{"id":10778,"date":"2021-07-12T15:04:27","date_gmt":"2021-07-12T18:04:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/?p=10778"},"modified":"2023-01-20T11:54:21","modified_gmt":"2023-01-20T14:54:21","slug":"legado-de-cosa-ajena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/index.php\/2021\/07\/legado-de-cosa-ajena\/","title":{"rendered":"Legado de cosa ajena"},"content":{"rendered":"<div style=\"width: 100%;\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/939-MIGUENS_700x467.jpg\" alt=\"\" width=\"100%\" \/><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"margin-left: 15px; background-color: #d1468b; color: #ffffff; padding: 10px;\">Autor: <strong>Alberto M. Miguens<\/strong><\/span><\/p>\n<div class=\"responsive-tabs\">\n<h2 class=\"tabtitle\">Resumen<\/h2>\n<div class=\"tabcontent\">\n\n<p style=\"background-color: #ffe1eb; padding: 10px;\">Se analiza el legado de cosa ajena a la luz de los antecedentes de derecho espa\u00f1ol y de derecho franc\u00e9s, y c\u00f3mo V\u00e9lez Sarsfield se inclin\u00f3 por el \u00faltimo. Fundamentos, ventajas y desventajas de la prohibici\u00f3n, razonabilidad, justicia y constitucionalidad. Su mantenimiento en el C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n.<\/p>\n\n<\/div><h2 class=\"tabtitle\">Palabras clave<\/h2>\n<div class=\"tabcontent\">\n\n<p style=\"background-color: #ffe1eb; padding: 10px;\">Legado de cosa ajena; prohibici\u00f3n y razonabilidad; normas indisponibles y reglamentarias; constitucionalidad.<\/p>\n\n<\/div><h2 class=\"tabtitle\">Acerca del autor<\/h2>\n<div class=\"tabcontent\">\n\n<div style=\"background-color: #ffe1eb; padding: 10px;\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4364\" src=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Miguens_BIO.jpg\" \/>Abogado por la Universidad Cat\u00f3lica Argentina.<br \/>\nEscribano de registro de la Ciudad de Buenos Aires.<br \/>\nPosee t\u00edtulos de posgrado en Derecho Notarial, Inmobiliario y Registral por la Universidad Notarial Argentina, y en Derecho Privado Patrimonial por la Universidad Austral.<br \/>\nEs autor de trabajos jur\u00eddicos, entre los que cabe destacar: \u201cTasas con sumo consumo\u201d, \u201cAplicaci\u00f3n de la Ley de Defensa del Consumidor a impuestos, tasas y contribuciones; vinculaci\u00f3n con la Ley 22.427 y con la funci\u00f3n notarial\u201d, \u201cPublicidad en la registraci\u00f3n accionaria\u201d, \u201cRegistraci\u00f3n de acciones nominativas no endosables. Anotaci\u00f3n mortis causae entre ascendientes, descendientes y c\u00f3nyuge. Art\u00edculo 3410 del C\u00f3digo Civil\u201d (Segundo Premio en el XVII Congreso Nacional de Derecho Registral) y \u201cLa sociedad del 985\u201d (Primer Premio en XXXI Jornadas Notariales Argentinas).<br \/>\nHa publicado comentarios a fallos y art\u00edculos de doctrina en la <em>Revista del Notariado<\/em>.<br \/>\nEs miembro del Instituto de Derecho Registral del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires.<\/div>\n\n<\/div><h2 class=\"tabtitle\">Fechas<\/h2>\n<div class=\"tabcontent\">\n\n<p style=\"background-color: #ffe1eb; padding: 10px;\"><strong>Recibido:<\/strong> 14\/5\/2020<br \/>\n<strong>Aceptado:<\/strong> 18\/6\/2020<br \/>\n<strong>Publicado online:<\/strong> 12\/7\/2021<\/p>\n<\/div><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"1-el-legado-en-el-antiguo-derecho-espanol\"><\/a><h2>1. El legado en el antiguo derecho espa\u00f1ol<\/h2>\n<p>Seg\u00fan el <em>Diccionario razonado de legislaci\u00f3n y jurisprudencia<\/em> del Dr. Joaqu\u00edn Escriche, la palabra <em>legado<\/em> antiguamente refer\u00eda a toda clase de disposici\u00f3n testamentaria; etimol\u00f3gicamente, derivaba de la locuci\u00f3n latina <em>a lege<\/em>, todo lo que el due\u00f1o y \u201clegislador de sus cosas\u201d mandaba que se hiciese de ellas despu\u00e9s de su muerte, pues su \u00faltima voluntad se consideraba \u201cley\u201d.<sup><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/sup> As\u00ed como lo convenido era ley para los contratantes, la \u00faltima voluntad lo era para los herederos. M\u00e1s tarde, la voz <em>legado<\/em> qued\u00f3 reducida a \u201cciertas especies de donaciones que se hacen en testamento \u00f3 en otro acto de \u00faltima voluntad\u201d; una especie de donaci\u00f3n que dej\u00f3 el difunto a favor de una o m\u00e1s personas, y que ha de dar el heredero.<sup><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Cuando hablamos de legado de cosa ajena lo circunscribimos a cosa precisa y determinada. El legado de cosa ajena indeterminada es considerado v\u00e1lido por todos. El art\u00edculo 3756 del <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil<\/a> (CC)<sup><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/sup> establece que el legado de cosa indeterminada comprendida en alg\u00fan g\u00e9nero o especie es v\u00e1lido \u201c<strong>aunque no haya cosa de ese g\u00e9nero o especie en la herencia<\/strong>\u201d; habr\u00e1n de ponerse de acuerdo heredero y legatario en la elecci\u00f3n de la cosa, si la mejor o la peor de su especie, o un t\u00e9rmino medio. As\u00ed, yo podr\u00eda legar a mi nieto un equipo de golf, de pesca o una bicicleta, aunque yo nunca hubiera jugado golf, pescado o tuviera bicicleta. Ser\u00eda rid\u00edculo que para poder legar algo el testador se viera obligado a adquirirlo.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed no se aplica el viejo art\u00edculo 3270 CC, que establece que \u201cNadie puede transmitir a otro sobre un objeto, un derecho mejor o m\u00e1s extenso que el que gozaba\u201d.<\/p>\n<p>Vale decir que \u2013en este trabajo\u2013 cuando nos referimos al legado de cosa ajena, nos circunscribimos a la <strong>cosa ajena cierta y determinada<\/strong>.<\/p>\n<p>En el derecho latino, reconocemos dos corrientes en lo que refiere a los legados de cosa ajena: la tradici\u00f3n espa\u00f1ola permit\u00eda dichos legados, y la francesa los prohib\u00eda. V\u00e9lez Sarsfield adopt\u00f3 la corriente francesa del art\u00edculo 1021,<sup><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/sup> prohibiendo el legado de cosa ajena, al cual declara inv\u00e1lido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"12-cosa-ajena-determinada-o-determinable-en-su-identidad\"><\/a><h3>1.2. Cosa ajena determinada o determinable en su identidad<\/h3>\n<p>Qui\u00e9n sea due\u00f1o de la cosa \u2013al momento de testar o al momento del fallecimiento del testador\u2013 es intrascendente. La identidad del due\u00f1o de la cosa podr\u00eda ser \u00fatil para determinar la cosa en su individualidad. Puedo legar, por ejemplo, el cuadro <em>El gallo<\/em>, del pintor Ra\u00fal Ramaug\u00e9, que tiene la t\u00eda Margarita sobre su chimenea, o bien el bronce <em>La loba<\/em>, de tal famoso escultor, que se expone en determinada galer\u00eda de arte. Poco importa que sea de propiedad del due\u00f1o de la galer\u00eda o que lo tenga en consignaci\u00f3n para su venta. Lo esencial del legado es la determinaci\u00f3n de la cosa legada.<\/p>\n<p>Bajo el t\u00edtulo \u201cCosas que pueden legarse\u201d, se\u00f1ala Escriche que podr\u00e1 el testador legar una o m\u00e1s cosas de su patrimonio, no solo las existentes sino tambi\u00e9n las futuras; no solo las cosas que posee actualmente sino tambi\u00e9n las de su heredero y \u201c<strong>aun las ajenas<\/strong>\u201d, obligando al heredero a que <strong>d\u00e9 de las suyas<\/strong>, <strong>o compre las de otro<\/strong> para el legatario, o le entregue su estimaci\u00f3n.<sup><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>En derecho antiguo, se consideraba que el heredero continuaba la persona del causante, y, en consecuencia, cuando se habla de legar cosa ajena, refer\u00edan a cosas de terceros, que no fueran del causante ni de su heredero.<\/p>\n<p>Escriche emparenta o vincula el legado de cosa ajena con el legado de hecho, que es la carga u obligaci\u00f3n que impone el testador al heredero de hacer tal o cual cosa (p. ej., levantar una tapia para cerrar el jard\u00edn de Felipe). Vender y comprar son hechos; y as\u00ed puede el testador legar a un tercero el derecho de obligar al heredero a que le venda una cosa que le conviene de la herencia, o a que compre una cosa que el legatario desea enajenar, o a que compre a un tercero una cosa para darla al legatario. Si nada se dice, a justo precio.<sup><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Legado de cosa ajena \u2013seg\u00fan Escriche\u2013<\/p>\n<blockquote><p>&#8230; es el que recae sobre bienes que no pertenecen al testador, sino \u00e1 un tercero. Si el testador hubiere legado una cosa que no es suya, debe comprarla el heredero para entregarla al legatario; y no queriendo venderla el due\u00f1o, \u00f3 pidiendo m\u00e1s de lo justo, cumplir\u00e1 el heredero con entregar al legatario la estimaci\u00f3n \u00f3 precio de ella \u00e1 juicio de peritos&#8230;<sup><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"2-el-codigo-de-velez-sarsfield\"><\/a><h2>2. El c\u00f3digo de V\u00e9lez Sarsfield<\/h2>\n<p>En el art\u00edculo 3752 <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CC<\/a>,<sup><a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a><\/sup> dice V\u00e9lez que el testador no puede legar sino sus propios bienes y que \u201ces de ning\u00fan valor\u201d todo legado de cosa ajena cierta y determinada. Mas, en el art\u00edculo 3754,<sup><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a><\/sup> se\u00f1ala que si el testador ordenare que se adquiriese una cosa ajena para darla a alguna persona, el heredero debe adquirirla y darla al legatario; que si el due\u00f1o no quisiera venderla o pidiera un precio excesivo, el heredero se libera dando al legatario el justo precio de la cosa. En la nota al art\u00edculo 3752, se\u00f1ala V\u00e9lez que los c\u00f3digos de Francia, N\u00e1poles, de Vaud y de Luisiana establecen lo mismo \u2013la invalidez del legado de cosa ajena\u2013, y que los de Austria y Holanda los declaran v\u00e1lidos.<sup><a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>La primera conclusi\u00f3n que podemos extraer de la existencia de diferentes soluciones para el mismo problema es que la adoptada constituye una mera opci\u00f3n de t\u00e9cnica legislativa. En modo alguno podemos considerarla una opci\u00f3n vinculada al orden p\u00fablico, a la moral y las buenas costumbres, o al bien com\u00fan. En la nota, V\u00e9lez fundamenta su opci\u00f3n por la invalidez en dos razones:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>1)<\/strong> Que siendo la donaci\u00f3n de cosa ajena nula, no hay raz\u00f3n para disponer lo contrario en los legados.<\/li>\n<li><strong>2)<\/strong> Que el legado de cosa ajena produce \u201cmil cuestiones\u201d relativas a determinar si el testador \u2013al momento de hacer el testamento\u2013 sab\u00eda que el bien legado era ajeno.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"21-analogia-con-la-donacion\"><\/a><h3>2.1. Analog\u00eda con la donaci\u00f3n<\/h3>\n<p>El art\u00edculo 1800 <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CC<\/a> refiere que \u201clas donaciones no pueden comprender sino los bienes presentes del donante, y si comprenden tambi\u00e9n bienes futuros, ser\u00e1n nulas a ese respecto\u201d. Al comparar la donaci\u00f3n con el legado, V\u00e9lez realiza \u2013en la nota al 3752\u2013 una analog\u00eda impropia o inadecuada. La donaci\u00f3n es \u2013era en el C\u00f3digo Civil\u2013 un contrato bilateral y real; no se perfecciona sino por la aceptaci\u00f3n del donatario y la entrega de la cosa. El legado \u2013por el contrario\u2013 constituye un acto de \u00faltima voluntad \u2013unilateral\u2013 diferido al momento de la muerte del testador; sujeto a la condici\u00f3n suspensiva de su fallecimiento. Aplicarles el mismo r\u00e9gimen no solo es inapropiado sino, adem\u00e1s, inconveniente.<\/p>\n<p>En la nota, el mismo V\u00e9lez Sarsfield explica la causa del impedimento:<\/p>\n<blockquote><p>Por el art\u00edculo queda prohibida la donaci\u00f3n de los bienes futuros, porque el donante no puede desprenderse de la propiedad de unos bienes que no tiene, ni hacer tradici\u00f3n de ellos.<sup><a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Complementa citando a Pothier \u2013en la nota al 1802\u2013, cuando dice:<\/p>\n<blockquote><p>&#8230; por esto han ordenado, que no se pudiese donar sino abandonando la posesi\u00f3n y propiedad de la cosa, priv\u00e1ndose de la facultad de disponer de ella de modo alguno&#8230;<sup><a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Con agudeza se\u00f1ala Lisandro Segovia, en su comentario al art\u00edculo 3752 CC:<\/p>\n<blockquote><p>Si esta analog\u00eda es decisiva, \u00bfpor qu\u00e9 la adquisici\u00f3n posterior de la cosa, hecha por el testador, no valida el legado, ya que seg\u00fan el art\u00edculo 1801,<sup><a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a><\/sup> el 1331 inciso 2\u00ba es estensivo \u00e1 las donaciones? [&#8230;] Seg\u00fan los principios generales de nuestro derecho, dice Demolombe, XXI, 681 bis,<sup><a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a><\/sup> la eficacia de la disposici\u00f3n, en lo que concierne \u00e1 las cosas sobre las que recae, se aprecia \u00fanicamente en el momento de la muerte del disponente. Y \u00e1 la verdad, as\u00ed como no basta ser due\u00f1o al tiempo de testar, si la propiedad se pierde antes de morir (arg. de los arts. 3805 y 3840 combinados); as\u00ed la adquisici\u00f3n posterior debe bastar.<sup><a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>El art\u00edculo 1330 CC, citado por Segovia, establece:<\/p>\n<blockquote><p>La nulidad de la venta de cosa ajena queda cubierta por la ratificaci\u00f3n que de ella hiciere el propietario. Queda tambi\u00e9n cubierta cuando el vendedor ulteriormente hubiese venido a ser sucesor universal o singular del propietario de la cosa vendida.<\/p><\/blockquote>\n<p>Otra diferencia entre la donaci\u00f3n y el legado es se\u00f1alada por V\u00e9lez en la nota al 3804, especificando que en la donaci\u00f3n, si el donatario falleciera sin aceptar la misma, la donaci\u00f3n<\/p>\n<blockquote><p>&#8230; queda sin efecto, porque la donaci\u00f3n, es un contrato que no subsiste sino por el concurso de dos voluntades legalmente manifestadas . Si al contrario, el legatario muere antes de haber hecho conocer su aceptaci\u00f3n, \u00e9l sin embargo trasmite \u00e1 sus herederos la cosa legada que hab\u00eda adquirido desde la muerte del testador, porque el legado no forma un contrato entre testador y legatario&#8230;<sup><a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"22-mil-cuestiones-la-voluntad-del-testador\"><\/a><h3>2.2. Mil cuestiones. La voluntad del testador<\/h3>\n<p>Con relaci\u00f3n al segundo argumento planteado por V\u00e9lez en la nota al art\u00edculo 3752, no dudamos de que el legado de cosa ajena pudiera generar mil cuestiones vinculadas con la prueba del conocimiento \u2013por parte del testador\u2013 relativa a si la cosa legada era propia o ajena. Pero ello \u2013a nuestro entender\u2013 no constituye motivo suficiente ni para prohibir el legado ni para invalidar una voluntad claramente expresada. A diferencia de lo que sucede en los contratos, cuando se abra la sucesi\u00f3n el testador no va a estar para defenderse y no podr\u00e1 explicar qu\u00e9 quiso decir al expresar su voluntad. Ello impone la necesidad de ser indulgente y estar por el <em>favor negotii<\/em>.<\/p>\n<p>Cuando el testador lega algo ajeno crey\u00e9ndolo propio, hay un error insalvable en el objeto del legado. La voluntad del testador est\u00e1 viciada, y, consecuentemente, su disposici\u00f3n es inv\u00e1lida. Pero el art\u00edculo 3754 valida el legado de cosa ajena si el testador expresamente \u201cordenare que se adquiriera una cosa ajena para darla a alguna persona\u201d. Para V\u00e9lez, no est\u00e1 mal legar cosa ajena; pero \u2013apart\u00e1ndose de los antecedentes\u2013 exige una instrucci\u00f3n expresa agravada para validarla, una manifestaci\u00f3n cuasi \u201csacramental\u201d del testador.<\/p>\n<p>Loable que el legislador opte por evitar las mil cuestiones que pudieran suscitarse sobre si el testador sab\u00eda o no que la cosa era ajena; mas ello no constituye raz\u00f3n v\u00e1lida suficiente para limitar la disposici\u00f3n de sus bienes. \u00bfPor qu\u00e9 motivo vamos a impedirle disponer cuando ciertamente conoce que la cosa legada no es de su propiedad? El mismo testamento podr\u00eda aclarar si la cosa legada es propia o ajena. Si la disposici\u00f3n es clara y est\u00e1 correctamente redactada \u2013si no genera dudas interpretativas\u2013, no deber\u00eda surgir ninguna de las mil cuestiones que V\u00e9lez pretende eludir. El mismo V\u00e9lez, en la nota al 3607,<sup><a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a><\/sup> refiere que el testamento<\/p>\n<blockquote><p>&#8230; no exije t\u00e9rminos precisos para manifestar la \u00faltima voluntad [&#8230;] Los t\u00e9rminos empleados por el testador por incorrectos \u00e9 irregulares que ellos sean, desde que el acto indique <strong>lo que \u00e9l hab\u00eda querido<\/strong> que se hiciese despu\u00e9s de su muerte de todo \u00f3 parte de sus bienes, ser\u00eda un testamento v\u00e1lido&#8230;<sup><a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Validar la \u00faltima voluntad de la persona claramente expresada es parte del respeto que la ley debe al derecho constitucional de propiedad y del respeto a la autonom\u00eda de la voluntad de la persona; atributo vinculado \u00edntimamente con el principio natural de libertad. As\u00ed lo refiere Alberto Bianchi, cuando se\u00f1ala:<\/p>\n<blockquote><p>&#8230; el contrato est\u00e1 indisolublemente ligado a la vida humana misma. Esta afirmaci\u00f3n no es exagerada y cobra sentido cuando tenemos en cuenta [que] el contrato es una de las manifestaciones m\u00e1s ricas y fruct\u00edferas de la autonom\u00eda de la voluntad, que es uno de los principales atributos de la persona humana.<sup><a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>En la medida en que la autonom\u00eda de la voluntad del testador no altere el orden p\u00fablico, la moral y las buenas costumbres, y no perjudique a terceros, la ley no deber\u00eda coartar la libre disposici\u00f3n del patrimonio del testador. Cuando una persona lega una cosa determinada sabiendo que es ajena, la \u00fanica interpretaci\u00f3n razonable que cabe realizar es que pretende adquirirla o que se est\u00e1 instruyendo al heredero (o al albacea) para que la adquiera. No es razonable que la ley exija una manifestaci\u00f3n expresa cuasi sacramental ordenando hacerlo.<\/p>\n<p>Por otra parte, nadie se toma el trabajo de realizar un legado con la intenci\u00f3n de que sea invalidado o de que sea considerado ineficaz. El testamento es, tal vez, el acto jur\u00eddico m\u00e1s serio y trascendente en la vida de una persona. Quien lega cosa ajena sabe que no podr\u00eda pretender que se la obtenga de manera il\u00edcita. La \u00fanica interpretaci\u00f3n razonable de un legado de cosa ajena \u2013cuando no hay error en el objeto\u2013 presume e implica una t\u00e1cita instrucci\u00f3n para que la cosa sea adquirida l\u00edcitamente para ser entregada al legatario.<\/p>\n<p>Eso mismo dice Demolombe. Cuando el testador lega la cosa desconociendo que es ajena, debemos presumir que su voluntad probable hubiera sido no legar esa cosa. Por el contrario, si legare cosa ajena sabi\u00e9ndolo, debemos presumir que el testador \u201cha hecho una disposici\u00f3n seria y eficaz\u201d y que ha entendido imponer a su heredero la obligaci\u00f3n de procurar al legatario la cosa ajena que le ha legado.<sup><a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Interpretamos que el legado de cosa ajena no deber\u00eda ser inv\u00e1lido per se y que solo devendr\u00eda inv\u00e1lido en el supuesto en que hubiera un error sobre la propiedad de la cosa. El art\u00edculo 3754 CC deber\u00eda ser una norma supletoria, que vendr\u00eda a complementar la voluntad del testador cuando esta estuviera expresada de manera incompleta. Aclarar\u00eda que deber\u00e1 ser el heredero (o el albacea) quien deba adquirir la cosa a su due\u00f1o y negociar con \u00e9l (y no el legatario).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"3-antiguos-juristas-espanoles-y-americanos\"><\/a><h2>3. Antiguos juristas espa\u00f1oles y americanos<\/h2>\n<p>Los antiguos juristas franceses, antecesores o coet\u00e1neos a V\u00e9lez, han sido exhaustivamente estudiados por la doctrina nacional de la \u00e9poca; y sus teor\u00edas fueron ampliamente difundidas, analizadas y discutidas. Pareciera \u2013no obstante\u2013 que no se ha hecho el mismo esfuerzo con los autores espa\u00f1oles y americanos, y, en este tema en particular, resulta importante analizar las Partidas de Alfonso El Sabio. Sin realizar un an\u00e1lisis profundo y exhaustivo, analizaremos las opiniones de Escriche, <em>El \u00c1lvarez<\/em>, Eduardo Acevedo, Florencio Garc\u00eda Goyena y Andr\u00e9s Bello.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"31-las-partidas-de-alfonso\"><\/a><h3>3.1. Las Partidas de Alfonso<\/h3>\n<p>En la nota al 3751 CC,<sup><a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a><\/sup> V\u00e9lez cita como antecedente las leyes 10, 12 y 13 del t\u00edtulo 9\u00ba de la Sexta Partida de Alfonso X de Castilla, \u201cel Sabio\u201d, y, en la nota al 3754,<sup><a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a><\/sup> refiere a las leyes 37 y 38 del mismo cuerpo.<\/p>\n<p>La ley 10 refiere que el testador puede hacer mandas \u2013legados\u2013 de cosas suyas como de las cosas que establece para sus herederos. Y contin\u00faa: si el hacedor del testamento mandase cosa ajena de otro, sabiendo que no es suya ni de su heredero, deber\u00e1 el heredero comprarla y darla a quien fuese destinada; mas si el testador creyese que era suya y fuese ajena, entonces el heredero no debe comprarla ni dar el valor de ella.<sup><a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Contin\u00faa la partida se\u00f1alando que, para saber si el testador era consciente de que la cosa era ajena al momento de testar, es menester que el legatario lo pruebe.<sup><a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a><\/sup> Y luego, al igual que V\u00e9lez, se\u00f1ala la ley de partidas que si por ventura el heredero no pudiese comprar la cosa, o si le pidieren un precio excesivo, el heredero debe dar al legatario el valor que estimaren.<sup><a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Lo mismo repite en otros t\u00e9rminos la ley 37, a la que refiere la nota del art\u00edculo 3754 CC.<\/p>\n<p>Siguiendo este razonamiento, aclara V\u00e9lez que si el legatario hubiere adquirido la cosa de su due\u00f1o antes de otorgado el testamento, la sucesi\u00f3n deber\u00e1 compensar al legatario lo pagado por la cosa, a precio equitativo. Si la voluntad del testador era la de favorecer al legatario, la norma pretende que el beneficiario no pierda el favor con el que el testador quer\u00eda privilegiarlo.<\/p>\n<p>No debemos soslayar que no se explica la distinci\u00f3n de momentos que realiza la norma. El art\u00edculo refiere que el precio de la cosa se debe al legatario si este la adquiri\u00f3 antes de otorgado el testamento. Nada dice sobre la eventual adquisici\u00f3n con posterioridad al otorgamiento del testamento, o, incluso, una vez fallecido el testador y abierta la sucesi\u00f3n. En dichos supuestos, \u00bfse debe o no el valor al legatario? Debemos tener en consideraci\u00f3n que el contenido del testamento puede ser conocido por el legatario desde el momento mismo de otorgarse, o enterarse muy posteriormente.<\/p>\n<p>A pesar de lo dicho, el art\u00edculo 3752 CC \u2013excediendo el 1021 franc\u00e9s\u2013 determina que el legado es inv\u00e1lido, aun en caso de que el testador supiera que la cosa era ajena, si no formaliza en el testamento una expresa instrucci\u00f3n para que el heredero la adquiera. Por la norma de V\u00e9lez, agravando su antecesora, el legado de cosa ajena ser\u00eda inv\u00e1lido incluso en el supuesto de que el testador adquiriese la cosa luego de testar. V\u00e9lez Sarsfield \u2013uno de los juristas m\u00e1s l\u00facidos que dio la rep\u00fablica\u2013 se equivoca. Extralimitando su facultad de reglamentar los derechos, invade la esfera propia del derecho constitucional de propiedad. Tan sagrado como la propiedad privada, avanza incluso sobre el principio de la autonom\u00eda de la voluntad de la persona.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"32-escriche\"><\/a><h3>3.2. Escriche<\/h3>\n<p>Si bien la validez del legado de cosa ajena parece contraria al principio de que nadie puede disponer sino de sus bienes (\u201c<em>Nemo plus iuris in alium transferre potest quam ipse habet<\/em>\u201d), acertadamente sostiene Escriche que la facultad de legar cosa ajena <strong>no causa perjuicio alguno al due\u00f1o de la cosa<\/strong>, pues que no liga sino al heredero con la obligaci\u00f3n de satisfacer el legado en especie o en estimaci\u00f3n; y, de cualquier modo que el heredero haga el pago, \u201c<strong>siempre toma el precio del patrimonio del difunto<\/strong>, de suerte que aun cuando el testador lega cosas ajenas, <strong>no dispone sino en realidad de lo suyo<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>Concluye que el legado de cosa ajena constituye, en el fondo, la imposici\u00f3n de <strong>una obligaci\u00f3n alternativa<\/strong>, de adquirir el bien para d\u00e1rselo al heredero o, en caso de imposibilidad, de entregar el valor de la cosa.<sup><a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"33-el-alvarez\"><\/a><h3>3.3. El \u00c1lvarez<\/h3>\n<p>Don Jos\u00e9 Mar\u00eda \u00c1lvarez, en su tradicional obra de recopilaci\u00f3n <em>Instituciones de derecho real de Castilla y de Indias<\/em> \u2013conocida popularmente como <em>El \u00c1lvarez<\/em>\u2013, bajo el t\u00edtulo XX \u201cDe los legados\u201d, hab\u00eda se\u00f1alado los mismos principios surgidos de Las Siete Partidas de Alfonso X y de la Nov\u00edsima Recopilaci\u00f3n de las Leyes de Espa\u00f1a. Refiere <em>El \u00c1lvarez<\/em> que<\/p>\n<blockquote><p>Puede el testador legar no solo sus cosas, y las de su heredero, sino tambi\u00e9n las ajenas; y en este caso tiene obligaci\u00f3n el heredero de comprar de su due\u00f1o la cosa legada y entregarla al legatario, y si el due\u00f1o no la quisiere vender, estimaci\u00f3n.<sup><a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Contin\u00faa luego:<\/p>\n<blockquote><p>Pero todo esto se entiende, en el caso de que el testador supiese que la cosa que legaba era ajena; pues si cre\u00eda que era suya, a nada est\u00e1 obligado el heredero, pues hay presunci\u00f3n fundada de que no hubiera hecho el legado, si hubiese sabido que la cosa no era suya [&#8230;] De esta regla se escept\u00faa el caso de que el testador hiciese alg\u00fan legado de cosa ajena a su mujer, o a alg\u00fan pariente, pues entonces se presume que en todo caso se la quiso legar.<sup><a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"34-eduardo-acevedo\"><\/a><h3>3.4. Eduardo Acevedo<\/h3>\n<p>Es interesante c\u00f3mo enfoca el tema el proyecto de c\u00f3digo civil de la Rep\u00fablica Oriental del Uruguay del Dr. Eduardo Acevedo \u2013recordando que junto con V\u00e9lez Sarsfield fueron coautores del c\u00f3digo de Comercio para la Provincia de Buenos Aires, adoptado luego como C\u00f3digo de Comercio de la Rep\u00fablica Argentina\u2013. El art\u00edculo 978 se\u00f1ala que es nulo el legado de cosa ajena, a no ser que el testador supiera que era ajena, y el heredero tendr\u00e1 que adquirirla al due\u00f1o para entregarla al legatario.<sup><a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a><\/sup> Vale decir que Acevedo sigue la l\u00ednea espa\u00f1ola, validando el legado de cosa ajena.<\/p>\n<p>Siguiendo dicho razonamiento, refiere tambi\u00e9n en los art\u00edculos 980 y 981 que el <strong>legado de cosa parcialmente ajena<\/strong> ser\u00e1 v\u00e1lido por la parte que tiene el testador, a no ser que resulte la voluntad del testador de legar la cosa entera. Si la cosa ajena, al momento de testar, es del testador al fallecer, ser\u00e1 v\u00e1lido el legado. En definitiva, lo importante es <strong>desentra\u00f1ar la voluntad real del testador<\/strong>.<sup><a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"35-concordancias-de-garcia-goyena\"><\/a><h3>3.5. Concordancias de Garc\u00eda Goyena<\/h3>\n<p>En un brillante comentario al art\u00edculo 679 del C\u00f3digo Civil espa\u00f1ol, el Dr. Florencio Garc\u00eda Goyena, en sus <em>Concordancias&#8230;<\/em>, luego de se\u00f1alar los c\u00f3digos que permiten el legado de cosa ajena y los que lo proh\u00edben \u2013los mismos a los que refiere V\u00e9lez Sarsfield en la nota\u2013, manifiesta:<\/p>\n<blockquote><p>No puede negarse que el art\u00edculo Franc\u00e9s es sencillo y corta dudas y pleitos, sobre probar que el testador sab\u00eda \u00f3 ignoraba que la cosa era agena; <strong>\u00bfpero es justo?<\/strong> [&#8230;] es evidente que el testador quiso favorecer al legatario, y esto <strong>es posible, honesto y f\u00e1cil de conseguir<\/strong>, comprando el heredero la cosa \u00e1 su due\u00f1o, \u00f3 dando su estimaci\u00f3n [&#8230;] Esto es lo que <strong>natural y forzosamente quiso el testador; \u00f3 debe presumirse<\/strong> contra todas las reglas de la recta interpretaci\u00f3n <strong>que no quiso nada<\/strong>, y que se propuso convertir en burla y derisi\u00f3n<sup><a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a><\/sup> el acto m\u00e1s serio y terrible de la vida.- Basta decir contra el art\u00edculo 1021 Franc\u00e9s<sup><a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a><\/sup> que arroja <strong>la absurda \u00e9 injust\u00edsima consecuencia<\/strong>, seg\u00fan sus comentadores Rogron y Dufour, que el testador no puede legar la cosa de su heredero, y <strong>este se enriquecer\u00e1 \u00e1 costa del legatario contra la espresa voluntad del mismo \u00e1 quien representa<\/strong>, y por quien tanto ha sido favorecido.- El art\u00edculo 814 Sardo, respetando los s\u00f3lidos fundamentos del Derecho Romano, previene las dudas y pleitos sobre la prueba de este modo: \u00abEl legado de cosa ajena es nulo [&#8230;] si no se ha espresado en el testamento que el testador, sabia que la cosa pertenecia \u00e1 otro; en este caso el heredero tendr\u00e1 la eleccion de adquirirla para entregarla al legatario, \u00f3 de pagarle su estimaci\u00f3n: sin embargo, el legado ser\u00e1 v\u00e1lido, si la cosa, agena al tiempo del testamento, era propiedad del testador al tiempo de su muerte\u00bb.- En nuestro art\u00edculo no se ha adoptado <strong>el rigorismo sobre la necesidad de espresarse en el testamento la ciencia del testador<\/strong>, porque puede haber otras pruebas de esto que su declaracion denunciativa \u00f3 enunciativas, y al Juez toca la apreciaci\u00f3n de los hechos.<sup><a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"36-andres-bello\"><\/a><h3>3.6. Andr\u00e9s Bello<\/h3>\n<p>El C\u00f3digo Civil chileno \u2013redactado por Andr\u00e9s Bello\u2013 trata el tema, y tampoco coincide con la soluci\u00f3n de V\u00e9lez Sarsfield. Bajo el t\u00edtulo \u201cDe las asignaciones testamentarias\u201d, y espec\u00edficamente del legado de cosa ajena, refiere:<\/p>\n<blockquote><p>1106. Podr\u00e1 ordenar el testador que se adquiera una especie ajena para darla a alguna persona \u00f3 para emplearla en alg\u00fan objeto de beneficencia; i si el asignatario \u00e1 quien se impone esta obligaci\u00f3n no pudiere cumplirla porque el due\u00f1o de la especie rehusa enajenarla \u00f3 pide por ella un precio escesivo, el dicho asignatario ser\u00e1 solo obligado \u00e1 dar en dinero el justo precio de la especie.- I, si la especie ajena legada hubiere sido antes adquirida por el legatario \u00f3 para el objeto de beneficencia, no se deber\u00e1 el precio, sino en cuanto la adquisici\u00f3n hubiere sido \u00e1 t\u00edtulo oneroso i \u00e1 precio equitativo.<\/p>\n<p>1107. El legado de especie que no es del testador, \u00f3 del asignatario<sup><a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a><\/sup> \u00e1 quien se impone la obligaci\u00f3n de darla, es nulo; \u00e1 menos que en el testamento aparezca que el testador sabia que la cosa no era suya \u00f3 del dicho asignatario; \u00f3 \u00e1 menos de legarse la cosa ajena \u00e1 un descendiente \u00f3 ascendiente lej\u00edtimo del testador \u00f3 \u00e1 su c\u00f3nyuje; pues en estos casos se proceder\u00e1 como en el del inciso 1\u00ba del art\u00edculo precedente.<\/p>\n<p>1108. Si la cosa ajena legada pas\u00f3 antes de la muerte del testador al dominio de \u00e9ste \u00f3 del asignatario \u00e1 quien se hab\u00eda impuesto la obligacion de darla, se deber\u00e1 el legado.<sup><a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"4-enfoque-constitucional-norma-indisponible-o-supletoria-derecho-de-propiedad\"><\/a><h2>4. Enfoque constitucional. Norma indisponible o supletoria. Derecho de propiedad<\/h2>\n<p>Sabido es que los derechos \u2013incluso los de jerarqu\u00eda constitucional\u2013 no son absolutos y que dependen de la reglamentaci\u00f3n que de ellos realice el legislador, en t\u00e9rminos del art\u00edculo 14 de la <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/0-4999\/804\/norma.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Constituci\u00f3n Nacional<\/a> (CN o Carta Magna).<sup><a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a><\/sup> Pero ello no autoriza al legislador a establecer trabas injustificadas a la libre disposici\u00f3n de la propiedad (reconocida, entre otros, por el art. 17 de la Carta Magna<sup><a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a><\/sup>) que excedan la razonabilidad, seg\u00fan lo refieren los art\u00edculos 19 y 28.<sup><a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Se\u00f1ala Mar\u00eda Ang\u00e9lica Gelli, en el comentario sobre la libertad de contratar establecida por el art\u00edculo 14 CN, que<\/p>\n<blockquote><p>&#8230; las normas indisponibles del C\u00f3digo y de las leyes especiales prevalecen sobre la autonom\u00eda de la voluntad, pero esta est\u00e1 por encima de las normas supletorias de la ley especial y de las del C\u00f3digo.<sup><a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Los art\u00edculos 12 y 962 del <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Civil y Comercial<\/a> (CCyC) se\u00f1alan que<\/p>\n<blockquote><p>Art\u00edculo 12: <em>Orden p\u00fablico. Fraude a la ley<\/em>. Las convenciones particulares no pueden dejar sin efecto las leyes en cuya observancia est\u00e1 interesado el orden p\u00fablico.<\/p>\n<p>Art\u00edculo 962: <em>Car\u00e1cter de las normas legales<\/em>. Las normas legales relativas a los contratos son supletorias de la voluntad de las partes, a menos que de su modo de expresi\u00f3n, de su contenido o de su contexto, resulte su car\u00e1cter indisponible.<\/p><\/blockquote>\n<p>Si la voluntad particular no puede dejar sin efecto las normas en cuya observancia est\u00e9 interesado el orden p\u00fablico, cabe interpretar \u2013<em>a contrario sensu\u2013<\/em> que puede dejar sin efecto aquellas en las que no lo est\u00e1, aquellas que no sean indisponibles. A ello refiere el art\u00edculo 965 CCyC, al establecer que \u201clos derechos resultantes de los contratos integran el derecho de propiedad del contratante\u201d. La citada norma refleja reiterada jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Naci\u00f3n, iniciada con el precedente \u201cBourdie\u201d, de 1925, donde se dijo:<\/p>\n<blockquote><p>El t\u00e9rmino \u201cpropiedad\u201d [&#8230;] comprende [&#8230;] \u201c<strong>todos los intereses apreciables que un hombre puede poseer<\/strong> fuera de s\u00ed mismo, fuera de su vida y de su libertad\u201d. Todo derecho que tenga un valor reconocido como tal por la ley, sea que se origine en las relaciones de derecho privado sea que nazca de actos administrativos [&#8230;], a condici\u00f3n de que su titular disponga de una acci\u00f3n contra cualquiera que intente interrumpirlo en su goce [&#8230;], integra el concepto constitucional de \u201cpropiedad\u201d.<sup><a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>No se visualiza raz\u00f3n alguna que interese al orden p\u00fablico prohibir los legados de cosa ajena. Si bien la ley refiere a la autonom\u00eda de la voluntad en el \u00e1mbito de los contratos, las mismas consideraciones son extensivas a los testamentos, toda vez que la norma est\u00e1 enfocada b\u00e1sicamente a la autonom\u00eda de la voluntad en relaci\u00f3n con el patrimonio de la persona. De la misma forma deber\u00eda aplicarse a la voluntad del testador el principio de conservaci\u00f3n del acto, establecido por el art\u00edculo 1066 <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCyC<\/a>.<sup><a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a><\/sup> Por ello, el nuevo CCyC modifica el criterio de V\u00e9lez Sarsfield relativo a las condiciones y cargos prohibidos en los testamentos y legados, declarando que el legado es v\u00e1lido cuando est\u00e1 sujeto a un cargo o condici\u00f3n prohibido (art. 2468<sup><a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a><\/sup>), cuando en el anterior r\u00e9gimen dejaba sin efecto el legado mismo, en t\u00e9rminos del art\u00edculo 3608 <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CC<\/a>.<sup><a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Surge de los fundamentos del anteproyecto:<\/p>\n<blockquote><p>Se invierte la soluci\u00f3n relativa a la condici\u00f3n y cargo prohibidos, en tanto <strong>no es razonable sancionar al beneficiario<\/strong> porque el testador impuso como condici\u00f3n o cargo un hecho imposible, ilegal o inmoral.<sup><a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Si esa es la suerte que sigue una condici\u00f3n ilegal \u2013prohibida o inmoral\u2013 o imposible, no se entiende que deba seguirse un criterio m\u00e1s severo en el legado de cosa ajena, que puede considerarse como un legado alternativo o sujeto a la t\u00e1cita condici\u00f3n de que se adquiera el bien a su due\u00f1o o se entregue el valor al beneficiario. Ninguno de estos supuestos implica una ilegalidad, inmoralidad o una costumbre reprobada. Si bien la f\u00f3rmula utilizada en el 3752 <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=109481\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CC<\/a> (\u201ces de ning\u00fan valor todo legado de cosa ajena\u201d) pareciera indicar que refiere a una norma indisponible, la nota del legislador<sup><a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a><\/sup> y su contexto permiten interpretar que es una norma meramente supletoria, reglamentaria, no esencial. La misma ley valida el legado de cosa ajena cuando est\u00e1 expresamente formulada la instrucci\u00f3n de adquirir la cosa en t\u00e9rminos del 3754 CC.<\/p>\n<p>Esa misma interpretaci\u00f3n ha realizado la justicia francesa, seg\u00fan nota al art\u00edculo 1021 del c\u00f3digo civil franc\u00e9s, que dice:<\/p>\n<blockquote><p>En el art\u00edculo 1021 no est\u00e1 interesado el orden p\u00fablico, ni las buenas costumbres; es l\u00edcita la cl\u00e1usula penal impuesta al heredero destinada a asegurar la ejecuci\u00f3n de un legado de cosa ajena.<sup><a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Similar interpretaci\u00f3n hace la justicia nacional en torno al art\u00edculo 3752 CC: \u201cLa norma del art. 3752 del C\u00f3d. Civil no puede ser aplicada de oficio; hace falta una petici\u00f3n concreta de los supuestos perjudicados\u201d.<sup><a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>En definitiva, la autonom\u00eda de la voluntad \u2013como derecho de rango constitucional\u2013 solo deber\u00eda ceder frente a normas indisponibles, de orden p\u00fablico, nunca frente a normas supletorias. Surge as\u00ed de los fundamentos del anteproyecto de c\u00f3digo unificado:<\/p>\n<blockquote><p>Es interesante se\u00f1alar la funci\u00f3n del derecho supletorio como modelo. En materia contractual, por ejemplo, <strong>se describen reglas que pueden ser dejadas de lado por las partes<\/strong>, pero que cumplen una funci\u00f3n de aportar una gu\u00eda que, si es seguida, disminuye los costos de transacci\u00f3n y la litigiosidad.<sup><a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Entrando a las reglas de interpretaci\u00f3n, se se\u00f1ala en los fundamentos:<\/p>\n<blockquote><p>&#8230; conforme con la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Naci\u00f3n, en cuanto afirma que la interpretaci\u00f3n debe partir de las palabras de la ley, pero <strong>debe ser arm\u00f3nica<\/strong>, conformando una norma con el contenido de las dem\u00e1s, pues sus distintas partes forman <strong>una unidad coherente<\/strong> y que, en la inteligencia de sus cl\u00e1usulas, debe cuidarse de <strong>no alterar el equilibrio del conjunto<\/strong>.<sup><a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"41-la-autonomia-de-la-voluntad-y-la-libertad-poder-reglamentario-del-congreso\"><\/a><h3>4.1. La autonom\u00eda de la voluntad y la libertad. Poder reglamentario del Congreso<\/h3>\n<p>Se\u00f1ala Mar\u00eda Ang\u00e9lica Gelli que la fuente del art\u00edculo 19 <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/anexos\/0-4999\/804\/norma.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CN<\/a> son los art\u00edculos 4 y 5 de la <a href=\"https:\/\/www.conseil-constitutionnel.fr\/es\/declaracion-de-los-derechos-del-hombre-y-del-ciudadano-de-1789\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Declaraci\u00f3n de los Derechos del Hombre y el Ciudadano<\/a><sup><a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a><\/sup> y que<\/p>\n<blockquote><p>&#8230; las normas francesas definieron <strong>la libertad<\/strong> como el poder de hacer todo lo que no da\u00f1e a terceros; estableciendo que el ejercicio de los derechos naturales de cada hombre no tienen otro l\u00edmite que los que aseguran a los dem\u00e1s miembros de la sociedad el goce de \u00e9stos mismos derechos, y dispusieron que <strong>la ley no tiene el derecho de prohibir m\u00e1s que las acciones perjudiciales a la sociedad<\/strong>.<sup><a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Se\u00f1ala Gelli que en nuestro derecho, adem\u00e1s del da\u00f1o a terceros, se incorpor\u00f3 como valladar a la libertad, que las normas no ofendan al orden y la moral p\u00fablica. Consideramos que el hecho de legar cosa ajena, entendiendo por tal \u2013como lo hace Goyena\u2013 un legado alternativo, en modo alguno puede afectar a terceros u ofender al orden y la moral p\u00fablica.<\/p>\n<p>Complementando la interpretaci\u00f3n del art\u00edculo 14, el art\u00edculo 28 de la Carta Magna refiere que \u201clos principios, garant\u00edas y derechos reconocidos en los anteriores art\u00edculos, no podr\u00e1n ser alterados por las leyes que reglamenten su ejercicio\u201d. A pesar de que los derechos constitucionales no son absolutos, la capacidad reglamentaria del Estado en general, y del Congreso de la Naci\u00f3n en particular, no es ilimitada. Las leyes reglamentarias no pueden \u201calterar\u201d los derechos constitucionales, los cuales no pueden padecer una afectaci\u00f3n sustantiva que los desnaturalice.<\/p>\n<p>El l\u00edmite del poder reglamentario se encuentra en el principio de razonabilidad, pues, al decir de Gelli, \u201cla irrazonabilidad constituye una especie de inconstitucionalidad\u201d.<sup><a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a><\/sup> Se debe analizar la proporcionalidad de la norma en funci\u00f3n de los fines perseguidos.<\/p>\n<p>Sabemos que la razonabilidad es un concepto dif\u00edcil de definir. Por ello, algunos autores prefieren delimitarla por su negativa, la irrazonabilidad. Se\u00f1ala A\u00edda Kemelmajer, en su ensayo \u201cRazonabilidad y contrataci\u00f3n privada\u201d, que<\/p>\n<blockquote><p>Ocurre como con la dignidad; es dif\u00edcil decirnos qu\u00e9 es; en cambio, hay coincidencia en lo que se califica como indigno. Desde esta perspectiva, lo irrazonable es lo absurdo, lo que produce consecuencias inaceptables o intolerables, lo rid\u00edculo, inapropiado, insensato, inaceptable racionalmente.<sup><a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Es que la defensa de la autonom\u00eda de la voluntad \u2013cuando esta no afecta el orden p\u00fablico y cuando respeta el deber gen\u00e9rico de no da\u00f1ar\u2013, no es otra cosa que el respeto del ejercicio de la libertad a la que refiere el pre\u00e1mbulo de la Carta Magna, cuando se\u00f1ala entre sus fines \u201casegurar los beneficios de la libertad\u201d, y cuando refiere que \u201clas acciones privadas de los hombres que de ning\u00fan modo ofendan al orden y a la moral p\u00fablica, ni perjudiquen a un tercero, est\u00e1n [&#8230;] exentas de la autoridad de los magistrados\u201d en t\u00e9rminos del art\u00edculo 19.<\/p>\n<p>Consecuencia directa e inevitable de la tutela de la propiedad privada es el apuntalamiento de la libre disposici\u00f3n material y jur\u00eddica que reconoce la CN al propietario sobre los bienes que integran su patrimonio, por actos entre vivos o mortis causa.<\/p>\n<p>Como se\u00f1ala Rudolf von Ihering:<\/p>\n<blockquote><p>El origen hist\u00f3rico y la justificaci\u00f3n moral de la propiedad es el trabajo, no solo el trabajo material de los brazos, sino el de la inteligencia y el talento; y no reconocemos solamente al obrero, sino tambi\u00e9n a su heredero, un derecho al producto de su trabajo, es decir, que encontramos en el derecho de sucesi\u00f3n una consecuencia necesaria e imprescindible del principio de la propiedad. As\u00ed, sostenemos que tan permitido debe serle al obrero el guardarse lo que ha ganado, como el de dejarlo a cualquiera en vida o para despu\u00e9s de muerto.<sup><a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"42-afectacion-del-orden-publico-perjuicio-a-terceros\"><\/a><h3>4.2. Afectaci\u00f3n del orden p\u00fablico. Perjuicio a terceros<\/h3>\n<p>Prohibir el legado de cosa ajena, echando por tierra la voluntad expresada por el testador de favorecer al legatario, no solo atenta contra la libre disposici\u00f3n de sus bienes y su derecho constitucional de usar y disponer de su propiedad, sino que constituye, adem\u00e1s, una forma cuasi inmoral de enriquecer al heredero (a costa o) en perjuicio del legatario. Una sutil forma de enriquecimiento sin causa, o con una causa aparentemente l\u00edcita, pero inmoral a la luz de la raz\u00f3n natural. En la nota al art\u00edculo 499 CC, se\u00f1ala V\u00e9lez, como causa de las obligaciones, los principios de la raz\u00f3n natural, el deber de no da\u00f1ar y el deber de no enriquecerse con perjuicio de otro, como hechos generadores de las obligaciones de reparar y de restituir, respectivamente.<\/p>\n<p>El heredero deber\u00eda estar sujeto a la voluntad del testador como a la ley misma. En la medida en que esta no avance sobre la leg\u00edtima, el heredero deber\u00eda adquirir la cosa y entregarla al legatario. En el sistema de V\u00e9lez, ello constituir\u00eda una obligaci\u00f3n natural en t\u00e9rminos del art\u00edculo 515 CC. En el <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCyC<\/a>, el art\u00edculo 2 establece que la ley debe interpretarse teniendo en cuenta sus palabras, su finalidad, leyes an\u00e1logas y los <strong>principios y valores jur\u00eddicos<\/strong>.<sup><a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\">[55]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Los fundamentos del anteproyecto son claros al diferenciar el derecho de la ley. La ley es una de las fuentes del derecho, mas no la \u00fanica. Invocando la autoridad de la Corte Suprema de Justicia en cuanto a que la interpretaci\u00f3n debe ser arm\u00f3nica, cuidando no alterar el equilibrio del conjunto, se\u00f1alan:<\/p>\n<blockquote><p>Tambi\u00e9n deben tenerse en cuenta los conceptos jur\u00eddicos indeterminados que surgen de <strong>principios y valores<\/strong>, los cuales no s\u00f3lo tienen un car\u00e1cter supletorio, sino que <strong>son normas de integraci\u00f3n y control axiol\u00f3gico<\/strong>.<sup><a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Como bien se\u00f1ala Escriche, el legado de cosa ajena nunca podr\u00eda perjudicar al due\u00f1o de la cosa, que siempre cuenta con la facultad de negarse a venderla. Por el contrario, legar cosa ajena \u2013instruyendo t\u00e1citamente al heredero para que adquiera la cosa\u2013 podr\u00eda constituir una forma de beneficiar al legatario y, simult\u00e1neamente, beneficiar al propietario de la cosa.<\/p>\n<p>Si el testador conociera que el due\u00f1o quiere vender la cosa y no encuentra quien pague lo (mucho) que pide, el legado de cosa ajena podr\u00eda constituir una sutil manera de satisfacer la \u201cnecesidad\u201d del due\u00f1o sin herir su orgullo, beneficiando tambi\u00e9n al legatario. Ser\u00eda lo que se conoce bajo la f\u00f3rmula \u201c<em>win win<\/em>\u201d, donde ambos \u2013due\u00f1o y legatario\u2013 ganan; ambos se benefician con el mismo legado. No debe verse, pues, el legado de cosa ajena como una fuente de perjuicios.<\/p>\n<p>Preguntamos: \u00bfcu\u00e1l es el inter\u00e9s del Estado \u2013del orden p\u00fablico y del bien com\u00fan que este debe proteger\u2013 en invalidar el acto particular de disposici\u00f3n del testador? No encontramos fundamento alguno. No alcanza, frente a la \u201cabsurda \u00e9 injust\u00edsima consecuencia\u201d<sup><a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a><\/sup>) con alegar mil posibles eventuales cuestiones que pudieran surgir.<\/p>\n<p>El CC invalida el legado incluso en la hip\u00f3tesis de que el testador, luego de testar, adquiera la cosa. Un inaceptable exceso reglamentarista, que atenta contra el m\u00e1s b\u00e1sico principio de razonabilidad, lindando con el absurdo y la insensatez.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"5-legados-de-beneficencia\"><\/a><h2>5. Legados de beneficencia<\/h2>\n<p>Es esclarecedora la norma de Andr\u00e9s Bello, en el C\u00f3digo Civil chileno, cuando refiere a los legados de beneficencia. Ah\u00ed uno alcanza a apreciar la verdadera dimensi\u00f3n del tema.<\/p>\n<p>Cuando dejamos de pensar en el legado del abuelo al nieto, en el equipo de pesca o de golf, y aplicamos el legado de cosa ajena a una persona de fortuna que quisiera legar un inmueble determinado a alguna instituci\u00f3n de bien p\u00fablico, o legar una gran extensi\u00f3n de campo para constituir una reserva natural, o cualquiera otra cosa que pudiera ser un beneficio para la comunidad, ser\u00eda descabellado anular el legado argumentando que la cosa es ajena. No se puede dudar de que la intenci\u00f3n del testador es beneficiar al legatario \u2013sea este un particular, el Estado o un organizaci\u00f3n no gubernamental de bien p\u00fablico\u2013, que se adquiera la cosa l\u00edcitamente y se la destine al objeto de su \u00faltima voluntad. Sostener que el testador nada quiso al legar cosa ajena omitiendo la f\u00f3rmula cuasi-sacramental carece de seriedad.<\/p>\n<p>Por ello, cabe aplaudir la inteligente salida de Andr\u00e9s Bello:<\/p>\n<blockquote><p>I, si la especie ajena legada hubiere sido antes adquirida por el legatario \u00f3 para el objeto de beneficencia, no se deber\u00e1 el precio, sino en cuanto la adquisici\u00f3n hubiere sido \u00e1 t\u00edtulo oneroso i \u00e1 precio equitativo.<sup><a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"6-los-tiempos-en-los-proyectos-personales\"><\/a><h2>6. Los tiempos en los proyectos personales<\/h2>\n<p>No todo en la vida es autom\u00e1tico e instant\u00e1neo. Normalmente, el fil\u00e1ntropo benefactor adquirir\u00eda la cosa para donarla o legarla. Pero desde que toma la decisi\u00f3n de destinar parte de su fortuna hasta que analiza el proyecto y lo ejecuta, puede transcurrir mucho tiempo. Como nadie tiene la vida comprada, resulta una alternativa aceptable \u2013si bien no perfecta\u2013 otorgar un testamento, expresando su voluntad de legar la cosa ajena. Si nada sucediera, obtenido el objetivo propuesto, es razonable que el legado pierda validez. Si en el \u00ednterin ocurriese la fatalidad, el legado garantizar\u00eda se cumpla su voluntad.<\/p>\n<p>Muchas de las grandes universidades, hospitales y museos del mundo han sido el fruto de donaciones y legados. Basta pensar en la universidad de Harvard, en Boston, constituida en 1639 en base a un legado de su fundador, el cl\u00e9rigo John Harvard, o la universidad de Stanford, en California, Estados Unidos de Norteam\u00e9rica, fundada en 1889 en base a la donaci\u00f3n de un magnate de los ferrocarriles. Producto de la liberalidad, y \u2013vale decirlo\u2013 de pol\u00edticas de fomento a la educaci\u00f3n y a las obras de bien p\u00fablico.<\/p>\n<p>En los pa\u00edses civilizados, en lugar de inventar trabas y de mirar las fortunas bajo la lupa de la sospecha de lavado de dinero o corrupci\u00f3n, o con ojo recaudador, las donaciones y legados de bien p\u00fablico son fomentados y bienvenidos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"7-codigo-unificado\"><\/a><h2>7. C\u00f3digo unificado<\/h2>\n<p>El c\u00f3digo de V\u00e9lez, como vimos, dedicaba tan solo tres art\u00edculos a los legados de cosa ajena (del 3752 al 3754), que podr\u00edamos reducir a dos si consideramos que el 3753 CC se mete en el tema vinculado y conexo de las cosas parcialmente ajenas y en el legado de gananciales, que exceden al tema mismo.<\/p>\n<p>El <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCyC<\/a> no abunda mucho m\u00e1s. Dedica al tema dos art\u00edculos, 2507 y 2508, que deber\u00edamos reducir al primero, ya que el \u00faltimo refiere al tema complejo de legados parcialmente ajenos. El primero \u2013que ahora nos interesa\u2013 consta de tres p\u00e1rrafos. Si bien ha modificado en parte el cuadro de situaci\u00f3n ideado por V\u00e9lez Sarsfield, mantiene la prohibici\u00f3n gen\u00e9rica del legado de cosa ajena. As\u00ed, refiere:<\/p>\n<blockquote><p>Art\u00edculo 2507. <em>Legado de cosa ajena<\/em>. El legado de cosa ajena no es v\u00e1lido, pero se convalida con la posterior adquisici\u00f3n de ella por el testador.<br \/>\nEl legado de cosa ajena es v\u00e1lido si el testador impone al heredero la obligaci\u00f3n de adquirirla para transmitirla al legatario o a pagar a \u00e9ste su justo precio si no puede obtenerla en condiciones equitativas.<br \/>\nSi la cosa legada ha sido adquirida por el legatario antes de la apertura de la sucesi\u00f3n, se le debe su precio equitativo. El legado queda sin efecto si la adquisici\u00f3n es gratuita.<\/p><\/blockquote>\n<p>Lamentablemente el legado de cosa ajena sigue estando prohibido, a pesar de una redacci\u00f3n m\u00e1s cuidada del nuevo c\u00f3digo. Cabe apreciar, no obstante, cambios positivos en el nuevo r\u00e9gimen. Primeramente destaca el hecho de que quede convalidado el legado cuando la cosa sea adquirida por el testador, en concordancia con el art\u00edculo 1885 CCyC.<sup><a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a><\/sup> Por otra parte \u2013como ya se\u00f1al\u00e1ramos\u2013, en el nuevo r\u00e9gimen las condiciones y cargos imposibles o il\u00edcitos que se impongan al legado no anulan la disposici\u00f3n sino solo la condici\u00f3n o cargo (art. 2468 CCyC).<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, vemos que el plazo para que el legatario o beneficiario adquiera la cosa y se mantenga el legado, en lugar de partir del momento de testar \u2013como lo refer\u00eda el segundo p\u00e1rrafo del viejo art\u00edculo 3754\u2013, ahora se extiende al momento de la apertura de la sucesi\u00f3n \u2013muerte del testador\u2013 (art. 2507, \u00faltimo p\u00e1rrafo).<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, lamentamos que se insista en la prohibici\u00f3n del legado de cosa ajena; y, de <em>lege ferenda<\/em>, se propicia su eliminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"71-efectos-y-consecuencias-de-la-prohibicion\"><\/a><h3>7.1. Efectos y consecuencias de la prohibici\u00f3n<\/h3>\n<p>Queda por analizar el alcance de la prohibici\u00f3n. Hasta tanto se modifique la ley, el sentido com\u00fan manda incluir en los legados de cosa ajena la instrucci\u00f3n sacramental al heredero para que adquiera la cosa.<\/p>\n<p>Nadie mejor que V\u00e9lez Sarsfield para interpretar el pensamiento de V\u00e9lez Sarsfield. En la causa sobre \u201cnulidades absolutas y relativas de los actos jur\u00eddicos\u201d, se\u00f1ala V\u00e9lez que<\/p>\n<blockquote><p><strong>Prohibir y anular no son sin\u00f3nimos en el derecho<\/strong>. Privar<sup><a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a><\/sup> un acto es ordenar no hacerlo. Anular es obrar sobre lo que ha sido hecho contra las formas prescriptas [&#8230;] <strong>hay actos prohibidos que no son nulos<\/strong> [&#8230;] hay actos declarados nulos, aun cuando no sean positivamente prohibidos.<sup><a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\">[61]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Se\u00f1ala V\u00e9lez Sarsfield que no alcanza con prohibir sino que es preciso, adem\u00e1s, \u201c<strong>irritar<\/strong>\u201d expresamente el acto para anularlo; que las prohibiciones toman su fuerza irritante de su car\u00e1cter, de su fin, de la intenci\u00f3n del legislador, del orden p\u00fablico.<sup><a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\">[62]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>No obstante, frente a un legado de cosa ajena que no instruya expresamente al heredero a adquirir la cosa, cabe preguntarse \u00bfqu\u00e9 tipo de ineficacia genera la omisi\u00f3n?<\/p>\n<ul>\n<li><strong>I.<\/strong> \u00bfDebe considerarse nulo dicho legado? \u00bfEl juez podr\u00eda declarar la nulidad de oficio en t\u00e9rminos del art\u00edculo 387 CCyC?<\/li>\n<li><strong>II.<\/strong> \u00bfConfiere facultad al heredero para oponerse al legado? (oponible solo por quien tuviera leg\u00edtimo inter\u00e9s en t\u00e9rminos del art. 388 CCyC).<br \/>\n<strong>a)<\/strong> Si el heredero no se opone, \u00bfdeber\u00e1 considerarse confirmado el legado (v\u00e1lido)?<br \/>\n<strong>b)<\/strong> Si el heredero se opusiera, \u00bfdebe considerarse el legado como no escrito?<\/li>\n<\/ul>\n<p>No dudamos de que la prohibici\u00f3n constituye un exceso reglamentario, una extralimitaci\u00f3n del legislador, que la convierte en una norma \u2013a nuestro juicio\u2013 inconstitucional.<\/p>\n<p>Cabe considerar el alcance de la funci\u00f3n del juez en el sucesorio. En principio, la labor del magistrado en la sucesi\u00f3n inicia por analizar la validez formal del testamento. En su caso, frente a impugnaciones de los interesados, deber\u00e1 resolver sobre la validez sustancial (arts. 2338 y 2339 CCyC).<\/p>\n<p>Para resolver el conflicto \u2013como adelant\u00e1ramos\u2013, deber\u00eda tenerse en cuenta que la autonom\u00eda de la voluntad expresada en un testamento es la misma que la de los contratos, o tal vez mayor, teniendo en cuenta que hay una sola parte, due\u00f1a de su \u00fanico patrimonio. Ser\u00eda razonable aplicarle a la voluntad del testador un r\u00e9gimen interpretativo an\u00e1logo y similar al que se aplica a los contratos, adecu\u00e1ndolo a las circunstancias.<\/p>\n<p>Aplicando el art\u00edculo 960 CCyC, primeramente concluir\u00edamos que los jueces no pueden modificar lo estatuido por el testador sino cuando lo autoriza la ley. El juez nunca podr\u00eda declarar la invalidez de oficio, salvo que considerara que \u201cse afecta <strong>de modo manifiesto<\/strong> el orden p\u00fablico\u201d. Si entendi\u00e9ramos que solo puede hacerlo a pedido de parte, debi\u00e9ramos considerar parte a herederos y legatarios.<\/p>\n<p>Por el art\u00edculo 961 CCyC, el testamento debe interpretarse y ejecutarse de buena fe. Esto obliga no solo a lo expresado en \u00e9l \u201csino a todas las consecuencias que puedan considerarse comprendidas\u201d en \u00e9l \u2013lo expl\u00edcito y lo impl\u00edcito\u2013, con los alcances con que \u201c<strong>razonablemente<\/strong>\u201d (se) habr\u00eda obligado el testador.<\/p>\n<p>Kemelmajer vincula el principio de razonabilidad en la interpretaci\u00f3n con otros principios b\u00e1sicos, como el de buena fe y el de (no) abuso del derecho, de mesura y de proporcionalidad, el principio de apariencia y el de diligencia. Sobre el particular refiere:<\/p>\n<blockquote><p>Quiz\u00e1s sea cierto que, desde esta perspectiva amplia, la razonabilidad pierde autonom\u00eda conceptual y se acerca m\u00e1s a otras nociones como la buena fe, la diligencia, la equidad, la proporcionalidad, la confianza, la proscripci\u00f3n del abuso, pero tambi\u00e9n podr\u00eda decirse que es una noci\u00f3n que las engloba, sin anular a ninguna de ellas [&#8230;] De all\u00ed que el CCyC las mencione a todas, compartiendo la frase que dice \u201cninguna noci\u00f3n fundamental es concebible aisladamente de las dem\u00e1s\u201d.<sup><a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\">[63]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Cuando una persona lega cosa ajena \u2013sabiendo que no es suya\u2013 es razonable interpretar que existe una t\u00e1cita instrucci\u00f3n al heredero de adquirir la cosa para entregarla al legatario o de entregarle su valor. Esa es la consecuencia que debe considerarse razonablemente comprendida en el legado de cosa ajena, no otra.<\/p>\n<p>El art\u00edculo 2470 <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCyC<\/a> refiere que<\/p>\n<blockquote><p>Las disposiciones testamentarias deben interpretarse adecu\u00e1ndolas a la <strong>voluntad real del causante<\/strong> seg\u00fan el contexto total del acto [&#8230;] Se aplican, en cuanto sean compatibles, las dem\u00e1s reglas de interpretaci\u00f3n de los contratos.<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"8-conclusion\"><\/a><h2>8. Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>Es claro que el orden p\u00fablico no se ve irritado cuando se lega cosa ajena. Es una norma destinada a evitar conflictos y allanar la prueba mediante presunciones. No est\u00e1n en juego el orden p\u00fablico, el bien com\u00fan, la moral y las buenas costumbres, ni un eventual da\u00f1o a terceros. No constituye m\u00e1s que una <strong>simple presunci\u00f3n probatoria<\/strong>, sin alcance sustancial. La puja entre los art\u00edculos 2507 y 2470 del C\u00f3digo Civil y Comercial debe resolverse, sin hesitaci\u00f3n, a favor del \u00faltimo.<\/p>\n<p>La prohibici\u00f3n de legar cosa ajena \u2013en la forma que est\u00e1 redactada\u2013 atenta contra la libre disposici\u00f3n del derecho de propiedad y de autonom\u00eda de la voluntad, violando el orden p\u00fablico constitucional.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"9-miscelaneas-bienes-en-condominio-o-en-comunidad\"><\/a><h2>9. Miscel\u00e1neas. Bienes en condominio o en comunidad<\/h2>\n<p>Vinculado al legado de cosa ajena est\u00e1 el tema del legado de bienes en condominio, al que refiere el art\u00edculo 2508 <a href=\"http:\/\/servicios.infoleg.gob.ar\/infolegInternet\/verNorma.do?id=235975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CCyC<\/a>, que actualiza el trascendental tema del legado de bienes en comunidad del viejo art\u00edculo 3753 CC, entre los que debemos incluir y considerar el complejo y arduo tema del \u201clegado de gananciales\u201d; mucho m\u00e1s \u00e1spero que el legado de cosa ajena, y que merece un tratamiento especial, que dejamos para mejor oportunidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"10-bibliografia\"><\/a><h2>10. Bibliograf\u00eda<\/h2>\n<p class=\"francesa\">ACEVEDO, Eduardo, <em>Proyecto de un c\u00f3digo civil para el Estado Oriental del Uruguay<\/em>, Montevideo, Imprenta de La Constituci\u00f3n, 1852.<\/p>\n<p class=\"francesa\">\u00c1LVAREZ, Jos\u00e9 M., <em>Instituciones de derecho real de Castilla e Indias<\/em>, t. 2, Guatemala, Imprenta de L. Luna Editor, 1854 (2\u00aa ed.).<\/p>\n<p class=\"francesa\">BELLO, Andr\u00e9s, <em>C\u00f3digo Civil de la Rep\u00fablica de Chile<\/em>, Santiago, Imprenta Nacional, 1856.<\/p>\n<p class=\"francesa\">BIANCHI, Alberto B., en \u201cLa protecci\u00f3n constitucional del contrato (un r\u00e9gimen bipolar)\u201d, en Tob\u00edas, Jos\u00e9 W. (dir.), <em>Estudios sobre contratos en homenaje al acad\u00e9mico Jorge Horacio Alterini<\/em>, Buenos Aires, La Ley, 2020.<\/p>\n<p class=\"francesa\">DEMOLOMBE, Charles, <em>Trait\u00e9 des donations entre-vifs et des testaments<\/em>, t. 4, v. 21, Par\u00eds, 1864.<\/p>\n<p class=\"francesa\">ESCRICHE, Joaqu\u00edn, <em>Diccionario razonado de legislaci\u00f3n y jurisprudencia<\/em>, t. 3, Madrid, Imprenta de Eduardo Cuesta, 1875 (ed. reformada y aumentada).<\/p>\n<p class=\"francesa\">GARC\u00cdA GOYENA, Florencio, <em>Concordancias, motivos y comentarios del C\u00f3digo Civil espa\u00f1ol<\/em>, t. 2, Madrid, Imprenta de la Sociedad Tipogr\u00e1fico-Editorial, 1852.<\/p>\n<p class=\"francesa\">GELLI, Mar\u00eda A., <em>Constituci\u00f3n de la Naci\u00f3n argentina comentada y concordada<\/em>, Buenos Aires, La Ley, 2005, (3\u00aa ed. act. y ampl.).<\/p>\n<p class=\"francesa\">IHERING, Rudolf von, <em>La lucha por el derecho<\/em>, Buenos Aires, Fabi\u00e1n J. Di Pl\u00e1cido Editor, 1998 (traducci\u00f3n de Adolfo Posada).<\/p>\n<p class=\"francesa\">KEMELMAJER DE CARLUCCI, A\u00edda, \u201cRazonabilidad y contrataci\u00f3n privada\u201d, en Tob\u00edas, Jos\u00e9 W. (dir.), <em>Estudios sobre contratos en homenaje al acad\u00e9mico Jorge Horacio Alterini<\/em>, Buenos Aires, La Ley, 2020.<\/p>\n<p class=\"francesa\">LORENZETTI, Ricardo L. y otros, <em>Fundamentos del anteproyecto de c\u00f3digo civil y comercial de la Naci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p class=\"francesa\">SEGOVIA, Lisandro, [comentario al art. 3754 {seg\u00fan numeraci\u00f3n corrida del autor}], en <em>El C\u00f3digo Civil de la Rep\u00fablica Argentina (copia de la edici\u00f3n oficial \u00edntegra) con su esplicaci\u00f3n y cr\u00edtica bajo la forma de notas<\/em>, t. 2, Buenos Aires, Imprenta de Pablo E. Coni Editor, 1881.<\/p>\n<p class=\"francesa\">V\u00c9LEZ SARSFIELD, Dalmacio, \u201cCausa de D. Miguel Azcu\u00e9naga con Da. Vicenta Costa. [Sobre nulidades absolutas y relativas en los actos jur\u00eddicos. 1840]\u201d, en <em>Escritos jur\u00eddicos<\/em>, Buenos Aires, Abeledo-Perrot, 1971, (colecci\u00f3n \u201cTextos y documentos para la historia del derecho argentino\u201d, dirigida por el Instituto de Historia del Derecho Ricardo Levene, v. 11).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Jurisprudencia citada:<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"francesa\">CSJN, 16\/12\/1925, \u201cDon Pedro Emilio Bourdie contra la Municipalidad de la Capital, sobre devoluci\u00f3n de sumas de dinero\u201d (<em>Fallos<\/em>, 145:307).<\/p>\n<p class=\"francesa\">CNCiv., Sala F, 1\/11\/1976, \u201cGarc\u00eda Cueto, Pablo C., s\/ sucesi\u00f3n\u201d (<em>La Ley<\/em>, t. 1977-D, p. 711).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a class=\"mwm-aal-item\" name=\"notas\"><\/a><h2>Notas<\/h2>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a><\/sup>. ESCRICHE, Joaqu\u00edn, <em>Diccionario razonado de legislaci\u00f3n y jurisprudencia<\/em>, t. 3, Madrid, Imprenta de Eduardo Cuesta, 1875 (ed. reformada y aumentada), p. 842. [<em>N. del E.<\/em>: ver tomo completo <a href=\"https:\/\/catalog.hathitrust.org\/Record\/002241565\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a><\/sup>. Ib\u00eddem.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a><\/sup>. [<em>N. del E.<\/em>: los hiperv\u00ednculos a textos normativos dirigen siempre a fuente oficial; \u00faltima consulta: 17\/6\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a><\/sup>. Art. 1021 del C\u00f3digo Civil franc\u00e9s: \u201c<em>Lorsque le testateur aura l\u00e9gu\u00e9 la chose d\u2019autrui, le legs sera nul, soit que le testateur ait connu ou non qu\u2019elle ne lui appartenait pas<\/em>\u201d (<em>Code Civil<\/em>, Paris, Editions Dalloz, 2012). [<em>N. de. E.<\/em>: el lector podr\u00e1 cfr. <a href=\"https:\/\/www.legifrance.gouv.fr\/codes\/section_lc\/LEGITEXT000006070721\/LEGISCTA000006150551?etatTexte=VIGUEUR&amp;etatTexte=VIGUEUR_DIFF#LEGISCTA000006150551\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a> el texto vigente, seg\u00fan Ley 2006-728 del 23\/6\/2006; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a><\/sup>. Escriche, Joaqu\u00edn, ob. cit. (nota 1), p. 844.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a><\/sup>. \u00cddem, p. 846.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a><\/sup>. \u00cddem, p. 847.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a><\/sup>. Art. 3752 CC: \u201cEl testador no puede legar sino sus propios bienes. Es de ning\u00fan valor todo legado de cosa ajena cierta y determinada, sepa o no el testador que no es suya, aunque despu\u00e9s adquiriese la propiedad de ella\u201d.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a><\/sup>. Art. 3754 CC: \u201cSi el testador ordenare que se adquiera una cosa ajena para darla a alguna persona, el heredero debe adquirirla y darla al legatario; pero si no pudiese adquirirla porque el due\u00f1o de la cosa rehusare enajenarla, o pidiese por ella un precio excesivo, el heredero estar\u00e1 solo obligado a dar en dinero el justo precio de la cosa.- Si la cosa ajena legada hubiese sido adquirida por el legatario, antes del testamento, no se deber\u00e1 su precio sino cuando la adquisici\u00f3n hubiese sido a t\u00edtulo oneroso, y a precio equitativo\u201d.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a><\/sup>. En la nota al 3752 CC, V\u00c9LEZ refiere: \u201cC\u00f3d. Franc\u00e9s, art. 1021; Napolitano, 975; de Vaud, 636; de Luisiana, 1632. El C\u00f3d. de Austria, art. 657 y el de Holanda, 1013, los declaran v\u00e1lidos si el testador sab\u00eda que era agena la cosa que legaba. En contra del art\u00edculo, L. 10, T\u00edt. 9, Part. 6\u00aa. Instit., lib. 2, t\u00edt. 20, \u00a7 4. Pothier, Pand, t. 2, p. 294, n\u00fam. 216. Para sostener nuestro art\u00edculo basta decir que las donaciones de cosas agenas son de ning\u00fan valor. \u00bfPor qu\u00e9 disponer lo contrario en los testamentos? El legado de cosa agena es un legado ilusorio, si el testador sabe que la cosa no es suya; si lo ignoraba, hay un error sustancial en el acto. V\u00e9ase Marcad\u00e9, sobre el art. 1021. La esperiencia demostr\u00f3 que siguiendo el Derecho Romano, nac\u00edan mil cuestiones sobre si el testador sab\u00eda \u00f3 no que era agena la cosa legada. Demante, t. 4, n\u00fam. 166 bis, desde el \u00a7 1 al 6. La disposici\u00f3n del art\u00edculo no se aplica \u00e1 los legados de cantidades, de cosas indeterminadas, de cosas gen\u00e9ricas \u00f3 legados alternativos. V\u00e9ase Vazeille, art. 1021, n\u00fam. 9\u201d. [<em>N. del E.<\/em><em>:<\/em> ver <a href=\"https:\/\/archive.org\/stream\/notasdelcdigoci00argegoog#page\/n235\/mode\/2up\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a> {p. 239}; fuente: V\u00e9lez Sarsfield, Dalmacio, <em>Notas del C\u00f3digo Civil de la Rep\u00fablica Argentina<\/em>, Buenos Aires, Pablo E. Coni Editor, 1872; edici\u00f3n digitalizada por Google; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a><\/sup>. Nota al art. 1800 CC. [<em>N. del E.<\/em><em>:<\/em> ver nota completa <a href=\"https:\/\/archive.org\/stream\/notasdelcdigoci00argegoog#page\/n102\/mode\/2up\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a> {p. 107}; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a><\/sup>. Ib\u00eddem.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a><\/sup>. Hoy art. 1799 CC: \u201cLas cosas que pueden ser vendidas pueden ser donadas\u201d.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a><\/sup>. DEMOLOMBE, Charles, <em>Trait\u00e9 des donations entre-vifs et des testaments<\/em>, t. 4, v. 21, Par\u00eds, 1864, \u00a7681 bis, p. 615. Demolombe refiere que no importa si al momento de testar era propietario, si deviniera serlo posteriormente. Se\u00f1ala que Zachariae ense\u00f1a la opini\u00f3n contraria, que dice que los principios generales de nuestro derecho (franc\u00e9s) no admiten la regla catoniana, de la que resulta que es el momento del deceso el que se debe examinar para determinar si el testamento es o no susceptible de ejecuci\u00f3n. [<em>N. del E.<\/em>: ver <a href=\"https:\/\/books.google.com.ar\/books?id=eR_yu9GbV00C\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a> {pp. 580-581}; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a><\/sup>. SEGOVIA, Lisandro, [comentario al art. 3754 {seg\u00fan numeraci\u00f3n corrida del autor}], en <em>El C\u00f3digo Civil de la Rep\u00fablica Argentina (copia de la edici\u00f3n oficial \u00edntegra) con su esplicaci\u00f3n y cr\u00edtica bajo la forma de notas<\/em>, t. 2, Buenos Aires, Imprenta de Pablo E. Coni Editor, 1881, p. 620, nota 4. [<em>N. del E.<\/em>: ver <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra\/el-codigo-civil-de-la-republica-argentina--copia-de-la-ed-oficial-integra-con-su-explicacion-y-critica-bajo-la-forma-de-notas-hechas-por-lisandro-segovia-tomo-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a><\/sup>. [<em>N. del E.<\/em><em>:<\/em> ver nota completa <a href=\"https:\/\/archive.org\/stream\/notasdelcdigoci00argegoog#page\/n238\/mode\/2up\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a> {p. 243}; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a><\/sup>. Art. 3607 CC: \u201cEl testamento es un acto escrito, celebrado con las solemnidades de la ley, por el cual una persona dispone de todo o parte de sus bienes para despu\u00e9s de su muerte\u201d.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a><\/sup>. [<em>N. del E.<\/em><em>:<\/em> ver nota completa <a href=\"https:\/\/archive.org\/stream\/notasdelcdigoci00argegoog#page\/n223\/mode\/2up\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a> {p. 226}; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a><\/sup>. BIANCHI, Alberto B., en \u201cLa protecci\u00f3n constitucional del contrato (un r\u00e9gimen bipolar)\u201d, en Tob\u00edas, Jos\u00e9 W. (dir.), <em>Estudios sobre contratos en homenaje al acad\u00e9mico Jorge Horacio Alterini<\/em>, Buenos Aires, La Ley, 2020, pp. 3 y ss.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a><\/sup>. Ver DEMOLOMBE, Charles, ob. cit. (nota 14), \u00a7679, pp. 612-613: \u201c<em>Mais, lorsqu\u2019il l\u2019a su, lorsque c\u2019est en connaissance de cause qu\u2019il a l\u00e9gu\u00e9 la chose d\u2019autrui, et que cette preuve est faite, contre l\u2019h\u00e9ritier, par le l\u00e9gataire auquel le fardeau en est impos\u00e9, cette objection tombe! et ce qui s\u2019\u00e9l\u00e8ve alors, c\u2019est la pr\u00e9somption toute contraire, que le testateur a voulu faire una disposition s\u00e9rieuse et efficace, et que, en cons\u00e9quence, il a entendu imposer \u00e0 son h\u00e9ritier l\u2019obligation de procurer au l\u00e9gataire la chose d\u00b4autrui, qu\u2019il lui a sciemment l\u00e9gu\u00e9e<\/em>\u201d. [<em>N. del E.<\/em>: ver <a href=\"https:\/\/books.google.com.ar\/books?id=eR_yu9GbV00C\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a> {pp. 578-579}; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a><\/sup>. [<em>N. del E.<\/em><em>:<\/em> ver nota completa <a href=\"https:\/\/archive.org\/stream\/notasdelcdigoci00argegoog#page\/n234\/mode\/2up\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a> {p. 239}; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a><\/sup>. [<em>N. del E.<\/em><em>:<\/em> ver nota completa <a href=\"https:\/\/archive.org\/stream\/notasdelcdigoci00argegoog#page\/n234\/mode\/2up\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a> {p. 239}; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a><\/sup>. \u201cE dezimos, que el testador puede fazer mandas, tambien de las cosas suyas, como de las de aquel que establesce por su heredero. E porende tenudo es el heredero, de dar, e de pagar las cosas que assi dexasse, o mandasse, aquel que lo establescio; quier sean suyas del heredero, quier del testador. Otrosi dezimos, que si el fazedor del testamento mandasse cosa agena a otri, sabiendo que non era suya, nin de su heredero, tenudo es el heredero de la comprar, e de darla a quien fue mandada. Mas si el testador, a la sazon que la mando, cuydasse que era suya, e fuesse agena; estonce el heredero non es tenudo de la comprar, nin de darle la estimaci\u00f3n della\u201d. [<em>N. del E.<\/em>: ver <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra\/las-siete-partidas--4\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a> {pp. 137-139}; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a><\/sup>. \u201cE para saber la verdad, si el testador sabia que aquella cosa era agena quando la mando, ha menester, que aquel a quien es fecha la manda, que lo prueue\u201d.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a><\/sup>. Aclara la partida que el valor debe ser estimado por dos hombres \u201cbuenos\u201d: \u201cE si por auentura non la pudiere auer por compra, o le demandassen por ella mayor precio de lo que vale, estonce el heredero deuele dar tanto por ella, a aquel a quien fue mandada, quanto apreciaren dos omes buenos&#8230;\u201d.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a><\/sup>. ESCRICHE, Joaqu\u00edn, ob. cit. (nota 1). [<em>N. del E.<\/em>: ver tomo completo <a href=\"https:\/\/catalog.hathitrust.org\/Record\/002241565\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a><\/sup>. \u00c1LVAREZ, Jos\u00e9 M., <em>Instituciones de derecho real de Castilla e Indias<\/em>, t. 2, Guatemala, Imprenta de L. Luna Editor, 1854 (2\u00aa ed.), pp. 209 y ss. El autor cita en nota la ley 10 del t\u00edtulo 9 de la Partida 6\u00aa, la que dice: \u201cE dezimos, que el testador puede fazer mandas, tambien de las cosas suyas, como de las de aquel que establesce por su heredero. E porende tenudo es el heredero, de dar, e de pagar las cosas que assi dexasse, o mandasse, aquel que lo establescio; quier sean suyas del heredero, quier del testador. Otrosi dezimos, que si el fazedor del testamento mandasse cosa agena a otri, sabiendo que non era suya, nin de su heredero, tenudo es el heredero de la comprar, e de darla a quien fue mandada. Mas si el testador, a la sazon que la mando, cuydasse que era suya, e fuesse agena; estonce el heredero non es tenudo de la comprar, nin de darle la estimaci\u00f3n della\u201d. [<em>N. del E.<\/em>: ver <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra\/las-siete-partidas--4\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a> {pp. 137-139}; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a><\/sup>. \u00cddem, p. 210.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a><\/sup>. ACEVEDO, Eduardo, <em>Proyecto de un c\u00f3digo civil para el Estado Oriental del Uruguay<\/em>, Montevideo, Imprenta de La Constituci\u00f3n, 1852, p. 217: \u201c978. Es nulo el legado de cosa ajena, \u00e1 no ser que se exprese en el testamento que el testador sabia que era ajena.- En este caso, el heredero tendr\u00e1 que adquirirla del due\u00f1o para entregarla al legatario; pero si el due\u00f1o de la cosa no la quisiese vender, \u00f3 pidiere precio excesivo, cumplir\u00e1 el heredero con entregar la estimaci\u00f3n de la cosa\u201d. [<em>N. del E.<\/em>: ver <a href=\"https:\/\/autores.uy\/obra\/12219\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a><\/sup>. Ib\u00eddem: \u201c980. Ser\u00e1 v\u00e1lido el legado de cosa perteneciente al heredero \u00f3 legatario, \u00e1 quien se encarga la entregue \u00e1 un tercero.- Si solo una parte de la cosa legada pertenece al testador, al heredero \u00f3 legatario, solo en esa parte ser\u00e1 v\u00e1lido el legado, \u00e1 no ser que resulte la voluntad del testador de legar la cosa entera, conforme \u00e1 lo establecido en el art. 978\u201d. \u201c981. Si la cosa legada, aunque ajena \u00f3 fuera del comercio, \u00e1 la fecha del testamento, se encontrara en el dominio del testador al tiempo de su muerte, ser\u00e1 v\u00e1lido el legado\u201d. [<em>N. del E.<\/em>: ver <a href=\"https:\/\/autores.uy\/obra\/12219\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a><\/sup>. <em>Derisi\u00f3n<\/em> es sin\u00f3nimo de burla, escarnio, irrisi\u00f3n, ridiculez, estupidez.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a><\/sup>. Art. 1021 del C\u00f3digo Civil franc\u00e9s: \u201c<em>Lorsque le testateur aura l\u00e9gu\u00e9 la chose d\u2019autrui, le legs sera nul, soit que le testateur ait connu ou non qu\u2019elle ne lui appartenait pas<\/em>\u201d (nota 4). [<em>N. de. E.<\/em>: el lector podr\u00e1 cfr. <a href=\"https:\/\/www.legifrance.gouv.fr\/codes\/section_lc\/LEGITEXT000006070721\/LEGISCTA000006150551?etatTexte=VIGUEUR&amp;etatTexte=VIGUEUR_DIFF#LEGISCTA000006150551\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a> el texto vigente, seg\u00fan Ley 2006-728 del 23\/6\/2006; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a><\/sup>. GARC\u00cdA GOYENA, Florencio, <em>Concordancias, motivos y comentarios del C\u00f3digo Civil espa\u00f1ol<\/em>, t. 2, Madrid, Imprenta de la Sociedad Tipogr\u00e1fico-Editorial, 1852, pp. 125-126. [<em>N. del E.<\/em>: ver <a href=\"http:\/\/google.cat\/books?id=VpJDAAAAcAAJ&amp;dq=editions%3AUCM532071240X&amp;hl=es&amp;source=gbs_book_other_versions\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a><\/sup>. Heredero.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a><\/sup>. <em>C\u00f3digo Civil de la Rep\u00fablica de Chile<\/em>, Santiago, Imprenta Nacional, 1856, p. 282 [<em>N. del E.<\/em>: podr\u00e1 cfr. el texto vigente <a href=\"https:\/\/www.bcn.cl\/leychile\/navegar?idNorma=172986&amp;idParte=8717776\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a><\/sup>. Art. 14 CN: \u201cTodos los habitantes de la Naci\u00f3n gozan de los siguientes derechos <strong>conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio<\/strong>; a saber: [&#8230;] de usar y disponer de su propiedad&#8230;\u201d.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a><\/sup>. Art. 17 CN: \u201cLa propiedad es inviolable, y ning\u00fan habitante de la Naci\u00f3n puede ser privado de ella, sino en virtud de sentencia fundada en ley. La expropiaci\u00f3n por causa de utilidad p\u00fablica debe ser calificada por ley y previamente indemnizada&#8230;\u201d.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a><\/sup>. Art. 19 CN: \u201cLas acciones privadas de los hombres que de ning\u00fan modo ofendan al orden y la moral p\u00fablica, ni perjudiquen a un tercero, est\u00e1n solo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados&#8230;\u201d. Art. 28 CN: \u201cLos principios, garant\u00edas y derechos reconocidos en los anteriores art\u00edculos, no podr\u00e1n ser alterados por las leyes que reglamenten su ejercicio\u201d.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a><\/sup>. GELLI, Mar\u00eda A., <em>Constituci\u00f3n de la Naci\u00f3n argentina comentada y concordada<\/em>, Buenos Aires, La Ley, 2005 (3\u00aa ed. act. y ampl.), p. 87.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a><\/sup>. CSJN, 16\/12\/1925, \u201cDon Pedro Emilio Bourdie contra la Municipalidad de la Capital, sobre devoluci\u00f3n de sumas de dinero\u201d (<em>Fallos<\/em>, 145:307); referido en Bianchi, Alberto B., ob. cit. (nota 19), p. 3. [<em>N. del E.<\/em>: ver fallo completo <a href=\"http:\/\/sj.csjn.gov.ar\/sj\/tomosFallos.do?method=verTomoPagina&amp;tomo=145&amp;pagina=307#page=307\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a> {p. 327}; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a><\/sup>. Art. 1066 CCyC: \u201c<em>Principio de conservaci\u00f3n<\/em>. Si hay duda sobre la eficacia del contrato, o de alguna de sus cl\u00e1usulas, debe interpretarse en el sentido de darles efecto. Si esto resulta de varias interpretaciones posibles, corresponde entenderlos con el alcance m\u00e1s adecuado al objeto del contrato\u201d.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a><\/sup>. Art. 2468 CCyC: \u201c<em>Condici\u00f3n y cargos prohibidos<\/em>. Las condiciones y cargos constituidos por hechos imposibles, prohibidos por la ley, o contrarios a la moral, son nulos pero no afectan la validez de las disposiciones sujetas a ellos\u201d.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a><\/sup>. Art. 3608 CC: \u201cEn las disposiciones testamentarias, toda condici\u00f3n o carga, legal o f\u00edsicamente imposible, o contraria a las buenas costumbres, anula la disposici\u00f3n a que se halle impuesta\u201d; por reenv\u00edo del art. 530 CC: \u201cLa condici\u00f3n de una cosa imposible, contraria a las buenas costumbres o prohibida por las leyes, deja sin efecto la obligaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a><\/sup>. LORENZETTI, Ricardo L. y otros, \u201cTransmisi\u00f3n de derechos por causa de muerte\u201d, en <em>Fundamentos del anteproyecto de c\u00f3digo civil y comercial de la Naci\u00f3n<\/em>. [<em>N. del E.<\/em>: ver <a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/Anteproyecto_CCCN_2012_fundamentos.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a> {p. 224; fuente no oficial}; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a><\/sup>. Nota al art. 3752 CC (cfr. nota 10).<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a><\/sup>. Traducci\u00f3n libre que me pertenece. No siendo el suscripto traductor p\u00fablico, se transcribe a continuaci\u00f3n la nota en idioma original: \u201c<em>L\u2019art 1021 n\u2019interessant pas d\u2019ordre public, ni les bonnes moeurs, la cl\u00e1use p\u00e9nale qui a pour but d\u2019assurer l\u2019ex\u00e9cution d\u2019un legs de la chose d\u2019autrui ou d\u2019un objet appartenant \u00e1 l\u2019h\u00e9ritier est licite<\/em>\u201d (Civ. 25\/2\/1925, DP 1925 1.185; en <em>Code Civil<\/em>, Paris, Editions Dalloz, 2012, p. 1191.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a><\/sup>. CNCiv., Sala F, 1\/11\/1976, \u201cGarc\u00eda Cueto, Pablo C., s\/ sucesi\u00f3n\u201d (<em>La Ley<\/em>, t. 1977-D, p. 711).<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a><\/sup>. LORENZETTI, Ricardo L. y otros, \u201cEl c\u00f3digo y las normas\u201d, en ob. cit. (nota 44) [<em>N. del E.<\/em>: ver <a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/Anteproyecto_CCCN_2012_fundamentos.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a> {pp. 8-9; fuente no oficial}; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a><\/sup>. LORENZETTI, Ricardo L. y otros, \u201cReglas de interpretaci\u00f3n\u201d, en ob. cit. (nota 44). Entendemos que ser\u00eda un caso an\u00e1logo o similar al del art. 765, cuando establece que el deudor de moneda extranjera \u201cpuede liberarse dando el equivalente en moneda de curso legal\u201d; donde, a pesar de que la redacci\u00f3n pareciera ser de una norma indisponible, por su contenido y de su contexto, la doctrina casi en forma un\u00e1nime interpreta que es una norma supletoria. [<em>N. del E.<\/em>: ver <a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/Anteproyecto_CCCN_2012_fundamentos.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a> {p. 13; fuente no oficial}; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a><\/sup>. Declaraci\u00f3n de los Derechos del Hombre y el Ciudadano, aprobada por la Asamblea Nacional Constituyente de Francia el 26\/8\/1789: \u201cArt\u00edculo 4 &#8211; La libertad consiste en poder hacer todo lo que no perjudique a los dem\u00e1s. Por ello, el ejercicio de los derechos naturales de cada hombre tan s\u00f3lo tiene como l\u00edmites los que garantizan a los dem\u00e1s miembros de la sociedad el goce de estos mismos derechos. Tales l\u00edmites tan s\u00f3lo pueden ser determinados por la Ley\u201d; \u201cArt\u00edculo 5 &#8211; La Ley s\u00f3lo tiene derecho a prohibir los actos perjudiciales para la Sociedad. Nada que no est\u00e9 prohibido por la Ley puede ser impedido, y nadie puede ser obligado a hacer algo que \u00e9sta no ordene\u201d. [<em>N. del E.<\/em>: fuente del hiperv\u00ednculo: <a href=\"https:\/\/www.conseil-constitutionnel.fr\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.conseil-constitutionnel.fr\/<\/a>; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a><\/sup>. GELLI, Mar\u00eda A., ob. cit. (nota 39), p. 247.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a><\/sup>. \u00cddem, pp. 324 y ss.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a><\/sup>. KEMELMAJER DE CARLUCCI, A\u00edda, \u201cRazonabilidad y contrataci\u00f3n privada\u201d, en Tob\u00edas, Jos\u00e9 W. (dir.), <em>Estudios sobre contratos en homenaje al acad\u00e9mico Jorge Horacio Alterini<\/em>, Buenos Aires, La Ley, 2020, pp. 17 y ss.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a><\/sup>. IHERING, Rudolf von, <em>La lucha por el derecho<\/em>, Buenos Aires, Fabi\u00e1n J. Di Pl\u00e1cido Editor, 1998 (traducci\u00f3n de Adolfo Posada), p. 83.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a><\/sup>. Art. 2 CCyC: \u201c<em>Interpretaci\u00f3n de la ley<\/em>. La ley debe ser interpretada teniendo en cuenta sus palabras, sus finalidades, leyes an\u00e1logas, las disposiciones que surgen de los tratados sobre derechos humanos, los principios y valores jur\u00eddicos, de modo coherente con todo el ordenamiento\u201d.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a><\/sup>. LORENZETTI, Ricardo L. y otros, ob. cit. (nota 44). [<em>N. del E.<\/em>: ver <a href=\"https:\/\/www.revista-notariado.org.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/Anteproyecto_CCCN_2012_fundamentos.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a> {p. 13; fuente no oficial}; \u00faltima consulta: 1\/2\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a><\/sup>. Seg\u00fan la calificaci\u00f3n de GARC\u00cdA GOYENA, Florencio, ob. cit. (nota 33).<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a><\/sup>. Cfr. nota 35.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a><\/sup>. Art. 1885 CCyC: \u201c<em>Convalidaci\u00f3n<\/em>. Si quien constituye o transmite un derecho real que no tiene, lo adquiere posteriormente, la constituci\u00f3n o transmisi\u00f3n queda convalidada\u201d.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a><\/sup>. Utiliza \u201cprivar\u201d como sin\u00f3nimo de <em>prohibir<\/em>.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a><\/sup>. V\u00c9LEZ SARSFIELD, Dalmacio, \u201cCausa de D. Miguel Azcu\u00e9naga con Da. Vicenta Costa. [Sobre nulidades absolutas y relativas en los actos jur\u00eddicos. 1840]\u201d, en <em>Escritos<\/em><em> jur\u00eddicos<\/em>, Buenos Aires, Abeledo-Perrot, 1971, (colecci\u00f3n \u201cTextos y documentos para la historia del derecho argentino\u201d, dirigida por el Instituto de Historia del Derecho Ricardo Levene, v. 11), p. 80. [<em>N. del E.<\/em>: ver <a href=\"http:\/\/www.derecho.uba.ar\/investigacion\/pdf\/2018-velez-sarsfield-dalmacio-escritos-juridicos.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>; \u00faltima consulta: 12\/3\/2021].<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a><\/sup>. \u00cddem, p. 84. V\u00e9lez Sarsfield utiliza la expresi\u00f3n \u201cirritar\u201d como sin\u00f3nimo de decretar la nulidad.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a><\/sup>. KEMELMAJER DE CARLUCCI, A\u00edda, ob. cit. (nota 53).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><em>Doctrina<\/em>. Se analiza el legado de cosa ajena: antecedentes de derecho espa\u00f1ol y de derecho franc\u00e9s, inclinaci\u00f3n de V\u00e9lez Sarsfield hacia este \u00faltimo. Fundamentos, ventajas y desventajas de la prohibici\u00f3n, razonabilidad, justicia y constitucionalidad. 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