 2). Este precepto se refleja en el art\u00edculo 289 <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCyC<\/a>, que, en su inciso a), incluye entre los instrumentos p\u00fablicos a las escrituras p\u00fablicas y sus copias o testimonios y, en su inciso b), a los instrumentos que extienden los escribanos o los funcionarios p\u00fablicos con los requisitos que establecen las leyes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"42-elementos\"><\/a><h3>4.2. Elementos<\/h3>\n<p>El documento notarial es distinto de los dem\u00e1s instrumentos p\u00fablicos en lo atinente tanto a su aspecto externo, esto es, como soporte \u2013materia y graf\u00eda\u2013, como respecto al contenido y autor. Todo ello acompa\u00f1ado de solemnidades exigidas por el CCyC y por las leyes org\u00e1nicas del notariado, de acuerdo con su clase.<\/p>\n<p>En cuanto a la <strong>materia<\/strong>, depende de cada tipo de documento notarial lo relativo a las caracter\u00edsticas de los folios, su expedici\u00f3n y dem\u00e1s recaudos. Algunos est\u00e1n exigidos por el CCyC y otros por las disposiciones locales, que establecen las caracter\u00edsticas de los folios, en procura de garantizar la autenticidad externa del documento.<\/p>\n<p>A ello se suma la <strong>graf\u00eda<\/strong>, que, en su aspecto est\u00e1tico, est\u00e1 unida a los procedimientos e ingredientes utilizados para escribir. La graf\u00eda es exigida en condiciones de seguridad necesarias para permanecer indeleble, legible e inalterable a trav\u00e9s del tiempo. En su aspecto din\u00e1mico, la graf\u00eda incorpora al documento el pensamiento de su autor, cuya finalidad radica en la docencia, por lo que debe ser inteligible para posibilitar su comunicaci\u00f3n.<sup><a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>El <strong>autor<\/strong> es quien redacta o dirige el documento, asumiendo su paternidad. En el caso del documento notarial, es el escribano.<\/p>\n<p>El <strong>contenido<\/strong> es la representaci\u00f3n del pensamiento de su autor, que percibe los hechos y los califica.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el documento debe reunir un conjunto de recaudos formales para producir los efectos que le son propios. El cumplimiento o incumplimiento de tales formalidades determina su validez o nulidad.<\/p>\n<p>La fe p\u00fablica que el notario insufla al documento exige una fase de solemnidad. El acto de evidencia proyecta fe p\u00fablica en la medida en que se cumplan los recaudos exigidos por la ley.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"43-clasificaciones\"><\/a><h3>4.3. Clasificaciones<\/h3>\n<p>Los documentos notariales admiten diferentes tipos en funci\u00f3n de su contenido, eficacia, efectos, forma instrumental, colecci\u00f3n o guarda.<sup><a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a><\/sup> En orden al presente aporte, mencionar\u00e9 dos clasificaciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"431-originales-y-reproducciones\"><\/a><h4>4.3.1. Originales y reproducciones<\/h4>\n<p>En orden a la originalidad, atribuida al documento que posee el car\u00e1cter de novedad y del que se pueden obtener copias, se distinguen los documentos como originales o reproducciones.<\/p>\n<p>Los documentos originales comprenden los protocolares \u2013tambi\u00e9n llamados matrices\u2013 y los extraprotocolares \u2013se producen fuera del protocolo\u2013, por cuanto ambos se crean materialmente en forma instant\u00e1nea a la autenticaci\u00f3n de los hechos que constituyen su contenido y son susceptibles de reproducciones.<sup><a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a><\/sup> As\u00ed, <strong>originales<\/strong> son las escrituras p\u00fablicas, las actas, los certificados y los cargos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"432-protocolares-y-extraprotocolares\"><\/a><h4>4.3.2. Protocolares y extraprotocolares<\/h4>\n<p>Protocolares son los documentos que nacen originariamente en el protocolo; se extienden en los folios de actuaci\u00f3n notarial que componen el protocolo, tienen su graf\u00eda y nacen en ese soporte.<sup><a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>El <strong>protocolo<\/strong> es el conjunto ordenado de documentos matrices \u2013y otros elementos\u2013 autorizados por el notario durante un a\u00f1o calendario. Las caracter\u00edsticas del protocolo se han ido generando para minimizar los riesgos de seguridad: el recaudo del orden cronol\u00f3gico y num\u00e9rico, para impedir la posibilidad de intercalar documentos; hasta ahora, papel fabricado con normas de seguridad \u2013sellos de agua, marcas especiales\u2013, para evitar su adulteraci\u00f3n; control en su provisi\u00f3n, a fin de sortear una circulaci\u00f3n indeseada o fraudulenta; pautas de homogeneidad para su redacci\u00f3n \u2013interlineado preimpreso, renglones numerados, uso de tinta indeleble, caracteres legibles\u2013, para evitar dificultades en su lectura; posibilidad de reproducci\u00f3n ante su extrav\u00edo.<\/p>\n<p>Extraprotocolares son los documentos notariales que nacen fuera del protocolo y no conservan matriz alguna. Se entregan en original a los interesados. Es extraprotocolar el instrumento p\u00fablico autorizado por notario, en original, fuera del protocolo, con las formalidades de ley, en ejercicio de sus funciones y dentro de los l\u00edmites de su competencia, susceptible de este tipo de facci\u00f3n por su contenido o prescripciones legislativas.<sup><a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"5-escritura-publica\"><\/a><h2>5. Escritura p\u00fablica<\/h2>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"51-definicion\"><\/a><h3>5.1. Definici\u00f3n<\/h3>\n<p>Paradigma del documento notarial, su destino espec\u00edfico es instrumentar actos jur\u00eddicos de trascendencia patrimonial y personal. Precisamente, la escritura p\u00fablica se exige como forma exclusiva o solemne absoluta para los casos se\u00f1alados en el art\u00edculo 1552 <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCyC<\/a>, o como solemnidad relativa, entre otros, en el art\u00edculo 1017 CCyC.<\/p>\n<p>El art\u00edculo 299 CCyC, en su primera parte, dice:<\/p>\n<blockquote><p>La escritura p\u00fablica es el instrumento matriz extendido en el protocolo de un escribano p\u00fablico o de otro funcionario autorizado para ejercer las mismas funciones, que contienen uno o m\u00e1s actos jur\u00eddicos.<\/p><\/blockquote>\n<p>De la composici\u00f3n de este art\u00edculo con el 289, resultan las notas que la tipifican:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>1) Instrumento p\u00fablico<\/strong>: El art\u00edculo 289 CCyC, al enumerar los instrumentos p\u00fablicos, se\u00f1ala a las escrituras p\u00fablicas en el primer inciso. En consecuencia, le son aplicables las disposiciones del g\u00e9nero al que pertenecen (arts. 289-298 CCyC).<\/li>\n<li><strong>2) Matriz extendido en folios de protocolo<\/strong>: Es en cumplimiento del principio de matricidad que el notario retiene y custodia los documentos originales que ha autorizado, de manera que solo sus copias aut\u00e9nticas o testimonios operan en el tr\u00e1fico jur\u00eddico.<br \/>\nLas escrituras p\u00fablicas que autoriza el notario (documentos originales) se extienden en folios de protocolo (soporte con caracter\u00edsticas y mecanismos de seguridad especiales).<\/li>\n<li><strong>3) Contenido<\/strong>: El criterio distintivo que adopta el CCyC para diferenciar las escrituras p\u00fablicas de las actas notariales radica en que la primera instrumenta actos jur\u00eddicos. Una caracterizaci\u00f3n m\u00e1s amplia considera escritura a todo documento extendido por el notario en el protocolo, abarcando a las que tienen por objeto una relaci\u00f3n de hechos, que, si bien son escrituras p\u00fablicas desde el punto de vista formal, en cuanto a su contenido son actas. En estos casos, se emplea la denominaci\u00f3n escrituras-actas.<sup><a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a><\/sup><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"52-requisitos\"><\/a><h3>5.2. Requisitos<\/h3>\n<p>Los requisitos de la escritura p\u00fablica son los generales relativos al instrumento p\u00fablico, referidos en los art\u00edculos 290-292, 294 y 295 CCyC. Los espec\u00edficos est\u00e1n se\u00f1alados en los art\u00edculos 301-308 CCyC. A ello se a\u00f1aden los dem\u00e1s recaudos impuestos por las leyes notariales.<\/p>\n<p>Como veremos m\u00e1s adelante, solo el incumplimiento de algunos requisitos est\u00e1 sancionado con la nulidad instrumental.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"6-acta-notarial\"><\/a><h2>6. Acta notarial<\/h2>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"61-panorama-de-su-evolucion-legislativa\"><\/a><h3>6.1. Panorama de su evoluci\u00f3n legislativa<\/h3>\n<p>El <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/105000-109999\/109481\/texact.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CC<\/a> no se ocupaba de las actas notariales, solo las mencionaba en casos espec\u00edficos.<sup><a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a><\/sup> Sin perjuicio de las discusiones que exist\u00edan al respecto,<sup><a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a><\/sup> la mayor parte de la doctrina concordaba en afirmar que las actas notariales deb\u00edan ser consideradas instrumentos p\u00fablicos incluidas en el art\u00edculo 979 CC inciso 2). Las normas locales, para llenar el vac\u00edo legal, se encargaron de estructurar los recaudos, a la par que la doctrina especializada era conteste en afirmar la necesidad de legislar las actas notariales a nivel nacional. El proyecto de unificaci\u00f3n de la legislaci\u00f3n civil y comercial del a\u00f1o 1998<sup><a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a><\/sup> fue el primero en incorporar la regulaci\u00f3n de estos documentos notariales con alcance nacional.<\/p>\n<p>El CCyC, siguiendo aquella corriente, destina tres art\u00edculos a su regulaci\u00f3n (arts. 310-312). De esta manera, para las actas notariales sucede algo similar a lo que ven\u00eda ocurriendo, hasta la entrada en vigor del citado cuerpo legal, con las escrituras p\u00fablicas. En efecto, dada la forma federal de Estado que adopta la <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/0-4999\/804\/norma.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Constituci\u00f3n Nacional<\/a>, la legislaci\u00f3n notarial abreva en dos fuentes, la sustantiva y la de corte local. La regulaci\u00f3n en materia de actas notariales est\u00e1 conformada por lo dispuesto en los citados art\u00edculos del c\u00f3digo, y, para las cuestiones que no se encuentran espec\u00edficamente all\u00ed dispuestas, resulta aplicable lo determinado en materia de instrumentos p\u00fablicos y escrituras. A ello se a\u00f1ade la legislaci\u00f3n local, mientras no se oponga a la normativa de fondo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"62-definicion\"><\/a><h3>6.2. Definici\u00f3n<\/h3>\n<p>El art\u00edculo 310 CCyC opta por definir el acta notarial por su contenido, fijaci\u00f3n de hechos, diferenci\u00e1ndola as\u00ed de las escrituras p\u00fablicas. Dice: \u201cSe denominan actas los documentos notariales que tienen por objeto la comprobaci\u00f3n de hechos\u201d.<\/p>\n<p>La norma es criticable, ya que estos documentos pueden tener diversas finalidades, no solo la de comprobar hechos, sino tambi\u00e9n la de notificar el contenido de un documento, la de declarar la notoriedad de un hecho, la de realizar un inventario, entre otras. En buena parte de los casos, se emplean como un medio para preconstituir una prueba judicial, ya que \u201cser\u00eda ilusorio esperar que la situaci\u00f3n de hecho que en ese momento se est\u00e1 registrando se repitiera en el momento de acreditarlas ante el juez\u201d.<sup><a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>El CCyC establece, en el art\u00edculo 311, que las actas notariales deben respetar los requisitos de las escrituras p\u00fablicas. Adem\u00e1s, brinda una serie de pautas espec\u00edficas para su facci\u00f3n, en las que no me voy a detener, salvo en aquellas necesarias al objeto de este trabajo. Dejo para m\u00e1s adelante la cuesti\u00f3n de su facci\u00f3n protocolar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"7-escrituras-publicas-y-actas-notariales-faccion-nulidad\"><\/a><h2>7. Escrituras p\u00fablicas y actas notariales. Facci\u00f3n. Nulidad<\/h2>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"71-cuestiones-generales\"><\/a><h3>7.1. Cuestiones generales<\/h3>\n<p>Las causas de invalidez de estos instrumentos son las reconocidas en el CCyC o en normas que le son complementarias, y, por ello, tienen vigencia en todo el territorio de la rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Una escritura p\u00fablica es nula cuando el vicio que la invalida es cong\u00e9nito a ella \u2013nunca posterior a su instrumentaci\u00f3n\u2013 y, adem\u00e1s, cuando est\u00e1 tasado por el ordenamiento jur\u00eddico. De all\u00ed que los recaudos que dan lugar a su nulidad son de interpretaci\u00f3n restrictiva.<\/p>\n<p>Algunas de esas exigencias corresponden al g\u00e9nero instrumentos p\u00fablicos (arts. 290-292, 294 y 295). En cuanto a las espec\u00edficas de la escritura p\u00fablica, no todas provocan su nulidad sino las consignadas en el art\u00edculo 309 CCyC, a las que se a\u00f1ade su facci\u00f3n protocolar.<\/p>\n<p>En punto a las actas notariales, los recaudos exigidos en el art\u00edculo 311 pueden dar lugar a responsabilidad disciplinaria del notario m\u00e1s no a la nulidad, ya que, de as\u00ed haberlo querido, los autores lo hubieran dispuesto expresamente, como s\u00ed lo han hecho respecto de las escrituras p\u00fablicas.<sup><a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"72-quid-de-la-faccion-protocolar\"><\/a><h3>7.2. Quid de la facci\u00f3n protocolar<\/h3>\n<p>Las escrituras p\u00fablicas est\u00e1n definidas por su facci\u00f3n protocolar (art. 299 CCyC). En el c\u00f3digo velezano este recaudo era exigido, en el caso de las escrituras, bajo pena de nulidad (art. 998). El c\u00f3digo vigente no lo consigna como un recaudo impuesto bajo sanci\u00f3n de invalidez. Tal vez ello se deba a que existen en las leyes locales supuestos excepcionales en los cuales se autoriza a redactar las escrituras en hojas que no son de protocolo, solo para los casos y con los requisitos especialmente previstos.<sup><a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a><\/sup> Sin embargo, la facci\u00f3n protocolar de la escritura p\u00fablica, en tanto elemento de la propia definici\u00f3n, no puede llevar a otra conclusi\u00f3n distinta que la de que su incumplimiento provoca la nulidad. Y, salvo los casos de excepci\u00f3n se\u00f1alados, aquella que no cumpla con ese requisito no solo no producir\u00e1 todos los efectos que le son propios sino que no ser\u00e1 una escritura p\u00fablica.<\/p>\n<p>En materia de actas, en cambio, no se exige expresamente su facci\u00f3n protocolar. Quiz\u00e1, tambi\u00e9n aqu\u00ed, se deba a que son pocas las jurisdicciones de la Rep\u00fablica Argentina que exigen su confecci\u00f3n en el protocolo. Ellas son la Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires (art. 82, <a href=\"http:\/\/www2.cedom.gob.ar\/es\/legislacion\/normas\/leyes\/ley404.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley 404<\/a>) y las Provincias de Buenos Aires (art. 139, <a href=\"https:\/\/normas.gba.gob.ar\/ar-b\/decreto-ley\/1978\/9020\/2318\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Decreto-ley 9020\/1978<\/a>), San Luis (art. 78, <a href=\"http:\/\/www.cesl.org.ar\/images\/ley-provincial\/LEY-XIV-360-2004-LEY-ORGANICA-NOTARIAL.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley N\u00ba XIV-0360-2004 [5721]<\/a>), R\u00edo Negro (art. 87, <a href=\"https:\/\/web.legisrn.gov.ar\/digesto\/normas\/ver?id=2007050018\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley G N\u00ba 4193<\/a>) y Misiones (art. 111, <a href=\"http:\/\/digestomisiones.gob.ar\/uploads\/documentos\/leyes\/Ley%20I%20-%20N%20118.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley I-N.\u00ba 118 [antes Ley 3743]<\/a>).<\/p>\n<p>En suma, el car\u00e1cter protocolar conforma la definici\u00f3n de la escritura p\u00fablica y no es un requisito de ella. Como regla casi absoluta, una escritura que no tenga facci\u00f3n protocolar no es tal, es una no escritura, al menos en el plano del ser, aunque jur\u00eddicamente se predique su nulidad.<\/p>\n<p>En materia de actas, en cambio, la definici\u00f3n no se integra con su car\u00e1cter protocolar por lo que no corresponde sancionar con la nulidad a las labradas extraprotocolarmente, en aquellas demarcaciones que las permiten; salvo que la legislaci\u00f3n de fondo se expida en sentido opuesto, como sucede con el acta de protesto, o que por su propia finalidad deban extenderse en el protocolo como ocurre con las actas de protocolizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En opini\u00f3n coincidente, Armella expresa que se impone interpretar en conjunto los art\u00edculos 289, 299 y 310 y agrega que<\/p>\n<blockquote><p>&#8230; en el estado actual de la redacci\u00f3n de los tres art\u00edculos citados, no surge claro que las actas, como documentos notariales, deban ser protocolares, como deber\u00eda haberse legislado.<sup><a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>D\u2019Alessio, por su parte, afirma que<\/p>\n<blockquote><p>Las actas notariales, sean o no protocolares, revisten el car\u00e1cter de instrumentos p\u00fablicos que enuncia el art\u00edculo 299. Si se labran en el protocolo estar\u00e1n incluidas en el inciso a, y si se extienden fuera del mismo, en el inciso b. Por tanto, en todos los casos se les aplican los requisitos de legalidad propios de todos los instrumentos p\u00fablicos (arts. 290 a 297).<sup><a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Desde la perspectiva constitucional, por el r\u00e9gimen federal de nuestro pa\u00eds, en funci\u00f3n del cual las provincias conservan todo el poder no delegado al Gobierno Nacional, si la Naci\u00f3n omiti\u00f3 pronunciarse sobre ello en el c\u00f3digo, las provincias pueden legislar la cuesti\u00f3n de otro modo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"8-escrituras-publicas-y-actas-notariales-valor-probatorio\"><\/a><h2>8. Escrituras p\u00fablicas y actas notariales. Valor probatorio<\/h2>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"81-plena-fe-y-fe-publica\"><\/a><h3>8.1. Plena fe y fe p\u00fablica<\/h3>\n<p>La ley impone requisitos de validez a los instrumentos p\u00fablicos y, si ellos se cumplen, les otorga una eficacia probatoria, que es la de hacer \u201cplena fe\u201d (art. 296 <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCyC<\/a>) de su contenido, en cuanto a que se ha realizado el acto, la fecha, el lugar y los hechos que el oficial p\u00fablico enuncia como cumplidos por \u00e9l o ante \u00e9l, hasta que el instrumento sea declarado falso en juicio civil o criminal.<\/p>\n<p><strong>Plena fe<\/strong>, dice Couture, es una medida de eficacia probatoria, la m\u00e1xima medida de eficacia probatoria, la eficacia probatoria plena. Lo que est\u00e1 probado mediante instrumento que merezca plena fe no necesita otra prueba. En cambio, la <strong>fe p\u00fablica<\/strong> se refiere a la autoridad del instrumento derivada del hecho de la participaci\u00f3n del escribano u otras personas a quienes la ley les atribuye la funci\u00f3n de dar fe. Es decir, de fe p\u00fablica \u2013en uno de sus sentidos\u2013 hablamos para referirnos a la autoridad del documento.<sup><a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"82-valor-probatorio-del-instrumento-publico\"><\/a><h3>8.2. Valor probatorio del instrumento p\u00fablico<\/h3>\n<p>La autenticidad apunta a la eficacia probatoria de la fe p\u00fablica; aparece como un privilegio por el cual el juez o el particular no necesitan de ning\u00fan otro elemento para que el contenido del instrumento se considere cierto, salvo arguci\u00f3n de falsedad.<sup><a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a><\/sup> En este aspecto, la fe p\u00fablica va unida a la <strong>prueba legal<\/strong>, que es aquella cuya eficacia es determinada anticipadamente por la ley, vedando al juez apartarse de ese criterio, a menos que se demuestre la falsedad. En el instrumento p\u00fablico se distinguen la autenticidad material o externa de la ideol\u00f3gica o interna. La \u00faltima importa la concordancia entre lo percibido por el notario y lo narrado en el documento.<\/p>\n<p>Las narraciones que gozan de autenticidad son las mencionadas en el art\u00edculo 296, inciso a), CCyC y ata\u00f1en a los siguientes aspectos.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>a)<\/strong> La efectiva realizaci\u00f3n el acto<em>.<\/em><\/li>\n<li><strong>b)<\/strong> La fecha y el lugar en que se realiz\u00f3 el acto. Es de hacer notar que el CCyC \u2013a diferencia de su antecesor\u2013 incluye la fecha y el lugar.<\/li>\n<li><strong>c)<\/strong> Los hechos que el oficial p\u00fablico enuncia como cumplidos por \u00e9l mismo o aquellos que se realizan en su presencia. Tales hechos se pueden referir a actos propios (cumplidos por \u00e9l mismo) o a actos ajenos (actos que se realizan en su presencia).<br \/>\nLos <strong>actos propios<\/strong> del notario son los ejecutados por \u00e9l mismo y corresponden a lo que Pelosi denominaba \u201cmundo exterior\u201d, en oposici\u00f3n a los de su \u201cmundo interior\u201d, en referencia a los juicios o calificaciones; entre otros, la lectura de la escritura por parte del notario, las constancias notariales. Los <strong>actos ajenos<\/strong> son la propia presencia de los comparecientes (en materia de actas, se agrega la de los requeridos y terceros en la diligencia), sus declaraciones (no su contenido) y entregas.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Como instrumento p\u00fablico, el documento notarial tiene una autenticidad que, l\u00f3gicamente, debe predicarse de todas sus especies. En este punto debe se\u00f1alarse que en las XIII Jornadas Nacionales de Derecho Civil (Buenos Aires, 1991), por mayor\u00eda, se lleg\u00f3 a la siguiente conclusi\u00f3n:<\/p>\n<blockquote><p>La eficacia probatoria del documento notarial no var\u00eda con el objeto de la daci\u00f3n de fe (C.C. 993). Ella es la misma, sea que se trate de una escritura p\u00fablica (donde el objeto narrado es un negocio jur\u00eddico) de un acta (donde el objeto narrado no es un negocio jur\u00eddico) o de la mera certificaci\u00f3n de una firma (donde el objeto que el notario narra es la suscripci\u00f3n del documento privado).<sup><a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Sin embargo, el c\u00f3digo le ha asignado al valor probatorio del acta notarial un art\u00edculo espec\u00edfico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"83-valor-probatorio-del-acta-notarial\"><\/a><h3>8.3. Valor probatorio del acta notarial<\/h3>\n<p>La doctrina y jurisprudencia anteriores a la sanci\u00f3n del CCyC no eran pac\u00edficas en cuanto al valor probatorio de este documento notarial. Vacilaban acerca de su car\u00e1cter de instrumento p\u00fablico y, por ende, de su plena fe; a\u00fan m\u00e1s si se trataba de actas extraprotocolares.<\/p>\n<p>Si se interpreta que el acta notarial es un instrumento p\u00fablico, gozar\u00e1 de autenticidad y \u00fanicamente podr\u00e1 lograrse su ca\u00edda redarguy\u00e9ndolo de falsedad, lo que usualmente tiene lugar a trav\u00e9s del incidente previsto en los c\u00f3digos procesales. Como la impugnaci\u00f3n tiene un plazo perentorio para plantearse, bajo apercibimiento de considerarse desistida la redarguci\u00f3n, y adem\u00e1s esta es inadmisible si no se indican los elementos y no se ofrecen las pruebas tendientes a demostrar la falsedad, va de suyo que tal interpretaci\u00f3n importa mayores dificultades para el impugnante que aquella otra seg\u00fan la cual el acta de comprobaci\u00f3n no es instrumento p\u00fablico y su contenido puede desvirtuarse por medidas probatorias que lo contradigan. Atento a la multiplicidad de opiniones vertidas tanto en la doctrina autoral como en los fallos judiciales, nos limitaremos \u2013un tanto arbitrariamente\u2013 a citar unos pocos casos.<\/p>\n<p>Entre quienes derechamente negaban el car\u00e1cter del instrumento p\u00fablico al acta notarial, sea o no protocolar, destacamos a Kemelmajer de Carlucci, quien afirm\u00f3 que la comprobaci\u00f3n notarial de hechos solo constituye, desde el punto de vista procesal, un medio probatorio de los tantos de que pueden valerse las partes, asemej\u00e1ndose a una suerte de prueba testimonial extrajudicial y preconstituida, aunque sin revestir los caracteres de la prueba testifical propiamente dicha. Agreg\u00f3 la jurista mendocina que el acta notarial no gozaba de las prerrogativas estatuidas por los arts. 993\/5 CC, pudiendo ser enervada por prueba contraria.<sup><a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a><\/sup> En nota al fallo, Bustamante Alsina celebr\u00f3 el voto de la magistrada, considerando que cabe asignar al acta notarial una esfera propia que est\u00e1 dada por los hechos jur\u00eddicos que por su \u00edndole particular no pueden calificarse de actos o contratos, y no dejar\u00e1 de ser acta por la circunstancia de hallarse incorporada al protocolo del escribano como si fuese formalmente una\u00a0 escritura si su contenido se limita a la autenticaci\u00f3n, comprobaci\u00f3n y fijaci\u00f3n de hechos.<sup><a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>En otra corriente, destaco a Cifuentes, quien expres\u00f3 que un acta de constataci\u00f3n es un verdadero instrumento p\u00fablico (art. 979 CC) y tiene la autenticidad que le confiere el art\u00edculo 993 CC en todo aquello que el notario actuante sostiene pasado en su presencia o realizado por s\u00ed mismo, por lo que su eficacia probatoria en juicios civiles solo podr\u00eda ser exitosamente desconocida por querella civil de falsedad que permitiera comprobarla. A tal fin y a diferencia de lo que acontece en materia de escrituras p\u00fablicas, bastar\u00eda la prueba testimonial; esta menor exigencia probatoria en orden a la acreditaci\u00f3n de la falsedad se justifica porque las actas de constataci\u00f3n e intimaci\u00f3n documentan actos recepticios, esto es, destinados al conocimiento de la otra parte pero unilaterales,<sup><a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a><\/sup> ya que no hay una intervenci\u00f3n voluntaria y activa de la misma.<sup><a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se neg\u00f3 el car\u00e1cter de instrumento p\u00fablico al acta notarial cuando su facci\u00f3n es extraprotocolar, afirm\u00e1ndose que<\/p>\n<blockquote><p>&#8230; constituye un medio de prueba que no goza de los beneficios acordados por los arts. 993 a 995 del c\u00f3d. Civil, de modo que las partes pueden demostrar lo contrario al contenido de su verdad material, recurriendo a la simple prueba en contrario, sin tener que acudir a la querella de falsedad&#8230;<sup><a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>El <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCyC<\/a> regula la cuesti\u00f3n en su art\u00edculo 312:<\/p>\n<blockquote><p>El valor probatorio de las actas se circunscribe a los hechos que el notario tiene a la vista, a la verificaci\u00f3n de su existencia y su estado. En cuanto a las personas, se circunscribe a su identificaci\u00f3n si existe, y debe dejarse constancia de las declaraciones y juicios que emiten. Las declaraciones deben referirse como mero hecho y no como contenido negocial.<\/p><\/blockquote>\n<p>El <a href=\"http:\/\/campus.usal.es\/~derepriv\/refccarg\/proyecto\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">proyecto de c\u00f3digo unificado de 1998<\/a>, el primero que recept\u00f3 las actas notariales y fuente confesada del CCyC, se\u00f1alaba en su art\u00edculo 288 que \u201cs\u00f3lo las actas protocolares tienen el valor probatorio de los instrumentos p\u00fablicos\u201d, de lo cual se infer\u00eda, a la inversa, que las extraprotocolares pod\u00edan ser descalificadas por simple prueba en contrario.<\/p>\n<p>La prescripci\u00f3n del primer p\u00e1rrafo del art\u00edculo 312 CCyC es una aplicaci\u00f3n espec\u00edfica<sup><a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a><\/sup> de lo que dispone el art\u00edculo 296 inciso a) respecto de los instrumentos p\u00fablicos, ya que las narraciones que gozan de autenticidad son las referidas a todo aquello que el notario percibe por sus sentidos. Claro que su percepci\u00f3n se refiere no solo a la vista sino tambi\u00e9n al o\u00eddo \u2013ambos denominados sentidos superiores<sup><a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a><\/sup>\u2013 e incluso el tacto, el gusto y el olfato; m\u00e1s all\u00e1 de que, seg\u00fan los casos, el notario sea convenientemente asistido por testigos y peritos o tome la precauci\u00f3n de sacar fotos y videos.<\/p>\n<p>Otro tanto puede decirse de la segunda oraci\u00f3n, que se refiere a las personas humanas, respecto de quienes dispone que el valor probatorio se circunscribe a su identificaci\u00f3n \u201csi existe\u201d. Debe suponerse que se refiere a los requeridos o a terceros con quienes el notario se entiende en ciertas diligencias \u2013en armon\u00eda con lo dispuesto en el art\u00edculo 311 inciso a)\u2013, pues del requirente debe justificarse identidad aun cuando el acta sea extraprotocolar (art. 311, 1\u00ba p\u00e1rrafo, que declara aplicables a las actas los requisitos de la escritura p\u00fablica).<\/p>\n<p>Se advierte f\u00e1cilmente que el CCyC se aparta de su antecesor, probablemente, para incluir las actas extraprotocolares. En cualquier caso, su redacci\u00f3n es, cuando menos, imprecisa.<\/p>\n<p>El segundo p\u00e1rrafo concluye diciendo que el notario debe dejar constancia de las declaraciones y juicios que emiten los intervinientes, reiterando lo dispuesto por el art\u00edculo 311 en su inciso d). Con ello, se insiste en lo que establece el art\u00edculo 296, inciso a), cuando dispone que los hechos que el oficial p\u00fablico enuncia \u201ccomo cumplidos ante \u00e9l\u201d hacen plena fe. El p\u00e1rrafo final aclara que las \u201cdeclaraciones deben referirse como mero hecho y no como contenido negocial\u201d, tema que no tiene que ver con la eficacia probatoria; en todo caso, debi\u00f3 mencionarse en el art\u00edculo 311, pues all\u00ed est\u00e1n indicados los recaudos de las actas.<\/p>\n<p>El notario narra un <em>no negocio<\/em>. Las declaraciones \u2013como la intimaci\u00f3n que el acreedor hace al deudor para que cumpla con la prestaci\u00f3n, o la notificaci\u00f3n hecha por el due\u00f1o de un inmueble al vecino para oponerse a una obra que este construye\u2013 no son preceptivas sino meramente enunciativas o comunicativas. Tanto que el notario puede redactar la diligencia no en el lugar en que los hechos acontecen sino posteriormente, en su oficina. Tanto que resulta indiferente para la validez del acta que el propio requirente y los requeridos suscriban la diligencia.<sup><a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, puede darse la situaci\u00f3n, en el marco del desarrollo del acta, de que los sujetos intervinientes, requirente y requerido, lleguen a un acuerdo y requieran al notario plasmarlo en el mismo instrumento. En tal caso,<\/p>\n<blockquote><p>&#8230; debe interpretarse que un documento notarial que naci\u00f3 como acta protocolar para comprobar hechos torn\u00f3 t\u00e9cnicamente en escritura p\u00fablica, por lo que quedar\u00e1 sujeta a los requisitos propios de esta especie instrumental.<sup><a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Todo ello me lleva a concordar con la opini\u00f3n de D\u2019Alessio<sup><a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a><\/sup> y con las declaraciones de las XXVI Jornadas Nacionales de Derecho Civil (La Plata, 2017), en las que se concluy\u00f3, por unanimidad, que<\/p>\n<blockquote><p>El art\u00edculo 312 del CCyCN reitera los principios del art\u00edculo 296, inciso a), del mismo cuerpo legal, por lo que a estos documentos notariales se les aplica tambi\u00e9n el valor probatorio de esta \u00faltima norma.<sup><a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>y que<\/p>\n<blockquote><p>Los efectos del citado art\u00edculo 296, inciso a), se aplican a lo percibido, realizado y narrado por el notario. El valor probatorio de las actas se extiende a lo percibido no s\u00f3lo por la vista, sino por los dem\u00e1s sentidos.<sup><a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"84-apreciacion-judicial-del-acta-notarial\"><\/a><h3>8.4. Apreciaci\u00f3n judicial del acta notarial<\/h3>\n<p>En el marco de un proceso judicial, el acta notarial, al igual que los restantes medios de prueba, ser\u00e1 evaluada y apreciada por el magistrado judicial interviniente conforme al contexto y el principio de la sana cr\u00edtica.<sup><a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a><\/sup> En este contexto, es muy ilustrativo lo resuelto en las XIII Jornadas Nacionales de Derecho Civil (Buenos Aires, 1991), ya referidas:<\/p>\n<blockquote><p>En materia de actas, cabe tener presente que la fe p\u00fablica no es incompatible con las garant\u00edas del debido proceso. Ello queda en evidencia en cuanto se atiende a que una cosa es el efecto de la narraci\u00f3n del notario (fe p\u00fablica que sujeta al juez a creer en su veracidad, esto es, a creer que el testimonio o la pericia han sido emitidos donde, cuando y como \u00e9l los narra) y otra cosa son los efectos del acto narrado, los que exclusivamente dependen del magistrado, que es libre para asignar a ese testimonio o esa pericia extrajudicialmente emitidos, el valor que su sana cr\u00edtica le indique. Cabe adem\u00e1s tomar en cuenta que esta materia, la de las actas, no puede ser rigurosamente tratada si no se la vincula con el tema de la validez (e invalidez) del acto del notario. Y es que s\u00f3lo as\u00ed resulta posible decidir en qu\u00e9 casos s\u00ed, y en cu\u00e1les no, inviste el acta el car\u00e1cter de prueba legal.<sup><a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"9-conclusiones\"><\/a><h2>9. Conclusiones<\/h2>\n<ul>\n<li><strong>1.<\/strong> El documento notarial es producto del acto del notario, que se realiza en ejercicio de su funci\u00f3n p\u00fablico-privada.<\/li>\n<li><strong>2.<\/strong> El acto notarial se integra con la daci\u00f3n de fe y con las calificaciones que aquel realiza y se reflejan \u2013expresa o t\u00e1citamente, seg\u00fan las exigencias legales\u2013 en todos los documentos que autoriza. En materia de actas, por ejemplo, el notario debe juzgar si el hecho a constatar es l\u00edcito o il\u00edcito, o si las declaraciones de requirente y requerido tienen contenido negocial.<\/li>\n<li><strong>3.<\/strong> El documento notarial pertenece al g\u00e9nero de los instrumentos p\u00fablicos (art. 289 incs. a y b CCyC). Por la forma federal de Estado que adopta la Constituci\u00f3n Nacional, el documento notarial abreva en dos fuentes, la sustantiva y la de corte local.<\/li>\n<li><strong>4.<\/strong> Los documentos notariales originales comprenden a los protocolares y a los extraprotocolares. Originales son las escrituras p\u00fablicas, las actas, los certificados y los cargos.<\/li>\n<li><strong>5.<\/strong> El documento notarial goza de la presunci\u00f3n de autenticidad inherente a todo instrumento p\u00fablico, con los alcances del art\u00edculo 296 del c\u00f3digo.<\/li>\n<li><strong>6.<\/strong> Las escrituras p\u00fablicas est\u00e1n definidas por su contenido y facci\u00f3n protocolar (art. 299 CCyC). El c\u00f3digo no adopta la acepci\u00f3n amplia de escritura p\u00fablica, que se referencia en la expresi\u00f3n \u201cescrituras-actas\u201d.<\/li>\n<li><strong>7.<\/strong> La confecci\u00f3n protocolar de la escritura p\u00fablica como recaudo definitorio de la especie no puede llevar a otra conclusi\u00f3n distinta que la de que su incumplimiento provoca la nulidad.<\/li>\n<li><strong>8.<\/strong> Las actas notariales se definen en el c\u00f3digo, exclusivamente, por su contenido, sin menci\u00f3n a su facci\u00f3n protocolar (art. 310 CCyC).<\/li>\n<li><strong>9.<\/strong> No corresponde, en consecuencia, sancionar con la nulidad a las actas extraprotocolares en aquellas demarcaciones que las permiten, salvo que la legislaci\u00f3n de fondo exija confeccionar alguna de ellas en el protocolo (p. ej., protesto) o que, por el contenido negocial de las declaraciones de los intervinientes, deban tener facci\u00f3n protocolar (arg. art. 312 CCyC, \u00faltimo p\u00e1rrafo).<\/li>\n<li><strong>10.<\/strong> En cuanto a su autenticidad, es indiferente que su facci\u00f3n sea o no protocolar, pues el art\u00edculo 312 reitera los principios del art\u00edculo 296. Solo agrega que las declaraciones narradas por el notario no deben tener car\u00e1cter negocial; en caso contrario, las actas deber\u00e1n cumplir con los recaudos de las escrituras p\u00fablicas, entre ellos, su confecci\u00f3n protocolar.<\/li>\n<li><strong>11.<\/strong> Debe distinguirse el car\u00e1cter aut\u00e9ntico de los hechos contenidos en el acta de su valoraci\u00f3n judicial, la que depender\u00e1 de la evaluaci\u00f3n de la totalidad de las pruebas aportadas, de acuerdo con el principio de la sana cr\u00edtica.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"10-epilogo\"><\/a><h2>10. Ep\u00edlogo<\/h2>\n<p>Quiero apuntar una reflexi\u00f3n final: m\u00e1s all\u00e1 de todas las consideraciones que efectu\u00e9, aspiro a que el acta notarial tenga la mayor jerarqu\u00eda documental, anhelo que se lograr\u00e1 imponiendo su facci\u00f3n protocolar. Mientras tanto, la redacci\u00f3n err\u00e1tica del C\u00f3digo Civil y Comercial en la materia provocar\u00e1 que la doctrina y la jurisprudencia sigan oscilando, como ocurri\u00f3 durante la vigencia del c\u00f3digo velezano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"11-bibliografia\"><\/a><h2>11. Bibliograf\u00eda<\/h2>\n<p class=\"francesa\">AA. VV., (conclusiones de las XIII Jornadas Nacionales de Derecho Civil [Buenos Aires, 1991]); en <a href=\"http:\/\/jornadasderechocivil.jursoc.unlp.edu.ar\/ediciones-anteriores\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/jornadasderechocivil.jursoc.unlp.edu.ar\/ediciones-anteriores\/<\/a>; \u00faltima consulta: 17\/9\/2020.<\/p>\n<p class=\"francesa\">AA. VV., (conclusiones de las XXVI Jornadas Nacionales de Derecho Civil [La Plata, 2017]); en <a href=\"http:\/\/jornadasderechocivil.jursoc.unlp.edu.ar\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2017\/10\/COMISION-N%C2%B0-10.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/jornadasderechocivil.jursoc.unlp.edu.ar\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2017\/10\/COMISION-N%C2%B0-10.pdf<\/a>; \u00faltima consulta: 24\/9\/2020.<\/p>\n<p class=\"francesa\">AA.VV., \u201cPrincipios de la funci\u00f3n\u201d (aprobados por la Asamblea de Notarios Miembros de la UINL en Roma, el 8\/11\/2005); en <a href=\"https:\/\/www.uinl.org\/principios-de-la-funcion\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.uinl.org\/principios-de-la-funcion<\/a>; \u00faltima consulta: 24\/9\/2020.<\/p>\n<p class=\"francesa\">AA. VV., \u201cTexto del anteproyecto de ley notarial argentina\u201d, en <em>Revista Notarial<\/em>, C\u00f3rdoba, Colegio de Escribanos de la Provincia de C\u00f3rdoba, N\u00ba 10, 1965, p. 49; en <a href=\"http:\/\/escribanos.org.ar\/rnotarial\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/RNCba-10-1965-11-Legislacion.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/escribanos.org.ar\/rnotarial\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/RNCba-10-1965-11-Legislacion.pdf<\/a>; \u00faltima consulta: 24\/9\/2020.<\/p>\n<p class=\"francesa\">ABELLA, Adriana N., <em>Derecho notarial<\/em>, Buenos Aires, Zaval\u00eda, 2015.<\/p>\n<p class=\"francesa\">ALLENDE, Alberto G., \u201cDerecho notarial, funci\u00f3n notarial y \u2018numerus clausus\u2019\u201d, en <em>Revista del Notariado<\/em>, Buenos Aires, Colegio de Escribanos de la Capital Federal, N\u00ba 840, 1995.<\/p>\n<p class=\"francesa\">ARMELLA, Cristina N., (comentario al art. 310), en Clusellas, G. (coord.), <em>C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n comentado, anotado y concordado. Modelos de redacci\u00f3n sugeridos<\/em>, t. 1, Buenos Aires, Astrea-FEN, 2015.<\/p>\n<p class=\"francesa\">BETTI, Emilio, <em>Teor\u00eda general del negocio jur\u00eddico<\/em>, Madrid, Revista de Derecho Privado (traducci\u00f3n y concordancias con el derecho espa\u00f1ol por A. Mart\u00edn P\u00e9rez).<\/p>\n<p class=\"francesa\">BUSTAMANTE ALSINA, Jorge, (nota al fallo SC de Mendoza, Sala 1, 4\/7\/1984, \u201cP\u00e9rez, Rogelio H\u00e9ctor en juicio 55.650 \u2018P\u00e9rez Rogelio H\u00e9ctor c\/ Carmen Pe\u00f1a de Navarro p\/ ord. s\/ casaci\u00f3n\u2019\u201d, expte. 41407, ubicaci\u00f3n LS183-331), en <em>El Derecho<\/em>, Buenos Aires, UCA, t. 110.<\/p>\n<p class=\"francesa\">CARMINIO CASTAGNO, Jos\u00e9 C., \u201cTeor\u00eda general del acto notarial\u201d, en <em>Revista del Notariado<\/em>, Buenos Aires, Colegio de Escribanos de la Capital Federal, N\u00ba 727, 1973.<\/p>\n<p class=\"francesa\">CARNELUTTI, Francesco, <em>Teor\u00eda general del derecho<\/em>, Madrid, Revista de Derecho Privado, 1955 (traducci\u00f3n de Francisco Javier Orset).<\/p>\n<p class=\"francesa\">CASTRILL\u00d3N ALDANA, Alberto, \u201cMujeres, alimento y subjetividad\u201d, en S\u00e1nchez, Alejandro y otros (eds.), <em>Actualidad del sujeto. Genealog\u00edas, pr\u00e1cticas, conceptualizaciones<\/em>, Bogot\u00e1, Universidad del Rosario, 2009, pp. 178-179; en <a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/198160\/Alejandro_S%C3%A1nchez_M%C3%B3nica_Zuleta_Zandra_Pedraza_Franz_Hensel_eds_Actualidad_del_Sujeto_Conceptualizaciones_pr%C3%A1cticas_genealog%C3%ADas_Bogot%C3%A1_Universidad_del_Rosario_IESCO_Universidad_de_los_Andes_2010\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.academia.edu\/198160\/Alejandro_S%C3%A1nchez_M%C3%B3nica_Zuleta_Zandra_Pedraza_Franz_Hensel_eds_Actualidad_del_Sujeto_Conceptualizaciones_pr%C3%A1cticas_genealog%C3%ADas_Bogot%C3%A1_Universidad_del_Rosario_IESCO_Universidad_de_los_Andes_2010<\/a>; \u00faltima consulta 16\/9\/2020.<\/p>\n<p class=\"francesa\">COUTURE, Eduardo J., \u201cEl concepto de fe p\u00fablica. Introducci\u00f3n al estudio del derecho notarial\u201d, en <em>Revista del Notariado<\/em>, Buenos Aires, Colegio de Escribanos de la Capital Federal, separata del N\u00ba 546, 1947.<\/p>\n<p class=\"francesa\">D&#8217;ALESSIO, Carlos M., (comentario al art. 310), en Lorenzetti, Ricardo L. (dir.), <em>C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n comentado<\/em>, t. 2, Santa Fe, Rubinzal-Culzoni, 2015 (1\u00aa ed.).<\/p>\n<p class=\"francesa\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;- (comentario al art. 312), en Lorenzetti, Ricardo L. (dir.), <em>C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n comentado<\/em>, t. 2, Santa Fe, Rubinzal-Culzoni, 2015 (1\u00aa ed.).<\/p>\n<p class=\"francesa\">DIEZ, Manuel M. (y Hutchinson, Tom\u00e1s [colab.]), <em>Manual de derecho administrativo<\/em>, t. 2, Buenos Aires, Plus Ultra, 1970.<\/p>\n<p class=\"francesa\">ETCHEGARAY, Natalio P., <em>Escrituras y actas notariales. Examen exeg\u00e9tico de una escritura tipo<\/em>, Buenos Aires, Astrea, 2016 (6\u00aa ed., actualizada y ampliada).<\/p>\n<p class=\"francesa\">FIORINI, Bartolom\u00e9 A., \u201cActo administrativo e instrumento p\u00fablico. El m\u00e9todo constitucional\u201d, en <em>La Ley<\/em>, Buenos Aires, La Ley, t. 146, 1972.<\/p>\n<p class=\"francesa\">MAGRI, Carmen S., \u201cActas: t\u00e9cnicas para manifestaciones escriturarias\u201d, en <em>Revista Notarial<\/em>, La Plata, Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires, N\u00ba 995, 2007.<\/p>\n<p class=\"francesa\">MART\u00cdNEZ SEGOVIA, Francisco, <em>Funci\u00f3n notarial. Estado de la doctrina y ensayo conceptual<\/em>, Buenos Aires, Ediciones Jur\u00eddicas Europa-Am\u00e9rica, 1961.<\/p>\n<p class=\"francesa\">N\u00da\u00d1EZ LAGOS, Rafael, \u201cContenido sustantivo de la escritura p\u00fablica\u201d, en <em>Revista Notarial<\/em>, La Plata, Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires, separata del N\u00ba 746.<\/p>\n<p class=\"francesa\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;- \u201cConcepto y clases de documentos (conferencia pronunciada en la sede del Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires el d\u00eda 9 de agosto de 1956)\u201d, <em>Estudios de derecho notarial<\/em>, t. 1, Madrid, Ed. Instituto de Espa\u00f1a, 1986.<\/p>\n<p class=\"francesa\">ORELLE, Jos\u00e9 M. R., <em>Actos e instrumentos notariales<\/em>, Buenos Aires, La Ley, 2008.<\/p>\n<p class=\"francesa\">PELOSI, Carlos A., <em>El documento notarial<\/em>, Buenos Aires, Astrea, 1980.<\/p>\n<p class=\"francesa\">SANAHUJA Y SOLER, Jos\u00e9 M., <em>Tratado de derecho notarial<\/em>, t. 1, Barcelona, Bosch, 1945.<\/p>\n<p class=\"francesa\">SAUCEDO, Ricardo J., \u201cLas actas notariales en el C\u00f3digo civil y Comercial de la Naci\u00f3n\u201d, en <em>SJA<\/em>, Buenos Aires, La Ley, 26\/2\/2014 (cita online AR\/DOC\/5111\/2015).<\/p>\n<p class=\"francesa\">TRANCHINI, Marcela H., \u201cHechos y actos jur\u00eddicos en la realidad documental\u201d, en <em>Cuaderno de Apuntes Notariales<\/em>, La Plata, Fundaci\u00f3n Editora Notarial, N\u00ba 44, 2008.<\/p>\n<p class=\"francesa\">VILLALBA WELS, Alberto, \u201cEl estado y el escribano. Naturaleza jur\u00eddica de la relaci\u00f3n funcional\u201d, en <em>Revista del Notariado<\/em>, Buenos Aires, Colegio de Escribanos de la Capital Federal, N\u00ba 529, 1945.<\/p>\n<p class=\"francesa\">ZINNY, Mario A., <em>El acto notarial. Daci\u00f3n de fe<\/em>, Buenos Aires, Depalma, 2000 (2\u00aa ed., corregida y ampliada).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jurisprudencia citada:<\/strong><\/p>\n<p class=\"francesa\">CNCiv., Sala A, 7\/7\/1998, \u201cMasi\u00f1ani, Pedro c\/ Equipos y Controles SA y otro s\/ da\u00f1os y perjuicios\u201d y \u201cMasi\u00f1ani, Pedro c\/ Equipos y Controles SA s\/ cumplimiento de contrato\u201d (<em>Revista del Notariado<\/em>, N\u00ba 858, 1999, p. 268, en <a href=\"https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/biblioteca\/cgi-bin\/ESCRI\/ARTICULOS\/32880.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/biblioteca\/cgi-bin\/ESCRI\/ARTICULOS\/32880.pdf<\/a>; \u00faltima consulta: 24\/9\/2020).<\/p>\n<p class=\"francesa\">CNCiv., Sala C, \u201cVil\u00e1n, Manuel c\/ Vanderbilt SA\u201d (<em>El Derecho<\/em>, t. 105, p. 279).<\/p>\n<p class=\"francesa\">SC de Mendoza, Sala 1, 4\/7\/1984, \u201cP\u00e9rez, Rogelio H\u00e9ctor en juicio 55.650 \u2018P\u00e9rez Rogelio H\u00e9ctor c\/ Carmen Pe\u00f1a de Navarro p\/ ord. s\/ casaci\u00f3n\u2019\u201d, expte. 41407, ubicaci\u00f3n LS183-331 (<em>El Derecho<\/em>, t. 110, p. 516).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"notas\"><\/a><h2>Notas<\/h2>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref*\" name=\"_ftn*\">[*]<\/a><\/sup>. Elaborado sobre la base de un dictamen solicitado por la Academia Nacional del Notariado.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a><\/sup>. \u201cNo hay derecho que no provenga de un hecho, y precisamente de la variedad de hechos procede la variedad de derechos\u201d. [<em>N. del E.<\/em>: ver la nota completa <a href=\"http:\/\/www.saij.gob.ar\/exposicion-comentario-codigo-civil-argentino--1899\/d4ae521a-a740-4f8e-a492-b235c23f490b?q=%20%28%20autor%3Amachado%20OR%20%20compilador%3Amachado%20OR%20%20director%3Amachado%20OR%20%20coordinador%3Amachado%29%20&amp;o=10&amp;f=Total%7CTipo%20de%20Documento%7CFecha%7COrganismo%7CPublicaci%F3n\/Biblioteca%20Digital\/%7CTribunal%7CTema%7CEstado%20de%20Vigencia%7CAutor%7CJurisdicci%F3n&amp;t=13\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a> {p. 114} {fuente: Machado, Jos\u00e9 O., <em>Exposici\u00f3n y comentario del C\u00f3digo Civil argentino<\/em>, t. 3, Buenos Aires, F\u00e9lix Lajouane ed., 1899}; \u00faltima consulta: 29\/6\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a><\/sup>. En la doctrina italiana esa hip\u00f3tesis se denomina <em>fattispecie<\/em>, que proviene del lat\u00edn medieval <em>facti species<\/em>, que literalmente significa figura del hecho; y se la prefiere a la denominaci\u00f3n hecho jur\u00eddico, porque indica tanto el hecho propiamente dicho como el supuesto en que se enmarca. Ver BETTI, Emilio, <em>Teor\u00eda general del negocio jur\u00eddico<\/em>, Madrid, Revista de Derecho Privado (traducci\u00f3n y concordancias con el derecho espa\u00f1ol por A. Mart\u00edn P\u00e9rez), p. 4.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a><\/sup>. \u00cddem, p. 5.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a><\/sup>. [<em>N. del E.<\/em>: los hiperv\u00ednculos a textos normativos dirigen a fuentes oficiales {esto incluye los links a leyes notariales colocados en el punto 7.2.}; \u00faltima consulta: 29\/6\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a><\/sup>. Aclaraba V\u00e9lez Sarsfield, en la nota a dicho art\u00edculo, que no se trata de los hechos como objeto del derecho, sino \u00fanicamente como causa productora. Y en la nota a la secci\u00f3n II a\u00f1ad\u00eda: \u201cno hay derecho que no provenga de un hecho\u201d. [<em>N. del E.<\/em>: ver <a href=\"http:\/\/www.saij.gob.ar\/exposicion-comentario-codigo-civil-argentino--1899\/d4ae521a-a740-4f8e-a492-b235c23f490b?q=%20%28%20autor%3Amachado%20OR%20%20compilador%3Amachado%20OR%20%20director%3Amachado%20OR%20%20coordinador%3Amachado%29%20&amp;o=10&amp;f=Total%7CTipo%20de%20Documento%7CFecha%7COrganismo%7CPublicaci%F3n\/Biblioteca%20Digital\/%7CTribunal%7CTema%7CEstado%20de%20Vigencia%7CAutor%7CJurisdicci%F3n&amp;t=13\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a> {pp. 114-115}]. Aunque los hechos jur\u00eddicos eran regulados en el libro II, denominado \u201cDe los derechos personales en las relaciones civiles\u201d, hab\u00eda consenso doctrinal en que deb\u00edan ser concebidos como elemento de todas las relaciones jur\u00eddicas civiles, sin limitarlos a categor\u00eda alguna de los derechos.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a><\/sup>. Nuestro c\u00f3digo, como el c\u00f3digo velezano, que sigui\u00f3 a Freitas y al c\u00f3digo franc\u00e9s, utiliza la denominaci\u00f3n <em>acto jur\u00eddico<\/em>. En algunos pa\u00edses como Alemania, Italia y Espa\u00f1a, se usa con el mismo alcance la expresi\u00f3n <em>negocio jur\u00eddico<\/em>. Aqu\u00ed se emplear\u00e1n indistintamente ambos t\u00e9rminos.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a><\/sup>. CARNELUTTI, Francesco, <em>Teor\u00eda general del derecho<\/em>, Madrid, Revista de Derecho Privado, 1955 (traducci\u00f3n de Francisco Javier Orset), p. 296.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a><\/sup>. A diferencia del notario de tipo latino, el <em>notary public<\/em> de Estados Unidos \u2013ejemplo m\u00e1s conocido y arquet\u00edpico del notario anglosaj\u00f3n\u2013 ejerce su funci\u00f3n a t\u00edtulo privado y no necesariamente es un profesional del derecho ni redacta los documentos, limit\u00e1ndose a certificar la autenticidad de las firmas puestas en ellos.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a><\/sup>. \u201cPrincipios de la funci\u00f3n\u201d (aprobados por la Asamblea de Notariados Miembros de la UINL en Roma, el 8\/11\/2005); en <a href=\"https:\/\/www.uinl.org\/principios-de-la-funcion\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.uinl.org\/principios-de-la-funcion<\/a>; \u00faltima consulta: 24\/9\/2020.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a><\/sup>. ALLENDE, Alberto G., \u201cDerecho notarial, funci\u00f3n notarial y \u2018numerus clausus\u2019\u201d, en <em>Revista del Notariado<\/em>, Buenos Aires, Colegio de Escribanos de la Capital Federal, N\u00ba 840, 1995. [<em>N. del E.<\/em>: ver <a href=\"https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/biblioteca\/cgi-bin\/ESCRI\/ARTICULOS\/22628.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 29\/3\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a><\/sup>. MART\u00cdNEZ SEGOVIA, Francisco, <em>Funci\u00f3n notarial. Estado de la doctrina y ensayo conceptual<\/em>, Buenos Aires, Ediciones Jur\u00eddicas Europa-Am\u00e9rica, 1961, pp. 265 y ss.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a><\/sup>. \u00cddem.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a><\/sup>. VILLALBA WELSH, Alberto, \u201cEl estado y el escribano. Naturaleza jur\u00eddica de la relaci\u00f3n funcional\u201d, en <em>Revista del Notariado<\/em>, Buenos Aires, Colegio de Escribanos de la Capital Federal, N\u00ba 529, 1945, p. 613. Por su parte, Diez considera que el contrato de concesi\u00f3n de servicio p\u00fablico \u201ces un acto mixto, mitad reglamentario y mitad contractual\u201d; el elemento contractual se evidencia \u201cya que el concesionario es un particular interesado\u201d y en cuanto a las cl\u00e1usulas reglamentarias, \u201cla concesi\u00f3n constituye para el concesionario un acto-condici\u00f3n por el cual acepta hacer funcionar el servicio seg\u00fan las normas objetivas\u201d (DIEZ, Manuel M. [y Hutchinson, Tom\u00e1s {colab.}], <em>Manual de derecho administrativo<\/em>, t. 2, Buenos Aires, Plus Ultra, 1970, p. 47).<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a><\/sup>. SANAHUJA Y SOLER, Jos\u00e9 M., <em>Tratado de derecho notarial<\/em>, t. 1, Barcelona, Bosch, 1945, pp. 243 y ss.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a><\/sup>. Ver N\u00da\u00d1EZ LAGOS, Rafael, \u201cContenido sustantivo de la escritura p\u00fablica\u201d, en <em>Revista Notarial<\/em>, La Plata, Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires, separata del N\u00ba 746, p. 3; entre otros.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a><\/sup>. Ver\u00a0CARMINIO CASTAGNO, Jos\u00e9 C., \u201cTeor\u00eda general del acto notarial\u201d, en <em>Revista del Notariado<\/em>, Buenos Aires, Colegio de Escribanos de la Capital Federal, N\u00ba 727, 1973; en . [<em>N. del E.<\/em>: ver <a href=\"https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/biblioteca\/cgi-bin\/ESCRI\/ARTICULOS\/42675.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 29\/6\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a><\/sup>. El autor distingue los elementos de los presupuestos del acto notarial \u2012daci\u00f3n de fe\u2012. Ver ZINNY, Mario A., <em>El acto notarial. Daci\u00f3n de fe<\/em>, Buenos Aires, Depalma, 2000 (2\u00aa ed., corregida y ampliada), pp. 13-74.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a><\/sup>. ORELLE, Jos\u00e9 M. R., <em>Actos e instrumentos notariales<\/em>, Buenos Aires, La Ley, 2008, pp. 89 y ss.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a><\/sup>. ZINNY, Mario A., ob. cit. (nota 17), p. 11.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a><\/sup>. AA. VV., \u201cTexto del anteproyecto de ley notarial argentina\u201d, en <em>Revista Notarial<\/em>, C\u00f3rdoba, Colegio de Escribanos de la Provincia de C\u00f3rdoba, N\u00ba 10, 1965, p. 49; en <a href=\"http:\/\/escribanos.org.ar\/rnotarial\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/RNCba-10-1965-11-Legislacion.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/escribanos.org.ar\/rnotarial\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/RNCba-10-1965-11-Legislacion.pdf<\/a>; \u00faltima consulta: 24\/9\/2020.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a><\/sup>. Ver N\u00da\u00d1EZ LAGOS, Rafael, \u201cConcepto y clases de documentos (conferencia pronunciada en la sede del Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires el d\u00eda 9 de agosto de 1956)\u201d, <em>Estudios de derecho notarial<\/em>, t. 1, Madrid, Ed. Instituto de Espa\u00f1a, 1986, p. 278.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a><\/sup>. Ver PELOSI, Carlos A., <em>El documento notarial<\/em>, Buenos Aires, Astrea, 1980, p. 245.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a><\/sup>. Ver ABELLA, Adriana N., <em>Derecho notarial<\/em>, Buenos Aires, Zaval\u00eda, 2015, p. 303.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a><\/sup>. En un sentido amplio, tambi\u00e9n son protocolares aquellos documentos que, por exigencia legal, judicial o por solicitud de las partes, se transcriben en los mencionados folios de actuaci\u00f3n notarial as\u00ed como aquellos que se incorporan o agregan en cabeza de folio.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a><\/sup>. Ver PELOSI, Carlos A., ob. cit. (nota 22), p. 249.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a><\/sup>. \u00cddem, p. 277.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a><\/sup>. Exist\u00edan normas esparcidas en el c\u00f3digo derogado, que no guardaban sistematicidad alguna, como el art. 1003 (acta de protocolizaci\u00f3n por orden judicial), el art. 1035 incs. 2 y 3 (los casos de fecha cierta), los arts. 3692 y 3695 (protocolizaci\u00f3n de testamentos ol\u00f3grafos), el art. 3666 (acta prevista para los testamentos en sobre cerrado), el art. 3541 (acta de inventario en casos de sucesiones vacante), entre otras.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a><\/sup>. Una postura minoritaria hac\u00eda una interpretaci\u00f3n restringida del art. 979 CC, en funci\u00f3n de que, al enumerar a los instrumentos p\u00fablicos en su primera parte, alud\u00eda exclusivamente a los <em>actos jur\u00eddicos<\/em>, excluyendo as\u00ed a las actas notariales, dado que su contenido refiere a hechos jur\u00eddicos.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a><\/sup>. [<em>N. del E.<\/em>: ver proyecto completo <a href=\"http:\/\/campus.usal.es\/~derepriv\/refccarg\/proyecto\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 29\/6\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a><\/sup>. ETCHEGARAY, Natalio P., <em>Escrituras y actas notariales. Examen exeg\u00e9tico de una escritura tipo<\/em>, Buenos Aires, Astrea, 2016 (6\u00aa ed., actualizada y ampliada), p. 325.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a><\/sup>. Ver SAUCEDO, Ricardo J., \u201cLas actas notariales en el C\u00f3digo civil y Comercial de la Naci\u00f3n\u201d, en <em>SJA<\/em>, Buenos Aires, La Ley, 26\/2\/2014 (cita online AR\/DOC\/5111\/2015), p. 13.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a><\/sup>. Tal como lo prev\u00e9 el <a href=\"https:\/\/normas.gba.gob.ar\/ar-b\/decreto-ley\/1978\/9020\/2318\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Decreto-Ley 9020\/1978<\/a> para la Provincia de Buenos Aires, cuyo art. 144, dice: \u201cEn caso de urgencia podr\u00e1 continuarse o iniciarse una escritura o acta en un cuaderno o cuadernos no habilitados, cuyas caracter\u00edsticas sean similares a los de actuaci\u00f3n protocolar. Producido el evento, el o los cuadernos deber\u00e1n ser presentados para su registro dentro de los tres (3) d\u00edas h\u00e1biles de la fecha del o los documentos\u201d.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a><\/sup>. ARMELLA, Cristina N., (comentario al art. 310), en Clusellas, G. (coord.), <em>C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n comentado, anotado y concordado. Modelos de redacci\u00f3n sugeridos<\/em>, t. 1, Buenos Aires, Astrea-FEN, 2015, p. 813.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a><\/sup>. D&#8217;ALESSIO, Carlos M., (comentario al art. 310), en Lorenzetti, R. L. (dir.), <em>C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n comentado<\/em>, Santa Fe, Rubinzal-Culzoni, 2015 (1\u00aa ed.), p. 213.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a><\/sup>. Ver COUTURE, Eduardo J., \u201cEl concepto de fe p\u00fablica. Introducci\u00f3n al estudio del derecho notarial\u201d, en <em>Revista del Notariado<\/em>, Buenos Aires, Colegio de Escribanos de la Capital Federal, separata del N\u00ba 546, 1947, p. 23. Couture recoge uno de los sentidos de la expresi\u00f3n. Pero la fe p\u00fablica es, a la vez, una de las potestades que el Estado le otorga al \u00f3rgano notarial en abstracto dentro de su funci\u00f3n; tal vez, la m\u00e1s distintiva. Y luego es el agente \u2013persona f\u00edsica concreta nombrada para ejercer dicha funci\u00f3n\u2013 el que da fe de determinado hecho o acto al momento de su instrumentaci\u00f3n; eso es, al narrarlo en el documento. De all\u00ed que puedan distinguirse diferentes aspectos de la fe p\u00fablica: 1) el atribuido al \u00f3rgano como una potestad, 2) el que ejercita el agente al momento de la daci\u00f3n de fe del hecho o acto que narra, y 3) el que le otorga una calidad al instrumento.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a><\/sup>. FIORINI, Bartolom\u00e9 A., \u201cActo administrativo e instrumento p\u00fablico. El m\u00e9todo constitucional\u201d, en <em>La Ley<\/em>, Buenos Aires, La Ley, t. 146, 1972, pp. 1019-1020.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a><\/sup>. AA. VV., (conclusiones de las XIII Jornadas Nacionales de Derecho Civil [Buenos Aires, 1991]), comisi\u00f3n N\u00ba 1 \u201cParte general: El documento notarial: su valor probatorio\u201d, punto 3.A; en <a href=\"http:\/\/jornadasderechocivil.jursoc.unlp.edu.ar\/ediciones-anteriores\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/jornadasderechocivil.jursoc.unlp.edu.ar\/ediciones-anteriores\/<\/a>; \u00faltima consulta: 17\/9\/2020.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a><\/sup>. Voto en minor\u00eda de la Dra. A\u00edda Kemelmajer de Carlucci en SC de Mendoza, Sala 1, 4\/7\/1984, \u201cP\u00e9rez, Rogelio H\u00e9ctor en juicio 55.650 \u2018P\u00e9rez Rogelio H\u00e9ctor c\/ Carmen Pe\u00f1a de Navarro p\/ ord. s\/ casaci\u00f3n\u2019\u201d, expte. 41407, ubicaci\u00f3n LS183-331 (<em>El Derecho<\/em>, t. 110, p. 516).<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a><\/sup>. BUSTAMANTE ALSINA, Jorge, (nota al fallo SC de Mendoza, Sala 1, 4\/7\/1984, \u201cP\u00e9rez, Rogelio H\u00e9ctor en juicio 55.650 \u2018P\u00e9rez Rogelio H\u00e9ctor c\/ Carmen Pe\u00f1a de Navarro p\/ ord. s\/ casaci\u00f3n\u2019\u201d, expte. 41407, ubicaci\u00f3n LS183-331), en <em>El Derecho<\/em>, Buenos Aires, UCA, t. 110, p. 516.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a><\/sup>. En cambio, como las escrituras p\u00fablicas, por lo com\u00fan, documentan actos bilaterales y recepticios, no podr\u00e1n objetarse en orden a la falsedad por declaraciones de testigos.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a><\/sup>. Voto del Dr. Santos Cifuentes, al que adhirieron sus colegas de sala, Dres. Agust\u00edn Dura\u00f1ona y Vedia y Jorge H. Alterini, en: CNCiv., Sala C, \u201cVil\u00e1n, Manuel c\/ Vanderbilt SA\u201d (<em>El Derecho<\/em>, t. 105, p. 279).<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a><\/sup>. CNCiv., Sala A, 7\/7\/1998, \u201cMasi\u00f1ani, Pedro c\/ Equipos y Controles SA y otro s\/ da\u00f1os y perjuicios\u201d y \u201cMasi\u00f1ani, Pedro c\/ Equipos y Controles SA s\/ cumplimiento de contrato\u201d (<em>Revista del Notariado<\/em>, N\u00ba 858, 1999, p. 268, en <a href=\"https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/biblioteca\/cgi-bin\/ESCRI\/ARTICULOS\/32880.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/biblioteca\/cgi-bin\/ESCRI\/ARTICULOS\/32880.pdf<\/a>; \u00faltima consulta: 24\/9\/2020).<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a><\/sup>. Dice D\u2019Alessio que \u201clas actas notariales revisten siempre el car\u00e1cter de instrumentos p\u00fablicos. En consecuencia, gozan de la eficacia probatoria que dimana de tal car\u00e1cter, tal como lo establece el art\u00edculo 296. La norma que se comenta no es m\u00e1s que una aplicaci\u00f3n pormenorizada de la regla general\u201d (D&#8217;ALESSIO, Carlos M., [comentario al art. 312], en Lorenzetti, Ricardo L. [dir.], <em>C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n comentado<\/em>, t. 2, Santa Fe, Rubinzal-Culzoni, 2015 [1\u00aa ed.], p. 220).<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a><\/sup>. \u201cPara los fil\u00f3sofos cl\u00e1sicos, la vista y el o\u00eddo son los sentidos superiores que proporcionan percepciones del mundo ricas en matices y complejidad. Adem\u00e1s, poseen un enorme valor cognitivo y al ser orientados hacia el objeto, ser\u00edan los encargados de proveernos de las refinadas experiencias propias de la dimensi\u00f3n est\u00e9tica del mundo. El tacto, el olfato y el gusto no ser\u00edan m\u00e1s que sentidos inferiores por estar m\u00e1s \u00edntimamente relacionados con lo instintivo y m\u00e1s orientados hacia el sujeto que al objeto; por lo tanto, no aportar\u00edan un conocimiento efectivo del mundo exterior\u201d (CASTRILL\u00d3N ALDANA, Alberto, \u201cMujeres, alimento y subjetividad\u201d, en S\u00e1nchez, Alejandro y otros [eds.], <em>Actualidad del sujeto. Genealog\u00edas, pr\u00e1cticas, conceptualizaciones<\/em>, Bogot\u00e1, Universidad del Rosario, 2009, pp. 178-179; en <a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/198160\/Alejandro_S%C3%A1nchez_M%C3%B3nica_Zuleta_Zandra_Pedraza_Franz_Hensel_eds_Actualidad_del_Sujeto_Conceptualizaciones_pr%C3%A1cticas_genealog%C3%ADas_Bogot%C3%A1_Universidad_del_Rosario_IESCO_Universidad_de_los_Andes_2010\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.academia.edu\/198160\/Alejandro_S%C3%A1nchez_M%C3%B3nica_Zuleta_Zandra_Pedraza_Franz_Hensel_eds_Actualidad_del_Sujeto_Conceptualizaciones_pr%C3%A1cticas_genealog%C3%ADas_Bogot%C3%A1_Universidad_del_Rosario_IESCO_Universidad_de_los_Andes_2010<\/a>; \u00faltima consulta 16\/9\/2020).<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a><\/sup>. Ver TRANCHINI, Marcela H., \u201cHechos y actos jur\u00eddicos en la realidad documental\u201d, en <em>Cuaderno de Apuntes Notariales<\/em>, La Plata, Fundaci\u00f3n Editora Notarial, N\u00ba 44, 2008.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a><\/sup>. D&#8217;ALESSIO, Carlos M., ob. cit. (nota 43), p. 221.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a><\/sup>. \u00cddem, pp. 220.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a><\/sup>. Ver AA. VV., (conclusiones de las XXVI Jornadas Nacionales de Derecho Civil [La Plata, 2017]), comisi\u00f3n N\u00ba 10 \u201cDerecho notarial. Innovaciones del C\u00f3digo respecto de instrumentos p\u00fablicos y privados\u201d, punto XII, inciso 1; en <a href=\"http:\/\/jornadasderechocivil.jursoc.unlp.edu.ar\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2017\/10\/COMISION-N%C2%B0-10.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/jornadasderechocivil.jursoc.unlp.edu.ar\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2017\/10\/COMISION-N%C2%B0-10.pdf<\/a>; \u00faltima consulta: 24\/9\/2020). En contra, cfr. Saucedo, Ricardo J., ob. cit. (nota 31), p. 14, para quien el art. 312 ha consagrado una soluci\u00f3n expresa que delimita de manera espec\u00edfica la eficacia de estos documentos, por lo cual no rige en el caso el art. 296, com\u00fan a todos los instrumentos p\u00fablicos.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a><\/sup>. AA. VV., (conclusiones de las XXVI Jornadas Nacionales de Derecho Civil [La Plata, 2017]), comisi\u00f3n N\u00ba 10 \u201cDerecho notarial. Innovaciones del C\u00f3digo respecto de instrumentos p\u00fablicos y privados\u201d, punto XII, inciso 2; en <a href=\"http:\/\/jornadasderechocivil.jursoc.unlp.edu.ar\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2017\/10\/COMISION-N%C2%B0-10.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/jornadasderechocivil.jursoc.unlp.edu.ar\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2017\/10\/COMISION-N%C2%B0-10.pdf<\/a>; \u00faltima consulta: 24\/9\/2020.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a><\/sup>. Mediante la aplicaci\u00f3n de las reglas de la sana cr\u00edtica, el magistrado utiliza los hechos debidamente probados para inferir aquellos que no han sido plenamente probados (COUTURE, Eduardo J., ob. cit. [nota 35], p. 65). Dice Carmen S. Magri que \u201ccorresponde distinguir el car\u00e1cter aut\u00e9ntico de los hechos contenidos en el acta, de su valoraci\u00f3n judicial, la que depender\u00e1 del \u00f3rgano jurisdiccional en funci\u00f3n de la totalidad de las pruebas rendidas, seg\u00fan sus libres convicciones a la luz del principio de la sana cr\u00edtica\u201d (MAGRI, Carmen S., \u201cActas: t\u00e9cnicas para manifestaciones escriturarias\u201d, en <em>Revista Notarial<\/em>, La Plata, Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires, N\u00ba 995, 2007, p. 219 [<em>N. del E.<\/em>: ver <a href=\"https:\/\/www.colegio-escribanos.org.ar\/biblioteca\/cgi-bin\/ESCRI\/ARTICULOS\/53702.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 29\/6\/2021]).<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a><\/sup>. AA. VV., (conclusiones de las XIII Jornadas Nacionales de Derecho Civil [Buenos Aires, 1991]), comisi\u00f3n N\u00ba 1 \u201cParte general: El documento notarial: su valor probatorio\u201d, punto 3.A; en <a href=\"http:\/\/jornadasderechocivil.jursoc.unlp.edu.ar\/ediciones-anteriores\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/jornadasderechocivil.jursoc.unlp.edu.ar\/ediciones-anteriores\/<\/a>; \u00faltima consulta: 17\/9\/2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><em>Doctrina<\/em>. Estudio de la validez y eficacia probatoria de las actas notariales cuya facci\u00f3n extraprotocolar es admitida por las legislaciones notariales locales. 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