Publicación académica ISSN: 2362-6186
 
 

Julio Armando Aznárez Jáuregui
(1921-2015)

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Esc. Aznárez Jáuregui

Esc. Aznárez Jáuregui

El 5 de agosto de 2015 dejó de estar con nosotros el escribano Julio Aznárez Jáuregui, compañero dentro y fuera del Colegio y objeto del afecto de mucha gente.

Me referiré a él personalmente, no como director de la Revista del Notariado, ya que éramos y continuamos siendo amigos, desde el lugar donde esté.  Trabajamos juntos en diversos cargos institucionales dentro del Colegio y en la Unión Internacional del Notariado; en el primer caso, señalaría las comisiones, especialmente, la Comisión de Consultas y, en el segundo, la Organización Notarial Permanente de Intercambio Internacional (ONPI).

Me presentó por una decisión que él tomo como candidato al Premio de Jóvenes Sobresalientes en un año que ya ni recuerdo, ni me interesa verificarlo porque escribo esto no como una reseña histórica sino desde el cariño personal.

Teníamos en común una fuerte vinculación familiar con la República Oriental del Uruguay y coincidimos en varios viajes.  Hace más de treinta años, fuimos candidatos por diferentes listas a la Presidencia del Colegio mientras competíamos.  En definitiva, él fue elegido, circunstancia que afianzó nuestra amistad y seguramente fue lo mejor para nuestro Colegio.  Su gestión ocupa un lugar destacado.  Tuvo una intensa trayectoria dentro de nuestra institución.  El coro del Colegio lleva su nombre.

Siempre tuvo un gesto amable y de interés en lo que le planteaban, se manejaba políticamente muy bien, privilegiaba el cariño sobre las demás cosas y suponemos que por ello rara vez se equivocaba.

Estuvo lúcido y concurrió al Colegio hasta el último momento.  Su partida física ha sido una profunda pérdida para el notariado y aún mayor para quienes recibimos su afecto.

Fue nombrado Presidente Honorario de nuestra Institución.  No lo dejábamos ir, pero un día como siempre pasa, la decisión, no la tuvimos más nosotros, sino alguien que para los que son creyentes es superior y dispone de nuestros momentos finales.

Con todo afecto,

ÁLVARO GUTIÉRREZ ZALDÍVAR

 

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